Ceniza Fina

Ceniza Fina es una marca casera de una tienda ubicada en Glendale, en el estado americano de Arizona, cuyo nombre es Fine Ash Cigars. Para darle un toque más tropical a su marca, lo que hicieron fue traducir el nombre de la tienda. Hasta el momento tienen un solo blend de distribución nacional americana, llamado Ceniza Fina Corojo, disponible en tres vitolas distintas.

  • Corojo (Corona Gorda, 6 x 46) – 89 puntos – 2025

Los Statos – Deluxe Maduro (Churchill)

Lanzado en 2023, esta marca en realidad se llama Los Statos Deluxe, pero hace poco reseñé uno de ellos que en teoría no tiene nombre y yo le puse Deluxe y ahí es en donde me confunde un poco y por eso puse este como el Deluxe Maduro. Quizá cuando saquen más productos será más sencillo diferenciarlos. En cualquier caso, Los Statos es una marca que resurgió en 2022, aunque la misma encuentra sus raíces en 1940, en Cuba, cuando se llamaba Los Statos De Luxe (4 palabras, no 3)pero Scandinavian Tobacco Group (STG) tiene los derechos sobre ella fuera de Cuba y cuando la empresa adquirió Room 101, absorbió también a Matt Booth, quien quiso revivir la marca. Hasta el momento la marca tiene 4 productos: el que no tendría nombre, el Maduro, el Connecticut y una edición limitada.

El cigarro es fabricado en Honduras y lleva una capa Broadleaf americana de Connecticut, sobre un capote nicaragüense de Estelí y tripa de Honduras y República Dominicana. Está disponible en cuatro vitolas y esta que voy a probar es el Churchill, con medidas de 7 x 49. Como buen cigarro de capa Broadleaf, no es un cigarro marcadamente brillante y tiene múltiples venas. La capa tiene aromas de tierra y de chocolate, pero ninguno es especialmente abundante y luego de picarlo, la calada en frío revela notas de café espresso y pimienta, que nuevamente no son especialmente emocionantes, pero es un Churchill y sé que tengo por delante un buen rato de fumada.

El Deluxe Maduro comienza intenso de sabores, como esperaba, como quería, destacando chocolate, pero también almendras, caramelo y pimienta. Casi podría ser una barra de chocolate americana, pero una que pica. El retrogusto es intenso de chocolate negro y pimienta. La quemada no es perfecta y la ceniza se sostiene apenas y no tarda mucho después de la imagen en caerse sola, pero al menos el tiro es bueno y no me está dando problemas. Fortaleza media, intensidad media-alta. Pero quema bastante lento.

Me toma casi 40 minutos superar el primer tercio y algo ocurre, que la ceniza se sostiene mucho más tiempo y el Deluxe Maduro se comporta que es una maravilla, aunque el anillo de combustión no sea especialmente recto. El sabor de chocolate adquiere una propiedad que podría llamar cremosa, principalmente porque se mantiene largo rato en boca después de haber botado el humo, también hay vainilla, almendras y caramelo, de ese que le ponen al sundae. La intensidad se coloca en media-alta, aunque creo que ya estaba ahí en el tercio anterior, pero sin duda cuando comenzó a quemar mejor sentí un pequeño cambio en la fumada. El humo es abundante y denso y si no fuera por una pequeña brisa que me acompaña, estaría cubierto de ese humo.

El último tercio llega cuando marco una hora y 50 minutos. En verdad es así de duradero y con este tercio aparece un sabor que me recuerda a cuando pasas al frente de una tienda de Cinnabon, mucho más suavizado y no entre los sabores más intensos, que es en donde se ubica el de chocolate todavía, pero es un sabor de chocolate con leche, vainilla, almendras al punto de ser un mazapán ya y abundante pimienta. La intensidad ya se coloca en alta y la fortaleza se mantiene en media, aunque si le doy muchas caladas aumenta a media-alta. La quemada es perfecta y el humo abundante y así sigo con la fumada hasta que realmente me quemo los dedos y marco dos horas y 35 minutos de fumada. Cabe destacar que era de noche y pensé que no sería una fumada larga, porque si bien es un Churchill, por alguna tonta razón pensé que no sería una fumada muy larga. Obviamente me estoy durmiendo cuando finalmente dejó el Deluxe Maduro.

