Asylum – Arkham (Robusto)

Cualquier conocedor de DC Comics o de la saga de Batman verá este cigarro con una sonrisa. En efecto, la marca de este cigarro es Asylum, una marca de Eiroa que ha hecho múltiples productos y de los cuales yo mismo he reseñado alrededor de 11 de ellos. Pero más allá de llevar el nombre del asilo de criminales con trastornos mentales propiedad de la familia de la madre de Bruce Wayne, el Arkham viene también a derribar algunos prejuicios. El mayor de ellos es que todos los cigarros dominicanos son suaves y en el caso de este se trata de un puro dominicano con capa Corojo, con toda la densidad y variedad de sabores del tabaco dominicano, pero con la fortaleza que caracteriza a la marca Asylum.

La anilla de este Arkham confunde bastante porque es exactamente la misma del Friday the 13th que fumé hace un par de semanas y si no fuese porque compré los 5-packs de cada uno y vienen en un empaque que los identifica como tal, en frío pensaría que son el mismo cigarro, aunque este Arkham es considerablemente más oscuro. Sin embargo, tiene un leve marmoleo que la hace ligeramente irregular, así como varias venas de distintos tamaños. El cigarro se siente firme y tiene poca suavidad cuando lo aprieto, pero con aromas agradables a corteza de árbol, mientras que en el pie se aprecia una mezcla de madera con pan. Finalmente, luego de picarlo aprecio más corteza de árbol, como si alguna vez tuvieras la oportunidad de caminar por un bosque tropical, en donde llueve regularmente y hay una humedad sobre la corteza.

Sin sorpresa alguna, las primeras caladas del Arkham son abundantes de madera, no tan definida como en frío, sino más bien un sabor genérico de madera o quizá si la pimienta no fuese tan insistente pudiera determinar si es más específica, pero al cabo de un par de centímetros la pimienta se reduce pero igual el sabor de madera es genérico. En el retrogusto también se siente esa madera, aunque no húmeda sino tostada y más o menos para el momento de la foto se sienten sabores de tiza en el paladar. Son esos los sabores que definen este primer tercio, con la madera como el principal y una sensación húmeda en ella que quizá me ayude a definir mejor el sabor, seguido de pimienta y finalmente la tiza. Fortaleza e intensidad están fijas en media, con una quemada muy decente en este pequeño robusto 5 x 50 y un anillo de combustión muy bien portado.

La tiza se vuelve el segundo sabor en intensidad durante el segundo tercio, superando a la pimienta y siguiendo esa tendencia del tabaco dominicano que tiende a dejar la pimienta atrás, por mucho que quiera acabar con prejuicios. Son esos dos sabores principales los que se sienten en el retrogusto, en ese mismo orden: madera húmeda y tiza. La intensidad y la fortaleza se mantienen en media, pero hay un cambio en la construcción que no es del todo positivo y es que el tiro se siente más apretado. En realidad el Arkham ha tenido el tiro apretado desde el inicio, pero en el segundo tercio se siente más y es cuando me aproximo al final del tercio que comienza a soltarse un poco.

El último tercio elimina el sabor de tiza, que confieso no es un sabor agradable ni algo que me guste en tanto extremo en un cigarro. Es como una sensación de madera vieja, con notas de tierra seca, muy raro y que ciertamente se puede confundir. Pero en mi experiencia el sabor de tierra seca en extremo se aproxima al sabor de arcilla. En fin, si bien los sabores se simplifican un poco en el último tercio, son los sabores agradables de madera en el paladar y de pimienta en el retrogusto los que más se sienten. La fortaleza llega a media-alta, con una intensidad que se mantuvo en media durante toda la fumada. Me toma una hora y 20 minutos fumar el Arkham, aunque con un tiro mejor quizá me hubiese durado unos 15 minutos menos.

