En la fase del mercadeo primitivo de República Dominicana (a finales del siglo XIX y principios del XX) los productos en su gran mayoría no poseían un nombre de marca, ya que el mismo vendedor era el distintivo del producto que comercializaba. En todo este contexto generalizado de productos sin marcas y vendidos al granel, existían algunas excepciones, y entre ellas se encontraba La Habanera.
Se trata de cigarros de un perfil muy suave y que es de esas marcas que existen desde hace mucho tiempo (1902) pero que nadie conoce. He probado un producto de ellos:
Unos meses atrás (en verdad hace más de un año) estaba en las instalaciones de San Luis Cigars en Caracas cuando estaba llegando nueva mercancía, que incluía este cigarro. No sabía mucho de él, aunque la marca EP Carrillo (que hoy se llama Casa Carrillo) siempre me ha gustado. Pero resulta que este Honduras pertenece a lo que la marca ha definido como Essence Series, que son seis líneas distintas de cigarros que lanzarán entre 2024 y 2027, con el propósito de mostrar seis tipos de capa, de orígenes y varietales distintos. El Honduras es el tercero de esa línea, siendo precedido por un Sumatra y un Maduro y, como su nombre indica, éste es protagonizado por tabaco hondureño en forma de Olancho San Agustín en su capa, que lleva 2 años de fermentación, sobre capote hondureño y tripas de Honduras y Nicaragua. También es fabricado por Tabacos de Oriente, una empresa propiedad de Plasencia Cigars, ubicada en Danlí, Honduras.
Así de entrada, recuerdo que un cigarro que reseñé con este capa Olancho San Agustín era el CAO OSA SOL y no recuerdo que su capa fuese tan oscura, aunque también el Plasencia 149 (de esta misma fábrica), el Partagas Heritage y el Foundry Zodipunk la tienen. Son venas pequeñas y lo que pareciera ser un color muy uniforme y con poco brillo. Los aromas de la capa incluyen cardamomo, panquecas y galletas danesas, mientras que en el pie se siente pimienta y donut. Lo pico y la calada en frío me da aromas de tierra húmeda y chocolate.
Los aromas de la calada en frío se vuelven los sabores principales del Honduras, pero también con notas sutiles de madera y pimienta. Esta pimienta va aumentando poco a poco, pero no es el único sabor que aumenta durante este tercio. También hay una nota como de harina o de algo que se hace con harina, como pound cake y galletas, que va aumentando durante el tercio y no llega a convertirse en un sabor principal, pero ahí va. Los sabores de tierra y chocolate siguen marcando la pauta y el primer tercio finaliza con una intensidad media-alta y una fortaleza media-baja, con buena quemada y humo abundante.
Tierra y pimienta son los sabores principales en el segundo tercio, aunque hay notas de chocolate también, pero no a ese mismo nivel. Entre los sabores secundarios me encuentro con madera, chocolate y algo como algún fruto seco sin mucha definición. En el retrogusto hay principalmente pimienta, pero después del punto medio le acompaña tierra y no mucho más. La fortaleza se ubica en media y la intensidad incluso baja de media-alta hasta le mismo punto de la fortaleza. La quemada no es tan bonita como en el primer tercio pero no me da ningún problema.
En el último tercio hay pocos cambios con respecto al segundo, pero es gracias a la inclusión de tierra en el retrogusto que se sienten más matices de este sabor. Es como distintos aromas de tierra, sin llegar a identificar muchos pero al menos sé que son distintos. Incluso hay un sabor al café americano, pero ya para ese momento no quedaba mucho del Honduras y preferí dejarlo en el cenicero a que se apagara solo. Para ese momento la intensidad había aumentado a media-alta y la fortaleza se ubicaba en media, con una buena quemada. Me tomó una hora y 45 minutos fumar el Honduras.
