Ron: Anónimo Desconocido

Aunque se llama Desconocido, esta nueva propuesta de Anónimo en el mercado del ron venezolano se está dando a conocer bastante. Esto me parece que es algo muy positivo para la marca, pero también responde mucho al tiempo en que fue lanzada.

El Anónimo Don Nadie, que reseñé no hace mucho, sufría de dos cosas. La primera es que, efectivamente, nadie lo conocía. Y puedo entender su concepto de marca y su propósito, tratando de no ser una marca que se desvive por darse a conocer, sino que sean simplemente sus consumidores quienes lo escojan y hablen por él.

Eso tiene sentido, especialmente en un mercado tan abarrotado de tantas marcas haciendo ruido y diciendo que son la mejor por una razón u otra. Pero tendría más sentido si eres la única marca nueva en un mercado de puras marcas tradicionalistas, y el tema es que cuando lanzaron Anónimo Don Nadie, también lanzaron como 3 marcas distintas y si bien Anónimo se diferenció con una etiqueta muy singular, el segundo tema por el que sufría salió a relucir: su precio.

Don Nadie no publicaba su edad, pero al probarlo era obvio que no era un premium, o al menos su sabor no estaba a la altura de ese estándar. En lo personal, creo que su sabor y sensaciones se ajustan más a los típicos rones con promedio de 6 años, donde podríamos ver al Pampero Selección 1938, Santa Teresa Linaje, al Cacique 500 o incluso el Caribú Solera Selection. Sin embargo, su precio se colocaba al nivel de rones de mayor estándar, tipo Roble Ultra o Pampero Aniversario.

Cuando vi que habían lanzado un nuevo producto, más joven, me temía el mismo tema con el precio. Pero el Desconocido supuestamente es un blend de rones de 3 a 5 años, con un precio que no alcanza los $9 y eso ya lo hace muy interesante, pues está en un nivel de ron estándar, pero asegurando estar por encima de los dos años. Ahora sí hay que probarlo. Como casi todos los rones venezolanos, está embotellado al 40% de alcohol.

Desde el primer paso por nariz, el Anónimo Desconocido demuestra que es un ron joven, con notas de melaza, nueces, caramelo y vainilla, además de notas muy sutiles de madera y no mucho más.

En boca ese 40% de alcohol es apenas notable, pero tampoco es muy dulce y esa es una tendencia que agradezco que la marca haya seguido: no endulzar los rones jóvenes o de coctelería. Los sabores son bastante francos, con una marcada reducción de los sabores de madera, pero predominante de todo lo demás. En el retrogusto me encuentro con caramelo y nueces.

Si bien podrías leer esta reseña y pensar que el Anónimo Desconocido no es un ron complejo, estarías en lo correcto, pero también pasa que para su estándar y su precio, no tiene que serlo. El tema es que el Don Nadie, por su precio debería ser más complejo de lo que es, pero con el Desconocido lo hicieron a la perfección en temas de precio vs. calidad. Incluso, en coctelería sencilla (con soda y un toque de limón) funciona de maravilla, sin necesidad de endulzarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrias El Caimán, C.A.
Nombre del Ron: Desconocido
Marca: Anónimo
Origen: Venezuela
Edad: 3 a 5 años
Precio: $9 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 89

Arturo Fuente – Hemingway Natural (Classic)

Para cualquier fumador que sea menor de 60 años y/o no tenga mucho tiempo fumando, no es fácil entender la inmensa cantidad de cambios de la industria tabacalera mundial. En los años 80 y 90 no había la gran cantidad de opciones que existe hoy en día y aunque muchas marcas hacen gran alarde de tener cientos de años en la industria, el tema de distribución era un área en la que casi todas las marcas cojeaban. Esas historias que uno a veces lee de alguna marca pequeña que comenzó vendiendo cigarros en la Calle 8 de Miami, pues eso se repetía bastante, con gente haciendo tabacos en el garaje de su casa y hoy en día puede que varias marcas marquen esos inicios, pero muy pocas sobrevivieron y casi ninguna tenía una producción regular. Otra cosa que escaseaba en los años 80 y 90 era una diversidad de vitolas. Por mucho que las vitolas Perfecto hoy en día sean hechas por muchos fabricantes como un producto clásico, durante mucho tiempo no se conseguían. Fue cuando Arturo Fuente lanzó la línea Hemingway en 1983 que la vitola tuvo un resurgimiento.

