Don Quijote – Cumaná 508 (Robusto Extra)

Los amigos de Don Quijote, y más específicamente Tavesa siempre están pendientes de mí cuando la marca hace un nuevo lanzamiento de un cigarro. En virtud de ello me hicieron llegar en su momento el Cumaná 505 y el 507, y los siguientes. El 506 creo que lo lanzaron durante la pandemia y su producción fue extremadamente limitada. Pero por un tema de colección y porque se veían muy bien juntos, sin darme cuenta los estaba guardando. Pero luego pensé ¿para qué? Y es verdad. Son para disfrutarlos, especialmente cuando están disponibles. En el caso de este 508, hace poco hice un reel en Instagram en donde lo reseñaba, pero dado que hay quienes necesitan imágenes y leer, pues también hago la reseña por aquí.

Si miras con detenimiento la imagen superior notarás que el cigarro tiene dos tonos distintos y esto se debe a que tiene doble capa. La más cercana al pie es Connecticut ecuatoriana, mientras que a partir de la mitad del cigarro se encuentra una hoja cubana. El resto de las hojas de tripa y capote provienen de Cuba y tienen alrededor de 12 años de añejamiento. Si no lo has deducido hasta el momento, el cigarro no tiene ninguna hoja venezolana. Pero pese a las diferentes hojas en la capa, no es un cigarro con muchos aromas, destacando apenas madera y cuero, con una nota muy suave de cáscara de durazno. En el pie se sienten notas ligeramente frutales, de pimienta y madera, y en la calada en frío notas de madera, cuero, paja y una sutil nota herbácea.

El Cumaná 508 no tiene el mejor de los tiros, pero al menos el humo que produce tiene buena densidad y sus sabores son muy sutiles, con notas de cuero, cítrico y madera seca desde el inicio, aunque a lo largo del tercio también aparecen sabores de nueces y un toque de paja. El retrogusto es de una ligera nota floral y una sensación cítrica, como la sensación en nariz cuando muerdes la cáscara de la naranja. El tiro mejora marginalmente, pero al menos quema bien y produce una ceniza de un tamaño respetable.

La ‘magia’ del Cumaná 508 ocurre a la mitad del cigarro, precisamente cuando se termina la hoja Connecticut y comienza la hoja cubana. Se vuelven más intensos los sabores y la fortaleza aumenta. Los sabores se sienten más, incluyendo nueces y madera, que vienen del tercio anterior y simplemente se sienten más, pero también hay una nota de chocolate blanco que se va intensificando. El toque cítrico en el retrogusto sigue muy presente, pero ahora le acompaña también una nota de madera. Esta segunda hoja de capa no hace combustión tan bien como la Connecticut, pero al precio de una fumada más intensa, no me importa mucho. La intensidad se ubica en media, con una fortaleza media-baja.

En el último tercio el sabor de chocolate blanco es el que manda, mientras que la madera y nueces siguen a la misma intensidad que en el tercio anterior, pero en el retrogusto se pierde esa nota cítrica y solamente hay notas de madera. Se siente más picante también, aunque es la sensación de picor en labios, paladar y garganta, y no necesariamente la especia de pimienta. Pero la verdad es que hay que prestarle atención durante gran parte de la fumada y más en el último tercio para que no se apague. Pero igual me toma una hora y 25 minutos fumarme todo el Cumaná 508, que termina con humo denso y sin calentarse demasiado.

