Tiago – Familia Elegida Habano (Toro)

En el año 2019 una empresa llamada ACE Prime debutó en el mercado del tabaco con un lanzamiento bastante ambicioso, incluyendo tres marcas y un total de siete blends. La empresa estaba formada por tres cabezas: Luciano Meirelles, Eradio Pichardo (que es el master blender) y el ex-jugador de la NBA, Tiago Splitter. Pichardo, además de master blender, también tenía una fábrica con su nombre. En 2020 la empresa se asoció con Crowned Heads para que le manejara la distribución, a cambio que los productos Mil Días y Juarez fuesen fabricados en la Tabacalera Pichardo. Sin embargo, en 2023 la sociedad se disolvió y Pichardo se fue por su lado, dejando la empresa en manos de Meirelles y Splitter, y cambiando el nombre de la línea Pichardo a Tiago, pero sin cambios en el blend.

He estado investigando un poco sobre este cigarro, pues al parecer existen al menos tres versiones que son iguales, pero solo cambia el nombre y la posición de la anilla inferior. Hay uno llamado Reserva Familiar, otro llamado Familia Elegida, que es el que tengo en mis manos, y otro llamado Familia Escogida. Entiendo que Escogida y Elegida son sinónimos y pensaría que se trata de una simple equivocación, pero cuando veo imágenes de ambos, me entran sospechas. En cualquier caso, se trata de un cigarro con una capa Habano proveniente de Ecuador, sobre capote nicaragüense y una mezcla de tabacos de Nicaragua y República Dominicana en su tripa. Por lo pronto tiene aromas a notas florales y madera, mientras que en el pie descubierto hay aromas de madera y frutos secos. Finalmente lo pico y la calada en frío me da aromas de chocolate, cedro y nueces.

Si te fijas bien en la imagen anterior, la capa no llega hasta el pie del cigarro y esto normalmente lo hacen muchas marcas para que aprecies los sabores del capote y de la tripa antes, pero algo que me sorprendió con el cigarro es que hasta que comenzó a quemar la capa, los sabores eran escasos, apenas con alguna nota de paja y pimienta. Pero apenas comenzó a quemar la capa, los sabores a tierra, cedro y pimienta se sintieron más, alternando en segundo plano con notas de pasas y chocolate. A lo largo de este tercio ese sabor de tierra se sintió más mineral, y la quemada se comportó de lo mejor, produciendo buena ceniza, humo abundante y un anillo de combustión muy decente.

En el segundo tercio del Familia Elegida Habano, las notas de chocolate y pasas siguen prevaleciendo en el paladar, alternando su liderato y manteniendo en segundo plano a sabores como el de tierra y madera, pero es a partir del punto medio del cigarro que los sabores de tierra aumentan su intensidad y los de paja reducen, dando un cambio interesante a la fumada y siendo acompañada por mayor intensidad en los sabores de pimienta a partir de ese mismo punto. La quemada sigue siendo buena, aunque ya no sostenga la ceniza, pero no da problemas ni siquiera de encendido, aunque hay momentos en donde le doy un toque de fuego porque pareciera que se apaga… y no está apagado.

En el último tercio los sabores de tierra y chocolate son los principales, nuevamente peleando por el liderato pero sin superarse de manera regular. La pimienta, pasas y cedro se mantienen entre los sabores secundarios pero esa nota mineral se siente también y no es dependiente en realidad del sabor de tierra. Esta tendencia de sabores acompaña al Tiago Familia Elegida Habano hasta el final, que llega con una intensidad media y una fortaleza media-baja, que caracterizó a casi toda la fumada y me toma una hora y 25 minutos acabar.

