Caldwell – Blind Man’s Bluff Maduro (Robusto)

Para un ojo no entrenado o fácilmente distraído, el Blind Man’s Bluff Maduro se puede ver prácticamente igual que el original (el de capa Habano), especialmente porque casi todos los de la línea tienen colores muy similares y ninguno especifica en su anilla qué tipo de capa tiene, y es quizá el Connecticut el más obvio. Pero la realidad es que cuando estaba probando este cigarro y anotando mis impresiones me llamó la atención lo distinto que era del original que fumé en 2017 y fue cuando me puse a investigar un poco sobre los colores de la anilla que me di cuenta que era algo nuevo para mí. La diferencia era también porque siendo un cigarro de capa madurada, lo más normal es que se trate de una hoja San Andrés mexicana, pero este Blind Man’s Bluff Maduro está cubierto con una hoja de Pennsylvania Maduro de origen americano. También lleva capote Sumatra que no especifica origen y tripa dominicana.

El tema que tiene este cigarro también es que la capa no se ve especialmente oscura y definitivamente no del mismo tono que una madurada. Tiene múltiples venas a todo lo largo y un cierto brillo que no es tan notable pero realmente está ahí. Tiene aromas a notas dulces de frutos rojos y tierra, mientras que en el pie hay aromas de pimienta y avena y algo como mantequilla de maní. Lo pico y la calada en frío me da aromas de pimienta, madera, tierra seca y un refresco de cereza, algo como un Dr. Pepper.

Los aromas en frío me llevaron a pensar que el Blind Man’s Bluff Maduro sería más dulce y, al menos al principio, no lo es. Los sabores son de madera seca y pimienta principalmente, con notas más suaves de tierra seca. Quizá lo que más me sorprende es la ausencia de sabores relacionados al chocolate, que tienden a ser los más típicos en estas capas. Más bien parece un tabaco más inclinado hacia el sabor de madera, que viene siendo el principal y varía entre matices de tierra seca y húmeda, que en el retrogusto se siente como petrichor. La quemada es perfecta, la ceniza blanca y el tiro bueno, con una intensidad y fortaleza medios.

La fortaleza del cigarro disminuye drásticamente entrando en el segundo tercio y eso normalmente puede ser indicador de que hay un problema con el cigarro y suele venir acompañado de otros temas, principalmente de quemado o combustión, pero como puedes ver en la imagen, quema de maravilla. Los sabores siguen con la misma intensidad y son principalmente de madera, secundarios de pimienta a partir del punto medio, con una propensión hacia la tierra y matices de ella, pero no el sabor principal.

Es en el último tercio donde el Blind Man’s Bluff Maduro finalmente se siente dulce, y son esas notas de mermelada de frutos rojos que mencioné en frío. Pero tampoco es un sabor dominante ni muy intenso, mientras que el sabor de tierra va destacando al petrichor como el más relevante y la fortaleza vuelve a nivel medio, mientras que la intensidad aumenta a media-alta. Y la verdad es que quema tan bien que saco un palillo para fumarme los últimos centímetros, pero en realidad esta es una solución muy momentánea, pues ya cuando no lo puedes aguantar entre los dedos, está bien caliente. Me toma una hora y 50 minutos y esa duración con un Robusto está bastante respetable.

Mis experiencias con Blind Man’s Bluff nunca han sido extraordinarias, por lo que me impresionó que esta versión Maduro me gustara tanto, principalmente por un tema de construcción más que de sabores, que son buenos también pero es algo que va más atado a la calidad de los sabores gracias a la calidad de la construcción. También creo que el cigarro tenía algunos añitos de guarda, pues tanta homogeneidad de los sabores no me la esperaba tampoco. Quizá lo que esperaba era una crudeza o fortaleza superior y al no sentirla hubo una cierta decepción, o al menos esperaba que fuera más fuerte. Y la razón por la que no lo es no creo que sea por el blend, sino por esa misma guarda que tiene. Es increíble lo que se puede lograr con una buena guarda.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Caldwell
Modelo: Blind Man’s Bluff Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Pennsylvania Maduro)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Whisky: Glenmorangie 12 The Original

Glenmorangie 12 The Original no podría existir sin el Glenmorangie 10, que estuvo en el mercado desde los años 60. En el año 2004, Glenmorangie y su destilería hermana, Ardbeg, fueron vendidas al grupo de lujo francés Moët Hennessy Louis Vuitton (mejor conocido en la industria como LVMH). Para 2007 rediseñaron todos los empaques y le dieron un look más moderno y llamaron a su versión más básica de 10 años, The Original, porque era la base de la que partían todos los otros productos que hace la destilería.

