La Flor Dominicana – Único

Existe una línea de La Flor Dominicana creada simplemente para que los torcedores se diviertan, o al menos eso es lo que explica Litto Gómez que tenía en mente cuando creó esta línea y que le dijo al torcedor que se divirtiera con un diseño y que no dejara de incluir buen tabaco en su liga. Así, la marca ha creado cigarros temáticos para las fiestas nacionales americanas, deportes y eventos de toda índole, incluyendo también cigarros creados especialmente para matrimonios y demás. El contenido es capote y tripa dominicanos sobre una variedad de capas que suelen incluir Maduro y Connecticut, pero que muchas veces incluyen cualquier otro tabaco de acuerdo al motivo del diseño sobre el cigarro.

Normalmente la caja trae diez unidades de diseños variados y en mi casa habían dos cigarros, uno con una mariposa y éste con una flor. El cigarro es un Salomón con medidas de 7 x 64 en su punto más ancho y este tiene aproximadamente 18 meses en mi humidor. Pareciera que la mayoría de la capa de este cigarro es Connecticut, pero también pareciera que la hoja que está hacia el pie es distinta a la del diseño de la flor. Por lo pronto, en la superficie me encuentro con aromas a vainilla, madera y crema pastelera, mientras que la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, me da aromas de mantequilla, carbón y pimienta.

El primer tercio es más suave de lo que esperaría, especialmente siendo un cigarro de La Flor Dominicana, con una fortaleza media-baja, aunque la intensidad media de los sabores a café, cuero y nueces pareciera tener una intensidad media. Por supuesto que las primeras caladas son un suplicio y el humo es escaso, pero eso es precisamente por lo pequeña que es la apertura y eso lleva a que quemen un poco torcido al inicio. Afortunadamente se llega a corregir solo y el tercio finaliza con humo más abundante y un tiro mucho mejor.

En el segundo tercio del Único hay una mayor definición de sabores y algunos que incluso se sienten más complejos, como esa parte inferior de un pie de limón, que está hecha de graham cracker, pero también una cáscara de limón, notas dulces, pimienta, café cremoso y vainilla. La quemada sigue siendo medio torcida, pero la verdad es que no requiere retoques ni atención adicional, y gracias a que el humo es abundante, cada calada me llena la boca de sabores.

El último tercio ve una quemada igualmente torcida y mi esperanza que se corrija se desvanece, pero en realidad no ha requerido retoques grandes y si acaso alguno que otro toque para quemar algún cachito que se va quedando atrás, pero afortunadamente la intensidad y la fortaleza se mantienen a la par en media-alta y le van dando al Único un perfil bastante meloso, con esas notas de café, graham cracker, notas dulces y vainilla, pero también hay café en el retrogusto en donde hay pimienta, pero el Único no se siente especialmente picante. Luego de dos horas y media, este cigarro ya no da más y lo dejo en el cenicero.

El Único de La Flor Dominicana es así como lo dice su nombre, pero principalmente por el diseño exterior y en cierto modo por su blend, que no es exactamente único pero sí es distinto y con los colores y la imponencia del cigarro, pareciera que espera una fumada intensa. Intensa sí es, pero no es agresiva, sino más bien son sabores muy cremosos y una fumada variada que permite que las 2+ horas pasen rápidamente y se disfrute mucho la oportunidad de disfrutar de este producto de diseño exterior único y un blend que no es muy distinto pero sí agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Único
Dimensiones: 7 x 64
Tamaño: Salomón
Origen: República Dominicana
Capa: Variada
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $35,00
Puntuación: 87

Whisky: Glenfiddich Perpetual Collection Vat 02

Glenfiddich es una de esas marcas que se jacta bastante de tener una solera de whisky y por ello añejar sus whiskies de manera dinámica y no estática, además de todos los beneficios que ello conlleva. En muchos de los casos de las empresas que añejan por el método de solera, existe lo que se llama un Vat, o un recipiente bastante grande en donde se van añadiendo whiskies (en este caso, aunque puede ser cualquier destilado) y se van acumulando líquidos de todas las edades, se van mezclando y evolucionando.

