La Aurora – Preferidos Broadleaf (Toro)

Si eres de los que se confunde fácilmente con los nombres de los tabacos, esta línea de La Aurora no te va a ayudar mucho. En lo particular, me tomó un rato definirlo. Quizá un poco de historia de la línea nos ponga en contexto: En verdad no tengo claro cuándo fue que La Aurora creó su línea llamada Preferidos, pero éstos eran todos cigarros de vitola perfecto que venían en un tubo de aluminio muy llamativo y que rendían tributo a los primeros productos de la marca que nació en 1903. En 2012 lanzaron un producto más en esa línea, con capa Broadleaf. Hasta ahí todo bien, pero en 2016 crearon tres nuevos productos en la línea, con las mismas capas pero en formato parejo (no perfecto), y en tamaños toro, robusto y corona. El tema es que no le cambiaron el nombre y ahora cada vez que buscas La Aurora Preferidos, tienes que sortear productos hechos hace mucho tiempo con un formato clásico y estos más nuevos y más «normales».

No obstante, también puede pasar que esta diferencia te importa poco y se trata de un cigarro de La Aurora que no había visto antes, como me pasó cuando fui a la tienda Cabinet en Samaná y simplemente me pareció que tenía buen precio y venga. A lo largo de la capa este Preferidos Broadleaf tiene aromas de madera intensa y toques dulces, mientras que en el pie y luego de quitarle esa anilla inferior tiene notas de chocolate negro y ciruelas. Finalmente lo pico con la doble hojilla y me encuentro con aromas a tierra húmeda y toques dulces. Es todo un Broadleaf, en verdad, incluso si los productos dominicanos tienden a no ser tan fuertes.

El Preferidos Broadleaf se comporta exactamente como esperaría un Broadleaf: le cuesta un poco encender, pero produce humo abundante y sabores intensos, aunque en esta ocasión no incluyen pimienta. Los sabores son especiados, pero no picantes, incluyendo también chocolate negro, nueces, café y tierra húmeda, con un retrogusto de nueces y un toque suave de pimienta. La complejidad no se hace esperar y esos sabores se sienten en distintas intensidades, sumando una intensidad media y una fortaleza similar en este primer tercio, haciendo una ceniza de buen tamaño pero que se cae muy fácilmente cuando la acerco al cenicero y me hace pensar menos mal que fue ahí en donde cayó.

Los sabores en el segundo tercio se resumen como chocolate, café, tierra y una nota dulce especiada, con notas muy picantes muy suaves en el retrogusto, que podrían no ser pimienta o podrían ser guayabita (pimienta dulce o allspice en inglés). Mi suerte con los La Aurora parece que siempre tendrá algún detalle y quizá se nota en la imagen o yo lo noto porque lo sufrí, pero entre la ceniza y el anillo de combustión pareciera haber una hendidura y lo que ocurrió fue que la capa comenzó a abombarse justo en ese punto y llegó incluso a apagar el cigarro. Un poco de paciencia mientras le daba un retoque extenso pareció haber resuelto el tema, pero el cigarro requirió atención constante a partir de ese punto. No hay muchas transiciones en este punto, salvo una sensación más picante en boca, no solo en retrogusto, especialmente a partir de la mitad. La ceniza no se sostuvo mucho tiempo después del retoque.

En el último tercio comienzo a sentir notas suaves de frutas, como pasas y cerezas, y la fortaleza aumenta un tanto a media-alta, pero más media que alta. Los sabores de tierra también se realzan, pero ninguno se coloca como el principal, aunque quizá esa tierra lo hace en la segunda mitad de este último tercio. Luego hay algunas notas de nueces y no mucho más. La quemada es considerablemente mejor, lo que me lleva a pensar que algo había en el punto medio del cigarro que causó ese problema y nuevamente me toca con un La Aurora, pero al menos el humo es denso y los sabores algo intensos, así que el problema no perduró, afortunadamente. Me toma una hora y 50 minutos fumar este cigarro.

