Jaime Garcia – Reserva Especial (Toro)

Muy a menudo menciono que un blend de tabaco puede cambiar mucho de una vitola a otra, por lo que si bien ya has probado una línea de cigarros en robusto, no creas que es el mismo producto en todas las otras vitolas en las que está disponible. Si bien el objetivo del master blender es repetir la experiencia en cada vitola, también pasa que cada formato tiene sus ventajas y desventajas, y hay que ajustar el blend a cada una de ellas. En esa línea, he aplicado estas reseñas de distintas vitolas en los productos en que he encontrado la posibilidad y los resultados son simplemente fenomenales. En el caso de este Jaime García, creo que esta es la cuarta vitola en que lo pruebo y estoy casi seguro que hay una más en mi humidor. Es un cigarro hecho directamente por Jaime Garcia, el hijo de Don Pepin Garcia y básicamente el creador de la marca My Father, que creó en honor precisamente de Pepin.

Como si no fuese obvio, este Reserva Especial me gusta mucho y es que siempre admiraré el buen uso que le da a la capa Broadleaf. En el caso de este toro se trata de un cigarro con dimensiones de 6 x 54, con esa capa que mencioné, proveniente de Connecticut, y capote y tripa nicaragüense. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de madera, nueces, café y un toque suave de chocolate, mientras que en la capa le siento un poco de frutos rojos y tierra húmeda. El tiro es fenomenal y no espero mucho para encenderlo.

El golpe de pimienta característico de Nicaragua no está del todo presente en la fumada; al menos no al principio. A lo largo del primer tercio eventualmente se hace presente y no es tanto un golpe sino más bien como una brisa. También hay notas dulces, pero suficientemente superficiales como para que no tengas que decir que es un cigarro dulce, así como notas de cuero, café y chocolate. El humo es abundante y quema considerablemente lento, con un anillo de combustión que no es el mejor, pero en ningún momento me llega a preocupar.

Lo que tardó la pimienta en aparecer en el primer tercio es directamente proporcional a lo que tarda en desaparecer, porque para el segundo tercio sigue muy presente e incluso diría que está más fuerte. También hay sabores de madera, notas dulces, café y ese chocolate que se presentaba suave sigue siéndolo, incluso algo más suave que antes pero más intenso en el retrogusto, junto con la pimienta. El anillo de combustión es perfecto y la ceniza se sostiene muy bien, incluso dejando de presentar esos pequeños anillos que caracterizan a muchas fumadas y más bien como una capa continua. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media.

El sabor dominante del último tercio es el de madera, pero también hay abundantes nueces y en orden de intensidad hay café, pimienta, notas herbáceas, cuero y chocolate. Sigue quemando muy bien, aunque en el último tercio no es tan recto como en el segundo, sino más similar al primero. Me toma una hora y 45 minutos fumar el toro, y ya al final la intensidad fue media, con una fortaleza similar.

Más que una reseña, después de 3 instancias más donde he probado este cigarro, probarlo en toro fue más como una confirmación y por eso este artículo puede parecer más corto que los demás. Los sabores que aporta el Jaime García en este formato son similares a las mejores experiencias que he tenido con esta línea y así como muchos cigarros tienen un abanico de vitolas en los que están disponibles, y dentro de esas vitolas hay algunas que funcionan mejor que otras, creo que en toro es una de las mejores maneras de disfrutar de este cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Jaime García
Modelo: Reserva Especial
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Romeo y Julieta – Aniversario (Toro)

Parece mentira que después de probar tantos tabacos de una marca equis (Romeo y Julieta dominicano, en este caso), te encuentres con uno que no conoces y que, además, tiene más de 10 años en el mercado. Así fue como me encontré con este Aniversario, que en verdad no sé de dónde lo saqué, pero estuvo en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2007, aunque en otra vitola. El Aniversario fue lanzado en 2003, dos años antes de que la marca cumpliera 130 años, con una liga que consiste en una capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote Broadleaf americana y tripa de República Dominicana, Nicaragua y Perú. Y aunque una hoja peruana hoy en día es algo relativamente común en las ligas, en 2003 no era algo que se hacía regularmente. Cabe destacar que la liga de este Aniversario la creó José Seijas, cuando aún trabajaba para Altadis y mucho antes de salir a crear su propia marca: Matilde Cigars.

