My Father – El Centurión H2KCT (Toro)

El Centurión fue lanzado originalmente en 2007, en una edición bastante limitada a 17 mil unidades y que se decía que eran el blend personal de Don Pepin. En 2013 lo convirtieron en una producción regular, con un blend muy similar al original, y en 2015 lanzaron esta versión H2KCT, cuyo nombre proviene de la capa Habano 2000 Connecticut, o una especie de la Habano 2000 que crece en el valle de Connecticut. El resto de la liga es un ajuste de la original de 2013. Lo probé originalmente en 2017 (le di 83 puntos) y en 2025 en la misma vitola (y le di 86 puntos). Pero esta vez lo voy a probar en Toro, porque en realidad después de dos puntuaciones no tan buenas, no tenía intenciones de comprarlo de nuevo y esta vez fue un obsequio.

Es curioso que la línea El Centurión y específicamente el H2KCT es un producto que, en papel, debería ser exactamente lo que me gusta. Los productos de My Father me suelen gustar y con capa Habano, más aún. Sin embargo, las dos veces que lo he probado me he sentido algo defraudado. Este H2KCT tiene poco tiempo en mi humidor, apenas si alcanza el año, creo. Su capa es muy bonita, lisa y con algunas venas prominentes, pero no con mucho relieve. Tiene aromas a chocolate con leche, cedro y galletas danesas sobre esta capa, mientras que en el pie se siente más como esas galletas danesas con pimienta. Lo pico, creo que con un punch, y la calada en frío me da aromas de papel, galletas de chocolate chip y no mucho más.

El Centurión H2KCT comienza suave, como ya estoy algo acostumbrado, pero en verdad es por la ausencia de pimienta, aunque hay notas intensas e incluyen galletas danesas principalmente. A lo largo del tercio también me encuentro con sabores de pound cake, chocolate con leche y una nota más dulce que me recuerda a un flan o una natilla. En el retrogusto es donde la pimienta se hace más presente, pero también incluye pasas y vainilla. La quemada es perfecta, produciendo una ceniza sin problemas y el tiro ideal. La intensidad en el primer tercio es media, con una fortaleza que se aproxima más a media-baja.

Comenzando el segundo tercio, la intensidad de El Centurión H2KCT aumenta un poco y a partir del punto medio aumenta bastante, principalmente por una mayor participación de pimienta en el retrogusto, pero también aparecen sabores de cedro en el paladar y algunas notas herbáceas, mientras que los sabores de pound cake y galletas parecen fundirse en uno solo y esa sensación de natilla se siente más como vainilla pura. La quemada sigue siendo una maravilla y produce una buena ceniza que dejo caer por intención propia. La fortaleza se ubica en media y seguimos.

En el último tercio el sabor de chocolate con leche desaparece y los sabores se adhieren más a esa nota de pound cake y galletas danesas, sin definirse por alguna. También hay sabores de vainilla y un toque muy suave de madera, que ya no se define específicamente como cedro. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza similar y sigue quemando de maravilla. El Centurión H2KCT se mantiene con estas condiciones hasta que marco dos horas de fumada, que es cuando lo dejo en el cenicero so pena de quemarme los dedos.

Me sorprende que este cigarro solamente exista en dos vitolas, pero al mismo tiempo me agrada que no exista en 6 x 60 o en alguna otra vitola absurda. Dos vitolas que están perfectamente definidas y diferenciadas y que proporcionan dos fumadas completamente distintas y eso quizá sea lo que más aprecio de este cigarro. Las dos veces que lo he fumado en Corona realmente no me ha encantado y suelo ser más fanático de los cepos pequeños. Por eso, cuando lo vi en 6 x 52 pensé que no podría ser muy bueno y mi sorpresa es aún mayor cuando no solamente me gusta más, sino que además lo busco para comprar más.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: El Centurión H2KCT
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Habano 2000 Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 92

Ron: Tepuy Destino

En enero de 2023, el conglomerado de Brown Forman completó el proceso de adquisición de la marca de ron Diplomático de Venezuela. La familia Ballesteros, entre otros socios, dieron así fin a décadas de ensayos y errores, entre las que se encuentran estrategias de mercadeo envidiables y alguno que otro fallo que es inevitable en una economía tan volátil como la venezolana y un mercado tan cambiante como el mundial. Llegar a ser el cuarto ron más vendido del mundo no es fácil.

