Ramon Allones – No. 3

La marca Ramon Allones es una de esas que siempre ha estado en mayor o menor escala dentro del portafolio de Habanos, incluso sin ser una marca global. En su historial desde 1845 ha sido una de las marcas más consumidas en el Reino Unido hasta 1927, luego adquirida por Partagas y, eventualmente casi hecha desaparecer en los años 70. Hoy en día es una marca de Valor, según Habanos y tiene producción regular de tres productos, así como una producción limitada con relativa regularidad y popularidad en ediciones regionales. En lo personal, es una de mis marcas preferidas de Habanos y creo que he probado (y reseñado) todo lo que hacen de producción regular. Precisamente por esa tendencia, me sorprendió un poco ver que hayan lanzado un nuevo producto de producción aparentemente regular en 2022, llamado el No. 3 y sin duda tenía que probarlo.

Cuentan las malas lenguas que el blend de este No. 3 es exactamente el mismo que el Specially Selected, pero en un formato mayor. En mis manos se siente liviano, algo poco común con un habano, especialmente de estas dimensiones, pero en cuanto a lo que se aprecia por la nariz es una capa con notas a miel, madera y chocolate, un chocolate con leche, sin mucha intensidad. En el pie se notan aromas de paja y miel, y finalmente en la calada en frío, a la que llego después de hacerle un corte plano, se sienten aromas de madera y nueces, con un tiro bastante ligero y suelto, incluso para ser un habano.

El No. 3 sorprende desde las primeras caladas por lo poco Ramon Allones que es. Si bien hay un aura o un estilo muy propio de sabores de la marca, también hay una carencia de la fortaleza que suele caracterizar a los Ramon Allones que he fumado, como el Specially Selected, el Small Club Coronas o incluso el Gigantes. Pero pese a no ser la típica fortaleza de la marca, los sabores son agradables a nueces, chocolate y madera dulce, que a lo largo del tercio va dando notas también de vainilla y un humo denso y cremoso, casi pegajoso en el paladar y la lengua. El retrogusto es de galletas danesas y crema, nuevamente, aunque en esta ocasión más como vainilla. Es realmente curioso lo suave que se siente y no sé si estoy realmente a bordo de ese gusto, pues la marca ciertamente me tiene acostumbrado a otra fortaleza. Pero el tiro es bueno, aunque algo suelto, creando una columna de ceniza sorprendente, incluso si el anillo de combustión no es el más recto. La fortaleza es baja, con una intensidad media.

En el segundo tercio del No. 3 los sabores dominantes siguen siendo los de nueces y chocolate, mientras que ese sabor de madera del tercio anterior parece haberse convertido en una nota de café cremoso, como la espuma de un cappuccino. A partir de la mitad del Ramon Allones la vainilla comienza a ser parte del perfil de sabores, pero el cigarro adquiere una propiedad tostada que involucra a todos los sabores, incluso ese sabor de galletas danesas en el retrogusto se siente como de galletas quemadas, pero en el buen sentido que podría decir de una galleta dulce muy tostada. El humo sigue siendo abundante y quizá mi mayor problema con el No. 3 es que se está consumiendo muy rápido, casi como si le faltara tabaco al blend. Fortaleza baja con intensidad media-baja.

En el último tercio tengo básicamente los mismos sabores, mucho más suaves, como si hubiese una pared entre los sabores y la lengua, pues siento suficiente aire y humo entrando mi boca pero no es tanto el sabor que percibo, incluso dejando el cigarro descansar en el cenicero y evitando que se caliente, lo cual tampoco es tan sencillo, pues el tiro se siente tan suelto que es difícil que no se caliente. Curiosamente, esa sensación tostada parece haber desaparecido y con ella el retrogusto de galletas y las notas de café. Tanto la fortaleza como la intensidad terminan en bajas y el cigarro termina haciendo un fade out de todo hasta el último punto, que llega apenas 55 minutos después de haberlo encendido.

