Room 101 – Daruma 2023 (Toro)

Hace casi 7 años probé por primera vez este Daruma de Room 101. Estaba comenzando a fumar bien y a llevar este blog y estaba muy cauteloso, principalmente porque casi todo lo que fumaba, me gustaba y siempre estaba con el tema de las puntuaciones, pensando que no todo puede ser tan bueno, pero casi todo lo era. Pero precisamente una de mis mayores sorpresas me las llevé con el Daruma, un cigarro por el que muchos daban una muy buena puntuación y luego siguieron mencionando entre los mejores, y a mí simplemente no me gustó. Una lástima, porque la anilla estaba muy bonita y de la marca me gustan muchos productos. Pero en 2023 la marca volvió a lanzar el Daruma, con una liga completamente distinta. El original tenía capa Habano ecuatoriana, con capote brasileño y tripa de Honduras y República Dominicana, mientras que el nuevo solamente tiene tabaco nicaragüense, además de ser fabricado por Oliva en Nicaragua.

No estoy seguro de los números del Daruma original, pero este está limitado a 20 mil unidades. El cigarro viene en una especie de tubo de cartón con imágenes y colores similares a los de las anillas y dentro de él viene el cigarro envuelto en papel. El cigarro una vez desenvuelto se siente especialmente pesado, como si fuera muy denso. La capa tiene un ligero brillo y es bastante irregular, y también tapa el pie del cigarro. Los aromas de esta capa son de madera de sándalo y notas dulces, con básicamente los mismos aromas en el pie, gracias a que es cubierto por la capa. Lo pico y la calada en frío me da aromas a chocolate con leche y tabaco rico y negro.

No es de sorprender que el Daruma comienza con una fuerte dosis de pimienta negra, pero afortunadamente se suaviza rápidamente y permite que los sabores intensos de chocolate negro sean los principales en este tercio, sobre nueces y nuez moscada, con una nota sutil de café espresso al final. El humo es abundante y denso en cada calada, y al botarlo por la nariz siento notas menos picantes de lo que creería, con ese mismo aroma de café que se siente en el final. La ceniza es gris clara, muy bien sostenida sobre el cigarro, al punto que al final del tercio me cuesta un par de intentos dejarla caer en el cenicero. La intensidad es media, con una fortaleza similar.

Los sabores de nueces y chocolate negro son los principales en el segundo tercio, al igual que en el primero, pero también aparecen sabores nuevos a madera de cedro y canela, sobre todo después del punto medio. El café del retrogusto ya no se siente, siendo sustituido por esa nuez moscada que dejó de apreciarse en el paladar al comienzo de esta sección. El anillo de combustión fue más recto en el tercio anterior, pero nunca llega a preocupar. La intensidad aumenta a media-alta, con una fortaleza que se mantiene en media, mientras que el humo mantiene su abundancia y su densidad.

En el último tercio es el sabor de nueces el que toma la delantera, básicamente el de chocolate se mantiene en el mismo punto, pero las nueces se repotencian y regresa el sabor de canela con mayor intensidad que en el segundo tercio, pero sigue siendo algo secundario. La madera de cedro y el toque dulce también forman parte de este último tercio y más o menos para el momento que le quito la segunda anilla es cuando deja de mostrar nuevos sabores. Con una intensidad media-alta y una fortaleza media, y luego de una hora y 40 minutos, el Daruma finalmente llega a su última calada.