Mi suerte con los La Aurora ha sido variada y algunos me han tocado muy secos y otros muy húmedos y otros con algún nudo en la construcción. Sin duda en un producto hecho a mano es normal que hayan problemas como estos y es también muy posible que me suceda con cierta regularidad y simplemente lo culpe con cualquier causa interna o externa, o que se deba a que cuando fumo un La Aurora estoy predispuesto a que posiblemente me encuentre con este problema. Pero así fue esta vez. No obstante, la fumada la disfruté y el problema fue uno solo. Igualmente, un cigarro de capa Broadleaf que no sea fuerte es algo poco común, por lo que el blend debe compensar esa ausencia con sabores intensos y agradables, como fue el caso con este Preferidos Broadleaf. Solo que no me pareció tan variado.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: La Aurora
Modelo: 1903 Preferidos Platinum Broadleaf
Dimensiones: 5¾ x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $13,50
Puntuación: 84

My Father – Le Bijou 1922 (Churchill)

El My Father Le Bijou 1922 fue una de mis primeras exposiciones al tabaco de calidad, sobre todo el nicaragüense. Aproximadamente un año después de empezar a fumar, el cigarro terminó en la primera posición del ranking anual de Cigar Aficionado, en torpedo. Pero recuerdo que lo que conseguí en ese momento fue el robusto, que me pareció bueno, pero no algo extraordinario. Le di un 87 al robusto, pero luego conseguí el petit robusto y le terminé dando 88 puntos, pero desde entonces se ha convertido en mi vitola preferida. Un tiempo después compré un 5-pack del gran robusto y la verdad es que me sentí muy defraudado, al punto que ni siquiera le hice reseña; debe ser algo con el cepo. Pero el pasado diciembre estuve en República Dominicana y lo vi en Churchill, y pensé que dado que el cepo es menor, pues podría darle una nueva oportunidad, aunque también compré 3 ejemplares en petit robusto.

La ocasión de fumarlo coincidió con una serie de cigarros de dimensiones similares que he fumado últimamente para reseñas, que han sido pura casualidad pues tiendo a colocar los cigarros en mi lista de reseñas en el orden en que van apareciendo. Pero también es casualidad que las premiaciones de mejores cigarros en el último año han dado como preferencia estos formatos, por lo que lo fumé con muchas más ganas. Dado que en la imagen estoy al sol, no se nota lo oscura que es la capa, pero realmente es color chocolate 70% y el aroma coincide precisamente con una fuerte nota de chocolate pero también granos de café, las cuales se repiten en la calada en frío, donde también se encuentran pimienta, canela y madera mojada.

Desde las primeras caladas, los recuerdos me llevan inmediatamente a esas primeras fumadas de calidad que he tenido, especialmente la del petit robusto de este blend. La pimienta es fuerte, pero no destaca como el sabor más intenso. Los de mayor intensidad son chocolate y madera, pero también pan recién horneado y galletas danesas. Realmente es un cigarro que evoca en mí gratos recuerdos y hacia el final del primer tercio, que llega casi 35 minutos después de encendido, ese sabor de madera genérica adquiere un matiz de cedro. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media-baja, en gran parte gracias a estas dimensiones mayores y que el humo llega frío a la boca. La quemada es magistral y me toma un par de intentos hacer caer la ceniza.

En el segundo tercio los sabores de chocolate, que ya eran los principales, adquieren un matiz más intenso y similar al de un jarabe de chocolate al 70% o más. También las notas de café se sienten como de un café espresso, muy intenso y envolvente. La pimienta se siente más sutil, junto con el cedro y nuevos sabores de nuez moscada, frutos rojos y cardamomo. La intensidad es alta, con una fortaleza media, pero esa fortaleza va en constante aumento y me veo obligado a espaciar un poco cada calada, lo cual no lo apaga pero sí hace que cada nueva calada sea doble o triple para avivar el fuego. La quemada va de lo mejor, así que es solo un tema de fumar más lento para no terminar peleado con el Le Bijou 1922.