Pero en 2024, después de tantos años siendo el Original un whisky de 10 años, pasó a ser de 12 años. Existen distintas teorías del por qué de este cambio, aunque la marca sostiene que un día estaba el doctor Bill Lumsden, maestro destilador de la marca, junto con algunos colegas, probando barricas de distintas edades que estarían destinadas a convertirse en el original y, en una aparente epifanía, decidió que el whisky sería mucho más complejo y mejor con 12 años. Esto llevó a que lo dejen un par de años más en la barrica y cobren un toque más por ese aumento.

Otra teoría indica que Glenmorangie ha estado experimentando con un añejado rápido de algunos de sus productos y aumento del charreado, que llamaría la atención de un consumidor más joven y que sus investigaciones han determinado que este sabor se logra a los 12 años.

Mi teoría es que simplemente se le han añejado las reservas y si bien hay un buen inventario de whisky de 10 años, pues también debe haber mayor inventario de whisky de 12 años. Creo que fue la razón que dio Glenkinchie cuando pasó de su base de 10 años a la de 12 años, y no sería descabellado que a Glenmorangie le haya pasado lo mismo.

El producto actual sigue estando embotellado a 40% de alcohol y tiene el diseño que divide la palabra por sílabas, al que la marca pasó en 2023, aunque nunca lo compré con él.

En nariz me encuentro con muchos aromas de miel como principales, cáscara de naranja, pero también como aromatizante de naranja (como un Glade), algo de notas de flores rojas y cereal dulce. Lo consideraría algo más envolvente y dominante que en su versión de 10 años.

En boca es frutal, pero con otras notas, siendo menos cítrico y más hacia sabores de durazno y albaricoque enlatado, aunque esa nota cítrica sigue presente más como la cáscara de la mandarina. Hay notas ligeramente dulces también, madera de roble, vainilla, miel e incluso algo de cambur. En el retrogusto una repetición de muchos de estos sabores, incluyendo miel, vainilla y cereal.

Si algo caracteriza al Glenmorangie 10 es que es un whisky muy sencillo y en su nueva versión de 12 años sigue siendo un whisky sencillo, con mayor cuerpo en sus sabores. No hay un gran cambio y en realidad no tendría que haberlo, pero si estás esperando una versión más barata del Lasanta, pues este simplemente no es. Es una versión ligeramente más intensa de sabores que el The Original, y no mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Glenmorangie Distillery
Nombre del Whisky: 12 Years Old
Marca: Glenmorangie
Origen: Highlands, Escocia
Edad: 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 89

Valentino Siesto – Maduro (Mono #1)

Tal ha sido mi suerte con Valentino Siesto que solamente he podido probar uno de los productos que hacen, pero hoy tengo la oportunidad de probar otro. Ambos han sido suministrados por mis amigos de Gentleman Brothers, así que al menos vienen bien recomendados, aunque este Maduro fue parte del cover para una cata en donde no lo fumé. Este cigarro es considerablemente pequeño, pero ideal para esos momentos en que tienes poco tiempo para fumar y promete ser bastante fuerte o al menos es lo que he podido ver en una que otra página. Tiene medidas de 4¼ x 50 y está compuesto de una capa San Andrés mexicana sobre hojas dominicanas en la tripa y el capote.

No me queda claro por qué esta vitola se llama Mono #1, pero la página web de la marca es bastante vaga en casi todo lo que tiene que ver con descripción de sus productos. Lo que sí sé es lo que puedo describir del cigarro y es que en su capa hay aromas de chocolate y madera, mientras que en el pie no se siente ningún aroma más allá de esos mismos, en gran parte gracias a su formato. La calada en frío, a la que llego después de un corte en V, tiene aromas de chocolate y nueces.

