HVC – Selección No. 1 Maduro (Esenciales)

En octubre de 2023 probé lo que hasta ese momento había sido para mí el cigarro más fuerte que había probado. Y aunque sí, puedo argumentar que La Flor Dominicana hace cigarros bastante fuertes y que incluso dos de ellos me han pateado y me han obligado a acostarme con los pies en alto y todo, este HVC en realidad fue el más fuerte que había probado. Fuerte por el componente de pimienta, principalmente, y no tanto por la carga de nicotina como ha sucedido con los dominicanos. En esa reseña de 2023 publiqué erróneamente que el cigarro era de capa San Andrés y que era el primero creado por la nueva fábrica de HVC, cuando en realidad se trataba de una capa Habano ecuatoriana. El que estoy probando hoy es de esos originales de capa San Andrés, creados en 2022.

En mi reseña original recuerdo haber pensado que para ser una capa San Andrés, era bastante clara y lisa, pero ya con este cigarro entre mis manos me doy cuenta del error, pues este es considerablemente oscuro y corrugado, lleno de imperfecciones y asperezas. Casi podría considerarlo un Broadleaf más seco, pero los aromas de café, cedro y tierra sobre la capa son indiscutibles, mientras que en el pie se sienten notas de madera y pimienta. Ante la promesa de que este HVC es tan fuerte como el Natural, no me sorprenden aromas de tierra y pimienta en la calada en frío.

Fiel a las creencias y la experiencia, el Selección No. 1 es bastante fuerte desde la primera calada. Pero no es unidimensional sino que tiene sabores agradables a café, tierra, madera y, por supuesto, pimienta. No obstante, no es pimienta el sabor principal, sino más bien ese sabor de café, seguido de tierra húmeda. La quemada no es la mejor pero el tiro está perfecto y produce humo abundante y cremoso que se mantiene bastante rato cerca. La ceniza super blanca hace una columna decente que se mantiene bien sobre el cigarro y me da una intensidad media-alta con fortaleza media.

El café sigue siendo el sabor principal del Selección No. 1 Maduro, lo cual es un poco atípico en cigarros de capa San Andrés y los que muchas marcas consideran maduros, que suelen tener una dominancia del chocolate. No obstante, en las ruedas de sabores el chocolate y el café suelen estar muy cerca y no es que son tan distintos. El sabor de madera también mantiene una gran presencia, así como la pimienta, y también hay una nota distante de chocolate, que simplemente está ahí. El retrogusto es de pimienta principalmente, pero también tiene notas suaves de madera. El segundo tercio finaliza con una intensidad media-alta y una fortaleza similar, pero realmente lejos de lo que temía de mi experiencia previa.

En el último tercio el sabor de madera se coloca como el principal, seguido muy de cerca por el de café y el chocolate se pone casi a la par del café, y aunque la pimienta pasa a ser el sabor principal en el retrogusto, ésta no aumenta su intensidad. Todos los temas de construcción se comportan a la altura y el cepo más pequeño sí hace que el Selección No. 1 sea más propenso a alquitranarse un poco, que es lo que viene sucediendo en este último tercio, pero nada que una buena purga no resuelva. Al cabo de una hora y 35 minutos, este Selección No. 1 llega a su fin.

Si bien el Selección No. 1 Maduro es un tabaco relativamente fuerte, en su capa Habano Natural es mucho más fuerte, casi al punto que temía un poco antes de encenderlo pero a mitad de fumada ya se comportaba como un cigarro normal, si acaso un poco más fuerte que otros. El cepo 46 también me hacía pensar que sería un reto fumarlo, pero en ningún momento me encontré pausando el ritmo, como llegó a ocurrir en la primera fumada, que incluso fue con un cepo mucho mayor de 54. Pero sigue siendo un muy buen cigarro y ciertamente algo para considerar como un diario.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos HVC
Marca: HVC
Modelo: Selección No. 1 Maduro
Dimensiones: 5⅝ x46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Reserva 1955 – San Andrés (Robusto)

A veces me encuentro con cigarros que tienen distintos blends y la misma anilla entre todos y suelo confundirme. De hecho, hace poco cambié un poco las portadas de los videos en mi Instagram, que me parecían todas iguales y que cambiaban un poco las tipografías solamente, y pasé a poner la foto de la botella que estoy reseñando. El tema es que a veces pasa que hay botellas que se parecen mucho, como las del cocuy La Joya, que el 43% y el 61,8% son prácticamente la misma y lo que cambia es el contenido alcohólico. Pues lo mismo pasó con algunas de las reseñas de tabacos que hago en el Instagram, pues las anillas se parecían y tuve que buscar otros detalles. En fin, eso es lo que me ha pasado con muchos de los Reserva 1955, así Carlos, quizá deberías hacer anillas distintas.