Esta es una reseña en la que ninguna foto salió bien, en parte porque estaba lloviendo y la luz era cambiante, pero también porque no tenía lentes para comprobar lo malas que estaban saliendo las fotos. La capa Sumatra se ve con bastantes bultos o protuberancias o la palabra que desees para describir que la capa no es realmente lisa. Pero afortunadamente se siente bien, con aromas a nueces y madera, mientras que la calada en frío se siente bastante apretada y con aromas a madera, nueces, canela y paja. Leyendo un poco las experiencias de otras personas con este cigarro, he descubierto que la corona que se colocó en el Top 25 daba una fumada regular y muy decente, pero la aplicación de esa liga a otras vitolas resultaba en problemas de tiro y de quemada. Espero que no hayan sido comunes, pero por lo pronto y antes de encender éste tiene un tiro apretado. Se han visto casos en los que el calor del encendido ayuda a liberar un poco ese apretado.

Pero esa liberación no ocurre, al menos no en el primer tercio y el Aniversario comienza decente, sin muchos sabores, principalmente por lo apretado que está y eso hace que además, la quemada no sea uniforme y requiera retoques constantes. Los sabores en el primer tercio son de nueces tostadas, algo de café americano y notas suaves de madera de cedro. También hay ocasiones en que estos sabores se sienten dulces, lo que hace que la experiencia mejore, o al menos se mantenga agradable hasta el próximo retoque de fuego. El Aniversario comienza a mostrar una tendencia a quemar de manera diagonal hacia el final de este primer tercio, mientras que la fortaleza se coloca en media, con una intensidad media-baja.

Mientras que el tiro mejora un poco en el segundo tercio, la quemada sigue siendo torcida y hay momentos en que tengo que darle fuego de manera constante durante unos 5-10 segundos para quemar la parte que se reúsa a quemar. Los sabores no son abundantes, pero incluyen café, madera y toques dulces, con una pimienta muy tímida que más bien se siente como un toque picante en el cigarro. Pero también podría ser consecuencia del fuego regular para mantenerlo encendido y quemando parejo. Aunque la verdad es que nunca quema parejo durante esta sección. La fortaleza se mantiene en media y la intensidad media-baja, que en verdad es una combinación muy mala para una fumada.

Por algún milagro el último tercio es ideal. El tiro está ligeramente apretado, pero ya algo al punto de un habano, lo que hace que la fumada del Aniversario sea más manejable. El anillo de combustión finalmente es recto también, o al menos más recto que en los tercios anteriores y el cigarro me deja apreciar sabores de manera constante y sin notas desagradables. No obstante, los sabores no son muy distintos a los que pude apreciar en el primero y segundo tercio, por lo que aprecio café, madera y notas dulces. La parte picante definitivamente era consecuencia del fuego, pues no se siente picante en este tercio. La fortaleza termina en media-baja, con una intensidad media, efectivamente intercambiando esas valoraciones. Luego de una hora y 35 minutos, dejo de esperar que el Aniversario me sorprenda.

Me inclino a pensar que el Aniversario sufrió de un par de cosas que le impidieron ser una fumada buena. La primera es obviamente la quemada y sin lugar a dudas fue la más grave. Creo que me gasté la mitad de la reserva de gas del encendedor manteniéndolo encendido durante los dos primeros tercios y me sorprendió muchísimo que en el último se mantuviera encendido sin influencia mía. Lo otro es que posiblemente haya tenido mucho tiempo de guarda y se haya «vencido» el sabor. Pero en cualquier caso no tenía más de 6 años de humidor y en ese tiempo el cigarro no debería haber perdido tanto, a menos que inicialmente no haya sido un cigarro muy complejo. Siendo una liga de 2003, puedo asumir eso, porque las ligas y los gustos han evolucionado, y Romeo y Julieta no es una marca que se caracterice por construcción bajo par.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Aniversario
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, Perú
Precio: $10,50
Puntuación: 76

