Hiram & Solomon – Shriner (Toro)

Shriner es una línea de Hiram & Solomon, que fue lanzada originalmente en 2017 pero que en 2023 fue relanzada. En esa época fue adquirido este cigarro y por lo tanto cuenta con cerca de 3 años en mi humidor. He visto distintas páginas que le colocan el prefijo The al nombre del cigarro, pero no lo veo en la anilla, así que lo llamé simplemente Shriner. Su nombre se refiere a un miembro de la Antigua Orden Árabe de Nobles del Santuario Místico, una sociedad benéfica fundada en los EE. UU. en 1872. El cigarro tiene una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote de Indonesia y tripas de varios orígenes, incluyendo Arapiraca brasileña, Habano nicaragüense y hojas dominicanas. El cigarro era fabricado por Plasencia en Nicaragua, pero desde hace un par de años es fabricado por PDR en República Dominicana. El que estoy fumando es de Plasencia.

El Shriner está disponible en cuatro vitolas, siendo esta el Toro 6 x 52. Su capa es bastante accidentada, lo que ayuda a que parezca un cigarro barato, pero en realidad no lo es. Hay múltiples venas que hacen que parezca más a un Broadleaf pálido que un Sumatra, pero no se siente mal empacado. Sobre su capa tiene aromas florales, de pasas y tierra, mientras que en el pie se aprecian notas de tierra principalmente. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de crema pastelera, notas florales y tierra.

El Shriner comienza bastante suave, con abundante humo cremoso y notas más frutales que de cualquier otro sabor, pero también aparecen notas florales y de nueces, que hacia el final del tercio parecieran transformarse en otro fruto seco, que creo que es almendras o avellanas. La ceniza es bastante blanca y muy bien formada sobre el cigarro y pese a su capa tan accidentada, no pareciera ser una tonelada de sabores los que se sienten, al menos en esta sección. El anillo de combustión y demás características de la construcción parecen estar en buena forma y el primer tercio finaliza con una intensidad media-baja y una fortaleza similar, pero menos consistente y con tendencia a ser menor.

En el segundo tercio el Shriner es notablemente más dulce y más picante, lo que lleva a un aumento de fortaleza e intensidad, pero también pareciera que cualquier imperfección de la capa es superada y el anillo de combustión es muy recto, produciendo buena ceniza pálida y se mantiene. Los sabores, más allá de dulces y picantes, son de avellanas, flores blancas, cáscara cítrica y pasas.

Me sorprende que en el último tercio, con los sabores aglomerándose y desapareciendo los más sutiles como las notas florales y ese de avellanas se siente más como de frutos secos genéricos, aparece una nota de chocolate en polvo que no tenía muchos indicios. La cáscara cítrica se siente más como ralladura y la fortaleza se ubica en media, con una intensidad que bordea entre media y media-alta, pero el hecho que la sensación picante no ha aumentado hace que no sea tan sencillo percibir sabores adicionales o una mayor fortaleza en el Shriner. Al cabo de una hora y 40 minutos, el Shriner llega a su fin.

El Shriner se siente como un cigarro más delicado de lo que su apariencia te haría pensar. En primera instancia pensé, incluso, que se trataba de una opción low-cost de la marca, pero es que esa capa es demasiado accidentada. Pero es un cigarro cuyo precio ronda los $13 y eso definitivamente es más de lo habitual. Además, su predominancia de sabores frutales y florales es donde radica esa nota delicada que tiene, por lo que más allá de cualquier cosa, considero que se trata de un cigarro que sorprende y quizá no sea el mejor H&S que he probado, pero quizá se trata más de que los demás han sido más intensos y variados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Hiram & Solomon
Modelo: Shriner
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Indonesia
Tripa: Brasil (Arapiraca), Habano Ometepe, Habano Jalapa, República Dominicana
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Whisky: Johnnie Walker Black Ruby

Hace unos 3 o 4 años apareció en el mercado una versión del Black Label de Johnnie Walker con finalizado en barricas ex-jerez, llamado Black Label Sherry Finish. Este nuevo Black Ruby no es el mismo, pero sí parece haberlo reemplazado, pues ese Sherry Finish no se encuentra por ningún lado.

