Henry Clay – War Hawk (Toro)

Cualquiera que me conoce sabe que el War Hawk es uno de mis cigarros preferidos, de esos que siempre tengo en el humidor y que cuando se me están acabando, ya salgo a buscar unos nuevos. Este cigarro fue lanzado en marzo de 2019 y desde su primer momento fue un cigarro que rompió paradigmas con la marca, que siempre ha usado capas Broadleaf y éste usa una capa Connecticut, aunque su capote es Broadleaf. La tripa es de Honduras, en donde el cigarro es fabricado. El robusto (5 x 54) lo reseñé en julio de 2021 con una puntuación de 92, y desde entonces ha sido más el toro (6 x 50) el que he fumado. Dado que las dimensiones son algo diferentes, decidí aprovechar y hacerle una reseña más. El War Hawk también está disponible en corona (5 1/2 x 44), que también tengo y eventualmente le haré reseña, pues las tres vitolas en que existe ofrecen una fumada distinta.

Con la mejor de las intenciones digo que la capa del War Hawk parece una bolsa de pan, especialmente esa que uno compra con dos panes pero que cuando llegas a casa solo queda un pan. Aunque se ven algunas imperfecciones, en la mano se siente resistente y liso y la capa Connecticut ecuatoriana sin duda que es brillante también. Tiene aromas de vainilla, establo y madera de cedro, mientras que en el pie repito todos los aromas menos la vainilla, pero le añade también nueces y paja. Después de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío da notas de pasas, chocolate negro, tierra y almendras, con un toque picante que se siente principalmente en la garganta.

Un ligero roce con una pared mientras voy caminando me desprende la corona de la ceniza, por lo que después de al menos 15 de estos War Hawk que he fumado y que han sido perfectos, el que finalmente voy a reseñar me da problemas de ceniza. Pero la verdad es que un tropiezo no me va a afectar el cigarro y desde las primeras caladas es obvio que lo voy a disfrutar, gracias a una intensidad picante muy notable y sabores a pimienta blanca, chocolate negro, avellanas (me recuerda a la Nutella en el retrogusto) y toques más suaves de cedro. A pesar de mi falta de cuidado, el War Hawk quema de maravilla, tiene un tiro ideal y una duración perfecta. La fuerza está en media, con una intensidad media-alta.

En el segundo tercio me encuentro algunos sabores del primero, pero también con nuevos sabores, aunque el de pimienta blanca se siente ma´s como de pimienta negra y el de vainilla se siente mucho menos. Pero también hay notas de pasas, el mismo que sentí en frío, pero más hacia el retrogusto y con una intensidad muy llamativa. También pasa que el sabor de tierra seca, que ni siquiera figuraba en el primer tercio, se siente secundario pero muy presente en este tercio, que cuando supero la mitad sigue aumentando su intensidad. Las avellanas con chocolate negro siguen siendo principales y el matiz de Nutella es adictivo. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, aunque todo pareciera ir en aumento. La construcción es ejemplar y por ahí no vas a oír quejas mías.

Mientras que los sabores primarios del War Hawk se mantienen como lo son desde el principio, en el segundo y último tercio son los secundarios los que van cambiando. En el último tercio aparecen matices ligeramente especiados como de clavo y anís, pero también notas cítricas de cáscara de limón y mantequilla, siendo estos dos sabores que sentí en menor escala cuando superé la mitad del cigarro y con una mayor intensidad en el último tercio. Si la variación de matices en el último tercio no es lo más impresionante, la construcción y el hecho que el cigarro se mantiene con un humo muy destacado, anillo de combustión ideal y desprendiendo sabores, sí debería. Me dura una hora y 40 minutos, que fueron placenteros en todo momento, porque incluso cuando lo dejé en el cenicero me sentí satisfecho de una buena fumada.

Entre el toro y el robusto, la decisión es difícil, porque si bien el robusto tiene un cepo mayor, son esos cigarros los que disfruto como fumadas «diarias», mientras que el toro con su cepo 50 lo siento más como una fumada especial. Ambos me gustan y aunque el robusto lo fumaría más, en el toro siento más los sabores. La construcción de los dos ha sido perfecta y el hecho que los sigo comprando creo que lo demuestra, y desde la calada en frío hasta que lo dejo en el cenicero, la experiencia es ideal. Si debo sacarle un punto negativo es que si te gustan los cigarros suaves, éste no es uno de ellos y a veces quiero fumar algo suave con capa Connecticut, pero debo pasar a otro cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Flor de Copan
Marca: Henry Clay
Modelo: War Hawk
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Honduras
Precio: $8,00
Puntuación: 94

Ron: Medellín Gran Solera 19 Años

Mi relación con el ron colombiano ha sido un poco tumultuosa. No porque no me gusta, porque hay algunos que me han gustado, sino más porque el ron colombiano es principalmente un mito. Al menos porque muy pocos rones colombianos son 100% colombianos.

