Ferio Tego – Metropolitan Host Maduro (Hobart)

Ferio Tego adquirió los derechos del portafolio de tabacos Nat Sherman, aunque no los derechos para usar el nombre Nat Sherman. Desde aproximadamente 2022, están relanzando las antiguas marcas Nat Sherman utilizando los mismos blends, elaborados por las mismas fábricas y vendidos con los mismos nombres, en prácticamente el mismo empaque, simplemente reemplazando donde decía Nat Sherman con Ferio Tego. Metropolitan Selection es una antigua marca de Nat Sherman International, aunque en realidad es una colección de cinco blends diferentes: Connecticut, Maduro, Habano, Host y Host Maduro. Tanto el Host como el Host Maduro son lo que se conoce como sweet tipped, o la perilla está endulzada.

Tanto el Host como su versión Maduro, que es el que voy a probar hoy, son fabricados en Honduras por Diadema Cigars de Honduras S.A., una empresa parte del grupo Davidoff. El Metropolitan Host Maduro usa una capa Connecticut Broadleaf sobre hojas hondureñas y está disponible en 5 vitolas distintas, de las cuales este Robusto es la más pequeña. Por lo pronto la capa de este cigarro tiene aromas a chocolate, granos de café, madera seca y no mucho más, mientras que en el pie se sienten aromas de chocolate y nueces. Lo pico y la sensación dulce en los labios es más fastidiosa que otra cosa, pero le calada en frío me da aromas de chocolate, pimienta y frutos rojos.

Insisto, la nota dulce lo único que tiene es que fastidia, pues el Metropolitan Host Maduro se siente como un cigarro agradable, pero innecesariamente dulce. Es picante, principalmente en los labios y esa nota endulzada lo que hace es que la sensación picante sea pegajosa, pero en cuanto a sabores, parece entorpecer su apreciación. Notas de chocolate, nueces, cedro y pimienta son las que se sienten en el cigarro, pero ninguna llega a una intensidad que supere la media, especialmente porque se siente muy dulce. Pero la quemada es buena, el humo es abundante y me da buen tiro.

El anillo de combustión en el segundo tercio varía un poco, pero no deja de quemar muy bien de todos modos. La sensación dulce es realmente lo único que siento de más, sobre todo porque invade casi todos los sabores y más que potenciarlos, lo que hace es dominarlos, lo que me lleva a apreciar sabores principalmente por el retrogusto, porque en el paladar todo lo que se siente es el dulce azucarado de la perilla. Es en el retrogusto donde se aprecia el chocolate, madera y pimienta, y nada más.

La intensidad en el último tercio se aproxima a la que ha sido durante toda la fumada y es básicamente intensidad media-baja con fortaleza media, pero esa intensidad lleva un 75% de sabor dulce y el resto se disputa entre todos los otros sabores, sin destacar especialmente ninguno sino simplemente hacer que el cigarro se sienta dulce. El mayor cambio es que se sienten notas de madera bastante destacadas, sobre todo en el retrogusto y quisiera pensar que en el paladar también pero tanto dulce de la perilla no me deja apreciarlo del todo. Me toma una hora y 15 minutos fumar este Metropolitan Host Maduro.

El Metropolitan Host Maduro puede ser una excelente opción para alguien que esté empezando o para quien disfrute de un cigarro con el sweet tip, y es que ese tema de la perilla endulzada es algo que a mucha gente le gusta. No es la primera vez que fumo un cigarro con esta característica, pero al igual que antes, ese dulce me impide apreciar bien el resto de los sabores. Pero está sabroso, aunque no es lo que esperaba y quizá por eso dejé de disfrutar tanto la experiencia con creía que podía ser. En el futuro leeré un poco acerca del cigarro que voy a fumar antes de hacerlo, así que si algo hizo este cigarro fue enseñarme una lección.