Enciendo el Valentino Siesto con una llama pequeña y el tiro ligeramente apretado va mejorando con cada calada, a medida que voy quemando de manera uniforme el cigarro, aunque me hacen falta algunos retoques para emparejarlo. Los sabores ligeramente dulces son sutiles, mientras que los de chocolate tienen una mayor influencia en la fumada. El retrogusto incluye notas de paja, canela y una pimienta muy suave. La quemada, incluso cuando ya supero la parte más angosta, es variable pero el Valentino Siesto sigue quemando bien y produciendo humo abundante, a una intensidad media y fortaleza similar.

El cambio más significativo en la segunda mitad es que el sabor predominante de chocolate es acompañado por una nota similar de café y esa combinación de verdad que mejora considerablemente la experiencia y hace que se sientan más matices entre ellos. El tiro comienza a apretarse un poco y eso es lo más negativo, aunque presión con los labios pareciera controlarlo un poco. El retrogusto es ligeramente más picante, pero no hay más que reportar. La quemada es más recta y eso lo marco como positivo, mientras que tanto fortaleza como intensidad se mantienen en los mismos niveles que en la primera mitad.

Me tomó un poco más de 45 minutos fumar este Valentino Siesto Maduro y a diferencia de muchos cigarros de estas dimensiones, esta vez sí quedé con ganas de una fumada más o que al menos el cigarro durara más. No sé si es porque en otros hay como un cierre del cigarro y en éste no lo hubo o que simplemente duró menos y que yo quería fumar más. Pero la fortaleza del cigarro y su combinación en la fumada me sorprendió vs. otros productos dominicanos de las mismas dimensiones. Aunque también debo admitir que no he fumado tanto en estos tamaños y sería irresponsable de mi parte decir que tengo una gran experiencia en ellos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Valentino Siesto
Modelo: Maduro
Dimensiones: 4¼ x 50
Tamaño: Perfecto
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (San Vicente)
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Oliveros – Gran Retorno Connecticut (Swing)

Honestamente, para mí era la primera vez que veía este cigarro y, por lo tanto, asumí que era algo nuevo, pero después de buscar en internet descubrí que fue lanzado en 2020 y aunque gran parte de la historia la conté en la reseña que hice del Maduro de esta marca, creo que nunca consideré que podía existir otra versión con otra capa. Se trata de un cigarro fabricado por Plasencia Cigars en Nicaragua, con una capa Connecticut hondureña sobre capote y tripa nicaragüense. Está disponible en tres vitolas distintas, de las cuales hoy voy a probar la llamada Swing, que existe en la línea Gran Retorno y que fue la misma en la que probé el Maduro, y tiene medidas de 6 x 54.

Esta capa hondureña es bastante amarilla, con varias venas prominentes y un color bastante uniforme. La capa tiene aromas a paja, cedro y tierra seca, mientras que en el pie se sienten aromas de vainilla y cedro, y finalmente la calada en frío me da cedro, tierra húmeda y vainilla. Es muy acorde a lo que espero, aunque la ausencia de notas de frutos secos y de pimienta me confunde un poco.

Pero para ser bien honesto, aunque en frío lo sentía limitado, el Gran Retorno Connecticut comienza variado, con sabores de cedro, tierra, canela, nueces, cáscara cítrica y pimienta. Ningún sabor es dominante sino que es una sola amalgama de sabores muy agradables y entre que los ‘extrañaba’ en frío y se presentan en el encendido, es muy sabroso de mantenerlos en boca y expulsar lentamente el humo. La quemada es buena y produce buena ceniza, aunque el anillo de combustión no sea del todo recto. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza media-baja.

En el segundo tercio del Gran Retorno Connecticut hay una clara intención de los sabores cítricos y cremosos de colocarse entre los principales, algo que se logra a mediados del cigarro. Al mismo tiempo los sabores de cedro y de tierra se reducen un poco, así que por un momento dudo si es que unos suben o si es que los otros bajan y por eso los que quedan se sienten más, pero la intensidad en este segmento llega a media-alta, aunque se debe en gran parte a que a partir de la mitad hay un aumento en la sensación picante y esto también contribuye a que la fortaleza aumente a media.