No es porque Colombia no produzca caña de azúcar. Producen bastante, pero cuando se trata del ron, muy poca caña se usa para hacer ron. Se usa más para biocombustible. Por lo que la gran mayoría del ron colombiano es importado de Ecuador y de Panamá.

Esto significa que el ron colombiano no destaca el terroir en donde es hecho. Y si te gusta el ron colombiano o lo que se vende como ron colombiano, pues no hay de qué preocuparse, pero defender el ron colombiano a capa y espada como un producto de ese país sería incorrecto.

Adicionalmente, Ron Medellín Gran Solera 19 Años es, como lo dice en su etiqueta, un ron de solera. El problema con la solera es que es imposible definir la edad del ron contenido en la botella, especialmente porque el propósito de una solera es combinar rones antiguos con rones jóvenes.

Ron Medellín Gran Solera 19 Años es, además, un ron conmemorativo, por los 100 años de la Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia (FLA), en donde es producido. Es embotellado a 35% de alcohol.

Precisamente por ese 35% de alcohol, en nariz es suave, muy suave. Incluso hasta plano. Tiene aromas ligeramente químicos, algo de madera y un toque suave de nueces, y no mucho más.

En boca sorprende más el hecho que no es dulce, lo cual es un punto a su favor, pero me temo que es el único. Vainilla, caramelo, madera y notas suaves de nueces y una ligera nota metálica. No hay más.

Si este es un ron que te gusta, está bien. No es un gran ron y por mucho que la marca y sus allegados lo comparen con Zacapa 23 o Botran 18, creo que están apuntando muy alto. Hay rones con 3 años de edad que lo superan en más de un sentido. Pero de todos los que he probado de esta marca, es el que más me ha gustado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fábrica de Licores y Alcoholes de Antioquia
Nombre del Ron: Gran Solera 19 Años
Marca: Medellin
Origen: Colombia
Materia prima: Melaza
Edad: hasta 19 años
Precio: $68
Densidad alcohólica: 35%
Puntuación: 70

Padrón – 1926 Series No. 40 (Torpedo) (vintage)

La Serie 1926 de Padron es probablemente el top-of-the-line de la marca, o al menos la línea que la marca escoge para la celebración de los hitos familiares. La Serie 1926 «básica» (que todavía no he reseñado) fue creada para celebrar los 75 años de edad de José Orlando Padrón. Unos años después apareció el 1926 Series 80 Years, para celebrar los 80 años del señor Padrón. En esta ocasión, aunque previo al 80 Years en producción, la marca celebra los 40 años de la marca. En el año que salió al mercado (2004) ganó el puesto #1 de Cigar Aficionado. Este ejemplar tiene varios años de guarda, que no creo que haya sido el año de lanzamiento, pero según quien me lo dio, fácilmente alcanza la década.

El cigarro es realmente atractivo y singular, con una capa que fácilmente parece piel de cocodrilo o al menos la cantidad de imperfecciones es casi uniforme y se ve armonioso. Tiene un box press muy notable y se siente incluso liviano, pero bien hecho. Quizá por la guarda extensa que tiene, los aromas no son tan variados, pero incluyen chocolate negro y madera sobre la capa, con algo de chocolate en polvo en el pie. La calada en frío, a la que llego mediante un corte en V es de chocolate con leche, granos de café y algo de caramelo.

Comienza con una sutileza sospechosa este 1926 Series No. 40, pero al cabo de las primeras caladas me doy cuenta que más bien es porque el sabor es de chocolate negro en su mayoría y éste es un tipo de chocolate con más aromas que sabores o al menos es que esos sabores tienden a ser amargos y esa amargura no trasciende en el humo, afortunadamente. Al cabo de unos minutos le acompañan notas de tierra húmeda, mientras que el retrogusto es de pimienta con chocolate, pero esa pimienta es sutil. El anillo de combustión es algo torcido y es esa quemada lo que calificaría como lo que le roba la guinda del pastel a este Padrón. Afortunadamente el humo es abundante y denso, y no me da muchos problemas.

