Ron: Santa Teresa 1796 Speyside

Hay muchísimas cosas en este nuevo producto de Santa Teresa que me llaman la atención. La primera es que es el primer producto de Santa Teresa desde Linaje, aunque podemos argumentar que el nuevo Bicentenario es nuevo, y sí lo es, pero tiene un nombre que ya existe. Pero eso no es lo único que este ron tiene de nuevo.

Es el primer overproof de Santa Teresa. Técnicamente overproof quiere decir que está sobre la norma y que esa norma en Venezuela es del 40 al 50% de alcohol, pero para una marca en la que todos sus productos se encuentran embotellados a 40% de alcohol, un ron a 46% es algo a destacar. Además, es el primer ron en Venezuela en tener 46%. Hay algunos que han tenido 45%, otros 47%, pero ninguno tiene 46%.

Por otro lado, aunque algunos rones de Venezuela colocan que parte de su añejamiento es en barricas ex-whisky escocés, este es el primero en destacar el whisky de una región específica, aunque no llega a decir la marca a la que pertenece.

Por último, es el primer ron de Santa Teresa que es hecho por solera, pero que además especifica su triple añejamiento. Una parte ocurre antes de entrar en la solera, el segundo ocurre durante la solera, mientras que una tercera parte ocurre en toneles gigantes que alcanzan los 18 mil litros, en donde el ron reposa. Adicionalmente, este ron tiene un proceso de finalizado en barricas ex-whisky Speyside en donde permanece durante un período mínimo de 13 meses.

Combinemos eso junto con el super blend que incluye el 1796 tradicional, que lleva rones entre 4 y 35 años y tenemos un producto muy limitado y que no debemos perder de vista, pero a probarlo, que es lo principal.

La botella es la misma del 1796 de siempre, pero con nueva etiqueta. En color es ligeramente más oscuro que el 1796 de siempre, pero nada que amenace con su veracidad. En nariz ya es distinto al 1796 que conocemos, aunque incluye aromas familiares a madera, pasas, azúcar morena, café, soya, papaya y una nota ahumada muy pronunciada que le da un adicional de aroma cítrico, pero que a diferencia del 1796 de siempre, no es de naranja, sino que siento más como de limón amarillo y manzana verde.

En boca el golpe alcohólico sin duda está ahí y mucho más pronunciado que en el 1796. Son 6° más y no se esconden en lo absoluto. Es sumamente ahumado, con menos sabores a banana y naranja de los que tiene en su versión tradicional, pero un aumento en sabores ahumados, de pasas, almendras y avellanas. El retrogusto es ahumado, de madera y nueces.

Más que un ron distinto, el 1796 Speyside Cask Finish parece una versión potenciada del 1796 tradicional, pero donde algunos de los sabores fueron reforzados y otros atenuados. Es un ron increíble y uno que no solo quiero, sino necesito. La diferencia que tiene con respecto a los otros rones de la casa y los otros rones de Venezuela lo colocan en un nivel superior, al que pocos rones en Venezuela en esta y en cualquier otra categoría han alcanzado.

La inclusión de barricas distintas a las tradicionales de ex-bourbon solamente puede mejorar lo que ya es un ron excelente. Diplomatico lo descubrió incluyendo barricas ex-jerez y ex-whisky. Roble Viejo lo descubrió usando barricas ex-Pedro Ximénez. Ahora Santa Teresa lo demuestra usando barricas ex-Speyside y el resultado es impactante.

BRAVO.

Ficha Técnica:
Fabricante: Ron Santa Teresa
Nombre del Ron: 1796 Speyside Whisky Cask Finish
Marca: Santa Teresa
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: Solera (4 a 35 años) + 13 meses
Precio: $50
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 93

Riverside – Fosforo Connecticut (Corona Gorda)

Mientras que estoy seguro que no es la primera vez que una tienda termina colocando uno de sus blends internos (llamados House Blends, a veces) en el mercado como un producto más, al menos siento algo de cercanía porque esto ocurrió no hace mucho y dentro de mi espectro. Este cigarro es creado por Riverside Cigars, una tienda en el estado americano de Indiana, pero es comercializado en todo el país por Pospiech Cigars, y dado que Pospiech es una marca que mantiene una cercanía y una cierta apariencia rústica en sus redes, es difícil no sentirse como parte de su círculo, especialmente por el podcast que hacen los hermanos Szczepankewicz pero también porque soy seguidor desde hace muchos años y he visto su evolución de una tienda pequeña en Florida a la misma tienda pero una gran red de distribución. Pero hablando del cigarro, este Fosforo Connecticut es la segunda línea del Fosforo original, lanzado el año pasado.

