La Palina – Nicaragua Connecticut (Robusto)

Una de las cosas que se aprende cuando comienzas a ver y comprar cigarros online es a «leer» las ofertas y viendo lo que está disponible y qué tan a menudo tiene ofertas. Entre ellas, es relativamente común encontrarse con varios cigarros en oferta, pero luego entras a esas páginas un par de semanas después y te encuentras otros cigarros en oferta y a veces se repiten con una oferta distinta. Observando estas ofertas me di cuenta que este Nicaragua Connecticut de La Palina estaba constantemente en oferta y siempre con unos paquetes muy llamativos. Aprovechando que estos los había probado ya en toro (y lo reseñé en 2022) y me había gustado, decidí aventurarme con un bundle de 20 cigarros en robusto, por $44. Una particularidad de esta línea llamada Nicaragua, que incluye también uno llamado Oscuro, es que el blend fue creado por AJ Fernandez y los hacen en su fábrica. Por supuesto, estas ofertas constantes eran porque el cigarro estaba siendo descontinuado y aunque todavía existe, tiene otra anilla, otro nombre (ahora es La Palina Nicaragua The Connecticut) y otra fábrica, siendo esta vez la de Joya de Nicaragua.

El que estoy probando es que ya no hacen, que todavía era de AJ Fernandez. No sé si ya me fumé los 20 que tenía, pero de seguro alguno habré obsequiado, pero sí puedo decir que se convirtió en unos de los cigarros por defecto que me fumaba, especialmente cuando no estaba reseñando. La capa es muy a tono con la anilla y con los índices de precio del producto, pues no parece la más seleccionada ni la más selecta, sino una capa normal, con imperfecciones y venas. Los aromas de esta capa son una combinación de paja, vainilla y una nota ligeramente ahumada, mientras que en el pie se aprecian notas de cedro, especias dulces y café. Después de picarlo con la doble hojilla la calada en frío me da notas de cedro, paja y notas ahumadas.

Este Nicaragua Connecticut comienza con todas las notas típicas de un Connecticut, pero sensaciones ligeramente más picantes que los tradicionales, destacando sabores a crema, tierra seca, especias dulces y un retrogusto que incluye una sutil nota de pimienta con notas más fuertes de roble tostado y tierra seca. La quemada es decente, sin ser perfecta, pero no requiere retoques. El cigarro tiene un poco más de dos años de guarda, por lo que esa pimienta que podría haber sido más fuerte recién comprado, no es tan insistente. El humo es abundante y en cada calada tengo que tomarme un momento gracias a una fortaleza media y una intensidad media-alta.

En el segundo tercio esas notas dulces que estaban tan presentes en el primero evolucionan y toman sabores de mermelada de frutos rojos, que junto con el incremento de las notas cremosas le dan una mayor permanencia a cada calada. Llegando a la mitad el sabor de madera de roble también va en constante aumento, tanto en el paladar como en el retrogusto. Los sabores de especias y tierra se vuelven secundarios y el retrogusto lleva pimienta algo más fuerte y también notas dulces. La intensidad se mantiene igual, aunque la fortaleza parece aumentar un poco, mientras que el anillo de combustión se comporta bastante bien y el humo es abundante en cada calada.

La mermelada en el paladar se siente más pegajosa y cremosa, pero menos frutal, como si se tratase más bien de un almíbar o jarabe simple, pero las notas de madera alcanzan el mismo nivel y son lo más destacado de este último tercio, aunque esa pimienta del retrogusto se vuelve más insistente en cada calada y aumenta la fortaleza a media-alta, junto con la intensidad que se encuentra en el mismo punto. El punto negativo es que esas notas cremosas parecen haber estado atadas a la nota frutal y al desaparecer una, se lleva a la otra. En el último tercio sí llega un momento que el cigarro se siente muy suave y se calienta cada vez más, por lo que lo dejo morir con dignidad cuando en teoría le podría haber quedad un poco más de fumada, pero corría el riesgo que simplemente se apagara, aunque el tiro iba muy bien. Me tomó una hora y 35 minutos fumarlo completo.