Para nadie es un secreto que el mercado americano de tabacos lleva la batuta en las tendencias de gustos de la gente. Una muestra es la fijación que tienen muchos con los cepos grandes y cómo muchos cigarros centroamericanos han seguido ese ritmo, pero mejor muestra es cómo los habanos también han ido apostando a muchos productos de cepo mayor. Una de las características más típicas de estos cepos es que los tiros tienden a ser más sueltos y ligeros, precisamente porque un cigarro de cepo grande que sea tan apretado (o poco suelto) como los habanos tienden a ser, se traduce en una fumada casi infinita. Pero con el No. 3 pareciera que Habanos SA trató de emular el tiro más abierto típico de los productos centroamericanos y para hacerlo, se siente como si al No. 3 le faltara tabaco. Por un lado se siente muy liviano antes de encenderlo y el tiro tan suelto fortalece este pensamiento, siendo la corta duración la prueba contundente. En general los sabores me gustaron y como habano creo que el No. 3 funciona de maravilla en sus sabores y sutileza, pero si eres un fanático de Ramon Allones y aprecias su fortaleza típica, el No. 3 no es un habano para ti (ni para mí). Pero viéndolo desde el otro lado, si te gustan los habanos y Ramon Allones te parece una marca de cigarros muy fuertes, el No. 3 debe ser exactamente lo que buscas.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Ramon Allones
Modelo: No. 3
Dimensiones: 5⅜ x 52
Tamaño: Noblezas (Robusto Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $20,00
Puntuación: 85

Ron: Plantation Barbados 2011 Single Cask

La verdad es que Plantation es un monstruo de organización. Es impresionante como cada año lanzan distintas versiones de esta serie Single Cask, que no son dos o tres o cuatro rones. Son muchísimos. En 2017 (cuando crearon la serie) 10, en 2018 fueron 11 distintos, en 2019 12, en 2020 11, en 2021 12, en 2022 15 y en 2023 15 más. Estamos hablando de más de 80 productos distintos en cuestión de 6 años. Eso creo que no lo ha hecho más nadie. Además, todos son únicos.

Se trata de rones de distintos países, incluso blends de varios países, con añejamiento en su país de origen, más añejamiento en barricas ex-cognac en Francia, más un finalizado en otra barrica distinta, desde vinos de baja producción hasta destilados de agave, whisky, licores y una casi infinita cantidad de productos. Sin duda lo que está haciendo Plantation es diversificar muchísimo el mercado y permitir que siempre puedas probar algo nuevo.

Por si fuera poco, además son completamente transparentes con lo que embotellan, describiendo cada paso de la materia prima, fermentación, destilación, añejado, blend y embotellado.

En el caso de este Barbados 2011, se trata de un ron de melaza producto de WIRD que es fermentado durante 3 a 4 días, destilado en columnas y alambique en 2011 y añejado en Barbados durante 4 años. Luego es transportado a Francia, donde añeja 6 años en barrica ex-cognac y posteriormente es finalizado durante 9 meses en barrica ex-Maury, que es un vino fortificado francés. El producto final es embotellado a 48,2% de alcohol y se le añaden 4 gramos de endulzante por litro.

Sorprende lo oscuro que es, pero estamos claros que casi 11 años en barricas, de distinto tipo y en distintos lugares van a afectar el color del líquido, incluso cuando la marca asegura que no le pone colorante. Pero la verdad es que no estoy claro qué tan oscuro es el vino fortificado Maury. Para los más interesados, se trata de un Maury Tuilé vintage de 2013. Pero creo que lo que más me impresionó es que los aromas no son exactamente de ron. Si bien guarda los aromas típicos de cereza y cáscara de naranja, así como madera y miel que siento y aprecio en muchos rones, son los aromas de granadina, café y uvas fermentadas de un cognac y posiblemente un Maury los que más destacan.

En boca no se siente casi fuerte ese 48,2% de alcohol. Es más, el líquido pasa sutilmente por boca y el retrogusto destaca múltiples aromas precisamente de cognac. En boca se sienten frutos secos, principalmente almendras y avellanas, pero también madera variada y mojada, frutos rojos como mora y frambuesa principalmente, jengibre y un fondo de chocolate que en el retrogusto es de chocolate negro, abundante, rico y cremoso.

