El lancero es considerado casi unánimemente por los torcedores como el cigarro más difícil de torcer. El grado de dificultad debe principalmente a tres factores estructurales: la delicadeza de la capa; el equilibrio del tiro; y la distribución de las hojas. Con dimensiones promedio de 7 pulgadas por un cepo de 38, hace falta estar entre los mejores torcedores de una fábrica para poder torcer un lancero y hacerlo como un producto regular. Si tienes en cuenta que estos cigarros son fabricados en Nicaragua por Plasencia Cigars, ya hay un elemento de confianza casi ciega para probarlo, pero de igual manera lo tomé como si fuese la primera vez, aunque tengo varios ejemplares de Don Gregorio en mi humidor.

Lo primero que me llama la atención es lo oscuro de esta capa, que no tengo idea de cuál es pero me parece bastante madurada y los aromas a chocolate parecen confirmarlo, aunque también me encuentro marcadas notas de pasas y madera, bastante en esa onda. En el pie se sienten aromas similares, pero incluyendo únicamente la nota achocolatada y con un pie tan pequeño es de esperarse. Finalmente lo pico con la guillotina doble y la calada en frío me da un tiro ideal y aromas a pasas, chocolate y un toque sutil de pimienta.

El Don Gregorio enciende perfectamente, desarrollando sus sabores desde la primera calada y, gracias a sus dimensiones, permitiendo que el humo llegue a la boca bastante frío, donde permite apreciar notas de intensidad media a pasas, pimienta y madera vieja, con una falta impresionante de chocolate, que viene a aparecer más hacia el final de este primer tramo. El retrogusto es de pasas, lo que lleva a que la sensación general de este primer tercio sea más dulce que otra cosa, aunque no precisamente de chocolate, sino más bien evocando la sensación de un vino Pedro Ximénez. La fortaleza apenas roza la frontera entre media y media-baja, por lo que va bastante bien, y con esta quemada, hasta una ceniza respetable desarrolla.

La quemada en el segundo tercio continúa siendo igual de ejemplar y aunque las notas de chocolate siguen sin ser protagonistas, su presencia me recuerda precisamente a un vino Pedro Ximénez, donde la sensación achocolatada es mínima y son las notas dulces de pasas las que destacan. En esta sección están bastante presentes también en el retrogusto, donde son acompañadas por abundante pimienta y llevan al Lancero a aumentar su fortaleza a media, con una intensidad media-alta.

Llegando al último tercio, el Don Gregorio Lancero comienza a presentar en el retrogusto notas de frutos secos garrapiñados, aunque principalmente es como maní pero ya adentrado en este segmento se sienten como almendras. La pimienta sigue muy presente, pero no es exactamente controladora y esas notas de pasas son realmente las principales. La fortaleza se queda fija en media, con una intensidad media-alta y la quemada… pues la imagen habla por sí sola. Me toma una hora y 45 minutos fumar este lancero y me cuento como muy satisfecho.
La experiencia con los lanceros suele ser muchas veces (al menos para mí) algo inesperado, principalmente porque sigo siendo el tipo de persona que juzga al libro por la portada y el lancero me sigue pareciendo delicado cuando lo veo. Esa es una parte principal por la que no suelo comprar lanceros de manera regular, pero igual me siguen llamando la atención y espero con algo de ansias la fumada de alguno, especialmente porque no son muchos los que tengo en el humidor. El Don Gregorio Lancero quizá se ubica alto en esa escala, porque la anilla no me dice mucho y la expectativa era media, pero una vez encendido y a partir de la primera calada, no lo quiero soltar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Don Gregorio
Modelo: Lancero
Dimensiones: 7 x 38
Tamaño: Lancero
Origen: Nicaragua
Capa: N/A
Capote: N/A
Tripa: N/A
Precio: N/A
Puntuación: 89