Aunque este Nicaragua Connecticut es parte de esa ola de cigarros capa Connecticut con fortaleza, es solamente en el primer tercio que la pimienta se siente dominante y, aunque en el resto de la fumada la pimienta siempre está ahí, afortunadamente el resto de los sabores mantiene una gran intensidad para no dejarse rebasar por ella. No parece haber una gran diferencia con respecto al toro, aunque éste tiene un cepo mayor y es más corto, pero sí puedo coincidir en que dura menos. La fortaleza que lleva hace que pueda ser un pequeño reto para un novato, pero es un reto que vale la pena afrontar porque los sabores definitivamente son muy buenos.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: La Palina
Modelo: Nicaragua Connecticut
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 87

Toraño – Exodus 1959 (50 Years) (Robusto)

Fue el pasado abril de 2016 la última vez que reseñé este cigarro; una reseña que bastantes problemas me dio porque fue uno de los primeros cigarros que le di más de 90 puntos para un producto que, según muchos, no era gran cosa. Pero con el pasar del tiempo, la verdad es que no lo vi mucho, especialmente porque la marca pasó por muchos problemas y hoy en día, aunque existe, ya no es de la misma gente e incluso cambió de nombre a solamente Toraño. Otro tema que me dio problemas fue que por alguna razón marqué el cigarro como Robusto y lo compré algunas veces, pero como siempre lo compraba en robusto, nunca lo volví a reseñar. Pero haciendo una revisión hace unos meses me encontré con que el cigarro que había reseñado originalmente era Toro y que es la razón por la que hoy reseño este robusto.

Este cigarro parte del Exodus 1959 original de Carlos Toraño, que reivindicaba su éxodo de Cuba en 1959 y en 2009 se cumplían 50 años de ese éxodo y es este el cigarro de mayor categoría dentro de esa línea que también incluye el Silver Edition y el Gold Edition. Este cigarro viene cubierto por una capa Arapiraca brasileña, sobre capote hondureño y tripa nicaragüense. En distintos del mismo que he fumado he notado como la capa a veces es mucho más lisa que otras y en éste es bastante corrugada. Sus aromas son a chocolate intenso, sobre la capa, en la tripa y en la calada en frío, con toques más suaves que incluyen cuero y paja.

Sin sorpresa alguna, desde las primeras caladas el Exodus 1959 (50 Years) es intenso de chocolate, pero en esta vitola más pequeña incluye un fuerte componente de pimienta y en menor instancia notas de café molido y toques de cuero. La quemada no es la mejor y requiere varios retoques durante todo el tercio, pero al menos el tiro es decente y el humo abundante. Estos retoques de encendido afectan bastante el anillo de combustión, así que el final del primer tercio llega luego de algunos problemillas. La intensidad es media-alta, con una fortaleza que a veces alcanza ese mismo nivel, pero solo por los retoques que le tocan.

Aunque el primer tercio no me sorprendió del todo, porque era muy franco respecto a los aromas en frío, sí me sorprende que los sabores que destacan más en el segundo tercio son los de café en polvo, seguido de madera intensa, o al menos un sabor como a madera concentrada y notas más suaves de cuero y regaliz, pero sí hay una nota de chocolate que participa pero no parece interactuar mucho con los otros sabores. Sin embargo, el toro lo recordaba como un cigarro mucho más envolvente y no sé si es por la intensidad picante de éste, pero siento notas muy secas en la fumada, como que no es cremoso y la sequedad en la boca es mayor. La fortaleza es media, con una intensidad media también, una quemada mejor o al menos una que no requiere retoques, pero no me da un anillo de combustión del todo recto.

En el último tercio los sabores de chocolate y café son los que llevan el liderato, mientras que los otros de cuero e incluso pimienta se sienten más suaves, sin embargo el retrogusto es solamente pimienta y eso contribuye a que la sensación seca en garganta sea mayor. El sabor de regaliz parece haber desaparecido o quizá fue un matiz del de chocolate solamente, pero no hay mucho más que el Exodus 1959 (50 Years) parezca poder ofrecer. La quemada es mejor, ya sin requerir retoques, con humo abundante y una intensidad media, con una fortaleza similar, pero en general no se siente como una fumada que haya llegado a puntos mayores antes. Me toma una hora y 15 minutos finalizar el cigarro.