Ciertamente impresionante y un increíble producto de Plantation. Una muestra más de todo lo que se puede lograr con la adición de una barrica al añejamiento y la dimensión adicional que le aporta un finalizado a casi cualquier destilado. Sin duda hay muchos que acusan esta variedad de barricas como algo que desvirtúa el producto original, pero en lo personal creo que lo que mejore el producto por métodos naturales siempre va a mejorar la experiencia, y eso es lo que hacemos al probarlos, experimentar y probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: West Indies Rum Distillery
Nombre del Ron: Barbados 2011 Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Barbados / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 4 años + 6 años + 9 meses
Precio: $85
Densidad alcohólica: 48,2%
Puntuación: 91

Asylum – Friday the 13th 2021 (Figurado)

Esta es una de esas series anuales que desconocía por completo y que en ambas ocasiones que he probado (ambas de 2021), ha sido por mera casualidad. El hecho es que originalmente llegó como parte de un obsequio que me hizo un seguidor hace algún tiempo, sin ser solicitado y sin que él mismo supiera lo que era. Solo le pareció un buen obsequio y me lo envió. Me costó bastante averiguar de qué se trataba, especialmente porque esta edición limitada ni siquiera aparece en la página web o redes sociales de la marca. Dado que el número 13 aparece regularmente en las anillas de la marca, decidieron crear una versión tipo película de terror, especialmente porque existe una llamada Viernes 13 (Friday the 13th), con un cigarro que personifique el terror que se puede sentir al ser un producto tan fuerte y agresivo… o algo así. Cada año lo lanzan en alguno de los viernes 13 que suceden. Esta vez, compré un 5-pack porque estaba a buen precio y tenía que completar un monto en una página para llegar al envío gratis.

Este Friday the 13th 2021 se trata de una versión limitada a 10.500 cigarros, divididos en 3.500 cigarros por cada una de las tres vitolas en las que está disponible, llamada Friday the 13th cuyos cigarros son puros hondureños. Existe en robusto 5 x 50, que es el de la reseña anterior que hice, en figurado 5¼ x 46 (que es el que tengo hoy) y en corona 6 x 46. No debería sorprender que en frío los aromas son casi los mismos que los del robusto, incluyendo notas florales, chocolate y pasas en la capa, pero en el pie es imposible apreciar los aromas por lo pequeño que es. Lo pico con la doble hojilla y los aromas son a chocolate, café, pasas y pimienta. Originalmente me impresionó que un puro hondureño llegase a ser tan fuerte, y aunque todos los orígenes tienen potencial de ser fuertes, pues se trata más de la inclusión de hoja ligero que de otra cosa, los cigarros de Honduras tienden a ser más suaves.

El Friday the 13th no defrauda en esa fortaleza que prometía. Realmente es fuerte y el hecho que pude conseguir un encendedor de una sola llama y pequeña me permite encender el punto que es el pie del cigarro y permitirle a la llama ir creciendo y que la fumada se vaya «armando». Efectivamente, las primeras caladas son algo apretadas, pero al cabo de unos 5-10 minutos se abre a un punto que no es ni suelto ni apretado, sino muy bueno. En cada calada siento que desprendo como medio kilo de humo denso, de ese que apenas si se mueve. Con él llegan sabores intensos a pimienta, chocolate, espuma del café, caramelo y un retrogusto que incluye una gran cantidad de pimienta y una pequeña cantidad de caramelo o más bien toffee. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar, así como un anillo de combustión muy variable pero un buen ritmo de fumada.

En el segundo tercio el Friday the 13th sigue siendo dominado por chocolate, pero no es una variedad dulce ni amarga, sino más hacia el cacao en polvo, en donde es básicamente una esencia del chocolate y no la concentración que tiene la tableta. La pimienta sigue siendo uno de los sabores dominantes y aparecen notas suaves de pasas y tierra, pero el cigarro no es especialmente complejo y tampoco tan fuerte como lo fue al inicio. El humo sigue siendo abundante y la quemada mucho mejor, así que aunque mejoramos en los temas de construcción, la intensidad se coloca en media y la fortaleza en media-alta, lo cual no es tan malo como suena, sino que me lleva a fumar más lento.

