Raising Glasses es una empresa relativamente joven, pero incluso con su corta edad ya está editando y lanzando versiones actualizadas de sus productos. Hace un par de años lanzaron un ron llamado Yowie, tomando su nombre de una especie de Bigfoot australiano. Con un año más de edad en el ron, lanzan una nueva versión del Yowie, con un grado más de alcohol, pero el mismo origen.
Efectivamente, The Yowie Strikes Back es un ron hecho por la destilería Beenleigh en Australia, a partir de melaza y destilado en alambiques. El ron añeja en barricas ex-bourbon durante 12 años en Australia y luego 5 años en Reino Unido, donde es embotellado a 69,1% de alcohol.
En nariz el The Yowie Strikes Back tiene notas herbáceas y florales, destacando eucalipto, citronela, limón amarillo y durazno, con notas más suaves florales y de durazno.
En boca el alcohol es intenso y picante, con sabores a miel, caramelo, el ácido de las fresas, madera balsa y notas florales. El retrogusto es de caucho y caramelo.
Me encanta como hace un año no tenía ni idea de los rones de Australia y en lo que va de año ya he probado dos, curiosamente de la misma destilería, pero ninguno es una marca australiana. Igual, es un honor.
Ficha Técnica: Fabricante: Beenleigh Distillery Nombre del Ron: The Yowie Strikes Back Marca: Raising Glasses Origen: Australia / USA Materia prima: Melaza Edad: 17 años Precio: $65 Densidad alcohólica: 69,1% Puntuación: 89
La línea Whiskey Row de Diesel tiene solo un par de productos, del cual el más conocido es el Whiskey Row original, que he probado en Gordo y en Robusto. Y como tal, esa línea parecería ser algo predecible y esperado, pues son muchas las marcas de tabaco que han hecho alguno de sus productos pasados por barricas de bourbon, incluso llegando a promocionarlos en conjunto. No es solo bourbon, también son barricas ex-ron, ex-cognac, ex-vino y muchas otras. Pero en mi experiencia, creo que nunca había probado un cigarro que pasara por una barrica ex-jerez, a pesar que tienden a ser barricas relativamente comunes, al menos en el mercado mundial de barricas. Pero es que este no es cualquier jerez, en realidad es un vino Pedro Ximénez de 30 años que usó la marca Rabbit Hole para el finalizado de uno de sus whiskeys.
Tampoco son todas las hojas las que pasan por la barrica de PX, sino solamente las del capote, que son Arapiraca brasileña. El resto de las hojas que lo componen son Habano nicaragüense en la tripa y Connecticut Broadleaf en la capa. Otra cosa que llama la atención de este producto, especialmente en Robusto, es cuánto de él es cubierto por anillas, dejando apenas un espacio en la cabeza y otro en el cuerpo del cigarro al aire. Pero así ha pasado alrededor de tres años en mi humidor y cuando finalmente le quito esa anilla inferior, la capa me da aromas de, precisamente, uvas fermentadas y jerez. En el pie es más abundante y distinto, con aromas a jerez, madera y chocolate, mientras que la calada en frío me da notas de vainilla con naranja (crema real), pasas y muy ligero de pimienta.
Desde las primeras caladas del Whiskey Row Sherry Cask los sabores son distintos, al menos distintos a lo que esperaría de un cigarro fabricado por AJ Fernandez, pero también distintos al Whiskey Row original. La intensidad picante está ahí, pero no es tan frontal como otras presentaciones, pero también hay sabores afrutados, pero mi paladar no alcanza a definir (no creo que pueda) si estos sabores se deben al añejado del capote en barrica de PX o si es el blend que es así. También hay sabores a madera vieja, pimienta negra, una nota ligeramente dulce y algo que se siente como la astringencia del vino. La quemada es decente, aunque se desvía un tanto, pero la ceniza se sostiene bien y el primer tercio finaliza con una intensidad media y una fortaleza en el mismo nivel.
Esas notas sutiles de chocolate que conseguí en frío se hacen presentes en forma de chocolate negro, de ese que es como 80% o más en el segundo tercio. Más que la calidad del sabor, que es bastante sutil, su combinación con los sabores existentes resalta muchísimo porque me recuerda inmediatamente al gusto de un buen PX. Los sabores de pasas también están muy presentes y en el retrogusto hay una combinación de pimienta con uvas fermentadas muy singular. La quemada sigue de maravilla, aunque podría estar mejor y la intensidad se coloca en media-alta, con una fortaleza media.
En el último tercio me encuentro con sabores de tierra húmeda como el más nuevo, pero sigue acentuando el sabor de madera vieja y manteniendo en segundo plano esa combinación de chocolate con pasas. Llega un momento que esa madera vieja se siente más como madera seca (pueden estar emparentadas, en verdad) pero lo caracterizo más porque la madera seca se traduce en una sensación seca en la garganta, que hace que la fumada se sienta áspera y no del todo agradable. Llegando al final hay notas que me recuerdan a la melaza, pero el cigarro finaliza después de 90 minutos de fumada, con una fortaleza media-alta (gracias a esa sensación áspera) y una intensidad similar.