En el caso de Glenfiddich, tienen más de un Vat y cada uno de ellos responde a un estilo de whisky y en caso de necesitarlo en alguna producción, Glenfiddich tiene de donde escoger. Es decir, si a un whisky le falta algo de fuerza y color, sacan líquido del Vat identificado como Rich and Dark; si el whisky está demasiado fuerte y oscuro, le ponen líquido del Vat identificado como Smooth & Mellow; y también tienen un Vat de whiskies de 15 años y otro de whiskies de 18 años.

Por ende, el whisky contenido en esta versión de Glenfiddich es el que corresponde al Vat 02 y que está identificado como Rich and Dark, o rico y oscuro. Dado que estos Vats nunca se vacían, se les conoce como de contenido perpetuo y de ahí el resto del nombre del producto. Es embotellado a 43% de alcohol.

Glenfiddich Perpetual Collection Vat 02 bottle

En nariz este Glenfiddich tiene aromas muy típicos de la marca, a diferencia del Vat 01, se siente rico, tal como lo describe la etiqueta. Incluye cuero, mermelada o al menos una fruta azucarada, roble y canela, con notas más sutiles de cereal y una nota alcohólica muy poco pronunciada.

En boca es suave, con una riqueza típica de un single malt que no es intenso, pero al menos no me deja indiferente. Tiene sabores a caramelo, cerezas negras, compota de manzana, canela y un dejo lejano de café. En el retrogusto es más como un latte de panadería, con pasas y caramelo. Pero dura poco en boca.

Como le decía a un amigo el otro día: si nunca has probado un single malt, este es un whisky que te puede gustar y en una cata lo pusimos de primero y hasta que probamos el segundo, a todos les había parecido un buen whisky, porque en realidad lo es. No hay nada en el Perpetual Collection Vat 02 que pueda calificarse como negativo. Sin embargo, basta que pruebes otros whiskies con precios similares, o incluso inferiores, y te des cuenta que este no es gran cosa.

En términos de precio, este Perpetual Collection Vat 02 tiende a ubicarse similar, aunque ligeramente por debajo del Glenfiddich 15, que me parece bastante mejor. Sin embargo, quizá como un obsequio o algo que probar, quedas bien. Pero si es para ti, no dejes de comprar el 15 por probar este.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenfiddich Distillery
Nombre del Whisky: Perpetual Collection Vat 02
Marca: Glenfiddich
Origen: Speyside, Escocia
Edad: NAS
Precio: $78
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 82

Oliva – Serie V Melanio Maduro (Torpedo) (recata)

Parece mentira que pueda comenzar un párrafo diciendo que ‘corría el año 2022 la primera vez que reseñé este cigarro’ y que suene como antaño. Bueno, no antaño, pero fue hace cuatro años. No recuerdo de dónde saqué el Melanio Maduro en esa época pero estoy casi seguro que fue de un sampler, y es algo que me impresiona porque cuando tengo la oportunidad de probarlo de nuevo, es en la misma vitola. Algo curioso para un producto que cuenta con al menos siete vitolas distintas. El Melanio Maduro viene con una capa San Andrés mexicana (algo de lo que ha probado bastante últimamente) y capote y tripa nicaragüenses.

Se trata de un cigarro lanzado en 2013, pero este ejemplar cuenta con unos 3 años de humidor y aunque se trate del tope de línea de Oliva en producción regular, sí llama la atención que sea un cigarro tan fácil de conseguir y a precios tan decentes, promediando unos $8 por unidad on line. Los aromas sobre su capa oscura son de chocolate negro, pasas y tierra, mientras que en el pie se aprecian tierra y madera. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se muestra fluida y me da aromas de tierra y chocolate.

Aunque es un cigarro nicaragüense y tiene una capa San Andrés, que suele ir con cigarros bastante fuertes, las primeras caladas del Serie V Melanio Maduro son de chocolate y cedro, con notas secundarias de chocolate y café espresso. En el retrogusto me encuentro con frutos secos que hacia finales del tercio se identifican como avellanas y pimienta que sí está presente desde el inicio. A lo largo del tercio el chocolate se va volviendo el sabor principal, mientras que se va haciendo más dulce conforme se va desarrollando. La ceniza es ejemplar y el anillo de combustión principalmente recto, dándome una intensidad media-alta con una fortaleza media-baja.