Ficha Técnica:
Fabricante: Diadema Cigars de Honduras S.A.
Marca: Ferio Tego
Modelo: Metropolitan Host Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $7,50
Puntuación: 81

HVC – Pan Caliente (Toro)

En abril de este año probé por primera vez el Pan Caliente de HVC y en verdad quedé un poco estupefacto, porque es un tabaco que me han recomendado bastante y muchos de mis amigos lo compran con regularidad, no solo porque sea de bajo costo, sino porque realmente les gusta. Eso me hizo tener altas expectativas y quizá me llevó a asumir que sería una mejor experiencia de lo que realmente fue. Pero también pasa que todo lo que he probado de HVC me ha gustado, así que siguiendo esa norma, pues obviamente las expectativas aumentaron también. Pero al final se debió principalmente a temas de construcción lo que llevó a que la experiencia no fuese tan positiva y por eso quería darle nuevamente la oportunidad.

En esta ocasión se trata del Pan Caliente en vitola Toro, con medidas de 6¼ x 52 y realmente se ve bastante largo en la mano. El cigarro lleva muy bien su precio con una capa Criollo 98 de Aganorsa con tan solo 2 años de añejamiento, pero a diferencia de la mayoría de los productos de la marca que son fabricados en Nicaragua, el Pan Caliente es fabricado por Raíces Cubanas en Honduras. El Toro fue lanzado en 2017, mientras que la línea fue lanzada en 2016. La capa es ligeramente rojiza, con algunas venas de gran tamaño, pero generalmente liso. Los aromas son a madera vieja, cuero y almendras, mientras que en el pie se sienten establo y canela. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de establo, paja, canela y pimienta blanca.

Algo que me sorprendió del Pan Caliente y que me hizo buscar un poco sobre su origen apenas lo encendí es que los primeros sabores no son picantes y si bien eso tiende a denotar un cigarro de origen nicaragüense y fue la razón original por la que busqué para comprobar, los primeros sabores son de crema pastelera, vainilla y matices entre eso, con muy poca pimienta y una nota entre herbácea y picante en el retrogusto. La quemada es muy buena y recta, con un buen tiro que produce humo abundante. La fortaleza se ubica en media-baja, con una intensidad media y humo frío en cada calada.

Esas notas cremosas en el segundo tercio siguen evolucionando y aparecen incluso sabores que me recuerdan a cosas dulces, como cuando comes un pie de manzana y salen los frutos secos que están dentro de él (no el de McDonald’s, pero sí como uno servido), que creo que son pecans, o a lo mejor eso lo estoy inventando, pero definitivamente hay una sensación de fruto seco en pie de manzana, que junto con las notas de vainilla e incluso algo como chocolate, hace que el Pan Caliente vaya evolucionando de maravilla. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad que comienza en media y para mediados del cigarro está en media-alta. La quemada sigue siendo buena y sigo disfrutando de la fumada.

En el último tercio no hay mayores cambios, salvo que el Pan Caliente se hace más picante. Pero sigue siendo muy cremoso y con sabores que, precisamente, recuerdan a crema pastelera, vainilla, pie de manzana y nueces o pecans, o algún fruto seco. Pasa que como el cigarro no es especialmente complejo, hay sabores que cuesta más que se manifiesten. En este tercio hubo uno que otro problemita con la quemada principalmente porque se comenzaba a deformar por el tiempo que tenía encendido y porque la capa no es especialmente fuerte. Pero igual me duró una hora y 40 minutos, con una intensidad media-alta y una fortaleza media.

La segunda experiencia con el Pan Caliente fue mucho mejor que la primera, incluso muy distinta y creo que se debe principalmente a un tema de expectativas. La primera vez que lo probé no sabía exactamente qué esperar y no había revisado reseñas a ver de qué se trataba, pero ya con una fumada encima, sabía que no era un tabaco que se destacara por fuerte. Sin embargo, creo que eso es un punto en contra, o al menos no es un punto a favor, porque en la mayoría de los casos que me he encontrado, los cigarros de bajo costo suelen ser segundos cigarros de una tarde o algo para fumar maridando con algún licor que por lo general es joven y, por tanto, fuerte. Pero el Pan Caliente es un cigarro relativamente suave, con sabores muy cremosos que no son los que suelen llevar los cigarros de su categoría. Esto lo diferencia, pero también le afecta, en mi experiencia. Pero sigue siendo algo que compraría de manera regular para disfrutar esas veces que no estoy buscando hacer una reseña, pero que no me haya fumado algo antes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: HVC
Modelo: Pan Caliente
Dimensiones: 6¼ x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Criollo 98)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 87