Stallone – Negro Maduro (Robusto)

Cualquiera que ha estado medianamente al tanto de las noticias y los sucesos de Estados Unidos en los últimos años se podrá dar cuenta que ha habido un aumento de palabras que pueden ser consideradas problemáticas. Si alguna vez has enviado un email en español a una cuenta corporativa, es posible que hayas recibido alguna alerta de que lo que escribiste puede ser considerado ofensivo. Sin ir muy lejos, hace un tiempo compré un sofá de color negro a un amigo y le envié el dinero vía Zelle. En el concepto del pago que se envía como información adicional, coloqué ‘sofá negro’ e inmediatamente recibí una notificación del banco, indicando que el pago no había sido efectuado pues contenía mensajes que podían ser ofensivos. Por idioteces como éstas es que Tony Barrios tuvo que cambiar el nombre de este producto en el portafolio de Stallone y hoy en día se consigue como Tostado Maduro. Pero este cigarro que tengo es de la edición anterior, lo que me asegura que tiene al menos un par de años de guarda y el hecho que el celofán estaba casi tan oscuro como el cigarro lo confirma.

El Negro Maduro, que solamente llamaré Tostado Maduro cuando sea ese el que fume, pues en Venezuela no tiene connotaciones negativas que se llame así, efectivamente tiene entre 2 y 3 años de guarda, y al igual que los otros productos de Stallone, el cigarro recibe su nombre de una especie de caballo. El cigarro es un puro nicaragüense fabricado en Tabacalera La Perla, que es propiedad de la marca también. Esta línea está disponible en tres vitolas, y aunque ya lo fumé en vitola Toro, Tony me comentó que ha cambiado un poco desde ese momento así que me debo probarlo de nuevo. Por lo pronto, este es en robusto y su capa tiene aromas intensos a granos de café y madera. En el pie se sienten notas algo más sutiles a melaza y pasas. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da un tiro muy bueno y aromas a cebada, pasas y pimienta.

Un tema relativamente común con muchos cigarros es que aunque cuando son nuevos pueden ser un poco fuertes, con la guarda van perdiendo algo de esa fortaleza y se van equilibrando. Pero desde las primeras caladas del Negro Maduro pareciera que ese no será el caso, pues se trata de un cigarro de fortaleza media-alta con una intensidad muy similar y sabores a chocolate negro, cerezas y melaza, mientras que en el retrogusto hay abundante pimienta, canela y nueces. La quemada es variada, con una tendencia en la ceniza a escamarse, pero con la fortaleza que trae el cigarro me obliga a tomarlo con calma y no estar apurando nada de la fumada.

Para el segundo tercio del Negro Maduro la experiencia sigue siendo intensa y la fortaleza no se suaviza en lo más mínimo. El sabor de pimienta se coloca en el paladar también y se vuelve uno de los principales, aunque también le acompañan notas de chocolate que mantienen el ritmo, mientras que entre los sabores secundarios hay como una cáscara de naranja, madera y ese toque de cereza se siente ya al final, casi como un aftertaste. En este movimiento de sabores pareciera que el de canela se colocó en el retrogusto, pero la nota de madera charreada parece ser la más dominante ahí. La quemada sigue siendo algo variable y he tenido que darle un par de retoques correctores, pero que no han afectado la calidad de la fumada, afortunadamente.

Para el momento que llego al último tercio ya la noche está a punto de caer y es que me impresiona cuánto tiempo me ha tomado fumar un cigarro que originalmente se veía de un tamaño tan estándar de 5 x 52, pero que me toma alrededor de una hora y 35 minutos fumar hasta el último suspiro, que ya me estaba quemando. Pero en este tercio también hay sabores nuevos, que incluyen nueces, aunque pensé que en el segundo tercio ya no existían, mucha madera, mucha pimienta y casi nada de chocolate, ni siquiera en el retrogusto. La verdad es que a partir del ecuador del Negro Maduro ese sabor comenzó a diluirse bastante y no es de extrañar que ya no exista en el final. El retrogusto da un toque de pan tostado que es interesante porque se funde con el de madera quemada también.

