Rocky Patel – Sixty (Toro)

El Sixty fue un cigarro lanzado en 2021 para celebrar los 60 años de su fundador, quien había cumplido años el 26 de febrero. El blend tiene una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüenses y supuestamente los cigarros reposaron durante 2 años en la fábrica antes de salir al mercado. Está disponible en tres vitolas: Toro, Robusto y el Gordo, que reseñé en junio de 2023. Aunque también hay una vitola llamada Bala, de la que he fumado un cigarro de la marca, pero no éste y que está disponible como edición limitada. No es el primer cigarro que Rocky Patel hace celebrando un cumpleaños, pero creo que sí es la primera vez que pruebo alguno que lo haga, aunque en este caso sea el segundo de la misma línea.

Este Sixty tiene dimensiones de 6½ x 52, con un box press notable y un precio que ronda los $17 y que cuando le quito todos los adornos inferiores finalmente noto una capa brillante y moteada, con algunas imperfecciones normales en este tipo de capas. Pero en aromas no es tan variado, quizá porque el papel los contuvo, no sé en verdad, pero tiene notas de chocolate, pimienta y algo entre establo y maple, pero la intensidad es baja. En la calada en frío me encuentro con aromas a chocolate, café, regaliz y pimienta. Y la gran necesidad de encender este cigarro lo antes posible.

El Sixty enciende rápidamente y de manera uniforme, con una cantidad de sabores concentrados que resumo como pimienta, chocolate y regaliz como los más destacados, con notas un poco más suaves de madera, pasas y un toque como malteado/fermentado. La pimienta domina la fumada, pero conforme voy adelantando en el tercio, se va disminuyendo un poco y permite apreciar la intensidad de otros sabores. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, y además quema bastante lento y es lo que me lleva a hacerle la foto cuando visualmente apenas voy comenzando el tercio, pero también pasa que se siente más delgado y temo que la ceniza se me venga encima. La transición hacia el segundo tercio me da sabores que me recuerdan a la salsa barbecue, pero con una intensidad picante que sigue presente, pero mucho más sutil y en el retrogusto me incluye una mezcla especiada de la salsa con una regaliz bien distinta. El tiro está bien, aunque no perfecto y la ceniza, para mi sorpresa, se mantiene bien situada.

Entrando en el segundo tercio y siguen estando los sabores a salsa barbecue, pero destaca más la nota dulce de esa salsa y mucho menos la nota especiada. El chocolate sigue siendo un sabor destacado y eso es algo que me está gustando del Sixty, esa combinación de chocolate con especias y notas dulces. La sensación picante es mucho menor y es incluso hasta cremoso, por lo que no tengo la garganta ni la lengua seca. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, buen tiro y humo abundante e incluso un anillo de combustión muy recto, que se traduce todo en una fumada muy competente.

Sorprende también lo lento que quema. Cuando comencé a fumar estaba el sol afuera y cuando entro en el último tercio, ya es de noche. Los sabores de cuero, chocolate y notas dulces siguen siendo los principales, pero no hay casi sensaciones picantes, lo cual agradezco porque llevo un poco más de dos horas con el Sixty. Hay notas más suaves a vainilla y tierra húmeda, que mantienen la fumada muy interesante y la continuidad de una fumada carente de problemas, con buena construcción, tiro muy bueno, y humo abundante. La fortaleza aumentó un tanto en el último tercio, pero me dio dos horas y 15 minutos de fumada.

He leído algunas reseñas de este Sixty y varias han destacado problemas de construcción. Afortunadamente el mío estuvo muy bien y no me sorprende que la experiencia haya sido mejor que el de cepo 60 que fumé hace poco, aunque cabe destacar que esa fue una buena experiencia también. Pero hay un tema con esto y es que Rocky Patel es una marca que hace productos de costos medios y de vez en cuando tiene algún producto que es más caro, pero no es común. Incluso los blends más celebratorios tienden a tener precios solidarios, por lo que pagar $17+ por un Rocky Patel suena a que tiene que ser el cigarrazo y simplemente no lo es. Es un cigarro muy bueno y como un regalo es tremendo, pero no me veo comprando cajas y mucho menos individuales.