Las dimensiones del Hemingway Natural en Classic son bastante estilizadas, siendo similares a las de un Churchill, pero con la forma de un Perfecto y midiendo 7 x 48 y con un precio que barato alcanza a ser $10,50 por unidad pero que estoy seguro cobran mucho más por la misma apariencia del cigarro. Supuestamente los torcedores que lo hacen están limitados a 75 unidades al día, que en el universo de fabricación de tabaco es poco y además son almacenados durante 6 meses en las fábricas antes de salir al mercado. Con una capa Cameroon sobre capote y tripa dominicanos, este Hemingway es uno de esos cigarros que he probado en distintas vitolas, incluyendo Best Seller (5 x 46/55), Work of Art (4⅞ x 46/60) y Signature (6 x 46). Sobre su capa tiene aromas de paja y pimienta, y en la calada en frío me encuentro con aromas de madera, pimienta y algo de nueces, pero poco y eso creo que se debe principalmente a la forma del cigarro.

El Hemingway comienza con una intensidad media de sabores a chocolate con leche, merey, pimienta suave y un toque de coco, o al menos ese aroma de nueces que desprende el coco, que siendo una nuez también, es parecido. El retrogusto es principalmente de pimienta pero su intensidad es baja y las notas de merey y paja también se sienten. La quemada es un belleza, incluso si no es recta, pero produce una ceniza respetable y la fortaleza es media-baja. También se sienten aromas de madera a lo largo del tercio.

En el segundo tercio del Hemingway Natural los sabores adquieren un matiz ligeramente más afrutado, lo cual está increíble, pero hay sabores a merey y coco, que sí son frutas, pero no es ese el sabor al que me refiero, sino algo como a cerezas maraschino y también algo de higos. Hay sabores de cedro y la pimienta adquiere un matiz como de pimienta roja que no estaba ahí antes. La quemada es ejemplar y la ceniza blanca se sostiene un buen tiempo, contando que no es un cigarro que tiene tanto tiempo en mi humidor, me parece que es conmemorable que se porte tan bien. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta.

En el último tercio los sabores son parecidos a los del tercio anterior, salvo que la experiencia en general es más dulce y esos sabores afrutados se sienten más como de mermelada, que incluyen los higos y las cerezas, y los de nueces (y merey y coco) se sienten más como una pasta. La pimienta sigue siendo roja pero hay un matiz en el retrogusto que me recuerda a la pimienta de cayena y el resto de las sensaciones de madera, paja e incluso algo como de melaza se sienten bien participativos. La intensidad llega a alta en el último tercio, mientras que la fortaleza se mantiene en media. Me toma 2 horas y 25 minutos terminar este Hemingway Natural en vitola Classic.

La serie Hemingway es una de esas líneas de Arturo Fuente que no puedes dejar de probar, incluso cuando sus anillas te hicieran parecer que ese cigarro ya lo probaste. Este cigarro tiene alrededor de un año en mi humidor y eso ha sido suficiente para que esté en su punto y ese punto es el de un cigarro excelente. No es perfecto y creo que el defecto más común que me he encontrado es la tendencia a que sea un cigarro apretado y eso pasa mucho con este tipo de vitolas y no necesariamente es un problema crónico de Arturo Fuente ni de la serie. Es solo un tema de vitola y su fabricación, pero encontrarlo que fume bien es sinónimo de una experiencia ideal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Hemingway Natural
Dimensiones: 7 x 48
Tamaño: Classic (Perfecto)
Origen: República Dominicana
Capa: Cameroon
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $10,50
Puntuación: 92

Ron: Carúpano Cristalino

Lo primero que me pasó por la mente cuando vi que Carúpano había lanzado un producto llamado Cristalino era que se trataba de un gimmick para un ron blanco. Que simplemente era un ron con poca edad y que quisieron usar un nombre llamativo.

Y en cierto modo es eso: un ron blanco con un nombre llamativo, hasta que descubres un poco su propósito. Al igual que los cristalinos en tequila, este Carúpano no es simplemente un aguardiente con un añejamiento básico, sino que en realidad se trata de un ron con un añejamiento que alcanza los 8 años de edad, que es pasado por un filtro de carbón para eliminar el color.

Su diferencia principal con el ron blanco promedio es precisamente su edad y por ello, es un ron que se puede usar para coctelería más fina y de mayor calidad, manteniendo gran parte de las propiedades y calidad de un ron añejado, pero sin alterar el color del cóctel. Además, es el ron de Carúpano con mayor concentración alcohólica: 46%.

Tengo entendido que su contenido de endulzante es mínimo, precisamente por su objetivo de coctelería, pero es especialmente llamativo que Carúpano no tenía un ron blanco y cuando hicieron éste, apuntaron bien alto.

Cabe destacar que en el portafolio de Carúpano existe un producto llamado Silver, pero al igual que el Carúpano Black, estos son licores de ron que no alcanzan los 2 años de edad mínima para ser considerados rones.

Carupano Cristalino Bottle

En nariz el Carúpano Cristalino no se siente especialmente complejo pero tampoco fuerte, al menos no tiene esa nota alcohólica que esperaría de un ron blanco, aunque tampoco es que es inexistente. Hay también notas de vainilla y coco, y buscando mucho me encuentro con ese alcohol más insistente, que no me permite apreciar más allá.