La sorpresa con el cigarro era más o menos esperada, primero porque sé lo buenos que pueden ser los productos de Room 101 y que Booth no se va a lanzar la idea de revivir la marca Los Statos si no va a hacer un buen producto. No es un cigarro libre de problemas y la verdad es que siento como si me fumé dos cigarros, uno que duró el primer tercio y cuya fumada fue buena de sabores pero regular de construcción, y otro que comenzó en el segundo tercio y fue extraordinario. Por lo mismo, comienza con una intensidad y fortaleza tímidas, también por sus dimensiones, pero luego se destaca como un cigarro intenso y lleno de sabores muy agradables. Una excelente fumada de verdad.

Ficha Técnica:
Fabricante: STG Danli
Marca: Los Statos
Modelo: Deluxe Maduro
Dimensiones: 7 x 49
Tamaño: Churchill
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua (Estelí)
Tripa: Honduras (Jamastran, La Entrada), República Dominicana (Piloto Cubano)
Precio: $10,00
Puntuación: 94

Ron: Raising Glasses Her Majesty

La gente de Raising Glasses se encuentra ubicada en el estado americano de Massachusetts y quizá por coincidencia o por un tema de calidad, contactaron con una destilería cercana llamada Privateer, especializada en rones, para adquirir algunos de sus alcoholes y producirlos con el nombre de Her Majesty.

A diferencia de otros rones de Raising Glasses que he reseñado, para éste no tomaron el nombre a partir de alguna leyenda local, sino de lo que se conoce como el Queen’s Share en la jerga de destilación. Si bien al entender un poco de destilación sabemos que se puede dividir en lo que se conoce como Cabezas, Corazón y Colas, en donde los dos extremos son normalmente nocivos y la parte central es apta para el consumo, también se entiende que hay un delicado equilibrio en donde se traza esa línea que separa cada parte.

El Queen’s Share es una combinación del final de las cabezas y el principio de las colas en la destilación. Para este ron, Privateer Rum Distillery tomó esas parte exclusivamente y las redestiló para producir un ron que declaran que es para la realeza. Se encuentra añejado durante 13 meses en barrica de roble y luego 3 años y 10 meses en barrica ex-bourbon de Newport, Kentucky. Finalmente es embotellado a 58% de alcohol por volumen.

El Her Majesty es sumamente frutal en nariz, destacando notas de banana, piña, manzana, guayaba y notas cítricas, pero también caramelo y canela. No tanto canela como especia sino ese caramelo de canela rojo que ardía en la boca cuando era niño.

En sabores no defrauda con sus notas frutales, pero destaca más cítricos que el resto, con sabores a limón amarillo y mermelada de naranja, pero también una nota perfumada frutal generalizada. En el retrogusto hay notas de caucho nuevo y nuevamente un toque cítrico, aunque más como cáscara de toronja.

Puede que no sea el más complejo y variado de los rones de Raising Glasses que he probado, pero sí es un ron misterioso y muy llamativo, con un origen tan poco habitual que hace que la experiencia sea igualmente distinta a lo acostumbrado. Quizá su precio no sea el más amigable, pero en realidad está muy cercano al resto de la gama de la marca, aunque no esté disponible en botellas de 375ml.