Ficha Técnica:
Fabricante: TAVICUSA
Marca: Rocky Patel
Modelo: Sixty
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $17,00
Puntuación: 90

Ron: Raising Glasses Pelée’s Fury II

Unos meses atrás me contactó una gente que no me dijo cómo se llamaban, pero que tenían unos destilados que quizá me podría interesar. Unas semanas antes me había contactado otro que produce whisky y que quería enviarme dos muestras, a lo que a ambos les dije que sí, con mucho gusto. Estos que me contactaron me enviaron 10 muestras. Eso me impresionó bastante, sobre todo porque son rones y cada uno más interesante que el otro.

La empresa se llama Raising Glasses y se encuentran en Massachusetts, en Estados Unidos. Embotellan rones de distintos países y casi todos son sin diluir. El primero que probé, sin orden aparente es este llamado Pelée’s Fury II, que es la segunda parte de uno que se llamaba Pelée’s Fury, lo cual creo que es casi obvio.

El hecho es que Pelée es un volcán en la isla de Martinica y este volcán hizo erupción en 1902, evento en el que murieron cerca de 30 mil personas. Para el ron, quisieron algo que evocara furia y potencia. Lo que hicieron fue tomar ron llamado de la destilería Le Galion, específicamente del estilo Grand Arôme, conocido por su alto contenido de ésteres y aromas.

Pero a diferencia de muchos de los rones de Martinica, éste es un ron hecho a partir de melaza (no jugo de caña) y destilado por columnas. También destaca que la fermentación del mosto incluye vinaza, al mejor estilo del dunder jamaiquino. El resultado no menciona cuánto tiempo es añejado, pero es finalizado durante 10 meses en barricas de ron barbadense, específicamente de Mt. Gay y finalmente embotellado a 60% de alcohol.

La botella no da para experimentar mucho, así que procedo a simplemente disfrutarlo en copa y muy puntual. En nariz es sumamente atractivo, con aromas cítricos, pero también a aceitunas, a madera, una mezcla entre algas y salmuera, y hacia el final notas de ciruelas-pasas y almendras. Es un abanico bastante amplio pero sumamente divertido.

En boca es intenso y no esperaría menos con 60% de alcohol. Tiene sabores de manzana horneada, con todo y sus especias de clavo y canela, aceitunas negras, vainilla, grama y goma de lápiz. En el retrogusto me encuentro con notas de plástico nuevo y cuero.

Siempre me gusta probar distintas expresiones del ron, sobre todo cuando son rones exóticos y con finalizados distintos. El Pelée’s Fury II marca todas esas casillas y me deja queriendo más y espero poderlo probar pronto. No es necesariamente caro, pero a $40 por una botella de 375ml tampoco es un ron barato, aunque con esa escasez se puede justificar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Le Galion Distillery
Nombre del Ron: Pelée’s Fury II
Marca: Raising Glasses
Origen: Martinica
Materia prima: Melaza
Edad: N/D + 10 meses
Precio: $40
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 90

Drew Estate – Nica Rustica Adobe (Toro)

Nica Rustica ha sido uno de mis cigarros más gustados en mi historial fumador por distintas razones. Principalmente porque es un cigarro de bajo costo, pero que tiene muy buen sabor, buena intensidad/fortaleza y porque dura muchísimo. Creo que el Toro (aunque en su edición original se llama El Brujito) me ha llegado a durar cerca de tres horas de fumada constante. Precisamente a ese El Brujito le di 97 puntos en mi primera probada y regularmente lo pruebo y llego a la misma conclusión, aunque no creo que hoy en día le daría la misma puntuación. El mes pasado lo reseñé en short robusto, que estaba bueno, pero no tan bueno.