En boca se siente mucho más presente e insistente el 46% de alcohol y aunque no se siente una gran cantidad de sabores, apenas ese coco, vainilla, algo de caramelo y almendras, es en el retrogusto donde se aprecia esa nota yodada que tanta fama tiene con el ron Carúpano y en donde de verdad es identificado y puede ser clave a la hora de un cóctel. También es significativamente más dulce, al menos que el Carúpano Reserva Especial (también conocido como el 6), que es el que más se le asemejaría.

Aunque no es la primera marca en hacer un ron blanco con añejamiento; Diplomático lo hizo con el Planas en 2018, pero es importante mencionar dos cosas: la primera es que no tiene nada de malo que en un mismo mercado haya competencia para un producto que era aparentemente único. La segunda es que cualquiera que haya visitado una licorería en Venezuela recientemente se dará cuenta que hay un déficit en el inventario de Diplomático, por lo que pareciera que Carúpano se quedará pronto como el único participante en esta parte, como Planas lo fue hasta ahora.

Con Cristalino aplaudo que Carúpano se haya atrevido a no hacer lo que los demás están haciendo, sino algo distinto y aunque el nombre no me termina de gustar, entiendo perfectamente su propósito y el hecho que no es simplemente un ron blanco, sino mucho más. Y el hecho que por $15 puedas adquirir un ron venezolano con hasta 8 años de edad y embotellado al 46% ya es asombroso.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Carúpano
Nombre del Ron: Cristalino
Marca: Carúpano
Origen: Venezuela
Edad: hasta 8 años
Precio: $15
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 88

Dunbarton – Polpetta (Petit)

Si has visto mis reseñas previas del Papas Fritas y el Papas Fritas H99, entonces puedes tener una idea de lo que trata este cigarro. Pero si no, te explico brevemente: hasta hace alrededor de una década, el señor Steve Saka era presidente de la marca Drew Estate; durante su mandato, Saka llevó a la marca de ser una productora de tabacos saborizados a una de las mayores productoras de tabacos de todo tipo, incluyendo blends que llegaron a ganar varios premios. Una de estas líneas se llama Liga Privada, que tiene distintos productos en sí, entre los que se encuentra la línea Papas Fritas. Esta línea se trata de tabacos de tripa larga y corta, hechos del tabaco sobrante de los productos de Liga Privada. Ahora, en Dunbarton, Saka creó un producto con el mismi propósito del Papas Fritas, llamado Polpetta, precisamente hecho con el tabaco sobrante de las líneas Mi Querida, Triqui Traca y Umbagog.

El Polpetta, de Dunbarton

Polpetta comenzó siendo un cigarro disponible solamente en eventos, por allá por 2019, pero fue en 2023 que pasó a ser de producción regular. Se trata de un cigarro con medidas de 4 x 48 y viene en un precio que supera al Papas Fritas, pero que sigue siendo austero para los estándares de Dunbarton, marcando aproximadamente $7,50 por unidad. Lleva una capa Connecticut Broadleaf y capote San Andrés mexicano, y tiene aromas sobre ese Broadleaf a frutas cocidas y cedro, mientras que en el pie se sienten notas de madera. Lo pico y la calada en frío me da aromas de cedro y canela.

Primera mitad del Polpetta, de Dunbarton

El Polpetta comienza rico, abundante de sabores a tierra húmeda y chocolate, con una nota más suave y muy soportable de pimienta. A lo largo de esta primera mitad también hay notas de cuero y cedro, aunque éste último es bastante suave y no muy participativo en cada calada. El retrogusto además de la pimienta esperada, que no es tan fuerte, también incluye pasas y cuero. La quemada es decente, produciendo una ceniza blanca y bien compactada, y una intensidad media-alta con fortaleza similar.

Segunda mitad del Polpetta, de Dunbarton

El sabor de cedro que no era tan constante en la primera mitad se vuelve el sabor principal en la segunda, donde los sabores de chocolate y tierra húmeda siguen presentes aunque menos participativos. También hay sabores de canela y pimienta roja en el paladar, mientras que en el retrogusto es simplemente picante de pimienta y pasas. La quemada es mejor que en la mitad anterior y tanto fortaleza como intensidad se mantienen en el mismo nivel. La fumada entera me toma una hora justa.

He dicho en reiteradas ocasiones últimamente que los cigarros de dimensiones más pequeñas me están gustando bastante y este Polpetta se ubica perfectamente en esa ecuación. El hecho que es algo similar al Papas Fritas en su concepción y ejecución lo hace muy acorde a lo que podría considerar un cigarro regular, incluso si su precio se ubica por encima de lo que para mí podría serlo… o al menos algo que pueda ser considerado para una caja regular, con un costo que ronda $180 por caja, pues hay muchas mejores opciones de tripa larga. Pero sabiendo de dónde viene y quién lo hace, es un precio justo. Creo que Dunbarton es una de esas marca que todo lo que hacen es bueno, incluso si es de recortes y de precio relativamente bajo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Nicaragua American Cigars S.A.
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Polpetta
Dimensiones: 4 x 48
Tamaño: Rothschild
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87

Harvester & Co.