Una particularidad que tiene el vino Pedro Ximénez es que es muy dulce; diría que el vino más dulce que he probado, sin duda. Si bien este Whiskey Row Sherry Cask parece tener algunas propiedades del vino de jerez y del PX, la nota dulce está completamente ausente de la fumada, aunque sí guarda una buena relación con los sabores de esas barricas en donde añeja. Dicho eso, al principio de este artículo mencionaba que he probado cigarros con tabacos añejados en barricas ex-bourbon, ex-cognac y ex-ron, entre otros. Esta es la primera vez que encuentro en un tabaco sabores relacionados a la barrica en donde fueron añejados, y me pareció muy bueno, no solo por esa relación de sabores, sino porque el cigarro en sí también está muy bueno. Si bien el Whiskey Row original me gustó en Robusto, en Gordo no me cautivó. Fue una excelente idea probar éste solamente en Robusto y con gusto es un cigarro que volvería a comprar, incluso más de uno.
Ficha Técnica: Fabricante: AJ Fernandez Marca: Diesel Modelo: Whiskey Row PX Sherry Cask Dimensiones: 5 x 52 Tamaño: Robusto Origen: Nicaragua Capa: USA (Connecticut Broadleaf) Capote: Brasil (Arapiraca, añejado en barricas de PX) Tripa: Nicaragua (Habano) Precio: $8,50 Puntuación: 92
Uno de los whiskies de blend de consumo regular en Venezuela, especialmente en años recientes, pues durante un tiempo las marcas prefirieron concentrar sus esfuerzos en al más básico de la marca, pero los movimientos aduanales recientes han permitido la entrada de tanto éste como sus hermanos mayores, que incluyen el Dewar’s 15 que reseñé hace poco.
Algo que destaca la etiqueta es que las barricas en donde es añejado durante 12 años son seleccionadas a mano, aunque no destaca qué es lo que eso significa. Supongo que una selección manual es más selecta que una hecha por una máquina, pero tampoco he oído algo que lo confirme o lo niegue.
Pero en el mercado de los whiskies de blend, Dewar’s 12 es un jugador muy experimentado y destacado y simplemente porque no es el más consumido no hay que dejarlo atrás. Como todos los whiskies de blend, lo que está contenido en la botella es una pequeña parte whiskies de malta y una gran parte whiskies de grano, que simplemente diluyen los sabores que pueden ser agresivos del whisky de malta. Este contenido reposa 12 años en doble barrica; es decir, cada whisky reposa un mismo tiempo y luego la mezcla es envasada en una barrica que reposa junto durante el tiempo necesario para completar los 12 años.
No hay mención de qué tipos de barricas son en las que añeja y lo típico es de ex-bourbon pero en nariz percibo notas de frutos rojos e incluso notas del propio jerez, también hay aromas que relaciono con productos dulces, como azúcar morena y vainilla, y hacia el final una nota sutil de madera.
En boca el sabor es muy malteado, con notas abundantes de granos pero también manzana roja, azúcar morena, vainilla y almendras, con un retrogusto de cereales.
En este gran mercado de whiskies de blend hay distintas opciones y el mercado parece tener una cierta preferencia hacia whiskies más secos, pero el hecho que no tienen azúcar añadida tiene sus factores, especialmente porque cuando un whisky se siente más dulce que otro, es por temas de añejamiento y tipos de barricas. Aunque el Dewar’s 12 no es un whisky especialmente complejo, creo que está entre los que más me gustan de esta categoría.
Ficha Técnica: Fabricante: Dewar’s Nombre del Whisky: 12 Year Old Blended Whisky Marca: Dewar’s Origen: Escocia Edad: 12 años Precio: $30 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 85
En mi constante búsqueda de tabacos por probar y el afán de probar cosas nuevas regularmente, muchas veces doy con cigarros que oigo, leo, me recomiendan o simplemente me llaman la atención. Son pocas las ocasiones en que llego a fumar un cigarro del que no sé nada, y esto a veces puede ocurrir, especialmente cuando son marcas desconocidas; en el amplio universo de marcas del mundo, si conozco 300 creo que es mucho. Pero algo que me pasa muy poco es cuando me encuentro con una línea que no conozco de una marca que sí conozco, especialmente cuando es una marca que no es especialmente reconocida por tener muchas líneas. En efecto, este es el Broadleaf de Herrera Estelí, un cigarro que nació como una edición del TAA, que luego fue lanzado como una edición limitada y que ahora sigue siendo limitado, pero destaca en su etiqueta que es ‘Tienda Exclusiva’, como si solamente lo vendieran en tiendas físicas y no en línea. Pero mucho de lo que he leído sobre él lo coloca como un cigarro disponible on line.