Pero Nica Rustica no ha sido del todo exitoso, principalmente porque se ha mantenido en las mismas tres vitolas desde su lanzamiento sin ampliar su línea. Incluso, en agosto de 2024 apareció la noticia de que habían descontinuado su vitola más grande, llamada Belly Torpedo. Pero Nica Rustica comenzó originalmente como un proyecto de Drew Estate, en donde estaban experimentando con un varietal de tabaco conocido como Rustica, que es conocido como uno de los tabacos más potentes que existe, en 2013. Eventualmente el proyecto fue cerrado y la marca decidió ese mismo año lanzar un nuevo producto usando Connecticut Broadleaf pero manteniendo el nombre del proyecto original. Aunque Nica Rustica se ha mantenido constante en muchos humidores y como una excelente opción, la verdad es que también ha sido desplazado por otros productos de la marca. Pero en 2022 decidieron ampliar un poco el portafolio de Nica Rustica ofreciendo una nueva opción con capa Habano, con precios similares e igualmente disponible en tres vitolas, aunque una de ellas no es la Belly Torpedo.

Al igual que el Nica Rustica original, esta versión Adobe tiene esa misma apariencia rústica. Su nombre viene a partir del barro que se usa en las construcciones de los indígenas para hacer paredes, principalmente. Es curioso que esa palabra venga del árabe, pero es básicamente un ladrillo de barro sin cocer. Claro, en esta versión Adobe, el Nica Rustica es menos oscuro y tiene una apariencia más de color caramelo. La capa tiene un aroma que me recuerda a una manzana fermentada, pero también establo y cuero, mientras que en el pie hay chocolate con leche, tierra y caramelo. La calada en frío me da aromas de panquecas y chocolate con leche.

Este Nica Rustica Adobe comienza con notas no muy abundantes pero sí cundidas de humo rico, a tierra, roble, pimienta y una sensación generalmente dulce, que a veces se siente más fermentada que dulce, pero tiene la misma raíz. Las notas de tierra y pimienta se sienten secundarias durante gran parte de este tercio y mientras iba avanzando también pasó que el sabor de tierra evolucionó hacia uno de café. El retrogusto comenzó dominado por madera de roble, pero a mediados de esta primera sección se combinó también con pimienta. El anillo de combustión no es del todo recto, pero mantiene nuevamente su estilo rústico, con un tiro fenomenal y una ceniza no tanto, pues se cae mucho antes del final del tercio.

¿Sabes cuando estás acostumbrado a probar el café de una manera ‘casera’ y luego llega alguien que sabe mucho de café y te pone a tomar un café que denomina como mejor, pero que no tiene ese sabor de café ‘casero’ sino que es más ácido y frutal? Algo así pasa con el Nica Rustica Adobe en el segundo tercio; esos sabores de café que tenía en el primer tercio se transforman en unas notas más frutales de café en el segundo, como esos cafés de especialidad que son muy buenos, pero no lo que tomaría como un café mañanero. Ese sabor de café se coloca entre los principales, junto con ese sabor de madera de roble, mientras que los secundarios incluyen toques dulces y pimienta. La ceniza sigue negada a mantenerse sobre el cigarro, pero al menos no hay más cambios en materia de construcción.

El sabor principal del Nica Rustica Adobe en el último tercio es de roble, mientras que los sabores de café de especialidad, porque sencillamente no son de café tradicional, se colocan entre los secundarios, acompañando las notas dulces y de pimienta. No hay grandes cambios adicionales en el último tercio y la quemada sigue siendo rústica, pero no da problemas en ningún momento. Esta tendencia se mantiene hasta que comienzo a quemarme los dedos, que ya han transcurrido 105 minutos desde que lo encendí (1:45 si no quieres hacer el cálculo), con un excelente tiro y humo abundante en cada calada.

En general, la intensidad estuvo en media, con una fortaleza similar. El Nica Rustica Adobe cumple perfectamente lo que promete, o lo que ha prometido la tradición de fumar un Nica Rustica, pero a diferencia de su hermano mayor, no presenta muchas sorpresas. Es simplemente un buen cigarro, y aunque por ese precio espero que no hayan sorpresas o acciones inesperadas, no hay un momento de WOW y eso ni es bueno ni es malo. La diferencia principal con el original es la ausencia de humo abundante cuando no se le están dando caladas, pero eso es algo que sucede con la capa Broadleaf del original. Entonces, es un cigarro bueno, de eso no hay duda y sigue la tradición de precio vs. calidad del original, pero tampoco es un cigarro sorprendente. A ciegas sería lo que llamo un cigarro competente, pero teniendo en cuenta su precio, es algo mucho mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Nica Rústica Adobe
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 89