Los sabores progresan a partir del tercio anterior, pero hacia algo más oscuro, en el sentido que es más chocolate negro, más pimienta negra y más café espresso en el último tercio. El resto de los sabores se van disipando y la sensación de madera y especias es mucho menor, al tiempo que la intensidad se coloca en media-alta y la fortaleza en un nivel similar. Sigue quemando muy bien y tiende a hacer buena ceniza, pero entre que le quito las anillas y ya llevo un tiempo con el cigarro encima, no progreso mucho esa ceniza. Me toma un poco más de dos horas fumar este cigarro y puedo decir que quedo bien satisfecho.

Las variaciones de cada blend con respecto a la vitola siempre son interesantes y con este Le Bijou 1922 creo que son un gran reto. En vitolas más pequeñas me ha terminado gustando más que las más grandes. El gran robusto que fumé fue de 5⅝ x 55, que realmente se diluía mucho. En Churchill 7 x 50 realmente es algo impresionante, especialmente si sientes que te has quedado con ganas de más después de un petit robusto 4½ x 50. En éste, la sensación es más cónsona con ese petit robusto, pero multiplicado por dos. Ciertamente mi vitola preferida de este producto, siempre que tengas el tiempo y la paciencia, porque no es un cigarro para fumarlo rápido sino con mucha paciencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: My Father
Modelo: Le Bijou 1922
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano oscuro)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,50
Puntuación: 91

Puros Malibú – Maduro (Robusto)

Esta marca colombiana y otras varias que estaré reseñando en las próximas semanas llegaron a mí gracias a la iniciativa de mi amigo Emmanuel Gutierrez, mejor conocido en redes sociales como Cigar Chicote, un aficionado al tabaco que realza y destaca al tabaco colombiano en su canal de YouTube y de quien he aprendido bastante acerca del tabaco de la hermana república de Colombia. Puros Malibú es el primero simplemente porque cuando los saqué del empaque fue el primero en salir. Esta marca nació en 2020, fundada por Ruben del Rio Quintana, quien en 2019 realizó una visita por el cordón tabacalero del norte de Colombia, en una zona llamada los Montes de María. El nombre de la marca es no identifica una ciudad de Estados Unidos ni un carro, sino por los indígenas Malibú, que habitaron la región del Caribe colombiano durante aproximadamente 4 siglos.

La marca Malibú maneja dos líneas de tabacos, aunque ninguna está identificada como tal. Son simplemente los tabacos de capa clara, que es Connecticut ecuatoriano, y los de capa madura, que no identifican origen, pero dado que el tabaco usa hojas dominicanas en su composición, voy a asumir que viene de ahí. La capa también es bastante cuidada, con pocas venas y relativamente lisa. No es por hablar mal de ningún país, pero las capas colombianas que he visto son más accidentadas, por lo que mi teoría de que es dominicana se mantiene. Los aromas de la capa son los esperados en una capa madura, incluyendo establo y cuero, pero hay un aroma a manzana horneada, con sus especias de clavo y canela que se siente delicioso. En el pie del Maduro se sienten las notas de las especias, sin incluir la manzana, por lo que hay clavo y canela, con notas de madera. Finalmente, en la calada en frío, aprecio madera y cuero.

El Malibú comienza muy atractivo, con un tiro que no es el mejor, pero se deja fumar bien. Los sabores no tardan en aparecer, comenzando con una nota considerable de pimienta, seguida de notas de madera y todas esas notas dulzonas en los aromas se traducen en sabores de frutas que incluyen durazno, pasas, manzana horneada y similares, pero la pimienta tiene gran participación. El retrogusto es complejo y muy agradable, incluyendo roble y una pimienta suave que me permite apreciar bien los aromas y sabores. Sin embargo, a mediados de este primer tercio el tiro, que ya iba siendo irregular, comienza a desvariar bastante. Hay momentos en que simplemente no sale humo de la calada y hay otros en que sale humo abundante, y mientras tanto el cigarro se calienta muchísimo. Por experiencia, lo dejo descansar en el cenicero un buen rato. La fortaleza es media, con una intensidad media también en este tercio.