El último tercio llega y tanto la fortaleza como la intensidad se mantienen en el mismo punto anterior, pero con una mayor participación de la pimienta. La diferencia principal con respecto al tercio previo es que el tiro se siente un tanto más apretado, o mejor dicho, en una apagada por haberlo dejado mucho tiempo en el cenicero, me cuesta mucho reencenderlo y no es porque el aire no fluya. Es simplemente algo con la quemada que no permitía reencenderlo, pero eventualmente lo hice pero ya el daño estaba hecho y a los 5 minutos murió de nuevo. Me tomó una hora y 30 minutos fumar el Friday the 13th hasta ese momento, pero honestamente no creo que haya tenido mucho más que ofrecer. Sí cabe destacar que fue una fumada muy decente para un precio inferior a $7 por unidad y en el mercado actual no son muchas las opciones que se encuentran en ese rango con esta calidad y durabilidad.

Puede que no sea el más complejo ni el más duradero, pero un error en el que caigo muy regularmente con muchos tabacos es en subestimar la fuerza y la duración del cigarro. Al ver algo pequeño, mi mente dice que es una fumada rápida y que en media hora o 45 minutos debo estar listo. El error está en no reservar mentalmente más de una hora para disfrutar de ese cigarro. No porque tuviera que fumar apurado o corriendo y lo dejara por la mitad, sino porque no debería sorprender que un cigarro de dimensiones «normales» dure un tiempo normal. En esta ocasión disfruté cada minuto, aunque siempre habrá algo que le faltaba y en este caso pareciera ser consistencia en la fuerza vs. intensidad. Pero en términos generales, son $7 muy bien gastados y lo mejor es que tengo un par más.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Asylum
Modelo: Friday the 13th 2021
Dimensiones: 5¼ x 46
Tamaño: Figurado (Perfecto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $7,00
Puntuación: 86

Whisky: Bruichladdich Octomore 10.1

Como bien he mencionado posiblemente en más de una publicación, existen distintas regiones del whisky escocés. Son cinco o seis, dependiendo de a quien le preguntes. Entre estas regiones se encuentra una llamada Islay, que es de donde provienen todos los whiskies de sabores ahumados y yodados, incluso hasta salinos. Hay otras regiones que las producen también, pero los más característicos son de esta región. También son los whiskies escoceses que más me gustan.

Los whiskies ahumados tienen una medición de partes por millón (PPM) que destacan esa fuerza del ahumado o yodado. Incluso existe todo un artificio de cuadros y puntajes de los whiskies más ahumados y menos ahumados. A continuación, una breve lista de esas intensidades, identificadas en PPM:

La lista es larga y la intensidad es… pues, intensa. Llega a un punto que los sabores no se sienten a menos que lo pruebes en repetidas ocasiones, pero muchos de mis amigos no llegan a probarlo más de una vez. Ciertamente, es un gusto adquirido.

Lo otro que he aprendido es que ese sabor ahumado es de los primeros que se pierden con el añejamiento. Es decir que un whisky de Islay con 16 años de añejado técnicamente tendrá menos ppm y será menos agresivo en boca que uno de 8 años. Por tanto, no me sorprende que los que más me han gustado tienen de 5 a 10 años.

Con una conversación como esa terminé hablando con un amigo que importa licores y que por curiosidad trajo la botella que voy a reseñar. Se trata de un whisky de Islay con apenas 5 años de añejamiento en barricas ex-bourbon y ya sabiendo eso, lo quería probar. Pero es que además el whisky no es diluido y está embotellado a 59,8% de alcohol. Adicionalmente, no es filtrado en frío ni tiene colorante y en la botella dice Super Heavily Peated.

Como si todo eso no me hubiese convencido, el Octomore 10.1 tiene 107 ppm.