Una cosa que me gusta mucho de los grupos de amigos fumadores es saber que así como existe una diversidad de tabacos bastante amplia, existe igualmente una diversidad de fumadores y gustos. Tengo amigos que me recomiendan ampliamente un cigarro que les gusta y cuando lo fumo me parece cualquier cosa, y no es que sea malo, sino que no se adapta a mi gusto. Pero también tengo amigos con los que concuerdo al menos 95% en los gustos y podemos recomendarnos cigarros de $3 como cigarros de $30 y en casi todos los casos concordamos en que si nos gustan o no. Uno de los amigos con los que concuerdo mucho es con Tony Barrios y es por eso que los Stallone se adaptan tan bien a mis gustos. Este Negro Maduro es algo más fuerte de lo que esperaba, pero no es una bomba de pimienta, sino más bien una bomba de sabores intensos que incluyen pimienta. Creo que el formato pequeño del cigarro hace que se sienta más intenso pero sería interesante comparar el comportamiento de la liga en otras vitolas. A eso voy.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Perla
Marca: Stallone
Modelo: Negro Maduro
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Maduro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 88

Dunbarton – Umbagog (Corona Gorda)

Hay líneas y marcas de tabaco cuyos nombres son fáciles de identificar y de aprender. Algunos hasta demasiado fáciles e incluso confusos. No sé por qué, pero siempre confundo a Caldwell con Crowned Heads, pero también están productos como las distintas variaciones del Romeo de Romeo y Julieta, y los Crafted by AJ Fernandez vs. by AJ Fernandez que Altadis le pone a sus productos. Pero también está Umbagog, un nombre que cuando vi por primera vez tuve que darle como tres intensos antes de decirlo bien y una vez lo dije, seguía pensando que lo estaba diciendo mal. Luego pensé que era un nombre al revés o que podía ser algo en otro idioma, como hacen algunas marcas. Pero no. Umbagog es el nombre de un lago, en donde Steve Saka, el creador de esta marca, tiene una casa de vacaciones y en donde dice que piensa muchas cosas. ¿Será el Umbagog un cigarro para pensar?

Yo por el momento pienso que va a estar buena esta fumada, pues es la segunda instancia en que lo fumo y la primera no me pareció exactamente extraordinaria, pero en gran parte porque era un cigarro muy grande y con dimensiones de 6 x 56. Esta vez se trata de un Corona Gorda, con el mismo largo del anterior, pero con un cepo mucho más pequeño, siendo en total un 6 x 48. Según Saka, el Umbagog utiliza un blend muy similar al de Mi Querida, pero siendo un cigarro de menor precio, sus hojas son de secciones más bajas de la planta del tabaco. La capa Broadleaf del Umbagog tiene aromas a pimienta, chocolate y caramelo, mientras que en el pie se aprecian café, pimienta, pasas y madera. Finalmente, la calada en frío da aromas de pimienta muy intensa, cuero, chocolate y melaza. Es momento de darle fuego.

Si has probado algún otro cigarro de Dunbarton, creo que en casi todos los casos la primera calada te hace pelar los ojos. Suelen ser complejos e intensos desde el primer momento, pero el Umbagog te deja saber desde la primera calada que no es un cigarro de esos. No porque no sea «digno» del sello Dunbarton, sino que lo que te da a entender es que es un cigarro distinto, no es tan complejo ni tan intenso, sino que simplemente está ahí, desarrollando sabores lentamente y permitiendo la reflexión. También puede ser que me desperté filosófico, pero sus sabores aparecen sutilmente al cabo de las primeras 5 caladas e incluyen notas suaves de chocolate, madera, pimienta blanca y una nota como de madera mojada. A lo largo del tercio hay notas de tierra húmeda y en el retrogusto me encuentro con regaliz negra y pimienta. El anillo de combustión denota una buena construcción y el tiro es casi ideal, aunque sigue habiendo humo constante.