El Honduras de EP Carrillo no deja de ser un buen cigarro siguiendo el significado absoluto de ello. Tiene sabores agradables, quema bien y una intensidad respetable; todo ello es lo que para mí es un buen cigarro. Pero ninguno de los sabores es especialmente destacado ni distinto al inmenso mercado de tabaco que existe. Incluso, no está ni en el Top 3 de la corta lista de tabacos de capa Olancho San Agustín que he probado. Pero no deja de ser un buen cigarro y a un precio en USA de $10 por unidad, tampoco es caro y por ese precio tienes un buen cigarro, bien construido y con sabores que pueden ser distintos dentro del mercado, pero cuya experiencia es igual de buena a la de muchos otros con capas más conocidas.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacos de Oriente Marca: E.P. Carrillo Modelo: Honduras Dimensiones: 6 x 52 Tamaño: Toro Origen: Honduras (Olancho San Agustín) Capa: Honduras Capote: Honduras Tripa: Nicaragua, Nicaragua Precio: $10,00 Puntuación: 86
Una vez que comencé a leer y aprender sobre destilados de agave, especialmente esos hechos en México, descubrí que no es solamente Jalisco en donde se puede hacer tequila, sino que hay otras regiones. Sin embargo, siempre debe ser hecho de un solo tipo de agave, llamado Tequilana Weber, o agave azul. Existen otros tipos de agaves y de ellos se suelen hacer mezcal, pero no tequila.
Sin embargo, Raicilla es un tipo de destilado de agave hecho en Jalisco, que no es de agave azul y su proceso es al estilo del mezcal. Raicilla se hace con uno de dos tipos de agave, uno llamado Maximiliana y el otro es Angustifolia. Dependiendo de la región en donde se haga la raicilla, la cocción de las piñas será subterránea o en un horno artesanal sobre la tierra.
La razón principal por la que la raicilla no es tequila es por su materia prima. Pero tampoco puede llamarse mezcal, porque es producido en zonas que quedan fuera de la denominación de origen del mezcal. Adicionalmente, la raicilla utiliza métodos distintos para el agua, fermentación, levaduras, etc.
La denominación de origen de la raicilla fue creada en 2019 y esta incluye 19 municipios en el estado de Jalisco y dos en el estado de Nayarit. Alma Real es una raicilla hecha de la variedad Angustifolia y embotellada a 47% de alcohol.
La raicilla se nota en copa un tanto oleosa, como si se tratara de un líquido más denso de lo que es. En nariz tiene aromas herbales, de agave y eucalipto, pero también de flores blancas, pimienta blanca, cáscara cítrica que me recuerda más al limón amarillo y un toque ligeramente ahumado.
En boca es picante y cítrico, con un golpe alcohólico notable que no hubiese pensado por los aromas. También se siente picante y herbal, pero no tanto como esas mismas notas que describí en nariz, sino más bien como si masticara las hojas de un árbol de limón. También se siente dulce y muy perfumado e incluso frutal y no tanto por lo cítrico, sino más como un níspero. El retrogusto es ahumado y cítrico.
Esta es mi primera aproximación a la raicilla y aunque en papel se pueda ver como un mezcal hecho en zonas donde el mezcal no está autorizado, en verdad pareciera tener una relación más estrecha con el tequila, pero con un añadido ahumado mucho más destacado. Quizá sea producto del tipo de agave que usa, pero en cualquier sentido es extraordinario y completamente distinto.
Ficha Técnica: Fabricante: Las Cañadas Nombre de la Raicilla: Artesanal Marca: Alma Real Origen: México Edad: Cero Precio: $35 (250ml) Densidad alcohólica: 47% Puntuación: 87
Me llama la atención que en los años que llevo fumando y probando y descubriendo marcas, siempre he pensado que La Aurora es la primera marca de República Dominicana, incluso si no se anuncie específicamente como tal, quizá porque antes de La Aurora seguramente existieron varias pero ninguna sobrevive hoy en día. Precisamente por eso me sorprendió que La Habanera se anuncie como la primera marca de República Dominicana, fundada en 1902. La Habanera actualmente (no sé si desde 1902) es producto de La Tabacalera y es fabricado a partir de hojas Piloto Cubano y Olor, ambas de origen dominicano, con una capa Connecticut que no menciona origen. Cabe destacar que la marca solamente tiene un blend y se llama Classic, o al menos es el nombre con el que lo identifica una tienda. En su propia página web el nombre del cigarro corresponde realmente a su vitola, siendo la de Emperadores 5½ x 50.
No hay mucha más información acerca de estos cigarros, salvo una explicación bastante larga y esotérica sobre cuánta clase y categoría tienen estos cigarros. En lo personal, le encontré aromas de madera seca y eucalipto a la capa, mientras que en el pie cuero y madera húmeda y luego de picarlo, madera y musgo en la calada en frío. Buen tiro y espero que se mantenga a ese nivel encendido.
