Crowned Heads – Juárez Bulldozer LE 2025

No es muy seguido que Crowned Heads haga ediciones limitadas para su línea Juárez, principalmente porque ésta normalmente es una línea de costo entre bajo y medio, con una producción bastante masiva y un sabor bastante predecible. Pero la realidad es que se trata de un cigarro cumplidor y consistente. En el caso de este Bulldozer, estuvo limitado a 1500 cajas de 12 unidades, lo que nos da 18 mil cigarros. Según la marca, el blend es distinto al del Juárez original, aunque sigue llevando una capa San Andrés mexicana sobre capote Sumatra ecuatoriano y la diferencia está en que usa hojas mexicanas en la tripa, además de las que ya lleva de Nicaragua y República Dominicana.

Esta edición tiene medidas de 5½ x 58, lo que lo hace casi un Gordo, pero es box pressed, lo que permite que, al menos visualmente, no se sienta tan corpulento. También tiene un rabito en la perilla y sobre la capa tiene aromas de bosta y establo, mientras que en el pie se aprecia más establo, y un toque de chocolate negro. Lo pico con un punch y la calada en frío me da notas de chocolate, granos de café y pimienta.

Desde la primera calada la cantidad de humo es exorbitante, con sabores intensos que incluyen chocolate negro, melaza y tierra húmeda, con pimienta negra en el retrogusto. La quemada es una maravilla y produce una ceniza blanca y se siente una intensidad media-alta con una fortaleza media-baja. En verdad el humo es casi demasiado y creo que en gran parte se debe al tiro que es un toque más suelto de lo que me gusta, así que me mido y le doy caladas más cortas. La pimienta del retrogusto, aunque es el único sabor que se siente, no es demasiado intensa.

En el segundo tercio se siente una mayor complejidad y aunque los sabores son casi los mismos, se siente una riqueza en ellos que me gusta. El sabor de chocolate se siente como esos brownies a los que le ponen trozos de chocolate adentro y éste se derrite y las nueces son abundantes. El sabor de la tierra húmeda no me da mayores matices, aunque sigue siendo intenso, pero no suficiente como para superar al chocolate. Luego del punto medio aparece un sabor de pasas también que completa la experiencia, junto con notas más suaves de café y el retrogusto sigue siendo únicamente de pimienta.

En el último tercio la pimienta del retrogusto es mucho más intensa y el chocolate cambia a un matiz más hacia una barra de chocolate negro y son esas las características más notables del Juárez Bulldozer, pero lo más importante quizá es que la intensidad y la fortaleza no cambian mucho y eso hace que la experiencia no se vuelva difícil, que suele ser un lugar común de muchos cigarros. Al cabo de una hora y 45 minutos, finalmente lo dejé en el cenicero.

Me dosifiqué con bastante cuidado para permitir que el Juárez Bulldozer no se volviera un cigarro inaguantable, sobre todo entre los dedos, pues suele suceder que cuando tienen un tiro muy suelto se calientan mucho, pero en medio de todo, valió la pena ese cuidado. El Juárez Bulldozer es un cigarro de mucho cuidado para caladas, pero muy cumplidor en todo lo demás y fue parte de lo que me gustó de él. Lo otro es que normalmente estas líneas de precio medio a bajo tienden a ser descuidadas por las marcas, porque al final no hay que hacer mucho para que se vendan, así que es muy apreciado que exista un cigarro como éste.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Crowned Heads
Modelo: Juárez Limited Edition 2025 Bulldozer
Dimensiones: 5½ x 58
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: República Dominicana, México (San Andrés), Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 87

Ron: Carúpano Carmen

Creo que fue en el año 2021 o 2022, que comenzó a circular una imagen de una botella muy llamativa de ron Carúpano llamada simplemente Carmen. Luego de indagar, preguntar e insistir un poco, logré hacerme con una botella que me consiguió directamente la marca y sobre la cual conversamos un rato, precisamente porque la botella nunca se vendió y solamente era para amigos de la empresa.

Con el paso del tiempo y la reacción de la gente que lo había probado, y porque la marca realmente necesita un producto que funcione como un in-between de sus rones de línea básica que creo que no superan los $45 y los rones super premium que no se consiguen por debajo de $160, el Carúpano Carmen fue lanzado, como tributo a su maestra ronera, Carmen López. Carmen fue la primera mujer en ostentar el título de maestra ronera de Venezuela, y aunque desde entonces han aparecido al menos dos más, Carmen fue la que sin duda abrió el camino.