Creo que el Daruma podría haberse llamado cualquier otra cosa. En mi caso la experiencia con el Daruma previo no fue nada para «tirar cohetes», como dicen en España y esa experiencia pasada ciertamente no me llevaría a probar la nueva versión. Pero formó parte de un pack mensual que me envió una suscripción y una vez en mis manos y habiendo leído un poco sobre sus componentes fue que me llamó la atención. El hecho que es limitado lo hace un poco difícil de conseguir, pero la experiencia sin duda alguna fue mucho mejor que la original y siendo un cigarro completamente distinto, no tendría por qué parecerse.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar
Marca: Room 101
Modelo: Daruma 2023
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 88

Whiskey: Wild Turkey Rare Breed

La serie Rare Breed se trata de una línea de bourbons y también de rye whiskeys hechos a partir de una receta única de mashbill y embotellado directo de la barrica, sin diluir. Sin embargo, la concentración alcohólica a la que Wild Turkey introduce el destilado en la barrica es relativamente baja de por sí, alcanzando entre 53,5° y 57,5°, aunque puede variar un poco, lo que hace que el producto final tenga una graduación relativamente baja en comparación con su competencia que también embotella directo de la barrica.

Esta edición del Rare Breed es la primera con un nuevo diseño en las etiquetas, conformado por un mashbill que incluye 75% maíz, 13% centeno y 12% cebada malteada. El contenido embotellado es un blend de bourbons de 6, 8 y 12 años, que es embotellado a 58,4% de alcohol.

El Rare Breed tiene aromas de toffee y caramelo en nariz como notas principales. Dado que Wild Turkey tiende a usar barricas muy charreadas, estos aromas tostados están casi garantizados. También hay abundante madera y aromas que me recuerdan a bourbon muy antiguo. Es muy obvio el elevado contenido alcohólico pero no es algo que genera rechazo. No obstante, no son muchos más los aromas y aparte de esos que mencioné no hay mucho más allá. Eso sí, los aromas existentes son intensos.

En boca los sabores son esos que te recuerdan cosas dulces, sin ser necesariamente dulce. Son aromas a centeno, azúcar morena, maple, caramelo y cuero. Pero también hay notas de pulpa de mandarina y un toque de tabaco. Es una buena combinación, que nuevamente no es muy variada ni compleja, pero muy pegajosa. El retrogusto es de maple, azúcar morena, cuero y tabaco.

Junto con Booker’s Bourbon, Rare Breed es una de las líneas de barrel-proof con mayor trascendencia en el mercado. Pero, a diferencia de Booker’s, Rare Breed no es tan conocido, posiblemente por la inmensa mayoría y variedad de productos disponibles de la marca. Pero precisamente entre esa gran variedad de productos de Wild Turkey, hay algunos que son más baratos y con una graduación alcohólica similar, que si bien no cuenta en su blend con un bourbon de 12 años, tampoco le hace mucha falta.

Me refiero a que el Wild Turkey 101 cuesta menos de $30 y tiene 50,5% de alcohol y se trata de un producto bastante complejo e interesante. Este Rare Breed cuesta $60 (al menos aquí en Venezuela) y la diferencia entre calidades no es tanta para justificar más del doble de su precio. Pero sí vale la pena probarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Wild Turkey Distillery
Nombre del Whiskey: Rare Breed
Marca: Wild Turkey
Origen: USA
Edad: 6 a 12 años
Precio: $60
Densidad alcohólica: 58,5%
Puntuación: 87

La Flor de Cano – Casanova ER Italia

Algo que posiblemente no sabes, y hasta el momento de escribir esta reseña yo tampoco lo sabía, es que las leyes anti-exportación de tabaco de Italia son bastante estrictas. Por eso, cuando Habanos SA decidió crear esta edición regional limitada a Italia, el habano se convirtió en algo muy buscado, precisamente por lo difícil que sería sacarlo del país. El hecho que esta edición regional además sea de La Flor de Cano, una marca que actualmente posee solamente dos vitolas de producción regular y ambas de tripa corta, lo hace aún más deseable. Mejor aún, la producción fue limitada a 6000 unidades de este petit robusto con medidas de 4 1/3 por 50, una vitola mejor conocida como D No. 5 y más vista en cajas de Partagas. En otro hito de características poco vistas, la anilla de este La Flor de Cano es distinta a las de su producción regular porque esta tiene fondo blanco y letras rojas, que además identifican al producto como Casanova. El resto de los productos tienen fondo rojo y letras blancas y son todas iguales.