Reserva 1955 - San Andres cigar

Este San Andrés tiene precisamente esa capa mexicana, sobre un capote nicaragüense y tripa dominicana. Mide 5 x 54 y en la capa me encuentro con aromas a mermelada de frutos rojos, madera y una nota suave de tierra seca que bordea en arcilla. En el pie más notas de madera y una nota suave de pimienta, y luego de picarlo la calada en frío me da aromas de notas herbáceas que me recuerdan al musgo y madera.

Reserva 1955 - San Andres first third

Recién encendido el Reserva 1955 San Andrés destaca precisamente esas notas de madera que sentía tanto en frío, destacando en segunda instancia sabores de tierra húmeda y una nota muy suave de chocolate, con algo de pimienta tanto en el paladar como en el retrogusto. A lo largo de este tercio esos sabores de madera se mantienen como principales, con un matiz dulce y sabores intensos a nueces, que no llegan al nivel de la madera pero muy cerca. Es muy suave de pimienta, lo cual lleva a una intensidad media con una fortaleza media-baja.

Reserva 1955 - San Andres second third

En el segundo tercio y todavía sin descargar la ceniza, los sabores de madera siguen siendo los predominantes, pero esta vez son los de tierra los que se colocan en segundo lugar de intensidad. La pimienta sigue manteniéndose muy tímida tanto en paladar como en retrogusto y el sabor de nueces parece haber perdido gran parte de su intensidad, o quizá sea un tema que su dulzura se ha reducido bastante y eso hace que se sienta menos en comparación con el resto de los sabores. En el retrogusto, también se sienten notas de granos de café, especialmente después del punto medio. La intensidad sigue siendo media y la fortaleza igualmente media-baja.

Reserva 1955 - San Andres last third

En el último tercio del Reserva 1955 San Andrés las notas de nueces se colocan entre las principales, acompañando la madera en esa misma intensidad y la pimienta también se mantiene en una intensidad menor, mucho menor incluso. Son los sabores de tierra húmeda los que parecen haber desaparecido en este tercio y en el fondo se siente un sabor herbáceo, como de musgo, que lo sentí en frío pero no estuvo presente durante la fumada. Pero la fortaleza y la intensidad se han mantenido en el mismo punto también. Luego de una hora y 25 minutos, este Robusto un poco más ancho llega a su fin.

Algo que me ha gustado consistentemente de Reserva 1955 es que la mayoría de sus blends no son especialmente fuertes, y aunque a veces siento que me quedo con las ganas, la realidad es que no a todo el mundo le gustan los cigarros fuertes y es incluso una fumada media la que llama más la atención; algo que no abrume y que se pueda disfrutar sin tener secuelas. La mayoría del mercado emergente venezolano se puede sentir un poco intimidado precisamente por un cigarro que sea fuerte o que se vea fuerte, y las capas oscuras realmente aparentan eso. Además, el Reserva 1955 San Andrés me obligó a fumar lento, pues si le daba caladas muy seguidas, se calentaba y el sabor de hacía amargo, pero dejándolo descansar en el cenicero no lo apagaba y más bien suavizaba la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Reserva 1955
Modelo: San Andrés
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,50
Puntuación: 86

Padrón – Family Reserve 46 Years Maduro

En el año 2010 se cumplieron 46 años desde que José Orlando Padrón comenzó a vender tabacos, alcanzando números astronómicos ya para ese entonces, y convirtiéndose en una de las marcas más emblemáticas del tabaco mundial. Existen Padrón de $3 y otros de $100 y quienes los hemos probado podemos decir que todos son buenos. Menos el Dámaso. Llegó un punto que la marca simplemente lanzaba productos para celebrar cualquier año y así fue como la marca creó este cigarro que celebra 46 años, que existe en capa Maduro y Natural. El Family Reserve 46 Years tiene un límite de producción anual que no supera las 50 mil unidades. Cabe destacar que al momento de esta publicación existen líneas de Padrón que celebran 44, 45, 46 y 50 años de la marca, así como los que celebran 80, 85, 95 y 96 años de José O. Padrón.