El segundo lanzamiento viene en forma de una corona gorda con medidas 5 3/4 x 46, con capa Connecticut ecuatoriana, sobe capote y tripa nicaragüenses y hechos en Nicaragua por Garmendia Cigars Co. Se trata de una edición limitada a 2400 cigarros, al menos en un primer paso. Siendo una empresa más pequeña, tiene sentido que sean tan limitados, mientras van diagnosticando el mercado. Pero por lo pronto el cigarro se ve muy bien, muy liso e incluso brillante, dando la apariencia de estar pulido. Tiene aromas en la capa a paja, madera, pimienta y cítrico, muy acorde a lo que esta capa suele ser. En el pie hay nuez moscada y cáscara de maní, mientras que la calada en frío presenta una abundancia de sabor a corn flakes y notas suaves de pimienta y dulce.

El Fosforo Connecticut comienza suave, incluso más suave de lo que esperaba siendo un cigarro nicaragüense de producción nueva. Es sumamente cremoso y el humo es abundante, con sabores donde predominan las nueces y la tierra seca, pero también hay notas de pimienta y esa sensación a cuando abres una bolsa de café y la hueles. No hay muchos cambios durante este primer tercio, aunque sí hay un toque de chocolate en el retrogusto a mediados de esta sección, pero no parece muy participativo en el resto de la experiencia. Afortunadamente hacia el final del primer tercio se hace un poco más intenso en general y eso lleva a concluir el primer tercio con una intensidad media y una fortaleza media-baja. Aunque la construcción y la ceniza se notan muy bien, el anillo de combustión es variable y eso no es lo típico en un cigarro con esta capa, pero no detrae de la experiencia.

En el segundo tercio del Fosforo Connecticut perdí un poco de esa sensación cremosa que tenía en el tercio anterior, pero gané un sabor de mantequilla de maní que es bien envolvente en el paladar. En el retrogusto la sensación ligeramente picante se define ma´s como de pimienta negra y se hace más fuerte y aparte de eso no ofrece mayores cambios sino hasta cruzar el ecuador, que no hay un gran cambio, pero ese café que sentía tan suave al inicio ya se siente como un sabor principal. El orden de los sabores es de nueces, mantequilla de maní, pimienta, café y un retrogusto de pimienta negra y chocolate, aunque este último muy sutil y no me sorprendería que desapareciera antes de terminar el tercio. La intensidad llega a media-alta, mientras que la fortaleza aumenta un poco y está en la frontera entre baja y media. El anillo de combustión no mejora mucho, pero al menos no hay caídas continuas de ceniza ni problemas en ella.

En el último tercio la crema regresa tanto en el paladar como en el retrogusto, con esa sensación «pegajosa» que la caracteriza, pero sin perder el sabor de mantequilla de maní que fue parte de ese desplazamiento aunque también reaparece ese sabor de tierra que estuvo en el primer tercio. Por su parte, el retrogusto es únicamente de pimienta negra pero esto ha hecho que ese sabor se sienta más fuerte, incluso en el paladar o al menos una mayor permanencia que hace que destaque más. Pero los sabores de café, chocolate y nueces parecen retroceder un poco y los tres se sienten como una pasta de esos tres sabores en donde no hay grandes diferencias entre ellos. Aunque la combustión se hace más recta en el anillo, que era el único lugar donde se notaban fallas, pues el tiro y la densidad del humo estaban a la perfección y se mantuvieron así durante la hora y 40 minutos que me duró el Fosforo Connecticut.