La verdad es que este Arkham fue menos complejo de lo que esperaba, pero por $8 por unidad también había un potencial que fuese una experiencia peor, no porque $8 corresponda a un cigarro barato, sino porque parece ser el punto de quiebre para muchas marcas, que definen la calidad del producto en más de $8 o menos de $8. El otro tema con el cigarro fue el tiro y aunque adquirí un 5-pack, en realidad me quedé con tres, porque regalé dos y este es el segundo que me fumo. El primero tenía un tiro perfecto pero, más importante, una consistencia con este muy marcada. En general estas dos versiones limitadas o especiales de Asylum me han gustado mucho y con gusto buscaré las siguientes.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Asylum
Modelo: Arkham
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $8,00
Puntuación: 87

Ron: Plantation Guyana 2007 (Under The Sea)

En un universo tan amplio y variado como es el de los productos de Plantation, estoy seguro que estarás pensando que aquí vengo con oootra botella más de esta marca, y la verdad es que sí. Plantation tiene distintas series y múltiples rones, muchos de los cuales son ediciones limitadas que aparecen una vez al año y no repiten. Si bien en Venezuela conseguir estos rones no está fácil, mi esperanza es que en algún otro país veas esa inmensa variedad de Plantation y, antes de frustrarte con tantas opciones, al menos veas algo en este blog que te haga escoger uno.

O quizá es pura curiosidad.

Pero el hecho es que esta edición pertenece a la línea Under The Sea, a la cual también pertenece el Plantation Venezuela 2010 que reseñé hace poco. Under The Sea es parte, a su vez, de la línea Plantation Rum Vintage Collection, que es una selección de rones excepcionales embotellados en pocas cantidades. En realidad creo que eso son todos, pero quizá quisieron buscar algo que los hiciera distintos, precisamente por ese inmenso universo de ediciones limitadas que tienen.

Este Guyana 2007 es un ron a base de melaza, destilado en 2007, luego de haber fermentado durante una semana. Lo que hace la destilación de este ron única es que una parte de ella es en el alambique Port Mourant, que es un alambique de madera con más de 300 años de antigüedad. También una parte del líquido es destilado por columnas. El añejamiento es de 13 años en barricas ex-bourbon de 200 litros, seguido de 2 años en barricas ex-cognac de 350 litros. Finalmente es embotellado a 51% de alcohol.

Aunque mi referencia preferida del ron de Guyana es El Dorado, específicamente el de 15 años, me sorprende cómo esta versión, que supuestamente tiene una destilación similar, es muy distinta en nariz. Esos aromas de torta negra y fruta confitada simplemente no existen en este ron. Lo que sí tiene es vainilla y frutas cítricas, específicamente cáscara de limón, almendras y la verdad es que no mucho más. Se siente rico y abundante y robusto, pero sin tener las típicas notas que aparecen en rones como El Dorado, que son más emblemáticos y propios del ron de Guyana.

En boca es simplemente delicioso. El 51% de alcohol casi no se siente, pero es por lo rico y abundante de los sabores cítricos y frutales en general. A diferencia de los otros rones guyaneses que he probado, este Guyana 2007 se siente más como los rones multi-isla que he probado, con distintas notas que no son particularmente identificativas sino más como un conglomerado de sabores de distintas regiones. Si bien está esa torta negra, se siente muy suave y tira más hacia las bayas y los frutos rojos, vainilla, mazapán, pulpa de naranja y mucha cáscara de limón. Sin embargo, se siente fresco y no como el sabor tan denso que esperaría de un ron que alcanza 15 años en barricas. El retrogusto es difícil, porque hay aromas de notas florales y de madera, que no son los típicos de un ron y mucho menos de uno con tanto tiempo en barricas, pero ahí están.

Es solamente el segundo de la serie Under The Sea que he probado, pero en ambos casos me he encontrado con rones que no son los típicos de su lugar de origen. El Guyana 2007 no tiene los sabores típicos de muchos rones de Guyana, pero el Venezuela 2010 tampoco sabe a un típico ron venezolano… en realidad no sabe a ningún ron venezolano, pero quizá sea ese el objetivo de esta serie: rones distintos, que no son los habituales y que simplemente te van a ampliar el horizonte.

