Buffalo Trace Cigar

No sé si fue en 2020, pero diría que fue en 2021, cuando Cigars International abrió dos super tiendas en el estado de Florida, decidieron colaborar con la marca de whiskey Buffalo Trace para hacer un cigarro especialmente creado para maridar con el bourbon. Ahora, la relación entre las tiendas de Florida y el whiskey de Kentucky no la conozco, pero fue a partir de ese suceso. El cigarro es hecho por General Cigar en República Dominicana, con una capa Sumatra ecuatoriana sobre un capote Arapiraca brasileño y finalmente tripa dominicana y nicaragüense. El Buffalo Trace está disponible en varias vitolas y el que voy a probar es un robusto con medidas 5 x 49, como para ser bien distinto. Un punto positivo a su favor es que no menciona que haya sido añejado en barricas de bourbon de Buffalo Trace, una tendencia que ya me tiene un poco aburrido.

Por supuesto, el propósito de este cigarro es ser maridado únicamente con el bourbon Buffalo Trace, así que eso haré, pero no sin disfrutar y probar el cigarro solo también. Realmente el cigarro pareciera ser un regalo corporativo de la marca, pues todo en él está identificado con la marca, desde la imagen hasta la forma de la anilla (como la forma de la etiqueta) y el hecho que lleva dos anillas y la inferior tiene exactamente el logo, sin identificar alguna marca adicional, como por ejemplo sucede con el Diplomático de Mombacho. La apariencia del cigarro tanto en capa como en general es bastante rústica, como un buen bourbon, con aromas en la capa que me recuerdan a grama y una nota como de tabaco curado al fuego, mientras que en la calada en frío me encuentro con notas vegetales y pimienta.

Desde la primera calada el Buffalo Trace da abundantes notas de pimienta. También hay sabores adicionales, pero el principal es de pimienta. Entre esos adicionales se encuentra café americano, cuero y al cabo de unos minutos ese sabor de pimienta desarrolla un matiz de pimienta roja muy aparente, recordándome más a la pimienta de cayena que otra cosa. Hacia el fondo y entre los matices que acompañan a abundante pimienta en el retrogusto también hay canela y chocolate. La fortaleza es media-alta, con una intensidad media.

En cuanto a sabores no es un cigarro que se vaya por muchos matices, sino que básicamente se queda en los mismos durante el segundo tercio, al menos. Saco el Buffalo Trace y el maridaje está bien, pero no es algo extraordinario. Creo que con cualquier bourbon sería un maridaje similar. Los sabores son de 70% pimienta negra y de cayena, 20% café y 10% cuero, pero esas notas de canela y chocolate siguen en el retrogusto. Cuando supero el punto medio el sabor de café se convierte en un sabor de madera, habiéndolos sustituido por completo. Fortaleza se sitúa en media-alta, con una intensidad media, igual que en el tercio anterior y el tiro es algo apretado luego de la mitad, lo que amerita un segundo corte solo para limpiar un poco la fumada.

En el último tercio la pimienta se suaviza un poco, no demasiado, pero suficiente para dejarme apreciar el sabor de madera seca, pero ya no hay sabor de café ni de cuero, aunque en el retrogusto se encuentran tanto la pimienta como el cuero. Pero el Buffalo Trace se sigue sintiendo de fortaleza media-alta y de intensidad media, y me seca un poco la garganta. Hasta las últimas caladas habían sabores de canela y chocolate en el retrogusto. Me toma una hora y 20 minutos fumar el Buffalo Trace.