El Family Reserve 46 Years Maduro está disponible en una sola vitola de medidas 5½ x 56 y es asombrosamente espectacular. Es un cigarro pesado, denso y se siente más que un cigarro. Tuve la oportunidad de abrir la caja cuando estaba nueva y se sentía considerablemente más pesada de lo que esperaría una caja con 10 cigarros. El cigarro en sí tiene un ligero box press, una capa muy corrugada con aromas a chocolate principalmente, pero también algo de avellanas. En el pie, abundante pimienta y más chocolate, pero con un café espresso cremoso. Lo pico con un punch y la calada en frío tiene aromas muy picantes, pero también de chocolate negro, madera y cuero.

Las primeras caladas del Family Reserve 46 Years Maduro me dejan lágrimas en los ojos. Pero pimienta no es el único sabor y ni siquiera es la única especia, pues hay nuez moscada, canela y cardamomo, pero también mucho chocolate, casi como si mordieras un brownie recién horneado, café cremoso y tierra húmeda. El retrogusto es algo a lo que casi no me atrevo, pues pareciera que el retrogusto se nutre de lágrimas, pero le doy dos toquecitos y los sabores son de muchísima pimienta y notas más suaves de chocolate. La fortaleza es alta y la intensidad también, con una ceniza perfecta, un aro de combustión recto y un tiro maravilloso.

Parecía imposible que el cigarro mejorara en este tercio, y no lo hace, pero simplemente porque no creo que pueda ser mejor. Está excelente y esta vez tiene sabores de madera recién cortada, aunque pierde un poco de su nota de nuez moscada, pero aparecen sabores de avellanas que realmente me mantienen probando constantemente y el cigarro no se calienta casi. Los sabores de tierra y de café se sienten más intensos, o al menos al nivel de intensidad del chocolate, que es fácilmente el sabor principal. Las notas especiadas de canela y cardamomo parecen ir reduciéndose, pero cuando marco el punto medio del cigarro se mantienen, aunque sutiles. La intensidad y fortaleza siguen siendo altas, aunque la fortaleza sí parece reducirse un poco cuando supero el punto medio.

Parece sorprendente, pero en el último tercio la pimienta se siente mucho más sutil y no sé si es que estoy saturado ya, pero en verdad no me parece, pues tomo agua y limpio un poco el paladar entre una calada y la otra, y no se siente una saturación. Pero el Family Reserve 46 Years Maduro sigue siendo muy intenso de otros sabores como el café y el chocolate, las avellanas, la canela y la tierra, y una menor intensidad en sabores como el cardamomo y la madera. El retrogusto es chocolate decadente y espeso, con algunas notas de crema de café espresso y así es como el cigarro finaliza, con una intensidad alta, como desde el inicio y una fortaleza que llega a rozar la media. Me tomó dos horas y 35 minutos.

Qué maravilla de cigarro. Sin lugar a dudas, una de mis experiencias preferidas con la marca y casi que se ha convertido en un cigarro que no quiero fumar, porque no quiero que se termine. Ya son pocos los que me quedan pero los he disfrutado plenamente. Entre todos estos de aniversario, creo que es mi preferido, aunque tampoco he fumado todos. Lo he hecho con el 80 Anniversary y el 50 Years y tengo este mismo Family Reserve 46 Years en capa Natural a la espera. Los niveles de complejidad y de intensidad en este cigarro simplemente son otra cosa y el hecho que celebre algo tan aleatorio como 46 años significa que posiblemente haya más disponibilidad que uno que celebre un número más redondo. Al menos eso espero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Family Reserve 46 Years Maduro
Dimensiones: 5½ x 56
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $32,00
Puntuación: 96

Crowned Heads – Las Calaveras 2025 (LC52)