El Fosforo Connecticut es una nueva opción en el mercado de los cigarros Connecticut, que no son necesariamente suaves pero sí se caracterizan por ser cremosos. En el caso específico de este cigarro, si bien tiene esos sabores que me gustan y atraen de la tendencia CT, no hay mucho que lo diferencie de otras opciones en el mercado y ciertamente no tiene ese factor de impresión que tiene el Fosforo original. Pero si es por probar un nuevo Connecticut, el Fosforo es tan bueno como los buenos de la categoría. Es consistente, tiene sabores característicos y, salvo uno que otro detalle de quemada, se comporta de maravilla. Podría ser más y mejor, pero no lo es.

Ficha Técnica:
Fabricante: Garmendia Cigars Co.
Marca: Riverside
Modelo: Fosforo Connecticut
Dimensiones: 5¾ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86

Whiskey: Tullamore Dew Caribbean Cask Finish

Si me gusta el whiskey y me gusta el ron, tendría sentido que una combinación de los dos me gustara bastante, aunque no es la primera vez que pruebo un whisk(e)y que pasa por barricas de ron. Haciendo un poco de memoria y no a muy largo plazo, puedo pensar en otros dos así que he probado:

Pero aunque listar tan solo dos whiskies que pasen por barricas de ron y aquí colocar un tercero puede sonar como que es algo común en la industria, la verdad es que la inclusión de una segunda (o tercera) barrica en el añejado no es algo tan común. Cuando sucede, suele ser de jerez esa segunda barrica. Pero son muy pocas las marcas las que lo hacen en ex-ron.

Pero el hecho es que Tullamore Dew en sí es una mezcla de tres whiskeys. El primero es un whiskey de cebada malteada que es destilado tres veces. El segundo es un whiskey de alambique que también es destilado tres veces. El último es un whiskey de grano, que en este caso no es cebada ni maíz, pero no especifican cuál es.

El producto normal, o el original, es añejado en barricas ex-bourbon y ex-jerez, pero para este whiskey toman la versión final que es la combinación de todo lo anterior y lo dejan reposar por tiempo indefinido en una barrica de ron del Caribe que, nuevamente, tampoco especifican de dónde es. Finalmente es hidratado y embotellado a 43% de alcohol.

Pero a diferencia de otros productos destilados de cebada que pasan por barricas de ron y retienen gran parte de los aromas originales, este Tullamore Dew tiene aromas muy propios del ron, incluyendo azúcar morena, vainilla y marshmallow, con algunas notas de especias propias de su origen irlandés.

Pero en boca parece que falta una armonía. Parece que fuese una combinación de ron y whiskey, en donde ambos se mantienen separados. Los sabores dulces del ron y los florales de whiskey parecen divorciados y existe, incluso, una sensación amarga entre esos sabores. El retrogusto incluye notas de miel y pan tostado. En general los sabores no son malos, pero son inesperados.

En términos generales, este Tullamore Dew Caribbean Cask Finish se siente como una versión más endulzada del Tullamore Dew tradicional. Aunque esta combinación de barricas parece combinar bien en otros productos, principalmente en el The Balvenie y no tanto en el Teeling, con este Tullamore parece aproximarse a un resultado más similar al Teeling.

No parece haber nada de malo en el whiskey, pero es solo que la experiencia no es la mejor. Es como si los sabores del ron resultan ser muy agresivos para la suavidad que caracteriza al whiskey irlandés y se siente desequilibrado. Pero por menos de $30, bien vale la pena hacer la prueba y decidir si funciona para ti o no.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tullamore Distillery
Nombre del Whiskey: Caribbean Rum Cask Finished Irish Whiskey
Marca: Tullamore Dew
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 83

Quintero – Brevas

Siempre es curioso probar lo bueno y lo no tan bueno de una industria, especialmente una industria que basa la mayoría de sus productos en el lujo, la opulencia y en hacer sus productos aspiracionales. Pero comparativamente, Quintero es una marca de productos de menor precio y enfocada en lo que Habanos SA define como volumen. En ese renglón se encuentran cigarros baratos y de tripa corta, que no tienen un control de calidad muy estricto y su tabaco proviene de las regiones de Vuelta Abajo y Semi Vuelta. No obstante, en 2018 la marca recibió un refrescamiento en sus anillas, pasando de ser las típicas rojas con líneas blancas a unas similares pero con mayor participación de un repujado dorado. El Brevas actual del mercado se trata de un producto hecho a mano con tabaco de tripa corta y fue lanzado en 2002. Una compra reciente en Robusto Bar me permitió probarlo.