Pero dado lo pequeño del cigarro, nuevamente voy a dividir las impresiones en primera y segunda mitad, pues entre las anillas y sus cortas dimensiones, creo que me voy a perder identificando tercios. Las venas son bastante notables en la capa de este Casanova e incluso la parte inferior, o el pie del cigarro, se nota bastante más oscuro que la cabeza y no es un efecto de la luz, aunque tuve que revisarlo bien para asegurarme. Otra cosa que me llama la atención del cigarro es lo planta que es la perilla, al punto que me recuerda a los cigarros tipo flathead que he probado, más específicamente el RoMaCraft Neanderthal. Los aromas que se sienten son de especias como nuez moscada y vainilla, con abundante madera, aunque un toque de esa madera se siente como pino. Luego de picarlo un poco de más, precisamente por esa cabeza plana que parece tener, la calada en frío me da aromas a vainilla, maní y helado de mantecado.

La primera mitad del Casanova ER Italia es muy similar a lo que esperaba a partir de la calada en frío, con una predominancia de los sabores de madera, pero también pimienta suave y manzana verde, así como una sensación de adobo… adobo es algo que existe en Venezuela y no estoy seguro (pero asumo que sí) en el resto del mundo, y se trata de una mezcla de distintas especias para la cocina. A lo largo de este tercio también aparecen notas más sutiles de vainilla, tiza y un retrogusto en donde domina la pimienta. La quemada es muy decente, con un anillo de combustión uniforme y una ceniza que, aunque no es de un color uniforme ni claro, al menos se sostiene bien sobre el cigarro. La intensidad es media y la fortaleza media-baja.

Es casi nula la cantidad de humo que desprende el Casanova en cada calada durante la segunda mitad, pero con algo de paciencia y un par de retoques se salva. La pimienta se hace más fuerte en esta sección, sobre todo porque comienza a apreciarse también en el paladar. El resto de los sabores se mantiene, con la única excepción de la tiza, que afortunadamente desaparece en el punto medio del cigarro. Algo impresionante que ha tenido a todo lo largo es esa calidad untuosa en el paladar, casi como si en el humo hubiese un aceite o una propiedad que hace que el sabor se quede pegado en cada calada y tenga una mayor permanencia. Igualmente, en esta sección los sabores a madera adquieren una propiedad mojada. Afortunadamente sin sensación de nicotina y luego de una hora y 20 minutos de fumada, el Casanova llega a su fin.

Hace un poco más de un año, cuando hice el curso de Habanos Sr., nos contaban que muchos de los cigarros que sea usan para ediciones regionales tienden a ser de ligas similares a las de producción regular, pero con algunos cambios, como el orden de las hojas o la dirección de la fumada. En el caso de este Casanovas, tiene que haber sido un cambio tan radical como el de otro tipo de tripa, pues todo lo que produce la marca actualmente es tripa corta. Otra cosa que nos dijeron de los cigarros de edición regional es que no esperes demasiado de ellos. Si bien son ediciones regionales, no son realmente especiales, solo limitados y suelen ser vitolas que la marca normalmente no hace. Es la segunda o tercera edición regional que pruebo y efectivamente se siente como un habano más, que no es realmente especial pero con 7 años de guarda, está sabroso.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Flor de Cano
Modelo: Casanova Edición Regional Italia
Dimensiones: 4⅜ x 50
Tamaño: D No. 5 (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $11,00
Puntuación: 85

Crowned Heads – Las Calaveras 2023 (LC50)