Hace un tiempo vi en reddit a alguien preguntando si un bundle (paquete de 20 unidades) de estos cigarros valía la pena y la gran mayoría le respondió que no. Pero habiéndolo fumado, me recordó en gran parte al Blackened de Drew Estate, principalmente por la insistencia y dominancia de la pimienta y ese no fue un cigarro que me haya gustado mucho, al igual que éste tampoco. Pero el Blackened cuesta alrededor de $10 por unidad y este como $6, por lo que si ese te gustó, éste es una buena opción. En lo personal lo sentí como un limpiador de paladar entre tragos de Buffalo Trace, pues la pimienta es demasiado insistente y presente en cada calada para decir que tiene buenos sabores adicionales. Lo podría volver a probar, pero haría el maridaje con otra cosa, que puede ser un bourbon ma´s dulce o incluso un ron.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Buffalo Trace
Modelo: Robusto
Dimensiones: 5 x 49
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Brasil (Arapiraca)
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $6,00
Puntuación: 80

Archetype – Axis Mundi (Churchill)

Fue apenas en 2019 cuando reseñé por última vez el Axis Mundi de Archetype, un cigarro con una anilla y línea esotérica y cuyo nombre proviene de los personajes, símbolos y arquetipos que regularmente aparecen en sueños; elementos en común con distintos mitos de casi todas las culturas. Luego, en 2021 lo colocamos como parte del pack mensual de Rumbullion Club y fue algo que a muchos le gustaron. Hace cosa de un año conseguí uno en Churchill con un par de años de guarda y decidí probarlo de nuevo. Este es un cigarro cuya marca es de Ventura Cigars y es fabricado en Nicaragua por Drew Estate, con una capa Habano ecuatoriana, sobre capote Sumatra de Indonesia y tripa de Nicaragua, esta vez en dimensiones de 7 x 48.

Aunque se nota bastante uniforme en frío, la variación de colores a todo lo largo no deja indiferente, aunque tiene pocas venas y una anilla mucho más esotérica que es adornada por lo que es conocido como el ‘árbol cósmico’, un símbolo que une los tres planos: cielo (ramas), tierra (tronco) y el inframundo (raíces). Si lo ves con mayor detalle, notarás que el árbol tiene frutos y esto está relacionado entonces con el árbol de la vida, pero en cualquier caso representa el eje del conocimiento y la iluminación, que es el meollo del Axis Mundi. En la capa hay aromas a frutos secos, nota cítrica, paja y un toque de cedro, mientras que la calada en frío me da notas de pasas y un toque picante.

El Axis Mundi comienza con una nota intensa de pimienta que desaparece rápidamente, siendo sustituida por chocolate negro, cereal malteado y una participación algo menor de pimienta que al inicio. A lo largo del tercio aparecen también sabores de melaza y esa nota de cereal se siente más como uno de bolsa, especialmente alguno que contenga chocolate. El tiro está un poquito apretado, pero el humo sigue siendo abundante y la fortaleza se ubica en media-baja, con una intensidad media. La quemada está medio torcida, pero siendo el primer tercio no me pongo demasiado exigente.

En el segundo tercio tomo lo que posiblemente sea la peor foto del año, pero los sabores siguen inclinados hacia esas notas de cereales, y si bien esa mezcla de cereal con chocolate al propio estilo de un cereal de caja se mantiene muy presente, también hay sabores que me recuerdan al pan recién horneado, tierra, nueces y cedro. El segundo tercio es bastante más complejo que el primero, sin duda y hay incluso notas suaves de cardamomo. La quemada es mejor, o bueno en realidad es casi igual porque si bien no está torcida, tampoco es recta, y el tiro ha pasado de apretado a ser ligeramente apretado. La fortaleza está en media, con una intensidad similar.

Esas notas de pan y de cereales siguen siendo las principales en el último tercio, y junto con un sabor de vainilla que apareció cuando superé la mitad del Axis Mundi hacen que la sensación cremosa, de crema realmente, sea mucho más intensa en este tercio. También hay notas dulces con el sabor de frutos secos y cedro. La quemada se mantiene con la misma irregularidad, mientras que el tiro mejora un poco y el humo se hace más abundante, confirmando que lo que estaba obstruyendo el tiro ya fue consumido por el fuego. La intensidad llega a media-alta y la fortaleza a media, y al cabo de dos horas de fumada, el Axis Mundi se queda apagado en el cenicero cuando aún le quedaba un poco pero no me pareció conveniente revivirlo.

