Aladino – Fuma Noche (Toro Extra)

Una particularidad que podrías descubrir de marcas relativamente pequeñas es que los lanzamientos de nuevos productos que hacen no suelen ser en múltiples vitolas. Si eres una marca como Oliva, Padron o AJF, puedes lanzar una nueva línea en 12 vitolas distintas, pero marcas pequeñas como Aladino lanzaron este Fuma Noche únicamente en una vitola. A lo largo del tiempo y dependiendo del éxito de cada línea, le suelen añadir una o dos nueva vitolas, pero por lo general se mantienen al menos un año o dos en una sola. El Fuma Noche es uno más en esa tendencia de la marca, únicamente disponible en 6¼ x 54, que viene siendo un toro extra. Un aspecto interesante de este cigarro, aunque en verdad no hay mucha información al respecto, es que según la marca, la capa es madurada y aunque no destacan más información acerca de su origen, es uno de esos casos en los que el concepto y apreciación que tengo por una capa madurada puede no ser el mismo de la marca.

Efectivamente, el Fuma Noche es considerablemente más claro que lo que consideraría una capa madura, aunque la marca sí destaca que el capote y la tripa son hondureños, de las fincas de la familia Eiroa, que son los dueños de esta marca. Más allá de lo que la capa es y no es, otro tema que llama la atención del cigarro es su precio: $15, que lo coloca considerablemente por encima de muchos productos de la marca. Pero en cuanto a apreciación de la experiencia y el cigarro en sí, la capa tiene múltiples venas de distintos tamaños, con aromas a establo, tierra seca, el dulce de una cajita de pasas y una nota química como la de un marcador de pizarra, de esos que llaman rotulador. Aromas a notas dulces, chocolate y amoníaco en el pie, y la calada en frío me da notas a cuero, pimienta, chocolate y peras. Vamos a encenderlo a ver de qué se trata.

Comenzamos bien en términos de sabores, con una fuerte influencia de café, roble, aserrín y cuero, pero hay una aparente nota seca que impide que el Fuma Noche desarrolle esos sabores en notas más ricas o cremosas. El tiro está muy decente y a lo largo del tercio también aparecen sabores de nueces, y un retrogusto que incluye frutos rojos, cotufas y una nota cítrica. También hay algo de maní, sobre todo a mediados de este primer tercio y hacia el final del mismo aparecen notas de pan tostado. Aunque el abanico de sabores es amplio, ninguno de ellos alcanza una intensidad superior a la media, en gran parte por esa ausencia de dulzura en el cigarro o algo que haga que los sabores se mantengan más tiempo en el paladar. Aunque el tiro está bien, la quemada no lo está y la ceniza tiende a abrirse como una flor. Pero al menos el anillo de combustión no parece sufrir las consecuencias.

En el segundo tercio tenemos una transición interesante de sabores en donde la mantequilla de maní se vuelve un sabor principal, viniendo de maní como un sabor secundario en el primer tercio. Los sabores secundarios incluyen, en orden de intensidad, tierra seca, pan tostado y pimienta, mientras que el retrogusto tiene notas de nueces, notas herbáceas y pan, aunque más como una masa de pizza. La ausencia de pimienta lleva como consecuencia que la fortaleza no aumenta pero la intensidad tampoco y hay ocasiones en que siento que al cigarro le faltaba tiempo en el humidor, pero los cigarros de Honduras, al igual que casi cualquier origen, son ready to smoke. Cuando supero la mitad del Fuma Noche aparecen sabores de pimienta en el retrogusto y también madera, aunque ésta está quemada. El anillo de combustión desmejora un poco, pero al precio de mayor cantidad de sabores y son algo más ricos, así que con gusto pago ese precio.

El sabor de mantequilla de maní sigue siendo el predominante en el último tercio, pero son los sabores secundarios los que más cambian, incluyendo tierra, roble, pimienta y cuero, en donde ninguno es cremoso y mantiene esa tendencia, mientras que en el retrogusto los sabores principales son de tierra, pimienta y una cierta nota floral, que fácilmente puede ser una derivación de la nota herbácea que sentí en el tercio anterior. La fortaleza llega a media, con una intensidad media-alta, pero es solamente por el calor que genera el cigarro y que la pimienta ha aumentado, pero no hay mucho que logre que los sabores se queden. La quemada en este último tercio es la menos uniforme y lamentablemente esto afecta los sabores, o al menos eso quisiera pensar porque la experiencia no es la mejor en los centímetros finales, o al menos esperaría una concentración mayor de esos sabores y pareciera que se están dispersando más. Luego de dos horas, este Fuma Noche llega a su fin,

En lo personal, rara vez he tenido problema con la construcción de un cigarro de la familia Eiroa, sea Asylum, CLE, Eiroa, Wynwood Hills o Aladino. No tengo una memoria fotográfica de todas mis experiencias, pero cada vez que voy a encender uno tengo la seguridad mental que no voy a tener problemas con la construcción. Con este Fuma Noche no tuve problemas reales, pero si incomodidades, pues hay temas típicos de construcción que se tradujeron en una fumada bajo par. Al final, creo que habían más sabores en el Fuma Noche que los que pude apreciar y creo que gran parte de eso fue por un tema de construcción. En cualquier otro cigarro de $7 a $8, en donde muchos Aladino se encuentran, sería uno de esos gajes del oficio. Pero ya que aumentan el precio a $15 por unidad, no esperaría un tema como éste.

Ficha Técnica:
Fabricante: Las Lomas
Marca: Aladino
Modelo: Fuma Noche
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Toro Extra
Origen: Honduras
Capa: N/D
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $15,00
Puntuación: 83

Publicado por diego440

Publicista, redactor y hasta director de arte. Siempre escritor, por eso ahora generando contenidos en digital.

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