Cualquiera que me conoce sabe que el War Hawk es uno de mis cigarros preferidos, de esos que siempre tengo en el humidor y que cuando se me están acabando, ya salgo a buscar unos nuevos. Este cigarro fue lanzado en marzo de 2019 y desde su primer momento fue un cigarro que rompió paradigmas con la marca, que siempre ha usado capas Broadleaf y éste usa una capa Connecticut, aunque su capote es Broadleaf. La tripa es de Honduras, en donde el cigarro es fabricado. El robusto (5 x 54) lo reseñé en julio de 2021 con una puntuación de 92, y desde entonces ha sido más el toro (6 x 50) el que he fumado. Dado que las dimensiones son algo diferentes, decidí aprovechar y hacerle una reseña más. El War Hawk también está disponible en corona (5 1/2 x 44), que también tengo y eventualmente le haré reseña, pues las tres vitolas en que existe ofrecen una fumada distinta.

Con la mejor de las intenciones digo que la capa del War Hawk parece una bolsa de pan, especialmente esa que uno compra con dos panes pero que cuando llegas a casa solo queda un pan. Aunque se ven algunas imperfecciones, en la mano se siente resistente y liso y la capa Connecticut ecuatoriana sin duda que es brillante también. Tiene aromas de vainilla, establo y madera de cedro, mientras que en el pie repito todos los aromas menos la vainilla, pero le añade también nueces y paja. Después de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío da notas de pasas, chocolate negro, tierra y almendras, con un toque picante que se siente principalmente en la garganta.

Un ligero roce con una pared mientras voy caminando me desprende la corona de la ceniza, por lo que después de al menos 15 de estos War Hawk que he fumado y que han sido perfectos, el que finalmente voy a reseñar me da problemas de ceniza. Pero la verdad es que un tropiezo no me va a afectar el cigarro y desde las primeras caladas es obvio que lo voy a disfrutar, gracias a una intensidad picante muy notable y sabores a pimienta blanca, chocolate negro, avellanas (me recuerda a la Nutella en el retrogusto) y toques más suaves de cedro. A pesar de mi falta de cuidado, el War Hawk quema de maravilla, tiene un tiro ideal y una duración perfecta. La fuerza está en media, con una intensidad media-alta.

En el segundo tercio me encuentro algunos sabores del primero, pero también con nuevos sabores, aunque el de pimienta blanca se siente ma´s como de pimienta negra y el de vainilla se siente mucho menos. Pero también hay notas de pasas, el mismo que sentí en frío, pero más hacia el retrogusto y con una intensidad muy llamativa. También pasa que el sabor de tierra seca, que ni siquiera figuraba en el primer tercio, se siente secundario pero muy presente en este tercio, que cuando supero la mitad sigue aumentando su intensidad. Las avellanas con chocolate negro siguen siendo principales y el matiz de Nutella es adictivo. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, aunque todo pareciera ir en aumento. La construcción es ejemplar y por ahí no vas a oír quejas mías.

Mientras que los sabores primarios del War Hawk se mantienen como lo son desde el principio, en el segundo y último tercio son los secundarios los que van cambiando. En el último tercio aparecen matices ligeramente especiados como de clavo y anís, pero también notas cítricas de cáscara de limón y mantequilla, siendo estos dos sabores que sentí en menor escala cuando superé la mitad del cigarro y con una mayor intensidad en el último tercio. Si la variación de matices en el último tercio no es lo más impresionante, la construcción y el hecho que el cigarro se mantiene con un humo muy destacado, anillo de combustión ideal y desprendiendo sabores, sí debería. Me dura una hora y 40 minutos, que fueron placenteros en todo momento, porque incluso cuando lo dejé en el cenicero me sentí satisfecho de una buena fumada.
Entre el toro y el robusto, la decisión es difícil, porque si bien el robusto tiene un cepo mayor, son esos cigarros los que disfruto como fumadas «diarias», mientras que el toro con su cepo 50 lo siento más como una fumada especial. Ambos me gustan y aunque el robusto lo fumaría más, en el toro siento más los sabores. La construcción de los dos ha sido perfecta y el hecho que los sigo comprando creo que lo demuestra, y desde la calada en frío hasta que lo dejo en el cenicero, la experiencia es ideal. Si debo sacarle un punto negativo es que si te gustan los cigarros suaves, éste no es uno de ellos y a veces quiero fumar algo suave con capa Connecticut, pero debo pasar a otro cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Flor de Copan
Marca: Henry Clay
Modelo: War Hawk
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Honduras
Precio: $8,00
Puntuación: 94
