El Axis Mundi es un cigarro bien equilibrado, con una quemada decente (pero lejos de perfecta) y sabores agradables y variados, y realmente algo que recomendaría fácilmente. Pero no es un cigarrazo, sino que simplemente tiene buenos sabores y una de las razones principales es la falta de intensidad de muchos de sus sabores, que si bien se sienten en una sensación global que tiene varios, el desarrollo de ellos no es para mejor. Sentir sabores de cereales y de chocolate son agradables, pero la evolución del cigarro hizo que ese sabor se sintiera como un cereal achocolatado, que no es lo más agradable, o al menos no lo es para mí y desde casi el principio de la fumada. Suena insignificante y caprichoso, y hubo otros sabores agradables, pero el 60% del sabor era esa nota achocolatada de cereal y cuando la vitola es Churchill y cuando tienes tanta duración de sabores que no son tan agradables, la experiencia se torna rápidamente tediosa. Aunque no diría que el Axis Mundi es un cigarro tedioso, creo que en esta vitola no es la mejor experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Drew Estate
Marca: Archetype
Modelo: Axis Mundi
Dimensiones: 7 x 48
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano maduro)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: Nicaragua (Habano)
Precio: $13,00
Puntuación: 85

Whisky: McDowell’s No. 1

Cualquiera que viva de este lado del mundo puede ver una marca de whisky llamada McDowell’s y pensar qué diablos será eso. Lo primero que pensé era que a quién diablos se le ocurre ponerle a un whisky el nombre de la imitación de McDonald’s que aparecía en un Príncipe en Nueva York. Pero McDowell’s es un nombre muy conocido del otro lado del mundo.

En efecto, McDowell’s tiene varios galardones de ‘más vendido en el mundo’, incluyendo el whisky de mayor número de ventas a nivel mundial. También es el whisky más vendido de la India y la tercera bebida alcohólica de mayor ventas en el mundo.

Estas pueden ser datas que se lanzan a lo loco, pero cuando se pone en perspectiva, impresionan bastante. Jim Beam es la marca de whiskey americano que más vende en el mundo, alcanzando 17,5 millones de cajas. Johnnie Walker es el escocés que más vende y son 21,6 millones de cajas. McDowell’s vende 32,2 millones de cajas al año y mantiene el punto más alto desde hace cinco años.

Su nombre viene de Angus McDowell, un destilador escocés que fundó McDowell and Company en la India, en 1898 como subsidiaria de McDowell de Escocia. En 1951 la empresa fue adquirida por UB Group, de Vittal Mallya. En 1959 Mallya abrió la primera destilería de McDowell’s en Kerala, aunque producían concentrados de brandy. Fue en 1968 cuando crearon el whisky.

McDowell’s es uno de los precursores de una categoría conocida como IMFL (Indian Made Foreign Liquor), o licores foráneos hechos en la India con una adaptación de la mezcla y estos whiskies eran originalmente hechos con otro tipo de destilados, que podían ser caña o sorgo. Hoy en día ya usan whiskies de malta.

Este whisky es una mezcla de whisky escocés y malta india, con ventas en India, Canadá, Japón, Emiratos Árabes Unidos y varios países árabes y africanos. No dice la edad ni la proporción del blend, ni las barricas, pero se encuentra embotellado a 42,8% de alcohol.

En nariz tiene notas medicinales y cítricas, que incluyen como una cáscara de mandarina. También hay notas suaves de madera y de vainilla, pero no mucho más.

En boca se siente intenso el alcohol, incluso hay notas suaves de chocolate, vainilla, caramelo y mantequilla, con algunos rastros de almendras y café quemado. En el retrogusto notas ligeramente herbáceas y de cauchos nuevos.

Estoy seguro que la razón primordial del alto número de ventas de este whisky es por su disponibilidad y su precio y que en casi último lugar está su sabor. Queda bastante obvio que si le vendes algo con alcohol a un país con más de mil millones de habitantes, por muy bajas que sean tus ventas, con que te compre 0,5% del país ya estamos hablando de muchísimas ventas y tiene sentido apostar a eso.