En el último tercio hay un intercambio interesante, en donde esos sabores cítricos y cremosos parecen cambiar de lugar con los de cedro y tierra, que son los más intensos en esta sección. La nota picante también aumenta, incluso llegando a un punto que se hace incómodo de fumar seguido, pero muy al estilo de un Connecticut con fortaleza, aunque en verdad ha demostrado esa robustez desde el principio, o al menos desde el segundo tercio. La quemada ha sido una maravilla y tanto intensidad como fortaleza se mantienen al mismo nivel que en el tercio anterior. Me tomó una hora y 45 minutos fumar el cigarro.

Recuerdo que fue absolutamente a ciegas que compré el Gran Retorno en su versión de capa madura. Esto sucedió porque estoy suscrito a un pack mensual en una tienda americana y regularmente me llegan sus propuestas, que confieso que me parecen muy buenos en su mayoría. En su momento me enviaron ese de capa madurada y antes de llegar a probarlo, vi una oferta interesante de ellos. Sin probarlos decidí arriesgarme a un 5-pack y una vez los probé me pareció muy bueno. Esta vez no he comprado el 5-pack pero estoy seguro que si sale una buena oferta lo haré, porque está muy bueno como un producto de consumo regular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Oliveros
Modelo: Gran Retorno 2
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Honduras (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Ron: Angostura Añejo

La verdad es que no me sorprende que haya existido en Venezuela un ron llamado Angostura. Siempre pensé que en un intento de reivindicar el hecho que el Amargo de Angostura sea de origen venezolano, se lanzó un ron con el mismo nombre. Pero precisamente por eso me sorprendió bastante que este ron Angostura es hecho bajo licencia del House of Angostura en Trinidad y me llevó a investigar un poco esa historia y su origen.

La verdad es que Angostura como marca nació a partir del Amargo de Angostura, precisamente creado en Venezuela por un médico alemán de apellido Siegert en 1822, que lo creó como un tratamiento para el cólera, en la ciudad de Angostura, que hoy en día se conoce como Ciudad Bolívar. En 1870 este médico muere y a fin de mantener la producción y procurar la materia prima del Amargo, su familia decide mudar las operaciones a Trinidad en 1875, donde existe desde entonces.

En algún punto de la historia, la marca adquiere un central azucarero y comienza a destilar melaza, al punto que hoy en día Angostura Distillers es la única destilería de ese país. Pero en aproximadamente 2006 lanza un ron en Venezuela, que crearon junto con el maestro ronero Giorgio Melis. El ron es relativamente joven, aunque no hay mucha información sobre el blend que lo compone.

No me queda claro hasta cuando el Angostura Añejo se mantuvo en el mercado venezolano, pero sé que en 2015 rediseñó su empaque y cambió la botella por una más larga y alta, pero también más típica y menos distintiva que la que tengo en esta reseña. Era embotellado por Industrial Servibottle, en Valencia, a 40% de alcohol.

El Angostura Añejo se siente suave y sutil, poco complejo en nariz, por lo que no parece un ron de mucha edad y al llamarse sencillamente Añejo, pues no debe serlo. Tiene aromas de caramelo, toffee y vainilla, con alguna nota de madera sutil.

En boca esa nota de caramelo me recuerda al quesillo, mientras que hay otros sabores que no son exactamente los aromas que sentí, incluyendo ciruelas pasas y una nota sutil de café, mientras que el retrogusto incluye vainilla y avellanas tostadas.

Efectivamente no es un ron muy antiguo y su blend debe apuntar a un público más de coctelería o tragos sencillos, pero por más que pruebo y reviso, menos entiendo por qué una marca de Trinidad apunta a hacer un ron en Venezuela. Sin embargo, aunque el ron de Trinidad es, por definición, de estilo inglés, sus métodos se adaptan más al estilo español en general y venezolano, por lo que no me parece tan distinto ni tan alejado de lo que se pueda estar haciendo aquí y este sería uno que se parezca bastante al de su país natal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Industrial Servibottle
Nombre del Ron: Añejo
Marca: Angostura
Origen: Venezuela
Edad: NAS
Precio: $15
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 82

Ferio Tego – Summa (Torpedo)

Summa es uno de los primeros productos de Ferio Tego lanzados bajo la marca actual. Es decir, en 2021 la marca Ferio Tego nació de las cenizas de lo que era Nat Sherman y heredó todos sus productos, de los cuales entiendo que mantuvo producción de todas las líneas. Ese mismo año, bajo la marca nueva, hubo lanzamientos de las líneas Elegancia y Generoso, pero como ediciones limitadas. Sin embargo, en 2023 lanzaron la línea Summa, que se presenta como la primera línea de producción regular de la marca.