En efecto, este Black Ruby promete ser mucho más, sin realmente ser mucho. Es un blend similar al del Black Label, pero sin edad declarada y con un finalizado en barricas ex-PX y ex-vino tinto, igualmente embotellado a 40% como casi todas sus expresiones. La razón es crear una nueva versión del Black Label, que no sea el Black Label y además apele a un público más juvenil.

Johnnie Walker Black Ruby bottle

En nariz siento que este Black Ruby está absolutamente alejado del Black Label, compartiendo apenas la palabra Black en su nombre y se siente un ahumado demasiado ligero para ser considerado merecedor de una etiqueta negra. Los aromas son precisamente a frutas rojas como frambuesa y fresas, con notas más sutiles de miel y chocolate negro.

En boca es nuevamente dulce y no al punto de sentirse endulzado, pero sí es una dulzura notable, con muchas notas que me recuerdan la neutralidad del whisky de grano y otros elementos dulces que no son necesariamente afrutados, como caramelo y cereal. El retrogusto apenas si destaca caramelo.

A título muy personal puedo entender por qué Johnnie Walker pone a este whisky el nombre de Black, pues quieren relacionarlo con su etiqueta más aspiracional, pero luego de haberlo probado es más lo que me confunde que otra cosa. Creo que Ruby Red le hubiese funcionado mejor, pues se siente más relacionado al Red Label que al Black Label, comenzando con el hecho que no tiene los 12 años que tiene el Black Label.

Mientras que el componente de grano le da la dulzura propia de este tipo de whisky, que en nariz promete ser de frutos rojos pero en boca es simplemente dulce sin descripción, siento que la influencia de barricas ex-PX y ex-vino tinto solamente se aprecia en nariz y en boca no deja de ser un whisky normal, que se vende bastante caro para hacerle creer a la gente que es un Black Label mejorado. Quizá ese sea el objetivo y, nuevamente, puedo entenderlo, pero creo que les saldrá el tiro por la culata eventualmente pues no es la primera vez que hacen algo así.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diageo
Nombre del Whisky: Black Ruby
Marca: Johnnie Walker
Origen: Escocia
Edad: NAS
Precio: $45
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 75

La Flor Dominicana – Único

Existe una línea de La Flor Dominicana creada simplemente para que los torcedores se diviertan, o al menos eso es lo que explica Litto Gómez que tenía en mente cuando creó esta línea y que le dijo al torcedor que se divirtiera con un diseño y que no dejara de incluir buen tabaco en su liga. Así, la marca ha creado cigarros temáticos para las fiestas nacionales americanas, deportes y eventos de toda índole, incluyendo también cigarros creados especialmente para matrimonios y demás. El contenido es capote y tripa dominicanos sobre una variedad de capas que suelen incluir Maduro y Connecticut, pero que muchas veces incluyen cualquier otro tabaco de acuerdo al motivo del diseño sobre el cigarro.

Normalmente la caja trae diez unidades de diseños variados y en mi casa habían dos cigarros, uno con una mariposa y éste con una flor. El cigarro es un Salomón con medidas de 7 x 64 en su punto más ancho y este tiene aproximadamente 18 meses en mi humidor. Pareciera que la mayoría de la capa de este cigarro es Connecticut, pero también pareciera que la hoja que está hacia el pie es distinta a la del diseño de la flor. Por lo pronto, en la superficie me encuentro con aromas a vainilla, madera y crema pastelera, mientras que la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, me da aromas de mantequilla, carbón y pimienta.

El primer tercio es más suave de lo que esperaría, especialmente siendo un cigarro de La Flor Dominicana, con una fortaleza media-baja, aunque la intensidad media de los sabores a café, cuero y nueces pareciera tener una intensidad media. Por supuesto que las primeras caladas son un suplicio y el humo es escaso, pero eso es precisamente por lo pequeña que es la apertura y eso lleva a que quemen un poco torcido al inicio. Afortunadamente se llega a corregir solo y el tercio finaliza con humo más abundante y un tiro mucho mejor.

