Para la inmensa mayoría de los fumadores y medianamente conocedores del tabaco, el nombre Micky Pegg puede no significar mucho. Pero su historia y relación con el tabaco es curiosa. Hace más de 20 años Pegg era un pasante en el congreso de Estados Unidos y un día el congresista al que representaba lo mandó a una tienda de tabacos a comprarle algo. Pegg fue cautivado inmediatamente por el mundo del tabaco y pronto renunció a su pasantía y entró a trabajar en la tienda, que mantuvo hasta ser vendedor de las marcas de CAO, Davidoff y Felipe Gregorio. Incluso fue VP de ventas para CAO, hasta que ésta fue adquirida por General Cigar Co. A raíz de ello salió de la industria, pero como tanta gente trata de hacerlo y siempre regresa, en 2019, junto con dos amigos creó la marca All Saints, con productos hechos por la Tabacalera Villa Cuba de Rocky Patel (conocida como Tavicusa). En 2021 lanzó su segunda línea, llamada Saint Francis, por uno de los santos católicos más famosos de la historia: San Francisco de Asís, que es el santo de los animales y la ecología, así como el patrón de los santos italianos.

La línea Saint Francis está disponible en 4 vitolas y llevan una capa habanos oscuro ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüenses, también fabricados por Tavicusa, en Nicaragua. Precisamente, el cigarro es notablemente oscuro y la anilla hace buen juego con ese color y tiene aromas a establo, bosta, chocolate y galletas danesas. Esas galletas destacan aún más en la tripa, pero también incluye pan recién salido del horno y cartón. La calada en frío es algo apretada y eso es algo inesperado, pues su origen y el estilo de la fábrica no es así, pero tiene aromas a chocolate, establo, avellanas y una cierta nota ácida como de fruta fermentada.

El sabor de establo es el principal desde la primera calada, y con la participación que tuvo en frío, no me sorprende. Lo que sí me sorprende es la ausencia de notas picantes, incluso en el retrogusto. Los sabores que más se sienten son el de establo, por supuesto, pero también cuero, notas minerales y una cierta nota dulce sin descripción. Luego de unos minutos también aparecen sabores a tierra húmeda, que llegan a nivelarse con los de establo, y le siguen notas adicionales a galletas, pimienta y una sensación cremosa inconsistente. El retrogusto tiene notas cítricas y una pimienta aromática, sin ser especialmente picante, al menos no en nariz. Fortaleza e intensidad son media-altas, pero la construcción no es la mejor, aunque no hay una falta de sabores, sí se siente un tanto más apretado de lo que me gusta y esto parece afectar la combustión, pues si no le doy caladas regulares, se «duerme» el fuego.

En el segundo tercio hay algunos cambios que destacar. El primero es que todas las condiciones visuales de quemada parecen ser perfectas: quema bien, el anillo de combustión es recto, el humo es abundante. Detrás de las apariencias, el tiro sigue siendo algo apretado, pero ante tantos indicativos de calidad, termino por pensar que el tiro debe ser así para funcionar. El sabor de establo se coloca de segundo lugar, tras la tierra húmeda y seguido de maíz tostado, orégano, pan tostado y cuero, con un retrogusto que destaca el café quemado y el pan tostado. Sí requiere uno que otro retoque, sobre todo si lo dejo más de un minuto tranquilo, pero por lo general se comporta de maravilla, con fortaleza e intensidad similares a las del tercio anterior, situándose ambas en media-alta.

En el último tercio los sabores son algo más secos, especialmente ese sabor de tierra, que ya no es húmeda sino más bien… pues seca. Le siguen sabores de cuero, maíz tostado, mostaza y notas cítricas suaves, tanto en el paladar como el retrogusto, donde también hay pimienta y nueces. La intensidad llega a alta, mientras que la fortaleza está en media-alta, pero finalmente el tema del tiro prueba que era un tema y el Saint Francis se apaga un par de veces en este tercio, independiente del número de caladas que le dé para mantener el fuego vivo. Luego de una hora y 45 minutos, dejo al Saint Francis en el cenicero, donde se apaga rápidamente.
La inmensa variedad de sabores y complejidad moderada del Saint Francis de verdad que impresionan desde la primera calada, pero el tiro apretado, aunque sea así como la fábrica o el master blender lo diseñaron, pues no me gustó tanto. Al final la experiencia vale muchísimo a la hora de evaluar un cigarro y si ésta no es placentera, especialmente por la atención que requiere y la necesidad de darle retoques o reencenderlo, pues simplemente no puede calificarse como algo muy positivo. Son sabores distintos en gran parte y la combinación de ellos sobre el paladar lleva a pasar un rato considerable apreciándolos entre caladas, pero es fastidioso que cuando identificas y marcas los sabores, tener que darle un retoque o varias caladas seguidas para avivar el fuego.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tavicusa
Marca: All Saints
Modelo: Saint Francis
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86
