Pero McDowell’s es uno de esos ejemplos que uno pone que está bien que en India tomen este whisky y que no se vayan por los que más conocemos de este lado, precisamente porque si les llega a gustar mucho, se llevan todo el stock. El McDowell’s es un whisky de volumen y no tanto de sabor, y algo que tomaría solo si no queda nada más.

Ficha Técnica:
Fabricante: United Spirits Limited
Nombre del Whiskey: No. 1
Marca: McDowell’s
Origen: India
Edad: NAS
Precio: $9
Densidad alcohólica: 42,8%
Puntuación: 71

Camacho – Pre-Embargo (Toro)

Con el paso del tiempo y el avance del embargo americano hacia Cuba, la búsqueda y cacería de tabacos de vieja data cubanos alcanza niveles llamativos. La búsqueda de habanos de los años 90 es algo en donde se disputan miles de dólares en cada transacción. Además, dentro de ello está un sub-mundo de la cacería de Davidoff cubanos, que son previos a principios de los 90. Pero dentro de eso hay otro sub-mundo que es el de los tabacos pre-embargo; habanos hechos antes de 1962 y que supuestamente todavía existen y se pueden fumar. Quizá buscando ser parte de esa moda, Christian y Julio Eiroa crearon esta línea a través de su marca Camacho, que supuestamente incluye una pequeña cantidad de tabaco cubano previo al embargo.

El cigarro está disponible en una vitola toro con medidas de 6 x 48 y aunque la capa es hondureña Corojo 99 de la región de Jamastran, con capote hondureño y tripa hondureña y nicaragüense, también asegura incluir una pequeña parte de tabaco cubano. La construcción no es la mejor y la capa no es la más bonita, con múltiples venas, pero tampoco nos vamos a poner como que es un tabaco cubano… solamente tiene una pequeña parte en la tripa. En la capa se aprecian aromas a tierra y nueces, mientras que en el pie no se aprecia nada porque es cubierto por la capa. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de nueces, madera y pimienta.

Comenzamos con una fumada relativamente normal, que se puede decir que es buena pero no es algo cubano. Es solo una fumada agradable como la que suelen ser las de Eiroa, con un buen tiro, quemada decente sin ser perfecta y ceniza blanca muy bien compactada. Los sabores son de pimienta, tierra, clavo y un toque de café espresso. El cigarro se siente bien compactado y quema bastante lento, y durante el primer tercio es una buena fumada sin ser extraordinaria, con una fortaleza media y una intensidad similar.

En el segundo tercio hay sabores similares, pero con la adición de un sabor a chocolate que comenzó a finales del primer tercio y se desarrolla del todo en el segundo, pero también se siente cremoso de nueces y en eso me recuerda a algunos habanos, pero con suficiente pimienta para recordarme su origen real. Son los sabores de café y chocolate los principales en este tercio, seguidos muy de cerca por las nueces e incluso una nota leve salada y notas bastante dulces en el retrogusto, junto con la pimienta y nueces. La intensidad aumenta a media-alta, mientras que la fortaleza sigue en media. La quemada es más uniforme y la ceniza sigue bien compactada. El hecho que tiene varios años de guarda sin duda colabora a mejorar los sabores y la experiencia.

En el último tercio mantiene e incluso expande esa complejidad que se vio en el segundo tercio, incluyendo un sabor inesperado a frutos rojos, pero manteniendo los sabores que venían del tercio anterior. La intensidad es media-alta con una fortaleza media y la experiencia es bastante favorable, con una ceniza que todavía está bien formada y un anillo de combustión recto y humo abundante. Me toma dos horas fumar el cigarro, que finalmente dejo en el cenicero cuando le quedaba como un centímetro sin quemar.