El humo es abundante y cada calada me deja soltando humo durante más tiempo del que estoy acostumbrado, lo que me lleva a darle caladas más cortas y encontrar un equilibrio de sabores vs. humo. La pimienta se hace más suave en este tercio, aunque en ese proceso se siente menos matizada y aunque en el primero podía sentir distintos sabores de pimienta, en el segundo tercio es principalmente pimienta negra. Las avellanas se sienten más destacadas, pero nada le gana a la intensidad del chocolate, aunque sigue siendo muy positivo para la experiencia y la fumada que se sientan sabores secundarios. La intensidad se mantiene en media-alta, mientras que la fortaleza llega a media, y sigue quemando muy bien.

En el último tercio aunque las avellanas están presentes principalmente en el paladar, en el retrogusto se sienten notas de otro fruto seco que no es ese y le da una complejidad adicional al Serie V Melanio Maduro. El sabor de tierra sigue presente también, que creo que no lo había notado especialmente en el segundo tercio, pero quizá era porque habían otros sabores luchando por presentarse. El chocolate sigue siendo parte esencial de la fumada y el último tercio finaliza con la fortaleza e intensidad en el mismo punto que en el tercio anterior, una hora y 50 minutos después de haberlo encendido.

No sé qué me pasó la última vez que probé el Melanio Maduro. Lo que creo es que el Melanio original me sorprendió tanto desde la primera vez que estaba esperando una sorpresa similar. Pero el Melanio Maduro, al igual que el original, es un tremendo cigarro y quizá no sea tan sorprendente como el original pero no deja de ser muy bueno. En una escala pondría al original como excelente y a este como muy bueno, si es que existiera esa escala. Además, en este punto de mi vida de fumador creo que he fumado al menos 30 o 40 Melanio original vs. unos 2 o 3 Maduro. Creo que sería bueno equilibrar esa relación.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Serie V Melanio
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 89

My Father – El Centurión H2KCT (Toro)

El Centurión fue lanzado originalmente en 2007, en una edición bastante limitada a 17 mil unidades y que se decía que eran el blend personal de Don Pepin. En 2013 lo convirtieron en una producción regular, con un blend muy similar al original, y en 2015 lanzaron esta versión H2KCT, cuyo nombre proviene de la capa Habano 2000 Connecticut, o una especie de la Habano 2000 que crece en el valle de Connecticut. El resto de la liga es un ajuste de la original de 2013. Lo probé originalmente en 2017 (le di 83 puntos) y en 2025 en la misma vitola (y le di 86 puntos). Pero esta vez lo voy a probar en Toro, porque en realidad después de dos puntuaciones no tan buenas, no tenía intenciones de comprarlo de nuevo y esta vez fue un obsequio.

Es curioso que la línea El Centurión y específicamente el H2KCT es un producto que, en papel, debería ser exactamente lo que me gusta. Los productos de My Father me suelen gustar y con capa Habano, más aún. Sin embargo, las dos veces que lo he probado me he sentido algo defraudado. Este H2KCT tiene poco tiempo en mi humidor, apenas si alcanza el año, creo. Su capa es muy bonita, lisa y con algunas venas prominentes, pero no con mucho relieve. Tiene aromas a chocolate con leche, cedro y galletas danesas sobre esta capa, mientras que en el pie se siente más como esas galletas danesas con pimienta. Lo pico, creo que con un punch, y la calada en frío me da aromas de papel, galletas de chocolate chip y no mucho más.

El Centurión H2KCT comienza suave, como ya estoy algo acostumbrado, pero en verdad es por la ausencia de pimienta, aunque hay notas intensas e incluyen galletas danesas principalmente. A lo largo del tercio también me encuentro con sabores de pound cake, chocolate con leche y una nota más dulce que me recuerda a un flan o una natilla. En el retrogusto es donde la pimienta se hace más presente, pero también incluye pasas y vainilla. La quemada es perfecta, produciendo una ceniza sin problemas y el tiro ideal. La intensidad en el primer tercio es media, con una fortaleza que se aproxima más a media-baja.

Comenzando el segundo tercio, la intensidad de El Centurión H2KCT aumenta un poco y a partir del punto medio aumenta bastante, principalmente por una mayor participación de pimienta en el retrogusto, pero también aparecen sabores de cedro en el paladar y algunas notas herbáceas, mientras que los sabores de pound cake y galletas parecen fundirse en uno solo y esa sensación de natilla se siente más como vainilla pura. La quemada sigue siendo una maravilla y produce una buena ceniza que dejo caer por intención propia. La fortaleza se ubica en media y seguimos.