El Tiago Familia Elegida Habano es un cigarro con sabores agradables y una construcción bastante buena, pero no es un cigarro especialmente fuerte… y aunque no necesita serlo para cumplir con su función, creo que algo más de fortaleza e intensidad le permitiría destacarse más en un inmenso mar de competencia, en donde casi todos los productos lo pueden superar. Quizá es que no es un cigarro para mí, pero la verdad es que lo disfruté, aunque en momentos esperaba que lo pudiera disfrutar más. Esa sensación de que estaba apagado y que le tuve que dar un toque de calor para reencenderlo se repitió varias veces durante la fumada. Pero dentro de su mercado y las opciones, creo que se vuelve una más, que bien puedes elegir y no tener problemas, pero tampoco una experiencia superlativa.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Pichardo
Marca: Tiago
Modelo: Familia Elegida Habano
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $11,50
Puntuación: 85

Ron: Sr. P XO

Hay botellas llenas de información sobre el líquido que contienen. Hablan de la materia prima, de la fermentación con horas y mantenimiento, mencionan el tipo de destilación, el añadido de levaduras (si las hubiere), el tiempo de destilación y el método e instrumento utilizado. Luego mencionan la rectificación, el añejamiento, el tipo de barricas, la ubicación, el tiempo y si hay un cambio o uso adicional de barricas. También hablan del contenido alcohólico.

Luego hay otras botellas que apenas si tienen una marca de 3 letras y no dicen nada.

Recuerdo hace unos meses que estaba viendo rones venezolanos ganadores de medallas en concursos, y me iba molestando poco a poco porque aparecen rones que nunca antes había visto ni siquiera en Venezuela y algunos además con nombres muy poco imaginativos, entre los que no sabría si ubico este Sr. P. No porque no sea imaginativo, sino porque no recuerdo si estaba en esa lista.

El hecho es que la botella no indica nada de lo que está contenido en ella. Incluso, solamente sé que es ron porque la botella lleva el sello de la denominación de origen Ron de Venezuela. También tiene un sello XO en el cuello, pero eso nunca está adherido a alguna edad.

Ron Sr. P

En nariz tiene aromas a caramelo, miel, vainilla, una leve nota de madera y algo de azúcar morena. Mientras que en boca se sienten básicamente las mismas notas, con una intensidad alcohólica marcada y notas adicionales a pasas, almendras y banana. En el retrogusto se siente melaza y caramelo.

En verdad me pasa con el Sr. P lo mismo que me pasaba con el bourbon Two Stars que probé recientemente: no tiene nada de malo. Sin embargo, no puedo decir que no tiene nada de bueno, porque sí que lo es. Pero simplemente es un ron venezolano sin descripción. Sin embargo en la cata no se aprecia algún factor diferenciador, porque estoy seguro que no lo tiene.

El Sr. P XO seguramente sigue el patrón marcado por tantas otras marcas que no parecen innovar ni diferenciarse en el mercado de rones nacional: destilado por columnas, añejado durante un máximo de 8 años en barricas ex-bourbon de varios usos, embotellado a 40%. El precio estaría interesante, porque la botella es bastante llamativa.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: XO
Marca: Sr. P
Origen: Venezuela
Edad: NAS
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 78

Camacho – Connecticut (Toro)

Tenía serias dudas sobre las capacidades de este cigarro, principalmente porque mi experiencia con Camacho nunca ha sido la mejor, a menos que tengamos en cuenta a sus productos pre-Davidoff, aunque hay algunos que sí me han gustado. No obstante, recuerdo haber fumado un Connecticut de esta nueva camada (bueno, nueva, aunque tiene fácilmente 20 años en el mercado) y no haberlo pasado muy bien. En realidad no han sido cigarros que he tenido en mi lista de compras, a menos que tenga en cuenta el American Barrel-Aged, que recientemente la marca decidió descontinuar.