El Brevas se trata de un tabaco con medidas de 5 1/2 por 40 de cepo, o lo que viene siendo conocido casi universalmente como una corona, pero que en galera llaman un nacionales. Aunque ya sé que es un tabaco de tripa corta, la verdad es que la elegancia de la anilla y la construcción decente del cigarro no me hacen pensar que se trate de un producto barato. La capa es muy venosa y llena de pliegues, pero en términos de habanos, no es especialmente fea para decir que es un cigarro barato y a $4 por unidad ciertamente se ve bien. Se siente firme en mis manos y no tiene espacios esponjosos, mientras que los aromas son de papel, paja y miel. La calada en frío, aunque algo apretada, me da aromas de madera y cartón mojado.

El Brevas enciende un poco complicado, porque el tiro no es regular y eso hace que una parte del cigarro encienda muy rápido y bien, mientras que otra necesite mayor atención para encenderse bien, pero en cuestión de un minuto ya logro un encendido parejo. Le toma un par de minutos más adecuarse a temperatura, al menos lo suficiente para comenzar a soltar sabores en cada calada y cuando finalmente lo hace son de intensidad muy moderada, en donde encuentro cartón mojado y madera seca, con una muy leve sensación de pimienta, sobre todo en el retrogusto. Pero el retrogusto también tiene un suave dejo de canela, que no es permanente sino más esporádico, sobre todo hacia el final del tercio. La ceniza se sostiene muy bien y en verdad es vistosa, aunque unos segundos después de hacer la foto la dejé en el cenicero. La intensidad y fortaleza se mantienen en media, sin mucha indicación que vaya a variar.

Afortunadamente el humo que sale por la cabeza del cigarro es de baja temperatura y eso asegura que los sabores se sienten suaves y sin asperezas, pero el hecho que es de tripa corta prácticamente asegura que los sabores tendrán poca o ninguna variación y efectivamente es así. No obstante, el anillo de combustión es tan recto como la capa irregular lo permite y eso hace que queme bien, incluso si el tiro no es el mejor. Los sabores de cartón mojado y madera seca son los principales y aunque hay notas suaves de especias en el retrogusto, ninguna es suficiente para calificar como un sabor real por lo corta de su permanencia. Pero al menos se mantiene como un acompañante de una conversación, con una intensidad y fortaleza medias.

En el último tercio el Brevas de Quintero mantiene su forma general y aunque se hace algo esponjoso, no se vuelve infumable, aunque ya después de quitarle la anilla es más propenso a perder la forma. Afortunadamente esto no evita que siga produciendo sus sabores y, salvo algunos momentos que hay que sostenerlo con mayor cuidado, el humo sigue pasando bien. Pero esa deformación hace inevitable que no sea un gran fan de sostenerlo ni de tenerle tanta paciencia y es así como, al cabo de 50 minutos, dejo al Breva de un lado y permito que se apague solo. Durante este tercio la intensidad y fortaleza estuvieron en el mismo punto, pero sí hubo secciones que, gracias a la deformación, eran más o menos suaves.