Ficha Técnica:
Fabricante: Privateer Rum Distillery
Nombre del Ron: Her Majesty
Marca: Raising Glasses
Origen: USA
Materia prima: Melaza
Edad: 5 años
Precio: $88
Densidad alcohólica: 58%
Puntuación: 85

Espinosa – Murciélago de Oro (Toro Gordo)

Existe una organización en Estados Unidos llamada Tobacconists’ Association of America, o la asociación de vendedores de tabaco, y sus siglas son TAA. Cada año, varias marcas hacen blends especiales para conmemorar el TAA y estos blends se vuelven cigarros difíciles de conseguir y bastante buscados. Creo que es la segunda vez que pruebo un cigarro de TAA, aunque estos blends en ocasiones han tenido tanto éxito que terminan siendo productos regulares. Creo que Eiroa o alguna de sus marcas tuvo uno de esos, pero con la anilla que diga TAA solamente he reseñado uno, que fue el Tatuaje TAA 2014, que reseñé en 2019. Pero este Murciélago de Espinosa al parecer es un ajuste sobre el blend original del Murciélago de siempre, cuyo blend fue creado originalmente por AJ Fernandez.

Como podrás ver en la anilla, este Murciélago de Oro corresponde a la edición creada para 2023 de TAA y su blend usa una capa San Andrés Claro mexicana sobre un capote nicaragüense de la región de Jalapa y la tripa es de tabacos de Nicaragua. Está disponible únicamente en una vitola Toro Gordo con medidas de 6 x 54 y limitado a unas 30 mil unidades, lo cual es bastante abundante para una edición limitada y a un precio de aproximadamente $12 por unidad, tampoco es realmente caro. Si ves la reseña del Murciélago que hice en 2019, notarás que la anilla de este va más acorde con el nombre del cigarro al llevar esa nota de ser ‘de Oro’. En la capa San Andrés Claro tiene aromas dulces, como de vainilla y paja, mientras que en el pie se aprecian toques de paja y pimienta. Lo pico y la calada en frío me da notas dulces, paja y realmente no mucho más allá de una nota picante.

La verdad es que después de las sensaciones en frío no sabía qué tanto esperar de sus sabores, pero desde las primeras caladas hay un sabor interesante de nueces y musgo, pero no tiene esas notas abundantes del Murciélago que había fumado anteriormente, el de la anilla plateada o más como iridiscente, mientras que en el retrogusto hay notas relativamente agresivas de pimienta y algo de cedro seco. Esa pimienta es como roja, de esas que tienen una larga permanencia. A lo largo del tercio también hay notas de macadamia y almendras, pero una nota ligeramente dulce.

Ese sabor de cedro con mosto es igual de destacado en el segundo tercio, con pimienta que esta vez es blanca, cuero, chocolate en polvo y un dulce de caramelo muy envolvente. El retrogusto es de pimienta roja nuevamente y algo de nueces, que ya se identifican bien como ese fruto seco y no varía entre otras sensaciones. La quemada es muy buena aunque anteriormente me dio uno que otro susto, pero la ceniza no se sostiene tanto tiempo y creo que la de la imagen fue la más grande que pude lograr. Intensidad la colocaría en media, con una fortaleza similar y el tiro es quizá lo más negativo que pueda colocar, pues es bastante suelto y eso hace que se caliente de más.

En el último tercio los sabores de chocolate son inexistentes y en esa nota los que más se sienten son de café, pero siguen siendo la madera de cedro y el cuero los sabores principales y la tierra parte de los secundarios, donde se encuentran también nueces y notas dulces de caramelo que puede llegar a ser toffee al cabo de un rato. La intensidad baja a media-baja, siendo quizá la pimienta el único que se mantiene al nivel que tenía en el tercio anterior, mientras que la fortaleza se ubica en media, principalmente como consecuencia de un tiro abierto y una abundante sensación picante en el retrogusto. Me toma una hora y 15 minutos fumar este Murciélago de Oro, que fue mucho menos de lo que esperaba pero es común en mi experiencia que los cigarros de Espinosa tengan un tiro algo más suelto de lo normal.

Este cigarro tenía aproximadamente 10 meses en mi humidor y creo que es un tiempo prudencial para que cigarros hechos por AJ Fernandez reposen, pues eso tiende a bajarle un poco la intensidad de pimienta y hacerlos más complejos, o al menos al reducir el golpe de pimienta se sienten más otros sabores. El efecto se logró y en términos de sabores el Murciélago de Oro se comportó muy bien, aunque me hubiese gustado al más de intensidad en muchos de sus sabores. Sin embargo, lo que menos disfruté fue lo abierto del tiro, pues hizo que se consumiera más rápido de lo que quería y tengo la impresión de que podría haberlo disfrutado mucho más, pero aún me queda uno en el humidor y ya veo que no hay que guardarlo mucho más.