Hasta que no pruebe los demás, no sabré.

Ficha Técnica:
Fabricante: Demerara Distillers
Nombre del Ron: Guyana 2007 (serie Under The Sea )
Marca: Plantation
Origen: Guyana / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 13 años + 2 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 51%
Puntuación: 88

LCA – Mr Robot Fumador V2 (Toro)

La historia que aparece sobre este cigarro en internet comienzo hablando de Stephen King. En los años 70, cuando King estaba teniendo considerable éxito al inicio de su carrera, decidió crear un alias para escribir otros libros bajo ese nombre y ver si obtenía el mismo éxito. Este seudónimo era Richard Bachman y King escribió varios libros con ese nombre entre 1975 y 1982. La realidad es que no tuvo mucho éxito, sino más cuando a principios de los años 90 volvió a lanzar los libros con su nombre real. Pero a lo que acontece la historia de este cigarro es que supuestamente es hecho por alguien que ya ha logrado el éxito en la industria tabacalera y quiso lanzar un cigarro con un nombre absurdo y ver si logra el mismo éxito. En ningún lugar aparece quién lo hace, ni dónde, ni con qué, aunque esta es la versión 2 y en la primera sí identificaba el origen de las hojas, pero no el país de fabricación y mucho menos la fábrica ni quién hizo la liga.

Lo cierto es que LCA se ha convertido en una marca que funciona como una pequeña ventana para que marcas más conocidas lancen pequeños lotes de cigarros. Esto lo han hecho con nombres como Erik Espinosa, AJ Fernandez, Blackbird Cigars, entre otros. En cuanto a este Mr. Robot Fumador V2, me atrevería a decir que la capa es habano, pero en realidad no hay nada que me lo confirme. La capa tiene aromas a cuero, melaza y gingerbread, o ese pan de jengibre que es más como una galleta y los americanos usan en distintos postres. En la tripa se aprecian aromas de pimienta de cayena y madera vieja, y finalmente en la calada en frío se sienten aromas de gingerbread, café y frutos secos, y en realidad esta variedad se siente abundante, con una ligera sensación picante en los labios.

El Mr. Robot Fumador V2 comienza sospechosamente suave, con humo abundante y muchas notas de nuez moscada y vainilla, pero al cabo de las 5 primeras caladas la pimienta aparece con una contundencia notable, aunque a un punto que afortunadamente me permite seguir apreciando sabores y éstos realmente son abundantes, incluyendo nuez moscada, avellanas, canela, vainilla y café en granos, con un retrogusto que incluye pimienta y vainilla, pero mucho menos fuerte en esa sensación picante de lo que la pimienta en el paladar me llevaría a pensar. El anillo de combustión no es perfecto, pero la quemada produce una ceniza blanca y de buena consistencia, que se sostiene plenamente sobre el cigarro y cuando la dejo caer tuve que insistir un poco para que se desprendiera del cigarro.

En el segundo tercio los sabores siguen siendo abundantes pero lo que es más es su complejidad, muy densa y de esas fumadas que, siempre que no te apures mucho, podrás apreciar mucho de lo que el cigarro tiene que ofrecer. La ceniza se sigue manteniendo bien sobre el cigarro y aunque se trate de un 6 x 50, se siente mucho más ancho y en cada calada pareciera desprender humo como si se tratase de un cepo 56. Los sabores son de pimienta, nueces, avellanas, café y canela, y es el hecho que esa combinación de dos frutos secos se aprecie lo que demuestra una calidad del blend y su creador. El retrogusto mantiene la pimienta y la vainilla, pero cuando supero el ecuador también hay un fuerte componente de café, que me recuerda a esos cafés super azucarados y cremosos de Starbucks. Mantiene un buen ritmo de fumada siempre que no estés apurado y va demostrando su calidad en cada calada.