AJ Fernandez – New World Decenio (Toro)

Un obsequio de un amigo que decidió compartir conmigo algunas bellezas del tabaco, siendo en este caso el cigarro que AJ Fernandez creó para celebrar 10 años de la liga del New World, que casualmente fue el cigarro con el que comencé a fumar a finales de 2014. A partir de ese cigarro originalmente llamado New World y más nada, han aparecido varias líneas adicionales, que creo que he podido probar todas, incluyendo New World Connecticut, New World Cameroon, New World Dorado y New World Puro Especial. Este Decenio es producido por la fábrica San Lotano, ubicada en Ocotal, Nicaragua y lleva una capa San Andrés mexicana sobre capote nicaragüense y tripas de Honduras y Nicaragua.

Aunque en mis imágenes la capa del Decenio se ve bastante clara, también es un tema de fotos, iluminación y saturación, pues se trata de un cigarro quizá un tono menos oscuro que el New World original. La construcción es muy buena y la capa bastante lisa, con un ligero box press y aromas a cuero, madera y café, mientras que en el pie hay una aparente disparidad o más bien una gran diferencia, que incluye nueces, tierra húmeda y pan de centeno. Lo pico con un punch y la calada en frío denota un buen paso de aire y aromas a canela, petrichor y granos de café.

La intensidad picante del New World Decenio no es tan intensa como AJF me tiene acostumbrado, pero no quiero decir que no sea picante. Sí lo es, pero no tanto y esa aparente suavidad hace que no sea pimienta el primer y único sabor que se percibe apenas es encendido. También hay notas de regaliz, cuero y cedro, y a lo largo del tercio se van sumando nibs de cacao, almendras y finalmente una intensidad más alta de pimienta, principalmente en el retrogusto. La quemada es casi perfecta, produciendo una buena ceniza pálida y un anillo de combustión que no es recto pero tampoco es problemático.

Algo que caracterizó al primer tercio es que si bien el chocolate es el sabor esperado, no es el sabor principal… en realidad no hay ningún sabor principal, sino distintos destellos de sabores, todos agradables. Pero en el segundo tercio hay un claro líder, al menos al principio, siendo un sabor de madera quemada, pero los sabores de chocolate, nueces, pan de centeno y canela se mantienen con una intensidad respetable y cuando supero el punto medio, es el chocolate el que se coloca entre los primeros. En el retrogusto la pimienta sigue siendo el sabor principal, aunque hay un marcado sabor de roble muy presente también. La quemada sigue siendo igual de imperfecta, pero no afecta ningún otro aspecto de la construcción y tanto el tiro es bueno como el humo es abundante. La intensidad es media, con una fortaleza similar.

En el último tercio sigue siendo el sabor de chocolate el principal, pero al igual que pasó en el tercio anterior, los sabores secundarios no son distantes, sino que se mantienen ahí e incluyen madera, café, canela, nueces y tierra. En el retrogusto todos los sabores están al mismo nivel, incluyendo la pimienta pero también madera y maní. El Decenio finaliza con una intensidad media-alta y una fortaleza ligeramente por debajo de eso, quemando mejor que en tercios anteriores, pero todavía lejos de una buena quemada.

Es común ver cigarros con capa San Andrés o en realidad cualquier capa que sea considerada madurada y pensar que el sabor dominante va a ser de chocolate, porque es el que suele dominar estas fumadas. En lo personal, es un sabor que me gusta mucho de estas capas, aunque no siempre sea dominante. El New World Decenio es uno de esos que tiene todo para que parezca ciertamente dominado por el chocolate, pero desde la primera calada me demostró que no lo es, incluso si le toma la primera mitad definirse a un cigarro que sí será dominado por el chocolate. Pero lo que me gustó es que hay tantos otros sabores que sentirse, que para cuando llega el sabor de chocolate ya han sido varias las sensaciones y matices que he sentido, que llega a parecer una evolución adicional del blend.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Lotano
Marca: AJ Fernandez
Modelo: New World Decenio
Dimensiones: 6½ x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua
Precio: $14,00
Puntuación: 90

HVC – Selección No. 1 Maduro (Esenciales)