Crowned Heads continúa su cruzada de celebrar la muerte de cada persona que ha marcado la industria del tabaco, aunque en los últimos años han comenzado a dedicarlos más a quienes han marcado a la empresa. Pero el propósito es el mismo, supongo. La línea Las Calaveras es una que incluso alguien que no tenga mucho tiempo fumando ni mucha exposición a marcas, debe haber oído y más allá de su propósito y de lo que pueda ser, es una línea que existe desde 2014 y que ha creado al menos 12 blends distintos, y que ha servido como una exploración e innovación constante de la marca y la fábrica. Eso ha significado que, aunque la liga es distinta cada año, la marca y el propósito de la línea siempre es el mismo.

Para la edición 2025 sigue siendo fabricado por My Father Cigars y en esta ocasión usaron una capa San Andrés mexicana, pero de un piso foliar distinto al que se usa normalmente, lo que le da un tono rojizo y ligeramente más claro que el de la capa San Andrés habitual. Esta capa tiene aromas sutiles, que incluyen cuero, madera vieja e incluso algo como canela. En el pie se sienten aromas de nuez moscada, anís y pimienta, mientras que la calada en frío me da aromas de cuero, chocolate negro y tierra húmeda.

El Las Calaveras 2025 comienza intenso, sabroso y muy cremoso, con notas que se adhieren al paladar y parecen no querer irse. Estas notas incluyen tierra seca y ese aroma que suele estar en el aire cuando pasas por una tostadora de café, pero también hay un cierto chocolate en polvo y madera, mientras que sí hay notas de pimienta, pero se sienten principalmente en el retrogusto, aunque algo de sensación picante hay en boca también. A lo largo del tercio estos sabores se van desarrollando, aunque no llegan a desviarse nunca e incluso tampoco se matizan. El primer tercio finaliza con una quemada perfecta, buena ceniza, humo abundante y una intensidad media-baja, que es lo único que no me termina de gustar, pues la fortaleza sí está fija en media.

La construcción del Las Calaveras 2025 es asombrosamente buena, aunque es algo que ya es esperado y solamente aprecias una buena construcción cuando te fumas algo que no la tiene. La ceniza es compacta, de varios tonos de gris y produciendo abundante humo. La pimienta se siente menos como un sabor predominante y comienza a funcionar como música de fondo en esta armonía de sabores, mientras que sabores como tierra y cuero se mantienen también, pero sin ser dominantes. El café podría ser considerado un sabor dominante, pero en verdad está casi al mismo nivel de la tierra y el cuero, con pocos matices también. El tema es que no parece haber un sabor claramente dominante y eso se ve reflejado en una intensidad que si bien ya se coloca en media, la fortaleza parece haber aumentado también hasta media-alta. Hay sabores también de canela y nuez moscada, especialmente después del punto medio, pero tampoco llegan a ser dominantes, aunque se sienten tanto en el paladar como en el retrogusto.

En el último tercio parece que ya tenemos un sabor dominante y es que a partir del punto medio comencé a sentir una nota dulce y es al principio de este tramo que se sienten notas como de melaza en Las Calaveras 2025. Esas notas especiadas de canela y nuez moscada se mantienen más o menos en la misma intensidad, acompañadas por pimienta en el mismo nivel y sabores como tierra y cuero aumentan, llegando el cuero a colocarse a la misma intensidad de la melaza, lo que haría que ambos sean dominantes y llevan la intensidad general del cigarro a media-alta, que es en donde se encuentra la fortaleza también. Me toma una hora y 50 minutos fumar este Las Calaveras 2025 hasta el momento que me quema los dedos y lo dejo en el cenicero.