En el segundo tercio las notas de regaliz negra aumentan, llegando a colocarse entre las principales de la fumada, o al menos por delante del sabor de tierra húmeda. Los sabores de chocolate tienen varios cambios entre el principal y un secundario, que podría estar detrás de la regaliz en momentos, pero los que se colocan de secundarios sin duda alguna son la pimienta y la madera. Es cuando supero el ecuador del Umbagog que esa nota de tierra mojada se queda como principal y la regaliz también se fija en una posición secundaria. Otra cosa que sucede al superar la mitad en el Umbagog es que la pimienta y la madera aumentan su intensidad, pero todo queda en una fortaleza media, con una intensidad media-alta, que sigue quemando muy bien y produciendo bastante humo.

El último tercio del Umbagog es una combinación de pimienta roja, madera y tierra, mientras que la regaliz se hace más dulce pero más secundaria también y una que otra nota como de almendras, pero podría simplemente ser un fruto seco; no es tan intensa la nota ni tan persistente. No hay grandes cambios adicionales, pero el cabito en ningún momento se calienta ni se distorsiona, y así se mantuvo hasta la última calada, una hora y 40 minutos después de haberlo encendido.

El Umbagog no es un cigarro para impresionar a nadie. Entre su nombre indeterminado, la anilla que rara vez llama la atención y la fumada que en realidad no destaca complejidad ni fortaleza, el Umbagog es un cigarro que hace exactamente lo que promete: pasar el rato. Según Saka, es un cigarro para sentarse a pensar y siempre que no esperes más de él, no debería defraudarte. Eso puede ser un problema si no conoces esa parte de su propuesta, pues la mayoría de los productos de Dunbarton están hechos para impresionar. El Umbagog no y su precio lo confirma. Sin embargo, es un Dunbarton y como tal, tampoco es barato… o no al estilo de lo que llamaría un cigarro de bajo costo.

Ficha Técnica:
Fabricante: NACSA
Marca: Dunbarton Tobacco & Trust
Modelo: Umbagog
Dimensiones: 6 x 48
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87

Arturo Fuente – Gran Reserva Claro (Churchill)

Hay veces que he hablado de cuánto le afecta a un cigarro tener mucho tiempo de guarda. La recomendación normalmente va de acuerdo a la capa, y apunta a que las capas maduradas aguantan una mayor guarda que las capas claras, especialmente una como Connecticut o Candela. Pero a fin de mantener estas reseñas interesantes, si bien pruebo distintos cigarros con distintos tiempos de guarda, sí trato de que si la guarda no lo mejoró o, incluso, lo suavizó demasiado, simplemente no le hago reseña. Eso era lo que pensaba que pasaría con este Gran Reserva Claro, un Churchill con capa Connecticut, que tiene más de 8 años de guarda. Pero no será el caso, pues lo fumé y estaba sorprendentemente sabroso. La capa está descrita como simplemente Claro y aunque he buscado en distintas páginas, ninguna lo describe como Connecticut, aunque la página oficial no dice que no lo sea.

Si algo he aprendido después de fumar varios cigarros de esta marca, en los que las anillas son tan parecidas, es a leer bien la anilla. Existen tres colores básicos de fondo: verde, negro y blanco, en donde las anillas con fondo verde como ésta tienden a ser cigarros suaves. Las blancas son de fortaleza media y las negras de fortaleza alta, pero no solo es eso. También hay temas de precios y de complejidad, pero lo importante es no dejarse llevar por el color de la capa, pues hay algunos de capas maduras que son bastante suaves y unos de fondo blanco que son bien fuertes. Por lo pronto, la capa de este Gran Reserva está cundida de venas, pero es de un color bastante uniforme y presenta aromas de madera de cedro y nueces. En el pie el aromas es de madera, mientras que la calada en frío me da notas muy suaves de paja, nueces y especias como guayabita (allspice).