El Quintero Brevas es un tabaco de fortaleza e intensidad media, del cual no puedes esperar mucho, porque es de tripa corta y porque cuesta $4. Si bien es cierto que por ese precio puedes conseguir otras opciones con origen dentro y fuera de Cuba, vale la pena destacar que Quintero tiene esa intensidad de sabor que caracteriza al habano y que lo hace tan atractivo para muchas personas. Si te gusta ese sabor y te parece que pagar más de $15 por un habano genuino es mucho, el Quintero Brevas es una buena opción. Incluso si sí puedes pagar un habano genuino, el Brevas es una gran opción para una fumada corta y no tan compleja, perfecto para combinar con un café, por ejemplo. En mi caso, hice la prueba y lo comprobé. Más allá de eso, no esperes mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Quintero
Modelo: Brevas
Dimensiones: 5½ x 40
Tamaño: Nacionales (Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $4,00
Puntuación: 84

Fratello – Camo Blu

Viendo un poco la tendencia del mercado de tabacos a apuntar a un creciente público que busca cigarros low cost para el «diario», no es de extrañar que incluso marcas premium o productoras de cigarros más boutique se estén interesando en crear líneas para atender a este público. Esa tendencia la ha seguido Drew Estate con sus Factory Smokes así como muchas otras marcas con productos de menor calidad, menor precio y de venta en mayores cantidades. Puede que no sea algo atractivo para muchos fumadores, pero entre tantos Opus X, Davidoff y ediciones limitadas, se encuentra un público cautivo que simplemente quiere «echar humo» sin estar tan pendiente de los tercios y la calidad, sino simplemente disfrutar el momento (o varios momentos) sin necesariamente gastar mucho. Fratello se une a esta tendencia con una línea de productos llamados Camo por la anilla «camuflada», con distintos colores, todos en italiano, al igual que muchos productos de la marca. En este caso, «blu» describe un azul más oscuro, mientras que azzurro es usualmente un azul claro.

Para sorpresa de nadie, este Camo Blu no es lo que llamaría precisamente un cigarro elegante. La capa es muy moteada, con distintos tonos que van de marrón a marrón muy oscuro, venas grandes e incluso secciones donde se nota la capa algo levantada. Los aromas del tabaco en la capa son de algo húmedo al punto de haberse quedado mojado mucho tiempo, como cuando dejas la ropa en la lavadora después del ciclo durante mucho tiempo, pero a un punto que si bien tiene ese aroma, no se siente como desagradable. La calada en frío presenta notas herbáceas y de paja verde, con una sensación ligeramente dulce también. Lo pico en V, simplemente porque tengo un tiempo sin hacer ese corte y porque quiero comprobar de primera mano si el cigarro es de tripa corta.

Desde las primeras caladas el Camo Blu destaca su precio. El tiro es ligeramente apretado, pero el humo es abundante pero no especialmente denso y deja en boca una sensación ligeramente ácida y con notas de paja, dulce, grama seca y avellanas, con un retrogusto de picante suave y una sensación vegetal general, que acompaña casi toda la fumada pero es más prominente en este primer tercio. El anillo de combustión es decente y produce una ceniza de buen tamaño y color sumamente claro. No hay mayores problemas de construcción más allá del tiro, pero es que los aromas se sienten húmedos, así que pareciera que el cigarro está húmedo. Pero según el medidor de humedad que le puse antes de encenderlo, estaba al 67%.

En el segundo tercio las notas herbáceas se sienten mucho menos, aunque la vegetal se siente generalizada pero no dominante. Los sabores principales se convierten en una sensación de café quemado y con mucha azúcar (como una mala versión de un café cubano) y avellanas. La ceniza, por su parte, no se aguanta mucho sobre el Camo Blu y viendo que es considerablemente más delgada que el resto del cigarro cuando la dejo crecer un poco, opto por dejarla caer al poco rato. La fortaleza es media-baja, mientras que la intensidad es media, pero no hay mucha complejidad y por $3 no espero que la haya, aunque el humo se hace ligeramente menos denso y hay ocasiones que siento que es mucho más el aire que inspiro en las caladas que el humo que sale después.

En el último tercio no hay cambios de sabor, ni esperaba que los hubiere. En efecto, son los mismos y sin matices adicionales, con un tiro que sigue siendo irregular y un humo que carece de abundancia. El único cambio a destacar en boca es que la sensación dulce ha desaparecido y la sensación ácida parece haber aumentado, pero eso es solo si le doy caladas muy seguidas. No obstante, en este punto ya no quiero seguir fumando el cigarro y estoy entre que lo dejo morir con dignidad o que le doy caladas seguidas a fin de acabarlo rápido. Me inclino por la primera opción y así todos quedamos bien. Ya el cigarro se estaba calentando de todas maneras y me tomó una hora y 10 minutos fumarlo.