Es increíble que en este año se cumplen 10 ediciones de Las Calaveras, habiendo comenzado en 2014 como una colaboración entre Crowned Heads y My Father para honrar a todas las personas que habían muerto año a año. En ese momento se marcó un hito al ser el primer producto de Crowned Heads que no era fabricado por E.P. Carrillo, pero desde 2016 la línea cuenta con 4 productos regulares, de las cuales tres son producidas en cajas y la cuarta es parte de un sampler de la marca. En el año 2023 mantiene esa línea, con 39.000 cigarros de cada una de sus vitolas: robusto 5 x 50, toro 6 x 52 y robusto extra 5⅝ x 54. El adicional se trata de una producción de 3000 cigarros belicoso fino 5½ x 52. Mis amigos de Gentleman Brothers afortunadamente me guardaron uno del robusto y otro del toro.

Para esta nueva versión, Las Calaveras 2023 cuenta con una capa Connecticut Broadleaf americana, sobre capote y tripa de Nicaragua. Como buena Broadleaf, la capa tiene múltiples variaciones, venas y una falta casi absoluta de brillo, con una firmeza pronunciada a todo lo largo. Después de un par de meses en el humidor, no esperaría que se comporte mal y desprende en la capa aromas a chocolate y madera. En el pie hay un aroma que me recuerda al chicle bomba, menta y madera, con alguna que otra nota a un pan de avena. En la calada en frío se siente un paso de aire muy decente y aromas a brownie, ron y madera.

El Las Calaveras 2023 desprende desde la primera calada ese aroma tan americano que usan para describir un aroma muy particular: fogata. También hay granos de café y pimienta, principalmente esta en el retrogusto, pero también en el paladar. Pero afortunadamente la pimienta no es especialmente agresiva y es seguido que lo pruebo en retrogusto. Los sabores son cremosos, con esa sensación oleosa que se pega en la boca. Hay también sabores a mantequilla de maní, tierra húmeda y un toque suave de chocolate. Estos sabores van variando su intensidad a lo largo de todo el primer tercio, con una fortaleza media-alta y una intensidad media y un tiro ligeramente más apretado de lo que me gusta, al igual que el anillo de combustión es algo menos recto de lo que me llama la atención y tengo mi encendedor a la mano para cualquier retoque.

Ante tan notable inicio, la verdad es que esperaba un segundo tercio igualmente destacado, pero pareciera que el cigarro toca un botón de pausa en la evolución y gran parte de los sabores en este tercio se sienten como continuación del tercio anterior. Los sabores son sutiles a madera, tierra y chocolate, mientras que la pimienta, sobre todo la del retrogusto, se siente más fuerte. No hay un gran cambio ni una transición, sino precisamente se siente como si el segundo tercio no hubiese ocurrido. La fortaleza se mantiene en media-alta y la intensidad como 2% por encima de media. Aunque quema mejor, hay ocasiones en que tengo que avivar la llama con caladas más regulares, pero nada preocupante.

Apenas si hay un sabor a nueces en el último tercio que no había presenciado en el tercio anterior y los sabores de madera se sienten más secos, contando que éstos venían de un sabor a fogata y aquí es igualmente de madera, pero más como una pieza, pero en términos generales este tercio es nuevamente una continuación del primer tercio, que si bien tuvo sabores agradables, no hubo la evolución que esperaba. El sabor de tierra se siente ligeramente mayor, pero nuevamente, no hay una evolución ni un momento que pueda identificar como una transición. La fortaleza se ubica en media-baja, con una intensidad media en el último tercio, llegando a una hora y 40 minutos para acabar con Las Calaveras 2023.

