Bien podrías decir que fue hace solo unos meses que publiqué la reseña del Metapa Maduro, y no estarías equivocado. Fue en febrero y se trataba del Metapa Maduro (y el Metapa Claro un mes después) en vitola corona gorda 5½ x 48, pero esta vez lo pruebo de nuevo en otra vitola, considerablemente distinta y llamada doble corona, con dimensiones de 7 x 54. Normalmente hubiera anotado que ya probé el Metapa Maduro y no reseñarlo de nuevo, sino quizá dentro de unos años a ver cómo ha evolucionado el blend y mi paladar. Pero la realidad es que los blends cambian considerablemente de una vitola a la otra y puede que entre un toro 6 x 52 y un robusto 5 x 52 no se encuentre una gran diferencia, pero entre estos dos tiene que haberla.

El Metapa es un cigarro ya muy difícil de conseguir en cualquiera de sus capas, principalmente porque al poco tiempo de ser lanzado, cambió su nombre a Aksum. El nombre de Metapa aparentemente tenía ataduras legales que la marca no consideró y rápidamente le cambiaron el nombre a uno más acorde al estilo de la marca, o al menos eso creo pues la noticia del cambio simplemente se limitó a informar el qué, sin mencionar el por qué. La liga sigue siendo la misma, con su capa Sumatra ecuatoriana, capote Connecticut Broadleaf americano y tripa nicaragüense. A diferencia del corona gorda es cilíndrico, mientras que este doble corona tiene un ligero box press. En la capa tiene aromas a tierra húmeda y madera, mientras que la calada en frío primero me da un paso de aire bien nutrido sin sentirse suelto, y segundo aromas a chocolate y cuero.

Las notas de chocolate y cuero de la calada en frío se sienten presentes en el primer tercio, pero no frontales ni principales. De hecho, los sabores más destacados son de pasas y cerezas, seguidas de pimienta, que tiene una mayor participación en el paladar que en el retrogusto, en donde destacan pasas, regaliz y almendras. La fumada en general desprende un humo frío en cada calada, sin duda gracias a ese calibre de 7 pulgadas, pero también por una construcción soberbia. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, quemando muy bien y con un anillo de combustión casi recto.

La progresión del Metapa Maduro sigue adelante y en el segundo tercio la intensidad llega a alta, con una fortaleza media-alta, sin duda el epicentro del cigarro y los sabores de pasas son los que más destacan, con las cerezas tomando un matiz de maraschino, pero ya no tan frontales. Sin embargo, el sabor de chocolate, que se sentía tan secundario en el tercio anterior, se coloca en segunda instancia esta vez, acompañado de regaliz y creo que canela, y el retrogusto es de pimienta y de almendras, esta vez sin pasas. La pimienta pasa al paladar, sobre todo al superar la mitad y aunque no ha desaparecido del retrogusto, me permite probarlo regularmente sin mayor problema. La quemada ya tiene un aro de combustión recto y el humo es abundante en cada calada, al punto que trato de espaciarlas porque la fortaleza realmente me está afectando. Pero la verdad es que se porta de maravilla.

Mi tema con los cigarros de estas dimensiones es que para el último tercio ya no doy más, sobre todo con los cigarros que se van fortificando cada vez más y para este punto estoy espaciando las caladas demasiado, y el cigarro se termina apagando, lo vuelvo a encender y se siente más fuerte… es un círculo vicioso. Pero con el Metapa Maduro esto no ocurre. En efecto, el último tercio es algo más suave, sobre todo en esa pimienta que venía tan agresivamente aumentando en el segundo tercio, pero la mayoría de los otros sabores parecen destacar más, ahora que la pimienta se ha reducido, o al menos durante gran parte del tercio porque llega un punto que prácticamente desaparecen todos y tomo eso como la señal de dejar el cigarro apagarse solo. Me tomó dos horas y 20 minutos fumarlo, lo cual no es poco.
Si esta fuese una reseña única de este Metapa Maduro, en el sentido de que no lo hubiese fumado antes, pues mi primera crítica sería que un doble corona no es para mí y por eso me pareció demasiado intensa la fumada. Pero gracias a que es la segunda con este cigarro y la primera fue muy buena con un producto más pequeño, En doble corona no es simplemente más largo, es más detallado, la experiencia es más extensa (obviamente), pero tuve tiempo de diseccionar cada sabor y apreciar cada matiz. No quiere decir que en corona gorda no podría, pero pocos estamos pendientes de fumar un cigarro tan lento, o al menos yo no voy pendiente a ese nivel de detalle en un cigarro pequeño. Con el doble corona la experiencia es más larga y detallada, pero no necesariamente mejor, pues todo va a depender del tiempo que tengas y quieras dedicarle. Ninguno es mejor o peor que el otro… de hecho, los dos son extraordinarios.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Metapa Maduro
Dimensiones: 7 x 54
Tamaño: Doble Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $16,00
Puntuación: 92
2 comentarios sobre “Foundation – Metapa Maduro (Doble Corona)”