El primer tercio de este Gran Reserva es suave, muy suave. Durante un tiempo me pregunto si de verdad vale la pena hacerle reseña, pero al menos sí vale la pena seguirlo fumando. Es un Churchill con fortaleza baja y sabores sutiles y eso hace que al menos disfrute una fumada mientras estoy haciendo otra cosa, pero igualmente anoto mis impresiones y llego a nueces, paja, madera y toques dulces. Quema considerablemente bien y siendo un Churchill con tanta guarda (alrededor de 8 años), lo esperaría, pero con un cepo de 48 no le voy a exigir tanta solidez a la ceniza, así que apenas me aproximo al final del primer tercio la dejo caer en el cenicero. La intensidad es baja, con una fortaleza media-baja y no mucho más que reportar, salvo una quemada que simplemente es decente.

Realmente no hay un gran cambio en el segundo tercio en cuanto a sabores, aunque todos aumentan en su intensidad hasta llegar a media, e incluso bordear la frontera con media-alta, lo cual fue completamente inesperado para un cigarro con esta edad y con esta capa. La quemada ha sido bien consistente aunque nunca perfecta, pero su imperfección al menos la ha mantenido durante toda la fumada. No sé si eso sea bueno o malo, pero sin entrar en demasiada crítica sí puedo destacar que cuando paso el punto medio, esa sensación más fuerte del cigarro incluso se llega a identificar como pimienta y aparecen también sabores de maní y una sensación cremosa que arropa al humo y cubre el paladar en cada calada.

En el último tercio la pimienta se suaviza, pero no al principio, sino bastante después de haber comenzado. Sin embargo, coincidió con dos cosas más, una de ellas fue cuando le quité la anilla y la otra fue cuando el cigarro se sintió un poco ácido y hasta desagradable, perdiendo la forma y quemando mal. Es como si la anilla era lo que mantenía al cigarro bien y cuando la quité todo cambió para mal. Pero para este punto ya tenía dos horas y media fumándolo y aunque no te voy a decir que esperaba ese momento, sí sentí una pequeña satisfacción cuando finalmente lo dejé. No porque no me gustara la experiencia, sino porque me pareció un poco más sencilla de lo que quisiera en una cigarro con estas dimensiones. Al final y sin contar todo eso que pasó después de quitarle la anilla, la intensidad estaba en media-alta, con una fortaleza media.

Son muy pocas las ocasiones que puedo decir que un Arturo Fuente no me haya gustado. Es posible que algunos me hayan decepcionado por temas de precios, o que incluso algunos como el Sun Grown que fumé hace poco simplemente se hayan vencido con la guarda, pero luego de escarmentar con ese pensé que en este caso se repetiría la historia porque se trata de un cigarro de menor precio y porque es de capa clara. Pero no fue ninguno de los dos casos, y además tengo otro Sun Grown con una edad similar al que fumé en esa reseña, por lo que parecería que se trata de un tema de suerte y no mucho más. En esta ocasión el cigarro pareciera haber perdido algo, pero no fue fortaleza y quizá fue variedad de sabores, pero como estaba funcionó.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Gran Reserva Claro
Dimensiones: 7¼ x 48
Tamaño: Churchill
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Claro)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $7,50
Puntuación: 85

Drew Estate – Nica Rustica (Short Robusto)

Yo soy uno de los que regularmente reviso mis publicaciones viejas, sobre todo esas en que les di una puntuación bastante alta. Este Nica Rustica para mí fue una de las mejores experiencias que tuve en mi primer año de fumar en serio, o al menos el primer año que tuve este blog, por allá en 2016. En ese momento le di 97 puntos y ha sido parte de mi Top 10 de vida desde entonces. Pero la verdad es que desde entonces lo he fumado de manera casi regular y no he podido igualar la experiencia. Han sido distintos factores, pero uno de ellos es porque en su momento y dado que me gustó tanto originalmente, decidí probar las otras vitolas en las que estaba disponible y eso me llevó a no disfrutarlo tanto, principalmente porque una se llama Belly Torpedo y tiene unas medidas bastante exageradas de 7½ x 54 y el otro es este Short Robusto, que es bien pequeño con medidas de 4½ x 50. Es decir que el toro, que realmente se llama El Brujito, con medidas de 6 x 52 queda en un tamaño mucho más amigable y es ese al que le di 97 puntos originalmente.

