La inclusión de una nueva hoja a una línea ya existente es una práctica bastante común en el mercado del tabaco, especialmente cuando se trata de lo que se ha convertido en hojas más o menos básicas. Quizá el ejemplo más originario de ello eran las líneas Natural vs. Maduro, como lo siguen haciendo Arturo Fuente y Padrón, en muchos casos. Incluso a veces incluyen una tercera línea llamada Claro. Pero en los últimos 10 años lo más común que he visto ha sido Habano, Maduro y Connecticut y con esas tres capas muchas marcas pequeñas tienen su portafolio entero. Incluso, he visto marcas que comenzaron con un solo cigarro y eventualmente le tuvieron que poner el apellido de la hoja porque tienen distintas versiones (New World de AJF, Nica Rustica de Drew Estate, por un par de ejemplos). Pero Foundation lo hizo distinto con el Charter Oak. Primero lanzaron Maduro (Broadleaf) y Shade (Connecticut), y esos los mantuvieron durante varios años. Luego lanzaron las versiones Pasquale (Broadleaf) y Pegnataro (Connecticut) y finalmente una versión de capa Habano.

El Charter Oak Habano es la adición más reciente a la línea, buscando ser el puente entre la capa Maduro y la Connecticut, teniendo en cuenta que Pegnataro y Pasquale son ediciones especiales y limitadas. El cigarro tiene tripa y capote de Nicaragua, bajo una capa Habano ecuatoriana. Esta capa tiene varias venas y a un precio inferior a $6 por unidad en este Rothschild, tiene sentido que no sea la capa más seleccionada, pero tiene aromas muy agradables a cáscara de maní, masa madre y alguna nota perfumada. El pie está cubierto por la capa, por lo que no puedo dar una apreciación de la tripa, pero al picarlo me encuentro con aromas de mantequilla de maní, galletas danesas y pimienta, ésta última más en lengua que en nariz.

El Charter Oak Habano comienza tan intenso como esperaría de estas dimensiones y esta marca y de algo fabricado por AJ Fernandez, incluyendo pimienta, principalmente por el retrogusto, mientras que en el paladar me encuentro con canela, cuero y tierra húmeda. Eventualmente esta canela se hace un tanto más compleja e incluye también nuez moscada y algo como avena, mientras que la pimienta no se queda atrás y me da matices de pimienta roja en el paladar y negra en el retrogusto. En ese punto también incluye algo como de madera seca. La quemada es muy buena, produciendo ceniza clara y uniforme, con una intensidad media-alta y una fortaleza que comienza en media y se ubica en media-alta al final de la primera mitad.

La segunda mitad es simplemente la progresión de la primera, en donde los sabores de canela y nuez moscada se sienten más intensos, la pimienta del retrogusto es más participativa y esa sensación de pimienta roja en el paladar se siente más afrutada y relacionada con notas frutales, que no son necesariamente frutos rojos, sino más como pasas. El sabor de madera es el único que no parece progresar y lleva el cierre de los sabores que aprecio en el Charter Oak Habano, que finaliza con una intensidad media-alta y fortaleza similar, una hora y 10 minutos después de haberlo encendido.
Justo antes de escribir esta reseña alguien me estaba preguntando sobre alguna recomendación de cigarros ‘de diario’ y hablamos durante un rato de varias marcas. Le dije que si consigue un cigarro que cueste menos de $7 y que tenga intensidad y fortaleza de acuerdo a lo que le gustan, que ese puede ser un cigarro de diario. Al menos en Estados Unidos, el precio de este Charter Oak Habano está entre $5,50 y $7,00 por unidad (disponible en 6 vitolas distintas) y por ese rango, creo que sería ideal para mí. Se trata de un cigarro intenso, con buenos sabores, excelente construcción y muy equilibrado. Incluso es algo que podría incluir en ocasiones especiales, más que en un ámbito ‘diario’.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigar
Modelo: Charter Oak Habano
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Rothschild
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 91