Ron: Plantation Australia 2009 Single Cask

Siempre es un honor y un privilegio poder probar rones y destilados de otras partes del mundo, especialmente las de más difícil acceso, y es muy curioso cuando uno habla de rones, que descubres que en Asia y Oceanía se hacen bastantes. Incluso probar un ron de Australia era algo que me sonaba demasiado exótico, pero en los últimos años he visto como distintas marcas australianas han sido premiadas en festivales, y aunque los festivales en sí puede que me importen poco, sí me llama la atención que sean así de buenos.

Es gracias a marcas como Plantation (Planteray) que puedo llegar a probar un ron de Australia, aunque recientemente me llegó una muestra de otra marca que también viene de Australia y de la misma destilería que esta. Esto me llevó a buscar cuántas destilerías existen en Australia y el resultado fue bastante grande. Pero esta destilería parece que es famosa por su ron.

En efecto, la destilería se llama Beenleigh y está ubicada en Queensland. El ron es el resultado de una fermentación de 12 días, que luego fue destilado por alambique y añejado desde 2009 y durante 11 años en barricas ex-bourbon. Luego fue enviado a Francia, en donde pasó un año en barricas ex-cognac y finalmente 4 meses adicionales en barricas de Palo Cortado. Indica también que no se le añadió endulzante y que lo embotellaron a 45,3% de alcohol.

Es llamativo este ron, que de entrada se sabe que va a ser algo nuevo. Tiene aromas que son familiares, pero se sienten distintos, sin poder describir eso mejor. Tiene notas de cerezas, de cáscara de limón amarillo, ahumado, uvas, frutos rojos, vainilla y distintos matices de madera.

En boca es igualmente distinto. En principio se siente como un ron isleño, de origen británico, que es completamente cierto. Con notas menos cítricas y más frutales de otro tipo: frutos rojos, notas de uvas verdes ácidas, un cierto dejo herbáceo y luego vainilla, cerezas, pasas amarillas y un toque ahumado. También un toque ácido de madera en el retrogusto.

Antes de probar este ron pensé que era una lástima que solamente tuviera 4 meses de finalizado en barrica de Palo Cortado, porque mi experiencia con el Dos Maderas 5+5, que pasa también por esa barrica y reposa en ella 3 años, es buena. Pero luego de probarlo y sentir esas notas intensas de Palo Cortado junto con los sabores típicos de estos rones de estilo inglés, comprendí que 4 meses eran suficientes. En realidad este ron de Australia tiene similitudes y diferencias con los rones del Caribe, pero está mucho más emparentado en temas de legado con sus antecesores británicos.

Recuerdo haberlo probado en una cata a ciegas y haber dicho que era un ron de estilo inglés, probablemente de una isla inglesa. Técnicamente no es correcto porque Australia es independiente, pero dije que la bandera británica está contenida en la bandera de Australia, así que se permitía. Igual no gané nada. Pero este es un buen ron.

Ficha Técnica:
Fabricante: Beenleigh Distillery
Nombre del Ron: Australia 2009 Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Australia / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 11 años + 1 año + 4 meses
Precio: $90
Densidad alcohólica: 45,3%
Puntuación: 88

Punch – Punch

Ha sido gracias a la gente de Kukenan que, en los últimos tres años, he probado una buena cantidad de habanos originales. También gracias a ellos que en 2024 probé 17 habanos que no había probado antes. En casi todos los casos han sido habanos relativamente nuevos, con un par de excepciones porque me llevo bien con su gente y me han obsequiado algo que tiene algunos años de guarda. Pero para un habano añejado, pude probar este Punch gracias a un amigo que lo guardó durante 8 años y luego me lo regaló hace un par de años, así que ya cuenta con una década. Se trata del Punch – Punch, aunque he visto páginas que le otorgan un tercer Punch al nombre, quizá porque no sabían qué nombre ponerle. Se trata de una corona gorda de la marca, con medidas de 5⅝ x 46, cuya vitola existe desde antes de la revolución y sigue siendo un producto insigne de la marca.