Me toma dos horas llegar al último tercio del Mr. Robot Fumador V2, pero han sido dos horas que he disfrutado un montón. En este tercio me encuentro con menos pimienta que en tercios anteriores, pero no mucha menos, avellanas, café espresso (al punto que casi se siente en boca la espuma del café), canela y la misma nuez moscada del primer tercio, que parece haber regresado. El retrogusto es suave de pimienta pero con ese componente que combina café con vainilla que identifiqué como algo salido de Starbucks. Sigue quemando muy bien y el anillo de combustión es bastante recto, con ceniza blanca y sin calentarse. Lo fumo hasta que me quemo los dedos y al mismo tiempo siento que quisiera extenderlo más. Me toma 2 horas y 15 minutos acabar con él.

Aunque creo que es la primera vez que he visto una anilla de tabaco con un gundam en ella, creo que nunca habría comprado un cigarro solamente por eso. El cigarro vino como parte del pack mensual de Cigar Hustler pero está hecho por LCA junto con la gente de Privada Cigar Club y el master blender anónimo. Lo que sí destaca es que el estilo de este cigarro es muy distinto al estilo que este master blender suele tener en sus productos. No obstante, se trata de un excelente cigarro del cual no creo que llegaré a saber su fabricante pero, afortunadamente el cigarro está disponible aunque en cantidades muy limitadas, por la página de Privada. Si lo consigues, está muy recomendado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: LCA /Privada
Modelo: Mr. Robot Fumador V2
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: N/D
Capa: N/D
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $10,50
Puntuación: 93

Ron: Mhoba American Oak Aged

El ron tradicionalmente es añejado en barricas, porque es un material que se puede hacer poroso y, aunque sella el líquido, también «respira» y va evaporando alcohol e introduciendo oxígeno a la misma. Este proceso de oxidación da como resultado que el alcohol se suavice con el tiempo y se haga más digerible.

¿Pero qué pasa si usamos barricas de vidrio? En teoría no debería pasar nada, pues el vidrio no es tan poroso como para permitir esa oxidación. Pero la gente de Mhoba en Sudáfrica destila su ron a base de jugo de caña en alambiques propios y luego lo macera en botellones de vidrio junto con duelas de madera quemada o tostada durante un año. Luego es llevado a barricas de madera ex-whisky sudafricano en donde permanece un año adicional. Es finalmente embotellado a 43% de alcohol.

El resultado de este ron sudafricano con macerado y añejamiento tan poco tradicional es un producto con aromas similares a los de rones de Jamaica y Guyana, con notas sutiles de solvente, notas vegetales, cera, nueces y frutas maduras como piña, banana y papaya. Pero también una marcada nota ahumada, de caramelo y nueces pecan o incluso jarabe de maple.

En boca destacan todas las notas típicas del añejamiento en roble blanco americano, con fuerte participación de sabores a madera, vainilla, coco y tabaco, pero también cáscara de limón amarillo y de naranja, maple y un toque de pimienta de guayabita. Hay un retrogusto de limón amarillo con banana también.

En la primera probada (a ciegas) estaba seguro que este ron era el Black Tot Finest Caribbean. Este Mhoba tiene todas las características que hacen grandioso al ron de Jamaica, Barbados y Guyana, concentrados en un solo producto, que no debe ser fácil de conseguir pero que ciertamente vale la pena probar.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mhoba Distillery
Nombre del Ron: American Oak Aged
Marca: Mhoba
Origen: Sudáfrica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 1 año de maceración + 1 año de añejamiento
Precio: $35
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 92

Romeo y Julieta – Petit Churchills

Continúa la travesía con los habanos y esta vez es con uno de esos que no es tan consumido, principalmente porque no es de tamaño considerable. Los cubanos invierten bastante en la creación de cigarros cortos, que no son mis preferidos, pero se entiende que si Europa es uno de sus mayores mercados, en donde mucha gente está obligada a fumar al aire libre en épocas de frío, tiene sentido que haya una oferta de fumadas más cortas. Pero aunque sea llamado Petit, tampoco es tan minúsculo, con una medida de 4 x 50 que es tan solo una pulgada menos que un robusto, con el mismo cepo. La marca promete 20 minutos de fumada con él, pero debe ser si le das caladas eternas, pues estoy apostando a un mínimo de 45 minutos. Con este ya serían tres de la serie de Churchills de Romeo y Julieta que he fumado, incluyendo el Short Churchills y el Wide Churchills.