El Nica Rustica fue originalmente lanzado en 2013 y para ese momento fue todo un evento porque era la primera línea independiente que lanzaba la marca en mucho tiempo y estaba disponible en una sola vitola, El Brujito 6 x 52. La intensidad y fortaleza prometía ser media-alta en un cigarro creado para ser, precisamente rústico. En 2015 lanzó las otras dos vitolas en las que está disponible y hoy en día el nombre completo del cigarro es Nica Rustica Broadleaf, puesto que en 2022 lanzó una versión adicional llamada Adobe, con capa Habano. Pero este Broadleaf es precisamente rústico y la capa tiene múltiples colores y texturas, con su pie tapado y el rabito sobre la perilla. La capa tiene notas dulces e intensas de tabaco y tierra, y gracias a ese pie tapado no hay aromas que apreciar, pero le doy un corte con una tijera especial, que apenas si he usado tres veces y la calada en frío me da notas a cuero, tierra y notas dulces.

Como es de esperarse y en todos los Nica Rustica sucede, la pimienta es el sabor principal o al menos es el inicial. Pero también hay notas abundantes de chocolate, sobre todo la variedad que es en polvo y la falta de notas dulces apoya el hecho que es un cacao en polvo simplemente. Al igual que otros Nica Rustica, el humo es abundante, incluso sin darle caladas y la ceniza se forma bastante sólida sobre el cigarro. Como no llega a cinco pulgadas voy a dividir la fumada en dos mitades solamente, pero antes de llegar al punto medio hay notas un poco más dulces que le dan ese matiz adicional al chocolate que le hacía falta, junto con notas de toffee, mantequilla y caramelo.. La fortaleza es media, con una intensidad al mismo nivel y un tiro que no es perfecto, pero no da mayores problemas.

La segunda mitad es similar a la primera, pero donde había mucha pimienta ahora parece haber menos y donde había poco dulce ahora parece haber más. Incluso hay notas de cáscara cítrica en el retrogusto, pero también hay una mayor fortaleza, principalmente en forma de nicotina y aunque el cigarro es pequeño, quema bastante lento y esa dosis de nicotina va apareciendo en cada calada. Los sabores de caramelo, toffee y mantequilla, que están relacionados entre sí, parecen fusionarse un poco y no son tan fácilmente diferenciados. Pero en construcción se comporta de maravilla, lo que permite mantener una ceniza de buen tamaño y un tiro muy decente, aunque sigue estando algo alejado de ser perfecto. Pero igual sigo con el Nica Rustica y al cabo de una hora y media, finalmente termina.

Como mencioné al principio, el Nica Rustica en dimensiones de 6 x 52 parece ser la medida perfecta, tanto en duración como en fortaleza e intensidad. El 7½ x 54 me pareció un tanto aburrido porque el blend no es reconocido por tener un amplio abanico de sabores y si extiendes esa fumada durante más de dos horas (que fue lo que me duró), pues no hay muchos cambios y el tabaco puede parecer lineal. En el polo opuesto, este short robusto 4½ x 50 podría parecer muy corto, pero afortunadamente dura un tiempo similar a cigarros de mayor tamaño y eso puede ser visto como algo positivo. Sin embargo, pareciera concentrar mucho de la experiencia, sobre todo el aspecto menos agradable del bombazo de pimienta y la fortaleza de la nicotina, así que aunque dura más, uno quisiera que no durara tanto porque la segunda mitad era algo incómoda. Si tienes en cuenta que es un cigarro de $5,00 (en USA), la experiencia vale totalmente la pena y es que la línea Nica Rustica en general no es cara.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Nica Rústica
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Short Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: México (San Andrés)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $5,00
Puntuación: 86