Este gran lancero tiene una capa Connecticut Broadleaf, sobre capote Mata Fina brasileño y tripa nicaragüense. Tiene medidas de 7 x 38 y aproximadamente tres años en el humidor. Es fabricado por Drew Estate en Nicaragua y su capa es tan accidentada como suelen ser las capas de estos orígenes, pero con aromas muy agradables a establo y no mucho más. En el pie logro apreciar más aromas, que incluyen tierra, chocolate y café. Una vez picado, me sorprende que tiene un buen tiro y en la calada en frío aprecio tierra húmeda, chocolate y café espresso.
Algo que me sorprende de los cigarros con buena guarda es la tendencia a que la ceniza se sostenga un buen rato y me sorprendió aún más con este lancero, pues con un cepo de 38, la ceniza se sostiene buen tiempo. Por supuesto se cayó mucho antes de finalizar el tercio y creo que ya sabes dónde fue, pero más allá de echarme la ceniza encima, este Broadleaf tiene sabores intensos a café espresso, chocolate negro y un retrogusto intenso de pimienta. Me sorprende que no es una experiencia especialmente compleja, aunque también hay notas suaves de pasas y tierra húmeda. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta.
Después de lo que pareció ser una hora, pero en realidad fueron como 25 minutos, llego al segundo tercio de este lancero, donde la intensidad aumenta hasta alta o quizá es media-alta y si nos queremos poner más específicos puedo lograr algo ahí, pero el punto es que no llega a ser alta-alta, pero definitivamente es más que en el tercio anterior. Hay más sabores también, incluyendo una participación más activa de los sabores a cuero, pero también la tierra está más presente y la experiencia en general es más picante, aunque los sabores de café y chocolate, que siguen siendo principales, están más o menos al mismo nivel. La quemada no es la mejor, pero nada preocupante.
En el último tercio no hay sabores nuevos ni aumento de fortaleza o intensidad, sino más bien pueden haber cambios en la participación de cada sabor, pues el cuero, las pasas y la tierra disminuyen un tanto su intensidad, mientras que el chocolate y el café siguen con su intensidad habitual, que nunca ha llegado a ser la más alta y el cigarro en general tampoco alcanza el punto de alto en fortaleza o intensidad. En casi todos los aspectos, el último tercio es igual al primero, con la posible inclusión de una sensación ligeramente más dulce. No tengo alguna objeción mayor con la construcción, pero la quemada es muy similar a la del segundo tercio, que no llega a preocupar, pero nunca es bonita. Al cabo de una hora y 50 minutos, este lancero llega a su fin.
Para ser un lancero y con todos los aspectos especiales de esta vitola tan particular, la experiencia con este Herrera Estelí se sintió como cualquier otra vitola. Sí, hay un cepo más pequeño y una tendencia a tener mayor intensidad, pero no hubo algo en la experiencia que la hiciera típica de un lancero, como puede a veces ser la densidad del humo, el tiro irregular o particular, o incluso la fortaleza cambiante. En realidad nunca he probado un cigarro de Herrera Estelí con una capa Broadleaf antes de probar éste, pero sí puedo decir que no hubo un factor diferenciador en cuanto a otros cigarros de otras dimensiones. Eso puede ser positivo, porque la idea siempre es que cada vitola ofrezca lo más parecido al blend general del cigarro, pero siempre voy a considerar que los lanceros tienen una excepción por su forma tan particular y su exclusividad, que este cigarro incluso de destaca en su anilla.
Ésta sí que es una marca que tengo años sin probar. Se trata de una marca low cost de AJ Fernandez, que originalmente probé cuando estaban disponibles unos packs especializados de AJF disponibles en Cigars International. Incluían marcas hechas por él, como Man O’ War, Ave María, Relic, entre otras. Una de ellas era La Herencia Cubana, de la que solamente había probado uno llamado Core, con anilla marrón y en realidad bastante decente. Incluso creo que llegué a comprarlo en distintas vitolas y con cierta regularidad. Pero hasta donde creía, solamente existía ese llamado Core y fue por ello que me sorprendí bastante cuando me encontré con esta versión llamada Oscuro Fuerte. Se trata de un cigarro con capa Pennsylvania Broadleaf, sobre capote y tripa nicaragüenses, que tengo en vitola Churchill con medidas 6½ x 50 y a un precio que en su momento no superaba los $5.
Este cigarro tiene unos cuantos años de humidor y la verdad es que el celofán estaba bastante oscuro, pero eso años parecen haberle robado algo en términos de aromas o quizá simplemente nunca fue un aroma intenso, pues aunque son aromas interesantes a chocolate y madera, mientras que en el pie apenas si siento madera. Luego de picarlo, la calada en frío me da un buen tiro, que no esperaba nada menos, con aromas de madera y café.