Una buena quemada, ceniza casi sólida y muy blanca, que no se cae fácilmente y fortaleza baja con intensidad media-baja es lo que me encuentro en el primer tercio. Sabores sumamente sutiles a madera vieja, paja y notas herbáceas como de grama recién cortada. Nada más.
En el segundo tercio básicamente lo mismo, con más madera y una quemada menos buena. El retrogusto tiene menos notas herbáceas y básicamente es eso. La quemada no es tan bonita, pero tanto fortaleza como intensidad se mantienen a la par. Es luego del punto medio que se aprecian notas de pimienta, pero bien podría ser un tema de calor y no tanto de especiado.
En el último tercio la única diferencia es la aparición de sabores a miel y cáscara de maní, y así también desaparecen las notas herbáceas y es considerablemente menos picante. La quemada está bien sin ser extraordinaria, pero mucho mejor que en el tercio anterior. Pero igualmente, sin mucha pena ni gloria, el La Habanera llega a su fin una hora y 20 minutos después de haberlo encendido.
Algo que llega a ser divertido de las explicaciones de mercadeo del cigarro, donde destaca que no hay tabaco que sea mejor elegido que este ni que sea seleccionado con mayor cuidado y que tenga más atención. Básicamente dicen que si no te gusta el cigarro es culpa tuya porque algo hiciste mal. El hecho es que es el propio cigarro de souvenir, que le das a alguien que no sabe mucho de tabacos y que lo va a disfrutar. Si ya tienes experiencia, va a ser un cigarro sutil, suave y sin muchas sorpresas, y eso no quiere decir que sea malo, solo que no esperes que sea muy complejo.
Ficha Técnica: Fabricante: La Tabacalera Marca: La Habanera Modelo: Emperadores Dimensiones: 5½ x 50 Tamaño: Emperadores (Robusto Extra) Origen: República Dominicana Capa: N/D (Connecticut) Capote: República Dominicana Tripa: República Dominicana Precio: $4,50 Puntuación: 79
Mr. VU es un cocuy creado por la misma gente de La Joya, y al igual que con sus otros productos, ellos adquieren cocuy de Siquisique y lo redestilan, lo refinan y luego lo mezclan. Sin embargo, a diferencia de sus otros dos productos, este no es vendido bajo el paraguas de la marca La Joya, aunque una vista rápida de su etiqueta demuestra que están emparentados.
La otra diferencia es que la marca está interesada en que los productos de La Joya se vean más como un producto especializado, adquirido o regalado a personas que saben del tema. Mientras que Mr. VU es un producto que la marca hacía desde hace ya mucho tiempo, que simplemente está dirigiendo a un público que va más allá de las barras (su propósito original) y que quieran adquirir esta botella muy vistosa a modo de souvenir y que no tenga que ser extraordinariamente cara.
Incluso, del Mr. VU existen tres empaques, uno que mantiene su propósito de barra, de 700ml, una botella de medio litro que es la que estoy catando hoy y con un propósito de obsequio y más disponible, y una botella de 100ml creada principalmente como souvenir, muestra o simplemente imagen.
Mr. VU representa siglas de Venezuela Unida y es embotellado a 43% de alcohol.
Mr. VU tiene aromas ligeramente ahumados, muy herbáceos y con toques florales, pero también cáscara cítrica que está entre mandarina y limón amarillo, sábila y sándalo.
En boca tiene una intensidad alcohólica respetable, de esa que te hace tomarlo lentamente y agradecer que no se te ocurrió hacer shots, incluso cuando alguien te dijo que esto era como una tequila. No lo es. Es dulzón, fresco, cítrico, mentolado y con una larga permanencia. El retrogusto es ligeramente ahumado y altamente cítrico.
El hecho que exista un cocuy La Joya al 43% y el Mr. VU al 43% y ambos sean del mismo productor no quiere decir que sea el mismo producto. De hecho, una vista rápida por la destilería te muestra todos los cocuy que tienen, todos marcados para sus distintos productores y la posibilidad de apreciar cómo se hace un buen cocuy. El Mr. VU es posiblemente el menos complejo de la marca, pero con un sabor tan característico que espero haga de él un obsequio de turistas y algo que nos ayude a demostrar cuán delicioso puede ser este destilado, y el Mr. VU, aunque más sencillo, también lo es.