Esta es la tercera vez que fumo este Cumaná 508 y la primera vez me aburrió tanto que no llegué a la mitad, que es donde los sabores cambian. Incluso, dejé los restantes guardados en el humidor, negado a fumarlos. Pero un día iba a un almuerzo en donde no sabía cuánto tiempo disponía para fumar y me llevé uno de ellos. Afortunadamente tuve bastante tiempo para fumar y logré fumarlo completo. Esa experiencia me llevó dar el paso de fumar el último para una reseña. Es una fumada agradable, que puede llamarse compleja aunque yo la llamaría variada, pues no hay grandes matices de sabores. Solo una fumada constante y con transiciones que mantienen la experiencia interesante. Con eso en mente, sólo queda lamentar que sea una edición limitada y que no lo hagan más.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Don Quijote
Marca: Don Quijote
Modelo: Cumaná 508
Dimensiones: 5½ x 52
Tamaño: Robusto Extra
Origen: Venezuela
Capa: Ecuador (Connecticut), Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: N/D
Puntuación: 86

LCA – Año Viejo 2024

No sé si te pasa, pero en lo personal me molesta bastante que cuando estoy viendo una película en inglés y aparece algún latino, independiente del país que sea, habla con acento mexicano. El personaje que representa puede ser colombiano, venezolano, argentino o español, pero siempre tiene acento mexicano y en muchos casos no tiene sentido lo que dicen, solo suena latino. Son las idioteces que alimentan la ignorancia y que llevan a mucha gente a asumir que son ciertas… hace años, cuando estaba en la universidad, le estaba mostrando a un amigo (americano) fotos de mi casa y mi ciudad y el tipo creía que estaba mintiendo, porque él estaba seguro que toda Latinoamérica era como salía en la película de El Zorro. Unos años después, un amigo de Suecia quería venir a visitarme y me preguntaba si él podía salir de la casa y entrar en la selva inmediatamente. Este cuento largo viene porque cuando estaba buscando información de este cigarro me encontré con que la página que los vende (LCA/Privada) asegura que la tradición de reconocer al año viejo se celebra en Honduras, Ecuador y Colombia. Como si el resto de Latam no lo reconoce. Como si supieran.

Pero sin caer en controversias, aunque aprecio mucho que este cigarro sea vendido desde LCA y no Privada, pues creo que el dueño de la marca no le cae bien a nadie. El blend de este cigarro lo hace AJ Fernandez y es la tercera vez que hace un cigarro junto con LCA en donde celebre la tradición del año viejo. No destaca el tipo de hoja que usa en la tapa, pero por demás se trata de un puro nicaragüense, o lo sería si confirmase que la capa es de Nicaragua. Viene en dimensiones de 5 x 54 y se identifica como un robusto. Tiene aromas en la capa a madera y cuero, mientras que en el pie se aprecia más madera que otra cosa. Finalmente, la calada en frío me da un tiro bastante suelto y aromas a pimienta, cuero y madera.

En verdad no tengo problemas con el cigarro, especialmente una vez que lo encendí y me adentré en la experiencia, y pude olvidar todos los prejuicios hacia los latinos que existen, así como hay contra cualquier otro origen. Comenzamos con abundante pimienta y sabores a cedro, cuero y un lejano toque de nueces, que se siente ligeramente más fuerte en el retrogusto. Quema relativamente bien y mantiene la ceniza y su intensidad es media, con una fortaleza media-baja si no fuera por la sensación picante en la garganta que la aumenta a media.

El segundo tercio sigue la tendencia del primero, básicamente con los mismos sabores pero en orden distinto. Cuero de primero, cedro de segundo, acompañado de nueces, aunque esas nueces tienen mayor intensidad y para el punto medio del Año Viejo 2024 se sienten de segundo en intensidad. La pimienta sigue siendo dominante en el retrogusto, siendo ya el único sabor y en el paladar hay una sensación picante aunque nada de los aromas de ella. La intensidad y la fortaleza se mantienen iguales y la ceniza se sostiene bien, aunque el tiro sigue siendo bastante suelto.

Sin mucha pena ni gloria el último tercio es básicamente igual a los otros dos, con la salvedad que los sabores de nueces se encuentran en segundo lugar de intensidad, seguidos de cedro y cuero. La intensidad es media, la fortaleza es media-baja y al cabo de una hora y 5 minutos ya el cigarro se dio por vencido, o quizá fui yo.