Sin mucho proponérmelo, he tenido la suerte de dar con todas las ediciones de Las Calaveras, teniendo en cuenta que el primero se convirtió en un producto de producción regular llamado La Imperiosa. Pero algo que ha caracterizado a todos estos productos es la capacidad que tienen de mejorar con el tiempo. No obstante, el Las Calaveras 2023 pareciera que está hecho para ser añejado, pues durante la fumada se siente como un cigarro al que le falta humidor, particularmente por esa tendencia a ser tan lineal y poco evolucionado. Quizá le hace falta algo de dry boxing, pero el hecho es que se sentía como un cigarro sobre humedecido o «crudo/verde» y eso no es algo típico de un producto de la marca ni un cigarro centroamericano. Creo que tengo otro en el humidor y lo dejaré al menos 4 meses más antes de darle fuego.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Crowned Heads
Modelo: Las Calaveras Edición Limitada 2023
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: LC50 (Robusto)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $13,00
Puntuación: 86

Ron: Caballo Viejo Reserva

El gusto por la marca Caballo Viejo ha sido en lo particular todo un reto. En primer lugar, la marca apareció casi de la nada, sin historia y sin mucha información, pero con un producto que superaba los $60 y que ya era parte de la DOC, incluso sin salir al mercado. Eventualmente lo probé y la verdad es que me pareció un producto muy bueno. Pero no hubo mucho más de la marca y en el inmenso haber de productos venezolanos, fue fácilmente perdido ante la gran avalancha publicitaria de sus competidores vs. una campaña prácticamente silenciosa.

Por ello confieso que me sorprendió bastante cuando vi un nuevo producto de la marca, con un nombre que promete más edad, pero un precio mucho menor. En verdad Reserva no implica mucho, sino más bien denota una cantidad guardada, pero en mi mente era más. Pero más bien es una edición limitada, o al menos la edición que es firmada por la banda Guaco lo es.

Se trata de un blend de rones de columna, añejados de 3 a 8 años y limitado a 50 mil botellas. También se dice que el líder de la banda Guaco, Gustavo Aguado, participó en el desarrollo de la mezcla final y que fue hecha de acuerdo a su gusto, buscando un ron elegante, amigable y de buena vista.

En nariz el Reserva de Caballo Viejo tiene unas notas a ron joven muy presentes, con las típicas notas del ron venezolano joven, como caramelo, vainilla, banana y algo de almendras. No obstante, me parece que la vainilla conforma el 75% del aroma y es solo luego de algunas pausas que logro apreciar otras notas.

En boca es sumamente dulce, destacando sabores que me recuerdan al caramelo tostado que gotea del quesillo, almendras y canela, al igual que vainilla y nuevamente, éste conforma una gran parte de la intensidad de sabores. El retrogusto es de vainilla únicamente.

El Caballo Viejo Reserva se trata de un ron (demasiado) sencillo para lo que es. En varias ocasiones me he encontrado con licores de ron que tienen una alta concentración de sabores de vainilla y por lo mismo me sucede que cada vez que lo siento en tanto exceso como con éste, pienso que es un licor de ron, o incluso un ron muy joven que tienen que ponerle algún saborizante o endulzante para tapar su juventud. Eso me pasó con este ron.

En un mercado donde existen rones de excelente calidad y muy buenos sabores por $15 o menos, me cuesta justificar el precio de éste. Curiosamente, el ron formó parte de una cata a ciegas y en el momento que lo probé lo identifiqué como Barrica 40 pero con mucha más vainilla. No es de extrañar que ambos rones tienen el mismo origen.

Ficha Técnica:
Fabricante: Celiveca
Nombre del Ron: Reserva Guaco
Marca: Caballo Viejo
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 3 a 8 años
Precio: $19
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 76

Romeo y Julieta – Cazadores

En lo personal, Romeo y Julieta es una marca que pocas veces me ha cautivado, al menos en sus productos cubanos. Creo que su serie Churchill, aunque tiene productos muy buenos, no son tan imaginativos y el resto de las líneas de la marca son segundonas a la línea principal. Una posible excepción son los Nobles, aunque esos no los he probado aún. Quizá por eso no tuve realmente muchas esperanzas por este Cazadores que me regaló un amigo y que disfruté junto con él, con una caja que data de 2014. Pero también vale recalcar que la vitola Cazadores es posiblemente una de las más sobrevistas de la marca, siendo un lonsdale de medidas 6 3/8 x 43 y siendo parte del portafolio de la marca desde antes de la revolución. Pero ciertamente la oportunidad de probar este Cazadores promete.

