La línea de 601 ha pasado por diferentes identidades durante los años en donde distintos fabricantes los han hecho, compañías distintas los han distribuido y algunos han tenido anillas con varios cambios. Lo que más constante se ha mantenido es su dueño: Erik Espinosa. Hoy en día el Red Label Habano de la marca parece finalmente alcanzado su mejor punto, pues ahora los hace AJ Fernandez en Nicaragua. La marca 601 siempre ha tenido varios fanáticos, quizá porque Espinosa se ha esforzado siempre en hacer una buena liga de tabacos nicaragüenses a un buen precio. En lo personal me ha ido bien con varios productos de Espinosa, aunque con los 601 ha sido agridulce, pues hay algunos que me han parecido buenos y otros no tanto. Ya veremos qué tal va con este, el tercero.

601 - Red Label Habano 01

 

Por lo pronto se trata de un cigarro de buena apariencia, con una capa oleosa y un aroma ligeramente de pimienta, un toque de chocolate y canela. La calada en frío presenta más chocolate, madera y cuero. El cigarro lo tengo desde septiembre de 2018 y marca un punto y aparte para mí. No tanto por el cigarro per se, pero en mi larga lista de cigarros por fumar, este era el último de un ‘embarque’ que me llegó y a partir de él fumaré otros de otro grupo, por lo que he estado viendo como se aproximaba poco a poco. No habrá gran diferencia a partir de este en cantidad o tipo de cigarros, pero sí habrá algo diferente en marcas y estilos, pero no mucho. En fin, sigamos con la reseña porque creo que mientras más aclaro, más oscurezco.

601 - Red Label Habano 02

 

En realidad el 601 Red Label Habano también había sido parte de mi wishlist desde hacía mucho tiempo y fue de pura casualidad que un amigo lo consiguió y me preguntó si todavía estaba interesado. ¡Claro que sí! Luego de picarlo y tostarlo un poco lo primero que noté fue que el tiro era un poco más apretado de lo que estoy acostumbrado, aunque creo que debería acostumbrarme a tiros un poco más apretados (como este) en donde no sea tan fácil dar caladas largas, pero finalmente lo comienzo a fumar y el cigarro comienza con una buena dosis de pimienta, tal como esperaba. Le sigue chocolate y canela, que se tornan cremosos al cabo de un centímetro o algo así.

601 - Red Label Habano 03

 

En el primer tercio también pareciera que el tiro se abre un poco más, pero esa calidad del tiro va variando durante toda la fumada y no llega a abrirse del todo, por lo que en algunas caladas me sale más o menos humo, pero ese humo casi siempre es denso, pegajoso y rico en sabores. Los sabores no cambian mucho, pero tampoco necesitan cambiar; son esa combinación de pimienta, chocolate y canela, muy cremosos los tres y con toques suaves de especias que se definen mayoritariamente como nuez moscada.

601 - Red Label Habano 04

 

El segundo tercio parece que va a ser muy parecido al primero, con la intensidad prácticamente fija en media. Para ser tan escaso de sabores, la verdad es que lo estoy disfrutando bastante, y eso que hoy no tenía muchas ganas de fumar… quizá porque ayer me fumé 3 cigarros en 4 horas, lo cual nunca es bueno. Hacia la mitad del cigarro los sabores se sienten un poco más intensos y, afortunadamente no es un tema de nicotina, sino que la pimienta y la canela van aumentando su fuerza y su presencia.

601 - Red Label Habano 05

 

Superada la mitad del cigarro, no hay un sabor predominante, sino que es la sensación cremosa de los sabores lo que domina la fumada y aparece también un sabor suave a cuero y madera, que se funden en esa misma sensación cremosa del cigarro. La línea de quemado comienza a variar un poco, pero nada que implique un toque, al menos en este momento. Sí hay momentos en que pareciera que el cigarro quiere apagarse, pero nuevamente, nada preocupante que no se resuelva con unas cuantas caladas más.

601 - Red Label Habano 06

 

En el mundo del tabaco hay cigarros nuevos y diferentes pero también hay clásicos, y los clásicos no necesitan matices profundos, ni un abanico de sabores, ni ser bombas de sabor. Sus requisitos casi indispensables son el ser un cigarro sabroso, consistente y a un buen precio, precisamente para generar ese cariño y ganas de fumarlo con cierta regularidad, como todo un clásico. El Red Label Habano precisamente sabe a un clásico, y aunque sus sabores se mantienen en una gran sencillez durante la fumada y es al final cuando comienzan a hacerse más intensos, e incluso mostrar un toque de sabores como de nueces, no deja de ser interesante. Viendo que la primera reseña de este cigarro fue hace 10 años, me da cierta satisfacción ver que su calidad es tan consistente como la del primer cigarro reseñado. Si bien no tiene la mayor puntuación, en lo personal una puntuación de entre 83 y 88 es la correspondiente a un cigarro de fumada regular, sobre todo a este precio.

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