Ficha Técnica:
Fabricante: San Lotano
Marca: Espinosa
Modelo: Murciélago de Oro TAA Exclusive
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés claro)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 87

Ron: Cañaveral Cortero

El pasado mes de enero publiqué en mi Instagram y TikTok una reseña en video del Cañaveral Reserva Especial, un ron de producción limitada que mucha gente creía que había desaparecido, principalmente porque quizá un tiempo antes de la pandemia, la marca dejó de anunciarse mucho. Incluso, más se supo de su incursión en República Dominicana que de sus actividades en Venezuela.

El video tuvo un éxito relativo pero fue a partir de esa mención que la marca me contactó a través de un embajador para hacerme llegar la nueva versión del Reserva Especial. La diferencia principal es la caja y que en la parte trasera de la botella tiene una etiqueta que dice 2016 y no 2013 como la original que ya tenía.

Luego de agradecer el gesto, decidí probar mi suerte y les pedí una de cada una de las botellas de su portafolio actual, a fin de hacer una cata con Rumbullion Club, a lo que también accedieron. No quise seguir tentando al dios de la suerte, así que no pedí más nada. Pero sí pude probar recientemente sus productos en dicha cata, aunque solamente quedó un poco de este Cortero para hacerle esta reseña.

El hecho es que Cañaveral cambió de dueños, de botellas, de nombres de cada producto, de etiqueta y de maestra ronera. No recuerdo quién es la maestra actual, pero anteriormente era William Chirinos, quien es quien se desempeña en esa posición con el Cañaveral dominicano. El ron técnicamente es igual, aunque es una fórmula distinta. Sigue siendo un blend de rones entre 2 y 4 años, embotellado al 40%.

Esta es la nueva botella del equivalente al Cañaveral Añejo, un ron que no había reseñado antes, pero que originalmente venía en una botella con tapa roja. Igualmente es transparente el vidrio, pero el diseño era bastante básico. El diseño de ésta no es el más atrevido, pues sigue el mismo patrón que la versión anterior, en donde la botella del Añejo era básicamente la misma que la del Extra Añejo pero transparente.

En nariz se siente fresco y ciertamente joven, pero no desagradable, con notas de cáscara de limón francés, o más bien esa cáscara rallada. También hay madera, caramelo y vainilla, y ese aroma del almíbar cuando no contiene ninguna fruta pero seguramente la tuvo antes y queda solo el líquido.

En boca es dulzón, con sus notas respectivas de caramelo y vainilla e incluso algo como cotufas acarameladas, fundiendo maíz con esa nota dulce, y no mucho más. El retrogusto ligeramente químico, con un sabor que me recuerda a la vitamina B.

Esto viendo que nunca hice reseña del Cañaveral Añejo original, pero sí recuerdo que no era un ron para tomar solo. Sin embargo, este Cortero es un ron que podría tomar solo y no quiero decir con eso que sea mejor o peor, pues ciertamente hay hasta licores de ron que puedo tomar solos y eso se debe a que sus sabores son más nobles y amables, del tipo que, precisamente, se pueden tomar sin necesariamente acompañarlos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Lander & Vera
Nombre del Ron: Cortero
Marca: Cañaveral
Origen: Venezuela
Edad: 2 a 4 años
Precio: $11
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 84

Ceniza Fina – Corojo (Corona Gorda)

Posiblemente sea Dion Giolito de Illusione el más conocido por haber comenzado como vendedor y hoy en día tener una marca propia de tabacos, pero la verdad es que existen varias marcas que han nacido de la misma manera, incluyendo 7-20-4, Artesano del Tobacco, Crux, Powstanie y RoMaCraft. En este caso se trata de una tienda llamada Fine Ash Cigars, ubicada en el estado americano de Arizona, mediante una línea que simplemente traduce su nombre y lo hace con cigarro de capa Corojo ecuatoriana, como lo indica en su nombre, sobre capote mexicano y tripa de República Dominicana y Nicaragua. La producción inicial fue de 15 mil unidades (5 mil por cada una de tres vitolas), hechas en la Tabacalera La Isla, en República Dominicana.