El 1926 Series No. 40 va fenomenalmente en el segundo tercio, donde el sabor de chocolate negro adquiere un matiz distinto y me iguala la experiencia que esperaba de los aromas en frío, en donde pude sentir también distintos matices de chocolate. En esta ocasión es como de chocolate en polvo, cuyo aroma me recuerda más al cacao que al chocolate en sí, pero también incluye café en granos, que incluso llega a tener notas de café espresso, sobre todo al superar la mitad. En general se siente como un cigarro denso y sin duda que el humo tiene una gran participación en esta apreciación. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, al igual que en el tercio anterior, en gran parte gracias a que la pimienta no ha despegado del todo o al menos se siente controlada.

Como todo buen tabaco, el último tercio es una versión superlativa de los tercios anteriores, con un comportamiento algo más fuerte e intenso, pero incluso los sabores de chocolate vuelven a cambiar y se siente como un jarabe de chocolate, pero de chocolate negro y el café igualmente presente e intenso, está definitivamente comprometido en ser un espresso. Aparecen también sabores adicionales y afortunadamente lo hacen al principio del tercio, lo que permite apreciarlos bien e incluyen cuero y crema, y esto hace que finalmente dejarlo luego de una hora y 55 minutos de fumada sea difícil, pero si no lo hago me voy a quemar algo. La intensidad es alta, con una fortaleza media.

Cuando fumas cigarros vintage, aparte de la lotería que te toca si es una marca de «menor» calidad, está el hecho más universal que si te gustó y quieres repetirlo tienes que comprar más y esperar mucho. Pero sin duda que la experiencia vale la pena y este Padron estuvo muy bueno. Haciendo un recuento de experiencias previas y de marcas preferidas, poco a poco voy apreciando Padron más y más y la voy ubicando entre mis preferidos de manera más regular cada vez. A un precio de alrededor de $25 por cigarro, es difícil de justificarlo, pero si tuviera el dinero compraría un par de cajas; una para ir fumando ahora y la otra para guardarla una década, si pudiera porque creo que me los iría fumando de todas maneras. Padron demuestra que puede ganar o no ganar, pero siempre será un cigarro muy bueno.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: Serie 1926 40th Anniversary
Dimensiones: 6½ x 54
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $25,00
Puntuación: 93

Whisky: Talisker Skye

Lanzado en 2015, Talisker Skye recibe su nombre de la isla en donde Talisker es producido, que al momento de su lanzamiento era la única destilería ubicada en la isla. Esta versión Skye promete una experiencia similar a la del Talisker 10, pero mucho más suavizada y «civilizada», que mantiene las notas dulces y ahumadas del original. La diferencia principal es que se trata de un NAS, aunque dado el hecho que las propiedades ahumadas son las que primero se pierden en un añejado y ya el 10 es más ahumado, no me queda del todo claro cómo hicieron para suavizarlo, pues la concentración alcohólica es la misma: 45,8%.

Skye es añejado en una combinación de barricas tostadas de roble blanco americano, cuyo origen no es identificado, pero suele ser ex-bourbon.

En nariz se siente ligero y fresco, marítimo pero no demasiado y con notas sutiles de sal marina, pan tostado, roble, vainilla y una nota ligera de humo. Con unas gotas de agua se abre y se siente más denso, con algo de mantequilla y más ahumado, como si ese pan tostado se hubiera quemado.

En boca se siente menos intenso y agresivo que el 10, con sabores iniciales de miel y vainilla, pero una permanencia muy corta. Le siguen notas dulces dominantes y toques de pimienta y humo. Esa corta permanencia es lo que más caracteriza su sabor, que podría ser complejo si no tuviese una duración tan corta. Con agua se sienten más aguados los sabores, valga la redundancia, como si fuese más suave. En el retrogusto se sienten notas de pimienta blanca y humo.

No lo llamaría maravilloso, pero cuando leí una versión suavizada del Talisker 10 no pensé en nada bueno. Aunque el agua lo hace menos intenso, mantiene su carácter interesante y creo que por su precio puede ser una buena adición a un bar respetable, sobre todo si los whiskies muy ahumados no son tu preferencia, sino algo ligeramente ahumado. En lo personal, prefiero el 10.

Ficha Técnica:
Fabricante: Talisker Distillery
Nombre del Whiskey: Skye
Marca: Talisker
Origen: Escocia
Edad: NAS
Precio: $45
Densidad alcohólica: 45,8%
Puntuación: 86

Alec Bradley – Black Market Filthy Hooligan (Toro)

Lanzado en 2013 y limitado a solo 2000 cajas de 22 unidades, este Black Market Filthy Hooligan es el único de esa serie que tiene la capa uniforme. Desde entonces, toda la producción tiene una doble capa en forma de lo que llaman barber pole. Originalmente, antes de este lanzamiento, el plan era llamarlo Dirty Hooligan, pero dado que Drew Estate tiene algunos productos con el nombre de Dirty, quisieron diferenciarse usando una palabra sinónima. El tabaco lleva una hoja candela en la capa y viendo su producción original, ésta era bastante verde pero dado que este cigarro tiene alrededor de una década en el humidor, pues se ha ido un poco hacia el marrón. Tiene también doble capote, de Nicaragua y Honduras, y en la tripa tiene tabacos nicaragüenses, hondureños y panameños.