Además de ello, la señora Carmen es muy simpática y cualquier conversación que he tenido con ella (que no han sido muchas) me ha demostrado que ambos sufrimos la desaparición del Solera Centenaria, y que tal cual cristianos empedernidos, esperamos su vuelta al mercado.

La formulación de este ron es un tema álgido, pues cuando conseguí la botella original en 2022, los dueños de la empresa me aseguraron que era un ron que había creado la maestra ronera, que eventualmente se convirtió en un tributo a sí misma. Pero cuando publiqué el video de la botella, las críticas sobre esa aseveración no se hicieron esperar, incluso habiendo sido llamado mentiroso por decirlo.

En realidad no hace falta decir mucho para ganarse el odio de cualquier idiota en redes sociales, pero sí recuerdo haber buscado más información al respecto y, según muchos «expertos», el ron fue creado por los estudiantes y aspirantes a maestro ronero de la marca, en honor a la maestra que les ha enseñado. En cualquier caso, la marca ha querido mantener esa ambigüedad, pues las dos opciones son bastante nobles y ninguna carece de valor, pues no sería la primera marca (ni siquiera en Venezuela) en la que un maestro ronero se rinde tributo a sí mismo.

El blend que conforma este ron no es mencionado, pero si sigue siendo el mismo de su versión original, alcanza y promedia los 15 años, y sigue siendo embotellado a 41,4% de alcohol. La propuesta era estar por encima de 40% pero por debajo del Solera Centenaria de 45%. El mas balanceado quedaba entre 41% y 42% y el 41.4% es un elemento diferenciador.

Carúpano Carmen bottle

En nariz el Carúpano Carmen tiene aromas intensos de madera y esa sensación que hace tan famoso a Carúpano por ser añejado a 2 kilómetros del mar, que es esa sensación salina y yodada, pero también hay una intensidad notable de chocolate y notas más suaves florales (flores rojas), de pasas, dátiles, caramelo, avellanas y granos de café.

En boca es ligeramente dulce, pero no tarda mucho en dar un golpe alcohólico que tan solo 41,4% te hará dudar, pero hay mermelada cítrica, muchas avellanas y abundante chocolate negro, con caramelo. En el retrogusto una sensación de avellanas y chocolate que me recuerda a la Nutella y esa misma sensación salina del aire de mar.

El Carmen viene siendo como un Greatest Hits de los sabores que han hecho famoso a Carúpano. Comenzando con la intensa nota achocolatada que parece de niveles del Carúpano XO, pero esa nota seca del Carúpano 12 y ese golpe alcohólico y marítimo del Carúpano 21 Solera Centenaria. El Carúpano Carmen parece celebrar en una sola botella todo lo que ha hecho a Carúpano uno de los mejores rones de Venezuela.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Carúpano
Nombre del Ron: Carmen
Marca: Carúpano
Origen: Venezuela
Edad: Promedio de 15 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 41,4%
Puntuación: 94

Bundle of Bastards – Don Juan Nieve Habano (Toro)

Unos meses atrás recibí un mensaje algo extraño de una tienda de tabacos, preguntando qué me había parecido el Man of Smoke. En ese momento no tenía ni idea de qué me estaban hablando e incluso después de preguntar y repreguntar como 5 veces, no entendía mucho. Resulta ser que hay un pack de cigarros que me llega regularmente, en el que incluyen distintos productos por un precio fijo mensual. Esta tienda que hace los packs incluyó un producto llamado Don Juan Nieve, sin anilla y sin mucha explicación y querían saber mi opinión. Al parecer, no podían colocarle el nombre del fabricante o el master blender por temas de derechos, pues el señor comparte nombre con alguien más famoso, y por eso vino bajo la marca Bundle of Bastards, que no es más que un grupo de amigos entre los que se encuentra el dueño de la tienda.

