En el año 2013 Altadis creó un par de líneas de Romeo y Julieta exclusivas para Famous Smoke: House of Capulet y House of Montague. Estas líneas reciben su nombre a partir de las familias rivales de la obra de Shakespeare que le da nombre a la marca; Julieta era de la Casa Capulet y Romeo de Montague. Este Capulet lleva una capa Connecticut ecuatoriana sobre capote nicaragüense y tripa de Nicaragua y Honduras, fabricado en Honduras y con un blend hecho por el famoso Grupo de Maestros de Altadis, creado a partir de la salida de José Seijas de la marca. Seijas era el master blender de Altadis y a raíz de su salida, ante el hecho que Seijas había entrenado a varias personas para ser su sucesor, pero ninguno era «el predilecto», la marca decidió crear el Grupo a fin de darle a los nueve posibles candidatos un mismo nivel.

El cigarro fue el obsequio de un amigo y seguidor de mi cuenta en Instagram: @humoytabaco. No es mi vitola preferida (6×60) para cigarros de capa Connecticut, pues si este tamaño suele diluir los sabores, con una capa Connecticut se sienten incluso más sutiles. Esta dilución la comprobé ya con el Sobremesa Brûlée en dimensiones similares y que simplemente no se le sentía mayor capacidad, pero veamos qué tal me va esta vez. Por lo pronto, cuando finalmente le quito la gran anilla que tiene, me llama la atención lo brillante y amarillento de la capa, varias venas a lo largo y aromas de madera dulce en ella, mientras que la tripa y la calada en frío tiene tierra y suave de pimienta. Nada emocionante, pero agradable.

El cigarro enciende con una relativa facilidad que contrarresta un poco la sensación del tiro ligeramente apretado, pero los sabores que comienza a emanar por la calada rápidamente me hacen olvidar cualquier indicio de dureza en el tiro, pues son sabores con perfil dulce de tierra mojada, aserrín, nueces ácidas y café. El tiro es bastante recto y realmente hay poco de qué quejarse visualmente, más allá de que los sabores son bastante suaves y el cigarro exige no combinarlo con nada más fuerte que agua con gas… y realmente para un cigarro que quema tan lento como este, sería una lástima no acompañarlo con nada. El tiro afortunadamente mejora, así que cada calada está llena de una abundante cantidad de humo.

Me toma una hora y 15 minutos llegar a la mitad del cigarro, lo cual me parece bastante, sobre todo con un cigarro que despide tanto humo en cada calada y que se mantiene consistente con los sabores del primer tercio, a una intensidad ligeramente mayor pero que sigue siendo sutil. Mientras me aproximo a la mitad aparece un sabor como de torta, o mejor dicho a ese ponqué (pound cake) que hace de relleno de las tortas de cumpleaños, muy agradable y con un alto contenido de vainilla y alguno que otro segmento con algo de pimienta, pero suficiente para no temer hacer una que otra calada que sea únicamente por la nariz. El House of Capulet sigue quemando bastante bien, lento y constante.

El último tercio es quizá el más largo, o al menos se siente como el más largo porque, aunque la experiencia ha sido agradable, ha sido un cigarro bastante suave y no veo el momento de que llegue al final. Es como cuando decides hacer una tarde/noche de mojitos con los amigos y te toma tanto tiempo hacer cada uno que para el tercer trago que te vas a preparar ya decides saltarte la yerbabuena, no le pones tanta azúcar y simplemente te quieres tomar un ron, con su intensidad habitual y sin meterle tanto ingrediente. Es la misma sensación en este último tercio: quiero más intensidad y sentir que me fumé un cigarro fuerte, no está intensidad suave que no da paso alguno hacia media y que dura muchísimo. Los sabores son cuero, pimienta, madera, café y nueces… y son sabores agradables, pero después de dos horas y 45 minutos, quiero más.

Sería tonto decir que no disfruté este cigarro, porque la verdad es que es una experiencia muy agradable, pero al igual que la idea de comer pizza todos los días, llega un momento que no quieres más. Estoy seguro que está muy relacionado con la vitola y si lo hubiese fumado en robusto o incluso Churchill posiblemente lo hubiese disfrutado mejor, pero sería injusto calificar mal o restarle puntos a un cigarro de vitola 6×60 porque dura mucho… sería como darle mala puntuación a un Ferrari porque gasta mucha gasolina. Pero si estás buscando una fumada a un costo increíble (ronda los $5), duradera y con sabores típicos de Connecticut, creo que no tienes que buscar mucho más allá.

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