Uno de los cuatro blends de la serie Oscar, originalmente de Leaf & Bean, una tienda en Pittsburgh propiedad de Jim Robinson y quien se asoció con Esteban Disla (de la fábrica Nica Sueño), Noel Rojas (de Guayacan Cigars) y Oscar Valladares para crear distintos productos y este en particular es de los creados por Valladares. Hoy en día y gracias en gran parte al éxito de sus productos, Oscar Valladares es una marca de por sí, hechos en Danlí, Honduras. Más allá de la calidad de los cigarros, muchos productos de Valladares son famosos por venir envueltos en hojas de tabaco, desde los que cubren solo la mitad hasta este que viene completamente envuelto en una hoja de tabaco. Este cigarro lo adquirí en la tienda Bocanadas, ubicada en Caracas.

El papel que forma la anilla del empaque del cigarro, así como la que hace la función de anilla tradicional alrededor del cigarro son hechos de tabaco procesado. Una vez descubierto, la capa Sumatra de empaque tiene sus detalles y roturas, pero siendo solo un empaque, se ve muy bien cuando es abierta y si pones el cigarro sobre ella para tomar fotos, destaca bastante. Los aromas sobre la capa son a tierra y madera, mientras que la calada en frío presenta esos mismos aromas pero también tierra y una cierta nota cítrica muy agradable y persistente.

Siendo un cigarro de Honduras, las notas picantes no son tan insistentes desde la primera calada, pero más bien se presentan notas ligeramente picantes que parecen empujar sabores dulces y cítricos. A lo largo del tercio inicial también van apareciendo sabores a chocolate con leche y la pimienta pasa a ser un componente principal en el retrogusto y secundario en el paladar, en donde domina el cítrico y el chocolate, haciéndome recordar las cáscaras de naranja cubiertas de chocolate, pero uno más dulce. Llegando hacia el final del tercio, la pimienta del retrogusto se define más como una pimienta blanca. En términos de construcción, es prácticamente perfecta, con un anillo de combustión muy recto, ceniza blanca bien sostenida y un humo, que aunque no es abundante, es rico en aromas y sedosidad. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

En el segundo tercio son las notas cítricas las principales en intensidad, mientras que el chocolate con leche se vuelve secundario y cada vez más lejos de la nota principal, junto con la pimienta que acompañaba los sabores del paladar. Pero también hay sabores adicionales y se siente algo que solo puedo definir como masa de pan, que no ha sido horneado sino que es la mezcla de harina, agua y levadura. Pero, aunque los sabores parecen reducir un poco su intensidad, la fortaleza del Leaf Sumatra ha aumentado y se coloca en media, mientras que la intensidad general se mantiene en el mismo punto gracias a la complejidad de ese sabor cítrico y la pimienta que se percibe en el retrogusto. Sigue quemando bien y la ceniza se sostiene durante un buen tiempo, pero tiende a escamarse un poco, por lo que no la mantengo tanto para no llenarme la ropa de hojuelas de ella.

El último tercio también presenta nuevos sabores, esta vez de tierra húmeda, que no llega a ser el principal pero sí supera a todos los demás que venían después de ese cítrico. La pimienta resalta también, dándole unas notas más agresivas pero no más fuertes al cigarro, permitiendo que cada calada sea más espaciada y que el Leaf Sumatra se mantenga frío incluso en los últimos momentos de la fumada. La fortaleza general vuelve a media-baja, a donde llega la intensidad también, principalmente porque la pimienta llega a superar el cítrico y éste se va perdiendo por el simple hecho que los sabores picantes son más notables que los cítricos. El tocón final se mantiene frío pero rígido también, cuando marco una hora y 50 minutos de fumada.
Una cosa que aprecio considerablemente de los cigarros de Oscar Valladares es que si bien muchos de los que he fumado han sido de formatos grandes, en la mayoría de los casos han funcionado bien y el sabor rara vez se ha visto diluido. Incluso con el Leaf Connecticut, que era en extremo suave, tenía una intensidad media. No obstante, la experiencia de este Leaf Sumatra es algo distinta a la de otros Sumatra que he fumado, principalmente por ese componente cítrico que si bien está presente en otros cigarros con esta capa, no llega a ser el principal como lo fue en este y aprecio bastante ese cambio, porque demuestra lo variada que puede ser la hoja. El Leaf Sumatra es, entonces, un cigarro apto para paladares de distintas experiencias, y también uno que repetiría tranquilamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oscar Valladares
Marca: Leaf
Modelo: Sumatra
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $9,50
Puntuación: 86
Un comentario en “Oscar Valladares – Leaf Sumatra (Toro)”