Pero algo que me llama aún más la atención es lo rápido que se consume. Me tomó aproximadamente 10 minutos superar el primer tercio y en el segundo, viendo que la ceniza se sostiene bien, le doy un retoque alrededor del anillo de combustión, a fin de encenderlo de forma pareja pero para no dejar caer una gran ceniza que venía formando. El encendedor es de una sola llama pequeña, así que puedo darle en puntos específicos y eventualmente logro encenderlo completo. Los sabores aquí siguen teniendo un fuerte componente de pimienta, pero también una intensidad de madera y una nota dulce, ligeramente afrutada pero sin la misma cantidad de descriptores que el tercio anterior. De hecho, es simplemente «afrutada» pero con un toque que sí logro identificar como esas manzanas horneadas, o una combinación de manzana con caramelo, pues no incluye las especias. El retrogusto es de pasas y pimienta, pero llegando a la mitad, el tabaco se apaga solo. Ya le dejo caer la ceniza y lo enciendo directo, pero incluso así tardó en encender bien.

El calor que alcanza este Maduro de Malibú hace que sea imposible sostenerlo entre caladas, por lo que lo dejo en el cenicero. Lamentablemente este calor intenso sacrifica los sabores y apenas si se siente madera quemada y notas dulces, pero llega a un punto que el humo entra con tanto calor a la boca que siento que me quema por dentro. Por esto, cuando le quedaba todavía un poco de fumada, decidí dejarlo en el cenicero a que se apague solo. Me toma 45 minutos fumarlo.

No tenía muchas expectativas antes de encender este cigarro, pero sus aromas en frío de verdad que me cautivaron y hasta me emocionaron un poco. Incluso, parte del primer tercio fue muy buena y me impresionó. Pero el Malibú comenzó quemando muy mal, con un lado del cigarro que simplemente se rehusaba a hacer combustión, o al menos no a la misma velocidad que el resto del cigarro. Traté de dejar que se apagara, incluso corregí esa quemada torcida varias veces, pero no sirvió de nada. No obstante, estoy claro que esto es un producto artesanal y que sus creadores obviamente no hicieron un cigarro base que quemara mal y que este es un detalle de construcción que no se corrigió. Por eso, destaco lo bueno y lo malo, pero no colocaré puntuación, porque esta experiencia no es la que va a representar a la marca. El cigarro tenía aproximadamente 5-6 meses en mi humidor, a 66% de humedad y lo dejé al aire libre una hora antes de encenderlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Puros Malibú
Modelo: Maduro
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Colombia
Capa: N/D (Maduro)
Capote: Colombia (Cubita)
Tripa: República Dominicana, Colombia (Cubita)
Precio: N/D

Powstanie – SBC 22

El pasado mes de noviembre, la gente de Cigar Hustler, se lanzó a las redes sociales a anunciar que para todos sus suscriptores del cigar of the month, incluirían el SBC 22 como cigarro adicional al pack. Dado que soy suscriptor del pack pero había tenido algunos inconvenientes con las tarjetas y los pagos y los envíos, decidí actualizar eso lo antes posible. Eso me llevó a finalmente recibir el cigarro en enero y desde entonces ha estado en mi humidor. El SBC de este cigarro son siglas que representan Surrounded By Champions, o rodeado de campeones, y representa un agradecimiento de la marca a todos quienes los han apoyado. El SBC es un producto creado cada dos años desde 2016 y que no hace mucho (en 2021) tuve la oportunidad de probar su edición original. Todas las ediciones han sido en corona gorda de 5½ x 46 con capa barber pole, pero siempre con una hoja más abundante que la otra. En esta ocasión la marca decidió no compartir los detalles de las hojas que lo componen, pero sigue siendo hecho por NicaSueño, en Nicaragua.

La producción está limitada a 500 cajas de 20 cigarros, y cada uno está marcado en $17. Aunque es una corona gorda, el SBC 22 se siente como un cigarro de mayor tamaño, pero la anilla me parece muy noventosa, especialmente cuando se compara con las otras que ha hecho la marca. Incluso con estas dos hojas de capa, los aromas son algo escasos, destacando apenas madera y algo de almendras o frutos secos genéricos. Cabe destacar que el blend de este cigarro fue creado por Skip Martin, mejor conocido como uno de los dueños de RoMaCraft Tobac. La calada en frío da notas dulces, de chocolate y manzana.