Para ser una vitola de menor cobertura o no tan reconocida, el Cazadores se ve muy atractivo en frío, al menos. La capa tiene una pequeña protuberancia unos 3 centímetros más abajo del pie, pero no le presto mayor importancia. Sin duda el control de calidad de estos cigarros no es el mismo de la línea Churchill. Pero la capa tiene aromas muy agradables que me hacen ignorar los problemas visuales que pueda presentar, incluyendo vainilla y almendras. En el pie se sienten notas ligeramente herbáceas y dulces, mientras que la calada en frío me da aromas a nueces, madera y algo de herbáceo también, aunque más seco. El tiro se siente ligeramente apretado, pero ya me voy acostumbrando a eso con los habanos.

El tiro es apretado, eso pasa muy a menudo con los habanos, al punto que ya pienso que los habanos por lo general tienen el tiro más apretado que muchos centroamericanos. Pero afortunadamente los sabores son agradables e incluso abundantes, o al menos con una intensidad media en donde identifico notas herbáceas, como de grama recién cortada, madera, nueces e incluso una sensación algo picante. El anillo de combustión no es el mejor y ciertamente eso confirma lo del control de calidad, pero al menos la selección de las hojas se siente como un mejor trabajo por la marca. La intensidad es media, con una fortaleza media-baja y abundante humo frío que entra en cada calada y permite discernir bien los sabores.

No puedo decir que hay grandes cambios en el Cazadores, porque con excepción de una sensación más picante, los sabores son realmente los mismos, salvo que el liderato de ellos ha cambiado y afortunadamente el cigarro tiene una variedad interesante de sabores, así que ese intercambio de intensidad es bienvenido. La combinación de madera y nueces es el sabor principal, con una nota herbácea menor, que ya no identifico tan bien y una mayor participación de la sensación picante, sobre todo en el retrogusto. La intensidad de sabores se coloca en media y casi alta, con una fortaleza media-baja. La quemada es la que es y no habrá manera de mejorarla, pero al menos se mantiene bien encendido y el tiro es el que es también.

En el último tercio el Cazadores mantiene su tendencia de sabores sin incluir nada nuevo, pero la diferencia esta vez es que el sabor de madera es el más dominante, mientras que ese sabor de nueces que existía desde el inicio misteriosamente desaparece, pero es sustituido por un sabor dulce, por lo que se siente como una madera ligeramente dulce cuando los dos se funden. Siguen habiendo notas herbáceas y la sensación picante se diluyó completamente, tanto en paladar como en retrogusto, que es en donde se siente esta vez el sabor de nueces que habría sido tan esquivo en este tercio. En el resto de los menesteres el Cazadores también mantiene su tendencia de construcción, pero no se puede pedir mucho. La intensidad es media y la fortaleza es media-baja. Me toma una hora y 25 minutos fumar el Cazadores.

Con el tiempo he aprendido a apreciar a los habanos por lo que son y no juzgarlos demasiado por lo que no son. Aunque haya quienes aseguran que un habano malo es mejor que un centroamericano bueno, una rápida revisión por este blog te dará la seguridad que no soy de esos. Pero honor a quien honor merece y pese a las ineficiencias (porque no los puedo llamar problemas) de construcción que presentó el Cazadores, la verdad es que con mucho gusto probaría uno nuevamente. El hecho que no es un habano caro, o al menos dentro de la gama de Romeo y Julieta no lo es, solamente suma a la experiencia. Pero sin duda que el hecho que sea un cigarro con unos 9 años de guarda sin duda que es lo que más suma.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Cazadores
Dimensiones: 6⅜ x 43
Tamaño: Cazadores (Lonsdale)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $18,00
Puntuación: 88