Algo que debería ser más que obvio es que llegar hasta ese punto lleva consigo una serie de aprendizajes bárbaros para la familia y la empresa que hoy en día es DUSA. Esos aprendizajes son los que llevaron a la empresa a reorganizarse y detener la producción de su otro ron, llamado Tepuy, y así rediseñar una marca, una botella, una fórmula (o dos) y crear una estrategia en base a lo que ya conocen del mundo del ron.

Así nace ron Tepuy, no enfocándose en el Caribe, como lo hacen tantas marcas, sino en lo que realmente hace a Venezuela distinta: los tepuyes, el Salto Angel y esa inmensidad natural que nos rodea. Sin embargo, sobre la estrategia y el significado de los tepuyes podemos hablar en otro momento.

Destino es la propuesta de coctelería de la marca, en una botella asombrosa con un labrado que simula las paredes de un tepuy. El ron es un blend de alcoholes destilados en columnas y alambiques, envejecidos hasta 8 años en barricas ex-bourbon y luego finalizados en barricas ex-jerez amontillado, para ser finalmente embotellado a 40% de alcohol.

Tepuy Destino

En nariz me encuentro con aromas a caramelo, dátiles, almendras y pasas, que son insistentes y se mantienen incluso después de pasar largo rato en copa. También está ese aroma entre uvas y frutos secos tan típico de los vinos de jerez.

En boca el golpe alcohólico es mínimo y no se siente como un ron de coctelería, que es lo que asegura ser. Más bien se siente algo complejo, con sabores de almendras, mermelada de frambuesa y la cáscara de naranja que está cubierta de chocolate. El retrogusto es intenso de chocolate, pero también una nota suave de pimienta.

Hay veces en las que estoy listo para que algo no me guste y simplemente quiero probarlo y reseñarlo y confirmar esa creencia. En ocasiones me sorprendo, pero en muchas no. Sin embargo, lo contrario me pasaba con este Tepuy; estaba listo para que me encantara. El diseño de la etiqueta, la tipografía, la botella, el corcho y tantos aspecto visuales hicieron que la expectativa estuviera alta. Y cualquiera que me conoce sabe que mis gustos por los destilados que pasan por alambique son casi fastidiosos.

El Tepuy Destino tiene esa intensidad y permanencia de sabores que hacen que sea un destilado con carácter y sabor muy acordes con mis gustos. Si bien estaba predispuesto a que me gustara, quería confirmarlo y ver qué tanto. La realidad es que sí, me gusta, y el único aspecto negativo que le podría encontrar es que su precio está ligeramente por encima de otros rones de edades similares. Aunque caemos en el punto de si prefiero pagar un poco más por un ron que me gusta mucho más, o si pago lo mismo por un ron que no me guste tanto.

¿A quién engaño?

Me gustan todos.

Ficha Técnica:
Fabricante: DUSA
Nombre del Ron: Destino
Marca: Tepuy
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 8 años
Precio: $24
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88

Espinosa – Murciélago (Toro)

Hay cigarros que no estoy seguro si he reseñado, aunque he fumado un montón. Durante una época me pasó que compré varias veces este Murciélago en Robusto, principalmente porque esa vitola es un 5 x 54 y suele ser un tamaño que me gusta bastante, pero era el que siempre estaba en oferta también. Hace un par de años, un amigo me dijo que este Murciélago siempre hay que comprarlo en Robusto, porque en Toro cambia mucho y no es tan bueno. Pero el Murciélago en esta versión, que originalmente fue lanzado en 2017, no es un cigarro que esté disponible en muchas vitolas. Lo he visto en el Robusto que mencioné, en una vitola llamada Rabito, con dimensiones de 6½ x 46 (como un Lonsdale), Lancero 7 x 37 y este Toro con un clásico 6 x 52 y un box press.

En mi reseña anterior del Murciélago en 2019 ya mencionaba que era hecho por AJ Fernandez y éste también lo es, luego del contacto inicial creado por Espinosa. Este cigarro tiene unos 3 años en mi humidor y un celofán bastante oscuro, lo que permite que al quitarlo, la capa San Andrés mexicana tenga aromas de tierra húmeda, chocolate y frutos rojos, mientras que en el pie se aprecian manzana roja, notas florales y pimienta. Lo pico con una guillotina plana y la calada en frío me da aromas de tierra seca, pimienta y notas dulces.

Con pocas ganas de moverme de donde estoy, opto por hacer estas imágenes en una especie de cuarto de fumadores que tengo en casa, con una alfombra muy adornada y luces LED. También pasa que es de noche y esto dificulta las buenas fotos en exteriores, así que estamos así. La pimienta sigue presente en el Murciélago, con la intensidad que la recuerdo en Robusto, pero rápidamente es acompañada por notas de tierra seca y un dejo lejano de chocolate, aunque más como la variedad de repostería. La quemada es decente en cuanto a anillo de combustión pero la verdad es que la ceniza no se sostiene mucho y antes de concluir el primer tercio ya se había caído sola.