La verdad es que la combinación de Skip Martin, RoMaCraft, Nicaragua y Corona Gorda me creó una expectativa de intensidad que simplemente no se cumplió en las primeras caladas. El SBC 22 comienza mucho menos fuerte de lo que esperaba, situándose en media durante este primer tercio pero sabores que son abundantes, afortunadamente. Estos sabores incluyen regaliz negra, cotufas con mantequilla, galletas de chocolate, caramelos de jengibre, manzana roja y caramelo derretido… en verdad es una complejidad muy presente y con una nota ligeramente picante en el retrogusto, suficiente para permitirme probarlo regularmente. La intensidad es media-alta y el anillo de combustión denota una construcción perfecta, aunque la ceniza se cae muy fácilmente incluso antes de la mitad del primer tercio. No todo podía ser perfecto.

Según los panas de Cigar Hustler / Powstanie, este es el mejor SBC que han hecho, y habiendo probado solo dos, puedo decir sin dudas que me gustó más que el original. La complejidad de los sabores es algo que he sentido en pocos cigarros y el hecho que puedo describir matices de esos sabores demuestra no que tenga un paladar decente, sino que esos sabores son bastante obvios. En el segundo tercio la fortaleza es media-alta, con una intensidad que cómodamente se coloca en alta, mientras que el sabor de pimienta se siente más presente pero también la parte densa de la mantequilla, las galletas de chocolate me recuerdan a unas Oreo, el jengibre es más como un jarabe y el caramelo parece fusionado con la manzana.

El último tercio es rico y abundante de sabores, sin muchos cambios en ellos. La intensidad sigue en alta y la fortaleza se coloca en media, la fumada se hace lenta pero principalmente porque estoy tratando de espaciar lo más posible cada calada porque no quiero que se acabe. El anillo de combustión perfecto y el humo abundante, y los sabores ideales en cada calada. Me toma una hora y 20 minutos fumar este SBC 22 y al final, la verdad es que quedaba fumada, pero decidí dejarlo hasta ahí para que no cambiara tanto, porque lo estaba haciendo.

Luego de haber probado el SBC 16 y darle 94 puntos, las expectativas eran altas para este SBC 22, especialmente después de descubrir que Skip Martin fue su creador y que según la marca es el mejor SBC que han hecho. En realidad casi todo lo que ha hecho esta marca me ha gustado y aunque no puedo meter la mano en el fuego por sus creadores, me parecen gente honesta, o al menos lo que he visto de ellos en redes sociales y su podcast y su cobertura de eventos. El SBC 22 posiblemente sea uno de los mejores cigarros que me haya fumado; la calidad de los sabores, la variedad y los matices adicionales de cada uno constituyen lo que considero una fumada excepcional. Pero la realidad es que el precio realmente me pega y $17 por un cigarro de estas dimensiones, aunque posible, no es algo que mi presupuesto permita de consumo regular. Quedará adquirir un 5-pack o algo similar y dejarlo en el humidor por tiempo indefinido. La tentación sería comprarlos y fumarlos rápidamente.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: Powstanie
Modelo: SBC 22
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $17,00
Puntuación: 96

Rocky Patel – Disciple (Robusto)

Una rápida revisión del catálogo de Rocky Patel demuestra principalmente que tienen muchísimos productos, pero también demuestra que no parece haber mucho pensamiento en los nombres que le ponen a cada producto. Cosas como Renaissance, The Edge, Number 6, Olde World Reserve y Freedom, parecen nombres que suenan importantes, pero no hay mucha referencia sobre lo que significan realmente para la marca o para el consumidor. Precisamente, la descripción del Disciple dice que se trata de un cigarro con una capa San Andrés mexicana sobre tabacos nicaragüenses, y que en todos los años que tienen produciendo tabacos, nunca habían hecho algo que se adhiriera tan rigorosamente a sus estándares de calidad (¿qué? ¿es decir que los otros cigarros de la marca no?). Pensando en todo eso, lo llamaron Disciple (discípulo), pero es todo menos un seguidor. En realidad no entiendo.