En octubre de 2023 probé lo que hasta ese momento había sido para mí el cigarro más fuerte que había probado. Y aunque sí, puedo argumentar que La Flor Dominicana hace cigarros bastante fuertes y que incluso dos de ellos me han pateado y me han obligado a acostarme con los pies en alto y todo, este HVC en realidad fue el más fuerte que había probado. Fuerte por el componente de pimienta, principalmente, y no tanto por la carga de nicotina como ha sucedido con los dominicanos. En esa reseña de 2023 publiqué erróneamente que el cigarro era de capa San Andrés y que era el primero creado por la nueva fábrica de HVC, cuando en realidad se trataba de una capa Habano ecuatoriana. El que estoy probando hoy es de esos originales de capa San Andrés, creados en 2022.

En mi reseña original recuerdo haber pensado que para ser una capa San Andrés, era bastante clara y lisa, pero ya con este cigarro entre mis manos me doy cuenta del error, pues este es considerablemente oscuro y corrugado, lleno de imperfecciones y asperezas. Casi podría considerarlo un Broadleaf más seco, pero los aromas de café, cedro y tierra sobre la capa son indiscutibles, mientras que en el pie se sienten notas de madera y pimienta. Ante la promesa de que este HVC es tan fuerte como el Natural, no me sorprenden aromas de tierra y pimienta en la calada en frío.

Fiel a las creencias y la experiencia, el Selección No. 1 es bastante fuerte desde la primera calada. Pero no es unidimensional sino que tiene sabores agradables a café, tierra, madera y, por supuesto, pimienta. No obstante, no es pimienta el sabor principal, sino más bien ese sabor de café, seguido de tierra húmeda. La quemada no es la mejor pero el tiro está perfecto y produce humo abundante y cremoso que se mantiene bastante rato cerca. La ceniza super blanca hace una columna decente que se mantiene bien sobre el cigarro y me da una intensidad media-alta con fortaleza media.

El café sigue siendo el sabor principal del Selección No. 1 Maduro, lo cual es un poco atípico en cigarros de capa San Andrés y los que muchas marcas consideran maduros, que suelen tener una dominancia del chocolate. No obstante, en las ruedas de sabores el chocolate y el café suelen estar muy cerca y no es que son tan distintos. El sabor de madera también mantiene una gran presencia, así como la pimienta, y también hay una nota distante de chocolate, que simplemente está ahí. El retrogusto es de pimienta principalmente, pero también tiene notas suaves de madera. El segundo tercio finaliza con una intensidad media-alta y una fortaleza similar, pero realmente lejos de lo que temía de mi experiencia previa.

En el último tercio el sabor de madera se coloca como el principal, seguido muy de cerca por el de café y el chocolate se pone casi a la par del café, y aunque la pimienta pasa a ser el sabor principal en el retrogusto, ésta no aumenta su intensidad. Todos los temas de construcción se comportan a la altura y el cepo más pequeño sí hace que el Selección No. 1 sea más propenso a alquitranarse un poco, que es lo que viene sucediendo en este último tercio, pero nada que una buena purga no resuelva. Al cabo de una hora y 35 minutos, este Selección No. 1 llega a su fin.

Si bien el Selección No. 1 Maduro es un tabaco relativamente fuerte, en su capa Habano Natural es mucho más fuerte, casi al punto que temía un poco antes de encenderlo pero a mitad de fumada ya se comportaba como un cigarro normal, si acaso un poco más fuerte que otros. El cepo 46 también me hacía pensar que sería un reto fumarlo, pero en ningún momento me encontré pausando el ritmo, como llegó a ocurrir en la primera fumada, que incluso fue con un cepo mucho mayor de 54. Pero sigue siendo un muy buen cigarro y ciertamente algo para considerar como un diario.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos HVC
Marca: HVC
Modelo: Selección No. 1 Maduro
Dimensiones: 5⅝ x46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Reserva 1955 – San Andrés (Robusto)

A veces me encuentro con cigarros que tienen distintos blends y la misma anilla entre todos y suelo confundirme. De hecho, hace poco cambié un poco las portadas de los videos en mi Instagram, que me parecían todas iguales y que cambiaban un poco las tipografías solamente, y pasé a poner la foto de la botella que estoy reseñando. El tema es que a veces pasa que hay botellas que se parecen mucho, como las del cocuy La Joya, que el 43% y el 61,8% son prácticamente la misma y lo que cambia es el contenido alcohólico. Pues lo mismo pasó con algunas de las reseñas de tabacos que hago en el Instagram, pues las anillas se parecían y tuve que buscar otros detalles. En fin, eso es lo que me ha pasado con muchos de los Reserva 1955, así Carlos, quizá deberías hacer anillas distintas.