Sí hay una falta de fortaleza y ese punch típico de muchos tabacos, especialmente con esta intensidad, pero en distintos aspectos y más allá de la inclusión de algo de tabaco cubano, creo que el Pre-Embargo busca emular el estilo cubano de tabacos que comienzan sutiles y terminan con mayor fortaleza. No tengo idea de cómo Eiroa consiguió estos tabacos y hasta donde entiendo no han vuelto a hacer un cigarro como éste, ni con sus marcas actuales ni Camacho como parte de Davidoff, pero este cigarro realmente está espectacular y según Cigars International, todavía existe.

Ficha Técnica:
Fabricante: Davidoff Group
Marca: Camacho
Modelo: Pre-Embargo
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo 99 Jamastran)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras, Nicaragua, Cuba
Precio: $26,00
Puntuación: 94

Whisky: The Dalmore 12 Sherry Cask Select

The Dalmore no es el tipo de marca que compro. No porque sea mala, porque realmente no lo es. Simplemente apunta a un estilo de target y un presupuesto que no soy yo. The Dalmore apunta a ser una versión similar a The Macallan, con unos costos relativamente altos vs. otros whiskies de la misma edad, pero con unas botellas muy bien diseñadas y el venado plateado sobre ella que realmente destaca en cualquier bar.

Pero no significa que no lo vaya a probar, especialmente porque hace un tiempo probé el The Dalmore 12, que me gustó mucho y me llama bastante la atención cómo éste podría parecerse o diferenciarse.

Esta versión Sherry Cask Select fue lanzada en 2020, con el propósito de mantenerse como una versión añejada exclusivamente en barricas ex-jerez, mientras que el original está añejado en una combinación de ambas. En etiqueta son muy similares, cambiando solamente los tonos de colores; el original varía entre el vinotinto y el rojo, mientras que esta varía del lila al morado.

En la etiqueta también menciona que es finalizado en barricas ex-jerez Oloroso, pero luego de investigar un poco descubro que en realidad ese finalizado es una combinación de barricas americanas y europeas de tres tonelerías andaluzas distintas (Tevasa, Vasyma, Paez), que anteriormente contenían un blend de jerez Oloroso y Pedro Ximénez.

Por tanto, su maduración ocurre en barricas ex-bourbon durante 10 años y luego es finalizado durante 2 años en estas barricas ex-jerez y finalmente embotellado a 43% de alcohol.

Si bien es un finalizado en barricas ex-jerez, ese finalizado es de dos años, así que tiene sentido que en nariz los aromas sean intensos a pasas y ciruelas, con bastantes cerezas y chocolate también, y notas más suaves de toffee y granos de café. Al cabo de unos minutos también hay aromas de cáscara de naranja.

En boca los sabores son relativamente dulces y no tienen esa nota astringente tan marcada como otros whiskies con paso por jerez, destacando miel y cáscara de naranja como principales, pero también cerezas y torta de chocolate y hacia el final notas más especiadas como pimienta negra, canela y clavo. En el retrogusto me encuentro con un final medio (ni muy largo, ni muy corto), con granos de café, naranja y una nota balsámica.

Aunque generalmente no soy un fan de The Dalmore, este me gustó bastante. El hecho que sea principalmente un whisky añejado en ex-bourbon que pasa por barricas ex-jerez no lo hace un sherry-bomb, sino un whisky con algunas notas ajerezadas. Su precio no es una grosería, pero es un whisky que podrías apreciar si te gusta el estilo de The Dalmore, pero si lo que estás buscando es algo con mayor influencia de jerez, hay otros sitios (y presupuestos) en donde puedes conseguir algo mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Dalmore Distillery
Nombre del Whisky: 12 Year Old Sherry Cask Select
Marca: The Dalmore
Origen: Highland, Escocia
Edad: 12 años
Precio: $90
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 84

Dunbarton – Mi Querida Triqui Traca (No. 652)

Cualquiera que siga con cierta regularidad las publicaciones de este blog se dará cuenta que mis costumbres de fumadas últimamente tienden hacia las noches con iluminación deficiente, y no estarías muy lejos de la verdad, aunque ha sido una serie de coincidencias de mucho trabajo durante el día con tiempo libre nocturno. Prometo volver a la luz lo antes posible con las imágenes. Esta sub-línea Triqui Traca de la línea Mi Querida, se trata de una liga más fuerte que específicamente hace honor a los fuegos artificiales y a la manera que los latinos normalmente los decimos, aunque en Venezuela es Triqui Traqui. Precisamente, Steve Saka mencionaba que esta línea no es simplemente más picante, sino que es más densa, más pesada y hasta más sólida que la línea Mi Querida original. En vitola No. 652, que simplemente es una pulgada más larga que la vez anterior que lo reseñé, en 2023.