Revisé varias páginas antes de hacer esta reseña, pues los cigarros de Privada no están disponibles masivamente, sobre todo porque muchas veces son ediciones muy limitadas. Pero ni siquiera la página de LCA o Privada reconoce la existencia del cigarro. Curiosamente, sólo una página identificó la capa del cigarro, mencionando que era Shade, pero como no pude confirmarlo en otras páginas, no la identifiqué pero luego de fumarlo pareciera que sí es algo así. Al menos eso esperaría, porque hay mucho de este cigarro que llama la atención, incluyendo que sea una edición anual que celebra al año que finaliza y que sea hecho por AJ Fernandez. Pero creo que el año 2024 se sentiría avergonzado que este cigarro lo represente. Es una fumada normal, sin sorpresas, casi que sin transiciones y algo que podría fumar durante el fin de año, pero solo si fumé 2 o 3 cigarros antes y no me importe que no aporte mucho.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: LCA / Privada
Modelo: Año Viejo 2024
Dimensiones: 5 x 54
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: N/D
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 76

Ron: Raising Glasses King Kai

Algo nuevo para mí de la gente de Raising Glasses y que ya estoy acostumbrado a que sea súper interesante. En esta ocasión se trata de un ron de Guyana y, creo que lo he mencionado antes pero si no, aquí lo repito: en Guyana hay una sola destilería que es la de Demerara, más famosa por hacer el ron El Dorado, pero también hay rones para otras marcas que no necesariamente se venden únicamente en Guyana, aunque también deben haber de esas.

El hecho es que en esta destilería de Demerara existen distintos alambiques de columnas y de los tradicionales, y cada uno tiene su nombre. Quizá el más conocido es el de madera, o mejor dicho Demerara Distillers es más conocido por tener alambiques de madera, pero no son los únicos que tienen.

También tienen un sistema de columnas llamado Savalle, de origen francés y que consiste en cuatro columnas. Para este ron fermentan melaza y el destilado es originalmente producido para una marca llamada ELWR. El destilado cuenta con 17 años de añejamiento continental. Este añejamiento se divide en 15 años en el Reino Unido y 2 años en Holanda. Finalmente es embotellado a 63,6% de alcohol.

Para referencia adicional, King Kai era una especie de cacique de una tribu guyanesa, quien se sacrificó con el fin de conseguir la paz de todas las tribus. Para los más geeks, también es un personaje de Dragon Ball Z.

Comenzamos misteriosos porque el ron es bastante clarito, y es de esperar porque aunque tiene 17 años de añejamiento, es un añejado continental, en donde simplemente envejece distinto. Es sencillo en nariz, con aromas a cáscara cítrica, banana, manzana y muy lejanamente un toque suave de flores blancas.

En boca es más dulce de lo que esperaba y menos alcoholado. Sin duda +63% de alcohol no pasa desapercibido, pero también tiene una marca nota dulce que pareciera ser de plátano horneado, con notas más suaves de caramelo, azúcar morena y manzana golden, con un retrogusto de banana verde.

Algo que sorprende bastante es la ausencia de sabores de frutos secos y la poca participación de aromas y sabores relativos a la madera como caramelo y vainilla, por lo que sería interesante saber si usaron roble blanco americano y si la madera tenía charreo, aunque pareciera ser no a ambos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Demerara Distillers
Nombre del Ron: King Kai
Marca: Raising Glasses
Origen: Guyana
Edad: 17 años
Precio: $110
Densidad alcohólica: 63,6%
Puntuación: 87

Drew Estate – Undercrown 10 (Toro)

