Useche Cigars – Infinito

El segundo producto de Useche Cigars que pruebo. Este es parte del pack mensual de Rumbullion Club para este mes de mayo y es la segunda propuesta de sabores que nos otorga Willians Useche, venezolano que tiene unos 4 años viviendo en República Dominicana y quien le está echando un camión, como decimos en Venezuela. El Infinito tiene una capa Broadleaf ecuatoriana, de la región de Quevedo, capote Sumatra de Indonesia y tripa de República Dominicana y americana. además que viene con una vara bastante alta al igual que sus expectativas, pues The Roasterman lo calificó con un 89. En lo personal, me causa un poco de curiosidad sentir las diferencias entre este cigarro y el Amazonas, sobre todo porque cuando ves dos cigarros hechos por una sola marca que no es dueña de su fábrica, tienden a ser diametralmente opuestos simplemente con el objetivo de abarcar la mayor cantidad de mercado. Pero Willians me comentó que no son taaaan distintos. Obviamente no son iguales, pero veamos qué tan distintos pueden ser.

Una persona más cínica diría que en tamaño son iguales. Claro, ambos son robustos. Me gusta que aunque el nombre del cigarro no aparece en la anilla (al menos no en el frente), el símbolo del infinito sí está presente, y todo lo que ello significa. La capa Broadleaf tiene todas las imperfecciones que suelen caracterizarlas, con venas grandes y marcadas, alguna que otra mancha y demás detalles, pero se ve bien armado y con los aromas a cuero, pasas, madera y bosta que siempre suelen estar presentes en ella, e incluso algunos adicionales a cartón que no me esperaba. Estos mismos aromas se sienten en menor intensidad en la tripa, pero la calada en frío sorprende aún más con notas de pimienta, durazno y bourbon. Sin duda la expectativa antes de encenderlo está activada.

El Infinito comienza fuerte, con picor en los labios y en la lengua desde la primera calada. No es necesariamente un sabor de pimienta, pero sin duda pica. Afortunadamente no es el único sabor y dentro de las primeras 10 caladas ya aparecen sabores a madera, dulce y notas muy sutiles a chocolate negro que se presentan más hacia la mitad de este primer tercio. La ceniza se sostiene muy bien del cigarro, aunque solamente hacia el centro y a los extremos es lo que llamaría «escamada», en el sentido que hay pequeñas «hojuelas» de ceniza que caen alrededor del cigarro. No obstante, el tiro está muy bien y produce humo abundante, aunque con notas ligeramente amargas si fumo el cigarro muy rápido, por lo que lo evito y fumando lentamente lo disfruto más.

En las imágenes y en la mano el cigarro se siente mucho más pequeño que un robusto, pero no por ello el cigarro va a ser más suave o menos cargado de sabores. Estos sabores parecen tomar su punto de mayor intensidad en el segundo tercio, mostrando notas abundantes de madera y dulce, al igual que en el primer segmento, pero la diferencia principal aquí es que esa nota picante finalmente toma la pimienta como identificador y le acompañan notas de avellanas, que sustituyen a ese chocolate que se sentía en el primer tercio. Menos mal que lo sustituyeron, porque el sabor de chocolate fue realmente suave y era más el tiempo que pasaba tratando de determinarlo que realmente probándolo y este sabor a avellanas es más abundante y hasta invasivo. Digo invasivo porque también lo siento en el retrogusto, donde le acompaña una nota floral suave, como de flores rojas.

El último tercio es muy parecido al segundo, quizá con una nota ligeramente más fuerte pero dada principalmente porque los sabores se van concentrando en los cigarros más pequeños como este robusto. El sabor de madera se ubica entre los más fuertes, seguido de pimienta, dulce y avellanas. Sin embargo, la pimienta es solamente aromática, sin mayor sensación picante en boca y las avellanas se aprecian tanto en paladar como en retrogusto. Luego de una hora y 25 minutos, el Infinito llega a su fin, por paradójico que suene.

Un aspecto interesante del Infinito es esa tendencia que mencionaba al principio que apunta a que los creadores de los productos tienden a irse hacia los extremos a la hora de ligar sus productos, a fin de alcanzar a todo el mundo en el mercado. Willians mismo me comentaba que el cigarro Amazonas es suave y complejo, pero en ese momento hablábamos solo del Amazonas así que yo asumí que el Infinito sería más fuerte y plano, pero no es así. Efectivamente, es más fuerte, pero no mucho más. Tampoco es más plano, solo es diferente. Sigo pensando que es menos complejo que el Amazonas, pero no mucho menos y son los sabores de avellanas y madera los que más destacan, y esos me gustan. Yo hubiese esperado una mayor exploración de los sabores de chocolate del inicio, pero nunca tuvieron una intensidad significativa. Sin embargo, a lo mejor no era esa la intención. Willians sí me indicaba que el Amazonas es el más vendido, pero también creo que va atado con que el Amazonas es un cigarro que sirve como introducción a la marca y que por ende lo fumarán más personas. El Infinito es más acorde a lo que un fumador experimentado fumaría.

Publicado por diego440

Publicista, redactor y hasta director de arte. Siempre escritor, por eso ahora generando contenidos en digital.

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