Tampoco hay mucha información sobre lo que compone el cigarro, mencionando simplemente que tiene una capa Habano y que está disponible únicamente en vitola Toro 6 x 50. En realidad no me inspira mucha confianza la etiqueta del bundle, pues aparece una especie de charro mexicano fumando. Por lo pronto, me encuentro con aromas a pimienta, café y la corteza del croissant sobre la capa, mientras que en el pie están los mismos aromas menos el café. Lo pico con una guillotina plana y en la calada en frío siento aromas de madera, almendras y pimienta.

Este Don Juan Nieve comienza mucho mejor de lo que esperaba, aunque no sería la primera vez que un cigarro comienza prometedor y luego se desvanece. La pimienta es intensa en sabor, aunque no tanto en sensación picante, dándome la sensación de estar masticando granos de pimienta y es ese el sabor principal, pero también encontrando sabores de nueces, madera y una nota cremosa de café que me gusta bastante. En el retrogusto hay un matiz distintos de café, que me recuerda más a un café suave hecho en greca y notas almendradas. La ceniza no se sostiene mucho tiempo, pero al menos se comporta muy bien, produciendo una intensidad media-alta sobre fortaleza media.

En el segundo tercio el Don Juan Nieve parece diluir un poco su sensación picante, y en menor escala los sabores de pimienta. Esto también se debe a que los sabores de nueces y café aumentan su intensidad, mientras que el sabor de madera parece haber desaparecido. El retrogusto fue prácticamente igual al del primero tercio, pero a partir del punto medio apareció una nota como de chocolate en polvo que se fue intensificando a medida que avanzaba y en ese momento también se sintió como si el sabor de madera regresara precisamente por el retrogusto. El Don Juan Nieve no es un cigarro que se haga muy vistoso con una gran ceniza, pero se comporta bien en todos los otros términos de construcción, haciendo en este tercio una intensidad alta y una fortaleza que varía entre media y media-alta.

En el último tercio no hay grandes cambios con respecto al anterior, salvo el hecho que la intensidad baja a media-alta y la fortaleza se queda en ese mismo punto, lo que me lleva a fumar más lento y a disfrutar los últimos momentos del cigarro. El Don Juan Nieve llega hasta su última calada cuando marco una hora y 40 minutos de fumada.

Tengo un amigo que guarda todos sus cigarros sin anilla juntos y juega a una especie de lotería del sabor cada vez que enciende uno. No sé si me atrevería, sobre todo porque cada cigarro que llega sin anilla promete ser una delicia y realmente quiero probarlos con o sin expectativas y hace un tiempo me dieron un bundle de cigarros sin anilla que no sabían a nada. Si estuviesen más equilibradas las posibilidades, seguramente me atrevería también. Pero este Don Juan Nieve es una delicia; realmente me gustó bastante porque no solo es sabroso, sino que tiene matices y una buena fortaleza. Sin embargo, un bundle por $130 me parece un poco caro, que aunque salga a $6,50 por unidad y ese sea el precio de un cigarro barato hoy en día, la oferta y demanda permite encontrar grandes posibilidades online de marcas conocidas, con o sin anilla, por mucho menos de eso.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Bundle of Bastards
Modelo: Don Juan Nieve Habano
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: N/D (Habano)
Capote: N/D
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 85

Hiram & Solomon – Shriner (Toro)

Shriner es una línea de Hiram & Solomon, que fue lanzada originalmente en 2017 pero que en 2023 fue relanzada. En esa época fue adquirido este cigarro y por lo tanto cuenta con cerca de 3 años en mi humidor. He visto distintas páginas que le colocan el prefijo The al nombre del cigarro, pero no lo veo en la anilla, así que lo llamé simplemente Shriner. Su nombre se refiere a un miembro de la Antigua Orden Árabe de Nobles del Santuario Místico, una sociedad benéfica fundada en los EE. UU. en 1872. El cigarro tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote de Indonesia y tripas de varios orígenes, incluyendo Arapiraca brasileña, Habano nicaragüense y hojas dominicanas. El cigarro era fabricado por Plasencia en Nicaragua, pero desde hace un par de años es fabricado por PDR en República Dominicana. El que estoy fumando es de Plasencia.

El Shriner está disponible en cuatro vitolas, siendo esta el Toro 6 x 52. Su capa es bastante accidentada, lo que ayuda a que parezca un cigarro barato, pero en realidad no lo es. Hay múltiples venas que hacen que parezca más a un Broadleaf pálido que un Sumatra, pero no se siente mal empacado. Sobre su capa tiene aromas florales, de pasas y tierra, mientras que en el pie se aprecian notas de tierra principalmente. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de crema pastelera, notas florales y tierra.