Mientras fumaba este cigarro hablaba con un amigo que es algo experto en habanos y le decía que estaba fumando este cigarro, que no es un Cohiba o un Trinidad o un Partagas y que tenía esta edad, y me comentó que los Punch y el resto de los habanos que no son las marcas más destacadas pero siguen siendo globales, son los habanos ideales para añejar, porque no es tanto el dinero que tienes «estacionado» ahí y añejan perfectamente. Noté que aunque la capa no es perfecta, tiene básicamente un solo color y se nota bien construido, con venas muy pequeñas y algunas manchas de agua. Tiene aromas a musgo y dátiles, mientras que en el pie tiene algo de esos aromas y notas un poco más notables de flores blancas. Lo pico y la calada en frío tiene un buen flujo de aire y aromas a miel, maderas y no mucho más.

Lo primero que me viene a la mente cuando lo enciendo y le doy las primeras caladas son sabores de madera seca, como ese olor característico que mencionan en algunas catas que es caja de puros, y se refiere a ese sabor de madera guardada. En el retrogusto hay notas abundantes de pimienta y muy cremoso, con sabores que permanecen durante largo rato y también van incluyendo vainilla, grama y almendras, como esas que las familias sacan en diciembre y que en enero vuelven a guardar y pasan años en ese ciclo sin que nadie las abra y las pruebe, hasta que llega algún curioso como yo y lo hace y el resultado es como comer cartón con sabor a almendra. La ceniza se sostiene bien, el humo es abundante y el anillo de combustión es bastante cubano, con una intensidad media y una fortaleza media-baja.

En el segundo tercio varias cosas se acomodan, entre las que incluyo el anillo de combustión que, aunque no es del todo recto, al menos carece de esas entradas raras que no auguran una quemada buena. Aparecen sabores nuevos como chocolate y cuero, que le aportan más a esa sensación cremosa de la fumada y le dan gran permanencia a los sabores. Esos sabores a almendras que sentí en el primer tercio se han conjugado con un sabor de mazapán, principalmente en el retrogusto, en donde la pimienta se ha suavizado un poco también. Pero en general, la intensidad aumenta a media-alta, con una fortaleza media.

Los sabores de chocolate del segundo tercio en este último se sienten más como ese tipo de chocolate que se usa en pastelería, que es una especie de chocolate alto en cacao pero no con azúcar sino más con manteca de cacao, mientras que entre los sabores secundarios también hay notas florales, cuero, madera y un toque herbáceo, que también se siente en el retrogusto, gracias también a una mayor suavidad del sabor de pimienta. Me toma una hora y 20 minutos fumar este Punch hasta el final, que ya en ese punto estaba a punto de quemarme los dedos y como el humo siempre fue abundante, pues nunca dejé de querer fumarlo.

En general la intensidad fue media, al igual que la fortaleza y hasta ahí podríamos definir a un cigarro promedio, pero la gran fuerza del Punch viene en sus sabores y lo que seguramente ha sido su evolución en los años que tiene de guarda. Con una década de humidor sigue siendo una experiencia compleja y las notas picantes no parecen haberse desvanecido, sino que se mantienen como un sabor adicional y no algo que distrae. La propiedad cremosa de estos sabores hace que se mantengan largo tiempo en boca y que en ese rato también evolucionen, incluso después de haber botado el humo. No se me ocurre un buen maridaje, pero tuve la oportunidad de tener un buen whisky a la mano y la experiencia fue extraordinaria, pero me imagino que con esta guarda, casi todo le quedaría bien. Sin duda es un habano que mejora notablemente con la guarda y la experiencia se hizo grandiosa gracias a ello.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Punch
Modelo: Punch
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda (Gran Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $18,00
Puntuación: 93

Valentino Siesto – Habano (Robusto)

Valentino Siesto es una marca relativamente nueva, fundada en 2014 fabricando tabacos en Tamboril, en República Dominicana. Su página web es algo ambigua en esta explicación, pues no queda claro si tiene fábrica propia o si sus productos son fabricados por alguien más. En cualquier caso, por lo que he visto, se trata de cigarros bien hechos y con una anilla muy vistosa. Hoy voy a probar uno llamado Habano, por la hoja que lo cubre, proveniente de Ecuador. También tiene capote Olor dominicano y tripa dominicana, de la región de San Vicente. Por lo que he podido averiguar, sus tabacos son añejados de 6 a 10 años antes de ser enrolados, aunque no especifica cuál línea ni qué parte del tabaco. Pero sin más, vamos con éste.