En el segundo tercio del Único hay una mayor definición de sabores y algunos que incluso se sienten más complejos, como esa parte inferior de un pie de limón, que está hecha de graham cracker, pero también una cáscara de limón, notas dulces, pimienta, café cremoso y vainilla. La quemada sigue siendo medio torcida, pero la verdad es que no requiere retoques ni atención adicional, y gracias a que el humo es abundante, cada calada me llena la boca de sabores.

El último tercio ve una quemada igualmente torcida y mi esperanza que se corrija se desvanece, pero en realidad no ha requerido retoques grandes y si acaso alguno que otro toque para quemar algún cachito que se va quedando atrás, pero afortunadamente la intensidad y la fortaleza se mantienen a la par en media-alta y le van dando al Único un perfil bastante meloso, con esas notas de café, graham cracker, notas dulces y vainilla, pero también hay café en el retrogusto en donde hay pimienta, pero el Único no se siente especialmente picante. Luego de dos horas y media, este cigarro ya no da más y lo dejo en el cenicero.

El Único de La Flor Dominicana es así como lo dice su nombre, pero principalmente por el diseño exterior y en cierto modo por su blend, que no es exactamente único pero sí es distinto y con los colores y la imponencia del cigarro, pareciera que espera una fumada intensa. Intensa sí es, pero no es agresiva, sino más bien son sabores muy cremosos y una fumada variada que permite que las 2+ horas pasen rápidamente y se disfrute mucho la oportunidad de disfrutar de este producto de diseño exterior único y un blend que no es muy distinto pero sí agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Único
Dimensiones: 7 x 64
Tamaño: Salomón
Origen: República Dominicana
Capa: Variada
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $35,00
Puntuación: 87

Whisky: Glenfiddich Perpetual Collection Vat 02

Glenfiddich es una de esas marcas que se jacta bastante de tener una solera de whisky y por ello añejar sus whiskies de manera dinámica y no estática, además de todos los beneficios que ello conlleva. En muchos de los casos de las empresas que añejan por el método de solera, existe lo que se llama un Vat, o un recipiente bastante grande en donde se van añadiendo whiskies (en este caso, aunque puede ser cualquier destilado) y se van acumulando líquidos de todas las edades, se van mezclando y evolucionando.

En el caso de Glenfiddich, tienen más de un Vat y cada uno de ellos responde a un estilo de whisky y en caso de necesitarlo en alguna producción, Glenfiddich tiene de donde escoger. Es decir, si a un whisky le falta algo de fuerza y color, sacan líquido del Vat identificado como Rich and Dark; si el whisky está demasiado fuerte y oscuro, le ponen líquido del Vat identificado como Smooth & Mellow; y también tienen un Vat de whiskies de 15 años y otro de whiskies de 18 años.

Por ende, el whisky contenido en esta versión de Glenfiddich es el que corresponde al Vat 02 y que está identificado como Rich and Dark, o rico y oscuro. Dado que estos Vats nunca se vacían, se les conoce como de contenido perpetuo y de ahí el resto del nombre del producto. Es embotellado a 43% de alcohol.

Glenfiddich Perpetual Collection Vat 02 bottle

En nariz este Glenfiddich tiene aromas muy típicos de la marca, a diferencia del Vat 01, se siente rico, tal como lo describe la etiqueta. Incluye cuero, mermelada o al menos una fruta azucarada, roble y canela, con notas más sutiles de cereal y una nota alcohólica muy poco pronunciada.

En boca es suave, con una riqueza típica de un single malt que no es intenso, pero al menos no me deja indiferente. Tiene sabores a caramelo, cerezas negras, compota de manzana, canela y un dejo lejano de café. En el retrogusto es más como un latte de panadería, con pasas y caramelo. Pero dura poco en boca.

Como le decía a un amigo el otro día: si nunca has probado un single malt, este es un whisky que te puede gustar y en una cata lo pusimos de primero y hasta que probamos el segundo, a todos les había parecido un buen whisky, porque en realidad lo es. No hay nada en el Perpetual Collection Vat 02 que pueda calificarse como negativo. Sin embargo, basta que pruebes otros whiskies con precios similares, o incluso inferiores, y te des cuenta que este no es gran cosa.