Viendo un poco que últimamente he estado probando cigarros que ya he fumado antes, pero en vitolas distintas, podríamos ver que si bien ya lo probé en toro en 2016 y ahora en robusto en 2024, esta comparación debe estar interesante, pero la realidad es que de robusto a toro normalmente no hay grandes cambios, porque esa diferencia suele ser solo una pulgada más de largo en toro. Aunque hay marcas que previendo esta pequeña diferencia, le hacen otros cambios a sus vitolas, poniendo mayor cepo o incluso alargando esas medidas. Dicho eso, el toro de este cigarro es 6 x 50 y el robusto es 5 x 50, por lo que es efectivamente una pequeña diferencia, así que más que comparar uno con el otro, se trató de comparar el blend con 8 años de diferencia. Creo que sigue siendo un buen blend, pero ya no me impresiono tan fácil como en 2016 y entre ambos me iría por ese toro.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Toraño
Modelo: Exodus 1959 (50 Years)
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Brasil
Capote: Honduras
Tripa: Costa Rica, República Dominicana, Honduras, México, Nicaragua
Precio: $7,00
Puntuación: 88

Ron: Siglo XX

Entre las marcas de ron venezolano que no tienen el sello de la DOC, creo que se pueden dividir en dos categorías. Las marcas más nuevas que, por motivos financieros o por enfoque de la marca no buscan tener el sello, al menos al inicio; y luego tienes las marcas que existen desde hace mucho tiempo, que por su target simplemente no les pareció relevante tener el sello de la DOC.

Siglo XX es uno del segundo grupo, quizá porque la DOC originalmente se planteó como un sello de calidad para el mercado internacional y hoy en día solamente parece relevante dentro de Venezuela y para quienes quieren hablar de la relevancia de las DOC a nivel mundial sin entrar en demasiado detalle.

Pero Siglo XX es un ron hecho por Licorería La Florida, en Cumaná, estado Sucre. Fue fundada en 1948, por Don Rafael Yáñez Quijada y originalmente hacía una gran cantidad de productos, pero en años recientes ha invertido más en mantener menos productos.

El Siglo XX se trata de un ron que es destilado por columnas y añejado un mínimo de 3 años en barricas de roble blanco americano ex-bourbon. Estas barricas son ligeramente más pequeñas que las tradicionales, por lo que el alcohol tiene mayor contacto con la madera.

Es importante destacar que el Siglo XX no es añejado durante una cantidad fija de años, sino apuntando a un sabor característico cuya receta fue creada en Carupano en el año 1900. Es un ron venezolano embotellado a 40% de alcohol.

Siglo XX es un ron de color relativamente claro, pero aromas considerablemente sutiles, que destacan notas cítricas que me recuerdan a la cáscara del limón francés, también conocido como el limón amarillo común. Otras notas menos intensas incluyen notas de vainilla y una sensación química que relaciono con acetona.

En boca se siente dulce, con notas fuertes de caramelo, pero principalmente como un caramelo de limón, de esos de fiesta de niños. Hay notas de madera e incluso un matiz como de vino de jerez, que creo que es una derivación de esos sabores de limón o simplemente ácidos. Pero en el retrogusto tengo otro sabor inesperado y es el de otro caramelo de limón, pero que no es el típico y son los jelly beans americanos, de limón o lo que vulgarmente llamaría limón sintético.

Leyendo un poco reseñas de otras personas, recomiendan tomar el Siglo XX en las rocas y creo que podría ser una experiencia, pues realmente se siente como un ron barato, al estilo de muchos en su mismo renglón de precios y de mercado. Pero siempre es bueno probar algo distinto y aunque no me veo comprando este Siglo XX por cajas como si fuera un descubrimiento, sí está bueno tener una botella para probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Licorería La Florida
Nombre del Ron: Reserva Especial
Marca: Siglo XX
Origen: Venezuela
Edad: mínimo 3 años
Precio: $8 (en Venezuela)
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 83

AJ Fernandez – Ramon Allones (Toro)

Desde hace varios años Abdel J. Fernandez ha sido la persona elegida para reforzara las marcas originalmente cubanas de Altadis que se hacen en Nicaragua y República Dominicana, principalmente, aunque también hay algunas hechas en Honduras. Sin embargo, aunque AJF ha trabajado ligas para Romeo y Julieta, H. Upmann, Montecristo, entre otras, esas ligas han sido de Altadis y siempre llevan un by AJ Fernandez en la anilla. En esta ocasión, este Ramon Allones es un producto directamente hecho por AJ Fernandez. Curiosamente, Ramon Allones existe indirectamente en Estados Unidos de la mano de General Cigars y por medio de una pequeña marca llamada Foundry, que creo que ya no existe. Pero ante esa ausencia, AJF quiso probar suerte desarrollando una liga desde cero para revivir esta marca. En 2019 lo reseñé en robusto y esta vez lo probaré en toro.