Las venas en este cigarro son impresionantes, muy grandes y muy variadas, pero siendo una capa candela es solamente normal pues no ha tenido tanto tiempo de maduración para disminuir la intensidad y variaciones sobre ella. Los aromas son obviamente muy vegetales pero porque son suaves, con el tiempo se han ido perdiendo un poco. En el pie se siente un poco más, incluyendo nuevamente la nota vegetal pero también notas de tierra mojada. Finalmente lo pico y ese contraste de hoja clara en la capa con hoja oscura en la tripa es llamativo, y la calada en frío tiene aromas de pimienta, grama y tierra.

Mi experiencia con tabacos de capa candela no es muy extensa, pero no deja de llamarme la atención la manera en que algunos comienzan más picante de lo esperado y este Filthy Hooligan me da la bienvenida con pimienta roja seguida de notas de madera y una nota dulce de fondo. Pero no se siente esa nota vegetal tan típica de los tabacos de capa candela. Esto es lo que caracteriza el primer tercio, con pocos matices y el retrogusto es principalmente dulce pero no mucho más. Quema bien y el humo es abundante, con una fortaleza baja y una intensidad de baja a media.

Dado que el cepo de este Black Market Filthy Hooligan es 50, no es mucho lo que la ceniza se sostiene y la de la imagen posiblemente sea la más larga que logré, aunque sí terminé echándome la ceniza encima un par de veces. En el segundo tercio aparece un sabor de vainilla muy característico y que le da una sensación más cremosa, mientras que la pimienta se ha trasladado casi exclusivamente al retrogusto, lo que me hace no insistir mucho en apreciarla. También hay notas de madera, tierra seca y ya para este tercio sí aparecen las notas vegetales, que son más como de grama recién cortada. La quemada y construcción son muy buenas, con una buena ceniza y un tiro fenomenal. Si hay algo que mencionar negativo es en la experiencia en general y lo dejaré para el final, pero es que esta sección no parece presentar problemas. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

El último tercio es similar al anterior, menos picante y menos cremoso, pero los sabores de madera, tierra seca y notas vegetales siguen teniendo una notable participación. El tema es que esa pimienta, aunque fuerte en el retrogusto, era lo que mantenía la vivacidad del Black Market Filthy Hooligan. Una vez que dejé de sentirla, la fumada se hizo mucho más suave y no por ello más agradable. El último tercio prácticamente pasó desapercibido, para ser muy honesto. La fortaleza se ubicó en baja, con una intensidad media-baja, buena quemada y no mucho más. Me tomó una hora y 15 minutos fumar el cigarro.

En cierto modo, creo que mi inexperiencia en cigarros de capa candela ha hecho que mis expectativas hacia un cigarro con esta capa no sean reales. Viendo un poco hacia atrás, he reseñado cinco cigarros con capa candela, sin incluir éste. No obstante, de esos, solamente dos han sido solamente capa candela: La Palina Fuego Verde y Espinosa Wasabi y no un barber pole o alguna variación. Esos dos han sido de la nueva tendencia de cigarros que son considerablemente fuertes o al menos más fuertes que los candela tradicionales. Este Filthy Hooligan creo que pertenece a la tendencia previa de cigarros más suaves y no me sorprende que las nuevas versiones lo hayan convertido en un barber pole a fin de añadir mayor complejidad y, posiblemente, hacerlo más fuerte. Efectivamente, como es esta versión, el Filthy Hooligan peca de aburrido, porque es muy suave y poco complejo. Creo que se puede mejorar y pensaría que ese fue el caso. Pero por lo pronto, también sería injusto restarle puntos porque es muy tradicional. Leyendo un poco online sobre el cigarro, efectivamente veo que la liga original no les terminó de gustar y eventualmente la cambiaron a la que es actualmente.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: Alec Bradley
Modelo: Black Market Filthy Hooligan
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Candela)
Capote: Honduras, Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua, Panamá
Precio: $8,00
Puntuación: 84

CAO – L’Anniversaire Cameroon (Torpedo)

Aunque el CAO Cameroon actualmente existe, pero no lleva este prefijo de L’Anniversaire, hasta donde tengo entendido la liga es la misma. La diferencia principal es que la anilla es distinta y que esta versión estuvo en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2004 (#17) y aunque no estoy seguro qué aniversario celebraba, éste era de 1968 a 1998. La marca CAO fue fundada en 1973, pero no fue sino hasta 1995 que crearon su primer cigarro, junto con dos personas que probablemente has escuchado: Carlos Toraño y Nestor Plasencia. Este CAO es de cuando la familia Ozgener aún manejaba la marca y era fabricado por la Tabacalera Perdomo en Nicaragua.