En todo el ámbito de intensidad vs. fortaleza, una regla de oro es que la intensidad debe ser mayor a la fortaleza, a fin de que sientas más sabor y menos golpe en la fumada. El Las Calaveras 2025 parece hacerlo al revés y es un cigarro que en sus dos primeros tercios llega a ser más fuerte que intenso. Afortunadamente, no es mucho más fuerte, sino ligeramente y esto permite incluso seguir apreciando sabores, solo que no mucho. Quizá ese sea el mayor problema que encontré en este cigarro, pues su construcción es perfecta y pese a eso, lo disfruté, aunque no llegó a ser el tipo de calidad y sabores a los que me he acostumbrado con Las Calaveras. Si no fuera un cigarro de esta línea sino cualquier otro, quizá no habría tenido altas expectativas, pero es un Las Calaveras y simplemente no está al nivel de otros, incluso cuando sigue siendo un cigarro bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Las Calaveras Edición Limitada 2025
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: LC52 (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $14,50
Puntuación: 85

Room 101 – Namakubi LTD 2023 (Perfecto)

Entre tantos nombres llamativos que tienen los cigarros, que invitan a probarlos y a degustarlos, una cabeza cortada limpiamente no es algo que realmente apetezca. Pero al parecer Namakubi es un término usado entre samuráis para describir un corte limpio y perfecto, usualmente de la cabeza o al menos no se refiere a extremidades. Pero sí se refiere a la manera en que Matt Booth prefiere trabajar y hacer sus blends, directos y sin muchos adornos… pero este cigarro viene adornado o al menos envuelto en un tubo de cartón negro con letras doradas, que no le hice fotos, pero las letras son en japonés (creo). El Namakubi en su edición 2023 es una edición limitada, con una capa San Andrés mexicana sobre capote Sumatra ecuatoriano y tripas nicaragüenses y Pennsylvania Broadleaf americana.

Se trata de un cigarro con un precio promedio de $25 y medidas de 6½ x 50 en su sección más ancha. Se siente como un cigarro sólido y se aprecia una gran construcción y sobre su capa se sienten aromas a bosta, madera y nueces, mientras que en el pie se sienten notas dulces, de chocolate y de cuero. En la calada en frío, que tiene un muy buen tiro, se sienten aromas de musgo, frutos secos y avellanas.

El Namakubi LTD 2023 comienza intenso, pesado y denso, con sabores que cautivan desde la primera calada pero al mismo tiempo muy llamativos, incluyendo cedro, pan de centeno, pimienta y notas sutiles de tierra seca. A lo largo del tercio van apareciendo notas dulces de caramelo pero mantiene esas notas de madera como las principales y las de tierra como casi un toque final, mientras que en el retrogusto se sienten más notas de madera, pimienta y un toque herbáceo, que bien podría ser ese musgo que mencionaba en frío, pero solo si es más bien ahumado o quemado. La intensidad en este tercio llega a media, con una fortaleza muy similar y una quemada casi perfecta, que produce humo abundante.

Fíjate que casi se me olvida hacerle foto en este tercio, pero la verdad es que me ha tenido bien distraído. Algo que me sorprende es que no es especialmente picante, incluso con estas dimensiones no se siente como un bombazo. Se ha hecho muy cremoso en el segundo tercio, con una nota hasta láctea que me recuerda a la leche del cereal, pero también abundantes notas de nueces (casi como una pasta) y el liderato del sabor de madera se mantiene muy presente. Tanto la fortaleza como la intensidad aumentan a media-alta en este tercio y sigue quemando bastante bien, incluso si se ve un chin torcido en la imagen, pero nada preocupante.

En el último tercio pierdo esa sensación de nueces que tan presente se había hecho en el paladar, aunque aparece un sabor de merey que, si bien no está al mismo nivel de las nueces, es bastante notable. El sabor de tierra seca sigue ahí, pero solamente participativo como alguno de los que hay en el cigarro, aunque no necesariamente en los matices ni combinado con las sensaciones que me da el Namakubi. También esa nota láctea se siente más como de mantequilla y en términos generales el Namakubi lo que hace en este tercio es como aglutinar las sensaciones y volverlas un bloque en donde ese sabor de tierra es el único que parece independiente. La fortaleza y la intensidad se mantienen en media-alta, con mayor tendencia en la intensidad a aumentar, aunque no se separan mucho. Me toma una hora y 55 minutos fumarlo hasta el punto en que ya lo dejé en el cenicero.