En el segundo tercio hay más matices de tierra, que llegan a incluir petrichor y una nota como de arcilla, mientras que la pimienta ya no es tan dominante, al menos no en el retrogusto y es en la lengua donde más se siente, lo cual es relativamente típico en cigarros que eran picantes cuando eran nuevos pero que unos años en el humidor les ha permitido evolucionar. La quemada es algo más torcida que en el tercio anterior, pero no llega a ameritar una corrección. Para el punto medio el Murciélago tiene una intensidad media-alta con una fortaleza media.

En el último tercio el Murciélago se comporta mucho mejor, aunque para ser muy honesto, más allá de una quemada torcida, no ha sido mala. Los sabores de tierra y sus distintos matices siguen siendo principales, mientras que la pimienta se mantiene principalmente en forma de picor en los labios, pero también una ligera nota de la especia en el paladar y casi nada en el retrogusto. La intensidad aumenta a alta y la fortaleza se queda en media, lo que hace que haya una cierta necesidad o intención de que el cigarro no finalice, porque realmente está bueno. Luego de una hora y 40 minutos, este Murciélago llega a su fin.

Ciertamente hay diferencias entre el Murciélago en Toro vs. Robusto, pero no me atrevo a decir que uno sea bueno y el otro no. Simplemente son distintos y con un cepo de 52, el Toro no es especialmente más fuerte, y la duración pareciera ser más o menos igual. Sin embargo, no podría decir cuál compraría en caso que los tenga disponibles, aunque últimamente Robusto es lo que me gusta más. Quizá en Robusto le conseguí más sabores porque no tenía 3+ años de guarda, pero la guarda lo que hizo fue reducir la intensidad de muchos de sus sabores, que se sentían pero tan tenues que no me parecía justo destacarlos, pero sigue siendo un cigarro muy agradable.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Espinosa
Modelo: Murciélago
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,50
Puntuación: 87

Whisky: Ardnahoe Infinite Loch

Por allá por 2005 hubo un gran revuelo y muchas noticias alrededor del hecho que Kilchoman era la primera destilería que abría en la isla de Islay en más de 100 años. Esto no solo establece que todas las otras destilerías son bastante antiguas, sino que también demuestra que Escocia en general e Islay en específico, son bastante chapadas a la antigua. Afortunadamente, esto no significa que haya que esperar más de 100 años para que abra una nueva en esta pequeña isla.

En efecto, hicieron falta tan solo 14 años para que Ardnahoe abriera sus puertas en 2019, y en 2024 produjera su primer whisky, en forma de un single malt con 5 años de añejamiento. No estoy 100% seguro si han hecho otros whiskies después, pero el Infinite Loch es uno de los más recientes, lanzado en 2025.

Por si no lo sabes, la palabra loch significa lago en gaélico (de ahí el Loch Ness) o al menos es una variación de eso, y el nombre del whisky se refiere al lago Ardnahoe, que supuestamente tiene una profundidad incalculable o infinita y de ahí su nombre. Este lago forma parte del suministro de aguas que surten a la destilería.

Además, la cebada pasa 20 horas recibiendo humo para cortar la germinación y se fermenta entre 65 y 70 horas, que suena a bastante y en verdad es más del promedio, pero no es largo en comparación con otros destilados. Luego, es añejado en barricas ex-bourbon y ex-jerez durante un período que ronda entre 3 años (el mínimo permitido) y 6 años (la edad de la destilería). Finalmente es embotellado a 50% de alcohol, con color natural y sin filtrado en frío.

Ardnahoe Infinite Loch

En nariz es Islay por todo el cañón, con notas salinas, yodadas y completamente ahumadas, que también incluyen carbón a la brasa o ese aroma cuando tu vecino está encendiendo el carbón y solo esperas que te inviten. También hay frutas como piña y una sensación como de paprika.

En boca ciertamente es alcoholado, pero no es un sabor que golpea y ciertamente, aunque es ahumado, no es abrumador. Esas notas frutales y de carbón a la brasa se aprecian pero son acompañadas por cambur (banana) y un toque salado, con un retrogusto de pimienta negra y madera.