Esta capa Habano se ve muy bien siempre que no tengas mucha atención al detalle, pues el cigarro tiene una vena bastante destacada que abarca todo lo largo y solo espero que concentre sabores y no problemas. La calidad y vistosidad de la anilla de verdad que contrasta bastante con esa hoja tan llena de detalles, pero al menos tiene aromas agradables a madera y pimienta. En el pie repite aromas, pero son más hacia notas de tierra húmeda y al momento de picarlo con la guillotina doble me encuentro con el primer problema real. El cigarro tiene un box press que hace de él algo más rectangular de lo que parece en las fotos y a la hora de hacerle un corte plano, pareciera que esa vena tan prominente de la capa tiene una superficie más dura y el hecho es que el cigarro se rasga al nivel de la cabeza por esa misma vena. Le doy algunas caladas en frío pero por esa rotura está escapando aire, aunque la calada en frío me da notas de tierra húmeda y madera.

Una vez encendido, el Valentino Siesto ofrece sabores desde las primeras caladas, aunque con un marcado escape de aire por la cabeza. Los sabores son relativamente dulces y picantes, incluyendo un fuerte componente de madera y notas más suaves de tierra y cuero, pero todo con una intensidad media y una fortaleza media-baja, aunque en el retrogusto sí hay una nota insistente de pimienta. La quemada es bastante buena, recta y con una ceniza bien formada, que solamente tiene como aspecto negativo el tiro y si ves detenidamente, puedes notar del lado derecho del cigarro en la imagen cómo se está viniendo parte de la capa.

El segundo tercio del Valentino Siesto Habano es más cremoso y de humo más abundante. Pareciera que el tema de la capa no me va a dar problemas y mantengo la fumada con eso en mente. Los sabores son más dulces, pero el sabor de madera continúa siendo el de mayor intensidad, seguido por sabores a pimienta y avellanas. El retrogusto parece tener menos pimienta, lo que me lleva a atreverme más a probarlo. La quemada a nivel de anillo de combustión es perfecta y es solamente esa sensación de que hay un escape de aire en cada calada lo que me incomoda, pero por lo general se porta bien el cigarro.

El Valentino Siesto Habano termina bien y mal. Comienza el último tercio con sabores agradables, que incluyen básicamente los mismos del tercio anterior, como madera, pimienta y avellanas, específicamente en ese orden, con un retrogusto de pimienta principalmente, pero también algo de frutos secos en general y cuero. Sin embargo, al poco rato de estar en este último tercio aparecen sabores que no son nada agradables y un aumento considerable de la nicotina. Pienso que es una consecuencia de que la capa se haya estado rompiendo tanto que en el último tercio, entre la saliva y el uso constante, finalmente la liga haya dejado de funcionar y algo haya quemado a destiempo. Este cambio en la fumada me hizo dejar el cigarro a un lado, cuando aún le quedaba algo de tiempo útil.

El Valentino Siesto tenía todo para ser un buen cigarro: buena pinta, sabores dentro del rango de los agradables, una anilla llamativa y recomendaciones de amigos. Sin embargo, con todo producto hecho a mano hay sus bemoles y es imposible que todos salgan buenos. Por un lado debí haber sido más cuidadoso a la hora de escogerlo y de picarlo, o haber buscado más información, quizá. Pero el tamaño de la vena en la hoja creo que debió haber sido revisado por control de calidad en la fábrica, pues fue su mayor problema y uno que, de momento, no me deja la mejor impresión de la marca. Una lástima porque, como mencioné, tenía mucho a su favor. Estoy seguro que no todos son así y si quieres descubrirlo tú mismo, contacta a Gentleman Brothers.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Valentino Siesto
Modelo: Habano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana (Olor)
Tripa: República Dominicana (San Vicente)
Precio: $8,50
Puntuación: 77