El Shriner comienza bastante suave, con abundante humo cremoso y notas más frutales que de cualquier otro sabor, pero también aparecen notas florales y de nueces, que hacia el final del tercio parecieran transformarse en otro fruto seco, que creo que es almendras o avellanas. La ceniza es bastante blanca y muy bien formada sobre el cigarro y pese a su capa tan accidentada, no pareciera ser una tonelada de sabores los que se sienten, al menos en esta sección. El anillo de combustión y demás características de la construcción parecen estar en buena forma y el primer tercio finaliza con una intensidad media-baja y una fortaleza similar, pero menos consistente y con tendencia a ser menor.

En el segundo tercio el Shriner es notablemente más dulce y más picante, lo que lleva a un aumento de fortaleza e intensidad, pero también pareciera que cualquier imperfección de la capa es superada y el anillo de combustión es muy recto, produciendo buena ceniza pálida y se mantiene. Los sabores, más allá de dulces y picantes, son de avellanas, flores blancas, cáscara cítrica y pasas.

Me sorprende que en el último tercio, con los sabores aglomerándose y desapareciendo los más sutiles como las notas florales y ese de avellanas se siente más como de frutos secos genéricos, aparece una nota de chocolate en polvo que no tenía muchos indicios. La cáscara cítrica se siente más como ralladura y la fortaleza se ubica en media, con una intensidad que bordea entre media y media-alta, pero el hecho que la sensación picante no ha aumentado hace que no sea tan sencillo percibir sabores adicionales o una mayor fortaleza en el Shriner. Al cabo de una hora y 40 minutos, el Shriner llega a su fin.

El Shriner se siente como un cigarro más delicado de lo que su apariencia te haría pensar. En primera instancia pensé, incluso, que se trataba de una opción low-cost de la marca, pero es que esa capa es demasiado accidentada. Pero es un cigarro cuyo precio ronda los $13 y eso definitivamente es más de lo habitual. Además, su predominancia de sabores frutales y florales es donde radica esa nota delicada que tiene, por lo que más allá de cualquier cosa, considero que se trata de un cigarro que sorprende y quizá no sea el mejor H&S que he probado, pero quizá se trata más de que los demás han sido más intensos y variados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Hiram & Solomon
Modelo: Shriner
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Indonesia
Tripa: Brasil (Arapiraca), Habano Ometepe, Habano Jalapa, República Dominicana
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Whisky: Johnnie Walker Black Ruby

Hace unos 3 o 4 años apareció en el mercado una versión del Black Label de Johnnie Walker con finalizado en barricas ex-jerez, llamado Black Label Sherry Finish. Este nuevo Black Ruby no es el mismo, pero sí parece haberlo reemplazado, pues ese Sherry Finish no se encuentra por ningún lado.

En efecto, este Black Ruby promete ser mucho más, sin realmente ser mucho. Es un blend similar al del Black Label, pero sin edad declarada y con un finalizado en barricas ex-PX y ex-vino tinto, igualmente embotellado a 40% como casi todas sus expresiones. La razón es crear una nueva versión del Black Label, que no sea el Black Label y además apele a un público más juvenil.

Johnnie Walker Black Ruby bottle

En nariz siento que este Black Ruby está absolutamente alejado del Black Label, compartiendo apenas la palabra Black en su nombre y se siente un ahumado demasiado ligero para ser considerado merecedor de una etiqueta negra. Los aromas son precisamente a frutas rojas como frambuesa y fresas, con notas más sutiles de miel y chocolate negro.

En boca es nuevamente dulce y no al punto de sentirse endulzado, pero sí es una dulzura notable, con muchas notas que me recuerdan la neutralidad del whisky de grano y otros elementos dulces que no son necesariamente afrutados, como caramelo y cereal. El retrogusto apenas si destaca caramelo.

A título muy personal puedo entender por qué Johnnie Walker pone a este whisky el nombre de Black, pues quieren relacionarlo con su etiqueta más aspiracional, pero luego de haberlo probado es más lo que me confunde que otra cosa. Creo que Ruby Red le hubiese funcionado mejor, pues se siente más relacionado al Red Label que al Black Label, comenzando con el hecho que no tiene los 12 años que tiene el Black Label.

