Desde hace varios años existe una nueva categoría del whiskey americano llamada American Single Malt, es decir un whisky de cebada hecho por una sola destilería, al mismo estilo de los whiskies escoceses. La categoría ha tardado un poco en pegar, pero en enero de este año fue finalmente reconocida por el órgano que controla los destilados dentro de Estados Unidos, conocido por sus siglas en inglés como el ATTFB o la Comisión de Impuestos y Comercio de Alcohol y Tabaco. Oficialmente existe como categoría.
Pero son varios los fabricantes que lo hacen desde hace algún tiempo y fue hace poco que pude probar el primero. Había oído de muchos que es una categoría a la que le falta madurar un poco y viendo los productos que existen, tiene sentido pues muchos apenas si alcanzan los dos años de edad. Puede ser una combinación de clima, barricas y estilo, pero sin duda despiertan mucho mi curiosidad.
Pero un amigo me ofreció probar algo que había traído de Tennessee y no pude decir que no. Éste en particular es de una marca que hace American Single Malt desde 2008, originalmente en Kentucky pero desde 2010 en Tennessee. Corsair se colocó en el mapa haciendo whiskeys que se salían de las normas que caracterizaban a la mayoría de las destilerías de Kentucky. Esto ayudó a llamar la atención de la marca y volverla reconocible para muchos, habiendo creado alrededor de 30 expresiones distintas.
En 2020, Corsair rediseñó su portafolio, enfocándose en cuatro líneas con nuevas etiquetas y su producto más conocido hasta el momento: Triple Smoke American Single Malt Whiskey. Se trata de un whiskey de cebada malteada, que es ahumado con tres tipos de humo: cerezo, turba y haya. Destilado en alambique y la botella que estoy reseñando corresponde al lote 435 y es la número 299 de un total de 480. Es envejecido durante un año y embotellado a 40% de alcohol.

De entrada los aromas son definitivamente ahumados, con aromas de distintos tipos de humo sin duda, pero donde el principal se siente como de turba. El ahumado no es único o separado del resto de los aromas, que incluyen también cerezas, naranja y menta. Si bien dice Triple Smoke en la etiqueta, no abruma esa sensación de humo.
Debido a su corta edad se siente relativamente débil en boca, también porque apenas tiene 40% de alcohol. El ahumado en boca es mucho más invasivo, pero también se sienten notas de cereza, pino y de turba, pero con poca complejidad. El retrogusto combina cereales con humo.
El tema con los whiskies nuevos dentro de una categoría es que se valen de experimentar y sacar productos distintos, simplemente buscando no solo saciar una curiosidad sino que eventualmente también lo consumas regularmente, sobre todo porque estas pequeñas destilerías no tienen el músculo financiero de una grande, que le permita seguir por ese camino y es la razón principal por la que una buena parte de los American Single Malt que están saliendo son de marcas bien establecidas.
Este Triple Smoke es sorprendentemente complejo para su corta edad y para el que le gusten los sabores ahumados, creo que es una buena opción y una que realmente vale la pena probar e incluso tener de manera regular. La edad será algo que impresione y aleje a muchos consumidores, pero es un whiskey que definitivamente saca a la gente de su zona de confort.
Ficha Técnica:
Fabricante: Corsair Artisan Distillery
Nombre del Whiskey: Triple Smoke
Marca: Corsair
Origen: USA
Edad: 1 año
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86