Pero dado que el cigarro es más pequeño, esta reseña la voy a dividir en mitades y no en tercios. La capa del Petit Churchills es sorprendentemente lisa, aunque no es realmente oleosa, sino bastante mate. Los aromas que desprende son a canela, mantequilla acaramelada y la corteza de un croissant. Siempre trato de conservar los habanos a unos 65% o un tanto menos, lo cual es mejor para ellos y no tanto para los centroamericanos, razón por la cual los mantengo en humidores separados. No quiere decir que tenga muchos humidores o muchos habanos, pues en realidad los guardo en un tupperware. La calada en frío es bien fluida permitiéndome apreciar aromas a cardamomo, canela y notas similares a la de la capa, como esa sensación de la corteza de croissant.

El Petit Churchills quema bastante bien y decente, con un anillo de combustión que tiende a ser recto, aunque a veces es ligeramente diagonal, pero sigue siendo uniforme. La ceniza no se sostiene mucho, pero al menos en sabores se siente balanceado y gracias a su cepo 50, lo sabores no están muy diluidos. Estos sabores incluyen una cierta nota picante, mayor a la que he sentido en otros habanos de la misma marca, especialmente el Wide Churchills, con notas botánicas, hojas quemadas, nueces y algo de cúrcuma. En su evolución hacia la segunda mitad, pero todavía en la primera se sienten también notas de café en granos, sobre todo en el retrogusto, así como un aumento en su intensidad general. Pero la primera mitad se resume a una intensidad media, con una fortaleza igualmente media.

En la segunda mitad el sabor de café en granos se extiende hacia el paladar también, casi siendo la nota dominante, pero esa corteza de croissant que sentí en frío logro apreciarla en la fumada, pero es más como un pan de centeno, al igual que esa nota botánica y herbácea, muy consistente en toda la fumada. Hay también un sabor de tierra húmeda que aparece en esta segunda mitad, pero bastante leve. La complejidad es muy aparente, incluso siendo un cigarro tan corto y quizá eso es lo que menos me gusta de él. La quemada nuevamente tiende a ser recta y aunque hay algunas imperfecciones, nunca se vuelve algo preocupante. La intensidad aumenta a media-alta, con una fortaleza muy similar aunque un tanto menor, que colocaría en media. Me toma 40 minutos fumar el Petit Churchills, justificando mi escepticismo sobre si se trataba de una fumada tan corta.

Si bien existe un mercado para un cigarro tan pequeño, estoy claro que yo no soy de ese mercado y una fumada tan corta realmente me deja con ganas de seguir fumando algo. Siendo Romeo y Julieta una marca que tiende hacia sabores más suaves, al final de esta fumada realmente no puedo decir que me quedé con las ganas, sino que pasó un buen tiempo antes de que encendiera otro que saciara esa intensidad que estaba buscando. Pero debo admitir que para un cigarro tan pequeño, un precio de $19 por unidad es difícil de justificar si no vives en un lugar donde fumar al aire libre sea complicado. No obstante, como fumada corta y sin pensar en el precio, es una excelente opción por su fortaleza y complejidad.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Petit Churchills
Dimensiones: 4 x 50
Tamaño: Petit Churchills (Petit Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $19,00
Puntuación: 90

Fratello – Camo Verde (Toro)

El siguiente en la lista de la serie Camo de Fratello, que siempre he visto en redes sociales y siempre me ha llamado la atención su anilla. Conseguí un sampler de ellos hace poco y estaba a muy buen precio, así que aproveché. No obstante, el primero, llamado simplemente Blu, no me gustó mucho. Esperemos que éste sea distinto. La serie Camo es de cigarros low-cost de producción dominicana, hechos en la fábrica de La Aurora y tiene el Blu (capa maduro), el Verde (capa Connecticut) y el Rosso (capa Habano). Cada uno está disponible en dos tamaños: robusto 5 x 50 y toro 6 x 50. Este obviamente es el Connecticut.