Reserva 1955 - San Andres cigar

Este San Andrés tiene precisamente esa capa mexicana, sobre un capote nicaragüense y tripa dominicana. Mide 5 x 54 y en la capa me encuentro con aromas a mermelada de frutos rojos, madera y una nota suave de tierra seca que bordea en arcilla. En el pie más notas de madera y una nota suave de pimienta, y luego de picarlo la calada en frío me da aromas de notas herbáceas que me recuerdan al musgo y madera.

Reserva 1955 - San Andres first third

Recién encendido el Reserva 1955 San Andrés destaca precisamente esas notas de madera que sentía tanto en frío, destacando en segunda instancia sabores de tierra húmeda y una nota muy suave de chocolate, con algo de pimienta tanto en el paladar como en el retrogusto. A lo largo de este tercio esos sabores de madera se mantienen como principales, con un matiz dulce y sabores intensos a nueces, que no llegan al nivel de la madera pero muy cerca. Es muy suave de pimienta, lo cual lleva a una intensidad media con una fortaleza media-baja.

Reserva 1955 - San Andres second third

En el segundo tercio y todavía sin descargar la ceniza, los sabores de madera siguen siendo los predominantes, pero esta vez son los de tierra los que se colocan en segundo lugar de intensidad. La pimienta sigue manteniéndose muy tímida tanto en paladar como en retrogusto y el sabor de nueces parece haber perdido gran parte de su intensidad, o quizá sea un tema que su dulzura se ha reducido bastante y eso hace que se sienta menos en comparación con el resto de los sabores. En el retrogusto, también se sienten notas de granos de café, especialmente después del punto medio. La intensidad sigue siendo media y la fortaleza igualmente media-baja.

Reserva 1955 - San Andres last third

En el último tercio del Reserva 1955 San Andrés las notas de nueces se colocan entre las principales, acompañando la madera en esa misma intensidad y la pimienta también se mantiene en una intensidad menor, mucho menor incluso. Son los sabores de tierra húmeda los que parecen haber desaparecido en este tercio y en el fondo se siente un sabor herbáceo, como de musgo, que lo sentí en frío pero no estuvo presente durante la fumada. Pero la fortaleza y la intensidad se han mantenido en el mismo punto también. Luego de una hora y 25 minutos, este Robusto un poco más ancho llega a su fin.

Algo que me ha gustado consistentemente de Reserva 1955 es que la mayoría de sus blends no son especialmente fuertes, y aunque a veces siento que me quedo con las ganas, la realidad es que no a todo el mundo le gustan los cigarros fuertes y es incluso una fumada media la que llama más la atención; algo que no abrume y que se pueda disfrutar sin tener secuelas. La mayoría del mercado emergente venezolano se puede sentir un poco intimidado precisamente por un cigarro que sea fuerte o que se vea fuerte, y las capas oscuras realmente aparentan eso. Además, el Reserva 1955 San Andrés me obligó a fumar lento, pues si le daba caladas muy seguidas, se calentaba y el sabor de hacía amargo, pero dejándolo descansar en el cenicero no lo apagaba y más bien suavizaba la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Palma
Marca: Reserva 1955
Modelo: San Andrés
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto (Robusto Extra)
Origen: República Dominicana
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,50
Puntuación: 86

Padrón – Family Reserve 46 Years Maduro

En el año 2010 se cumplieron 46 años desde que José Orlando Padrón comenzó a vender tabacos, alcanzando números astronómicos ya para ese entonces, y convirtiéndose en una de las marcas más emblemáticas del tabaco mundial. Existen Padrón de $3 y otros de $100 y quienes los hemos probado podemos decir que todos son buenos. Menos el Dámaso. Llegó un punto que la marca simplemente lanzaba productos para celebrar cualquier año y así fue como la marca creó este cigarro que celebra 46 años, que existe en capa Maduro y Natural. El Family Reserve 46 Years tiene un límite de producción anual que no supera las 50 mil unidades. Cabe destacar que al momento de esta publicación existen líneas de Padrón que celebran 44, 45, 46 y 50 años de la marca, así como los que celebran 80, 85, 95 y 96 años de José O. Padrón.