Visualmente la única diferencia con respecto a un Mi Querida habitual es que la anilla es roja en vez de azul, pero esa sola diferencia lo hace todo. La capa podría decir que es ligeramente más oscura, pero quizá es algo comparativo entre los dos ejemplares que podría haber tenido y si tomamos de otras cajas, pueden ser más parecidos. La composición es la misma en papel, aunque la capa de éste es identificada como No. 1 Dark Corona. Pero al igual que con el Mi Querida que fumé hace poco (que no era Triqui Traca), esta versión tiene unos 2-3 años en el humidor. En la capa tiene aromas esperados a chocolate, pero también una nota suave como dulce de frutos rojos y pimienta. La calada en frío presenta cedro pero también nogal, más frutos rojos, pero también manzana golden, con pimienta también.

Pero por mucho que Saka insista en que no es una muestra más picante, las primeras caladas me hacen pensar que Saka es un mentiroso. Incluso en un intento de masoquismo le doy un par de toques al retrogusto y me regalo lo que se siente como un dolor de nariz pero posiblemente sean los pelos calcinados. Pero al cabo de algunas caladas aparecen también sabores dulces, frutos rojos y chocolate. El tiro es fenomenal, produciendo una ceniza de buen tamaño y un anillo de combustión muy recto. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar, siempre que excluyamos las primeras 3 caladas.

Las palabras de Saka siguen resonando en el segundo tercio y es más o menos al inicio de él cuando le doy algo de razón, no porque no tenga un alto contenido de sensación picante, sino porque efectivamente se siente más denso, como si tuviera más tabaco en la tripa, pero también porque se siente una intensidad dulce casi al mismo nivel de la picante. Hay sabores de pasas, caramelo, chocolate, helado de vainilla y un toque de ralladura de limón, casi parece un cóctel y mi única crítica es que el primer tercio ofreció poco de estos matices cuando tenía una mayor intensidad picante. La quemada sigue siendo buena, aunque no es la mejor ya. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta y una ceniza relativamente escamada.

La pimienta en el último tercio se siente como si tomaras un grano de pimienta y lo mordieras, con un golpe de sabor inmediatamente después de la calada, pero luego se va suavizando y quedan esos aromas propios de la especia. También hay chocolate negro intenso y pasas, mientras que los sabores de caramelo y helado de vainilla quedan secundarios y ya no siento esas sensación de cáscara cítrica. La quemada es más o menos igual que en el segundo tercio, sin llegar a ser preocupante pero tampoco ganando concursos de perfección. Me toma una hora y 50 minutos fumar el Mi Querida Triqui Traca, los cuales pasaron tan rápido que no me di cuenta y creo que hasta una siesta me eché en la fumada, o quizá fue la fortaleza picante que me desmayó.

Más allá de lo que puedas esperar de un cigarro de Dunbarton y especialmente de uno que prometa una fumada fuerte, el Mi Querida Triqui Traca es una experiencia de por sí. No es la primera vez que fumo uno y cuando fumé el No. 552 pensé que no quería más de esto, pero este No. 652 no solo es una pulgada más, sino que también es un toque menos fuerte y eso permite apreciar mejor los sabores durante ma´s tiempo. Pero no por eso puedo decir que es mejor uno que el otro, porque todo es cuestión de equilibrio y los dos están perfectamente balanceados. Una construcción perfecta y la sensación de estar satisfecho pero al mismo tiempo querer más de este tabaco es indicativo de la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Mi Querida Triqui Traca
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: No. 652 (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 92