Al igual que en su versión maduro, este Camo Verde se nota bastante accidentado en la capa, no por un tema de construcción, sino porque las hojas no son las más seleccionadas o las de mejor apariencia. Pero es normal que un cigarro de bajo costo no sea el más vistoso, pero también es ligeramente esponjoso en algunas secciones y mucho más rígido en otras. Tiene unos 2 meses en el humidor, por lo que espero que haya sido suficiente. En la capa tiene aromas de paja y madera seca, mientras que en la calada en frío notas más hacia el dulce, que destaca la madera pero también un aroma de jarabe de maple.

El Camo Verde comienza con sabores de intensidad media a madera, paja y almendras, con un ligero toque de cáscara cítrica en el retrogusto, al que luego de un rato le acompañan notas de pimienta negra y hacia el final del primer tercio, canela. El tiro es ligeramente apretado, pero luego de un rato se hace irregular, con momentos de mayor soltura que otros. Lo positivo aquí es que los aromas en frío me pintaban que este sería un cigarro bastante suave, pero aunque la intensidad es media, la fortaleza está más o menos en el mismo punto. Hacia el final de esta primera sección también aparecen notas de café en el paladar y aunque la quemada podría estar mejor, al menos no me da problemas.

En el segundo tercio esos sabores de almendras del inicio se convierten en merey (anacardo), mientras que el café del final del tramo previo se convierte en una sensación de café cremoso, que resulta bien en el cigarro pero me imagino más como esas bombas azucaradas de Starbucks que son pura crema y vainilla. En el retrogusto hay notas de té y miel, junto con un toque de pimienta que se va desvaneciendo y hacia el punto medio del Camo Verde ya parece haber desaparecido del todo. Los sabores de madera y paja siguen ahí, al igual que el tiro irregular, aunque ya la quemada ha mejorado bastante. La fortaleza y la intensidad se colocan ambas en media, pero cuando alcanzo la mitad, ambas se suavizan hasta media-baja.

En el último tercio el tiro se hace regular y el humo abundante, que no lo había sido hasta el momento o al menos no lo había sido siempre. En sabores es prácticamente lo mismo que fue a partir del punto medio del cigarro, pero mucho menos cremoso o con ese toque de vainilla. Sin embargo, no es un sabor del todo agradable el que lo envuelve, en gran parte porque la nicotina aumenta pero no la intensidad de sabores y se hace algo desagradable fumarlo seguido. Si bien el tiro ha mejorado, no es tan fácil que se mantenga encendido y eso lleva a que le tenga que dar caladas más seguidas, cosa que no ayuda a mejorar el sabor. Comenzando el último tercio tuve que darle un retoque, pues la llama se había casi apagado, pero fue solamente eso, un toque. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Camo Verde hasta el final.

En sabores y tiempo, el Camo Verde es una buena inversión, pero en calidad de la construcción no lo es. Sin embargo, no diría que es un problema netamente de construcción, pues estoy claro que en La Aurora deben tener algo de experiencia haciendo cigarros, pero es más un tema de la calidad de las hojas y cómo estás van dando sabores y se van comportando con el calor. El Camo Verde es de esa línea de cigarros de capa Connecticut que tienden hacia la suavidad y aunque los sabores tienen ese sabor de vainilla tan característico, es uno de los sabores que menor intensidad tiene en la fumada, al igual que las notas picantes. Lo que más pude sentir fueron los frutos secos y, hasta cierto punto, la madera, pero la combinación de estos sabores no fue lo más agradable. Sin embargo, está mejor que el Blu.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Camo Verde
Dimensiones: 6 x 50
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: N/D
Tripa: N/D
Precio: $3,00
Puntuación: 83