Ron: Sixty Six Family Reserve

Antes que te preguntes de dónde saco estos rones tan raros y a quién le va a interesar probar un ron que aparenta tan poco, al menos por el nombre, ten en cuenta que este es un ron de la destilería Foursquare en Barbados, y es esa la razón principal por la que me animé a probarlo.

Su nombre proviene del año de independencia de Barbados, que es 1966. Viendo la historia de esta pequeña isla, no me impresionaría que hagan uno llamado Twenty Two, por el año de separación de la corona inglesa (2022). La independencia de Barbados, como la de cualquier otro país, representó el momento en que los barbadenses podrían crear y regir sus propias leyes.

La parte de Reserva Familiar o Family Reserve se refiere a que el ron en Barbados originalmente era destinado a reservas familiares antes de su independencia, gracias a la evaporación anual acelerada, o lo que se conoce como el impuesto a los ángeles.

Este ron comienza su vida como un destilado de columna y alambique, combinado al 65% de alcohol y es añejado durante 12 años en barricas de roble blanco americano exbourbon. Es decir, el blend es hecho antes del añejado y no después, como ocurre con muchos otros. Finalmente es embotellado a 40% de alcohol.

Siendo 40% de alcohol, no sorprende del todo que los aromas de la copa no sean protagonizados por un golpe alcohólico, o al menos no tanto como otros rones de Foursquare acostumbran. Los aromas son principalmente de madera, pero no dominantes de ella, destacando también durazno, pasas, ciruelas y arándanos. Luego de un rato aparecen aromas menos frescos, pero igualmente abundantes a nueces, coco y vainilla.

En boca me llama la atención lo dulce que se siente, pues no es lo típico de rones de Barbados, en donde tiende a dominar la nota seca. Nuevamente es madera de roble el primer sabor que siento, pero esta vez no es una gran abundancia de frutas lo que aprecio después. En realidad es un sabor genérico de frutas con vainilla, toffee y es luego de un rato que puedo identificar el durazno y el coco. La permanencia es media-larga, pudiendo alcanzar hasta los 12 segundos después de probarlo, mientras que su retrogusto es de coco, madera y melaza.

Directamente voy a admitir que el Sixty Six me gustó tanto como esperaba que me gustara. Pero también creía que tendría mucho más sabor del que tiene. Para ser un ron de 12 años, creo que podría tener más, pero no lo tiene. No obstante, con gusto pagaría los $50 que cuesta en USA y que lamentablemente se traduce en alrededor de $75 aquí, pero con tantas opciones dentro y fuera de Barbados, o incluso dentro de Foursquare también y en ese mismo rango de precios, creo que hay otras opciones, como el mismo R.L. Seale de la misma gente, con sabores muy distintos pero igualmente atractivo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare Distillery
Nombre del Ron: Family Reserve
Marca: Sixty Six
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

Oscar Valladares – The Oscar Maduro

No me cabe duda que una de las presentaciones más originales y diferentes de un producto en el mundo del tabaco la tiene Oscar Valladares, específicamente con su producto llamado Leaf, que en realidad es hecho para otra marca. Pero precisamente por eso no se podía quedar atrás para un producto de su propia marca y ese es The Oscar, tanto en capa Maduro como Habano, viene envuelto por la parte inferior en una hoja de capa candela. Esta envoltura no se enciende y se debe quitar antes de fumarlo, pero el cigarro se ve muy singular en el humidor. Este incluye la misma liga central del The Oscar Habano de capote hondureño sobre tripa de Honduras y Nicaragua, pero en esta ocasión tiene una capa San Andrés mexicana.

La anilla es idéntica a la del Habano y la capa no es mucho más oscura. Poniendo un cigarro a lado del otro es fácil determinar cuál es cual, pero sin la referencia el Habano es bastante oscuro y el Maduro no es tan oscuro como otros. La capa de este es más corrugada y menos lisa, lo cual funciona como puntos de referencia pero igualmente cuando tomas el cigarro del humidor, no es fácil determinar esas cosas. Los aromas a canela, madera, tierra, chocolate y bosta de la capa son ciertamente singulares y esos sí que no se encuentran en el Habano. La calada en frío presenta crema pastelera dulce, cedro, cuero y pasas, pero el tiro se siente algo apretado y siendo un 6×60, esa no es buena señal.