Fue por allá por 2011 cuando Drew Estate lanzó el Undecrown original y con una historia bien divertida, que seguramente he contado antes pero la voy a repetir. Al parecer, en una época la fábrica de Drew Estate permitía a sus trabajadores fumar los mismos cigarros que de la venta, por lo que fumaban mucho la línea Liga Privada. Tanto, que gerencia les llamó la atención y les prohibió que lo siguieran fumando , y supuestamente por eso es que las anillas de Liga Privada dicen Exclusivo para el Jefe o algo así. Ante esta prohibición, los torcedores terminaron haciendo otros cigarros con más o menos las mismas hojas del Liga Privada, pero con menos añejamiento o de distintas partes de la planta y así nació la liga Undercrown. Desde su lanzamiento hasta 2021, ha sido una década de productos distintos, incluyendo un Sun Grown, el Shade, el ShadyXX, el Dogma y el cambio del original a llamarse Maduro. Este 10 celebra los 10 años de la línea y lleva una capa San Andrés mexicana como el original, pero a diferencia del original, éste lleva una hoja Connecticut Broadleaf en el capote (el original era Connecticut Habano) y la tripa es de tabacos nicaragüenses (y el original llevaba nicaragüenses y brasileños).

En 2022 lo probé en una vitola llamada Corona ¡Viva! y dimensiones de 5 x 43, así que será interesante cómo se comporta en este Toro de 6 x 52. Por lo pronto tiene una capa repleta de aromas, que incluyen tierra, pimienta y sensaciones dulces de tabaco intenso, mientras que en el pie se aprecian melaza, chocolate y pimienta. Le quito la especie de correa amarilla que tiene, que me parece que le quedaba muy bien pero imposibilita una fumada decente, y le hago un corte plano que me da aromas a tierra, chocolate y notas suaves de cedro en la calada en frío.

El Undercrown 10 es lo que podría describir como una fumada dulce, al menos durante las primeras caladas, pero también picante gracias a una abundante nota de pimienta que aparece desde el inicio, tanto en el paladar como en el retrogusto. Le acompañan sabores de cuero nuevo y madera de nogal, que más o menos para el momento de la foto le acompaña también un sabor a madera de lápiz y hacia el final del tercio, café tostado. La quemada es muy bonita y el anillo de combustión al menos se mantiene, con una ceniza muy blanca. Intensidad es media, con una fortaleza media-baja.

Me cuesta admitir que el Undercrown 10 en realidad no se siente divertido ni atractivo. Pareciera que casi todos los sabores se sitúan en un mismo plano y no puedo decir que haya un sabor destacado, ni siquiera la pimienta. Hay momentos en lo que pareciera que se quiere apagar y no es sino hasta que supero el punto medio cuando empiezan a sentirse sabores más agradables y una intensidad mayor. Los sabores principales son de café tostado y madera de nogal, con el cuero ubicado en segundo plano con algunas notas de chocolate con leche. La pimienta no es el sabor principal y a veces tampoco es el secundario, sino por allá por el fondo, pero la intensidad se ubica en media, con una fortaleza similar y una quemada no tan buena pero igualmente prometedora.

Los sabores de café, cuero y pimienta se mantienen como principales o muy cerca de los principales en el último tercio, pero se pierde la sensación dulce, por lo que esos sabores de chocolate y tierra que se sienten de fondo son menos perceptibles en esta sección. El retrogusto es de pimienta y una nota suave de anís, pero no mucho más. La intensidad baja a media, pero casi bordeando con media-baja y la fortaleza se ubica en un rango similar. Me toma una hora y 50 minutos fumar este Undercrown 10 y ya al final creo que quedaba como 5 minutos más de fumada pero decidí no insistir más.

No es normal que una experiencia con un Drew Estate no sea realmente buena y en verdad no estoy del todo claro si fue mala suerte mía o que el cigarro es simplemente muy suave, porque creo que podría combinar bien con algo suave, como un vino o un café americano y quizá sea ese su propósito, pero la verdad es que el resto de los Undercrown que he fumado, incluso el Shade, no son así y tampoco el Corona ¡Viva! que fumé de esta misma edición, así que creo que fue ese. Pero en verdad tampoco te puedo decir que fue una experiencia mala, solo que no fue tan buena como esperaba.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Undercrown 10
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 84

(Licor de) Ron: Dragón

El Dragón es definitivamente un licor de ron y lo que lo diferencia del ron es que no cumple con 2 años de añejamiento mínimo, pero tampoco llega a 40% de alcohol y posiblemente tenga más ingredientes adicionales que los permitidos por la ley de especies alcohólicas en Venezuela.