La diferencia entre ambos no es tan grande, siendo el robusto un 5½ x 50 y el toro un 6 x 52, así que no estoy esperando una gran diferencia aquí, solo confirmar sabores y sensaciones, básicamente. Algo inusual que tiene esta liga es que, incluso siendo un puro nicaragüense, el Ramon Allones, lleva hojas de todas las fincas propiedad de AJ Fernandez, que incluyen el uso de una hoja Habano medio tiempo en la capa. El cigarro viene cubierto con una lámina de madera, que cuando la quito me sorprende que no hay una gran cantidad de aromas en la capa, apenas pudiendo identificar notas florales, de madera por esa lámina, pimienta y vainilla. En el pie hay una fuerte nota de pimienta, que espero no se traduzca tanto a la fumada, pues este Ramon Allones tiene un par de años descansando en mi humidor. La calada en frío presenta pocas notas de pimienta, inclinándose más por almendras, cedro, vainilla y un toque suave de pimienta.

La pimienta sigue siendo un sabor muy prominente desde las primeras caladas, pero afortunadamente al cabo de tres o cuatro toques, se vuelve un sabor participante pero no necesariamente principal. De hecho, el primer tercio en general es cambiante en su liderato de sabores e incluye pimienta, chocolate, cedro, tierra húmeda y una nota que nunca llega a ser protagonista de café. La fortaleza comienza en media, quizá media-alta, con una intensidad que definitivamente está en media-alta. Entre todas esas sensaciones, el Ramon Allones se siente equilibrado, pero no necesariamente complejo, o al menos todavía no. El retrogusto es estrictamente de pimienta, pero no con la intensidad característica de AJF y eso puede ser por el blend o por la guarda.

El Ramon Allones quema lento y me toma un poco más de media hora superar el primer tercio. En este segundo tercio la pimienta sigue teniendo una participación constante y frontal, pero también hay sabores frutales que le dan un toque dulce al cigarro, notas especiadas como de salsa A-1, y al final notas de chocolate y cerezas. El Ramon Allones de verdad que se hace más complejo en el segundo tercio y esa guarda de dos años le ha hecho muchísimo bien en suavizar la pimienta que originalmente era abrumadora. Cuando supero el punto medio, el cigarro se siente más cremoso y las notas de chocolate y café son las principales, mientras que en el retrogusto la pimienta sigue siendo sutil y hay notas más fuertes de canela que se sienten casi principales. La fortaleza se sitúa en media, con una intensidad media-alta y, aunque la quemada no es perfecta, tampoco preocupa en lo más mínimo.

En el último tercio este Ramon Allones se intensifica y se hace muy complejo, con sabores a chocolate, salsa de carne, cedro, notas cítricas, cereza y vainilla, que en el retrogusto se define más como pimienta y canela, pero con notas cárnicas y frutales. El índice de crema es impresionante y casi que siento una superficie oleosa en todo el paladar. Todo está equilibrado y no hay algo que pueda decir que el Ramon Allones es un cigarro con mucho énfasis en un sabor, y aunque la fortaleza aumenta a media-alta y se coloca al nivel de la intensidad, no hay momentos durante la fumada que me hagan pensar en que quisiera que se suavice. En efecto, si existiera una vitola más pequeña, quisiera probarla. Me toma dos horas y 15 minutos fumar este Ramon Allones y felizmente hubiese fumado más, si el cigarro no se hubiese terminado.

No soy uno que se queje de los productos de AJ Fernandez. Si bien algunos son muy buenos, hay otros que los considero muy sencillos, pero hasta el momento no he tenido una experiencia que pueda calificar de mala. El Ramon Allones está muy lejos de ser esa primera experiencia negativa pero las vitolas disponibles para este cigarro son relativamente similares, en donde los cepos van de 50 a 54 y el largo de 5½ a 7 pulgadas. Me encantaría ver una corona o un Lonsdale o algo con cepo 46 y creo que esta liga lo pide a gritos. En toro es espléndido y con dos años de guarda mucho mejor que el robusto de hace 5 años. Pero sin duda con un cepo más delgado la concentración de sabores sería increíble, y aunque pareciera que estoy hablando de todo menos del cigarro, la verdad es que no creo que pudiera hablar mejor de él después de comprobar que en su segunda reseña sigue siendo un cigarro excepcional.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: Ramon Allones
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua (Corojo 99)
Tripa: Nicaragua (Criollo 98, Corojo 99, híbrido Estelí, y Pueblo Nuevo)
Precio: $11,50
Puntuación: 92

