No se trata de un truco visual ni de una broma; el cigarro es gigantesco. Es brutalmente grande e impresionante, con dimensiones de 8,5 x 60, y aunque no es el más grande que he visto, creo que si será el más grande que he fumado, seguido muy de cerca por un 7 x 70 llamado Seventy de la misma marca que fumé hace un par de años, cuya experiencia no fue del todo agradable. Pero este me causó bastante curiosidad porque la marca lo califica como el cigarro más grande y más fuerte que tienen en su portafolio y en Venezuela lo está vendiendo la gente de Gentleman Brothers, quienes me lo obsequiaron con el fin de compartir la experiencia. Se trata de un puro nicaragüense que existe en tres vitolas de cepos 52, 60 (que es este) y 70 (que no me quiero imaginar), todos con el mismo largo de ocho pulgadas y media. Uno de los problemas que he tenido para fumarlo es la certeza que será un cigarro que dure al menos dos horas y media, por lo que tengo que estar consciente que no puedo utilizar ese tiempo para más nada que apreciar este cigarro. Finalmente llegó el día, así que aquí vamos.

Normalmente pensaría que un cigarro con cepo de 60 ya no sería uno con muchos sabores, pero al menos la capa está interesante, con notas predominantes de chocolate y una nota más suave de café y notas más suaves de madera. En el pie se aprecia más café que chocolate, pero no mucho más, siendo ambos igual de intensos y, finalmente, la calada en frío presenta notas de chocolate, melaza, una sensación oleosa en los labios y paja. En frío el tiro se siente ligeramente apretado, pero con un largo como este no es para menos.

En verdad no sabía qué esperar, pero sabía que con un cepo de 60 no iba a ser un cigarro muy intenso y en realidad no lo es, pero las primeras caladas son dominantes de pimienta, en baja intensidad, pero pimienta como principal. Le acompañan de manera casi inmediata notas de chocolate que comienzan bastante sutiles y más o menos para el momento de la imagen, que sigue siendo el primer tercio aunque me ha tomado 20 minutos llegar a él, estas notas de chocolate se hacen más abundantes y le acompañan notas a tierra que, al igual que el chocolate, comienzan de manera sutil, aunque en el primer tercio no llegan a la misma intensidad. Un amigo me dijo que este cigarro debería ser reseñado en sextos en vez de tercios, pero por favor, la reseña sería como de 15 párrafos y ya llega un momento que nadie quiere leer tanto. El anillo de combustión es perfecto y la ceniza bastante blanca y sólida, pero no se mantiene demasiado sobre el cigarro, al punto que se cayó menos de un minuto después de hacer la foto. La intensidad aumenta un poco, pero en general es media, al menos durante este tercio.

En el segundo tercio, al cual llegó después de una hora fumando, el sabor de chocolate prácticamente desaparece y en su lugar se coloca el sabor de tierra, aunque no al mismo nivel del chocolate. La pimienta aumenta su intensidad y el cigarro comienza a tomar su posición de la intensidad prometida, pero solo ligeramente, con una intensidad media-alta. También aparecen notas ricas e intensas de café, sobre todo unos centímetros antes de la mitad del cigarro, que con el matiz de chocolate se hace muy agradable. Se sienten notas de pimienta en el retrogusto desde el principio, pero en este punto le acompaña madera y el cigarro realmente quema lento, no solo por tener estas dimensiones, sino porque en ningún momento me siento apurado y me tomo la fumada con calma. El humo es abundante, el tiro fenomenal y ningún problema de construcción, ni siquiera un retoque.

En el último tercio el chocolate regresa con una mayor intensidad que en el segundo tercio, pero no alcanza los límites del primero, mientras que el sabor dominante es de café, con una buena dosis de pimienta y madera. El retrogusto presenta pimienta suave, tierra y más matices de madera. Esta tendencia de sabores se mantiene hasta el final, y me lo fumé hasta quemarme los dedos, lo cual me tomó tres horas y media, que no es el tiempo que más he pasado fumando un solo cigarro, pero está muy cerca (5 minutos menos que el Illusione Ultra, si te llama la atención saber eso). Pero sí debo decir que la fumada fue agradable, intensa, rica y entretenida.

Si eres de los que fuma rápido o no te gusta pasar mucho tiempo fumando, es obvio que este cigarro no es para ti. Aunque me considero un fumador relativamente lento, tres horas y media es más del doble del tiempo que suelo pasar con un cigarro y este lo medí con un cronómetro mientras veía resúmenes de carreras de Fórmula 1 de los años 80. Con este cigarro esperaba estar obstinado a la mitad de la fumada, como me pasó con el Seventy de la misma marca, pero la verdad es que el cigarro se mantiene interesante durante toda la experiencia y dicho eso, es un cigarro que podría volver a fumar, siempre que tenga el tiempo y sería ideal para una tarde con los amigos o incluso para combinar con un buen destilado, aunque procurar no consumir mucho. Sin embargo, me llama un poco más la atención su versión de cepo 52, principalmente por la intensidad.

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