Pero hay mucho más que eso y los requisitos para que un ron pueda llamarse como tal están ahí por algo y en su momento todo destilado que no llegara a eso no podía llamarse ron, y eso estaba muy bien. Pero desde hace mucho tiempo ya las marcas dejaron de tratar de llegar a eso con un producto básico. Así ha nacido un mercado inmenso de licores de ron, que saben parecido al ron pero no son ron y cuestan una fracción.

Pero en un mercado en donde se consiguen rones decentes por menos de $8, a veces me llama la atención que la gente prefiera comprar un producto inferior por $5 o $6. La razón primordial es porque «aguantan» más… si te tomas una botella de un ron al 40% de alcohol, es posible que te pegue más que una botella de licor de ron al 30%.

Aunque no es la única razón. Muchos jóvenes tienen que hacer una colecta entre sus amigos para llegar a comprarse una botella de algo o si se van a reunir, pues dos o tres dólares hacen una gran diferencia.

Si no eres estudiante y no te hace falta tanto el dinero como a uno, se podría decir que es menos malo combinar un licor de ron con refresco de $1 por litro que un ron al 40% y de calidad. Precisamente por todas esas personas, que son muchas más de las que te imaginas, existe este mercado.

En lo particular no me considero target de estos productos, pero hace un tiempo un amigo me dio a probar uno (que no es éste) y me pareció que no estaba tan mal. Mejor dicho, quedé impresionado porque lo subestimaba mucho más.

En el caso del Dragón, es básicamente un alcohol neutro, con saborizantes y endulzante, porque por su precio y su sabor, dudo que pase más de 15 minutos en una barrica. Se encuentra embolsado (porque no es embotellado) a 30% de alcohol y en la portada se vende como ‘bebida espirituosa seca de blend de ron’, lo cual puede ser cualquier cosa pero el hecho que se identifique en algún lugar como ron ya dice mucho.

Sería absurdo esperar mucho de este producto, porque simplemente no lo tiene. Es un licor de ron para tomar acompañando algo que es lo que le dará sabor. Por lo mismo, el sabor del Dragón no tiene que tener mucho sabor ni aroma. Por lo mismo, sus aromas son a vainilla, caramelo y nada más. En boca es dulce, con sabores de caramelo pero no tan agresivos como muchos pensarían.

Por supuesto, al tener tan solo 30% de alcohol, se siente apenas una nota amarga y no mucho más. O mejor dicho, el dulce es mayor que el amargor y por eso se pasa muy bien.

Pero definitivamente no es algo para tomar solo. Pero el hecho que es fabricado por Santa Teresa sirve como una especie de garantía que no es tan nocivo solo porque sea barato. No obstante, no es un producto de Santa Teresa o al menos no tiene el logo por ningún lado. Asumo que es porque Santa Teresa hace ron y esto no lo es.

Ese hecho que sea nocivo lo tienen otros licores, que lamentablemente están en el mismo rango de precios. Por ello, la existencia de Dragón, si bien es algo que no te llama la atención o algo que no quieres saber, es positiva. Prefiero que la gente tome Dragón antes que algún destilado mal hecho, mal filtrado o con menor control.