Dado que el lugar en donde estoy fumando es mi terraza habitual pero esta vez bañada por lluvia y mucho viento, tengo que hacer la foto en una parte poco iluminada y encerrada, pero afortunadamente dejó de llover y ventear rápidamente. En cuanto a la fumada, esta comienza con abundantes notas de café espresso, maní, paja, roble y chocolate, muy al estilo que su capa destaca, pero con notas sorprendentemente suaves en su retrogusto, donde apenas si se encuentra esa crema pastelera de la calada en frío. El tiro mejora pero todavía dentro de la categoría de apretado y pienso si me hubiera ido mejor con un corte en V, pero desisto de ello cuando descubro que me da fastidio ir a buscar la guillotina. La intensidad es media-baja y la fortaleza es media, pero estoy seguro que no se mantendrán por mucho. La ceniza se cae sola llegando a la mitad del primer tercio, pero no se siente escamosa.

Pensaba que el segundo tercio tendría mayor fortaleza, pero no es así. En efecto, es mucho más cremoso, pero no más fuerte. Los sabores siguen siendo dominados por el café espresso, seguido de maní, cuero, tierra y muy suave de chocolate, aunque es cuando supero el ecuador del cigarro que ese chocolate se potencia y se pone justo por debajo del café. La crema pastelera del retrogusto desapareció y es sustituida por una sensación picante suave, pero no con una intensidad que me permita verificar qué tipo de pimienta puede ser, o si realmente es pimienta. En construcción no ha habido muchos cambios, pues el tiro sigue algo apretado y el anillo de combustión algo desviado, pero se siente sólido y bien encendido, por lo que no creo que haya mayor problema. Fortaleza media e intensidad media-baja.

Si observas detalladamente podrás ver que el anillo de combustión en la imagen del segundo y último tercio está igual de desviado y este problemita ha sido el que ha tenido el cigarro desde el inicio. Le he dado algunos retoques per el anillo retoma su desviación de manera casi inmediata, por lo que finalmente decido dejar de corregirlo. El tiro mejora en el último segmento, lo que me hace pensar que su causa estaba antes y ya fue quemada, pero para este punto y después de tanto tiempo, no esperaba gran cambio en ese respecto. Los sabores en el último tercio siguen siendo más fuertes de café espresso, pero con una notable participación del chocolate seguido de paja, canela, madera y cuero, con la misma intensidad y fortaleza que he sentido desde el inicio. Dejo al cigarro morir con dignidad cuando alcanzo las dos horas y media de fumada.

El The Oscar es un cigarro que no te deja indiferente, sobre todo cuando estás en una tienda y lo llevas a la caja. A todo el mundo le llama la atención y en estas dimensiones, más aún. En mi caso llegó en un paquete, pero cuando estoy con amigos es un cigarro que me gusta llevar porque siempre puedes comenzar una conversación con él. Pero en cuanto a la fumada, se trata de uno de esos cigarros de capa madura que no es fuerte y eso no es algo para lo que mucha gente está preparada, por lo que no es un cigarro que le recomendaría a alguien que no tenga mucha experiencia fumando, sobre todo porque con poca experiencia te puede intimidar un cigarro así y vas a querer «entrenarte» para poder con él y a la hora de fumarlo y que no sea tan fuerte, te puede desilusionar. En lo personal, sí me gustó pero me gustaría mucho más si el tiro no estuviera tan apretado. Afortunadamente, tengo otro en el humidor.

Linga – Most Wanted

Para mi última prueba de un Linga Cigars, decidí irme por el más recomendado. No solo por quienes me lo vendieron, sino incluso amigos que han visitado República Dominicana y lo han probado, así como amigos que viven en ese país y están expuestos a una gran cantidad de marcas emergentes dominicanas y han encontrado en el Most Wanted de Linga una propuesta atractiva. Buscando eso mismo, me dispuse a probar este cigarro de capa San Andrés mexicana sobre capote Habano ecuatoriano y tripa dominicana, hecho en República Dominicana. El Most Wanted está disponible en cuatro vitolas distintas, pero todas tienen el mismo precio de $8, aunque puede variar de un mercado a otro. Aunque dos de los productos son de tamaños «normales» como este toro 6×52 que voy a probar y un robusto 5×50, también hay un gordo 6×60 y un 7×70 llamado grande. El Most Wanted es a propuesta más apuntada hacia el mercado americano y por eso esas dimensiones.