Este L’Anniversaire Cameroon es técnicamente vintage, pero puesto que no estoy seguro de cuánta edad tiene, no lo puse como tal. Me causa curiosidad que aunque la capa está identificada como Cameroon, ninguna página que he revisado con información acerca del cigarro especifica de qué país proviene y solamente la identifica como una capa africana. Creo que el tiempo le ha afectado un poco a la capa o al menos los aromas, porque apenas si siento notas muy suaves de madera y no mucho más. En el pie se siente un toque más fuerte de madera y algo de canela. Finalmente, luego de picarlo con la guillotina en V, la calada en frío se muestra un tanto apretada pero con aromas a nueces, madera y no mucho más.

El L’Anniversaire Cameroon comienza suave. Muy suave. Al punto que pienso por un momento que va a ser uno de esos tabacos vintage que perdió su sabor y que solamente es tabaco y humo. Pero no. Al cabo de unos 2-3 minutos de fumada finalmente aparecen sabores, que no son intensos, pero realmente están presentes. Nueces, pan tostado, retrogusto de avellanas e incluso notas esporádicas de café en este punto, pero que se van desarrollando a lo largo del tercio. El sabor de madera seca se hace presenta también, pero afortunadamente no es tan abundante y es el de café el que lleva la delantera. La quemada no es tan buena, pero el tiro mejora con el fuego y la fumada está buena, aunque de fortaleza baja y de intensidad media-baja.

El L’Anniversaire Cameroon mantiene los mismos sabores en el segundo tercio, aunque con algo de variaciones, en donde el más intenso es el de café, pero se siente como un café con leche oscuro, casi como un macchiato y el resto de los sabores son básicamente los mismos, incluyendo madera, nueces, pan tostado e incluso una nota ligeramente más fuerte de pimienta, pero que aún me permite probar continuamente el retrogusto. Creo que la guarda lo ha suavizado un poco, pero no deja de ser un cigarro sabroso y aunque la intensidad en el segundo tercio se coloca en media-baja, la fortaleza alcanza esta misma medida y el L’Anniversaire Cameroon se ubica como un cigarro ideal para la mañana o algo sencillo dentro de todo. La quemada está lejos de ser perfecta, pero al menos el tiro está bien y el humo es abundante.

En el último tercio los sabores del L’Anniversaire Cameroon son distintos, aunque muy parecidos al segundo tercio en su lista, lo que cambia es el orden. El café con leche no es el principal, pero sí hay una nota de chocolate con leche que no se había hecho presente antes y lleva la delantera de la intensidad. El café sigue ahí, pero se siente más como oler un café molido y el resto de los sabores sigue presente, pero no tan intenso… incluso la intensidad diría que bajó a baja, valga la redundancia. La fortaleza se mantiene en media-baja y aunque el cigarro está agradable y quema bien, creo que se volvió demasiado suave para mi gusto, sobre todo si en el tercio anterior estaba más fuerte. Me duró relativamente poco y creo que esto estuvo relacionado con el tema, pues al cabo de una hora y 10 minutos ya no había más que fumar.

Fumar cigarros vintage es una lotería y aunque hay cigarros que mejoran, hay otros que empeoran, aunque esos son mucho menos comunes. No obstante, hay algunos que simplemente no es que empeoran, sino que se suavizan demasiado y pierden la intensidad o los sabores que le hacían tanto bien o que lo diferenciaban y, en el caso de éste, le hicieron merecedor de un peldaño entre los mejores de ese año, sobre todo en una época que la revista Cigar Aficionado posiblemente no era tan cotizada o sesgada como lo es hoy. La experiencia fue agradable, incluso más que con una cuantiosa mayoría de estos vintage, pero sin duda ha perdido algo de sabores y esa edad, que mejora muchos cigarros, a este CAO no lo mejoró. Sigue siendo una experiencia agradable, pero falta de fortaleza que me mantenga interesado.

Ficha Técnica:
Fabricante: CAO Fábrica de Tabacos
Marca: CAO
Modelo: L’Anniversaire Cameroon
Dimensiones: 6¼ x 50
Tamaño: Torpedo
Origen: Nicaragua
Capa: Cameroon
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 83