Ficha Técnica:
Fabricante: Santa Teresa
Nombre del licor: Dragón
Marca: Dragón
Origen: Venezuela
Edad: N/D
Precio: $3
Densidad alcohólica: 30%
Puntuación: no

Foundation – Charter Oak Pegnataro

Si eres seguidor de Nicholas Melillo en Instagram, notarás su aparente devoción por los orígenes de la humanidad, principalmente en Etiopía, país que ha visitado varias veces y tiene fotos con sus mandatarios. Con eso en mente, ha creado varias líneas que mencionan esos antecedentes, y ahora bajo la línea de Charter Oak creó dos blends que rinden tributo a sus abuelos, ambos en Corona 5½ x 48 y ambos con variaciones de capa Connecticut. El Pegnataro tiene capa Connecticut Shade y el Pasquale, con capa Connecticut Broadleaf. Ambos son fabricados por AJ Fernandez en Nicaragua, con el resto de las hojas de ese país. Cada producto es de producción regular, aunque limitada a 24 mil unidades anuales.

Para esta reseña voy a probar el Pegnataro, que tiene capa Connecticut Shade y un pequeño rabo en la perilla, con una capa muy lisa y apenas alguna que otra vena pequeña y un buen marmoleado. Tiene pocos aromas en esta capa, gracias en gran parte a que no vienen cubiertos de celofán, pero hay notas de cuero y un toque dulce solamente. En el pie se sienten notas intensas de cedro y, nuevamente, una nota dulce. Hay más sensaciones dulces en la calada en frío, que denota un tiro bastante suelto y otros aromas a cereales, cuero, tierra y roble.

Con tantas notas dulces en frío, confieso que me sorprende un poco que los sabores desde el inicio de la fumada se inclinan más por la madera de cedro, sin dulzura. Luego hay sabores secundarios a cuero, pan de trigo y algo de establo. El tiro sigue siendo bastante suelto y eso dificulta un poco percibir muchos sabores, también porque el cigarro tiende a calentarse mucho. A lo largo del tercio aparecen sabores de tierra seca y pimienta verde. El retrogusto incluye cuero seco y pimienta, pero más o menos para el momento de la foto también incluye frutos secos que van variando de maní a nueces. La intensidad está en media-alta, con una fortaleza muy similar.

Esa fortaleza del primer tercio parece suavizarse un poco en el segundo, aunque la pimienta sigue activa en el paladar y el retrogusto, junto con sabores de cuero, nueces y tierra, todos por debajo de la intensidad del sabor de madera de cedro. En el retrogusto, sobre todo después del punto medio, hay sensaciones de papas quemadas o más bien como tostadas, mientras que otros sabores adquieren ese matiz tostado también, incluyendo nueces y mantequilla. La intensidad se mantiene en media-alta después del punto medio, mientras que la fortaleza baja un poco hasta media, pero como el tiro sigue siendo bastante suelto, si le doy más de tres caladas en un minuto, vuelve a aumentar.

Posiblemente como consecuencia del tiro tan suelto, el último tercio se siente áspero en la garganta, con sabores que incluyen hojas quemadas pero también nueces, cedro y tierra seca. Aunque la pimienta también está presente, la fortaleza del tabaco se debe más a esos sabores quemados y el hecho que está bien caliente que a la intensidad picante. En el retrogusto hay cuero, pimienta y esa sensación quemada. La intensidad es alta y la fortaleza media-alta. No ha necesitado retoques, pero con la quemada y el tiro tan suelto, el Charter Oak Pegnataro me dura alrededor de una hora y 20 minutos.

Aunque el Pegnataro comenzó muy bien, con una agresividad que aprecio en los cigarros de capa Connecticut, la combinación de fortaleza e intensidad iba en constante aumento, salvo un segmento del segundo tercio en que parecía controlarse. Aunque la fortaleza es algo típico de los cigarros de AJ Fernandez, siempre hay sabores complementarios que le dan un poco de complejidad a la fumada y permiten que quien lo disfruta se dosifique un poco, pero esta fortaleza constante hizo que fumarlo no fuese tan satisfactorio como otros de AJF y de Foundation han sido.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Foundation Cigars
Modelo: Charter Oak Pegnataro
Dimensiones: 5½ x 48
Tamaño: Corona
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Shade)
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Estelí, Jalapa)
Precio: $13,00
Puntuación: 83