El Disciple está disponible en 4 vitolas distintas, de las cuales hoy voy a probar la más pequeña: robusto 5 x 50. La anilla inferior, que solamente aparece al final de este artículo en la ficha técnica, ocupa prácticamente todo el cigarro, y no deja ver lo atractiva que puede ser la capa tan corrugada y oscura, aunque carente de aceites. Los aromas de la capa son de establo, pasas y paja, mientras que en el pie hay notas de cuero, nibs de cacao y una sutil nota vegetal. Luego de picarlo con la doble hojilla, la calada en frío me da aromas de pasas, granos de café, pimienta y madera.

La bienvenida al cigarro me la da un insistente sabor de cuero, que es lo primero que se siente después del encendido, aunque no lo más intenso. Eso se le concede a los granos de café, seguidos de tierra húmeda como los principales, seguidos en menor intensidad de nibs de cacao, paja y madera, que a lo largo del tercio va ubicando también una dulzura como de pasas. La construcción es ideal, con una ceniza blanquecina y muy bien puesta, que apenas si se desvió un poco cuando dejé al cigarro descansar en una posición que tocaba el tabaco con la superficie y por eso el torcido. Pero dejar caer la ceniza cuesta un par de intentos, mientras que la intensidad es media-alta y la fortaleza se ubica en media-baja al final del tercio.

El Disciple sigue el mismo curso en el segundo tercio, destacando los sabores de granos de café y tierra húmeda como principales y debajo de ellos notas de nibs de cacao, cuero, anís, paja y masa madre de pan. El retrogusto sigue siendo de pasas y pimienta y en realidad no hay mayores cambios con respecto al tercio anterior, aunque la fortaleza se ubica en media y ese es el mayor de ellos. La quemada no es la mejor y ese es otro cambio con respecto al tercio anterior, especialmente porque le he dado un par de retoques a fin de corregir la quemada, sin mucho éxito.

Son pocas las sorpresas en el último tercio, siendo granos de café y tierra húmeda los sabores predominantes, seguidos de madera, paja, nibs de cacao y cuero, pero también una ligera nota herbácea. En el retrogusto los sabores son los mismos, aunque la pimienta toma el liderazgo y avasalla a las pasas. La construcción no me da problemas en este tercio y realmente tampoco me los dio en tercios anteriores, salvo porque quemaba medio torcida, pero no afectó la fumada. En este tercio simplemente es más recta. La fortaleza y la intensidad se mantienen iguales que en el segundo tercio. Luego de una hora y 20 minutos, este Disciple llega a su fin.

Es difícil sacar razones para hablar bien del Disciple. Es un cigarro bueno; la experiencia fue positiva. Pero no hay grandes cambios durante toda la fumada, los sabores principales no son muy «sabrosos» ni hay puntos negativos en la fumada. Cada uno de los sabores (y son varios) se sienten a lo largo de la fumada y éstos están perfectamente definidos y quizá el mayor defecto que puedo sacarle al Disciple es que ningún sabor parece estar relacionado o matizado con los otros. Este cigarro lo compré en República Dominicana como recomendación de un amigo que vive en Inglaterra, que me dice que es uno de los tabacos que más le han gustado últimamente. Pero era la primera vez que ese amigo compraba tabaco en República Dominicana y le recomendé algunos. No sé si le gustaron más, pero mi impresión es que, aunque bastante bueno y difícil de encontrarle detalles, el Disciple simplemente no sorprende.