También pasa que, hasta donde tengo entendido, el blend de este Connecticut es de esos vieja escuela, que suelen ser más suaves que los nuevos que han salido en años recientes, pero dado que no hace mucho probé el Connecticut hecho por los Eiroa, quise darle la oportunidad al «nuevo» de la marca. Por lo pronto tiene una capa Connecticut ecuatoriana, sobre un capote Corojo hondureño y un par de hojas en la tripa que no había visto antes, una llamada Generoso, de Honduras y otra llamada Alemán, de República Dominicana. Según la marca, el blend no fue cambiado en la transición y por lo pronto la capa tiene aromas de tabaco dulce y paja, mientras que en el pie hay aromas más variados, que incluyen tierra y más paja. En la calada en frío me encuentro con paja, roble, tierra y un toque de melaza.

El Camacho Connecticut enciende bien, gracias a un buen tiro, pero también lo hace rápidamente y de manera uniforme. El humo es denso y rico y me da sabores intensos de paja, cedro y un fondo de tierra húmeda, mientras que en el retrogusto hay notas suaves de pimienta, tierra seca y algo que me recuerda a vegetales. A lo largo del tercio también hay una nota cítrica que me recuerda a la cáscara de mandarina, pero en términos generales es tan suave como esperaba, con una intensidad media y una fortaleza media-baja, y un anillo de combustión muy bien portado.

Gracias al tamaño de estas anillas de Camacho, el segundo tercio marca el límite en donde se puede mantener la etiqueta e identificar al cigarro, pero en esta sección ese sabor de tierra húmeda se vuelve el principal, aunque sigue habiendo abundancia en las notas de pimienta y la cáscara cítrica, y tanto quemada como cantidad y riqueza de humo siguen siendo similares. Es un cigarro que si bien no es fuerte ni demasiado intenso, sigue siendo agradable para fumar y sostiene una buena ceniza que mantiene la llama y no hay que prestarle demasiada atención.

En el último tercio los sabores se conjugan bastante y se siente como una amalgama de ellos en donde es fácilmente identificable la tierra, la madera, la pimienta, la cáscara cítrica y las notas vegetales/herbáceas. Incluso, en el retrogusto, junto con la pimienta sutil se sienten notas más abundantes de melaza. Pero en verdad no hay una gran intensidad de ninguno, llegando apenas a media, pero dejando humo abundante en cada calada y la oportunidad de sentir una gran densidad de él. Me toma una hora y 35 minutos fumar el Camacho Connecticut hasta el final.

Primero lo primero: no es el mismo blend que el Camacho original. Es imposible. Este cigarro es suave, con una limitada tendencia hacia medio, pero no muy complejo. Sin embargo, he fumado varios ya y he probado distintos maridajes con poco éxito, pero un día lo fumé fue en una cervecería con varios productos artesanales, y con las cervezas fue una delicia, incluso con las más fuertes. Y es que a la hora de maridar para un Connecticut hay opciones más limitadas, pues la mayoría de los destilados suelen superarlos y mi experiencia con café no fue la mejor para este cigarro, pero con cervezas robustas, fue un excelente acompañante, destacando las notas más dulces de la fumada en cada trago. Si bien el Camacho Connecticut no es el mejor de la gama, tiene un buen uso como maridaje de cerveza.

Ficha Técnica:
Fabricante: Agroindustrias Laepe S.A.
Marca: Camacho
Modelo: Connecticut
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Honduras (Corojo)
Tripa: Honduras (Generoso), República Dominicana (Alemán)
Precio: $7,50
Puntuación: 84

Nestor Miranda – Special Selection (Coffee Break)

Originalmente lanzado en 2006, el Special Selection de Nestor Miranda es su cigarro de mayor gama o al menos el que publicitan como lo más selecto de la marca, aunque no sea el más vendido. La marca Nestor Miranda originalmente apareció como parte del portafolio de Miami Cigar Co. pero el Special Selection fue descontinuado en 2014, cuando decidieron rediseñar el portafolio, con resultados variados. Esto hizo que en 2019 volvieran a lanzar la línea como parte de la celebración de sus 30 años.