Pero también es verdad que hasta el momento no he tenido una experiencia del todo positiva con Linga, por lo que este cigarro puede ser el del cambio para bien o el de no querer probarlos más. Aunque la capa del Most Wanted se ve sorprendentemente rústica, el cigarro se nota bien construido, con una gran variedad de colores sobre la capa pero estos hacen una muy efectiva armonía con la anilla, mostrando tonalidades similares un cierto brillo a todo lo largo. Sin embargo, me sorprenden los aromas que no son los típicos de una capa San Andrés, destacando más notas a piña fermentada, notas perfumadas que me recuerdan a las típicas colonias de abuelo como Roger G. Gallet, también hay aromas ácidos o que me recuerdan a sabores ácidos y paja. En la tripa se aprecian esas mismas notas de fruta fermentada, pero a la hora de picarlo y apreciar la calada en frío, estas notas de frutas desaparecen y lo que se sienten son notas de madera y aserrín.

Pero el Most Wanted comienza exactamente como estaba rezando que no se comportara, al menos en parte. A ver, la construcción es fenomenal, con una ceniza blanca y muy firme, que se rehúsa a soltarse del cigarro, también un anillo de combustión muy recto y humo abundante en cada calada. En la imagen se ve increíble y si esta reseña fuese solo de imágenes, el Most Wanted sería un ganador, incluso sin hacerle fotos al primer tercio y la verdad es que quería darle la oportunidad de que mejorara en el segundo tercio y no fue así, razón por la cual no hay fotos del primer segmento. Pero el Most Wanted tiene una infinidad de sabores que parecen infusionados, como frutas fermentadas, notas ácidas que llegan a ser desagradables, anís, lychee e incluso una nota que solo puedo clasificar como umami. Pero ninguna de estas notas son agradables y aunque en el momento que suelto el humo se sienten notas de tabaco rico y abundante, al momento en que dejo de fumarlo y en el ambiente se sienten las notas de la capa quemando, hay una abundancia de incienso y aromas que me recuerdan a estar sentado cerca de jóvenes que apestan a vape.

El segundo y último tercio no mejoran, destacando muchísimas notas de frutas maceradas, notas ácidas, fermento, perfume y una nota dulce y suave como de melaza. El tema es que por un lado no lo quiero dejar, porque me rehúso a dejar un cigarro, pero por el otro no quiero dejar de darle caladas porque cada vez que lo hago me veo obligado a oler el incienso que suelta la capa y ese es peor, por lo que el Most Wanted también desarrolla notas amargas, sobre todo en el último tercio. No obstante, comenzando ese último tercio y ver que las cosas no solo no mejoraban, sino que además parecían empeorar, decidí dejarlo a un lado. La intensidad de los sabores va de media a media-baja a lo largo de la fumada, con una fortaleza que se queda en media desde el inicio. Me tomó una hora y 15 minutos fumarlo hasta donde lo dejé.

Para esta reseña en realidad fumé dos cigarros, pero luego del primero hablé con quien me lo vendió y le conté mi experiencia y me sugirió fumarlo de nuevo para confirmar. Solo me hizo falta encender ese segundo cigarro y darme cuenta en las primeras caladas que sería la misma experiencia. Una experiencia que confieso ha sido una de las peores que he tenido este año, incluso si estamos dentro del primer mes, pero también diría que es de las peores del año pasado. También hablé con algunos amigos que me lo recomendaron y me dijeron que la liga no es la misma y que la que ellos fumaron no era saborizada como esta parece ser. Pero está bien si la marca decidió cambiar la liga y hacer un cigarro infusionado, pero que lo digan al menos.

Whisky: Tomatin 12

En mi constante tomadera de fotos, especialmente cuando estoy fumando, este Tomatin 12 se ha convertido en parte esencial de muchas imágenes. Precisamente por eso, me llamó la atención que no lo hubiese reseñado antes y como ya voy como por la mitad de la botella, pensaba que para luego sería tarde. Aunque afortunadamente está a buen precio, así que reponerla no debe ser complicado, espero.

Pero con el auge y furor que recibió el Tomatin Legacy, tanto en este blog como en cualquier tienda, conseguir el Tomatin 12 se me hizo mucho más fácil y una vez que lo probé en realidad quedé prendado.

Se trata de un producto de la destilería Tomatin, lanzado en 2015 y hecho de whiskies de 12 años añejados en barricas exbourbon y exjerez, para luego ser embotellado a 43% de alcohol. Cualquiera que vea todas estas características y sepa que se trata de una destilería que ha recibido diversos premios, estaría listo para leer un gran precio en la botella, pero el hecho que se puede encontrar por menos de $45 lo hace mucho más interesante. Creo que la mezcla es realmente finalizada en barricas exjerez, por lo que el blend de todos los productos de 12 años es envasado en esta última barrica y se deja reposar ahí por un tiempo no establecido, aunque suele ser menor a un año.