El Camo Blu de Fratello no es un cigarro que volvería a fumar, pero es algo que responde principalmente a que las capas maduras no suelen ser mis preferidas. Aunque he fumado varios cigarros con esta capa que me han encantado, creo que hay una delgada línea entre las capas maduras que desprenden sabores a chocolate negro y las capas maduras que parecen pasarse y ese amargo de chocolate se siente más como ácido de café. Es el primero de esta serie que fumo y todavía me quedan dos o tres, por lo que quisiera probar los demás antes de elegir uno para recomendar (pueden ser más), pero por lo pronto, este no lo recomendaría si tus gustos son como los míos.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Blu
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: N/D (Maduro)
Capote: Indonesia (Sumatra)
Tripa: República Dominicana
Precio: $3,00
Puntuación: 79

Whisky: The Balvenie 14 Caribbean Cask

La marca The Balvenie no es una de las que más he probado. De hecho, tuve que revisar mi historial de reseñas para comprobarlo y solamente encontré esta publicación del The Balvenie 12 que hice en marzo de 2020. Honestamente, lo recuerdo muy poco, aunque ahora que hago memoria incluso compré en una ocasión una botella de The Balvenie Triple Cask y tengo varias fotos del maridaje que le he hecho con distintos tabacos.

Precisamente por esa búsqueda me encontré con una reseña que le hice y que publiqué en otro lado hace al menos 5 años y que nunca mostré por aquí. La voy a revisar a ver si tiene la calidad a la que apunto hoy en día en el blog. A veces veo mis reseñas más viejas y pienso que ese no soy yo.

Pero aquí el The Balvenie 14 Caribbean Cask, un whisky proveniente de la región de Speyside y este whisky es añejado durante 14 años en barricas ex-bourbon y luego finalizado en barricas de ron del Caribe. No especifica cuál ron es, pero encontré información que detalla que el master blender de la marca hizo un blend de ron para sí mismo a partir de rones de las Antillas Occidentales, que es una región que envuelve a 13 países, incluyendo República Dominicana, Haití, Cuba, Puerto Rico, Jamaica y otros.

Por supuesto, no especifica tampoco cuál de estos países suplió el ron o si hubo más de uno. Pero el hecho es que después, el master blender utilizó las barricas para finalizar el whisky y tampoco especifica cuánto tiempo. Es embotellado a 43% de alcohol.

A diferencia de la gran mayoría de whiskies escoceses que son añejados y embotellados en las mismas barricas de siempre (eso no tiene nada de malo), la adición de una barrica que anteriormente contuvo ron hace que este whisky tenga aromas propios de su origen pero también éstos estén combinados con otros que son completamente inesperados. El resultado son aromas «esperados» a vainilla, toffee y caramelo, pero también otros a banana, mantequilla, melaza tostada, madera y pimienta que me hacen percibir los aromas algo más de lo que debería.

En boca es sumamente distinto al whisky escocés tradicional. Es simplemente otra cosa. Tiene una nota dulce muy pronunciada, azúcar morena, roble, miel, cáscara de toronja y una nota lejana de esa cebada malteada. El retrogusto es de miel, nueces y cítricos.

Mientras que en nariz el The Balvenie 14 Caribbean Cask se siente como un poquito de Caribe combinado con una buena cantidad de Escocia, en boca el whisky se siente como un escocés visitando el Caribe. Hay sabores muy relacionados al Caribe y su ron, pero con un fondo de whisky escocés. Una verdadera sorpresa y por un precio muy bueno para quien quiere probar algo distinto y realmente llamativo.

Revisando un poco, tengo 3 whiskies que pasan por barrica de ron. Dos son irlandeses y este. Voy a hacer una comparativa a ver qué tal.

Ficha Técnica:
Fabricante: Balvenie Distillery
Nombre del Whiskey: 14 Year Caribbean Cask
Marca: The Balvenie
Origen: Escocia
Edad: 14 años
Precio: $53
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 90