En 2020 lo probé en Toro y me pareció una muy buena opción, al punto que le di 92 puntos, pero esta vitola llamada Coffee Break con medidas de 4½ x 50 me llamó bastante la atención, aunque honestamente no sé de dónde lo saqué. Se trata de un puro nicaragüense, con capa Habano, capote Criollo 98 y tripas de Condega, Estelí y Jalapa, fabricado por My Father Cigars. Su capa tiene varias venas, pero es bastante uniforme en colores, con aromas a establo y cedro, mientras que en el pie se aprecian cedro, melaza y pimienta. Lo pico y la calada en frío me da aromas de galletas danesas y un toque de pimienta.

Tiene su golpe de pimienta en las primeras caladas, como me he venido acostumbrando, pero a lo largo de la primera mitad también aparecen sabores de canela, maní y café, como para hacerle honor a la vitola. En el retrogusto me encuentro con pimienta y nueces. La quemada es bastante buena, el humo abundante y la fortaleza se coloca en media, con una intensidad media alta. Quema mucho más lento de lo que pensaría que dura un coffee break, pero afortunadamente no tengo el tiempo contado para fumarlo y me tomo mi tiempo.

En la segunda mitad aparece un sabor de chocolate que definitivamente no sentí en la primera mitad pero se vuelve casi dominante, aunque hay abundantes sabores de café, nueces, cuero y madera, mientras que en el retrogusto hay madera de cedro y pimienta. La quemada sigue siendo igual y la intensidad se mantiene en el mismo punto, aunque la fortaleza aumenta a media-alta y al cabo de una hora y 5 minutos este Coffee Break llega a su fin.

Coffee Break es un término que significa una pausa para tomar un café y aunque esa pausa rara vez debería superar la media hora, dudo mucho que este Special Selection esté diseñado para ese segmento, sino más bien para destacar su acompañante ideal, aunque en realidad nadie te va a obligar a fumar este cigarro con un café. No obstante, creo que harían un buen maridaje. Dicho eso, el Special Selection sigue siendo un muy buen cigarro y en esta vitola es tan bueno como el Toro, pero con menor duración. Afortunadamente sigue siendo un cigarro de buen precio y por eso seguirá siendo algo que con gusto mantendré en rotación.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Nestor Miranda
Modelo: Special Selection
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Coffee Break (Rothschild)
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano)
Capote: Nicaragua (Criollo 98)
Tripa: Nicaragua (Condega, Estelí, Jalapa)
Precio: $7,00
Puntuación: 91

Whisky: St. Kilian Classic

St. Kilian es una marca alemana que hace whisky al estilo escocés desde 2012. Se encuentra ubicada en Rüdenau y fue creada por Andreas Thümmler, David F. Hynes y Mario Rudolf. En 2019 lanzaron esta versión de whisky clásica con apenas 3 años de añejamiento, de lo cual 70% añeja en barricas ex-bourbon y 30% en barricas ex-jerez. El Classic es uno de dos expresiones básicas de la marca, siendo este el que llaman Mild & Fruity (suave y afrutado) y existiendo otro llamado Rich & Smoky (rico y ahumado), ambos embotellados a 46% de alcohol.

St Kilian Classic Whisky

Haciendo honor a su promesa, el St. Kilian Classic se presenta como la propia cornucopia ilustrada con aromas muy afrutados a durazno, pera, ciruelas, frutos rojos que destacan la frambuesa, torta de banana y regaliz. Hay alguna nota especiada, pero básicamente son frutas lo que se siente.

En boca el 46% apenas si se siente, principalmente porque esa sensación alcohólica es prácticamente superada por esos sabores de frutas, en donde se aprecia una nota horneada en la pera, con clavo, banana, vainilla, mazapán y un toque muy suave de la madera. En el retrogusto me encuentro con notas de frutas y miel.

Ciertamente es una cesta frutal este St. Kilian y para ser mi primera aproximación al whisky alemán, creo que si bien son sabores muy agradables y realmente algo que podría volver a tomar con mucho gusto, no creo que sea un whisky con una personalidad muy destacada, pero por un precio que ronda los $35 por botella (aunque sea de medio litro), es una buena opción, pero únicamente si estás en Alemania y no sabes qué tomar, o como regalo de alguien que haya visitado Germania.