El Ardnahoe Infinite Loch marca todas las necesidades para ser un buen whisky de Islay, exactamente del estilo que me gustan, pero para pasar por barrica de jerez, pareciera tener muy poca influencia de ella y es más bien la sensación de un whisky joven que no tiene la complejidad que tiene un whisky más antiguo, pero tampoco la que le da una segunda barrica. Se siente considerablemente más sencillo que un whisky de Kilchoman que supuestamente tiene un tiempo similar y barricas similares. No obstante, por su precio, es una buena opción si Kilchoman no es lo que quieres o simplemente te llama la atención algo distinto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Ardnahoe Distillery
Nombre del Whisky: Infinite Loch
Marca: Ardnahoe
Origen: Islay, Escocia
Edad: NAS, pero 3 a 6 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 50%
Puntuación: 87

Man O’ War – Puro Authentico Maduro (Corona)

Tengo muy poca información acerca de este cigarro, pero si veo un poco (más que un poco) hacia atrás me doy cuenta que en realidad tengo casi 7 años sin reseñar un tabaco de esta marca y que además, es una marca que especifica muy poco de sus productos. Lo que sé es que los originales fueron creados por AJ Fernandez y que era quien los torcía, y supuestamente eran su blend personal de la marca. El Puro Authentico existe en dos vitolas: Corona y Belicoso y su precio se sitúa entre $7 y $8 por lo general.

Por su forma este es obviamente el Corona, con medidas de 5 x 42 y viene envuelto en una capa Habano de Estelí, sobre capote y tripa nicaragüense. Tiene alrededor de 4 años en mi humidor, aunque he probado otros antes que este. Tiene un pequeño rabito en la perilla y el pie del cigarro es cubierto por la capa, que tiene aromas a chocolate y pimienta, mientras que la calada en frío tiene muchísima pimienta y un toque sutil de chocolate.

La fortaleza con la que empieza este Man O’ War Authentico (el nombre me causa todo tipo de choques de mentales por su espanglish) es impresionante, siendo principalmente de pimienta, pero también una marcada nota tostada, pero afortunadamente no es el único sabor y unos centímetros después me encuentro con un sabor de café y una reducción en esa fortaleza, pero igual el tercio finaliza en fortaleza media-alta, con una intensidad similar. Quema bien y no hay mucho de qué quejarse, pero quema rápido también.

En el segundo tercio aparece un sabor a madera de roble que ni de milagro se acerca a la intensidad de la pimienta, sino que más bien se mide contra el de café, o al menos a la intensidad del café en el primer tercio, porque en el segundo el café es mucho más notable. Incluso, después de la mitad del Puro Authentico Maduro aparecen sabores de nueces también y hasta alcanzo 50 minutos de fumada al finalizar este tercio, que realmente es mucho más de lo que esperaba. La quemada es bastante recta, produciendo una ceniza decente que dejo caer rápidamente y la intensidad se coloca en media-alta, al mismo nivel que la fortaleza.

En el último tercio el café se siente ligeramente más dulce y el sabor de nueces más intenso, mientras que la intensidad de pimienta se ha reducido un poco también. En general casi todos los sabores se sienten un poco menos agresivos y el Puro Authentico Maduro se siente más como una fumada cremosa, aunque sigue teniendo una intensidad y fortaleza media-altas. No hay sabores adicionales, sino esa sensación cremosa y fusionada de todos los sabores que han venido desde el inicio. Al cabo de una hora y 10 minutos, el Puro Authentico llega a su fin.

El Puro Authentico Maduro es un cigarro bastante fuerte, tal como esperaba que lo fuera por todos los elementos que lo conforman: es un blend de AJ Fernandez, es nicaragüense y tiene un cepo de 42. Lo que no esperaba tanto era que la intensidad fuese de sabores más allá del picante. También me pareció un tabaco ideal para la sobremesa semanal, para acompañar con un café y un corto rato de ‘descanso’ y precisamente por eso es el de la semana. Efectivamente, alguien que lo fume durante la semana y diariamente no es un fumador novato y por lo mismo sería para alguien con mayor experiencia en el hábito.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Man O’ War
Modelo: Puro Authentico Maduro
Dimensiones: 5 x 42
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 87

La Habanera

En la fase del mercadeo primitivo de República Dominicana (a finales del siglo XIX y principios del XX) los productos en su gran mayoría no poseían un nombre de marca, ya que el mismo vendedor era el distintivo del producto que comercializaba. En todo este contexto generalizado de productos sin marcas y vendidos al granel, existían algunas excepciones, y entre ellas se encontraba La Habanera.

Se trata de cigarros de un perfil muy suave y que es de esas marcas que existen desde hace mucho tiempo (1902) pero que nadie conoce. He probado un producto de ellos:

  • Classic (Emperadores, 5½ x 50) – 79 puntos – 2026