En términos de precio, este Perpetual Collection Vat 02 tiende a ubicarse similar, aunque ligeramente por debajo del Glenfiddich 15, que me parece bastante mejor. Sin embargo, quizá como un obsequio o algo que probar, quedas bien. Pero si es para ti, no dejes de comprar el 15 por probar este.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenfiddich Distillery
Nombre del Whisky: Perpetual Collection Vat 02
Marca: Glenfiddich
Origen: Speyside, Escocia
Edad: NAS
Precio: $78
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

Oliva – Serie V Melanio Maduro (Torpedo) (recata)

Parece mentira que pueda comenzar un párrafo diciendo que ‘corría el año 2022 la primera vez que reseñé este cigarro’ y que suene como antaño. Bueno, no antaño, pero fue hace cuatro años. No recuerdo de dónde saqué el Melanio Maduro en esa época pero estoy casi seguro que fue de un sampler, y es algo que me impresiona porque cuando tengo la oportunidad de probarlo de nuevo, es en la misma vitola. Algo curioso para un producto que cuenta con al menos siete vitolas distintas. El Melanio Maduro viene con una capa San Andrés mexicana (algo de lo que ha probado bastante últimamente) y capote y tripa nicaragüenses.

Se trata de un cigarro lanzado en 2013, pero este ejemplar cuenta con unos 3 años de humidor y aunque se trate del tope de línea de Oliva en producción regular, sí llama la atención que sea un cigarro tan fácil de conseguir y a precios tan decentes, promediando unos $8 por unidad on line. Los aromas sobre su capa oscura son de chocolate negro, pasas y tierra, mientras que en el pie se aprecian tierra y madera. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se muestra fluida y me da aromas de tierra y chocolate.

Aunque es un cigarro nicaragüense y tiene una capa San Andrés, que suele ir con cigarros bastante fuertes, las primeras caladas del Serie V Melanio Maduro son de chocolate y cedro, con notas secundarias de chocolate y café espresso. En el retrogusto me encuentro con frutos secos que hacia finales del tercio se identifican como avellanas y pimienta que sí está presente desde el inicio. A lo largo del tercio el chocolate se va volviendo el sabor principal, mientras que se va haciendo más dulce conforme se va desarrollando. La ceniza es ejemplar y el anillo de combustión principalmente recto, dándome una intensidad media-alta con una fortaleza media-baja.

El humo es abundante y cada calada me deja soltando humo durante más tiempo del que estoy acostumbrado, lo que me lleva a darle caladas más cortas y encontrar un equilibrio de sabores vs. humo. La pimienta se hace más suave en este tercio, aunque en ese proceso se siente menos matizada y aunque en el primero podía sentir distintos sabores de pimienta, en el segundo tercio es principalmente pimienta negra. Las avellanas se sienten más destacadas, pero nada le gana a la intensidad del chocolate, aunque sigue siendo muy positivo para la experiencia y la fumada que se sientan sabores secundarios. La intensidad se mantiene en media-alta, mientras que la fortaleza llega a media, y sigue quemando muy bien.

En el último tercio aunque las avellanas están presentes principalmente en el paladar, en el retrogusto se sienten notas de otro fruto seco que no es ese y le da una complejidad adicional al Serie V Melanio Maduro. El sabor de tierra sigue presente también, que creo que no lo había notado especialmente en el segundo tercio, pero quizá era porque habían otros sabores luchando por presentarse. El chocolate sigue siendo parte esencial de la fumada y el último tercio finaliza con la fortaleza e intensidad en el mismo punto que en el tercio anterior, una hora y 50 minutos después de haberlo encendido.