Ficha Técnica: Fabricante: Destilería La Joya Nombre del Cocuy: Agave Cocui Marca: Mr. VU Origen: Venezuela Edad: Cero Precio: N/D Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 89
Gran Reserva es uno de dos intensos de Joya de Nicaragua por suavizar su línea Antaño 1970, que muchos consumidores dicen evitar porque es muy fuerte. Uno de los intentos fue el Antaño CT pero antes de ese vino el Antaño Gran Reserva. Tuve la oportunidad de reseñarlo en 2020, en vitola Belicoso y la verdad es que no me sorprendió mucho y le di 78 puntos, pero hace unos meses me compré uno y decidí volverlo a reseñar. Este cigarro tiene básicamente la misma liga del Antaño 1970, pero las hojas de la tripa tienen 5 años de añejamiento, con el objetivo de hacer una fumada más madura y suave. Otra diferencia es que el Antaño 1970 existe en 10 vitolas distintas, mientras que el Gran Reserva en solo tres.
Este Robusto Grande viene con medidas de 5½ x 52 y un ligero box press, así como una capa Corojo Oscuro que es de origen nicaragüense, al igual que todas su hojas son de ese mismo país. Sobre su capa muy uniforme tiene aromas agradables a pasas, madera y musgo, mientras que en el pie se aprecian frutos rojos, pasas y pimienta. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro una calada en frío que me da aromas de chocolate, madera y un toque muy sutil de pimienta.
Una de mis quejas originales del Antaño Gran Reserva era la falta de sensación picante, que realmente sentía que al no haber ese componente picante que empuje el resto de los sabores, la experiencia se sentía muy sencilla. Sin embargo, esa suavidad parece repetirse al inicio de éste, pero hay suficientes sabores secundarios e incluso uno que otro primario que no es necesariamente picante, que eleva la experiencia. Hay sabores de pound cake, tierra, vainilla y sí, hay una sensación picante pero no se mantiene mucho rato y para finales del primer tercio ni siquiera en el retrogusto se aprecia, solamente mantequilla y tierra húmeda. La quemada es muy buena, aunque la ceniza que produce no se mantiene mucho rato sobre el cigarro. La fortaleza se ubica en media-baja, con una intensidad media.
El segundo tercio del Antaño Gran Reserva se siente más almidonado, que es una sensación que describo en los sabores que se sienten suavizados pero con matices dulces. Una versión que no se sienta tan dulce me recuerda más a sabores de tiza, pero aquí hay un dulce que está más relacionado con ese pound cake que sentía al principio, tierra húmeda, y una sensación de chocolate que relaciono con ese de brownie que sentí en frío, pero más como unos que dejaste afuera durante mucho tiempo. La pimienta eventualmente aparece, pero no es tanto como un aroma de la especia, sino más como una sensación picante en el retrogusto. La ceniza sigue sin mantenerse mucho tiempo y el segundo tercio finaliza con una intensidad y fortaleza muy similares a las del tercio anterior.
El último tercio del Antaño Gran Reserva es el más fuerte y el más picante, pero no es la pimienta el sabor principal, sino más bien ese pound cake pero esta vez la versión que es marmoleada con chocolate y algo de tierra en segundo plano. También hay notas dulces sin descriptor adicional y en el retrogusto está la nota picante que mencioné pero también un adicional de tierra húmeda como el que se siente en el paladar. La ceniza se comporta mejor e incluso produce una pequeña columna, por lo que el Antaño Gran Reserva finaliza con una intensidad media y fortaleza similar, una hora y 35 minutos después de haberlo encendido.
Después de haber fumado el Antaño Gran Reserva me sentí ‘pateado‘, en el sentido de esa sensación de haber fumado un cigarro con altos índices de nicotina, aunque es normalmente viene acompañado de un cigarro especialmente fuerte pero el Antaño Gran Reserva no lo era, así que sin duda esa nicotina podía haber sido la sensación más picante que sentí en el último tercio. Sin embargo, aunque sea más suave y menos picante, creo que el Antaño Gran Reserva sigue siendo un cigarro con el carácter de la línea y aunque no es un cigarro esencialmente para mí, me impresiona que visualmente (y habiéndolo probado) estuvo mucho mejor que mi experiencia original y en este caso hasta lo disfruté.
Ficha Técnica: Fabricante: Fábrica de Tabacos Joya de Nicaragua Marca: Joya de Nicaragua Modelo: Antaño Gran Reserva Dimensiones: 5½ x 52 Tamaño: Robusto Grande Origen: Nicaragua Capa: Nicaragua (Corojo oscuro) Capote: Nicaragua Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí, Jalapa) Precio: $10,00 Puntuación: 86