Ficha Técnica:
Fabricante: TAVICUSA
Marca: Rocky Patel
Modelo: Disciple
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Rafael Gonzalez – Coronas de Lonsdales

Habanos SA sigue sacando productos nuevos y en verdad es gratificante cuando ves que no se están dedicando únicamente a las marcas globales, sino que están concentrando esfuerzos en todos los productos, para así ofrecer algo mejor a cada quien. Con las alzas continuas de precios de habanos, llama la atención seguir encontrando productos de precios más decentes, que se mantienen en el presupuesto de los fumadores que no pueden (o no quieren) desembolsillar más de $20 por un cigarro, independientemente de su origen. Así fue como en 2023 (aunque anunciado en 2021), fue lanzado este Coronas de Lonsdale de Rafael Gonzalez, en un formato que ya a Habanos SA le está gustando, llamado Hermosos No. 4; una vitola muy cercana a robusto, con medidas de 5 x 48.

Este Coronas de Lonsdale de Rafael Gonzalez tiene una capa algo irregular, muy a tono con lo que representa la marca y el nivel de Rafael Gonzalez, que no son los cigarros más caros ni los más conocidos y durante un tiempo incluso estaban entre los menos valorados. Pero esta capa es irregular, con venas notables y aromas herbáceos y de madera, pero notas más cremosas y de cuero en el pie. Finalmente, lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas de madera, cuero, musgo y paja, pero también una nota suave de canela.

A riesgo de caer en desgracia de muchos fumadores de habanos, el Coronas de Lonsdale comienza como si su origen fuese distinto. Las primeras caladas son potentes de pimienta, casi al punto que probar el retrogusto, al menos en este principio, no es lo más recomendado. Sin embargo, a las pocas caladas parece calmarse un poco y esto sucede gracias a la rápida aparición de otros sabores florales y de nueces principalmente, pero también una nota dulce de miel. A lo largo del tercio también logro apreciar la canela y tierra húmeda, y aunque el tiro está muy bien, el aro de combustión no es el mejor… pero por este precio y de este origen, sería irreal esperarlo. La fortaleza es media, con una intensidad media también.

El aro de combustión sigue siendo irregular en el segundo tercio pero afortunadamente el cigarro se mantiene encendido sin requerir atención constante. Los sabores han cambiado un poco, en donde ese sabor floral y de nueces en el principio del cigarro y que sentí como secundarios, se convierten en sabores muy participativos en el segundo tercio, sin ser necesariamente los principales. Una cosa de la construcción y el objetivo de muchos habanos es que no se concentran en un sabor principal, sino que tienen distintas intensidades a lo largo de la experiencia. Los sabores incluso tienen un matiz más dulce, que se aproxima a la miel. En el resto de los sabores se aprecian notas de roble y de café americano, que van participando en mayor o menor escala durante la fumada, pero ya no es un cigarro necesariamente picante.

En el último tercio es donde la construcción realmente ha salido a relucir y a destacar un excelente trabajo de los torcedores, algo que no me espero normalmente en cigarros de menor precio como este, pero aquí está. Los sabores son similares al tercio anterior, incluso manteniendo esa tendencia de no concentrarse en un sabor dominante, sino más como distintos protagonismos. Precisamente, es el sabor de café el que más ha destacado en este tercio, pero con una nutrida participación de canela, madera de roble y miel, aunque con una sensación un poco más picante pero también más floral. La fortaleza y la intensidad se han mantenido en medias durante este tercio, al igual que en el resto de la fumada. Fue una hora y media de duración, lo cual en realidad fueron como 15 minutos más de lo que esperaba.

En verdad no me queda del todo claro lo que «coronas de lonsdale» quiere decir, pues la corona y el lonsdale son dos vitolas distintas y tienden a ser más delgados que este cigarro y el nombre es como si dijera lancero de robusto o Churchill de toro. Aunque supongo que short lonsdale tendría menos sentido aún. La fumada fue una agradable sorpresa, sobre todo porque esperaba simplemente algo más largo que el Perlas que fumé hace poco de esta marca, pero es más bien distinto, especiado, terroso, maderoso y hasta cafetalero, con un perfil que realmente me gusta no solo como segundo cigarro, incluso como único cigarro de una tarde.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Rafael González
Modelo: Coronas de Lonsdales
Dimensiones: 5 x 48
Tamaño: Hermosos No. 4 (Corona Extra)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $12,00
Puntuación: 90