No sé qué me pasó la última vez que probé el Melanio Maduro. Lo que creo es que el Melanio original me sorprendió tanto desde la primera vez que estaba esperando una sorpresa similar. Pero el Melanio Maduro, al igual que el original, es un tremendo cigarro y quizá no sea tan sorprendente como el original pero no deja de ser muy bueno. En una escala pondría al original como excelente y a este como muy bueno, si es que existiera esa escala. Además, en este punto de mi vida de fumador creo que he fumado al menos 30 o 40 Melanio original vs. unos 2 o 3 Maduro. Creo que sería bueno equilibrar esa relación.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie V Melanio
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 89

My Father – El Centurión H2KCT (Toro)

El Centurión fue lanzado originalmente en 2007, en una edición bastante limitada a 17 mil unidades y que se decía que eran el blend personal de Don Pepin. En 2013 lo convirtieron en una producción regular, con un blend muy similar al original, y en 2015 lanzaron esta versión H2KCT, cuyo nombre proviene de la capa Habano 2000 Connecticut, o una especie de la Habano 2000 que crece en el valle de Connecticut. El resto de la liga es un ajuste de la original de 2013. Lo probé originalmente en 2017 (le di 83 puntos) y en 2025 en la misma vitola (y le di 86 puntos). Pero esta vez lo voy a probar en Toro, porque en realidad después de dos puntuaciones no tan buenas, no tenía intenciones de comprarlo de nuevo y esta vez fue un obsequio.

Es curioso que la línea El Centurión y específicamente el H2KCT es un producto que, en papel, debería ser exactamente lo que me gusta. Los productos de My Father me suelen gustar y con capa Habano, más aún. Sin embargo, las dos veces que lo he probado me he sentido algo defraudado. Este H2KCT tiene poco tiempo en mi humidor, apenas si alcanza el año, creo. Su capa es muy bonita, lisa y con algunas venas prominentes, pero no con mucho relieve. Tiene aromas a chocolate con leche, cedro y galletas danesas sobre esta capa, mientras que en el pie se siente más como esas galletas danesas con pimienta. Lo pico, creo que con un punch, y la calada en frío me da aromas de papel, galletas de chocolate chip y no mucho más.

El Centurión H2KCT comienza suave, como ya estoy algo acostumbrado, pero en verdad es por la ausencia de pimienta, aunque hay notas intensas e incluyen galletas danesas principalmente. A lo largo del tercio también me encuentro con sabores de pound cake, chocolate con leche y una nota más dulce que me recuerda a un flan o una natilla. En el retrogusto es donde la pimienta se hace más presente, pero también incluye pasas y vainilla. La quemada es perfecta, produciendo una ceniza sin problemas y el tiro ideal. La intensidad en el primer tercio es media, con una fortaleza que se aproxima más a media-baja.

Comenzando el segundo tercio, la intensidad de El Centurión H2KCT aumenta un poco y a partir del punto medio aumenta bastante, principalmente por una mayor participación de pimienta en el retrogusto, pero también aparecen sabores de cedro en el paladar y algunas notas herbáceas, mientras que los sabores de pound cake y galletas parecen fundirse en uno solo y esa sensación de natilla se siente más como vainilla pura. La quemada sigue siendo una maravilla y produce una buena ceniza que dejo caer por intención propia. La fortaleza se ubica en media y seguimos.

En el último tercio el sabor de chocolate con leche desaparece y los sabores se adhieren más a esa nota de pound cake y galletas danesas, sin definirse por alguna. También hay sabores de vainilla y un toque muy suave de madera, que ya no se define específicamente como cedro. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza similar y sigue quemando de maravilla. El Centurión H2KCT se mantiene con estas condiciones hasta que marco dos horas de fumada, que es cuando lo dejo en el cenicero so pena de quemarme los dedos.

Me sorprende que este cigarro solamente exista en dos vitolas, pero al mismo tiempo me agrada que no exista en 6 x 60 o en alguna otra vitola absurda. Dos vitolas que están perfectamente definidas y diferenciadas y que proporcionan dos fumadas completamente distintas y eso quizá sea lo que más aprecio de este cigarro. Las dos veces que lo he fumado en Corona realmente no me ha encantado y suelo ser más fanático de los cepos pequeños. Por eso, cuando lo vi en 6 x 52 pensé que no podría ser muy bueno y mi sorpresa es aún mayor cuando no solamente me gusta más, sino que además lo busco para comprar más.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Centurión H2KCT
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Habano 2000 Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 92