Este La Herencia Cubana comienza con notas sutiles de chocolate y durante las primeras caladas es el sabor principal y prácticamente el único, aunque algo más dulce de lo que me imaginaba que sería. A lo largo del tercio aparecen también sabores de madera y nueces como sabores secundarios y el retrogusto tiene notas suaves de chocolate y no mucho más. En realidad el primer tercio diría que tiene una fortaleza baja y una intensidad media-baja; muy distinto a lo que esperaría de un cigarro que se califica como Oscuro Fuerte, así como una quemada que tampoco esperaría de un producto de AJ Fernandez, pero ahí vamos.
Para el segundo tercio se oscurece un poco el día (ya son alrededor de las 6pm) y por eso la foto es bajo una luz que estaba demasiado amarilla. Más allá de la luz solar, han habido cambios interesantes y para mejor en el Oscuro Fuerte, incluyendo mejora en el tiro, en la quemada y en sabores a pimienta blanca y una nota moderada de café, mientras que el sabor de chocolate sigue siendo el principal, el de madera desaparece y las nueces parecieran estar ahí, aunque con una intensidad mínima. La intensidad general aumenta a media, con una fortaleza media-baja.
En el último tercio el sabor de café se desvanece bastante, al tiempo que el de nueces aumenta, pero no tanto como para superar al chocolate. También hay algunas notas de cuero, que si bien no tienen mucha intensidad, al menos mantienen el ocaso del Oscuro Fuerte entretenido. En construcción va quemando muy bien y sostiene una ceniza decente y al cabo de una hora y 40 minutos, finalmente dejo el cigarro sobre el cenicero.
El Oscuro Fuerte de La Herencia Cubana es un cigarro decente. Creo que recién comprado debe haber sido mucho mejor, pues apenas con 3 años de humidor los sabores no le hacen honor a su nombre, ni en fortaleza ni en intensidad. La sensación es como de un cigarro de fortaleza baja a media-baja, con algo de sabor y mucha duración. Esto pasa incluso con cigarros de mayor precio y más ostentosidad, pero con productos como éste, no importa tanto. Hay muy poco del cigarro que realmente cautive y lo haga memorable, por no decir que nada. Pero al menos no es una experiencia desagradable, solo anodina, sin muchas sorpresas ni interesante, incluso por su precio. Tengo otro de esta marca, el Core original, pero en una vitola distinta, que probaré pronto.
Ficha Técnica: Fabricante: AJ Fernandez Marca: La Herencia Cubana Modelo: Oscuro Fuerte Dimensiones: 6½ x 50 Tamaño: Toro Origen: Nicaragua Capa: USA (Pennsylvania Broadleaf) Capote: Nicaragua Tripa: Nicaragua Precio: $4,00 Puntuación: 79
En la isla de Reunión, ubicada en el Océano Índico, un hindú, un católico y un musulmán discutían sobre si el río de su pueblo era el que alimentaba el océano. Así que los tres subieron a una colina donde se veían sus tres ríos y vieron que todos desembocaban en el mar. Por eso el nombre del ron destaca la Unión entre los pueblos y las religiones.
La isla de Reunión y la destilería de Savanna es reconocida principalmente por sus rones agrícolas, aunque también producen rones de melaza, como éste. Se trata de un ron destilado en columnas, añejado durante 2 años en Reunión y luego 4 años en Reino Unido y finalmente embotellado a 61,7% de alcohol.
Aunque tiene orígenes tan lejanos como una isla en el Océano Índico, los aromas son más caribeños que otra cosa, destacando caramelo, vainilla, canela y pasas, con una nota suave de cacao, pero más de la fruta que de una tableta de chocolate.
En boca es de una intensidad alcohólica notable, pero no tanto como esperaría de algo que se acerca al 62%, pero igualmente es más frutal y se va por esa nota del fruto del cacao, por lo que los sabores incluyen notas de chocolate, mango, pasas, banana y de fondo un caramelo que no aporta mucho pero tenía que estar presente. En el rerogusto hay notas suaves de banana verde y más fuertes de caramelo.
Raising Glasses, además de subir vasos también sube la barra con cada ron que he probado. No denigro a los anteriores, pero parece ponerse cada vez mejor. Este Union realmente me sorprende, especialmente porque esperaba algo distinto y fue mejor. Quizá también tenga que ver que el otro ron de Reunion que he probado era agrícola y esta experiencia fue mucho más concisa y acorde al ron que me suele gustar.
Ficha Técnica: Fabricante: Savanna Distillery Nombre del Ron: Union Marca: Raising Glasses Origen: Reunión / USA Materia prima: Melaza Edad: 6 años Precio: $45 Densidad alcohólica: 61,7% Puntuación: 84