Reserva 1955 – Habano Maduro (Salomoncito)

Reserva 1955 - Habano Maduro (Salomoncito) band

El Habano Maduro de Reserva 1955 quizá no sea el cigarro más fácil de identificar, aunque eso no es algo particular de esta línea, sino de casi todos los cigarros que tiene Reserva 1955, pues la anilla es la misma para todos. En un principio pensaba que se llamaba El Placer, pero cuando vi que todos dicen eso, pues vuelvo a identificarlos con el nombre de la capa, como suelen hacer algunas marcas. Pero el hecho es que su dueño me obsequió tres de estos «Salomoncitos» y llevaban un tiempo en mi humidor, esperando el momento preciso. Y no es que quisiera darle largas, sino que la mayoría de los cigarros que tiene esta marca suele ser de fortaleza baja a media, y a veces hay que estar preparado y dispuesto a ello.

Reserva 1955 - Habano Maduro (Salomoncito) cigar

Este Salomoncito es uno de los primeros ejemplares de fabricación nicaragüense (por Plasencia) de Reserva 1955, y tiene medidas de 5 pulgadas de largo por un cepo 57 en su punto más ancho, con una capa Habano madurada que no indica procedencia (aunque asumo Nicaragua), capote nicaragüense y tripas dominicanas del tipo Piloto Cubano y Criollo 98. El cigarro se nota muy bien hecho, de color uniforme y aroma de chocolate negro, madera y cuero. Sería mentira decirte que siento muchos aromas en el pie, pues es minúsculo, pero si se siente más la madera de la capa, y finalmente, al picarlo con la guillotina en V, la calada en frío me da aromas de madera y una cierta nota vegetal parecida al musgo.

Reserva 1955 - Habano Maduro (Salomoncito) first third

El Salomoncito se enciende apenas con un fósforo de madera, dándole un toque de fuego que eventualmente va creciendo solo, pero esa es la idea principal de la vitola, que no tengas que cocinarlo al encenderlo sino que un toque de calor lo encienda. Dicen que la vitola la pidió Ernest Hemingway a su torcedor de confianza, pues necesitaba algo que pudiera encender rápidamente mientras pescaba y que no requiriera mucho fuego. Desde las primeras caladas el cigarro desprende sabores intensos de chocolate, al punto que por un momento llamo al dueño de la marca para confirmar la capa del cigarro, pues se siente como Broadleaf. El sabor dominante es de madera, pero el chocolate está muy cercano y entre los más secundarios se sienten notas de nueces, mientras que el retrogusto es de chocolate y almendras. La intensidad es media, con una fortaleza similar, y una quemada que no es la mejor pero es muy típica de un Salomón.

Reserva 1955 - Habano Maduro (Salomoncito) second third

Para el segundo tercio, las notas de chocolate ya se ubican en el mismo nivel que las de madera, siendo un tándem de sabores los que llevan la batuta del Habano Maduro. En las notas secundarias hay una sensación de nueces casi solamente, aunque también notas menores de paja y pimienta. El retrogusto es principalmente de almendras y esa diferencia de frutos secos entre paladar y retrogusto es bien interesante, con una nota suave picante, lo que lleva la intensidad a media-alta, con una fortaleza media y una quemada mucho mejor.

Reserva 1955 - Habano Maduro (Salomoncito) last third

El último tercio del Habano Maduro parece más relacionado con el primero, con una mayor intensidad del sabor de madera y una menor de chocolate, como ocurrió en los inicios. La diferencia principal es que esos son los únicos sabores en el paladar y ese de nueces parece haber desaparecido. En el retrogusto ya no hay sensación picante, por lo que solamente están las almendras presentes, pero esta reducción en los sabores es hasta bienvenida, pues una progresión llevaría a un aumento de fortaleza, que estoy claro que no es el objetivo de la marca. Precisamente, la fortaleza baja a media-baja y la intensidad a media en este tercio. Luego de una hora y 5 minutos de fumada, este Salomoncito llegó a su fin, cuando ya no lo podía sostener entre los dedos.

Aunque todos tengan las mismas anillas, los Reserva 1955 que he probado son bastante distintos, y creo que eso es algo para mejorar en el futuro, pues sin duda no es el mismo cigarro y es más fácil para el consumidor identificarlos. Sin embargo, tener una marca de puros en Venezuela no es fácil y no es de extrañar que se deba más a un tema financiero que de inventiva o creatividad. El Habano Maduro es un cigarro que me sorprendió, pero más porque pareciera ser de otra hoja (San Andrés o Broadleaf) que Habano, pero en cualquier caso fue una fumada agradable, no muy fuerte y ciertamente recomendada para alguien que está ampliando sus conocimientos de tabaco. Incluso, un paladar experimentado lo va a disfrutar también, siempre que no quieras algo demasiado fuerte pero sí busques complejidad. Eso sí, con mayor fortaleza, podría ser algo superlativo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Reserva 1955
Modelo: Habano Maduro
Dimensiones: 5 x 57
Tamaño: Salomoncito (Salomón)
Origen: República Dominicana
Capa: Nicaragua (Habano maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana (Piloto Cubano, Criollo 98)
Precio: N/D
Puntuación: 90

Publicado por diego440

Publicista, redactor y hasta director de arte. Siempre escritor, por eso ahora generando contenidos en digital.

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