Por lo que veo el Namakubi es una especie de edición limitada anual, aunque no ha salido todos los años, o al menos no he visto una versión 2022, pero sí 21, 23, 24 y 25. Creo que además son todas distintas pero la verdad es que este 2023 me cautivó completamente. Es un cigarro complejo, intenso de sabores que no necesita apoyarse de la pimienta para destacar y construido muy bien, incluso siendo un perfecto y manteniendo su tendencia a quemar raro, especialmente al inicio. Quizá un precio algo alto, especialmente si tienes en cuenta el resto de los productos de la marca, pero sí parece estar tanto por encima de lo normal de Room 101.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Room 101
Modelo: Namakubi LTD 2023
Dimensiones: 6½ x 50
Tamaño: Perfecto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Nicaragua, USA (Pennsylvania Broadleaf)
Precio: $25,00
Puntuación: 93

Ron: Veroes Solera Premium

Veroes es una marca que hasta el año pasado parecía haberse quedado atrás. Valiéndose de su público habitual, de su sello de la DOC, sin innovar y simplemente manteniéndose en el mercado. Es el problema de las marcas pequeñas, sobre todo cuando cuentan con un solo producto.

En algún punto de su historia reciente parece que tomar la decisión de hacer algo nuevo. Quizá porque marcas más pequeñas y más nuevas estaban haciendo nuevos lanzamientos. Pero también porque abundaban los rumores de que venían con algo nuevo y que sería en una botella negra, y supuestamente con mayor edad.

Así salió hace unos meses lo nuevo de Veroes, el Solera Premium, con un nombre genérico y una promesa que aparentemente no cumple: el añejamiento en solera. Pero igual compré la botella, la puse en una cata y la probé. Y me sorprendió.

Estaba dispuesto a que fuese un ron tradicional, hecho de la manera tradicional, embotellado al grado tradicional. En cierto modo es así, pero incluye algo que muchos no tienen: alcoholes pesados. Estos son los alcoholes del final de la destilación cuando ésta se hace por alambique (que no es el caso) o los de los niveles inferiores en una columna (que sí es el caso). Estos alcoholes están cargados de cogeneres y de sabor, y con el añejado se ponen mucho mejores.

Otra particularidad que tiene este Solera Premium es que los alcoholes son añejados en San Javier y no en dos lugares (San Javier y Carúpano), como sucede con el Añejo de la marca, así que ya no se puede decir que este es el ‘ron viajero’.

El Solera Premium viene en botella negra, que es una tendencia que no me encanta, porque es imposible saber cuánto queda en ellas.

También pasa que el añejo es un blend de rones donde el más joven es de 2 años pero la mayoría llega a los 6 años, e incluso tiene alguna que otra parte de 8 años. Este Solera Premium sigue teniendo la mayoría de rones de 6 años, pero no tiene ninguno de menor edad y mezcla rones de mayor edad que rondan los 8 a 12 años. Al final está embotellado al 40% de alcohol.

Veroes Solera Premium bottle

Pero cualquier tema que pueda tener con la botella se desvanece en lo que lo sirvo en copa, espero un par de minutos y me lo acerco a la nariz. Tiene aromas agradables, en donde se sienten notas de alcoholes pesados, pero también madera, cáscara de naranja, granos de café y dulce de leche, así como notas más esperadas pero menos intensas de vainilla y caramelo.

En boca tiene muchos atributos de dulce, pero no es especialmente dulce. Se sienten notas de azúcar morena, la sensación ligeramente ahumada de un dulce de leche, vainilla y pulpa de naranja, dejando en boca ese aftertaste que sigue entregando notas de sabor luego de tomarse un espresso bien cargado. El retrogusto incluye café, caramelo y chocolate.

Honestamente, no esperaba mucho del Veroes, salvo que fuese algo distinto y con más edad. Su precio es ligeramente mayor al del Añejo, me hacía pensar que sería ligeramente mejor que el Añejo. Pero es exponencialmente mejor.

Su sabor me impresionó por distinto, aunque ninguno de sus matices es inesperado, sino que es un tema de consistencia y persistencia de sabores. Es un ron que con gusto compraré y mantendré en mi bar por complejo, intensos, y poco dulce, que además marida de maravilla, incluso en un cóctel cítrico, pero también da un cierto remordimiento tomar de alguna manera que no sea solo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Veroes C.A.
Nombre del Ron: Solera Premium
Marca: Veroes
Origen: Venezuela
Edad: hasta 12 años
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88