El Family Reserve 46 Years Maduro está disponible en una sola vitola de medidas 5½ x 56 y es asombrosamente espectacular. Es un cigarro pesado, denso y se siente más que un cigarro. Tuve la oportunidad de abrir la caja cuando estaba nueva y se sentía considerablemente más pesada de lo que esperaría una caja con 10 cigarros. El cigarro en sí tiene un ligero box press, una capa muy corrugada con aromas a chocolate principalmente, pero también algo de avellanas. En el pie, abundante pimienta y más chocolate, pero con un café espresso cremoso. Lo pico con un punch y la calada en frío tiene aromas muy picantes, pero también de chocolate negro, madera y cuero.

Las primeras caladas del Family Reserve 46 Years Maduro me dejan lágrimas en los ojos. Pero pimienta no es el único sabor y ni siquiera es la única especia, pues hay nuez moscada, canela y cardamomo, pero también mucho chocolate, casi como si mordieras un brownie recién horneado, café cremoso y tierra húmeda. El retrogusto es algo a lo que casi no me atrevo, pues pareciera que el retrogusto se nutre de lágrimas, pero le doy dos toquecitos y los sabores son de muchísima pimienta y notas más suaves de chocolate. La fortaleza es alta y la intensidad también, con una ceniza perfecta, un aro de combustión recto y un tiro maravilloso.

Parecía imposible que el cigarro mejorara en este tercio, y no lo hace, pero simplemente porque no creo que pueda ser mejor. Está excelente y esta vez tiene sabores de madera recién cortada, aunque pierde un poco de su nota de nuez moscada, pero aparecen sabores de avellanas que realmente me mantienen probando constantemente y el cigarro no se calienta casi. Los sabores de tierra y de café se sienten más intensos, o al menos al nivel de intensidad del chocolate, que es fácilmente el sabor principal. Las notas especiadas de canela y cardamomo parecen ir reduciéndose, pero cuando marco el punto medio del cigarro se mantienen, aunque sutiles. La intensidad y fortaleza siguen siendo altas, aunque la fortaleza sí parece reducirse un poco cuando supero el punto medio.

Parece sorprendente, pero en el último tercio la pimienta se siente mucho más sutil y no sé si es que estoy saturado ya, pero en verdad no me parece, pues tomo agua y limpio un poco el paladar entre una calada y la otra, y no se siente una saturación. Pero el Family Reserve 46 Years Maduro sigue siendo muy intenso de otros sabores como el café y el chocolate, las avellanas, la canela y la tierra, y una menor intensidad en sabores como el cardamomo y la madera. El retrogusto es chocolate decadente y espeso, con algunas notas de crema de café espresso y así es como el cigarro finaliza, con una intensidad alta, como desde el inicio y una fortaleza que llega a rozar la media. Me tomó dos horas y 35 minutos.

Qué maravilla de cigarro. Sin lugar a dudas, una de mis experiencias preferidas con la marca y casi que se ha convertido en un cigarro que no quiero fumar, porque no quiero que se termine. Ya son pocos los que me quedan pero los he disfrutado plenamente. Entre todos estos de aniversario, creo que es mi preferido, aunque tampoco he fumado todos. Lo he hecho con el 80 Anniversary y el 50 Years y tengo este mismo Family Reserve 46 Years en capa Natural a la espera. Los niveles de complejidad y de intensidad en este cigarro simplemente son otra cosa y el hecho que celebre algo tan aleatorio como 46 años significa que posiblemente haya más disponibilidad que uno que celebre un número más redondo. Al menos eso espero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Family Reserve 46 Years Maduro
Dimensiones: 5½ x 56
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $32,00
Puntuación: 96