El Summa tiene una capa Corojo ecuatoriana y capote Sumatra también de Ecuador, mientras que en la tripa hay una combinación de tabacos de Nicaragua y República Dominicana, y es producido por Tabacos de Exportación, una fábrica de Quesada Cigars ubicada en República Dominicana. Está disponible en 5 vitolas distintas y la que pruebo hoy es el Torpedo de 6¼ x 52. Esta capa Corojo tiene algunas venas notables, pero es principalmente lisa y oleosa, con aromas a chocolate y fruta fermentada, mientras que en el pie se sienten esas mismas notas de chocolate pero mucho más intensas, así como unas notas más suaves de pasas. La calada en frío me da aromas de pasas, avena y cuero, y si me quedo un rato probando, llego a hojas de té también.

El Summa comienza con notas que me recuerdan al dulce, pero sin ser dulce, como nueces y pecans, pero también madera, cotufas y una nota cremosa y casi láctea muy envolvente. Esa nota cremosa y láctea está muy presente en el retrogusto también, en donde lleva el liderato de las sensaciones. A lo largo del tercio hay sabores de un croissant relleno de chocolate, que era algo que comía en Italia cuando era niño, hace como 200 años. La quemada es terrible, al punto de ser preocupante, pero milagrosamente se corrige sola la primera vez, aunque a la segunda vez no me arriesgo y le hago una corrección, que espero sea la última. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media-alta.

La quemada en el segundo tercio es mejor, aunque no sostiene mucha ceniza y me ha caído encima en un par de ocasiones, pero al menos se mantiene encendido y sin dar problemas de quemada. Los sabores de frutos secos evolucionan un poco y en vez de ser nueces y pecans, se sienten más como merey y macadamia, mientras que ese sabor de pan del tercio anterior se siente más como de un pretzel en este tercio. El sabor de cotufas parece haber desaparecido y en el retrogusto se sienten principalmente sabores de chocolate y macadamias, y luego del ecuador del cigarro una nota de pimienta participativa pero no intensa. La fortaleza llega a media, mientras que la intensidad sigue en media-alta.

En el último tercio los sabores incluyen pan de pueblo (imagina como un pan campesino, con toques de anís), pretzel, pimienta blanca, crema láctea, merey, chocolate y un toque salado, incluso. En el retrogusto son toques de pimienta y notas más intensas de maní y cuero. Hay un sabor dulce generalizado también, que identifico como de miel, pero no es constante ni intenso como para definirlo al 100%. Me toma una hora y 50 minutos fumar el Summa hasta el punto que tuve que sacar un palillo y decidir que se veía demasiado cutre.

El Summa me gustó bastante. No sé si fue que me impresionó que me gustara o si simplemente me gustó y el tema es que de Ferio Tego y Nat Sherman me he llevado varias decepciones, incluso porque sus cigarros buenos en realidad no son tan buenos. La combinación y variación de sabores del Summa me mantuvo pendiente de él durante toda la fumada y aunque la quemada me mantuvo en vilo, al menos la experiencia de sabores compensó la experiencia. En efecto, me gusta mucho cuanto lo disfruté porque con el paso del tiempo voy dándome cuenta que mi lista de cigarros que quiero comprar se va pareciendo cada vez más a la última lista que hice y hay muy pocas nuevas adiciones. Pero el Summa es uno que voy a querer tener, aunque tiene que bajar de precio para considerarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos de Exportación
Marca: Ferio Tego
Modelo: Summa
Dimensiones: 6¼ x 52
Tamaño: Torpedo
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: Ecuador (Sumatra)
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $20,00
Puntuación: 91