En el último tercio el sabor de chocolate con leche desaparece y los sabores se adhieren más a esa nota de pound cake y galletas danesas, sin definirse por alguna. También hay sabores de vainilla y un toque muy suave de madera, que ya no se define específicamente como cedro. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza similar y sigue quemando de maravilla. El Centurión H2KCT se mantiene con estas condiciones hasta que marco dos horas de fumada, que es cuando lo dejo en el cenicero so pena de quemarme los dedos.

Me sorprende que este cigarro solamente exista en dos vitolas, pero al mismo tiempo me agrada que no exista en 6 x 60 o en alguna otra vitola absurda. Dos vitolas que están perfectamente definidas y diferenciadas y que proporcionan dos fumadas completamente distintas y eso quizá sea lo que más aprecio de este cigarro. Las dos veces que lo he fumado en Corona realmente no me ha encantado y suelo ser más fanático de los cepos pequeños. Por eso, cuando lo vi en 6 x 52 pensé que no podría ser muy bueno y mi sorpresa es aún mayor cuando no solamente me gusta más, sino que además lo busco para comprar más.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Centurión H2KCT
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Habano 2000 Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 92

Ron: Tepuy Destino

En enero de 2023, el conglomerado de Brown Forman completó el proceso de adquisición de la marca de ron Diplomático de Venezuela. La familia Ballesteros, entre otros socios, dieron así fin a décadas de ensayos y errores, entre las que se encuentran estrategias de mercadeo envidiables y alguno que otro fallo que es inevitable en una economía tan volátil como la venezolana y un mercado tan cambiante como el mundial. Llegar a ser el cuarto ron más vendido del mundo no es fácil.

Algo que debería ser más que obvio es que llegar hasta ese punto lleva consigo una serie de aprendizajes bárbaros para la familia y la empresa que hoy en día es DUSA. Esos aprendizajes son los que llevaron a la empresa a reorganizarse y detener la producción de su otro ron, llamado Tepuy, y así rediseñar una marca, una botella, una fórmula (o dos) y crear una estrategia en base a lo que ya conocen del mundo del ron.

Así nace ron Tepuy, no enfocándose en el Caribe, como lo hacen tantas marcas, sino en lo que realmente hace a Venezuela distinta: los tepuyes, el Salto Angel y esa inmensidad natural que nos rodea. Sin embargo, sobre la estrategia y el significado de los tepuyes podemos hablar en otro momento.

Destino es la propuesta de coctelería de la marca, en una botella asombrosa con un labrado que simula las paredes de un tepuy. El ron es un blend de alcoholes destilados en columnas y alambiques, envejecidos hasta 8 años en barricas ex-bourbon y luego finalizados en barricas ex-jerez amontillado, para ser finalmente embotellado a 40% de alcohol.

Tepuy Destino

En nariz me encuentro con aromas a caramelo, dátiles, almendras y pasas, que son insistentes y se mantienen incluso después de pasar largo rato en copa. También está ese aroma entre uvas y frutos secos tan típico de los vinos de jerez.

En boca el golpe alcohólico es mínimo y no se siente como un ron de coctelería, que es lo que asegura ser. Más bien se siente algo complejo, con sabores de almendras, mermelada de frambuesa y la cáscara de naranja que está cubierta de chocolate. El retrogusto es intenso de chocolate, pero también una nota suave de pimienta.

Hay veces en las que estoy listo para que algo no me guste y simplemente quiero probarlo y reseñarlo y confirmar esa creencia. En ocasiones me sorprendo, pero en muchas no. Sin embargo, lo contrario me pasaba con este Tepuy; estaba listo para que me encantara. El diseño de la etiqueta, la tipografía, la botella, el corcho y tantos aspecto visuales hicieron que la expectativa estuviera alta. Y cualquiera que me conoce sabe que mis gustos por los destilados que pasan por alambique son casi fastidiosos.

El Tepuy Destino tiene esa intensidad y permanencia de sabores que hacen que sea un destilado con carácter y sabor muy acordes con mis gustos. Si bien estaba predispuesto a que me gustara, quería confirmarlo y ver qué tanto. La realidad es que sí, me gusta, y el único aspecto negativo que le podría encontrar es que su precio está ligeramente por encima de otros rones de edades similares. Aunque caemos en el punto de si prefiero pagar un poco más por un ron que me gusta mucho más, o si pago lo mismo por un ron que no me guste tanto.