Por alguna razón a este cigarro le he tenido muchas ganas. Lo recibí hace unos meses y cada vez que abría el humidor lo veía y esperaba el momento de fumarlo. Tengo otros, en otras vitolas, pero últimamente le he cogido el gusto a las coronas gordas y supongo que el contraste de colores con la anilla se ve más atractivo. La capa con sus tonos rojizos también atrae bastante y ella tiene aromas a tierra, nueces cremosas, regaliz y establo, mientras que en el pie hay madera de cedro, café y cáscara de maní. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de almendras, vainilla, tierra y chocolate.

En verdad toda la información sobre las hojas que componen el cigarro (salvo la capa) y el lugar de fabricación lo descubrí mientras escribía esta reseña, porque en mi mente era hecho en Nicaragua y me sorprendió cuando no me recibió un golpe de pimienta en el encendido. En efecto, se siente suave en las primeras caladas, pero afortunadamente tiene buenos sabores a almendras y cedro como principales, seguidas de notas más suaves a pan tostado, nibs de cacao, cuero y tierra, mientras que en el retrogusto hay chocolate y notas suaves de pimienta. Quema una maravilla y la ceniza es… fina, supongo.

El segundo tercio mantiene los sabores de cedro como principal, pero ya no son las almendras lo que le acompañan. De hecho, no lo acompaña nada, aunque hay unas notas florales que me sorprenden bastante. Entre los sabores secundarios hay tierra, chocolate, pan y granos de café. El retrogusto sigue incluyendo chocolate, aunque es más como chocolate con leche, siendo suave y cremoso en su nota, casi láctea. La intensidad en este tercio se ubica en alta, con una fortaleza media, quemando muy bien y produciendo buena ceniza.

Esas notas florales que impresionaban en el tercio anterior siguen haciéndolo en el último tercio, siendo el sabor más destacado junto con el de cedro, pero en este tercio el sabor de almendras regresa aunque bastante situado entre los sabores secundarios. También hay sabores a pan tostado, granos de café y canela, mientras que el retrogusto sigue manteniendo esa nota de chocolate con leche y la pimienta parece haber desaparecido, aunque el cigarro mantiene su intensidad alta y su fortaleza media y sí hay una sensación picante en boca, pero la atribuyo al hecho de tener la parte encendida del cigarro tan cerca de los labios y que el tiro es relativamente suelto, al menos en este punto. Me toma una hora y 40 minutos fumar el Ceniza Fina Corojo, y al final estaba de buena temperatura y eso que casi me quemo los dedos.

Cuando se catan destilados, se habla mucho de la franqueza. Es decir, algo que sepa a lo que huele, y eso sucede mucho también en tabacos. Pero no todos los destilados son francos, al igual que muchos tabacos no lo son, y el Ceniza Fina es uno de ellos. En nariz se sienten muchos aromas dulces o relacionados con cosas dulces y eso hace que el Ceniza Fina sea una experiencia completamente distinta (y mucho mejor) si estás probándolo con una marcada tendencia hacia el retrogusto. Quizá por eso también es bueno que no sea un cigarro tan picante y es solo en esta reflexión que me doy cuenta de ello. Incluso en el último tercio, estas notas dulces se convirtieron en algo que me recordó al algodón de azúcar, pero no lo describí porque sonaba demasiado inventado. Sin embargo, en términos generales, es un excelente debut de la marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Isla
Marca: Ceniza Fina
Modelo: Corojo
Dimensiones: 6 x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua (Jalapa)
Precio: $9,50
Puntuación: 89