Fue en 2008 cuando comenzaron a aparecer rumores sobre un cigarro fantasma de Tatuaje, que no estaba disponible en su página web y que los distribuidores habituales de la marca no conocían, y que solamente se conseguía si lo pedías específicamente. El producto se llamaba El Triunfador, tomando su nombre de una marca cubana extinta y estaba disponible únicamente en una vitola Lancero con medidas de 7½ x 38. A lo largo de los años desde entonces han existido distintas vitolas de esta línea, alcanzando ser hasta 4. Este producto tiene una capa Broadleaf americana sobre tabacos nicaragüenses. Si bien entiendo el concepto del cigarro y el hecho que la anilla se asemeje a un producto cubano, pero la verdad es que se parece muchísimo a los típicos tabacos de bodega, también llamados tabacos de peso, que costaba como $2 por 25 unidades, hechos a máquina y básicamente lo que fuma el cubano de a pie. Pero a $10 por unidad.

Además pasa que en su anilla dice Lanceros y sí, es un lancero. Pero también está disponible en Corona (Culebra, en realidad) o en Robusto, y sigue diciendo Lancero en la anilla. La apariencia de la capa sí que se asemeja a ese tipo de tabaco de bodega, pero ésta tiene aromas a cedro, nueces, establo y pasas, mientras que la calada en frío ofrece notas de maní, cuero, pimienta y más pasas.

Comenzamos El Triunfador con pocas notas picantes, que en realidad es lo que más esperaba, pero para mi sorpresa hay abundantes notas de madera, tierra y masa madre, con toques de canela y café en el retrogusto, y prácticamente una ausencia total de sensaciones picantes. En realidad la intensidad es media, así que tampoco hay una abundancia de sabores y la fortaleza es media-baja, por lo que tampoco se siente muy complejo. Pero afortunadamente aguanta la ceniza bastante tiempo y tiene un anillo de combustión bastante recto.

En el segundo tercio continúan los matices de pan, tierra y madera, especialmente cedro, pero también hay sabores adicionales a pasas, mientras que en el retrogusto hay sabores a canela y café, pero esta vez también hay una abundante nota picante, que a partir de la mitad del cigarro también está incluida en el paladar. Esta inclusión de pimienta lleva todo un paso más adelante, colocando la intensidad en media-alta y la fortaleza en media, mientras que sigue quemando bastante bien y produciendo humo que no es especialmente denso pero al menos es constante.

En el último tercio los matices de pan, incluyendo masa madre, croissant y pan de pueblo siguen siendo los sabores principales, y ningún otro sabor llega a esa intensidad, aunque sigo apreciando notas de tierra, madera y chocolate, con notas más de café y pimienta en el retrogusto. No hay mayores cambios, salvo la desaparición del sabor de pasas, siendo sustituido por algo que me recuerda a la cáscara de naranja, pero que no consideraría como un sabor cítrico. Me toma una hora y 40 minutos fumar este Lancero hasta el último punto.
Esperaba mucho de El Triunfador porque es un producto de Tatuaje, porque es hecho por My Father Cigars y porque es un Lancero, y al final se trató de una fumada buena, pero lejos de ser excelente. No fue un tema de construcción ni de sabores, sino que aparentemente se trata simplemente de un tabaco sencillo, y bien puede ser que esa anilla que parece cubana no sea solamente para aparentar, sino que más bien el blend sea algo al estilo cubano. Sin embargo, me pasa que una gran cantidad de cigarros de capa Broadleaf tienen notas abundantes de chocolate y este El Triunfador, aunque tiene sabores como de chocolate, no es un cigarro en donde esos sabores abunden.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Tatuaje
Modelo: El Triunfador
Dimensiones: 7½ x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 84
