En nariz es muy llamativo, incluso siendo un Highland, que tienden a tener aromas y sabores más sutiles. Esa nota de jerez es muy marcada, con toques de frutos rojos como cereza y frambuesa, pero también regaliz roja, almendras, toques de vainilla y algo de madera tostada o charreada.

En boca es igualmente marcado su sabor, destacando más frutos rojos, manzanas horneadas, nueces y sabores al estilo del bourbon o incluso un dejo de chocolate. Este chocolate se aprecia más en el retrogusto, que también incluye vainilla, coco y pera.

El precio de este Tomatin 12 es muy variado en todo el mundo. Lo he visto desde $35 hasta $65, pero creo que por menos de $50 es una buena opción. Ya por encima de eso, debe haber mejores. Pero para tomarlo solo o incluso para fumar es un gran acompañante, que produce un maridaje con cigarros de intensidad media, muy singular.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tomatin Distillery
Nombre del Whisky: Aged 12 Years
Marca: Tomatin
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $38
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 91

Joya de Nicaragua – Cinco Décadas

Cincuenta años no son algo fácil de lograr. Aunque no lo parezca, yo todavía no alcanzo esa edad, pero lograrlo con una empresa a la que le has dedicado una gran parte de tu vida es incluso otro nivel. Pero en 2018, cuando Joya de Nicaragua alcanzó ese número, creó una nueva línea llamada Cinco Décadas. Tuve la oportunidad de probarlo en vitola toro hace casi tres años, en abril de 2020 y en ese momento me pareció una tremenda experiencia, llegando a tener 90 puntos. En esta ocasión lo pruebo en Churchill, o la vitola que la marca llama El Presidente, con medidas de 7×50 y es una de las dos vitolas en que fue creado originalmente el cigarro. Al igual que en toro, la marca no describe el tabaco utilizado, limitándose a decir que es de los mejores tabacos disponibles en Nicaragua.

Aunque es un 7×50, en mis manos se siente ligeramente más delgado, casi hasta el punto de decir que es un Churchill real de 7×48 pero en verdad no saqué mi tabla de cepos para asegurarme. En la capa tiene aromas de frutos secos y viendo el largo del cigarro quisiera poder tener más detalles, pero la verdad es que no son aromas muy intensos. En el pie se siente una nota frutal dulce que acompaña esas mismas notas de frutos secos y, finalmente, en la calada en frío puedo apreciar jengibre, caramelo y frutos rojos.

El estilo del Cinco Décadas en Churchill no se pierde ni tampoco es muy distinto a su versión en toro, aunque es el Churchill el previo y el toro el que salió después, pero a lo que voy con esto es que el master blender realmente hizo su trabajo a cabalidad y las impresiones de sabores son muy similares, con notas de tierra y nueces en las primeras caladas, seguidas de frutos rojos y pimienta luego de un rato. Esta pimienta se siente mucho más concentrada y aunque no puedo hacer una comparación fidedigna de ambas experiencias con tres años de diferencia, sí puedo decir que la pimienta en esa ocasión y según la reseña, no estaba tan concentrada como puedo definir esta. Pero los frutos rojos no son tan prominentes aquí o al menos no son solo rojos, sino que hay una nota cítrica leve pero presente en todas las caladas y que existe también en el retrogusto. En tiro y quemada el cigarro va muy bien y eso no es de extrañar.

El Cinco Décadas quema lento y el toro creo que quemaba un poco más rápido, pero al igual que me da algo de pena y temor comprometerme tanto como para fumar un 6×60, este 7×50 aunque promete una fumada más concentrada, apunta a durar más o menos lo mismo o al menos su quemada lenta me hace pensar que será una fumada larga. No por larga quiere decir aburrida, pero hasta el momento no aprecio un momento que me haga pensar que quiero extender esta fumada más, o al menos no hasta la mitad del cigarro. Precisamente en ese punto medio el Cinco Décadas destaca sabores de mayor intensidad, pero igualmente manteniendo esas notas de pimienta, fruta cítrica, frutos rojos y nueces. El tiro es perfecto, produciendo humo abundante pero sin aturdir la fumada, con un anillo de combustión que no es del todo recto, pero que tiende a corregirse solo. La intensidad es media alta, con una fortaleza media.