Cocuy: Maestro Ayamán Origen

Es posible que lo sepas o que no, pero el cocuy suele destilarse dos veces para garantizar su pureza y que la purificación del alcohol sea la mejor, dando como producto un destilado sin propiedades desagradables. Estas son cosas que digo como si fueran normales y del dominio público, especialmente porque de Maestro Ayamán he probado varios productos, pero me doy cuenta también que en el blog nunca he reseñado uno antes. Esa primera destilación se suele hacer a 53-56% de alcohol y la segunda alrededor de 80% de alcohol.

Maestro Ayamán es propiedad de varias personas, pero a quien conozco se llama Enrique Rodriguez y es todo un personaje. Ha trabajado en Francia y en Alemania, aprendiendo de procesos y calidades y además es un gran bartender. Desde hace varios años trabaja con Maestro Ayamán y ha abordado dos temas bien importantes con este destilado: el primero es que la gente le pierda el miedo y el segundo es que exista una gran carta de coctelería para el destilado. Ambas aproximaciones son válidas y dependen entre sí.

He tenido la suerte de probar distintas presentaciones de la marca y distintos cócteles y notar que Enrique es un perfeccionista apasionado. Han sido varias las botellas que he tenido para hacerle reseña y Enrique siempre me ha convencido de esperar por una que viene mejor. Eso ha hecho que el tiempo pase y ya en el blog y en los reels de Instagram tenga varios videos que no son de Maestro Ayamán. Este Origen lo adquirí directamente con él y le advertí que no iba a detenerme.

Por supuesto, antes de hacer esta reseña también me dijo que tiene otro que está mejor. Pero este es el que estoy probando, que además está a una concentración alcohólica de la primera destilación: 53%, que es el alcohol de la segunda destilación pero hidratado a un nivel similar de la primera. En fin, aquí vamos.

En nariz ese 53% de alcohol se siente muy presente, pero eso no significa que sólo huele a alcohol. En efecto, tiene una gran cantidad de aromas interesantes, que incluyen notas herbáceas y una combinación de esas notas con ahumado extremo, que me recuerda a un árbol de caucho. Hay notas a eucalipto, grama recién cortada y sábila, pero también muchas sensaciones cítricas, especialmente cáscara de limón verde y toques de piña.

En boca es bastante franco, con una clara influencia directa de ese 53% de alcohol, pero gran participación de los sabores cítricos, herbáceos y frutales, con notas de cáscara de limón verde y amarillo, notas herbáceas y de grama, caucho, notas minerales y muy picante. El retrogusto es de cáscara de naranja tostada y esa sensación alcohólica que hace que perdure.

La producción de este lote es considerablemente pequeña; según la botella es la número 14 de 20. Eso tiene mucho que ver con su precio y su rareza, sobre todo porque no son producciones grandes y el nivel artesanal del producto hace que no sea idéntico el sabor de un lote vs. otro. Y esa es una de las cosas que mucha gente reclama de la industria del cocuy: la falta de estandarización.

Aunque hay marcas que han logrado estandarizar sus productos y garantizar que un lote tenga el mismo sabor y calidad que el siguiente, hay otras marcas que siguen experimentando y dando a conocer esos experimentos. Ambos extremos me encantan porque el cocuy me encanta y me parece increíble que se siga probando y haciendo nuevas cosas en esta industria que data de hace tantos años y que está buscando «enseriarse», pero que realmente da para seguir probando.