Harvester & Co. es una marca renovada creada en 1909 y lleva el nombre de un famoso caballo de carreras británico de la década de 1880. Originalmente se trataba de un producto popular y asequible, fabricado en USA, pero en 2020 la marca fue relanzada por Altadis USA como una línea premium, económica y hecha a mano, producida en Nicaragua por la familia Plasencia. Por el momento solamente tiene un producto:

Oliva – Serie G Maduro (Churchill)

Quizá lo más clásico que tiene Oliva, que de por sí es una marca clásica, aunque en años recientes se ha masificado tanto que, con excepción del Melanio, creo que está perdiendo terreno frente a marcas más especializadas o que al menos tienden a prestarle mayor atención a la calidad de sus blends. He visto como Oliva ha dejado de estar tan disponible en tiendas a precios normales, para estar en tiendas online con unos descuentos increíbles que apuntan a ventas de alto volumen. Pero siempre hay que probar de todo y la Serie G de Oliva es precisamente una de esas clásicas para llamar la atención de nuevos consumidores. En su versión de capa maduro, creo que es una oportunidad más de probar algo de Oliva que no es caro y que ofrece un sabor ligeramente distinto al que no es maduro, que muchas marcas llaman Natural, pero que Oliva opta por simplemente no llamar Maduro.

La capa del Serie G Maduro es Connecticut Broadleaf, con capote de Indonesia y tripas de Nicaragua, y con un ligero box press. Quizá recién adquirido era más pronunciado, como en el otro Serie G Maduro que reseñé en 2017, en vitola Robusto. En esta ocasión, el cigarro tiene cerca de 2 años de guarda y puede que haya perdido un poco ese box press. El brillo de la capa compensa y los aromas a tierra húmeda y chocolate también. En el pie me encuentro algo más de tierra y pimienta, mientras que en la calada en frío notas dulces de tierra y chocolate, con notas sutiles de pan tostado, pimienta y pasas.

Con lo relativamente delgado del cigarro (cepo 50) y el largo (7 pulgadas), en realidad esperaba un principio más fuerte, pero las notas son sutiles a madera y pasas, que eventualmente van progresando en intensidad pero no necesariamente en variedad de sabores. El retrogusto tiene un toque de pimienta y otro más fuerte de nibs de cacao, pero no mucho más que reportar. La quemada no es recta y ahí se destaca mucho más que sea un box press, pero al menos el tiro está bien y el primer tercio se caracteriza por una fortaleza media-baja y una intensidad similar.

En el segundo tercio me encuentro con mejores experiencias, principalmente porque la intensidad aumenta a media y me permite apreciar mejor algunos sabores, como el de madera que se siente ya con un matiz de cedro, mientras que también hay sabores con intensidad considerable de chocolate de taza (el que se usa para cocinar). El retrogusto no cambia mucho, pero el sabor perdura durante más tiempo, mientras que la quemada es más recta y el humo se siente generalmente más rico. Puede ser mi imaginación, pero también siento que quema más lento. La fortaleza se ubica en media y aunque la intensidad también, al superar el punto medio del Serie G Maduro, siento que aumenta un poco.

En el último tercio del Serie G Maduro, los sabores parecen crear un híbrido entre los dos tercios anteriores, en donde el chocolate desaparece, principalmente porque las notas dulces también lo hacen, pero se sienten notas de la misma intensidad del segundo tercio a cedro, tierra y pimienta, mientras que en el retrogusto aparecen sabores nuevos de anís y de alguna hierba aromática que me recuerda al estragón. La quemada es tan buena como en el segundo tercio, con una tendencia que venía desde entonces a no mantener una gran ceniza, pero eso no es un problema, solo una precaución. Me toma dos horas y 15 minutos fumar el Serie G Maduro y la experiencia al final fue básicamente la misma desde el inicio.

La calidad y la construcción de Oliva siempre ha sido característica de un producto bien hecho, y aunque en años recientes han optado más por una producción y comercialización más masiva, no me queda duda de que productos como estos, que son los básicos de la marca, seguirán teniendo ese gancho para llamar la atención de nuevos fumadores o la familiaridad para mantener a los experimentados. Si bien no es una fumada compleja y podría llamarse lineal, al menos no hay sorpresas desagradables y no importa que lo fumes en Maduro o Natural, será una experiencia predecible y a veces eso es lo que necesitas.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie G Maduro
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua (Habano)
Precio: $7,50
Puntuación: 82