En el último tercio no hay grandes cambios en el sabor, aunque sí hay una sensación más cremosa en ellos y la adición de un sabor a madera que no creo que estaba ahí antes, o al menos puede que esté presente desde el punto medio. El retrogusto es ligeramente más dulce y creo que es ahí de donde parte esa nota cremosa pero lleva la intensidad del sabor a media-alta y la fortaleza a alta, pero el hecho es que me toma tres horas acabar con el Cinco Décadas y después de tanto tiempo con el mismo cigarro, es inevitable sentir los efectos de la nicotina y una cierta molestia con que el cigarro no se quiera terminar. No me malinterpretes, pues el cigarro está fenomenal e incluso mejor que en vitola toro, pero simplemente requiere mucho tiempo que no siento que le quiero dedicar. Definitivamente existen cigarros para cada persona y cada tiempo y fumadas tan largas no van conmigo, pero eso no es defecto del cigarro.

Para sus 50 años, Joya de Nicaragua diseñó y creó un cigarro que no es diferente a lo que Joya de Nicaragua suele producir, pero que a la vez es único en su portafolio. Esta marca realmente se ha destacado, sobre todo en la última década, pero cada producto que sacan tiende a ser predecible en el sentido que va a ser un gran cigarro, pero al mismo tiempo algo oculto, pues no es una de esas marcas con intensa participación en redes sociales. Creo que como lo están haciendo ha sido lo mejor, y en el Cinco Décadas es una fumada compleja, larga y detallada, y quizá demasiado larga, pero prefiero que dure mucho a que dure poco.

Ron: Valinch & Mallet Venezuela CADCA 18 Years

Una joya absolutamente desconocida para mí, pero en realidad eso es algo que podemos decir de casi todos los rones venezolanos embotellados fuera de aquí. Pero en lo particular, Valinch & Mallet es una marca aún más desconocida para mí. Hubiese pensado que era una marca de herramientas o de martillos. Pero realmente se trata de una empresa comercializadora de whisky, que simplemente adquieren whisky o ron y en algunos casos lo almacenan ellos, en otros los añejan in situ, para luego embotellarlo.

En este caso se trata de un ron venezolano de Corporación de Alcoholes del Caribe (CADC), destilado por columnas en 2004 y embotellado en 2022, por lo que tiene 18 años y es el segundo ron venezolano más antiguo que he probado, siendo el Carupano Legendario el mayor, con 25 años. Por supuesto, hay diferencias y este Valinch & Mallet añejó durante 4 años en Venezuela y 14 años adicionales en Inglaterra. No solo eso, el embotellado de este ron es a 56,3% de alcohol, es decir directo de la barrica. Para cerrar, la producción está limitada a lo que da esa barrica, que son 269 botellas.

Es curioso que con una producción tan limitada, pero una concentración alcohólica directa de la barrica y una botella decorada con una reproducción del artista Giacomo Modolo, la botella sigue siendo estando $350 por debajo de la de Legendario.

En nariz el Valinch & Mallet tiene aromas mucho más sutiles de los que esperaría, incluso con 56,3% de alcohol y debe ser porque es de columnas, pero también porque todo ese tiempo en barricas inevitablemente suavizará el alcohol. Los aromas más intensos son de madera, vainilla y caramelo tostado, pero también hay notas más sutiles pero igualmente presentes a chocolate, pimienta y notas cítricas de naranja.

En boca es muy franco y muchos de esos aromas se repiten en sabores, en orden de intensidad: madera, pimienta, cáscara de naranja y vainilla, pero sorprende también porque hay muy poco caramelo, lo que me lleva a pensar que este aroma tan típico en el ron no es tan general como pensaba. También hay notas a madera tostada, o más como toffee, que técnicamente tiene una parte de caramelo, pero muy agradable. Finalmente el retrogusto incluye vainilla, chocolate y madera.

No debería sorprender que un ron con este añejamiento contenga tanta madera en su sabor. Lo que sí llega a sorprender más es esa variedad de matices de vainilla y esa aparente escasez de matices de caramelo. Es casi como si estos dos sabores no solo fuesen parte del añejado en barricas (que sí lo son) sino también de la ubicación de esas barricas (que también lo es). Solamente 4 años de añejado en Venezuela no son suficientes para desarrollar todos los sabores que suelen haber en rones más antiguos, como de 8 a 10 años. Pero ciertamente el añejado continental en Inglaterra evita que desarrolle algunos de los sabores más típicos.

Como suele suceder, estos rones venezolanos embotellados en otros países funcionan como una clase y una muestra de lo que sucede cuando se añeja tropicalmente. Aunque también funcionan como un ejemplo delicioso que probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Corporación de Alcoholes del Caribe
Nombre del Ron: Venezuela CADC 2004 18 Years
Marca: Valinch & Mallet
Origen: Venezuela / Inglaterra
Materia prima: Melaza
Edad: 18 años
Precio: $160
Densidad alcohólica: 56,3%
Puntuación: 89

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