El Octomore 10.1 huele tan agresivo y fuerte como 59,8% te haría pensar. Los aromas iniciales son ahumados, por supuesto, pero también son dulces y medicinales. No me cabe duda que se me va a quitar más de un mal con esto. Los aromas son de alquitrán, tinta china, yodo, anís y turba húmeda y oscura. Los aromas me recuerdan a cuando se te olvida que estabas friendo tocineta y se quema, pero al mismo tiempo tienes un plato de salmón ahumado al lado y sal volcánica, con notas suaves de pino y jarabe de azúcar.

En boca sorprende lo denso que se siente y con este contenido alcohólico no me lo esperaba tan texturizado. También tiene una sensación frutal como de gomitas o gummy bears, pero inmediatamente después se siente como si hubiera comido medio kilo de pepperoncino y carbón y turba pura. Esos sabores de carne ahumada, yodo, limón y caucho son los principales, pero también hay participación de anís. En el retrogusto hay pimienta negra, clavo, turba y yodo, con una permanencia casi eterna en donde al largo rato se sienten notas de limón, jengibre y marcador de pizarra.

Sorprendente es sin duda, pero también es sabroso y completamente distinto. Completamente distante de los otros whiskies ahumados, pero sin duda que es una adición muy interesante al abanico de productos y posibilidades a las que se puede llegar. Si te gustan los whiskies ahumados, hay un antes y un después con este Octomore, siempre que no te importe desembolsillar más de $200.

Ficha Técnica:
Fabricante: Bruichladdich Distillery
Nombre del Whiskey: Octomore Edition 10.1
Marca: Bruichladdich
Origen: Escocia
Edad: 5 años
Precio: $240
Densidad alcohólica: 59,8%
Puntuación: 93

Cohiba – Siglo V

No es común poder llegar a fumar lo que conocemos como un unicornio, o un tabaco de baja producción y/o mucha demanda. En esta ocasión, este Siglo V no es realmente un unicornio, pues aún se consigue, pero la baja producción y los altos precios, especialmente de Cohiba en los últimos años, han convertido a este y muchos otros productos de la línea en casi unicornios. Ciertamente, viendo los precios de otros habanos de la misma marca, la cantidad de $85 por unidad no suena tan alta, pero Cohiba siempre ha sido la marca de lujo del abanico de Habanos SA y en los últimos años se ha convertido en super lujo. Los más atentos y curiosos podrán darse cuenta que el cigarro que voy a reseñar es de las anillas viejas, un diseño que en efecto fue descontinuado en 2016 y es que este ejemplar es de 2008 y tengo la fortuna de tener un amigo que es coleccionista de habanos vintage y este es uno de ellos.

Como mencionaba, Cohiba es la marca de lujo de Habanos SA y por ello es la más cara y lamentablemente la más falsificada. Es mi primera oportunidad con este cigarro cuya vitola de galera es Dallas y la de salida es Lonsdale, con medidas de 6 3/4 por 43. Uno de los mitos más comunes a la hora de encender un tabaco añejado, independientemente de su origen y fortaleza original, es que cuando finalmente lo picas y lo fumas, tendrá sabores más concentrados lo cual es lo más alejado de la realidad. Lo que tendrá son sabores más suaves pero mejor unidos, por así decirlo. Es una experiencia distinta y en el caso de los habanos, suelen ser mejores. En la capa este Siglo V no tiene muchos aromas, quizá porque ha estado 15 años en humidores, pero se aprecian paja y nueces, especialmente esas nueces que muchas familias sacan en diciembre y que suelen ser las mismas nueces de años anteriores y ya sirven solo un propósito decorativo. En la calada en frío se sienten aromas de paja y pasas, con alguna nota de madera suave.

El tiro de la mayoría de los habanos suele ser algo apretado, pero es que así son los habanos y los buenos tienen algo de resistencia. Los primeros sabores que aparecen en el Siglo V son de anís o más bien de regaliz negra, seguida de notas más suaves de madera, pimienta y nueces, mientras que en el retrogusto se aprecia más esa nota anisada pero sin dudas que es anís y no regaliz, con algo de sensación cítrica. El tiro es algo apretado y de eso me doy cuenta cuando le doy más de una calada seguida y esa segunda calada no saca casi humo, pero mediante un poco de paciencia y apretado de los labios, logro algo más de humo después. La fortaleza es baja con una intensidad media-baja.