Ficha Técnica:
Fabricante: Maestro Ayamán
Nombre del Cocuy: Origen
Marca: Maestro Ayamán
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 53%
Puntuación: 91

R.B. Cigars – Aguanta Garganta (Torpedo)

Cualquiera que tenga la mente como un niño de 11 años verá este cigarro y levantará una ceja. Pero detrás de su nombre tan singular hay una gran significado. Existe un comentarista venezolano de boxeo que es parte de ESPN llamado Renato Bermudez, y como comentarista, tiene varias frases típicas que han hecho que quienes ven estos eventos asocien esas frases no solo con él, sino con el deporte también. En el caso de Renato, tiene una frase muy famosa que dice «aguanta garganta que hay guerra», y la dice normalmente en los momentos de más acción, cuando sus comentarios tienen que ir a la par de lo que está sucediendo en la pelea. Con esta explicación tan detallada creo que le he quitado toda la emoción al tema, pero quien no entienda su origen difícilmente le va a encontrar la razón. La anilla destaca más ese tema relacionado al boxeo, con una suerte de logo del lema Aguanta Garganta.

El Aguanta Garganta es un torpedo 6 x 56 hecho en Nicaragua, con capa Habano ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüense, de las regiones de Jalapa (este es un Corojo), Condega y Estelí. Se trata de un cigarro con una capa bastante clara, que no deja de ser Habano, pero llama la atención ese detalle. La capa tiene aromas inconfundibles a madera y una nota de papel nuevo (como el recién salido de una resma), mientras que en la tripa se sienten notas especiadas de pimienta y nuez moscada. Finalmente lo pico con la guillotina en V y la calada en frío me da notas de café, madera y té, con un buen tiro que permite un paso de aire fluido, sin ser muy abierto.

Las primeras caladas del Aguanta Garganta son incisas en su nota picante, aunque ésta no es la única que se siente. Hay notas abundantes y son las que llamaría como líderes, al menos en estos primeros momentos, de pan en distintas presentaciones que incluyen pan tostado, pretzel y masa madre, con sus notas adicionales de madera y pimienta. El retrogusto incluye otras notas de pan que incluyen pretzel y brioche, con una nota lejana picante. La quemada es muy buena, con un anillo recto y buen tiro que produce humo abundante. Incluso quema muy bien y es carente de cualquier necesidad de retoque.

Para el segundo tercio esos múltiples matices de pan se sienten en mucha menor escala, destacando solamente el sabor de pan tostado en el paladar y el de pretzel en el retrogusto, pero sigue siendo una tendencia a sabores de pan como líderes. El resto de los sabores, que no colocaría en menor escala sino en un nivel secundario muy cercano, incluyen café espresso, pimienta y nuez moscada, con un aumento de la intensidad especiada y de café después del punto medio del cigarro. La intensidad es media, con una fortaleza media también, ambos un punto por debajo de lo que fueron en el tercio anterior. La quemada sigue siendo buena, pero ya no es tan impresionante como en el primer tercio y aunque hay algunas variaciones en el anillo de combustión, tienden a corregirse solos.

Esa tendencia a simplificarse del Aguanta Garganta sigue ocurriendo en el último tercio, en donde los sabores son de pan tostado, que sigue siendo el líder de las notas, seguido de café y no mucho más. Sí hay como una amalgama de notas en el fondo, que no sé si es que son muy sutiles o si es que la intensidad de la pimienta las está superando, pero no alcanzo a diferenciarlos mucho. En el retrogusto los sabores son orientados precisamente hacia la pimienta, pero con un fondo de granos de café. No hay mayores cambios en este tercio después de esto y al cabo de una hora y 35 minutos, este Aguanta Garganta llega a su último round.

Para alguien que no conozca a Renato Bermudez, son sus iniciales detrás de la marca que hace este cigarro: R.B. Cigars. Pero al igual que Renato y el boxeo, este no es un cigarro para todo el mundo, sino para paladares experimentados que saben apreciar distintos matices. En mi experiencia, las marcas nuevas normalmente apuntan a un paladar más masivo, con menor capacidad de penar a un cigarro por sus fallas, pero el Aguanta Garganta no parece tener grandes fallas, más allá de ese objetivo tan específico de ir a un mercado más conocedor. No te voy a decir que eso está bien o mal, sino que no es lo habitual. Esto indica que Aguanta Garganta es un one-hit-wonder o que simplemente va a quienes disfrutan más el tabaco. Curiosamente, Renato tiene otra frase que dice «boleto gratis al país de los sueños» para destacar un knock-out. Quizá use algo de eso para un cigarro más fuerte. En cualquier caso, es una grata experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: R.B. Cigars
Modelo: Aguanta Garganta
Dimensiones: 6 x 56
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua (Jalapa Corojo, Condega, Estelí)
Precio: N/D
Puntuación: 86