Ficha Técnica:
Fabricante: St. Kilian Distillers
Nombre del Whisky: Classic
Marca: St. Kilian
Origen: Alemania
Edad: 3 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 84

HVC – LCA Masterpiece

Este cigarro es el resultado de la colaboración entre Brian Desind, de Privada Cigar Club, y Reinier Lorenzo, de HVC Cigars. En su colaboración hicieron dos cigarros, uno exclusivo para Privada Cigar Club y el otro exclusivo para Limited Cigar Association, siendo este el de la última mención y ambos cigarros lanzados en abril de 2024. El blend consiste en la misma tripa y capote, solamente cambiando la capa. En el caso de este cigarro, está cubierto con una capa San Andrés mexicana y tanto tripa como capote proviene de las fincas de Aganorsa Leaf, donde es fabricado. Se trata de un Toro con medidas 6½ x 52, que promete ser de alta intensidad.

La capa de este HVC es brillante y con varias venas, aunque casi todas muy pequeñas y casi que da la impresión que es liso. Sin embargo, esa capa es bastante oscura, al punto que no pareciera natural ese color. Tiene aromas a pasas y chocolate, mientras que en el pie tiene notas de chocolate en polvo y café. La calada en frío me da notas de pasas y en general de frutas en ese estilo con una nota de café cremoso, como un macchiato.

El LCA Masterpiece comienza dulce y envolvente, con humo abundante y sabores a cedro y café, mientras que en el retrogusto hay un toque de no muy fuerte de pimienta y una cierta nota floral. Si alguna vez has tenido la oportunidad de probar un licor de café como Kahlúa, el sabor de café en este cigarro tiene ese matiz medio artificial y medio dulce. Ese sabor de pasas evoluciona durante el tercio y adquiere un leve sabor como de higos también, así como una cierta nota ligeramente dulce y terrosa, mientras que la quemada es una maravilla, con un anillo de combustión bastante recto y humo abundante. La intensidad está en media, con una fortaleza similar.

En el segundo tercio el sabor de cedro pasa a ser parte del retrogusto, donde acompaña a la pimienta negra y las notas florales, mientras que en el paladar se aprecian notas de té, licor de café y finalmente algo de chocolate. Tanto la complejidad como las transiciones han sido muy agradables durante la primera mitad y en el punto medio aparece una nota insistente de canela y cuero, pero no mucho más. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad media-alta en este tercio y aunque la quemada no es del todo buena, al menos se mantiene encendido y sin necesidad de retoques.

El retrogusto en el último tercio es igual al del segundo, con cedro, pimienta negra y notas florales, y los sabores en el paladar son básicamente los mismos también, destacando chocolate y café, aunque esta vez es más como una nota genérica de café y no tanto ese matiz de licor de café. La canela y el cuero siguen presentes e incluso una suave sensación picante en la garganta. La quemada es igual de irregular que en el tercio anterior, pero sigue siendo algo que se corrige solo, mientras que el humo y el tiro se mantienen bien. Al cabo de una hora y 40 minutos, este LCA Masterpiece llega a su fin.

Quizá es mi experiencia previa con HVC que me predispuso a mucho de lo que sentí y dejé de sentir en esta fumada, pero mi experiencia con la marca normalmente va atada con una gran sensación picante y una fortaleza media-alta y más allá, y el LCA Masterpiece es todo menos eso. Aunque me parece un buen cigarro y un blend interesante, no quisiera que deje de ser una edición limitada y esporádica, o al menos no quisiera que HVC tome este estilo como una tendencia. En realidad es un buen cigarro, pero alejado de los sabores y la fortaleza a los que HVC me tiene acostumbrado.

Ficha Técnica:
Fabricante: Aganorsa Leaf
Marca: HVC
Modelo: LCA Masterpiece
Dimensiones: 6½ x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 86