La imagen del segundo tercio en verdad es la frontera con el primero aún, pero debo admitir que la conversación sobre el habano estaba entretenida y fue un tema donde los tres que estábamos sentados fumando teníamos el mismo cigarro. Esto llevó a una comparación de experiencias en donde todos estábamos muy contentos con lo que teníamos, aunque estuviéramos en puntos distintos de la fumada. En el segundo tercio el sabor de madera se vuelve uno de los principales, mientras que mantiene el de regaliz en el fondo y a lo largo de la sección los sabores de nueces van saliendo y entrando, con distintas intensidades. La sensación picante es mucho menor y si tan solo pudiera mantener un tiro constante, la experiencia sería más gratificante. Hay una complejidad muy obvia, pero solo en forma del sabor de nueces entrando y saliendo del perfil. La fortaleza sigue siendo hacia el espectro suave, pero ligeramente mayor, casi en esa frontera de media-baja, con una intensidad igualmente media-baja.

El último tercio del Siglo V es el más complejo de todos, con una mayor cantidad de sabores, que incluyen café espresso, pimienta blanca y una participación más permanente de las nueces, al tiempo que se hace algo más fuerte el cigarro y alcanza el punto de media en fortaleza y un tanto menos en intensidad, pero igualmente algo que me mantiene dándole caladas de manera regular. El tiro no siempre fue el ideal, que fue una de las coincidencias más regulares con quienes fumé también, pero los otros dos son más expertos en habanos que yo y ambos coincidieron que era el tiro ideal y que muchos centroamericanos tienden a tener el tiro suelto o muy suelto, así que puede que sea un tema de preferencia y origen. Pero más allá de una pequeña molestia, el tiro no afectó tanto como pensaría la fumada. Me tomó una hora y 35 minutos terminar el Siglo V.

El Cohiba Siglo V es sin duda un gran tabaco, que no es fácil de conseguir, pero dado el hecho que los habanos varían tanto con guarda, comparar cualquier Siglo V de producción reciente con este de 2008 no sería lo más acertado. Este Siglo V sin duda tiene sabores más suaves y quizá pueda haber apreciado menos de los que una producción más reciente pueda ofrecer. Pero no cabe duda que ha sido una experiencia positiva y una que me encantaría volver a probar. Para los más curiosos sobre la fortaleza, les puedo comentar que la línea Siglo de Cohiba promete una fumada de fortaleza media, por lo que es normal que con 15 años de guarda se sienta algo más suave. En cuanto al tema de originalidad, no tengo como probarlo, pero se trata de un habano vintage de una colección de alguien que investiga y adquiere de manera regular tabacos de procedencias legítimas, así que no me cabe duda que sea lo que dice ser.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Laguito
Marca: Cohiba
Modelo: Siglo V
Dimensiones: 6¾ x 43
Tamaño: Dallas (Lonsdale)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $80,00
Puntuación: 90

HVC – Selección No. 1 Natural (Poderosos)

En el mercado del tabaco existe una gran cantidad de promesas falsas. Puro sabor cubano es una de las más comunes, especialmente en los tabacos de hace unos 20 o más años, pero hoy existen muchas basadas en la cantidad de sabores, intensidad y fortaleza. Pero cuando un fabricante te dice que un cigarro es perfecto para después de la cena del fin de semana, hay una especie de mensaje no verbal que transmite. Así fue como Reinier Lorenzo, el dueño de HVC cigars, mencionaba la ocasión ideal para fumar el Selección No. 1, el primer producto de la fábrica que abrió el año pasado en Estelí, Nicaragua. Se trata de un tabaco con capa Habano ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüense, de las regiones de Estelí y Jalapa. Para esta reseña lo haré con el Poderosos, una vitola toro de 6 pulgadas de largo por 54 de cepo.