Mientras que el componente de grano le da la dulzura propia de este tipo de whisky, que en nariz promete ser de frutos rojos pero en boca es simplemente dulce sin descripción, siento que la influencia de barricas ex-PX y ex-vino tinto solamente se aprecia en nariz y en boca no deja de ser un whisky normal, que se vende bastante caro para hacerle creer a la gente que es un Black Label mejorado. Quizá ese sea el objetivo y, nuevamente, puedo entenderlo, pero creo que les saldrá el tiro por la culata eventualmente pues no es la primera vez que hacen algo así.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: Black Ruby
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: NAS
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 75

La Flor Dominicana – Único

Existe una línea de La Flor Dominicana creada simplemente para que los torcedores se diviertan, o al menos eso es lo que explica Litto Gómez que tenía en mente cuando creó esta línea y que le dijo al torcedor que se divirtiera con un diseño y que no dejara de incluir buen tabaco en su liga. Así, la marca ha creado cigarros temáticos para las fiestas nacionales americanas, deportes y eventos de toda índole, incluyendo también cigarros creados especialmente para matrimonios y demás. El contenido es capote y tripa dominicanos sobre una variedad de capas que suelen incluir Maduro y Connecticut, pero que muchas veces incluyen cualquier otro tabaco de acuerdo al motivo del diseño sobre el cigarro.

Normalmente la caja trae diez unidades de diseños variados y en mi casa habían dos cigarros, uno con una mariposa y éste con una flor. El cigarro es un Salomón con medidas de 7 x 64 en su punto más ancho y este tiene aproximadamente 18 meses en mi humidor. Pareciera que la mayoría de la capa de este cigarro es Connecticut, pero también pareciera que la hoja que está hacia el pie es distinta a la del diseño de la flor. Por lo pronto, en la superficie me encuentro con aromas a vainilla, madera y crema pastelera, mientras que la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, me da aromas de mantequilla, carbón y pimienta.

El primer tercio es más suave de lo que esperaría, especialmente siendo un cigarro de La Flor Dominicana, con una fortaleza media-baja, aunque la intensidad media de los sabores a café, cuero y nueces pareciera tener una intensidad media. Por supuesto que las primeras caladas son un suplicio y el humo es escaso, pero eso es precisamente por lo pequeña que es la apertura y eso lleva a que quemen un poco torcido al inicio. Afortunadamente se llega a corregir solo y el tercio finaliza con humo más abundante y un tiro mucho mejor.

En el segundo tercio del Único hay una mayor definición de sabores y algunos que incluso se sienten más complejos, como esa parte inferior de un pie de limón, que está hecha de graham cracker, pero también una cáscara de limón, notas dulces, pimienta, café cremoso y vainilla. La quemada sigue siendo medio torcida, pero la verdad es que no requiere retoques ni atención adicional, y gracias a que el humo es abundante, cada calada me llena la boca de sabores.

El último tercio ve una quemada igualmente torcida y mi esperanza que se corrija se desvanece, pero en realidad no ha requerido retoques grandes y si acaso alguno que otro toque para quemar algún cachito que se va quedando atrás, pero afortunadamente la intensidad y la fortaleza se mantienen a la par en media-alta y le van dando al Único un perfil bastante meloso, con esas notas de café, graham cracker, notas dulces y vainilla, pero también hay café en el retrogusto en donde hay pimienta, pero el Único no se siente especialmente picante. Luego de dos horas y media, este cigarro ya no da más y lo dejo en el cenicero.

El Único de La Flor Dominicana es así como lo dice su nombre, pero principalmente por el diseño exterior y en cierto modo por su blend, que no es exactamente único pero sí es distinto y con los colores y la imponencia del cigarro, pareciera que espera una fumada intensa. Intensa sí es, pero no es agresiva, sino más bien son sabores muy cremosos y una fumada variada que permite que las 2+ horas pasen rápidamente y se disfrute mucho la oportunidad de disfrutar de este producto de diseño exterior único y un blend que no es muy distinto pero sí agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Único
Dimensiones: 7 x 64
Tamaño: Salomón
Origen: República Dominicana
Capa: Variada
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $35,00
Puntuación: 87