¿A quién engaño?

Me gustan todos.

Ficha Técnica:
Fabricante: DUSA
Nombre del Ron: Destino
Marca: Tepuy
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 8 años
Precio: $24
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88

Espinosa – Murciélago (Toro)

Hay cigarros que no estoy seguro si he reseñado, aunque he fumado un montón. Durante una época me pasó que compré varias veces este Murciélago en Robusto, principalmente porque esa vitola es un 5 x 54 y suele ser un tamaño que me gusta bastante, pero era el que siempre estaba en oferta también. Hace un par de años, un amigo me dijo que este Murciélago siempre hay que comprarlo en Robusto, porque en Toro cambia mucho y no es tan bueno. Pero el Murciélago en esta versión, que originalmente fue lanzado en 2017, no es un cigarro que esté disponible en muchas vitolas. Lo he visto en el Robusto que mencioné, en una vitola llamada Rabito, con dimensiones de 6½ x 46 (como un Lonsdale), Lancero 7 x 37 y este Toro con un clásico 6 x 52 y un box press.

En mi reseña anterior del Murciélago en 2019 ya mencionaba que era hecho por AJ Fernandez y éste también lo es, luego del contacto inicial creado por Espinosa. Este cigarro tiene unos 3 años en mi humidor y un celofán bastante oscuro, lo que permite que al quitarlo, la capa San Andrés mexicana tenga aromas de tierra húmeda, chocolate y frutos rojos, mientras que en el pie se aprecian manzana roja, notas florales y pimienta. Lo pico con una guillotina plana y la calada en frío me da aromas de tierra seca, pimienta y notas dulces.

Con pocas ganas de moverme de donde estoy, opto por hacer estas imágenes en una especie de cuarto de fumadores que tengo en casa, con una alfombra muy adornada y luces LED. También pasa que es de noche y esto dificulta las buenas fotos en exteriores, así que estamos así. La pimienta sigue presente en el Murciélago, con la intensidad que la recuerdo en Robusto, pero rápidamente es acompañada por notas de tierra seca y un dejo lejano de chocolate, aunque más como la variedad de repostería. La quemada es decente en cuanto a anillo de combustión pero la verdad es que la ceniza no se sostiene mucho y antes de concluir el primer tercio ya se había caído sola.

En el segundo tercio hay más matices de tierra, que llegan a incluir petrichor y una nota como de arcilla, mientras que la pimienta ya no es tan dominante, al menos no en el retrogusto y es en la lengua donde más se siente, lo cual es relativamente típico en cigarros que eran picantes cuando eran nuevos pero que unos años en el humidor les ha permitido evolucionar. La quemada es algo más torcida que en el tercio anterior, pero no llega a ameritar una corrección. Para el punto medio el Murciélago tiene una intensidad media-alta con una fortaleza media.

En el último tercio el Murciélago se comporta mucho mejor, aunque para ser muy honesto, más allá de una quemada torcida, no ha sido mala. Los sabores de tierra y sus distintos matices siguen siendo principales, mientras que la pimienta se mantiene principalmente en forma de picor en los labios, pero también una ligera nota de la especia en el paladar y casi nada en el retrogusto. La intensidad aumenta a alta y la fortaleza se queda en media, lo que hace que haya una cierta necesidad o intención de que el cigarro no finalice, porque realmente está bueno. Luego de una hora y 40 minutos, este Murciélago llega a su fin.

Ciertamente hay diferencias entre el Murciélago en Toro vs. Robusto, pero no me atrevo a decir que uno sea bueno y el otro no. Simplemente son distintos y con un cepo de 52, el Toro no es especialmente más fuerte, y la duración pareciera ser más o menos igual. Sin embargo, no podría decir cuál compraría en caso que los tenga disponibles, aunque últimamente Robusto es lo que me gusta más. Quizá en Robusto le conseguí más sabores porque no tenía 3+ años de guarda, pero la guarda lo que hizo fue reducir la intensidad de muchos de sus sabores, que se sentían pero tan tenues que no me parecía justo destacarlos, pero sigue siendo un cigarro muy agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Espinosa
Modelo: Murciélago
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 87