El cigarro es considerablemente sencillo, especialmente cuando tomamos en cuenta lo que son los primeros productos de muchas marcas, que destacan varias anillas, perillas estrambóticas y una gran cantidad de información basada en el marketing. Pero el Selección No. 1 apenas si menciona el nombre y la marca. La capa tiene varias venas pero es muy regular de color, con una aspereza atípica de las capas Habano y aromas a regaliz y madera, mientras que en el pie se aprecian más notas de madera, especialmente lo que se conoce como el olor a fogata o a madera tostada y cuero. La calada en frío revela aromas a chocolate, pimienta y cáscara de limón. Suficiente para querer encenderlo lo antes posible.

Una vez encendido y desde las primeras caladas, los sabores son abundantes e incluyen madera dulce, chocolate y tierra húmeda, pero también una nota de pimienta que me recuerda más al pepperoncino sin ser muy abrumadora. A lo largo del tercio ese sabor de madera se define mejor como roble y van desarrollándose sabores de cáscara de limón amarillo, pan tostado y salsa de soya, pero la intensidad de cada uno es cambiante y van moviéndose y cambiando el liderato regularmente. En el retrogusto alcanzo a apreciar distintos tipos de pimienta, incluyendo negra y roja, pero es esta roja la que mayor permanencia tiene. La intensidad es alta y la fortaleza media-alta en esta primera sección, con algunos problemas de quemado que me obligan a darle un retoque y, por ende, soltar la ceniza.

Aunque definí la fortaleza del primer tercio como media-alta, en el segundo se hace incluso mayor, llevándome a pensar eventualmente que se trata de uno de los cigarros más fuertes que he fumado recientemente, al nivel de varios Double Ligero de La Flor Dominicana, o incluso el temido (por mí) Limitado V. Pero es un cigarro que estoy disfrutando y en el segundo tercio encuentro sabores a tierra húmeda, pimienta roja, té negro, pan tostado y cuero. Cada vez que me aventuro a probar el retrogusto lo pago bien caro, pero aquí sigo, porque el Selección No. 1 se comporta muy bien y presenta sabores ahí a pimienta, café, madera y cáscara de limón amarillo. La fortaleza se ubica en alta, muy alta y la intensidad en el mismo punto.

La nicotina es uno de los factores más determinantes de la fumada durante el último tercio, al punto que cuando me levanto a hacer alguna foto, tengo que apoyarme en algún lugar. Los sabores predominantes aquí son de madera y chocolate, con abundante pimienta en paladar y nariz, y participación más suave de galletas de soda y azúcar, pero la fuerza del cigarro lamentablemente hace que muchos de los sabores se sientan secundarios y estoy en la disyuntiva de si fumo más rápido para acabar con el cigarro o fumo más lento para aguantar. Al final lo que hago es darle algunas caladas fuertes seguidas de varias pequeñas y dejar el cigarro en el cenicero durante largos períodos, lo que permite al Selección No. 1 enfriarse un poco y así evito que el humo caliente haga la experiencia más fuerte aún. Pero la fortaleza sigue siendo alta y la intensidad ya es media. Me toma dos horas fumar el Selección No. 1 y en ningún momento sentí que lo estaba apurando y recortando.

Luego de dos horas de haberlo fumado, incluso después de haber tomado bastante agua, todavía sentía el golpe del cigarro. Con el Limitado V de La Flor Dominicana me sucedió algo parecido, solo que después de fumarlo tenía un compromiso muy importante y tuve que sobrevivirlo con los efectos, pero después del Selección No. 1 solo tenía que sentarme en mi escritorio. Aunque la intensidad y la manera en que los cigarros nos afectan suele ser diferente para cada quien, dudo que a alguien le llegue a parecer suave este cigarro, pero quizá tiene mucho que ver mi predisposición antes de fumarlo, pues no me he encontrado con esta fortaleza en ningún HVC previamente. Pero del Selección No. 1 disfruté los sabores, me pareció que estaba muy bien construido y salvo un retoque en el primer tercio, se comportó de maravilla con la quemada. No suelo descalificar o reducirle puntos a un cigarro por ser o no fuerte y no voy a empezar ahora, pero el Selección No. 1 no es un cigarro que estoy apurado por volver a fumar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Tabacos HVC
Marca: HVC
Modelo: Selección No. 1
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Poderosos (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $10,50
Puntuación: 87