La marca Corona Real parte del nombre de la tienda en donde comenzaron a hacerse en Santander, Colombia. La tienda se llama La Casa del Tabaco Corona Pico Real, y tienen tabacos, picadura y más de 12 años en el negocio. Su página web tiene una buena página inicial y no mucho más, pues todos los enlaces a los que llevan aparecen como bloqueados, así que lo que sé de la marca es apenas lo que aparece en su página.
La razón del nombre Seagrass de este whiskey no la tengo, pero tengo un buen tiempo queriendo reseñar un producto de Barrell, pues tienen una gran variedad de productos muy atractivos. Barrell es simplemente una embotelladora, pues no tienen destilería, pero sí añejan y combinan distintos alcoholes y también tienen distintas barricas para hacerlo.
Entre los distintos destilados que embotellan hay ron, bourbon, rye y whiskey. Hace unos 5 años probé un producto de ellos que era ron de Jamaica con 8 años de edad, finalizado en barrica de whisky de Islay y embotellado a 66% de alcohol. Me pareció una delicia aunque solamente probé una onza.
Este Seagrass es un blend de whiskey de centeno canadiense y americano, en donde cada uno de estos whiskeys son finalizados por separado en barricas de ron de Martinica, vino fortificado de Madeira y brandy de durazno. Además está embotellado a 59,74% de alcohol, por lo que podemos deducir que no tiene dilución, además que creo que ningún producto de la marca es diluido. La marca destaca que el whiskey tiene lo mejor de los sabores herbáceos (grass en inglés) y los sabores del mar (sea en inglés) y por eso el nombre.
Cabe destacar también que existen distintas versiones anuales de este whiskey y no todas tienen la misma graduación alcohólica, lo que le da más valor al tema de que no son diluidos. Incluso en la etiqueta dice Cask Strength.
En nariz el alcohol no es tan notable como pensaría, pero lo que sí se siente bastante son duraznos en almíbar o un caramelo de durazno, peras, toques herbáceos que me recuerdan al orégano y notas suaves de madera y caramelo. No mucho más, en realidad, pero principalmente porque el 85% del aroma es de durazno.
Al igual que en nariz, más de la mitad del sabor es de durazno o una gomita de durazno, algo como uvas que bien podría ser acaramelado, manzana verde y los caramelos Jolly Rancher de patilla. En el retrogusto me encuentro con otros aromas más agradables como clavo, jengibre, roble y más manzana verde. El líquido se siente bastante denso.
El Seagrass lo probé en dos instancias de una misma noche. La primera vez que lo probé pensé que no sabía que el whiskey podía tener estos sabores, en donde todo lo que lleva de finalizado o de añejamiento adicional me llamaba la atención: el ron de Martinica, la barrica de Madeira, la barrica de brandy. Pero cuando lo probé por segunda vez pensé no son sabores que me gustan en el whiskey (incluso el de centeno). La mayoría de los sabores se sienten demasiado acaramelados en el sentido que los relaciono con golosinas.
Es asombroso lo que se puede lograr con el finalizado en barricas distintas adicionales y este whiskey es un claro ejemplo de todo eso. Compartir esa experiencia y compararla con lo que hayas probado antes de verdad que es increíble, pero para mí es demasiado intenso en los sabores del finalizado, sobre todo ese brandy de durazno. Si comprara una botella creo que tomaría uno o dos tragos al año.
En la página web de la marca destaca todos los premios que ha ganado y no voy a argumentarlo, pero para mí se siente como un cóctel de whiskey que lleva 60% jarabe de durazno.
Ficha Técnica: Fabricante: Barrell Bourbon Nombre del Whiskey: Seagrass Marca: Barrell Origen: USA Edad: NAS Precio: $80 Densidad alcohólica: 59,74% Puntuación: 83
La marca Corona Real fue fundada en la ciudad de Piedecuesta, en Colombia, en 2006, por Gabriel Pico. El nombre de la marca obedece a que en la época feudal, las únicas personas que tenían acceso a un buen tabaco eran los de la realeza. Sin embargo, el hecho que hoy en día existe una vitola con ese nombre e incluso tiendas y marcas en Estados Unidos que incluyen Corona en su nombre hacen que sea una marca difícil de encontrar en internet, sobre todo si no estás en Colombia. El objetivo de Gabriel es que todos podamos sentirnos de la realeza al momento de encender un cigarro de su marca. Suena como un cliché, pero es respetable porque cada quien tiene su ceremonia y su rito para fumar.
Corona Real tiene dos tipos de capas, ambas Sumatra ecuatoriana, con distintos añejamientos. Uno de 12 años y el que voy a fumar hoy, de 7 años. La capa es notablemente irregular que, aunque muy lisa y con alguna que otra vena prominente, tiene distintos colores que hacen pensar que no es de primera categoría. Estas categorías suelen ser visuales, así que no es algo que me preocupe a la hora de fumarlo. Por lo pronto tiene aromas a madera, paja y una nota perfumada, no tanto de flores sino simplemente perfume. En el pie se sienten aromas de madera y una nota dulce, y cuando finalmente lo pico con la doble hojilla, me encuentro con una calada muy buena y aromas a caramelo y madera de cedro.
Durante el primer tercio la quemada es bastante regular; no porque no sea buena, sino por ser el antónimo de irregular. Es una quemada constante que no requiere retoques y más allá de una ceniza que se va desmoronando sola, es un cigarro libre de atención. Los sabores son relativamente sencillos, a madera, cuero y notas dulces, con un retrogusto de paja. Aunque tiene hojas de otros países, la sensación es como si estuviera fumando un cigarro tradicional colombiano, con una fortaleza baja y una intensidad media-baja.
La anilla del Corona Real me parece un poco rara, pues en medio de tantos diseños y tantas opciones que hay a la hora de hacer una anilla, no me queda claro el propósito de tanto espacio negro en la parte inferior. Como si ahí debería decir algo que no aparece. Esa es mi vena de diseñador que siempre sale. El segundo tercio es básicamente igual al primero en términos de sabores, tanto en el paladar como en el retrogusto, pero sí hay una sensación más picante, sobre todo después del punto medio del cigarro o, al menos, después de quitarle la anilla. Por lo mismo, la fortaleza se coloca en media, con una intensidad que sigue siendo media-baja.
La diferencia del último tercio con los anteriores es increíble. En verdad son cambios que comenzaron cuando superé la mitad, pero casi se siente como una nueva fumada. Los sabores de madera y paja se siguen manteniendo, pero son más secundarios a unos sabores de marshmallow muy cremoso que me impresionan y una sensación almidonada como de papas fritas que no sé de dónde salen pero no dejan de llamarme la atención. El Corona Real también se va calentando durante este tercio y me encuentro con la disyuntiva de si lo sigo fumando con el mismo ritmo para apreciar esos sabores o si lo dejo descansar y corro el riesgo de que se apague y no encienda de nuevo. Lo sigo fumando y aunque se calienta, llega a un punto que ya no lo habría dejado de lado igual. Ese punto llega con una intensidad media y una fortaleza similar, una hora y 20 minutos después de encenderlo.
Voy a confesar que desde que Cigar Chicote se ofreció a enviarme cigarros colombianos para probarlos, esperaba una especie de ruleta rusa de tabacos en donde todos podían ser muy parecidos y simplemente había que encontrar el menos indecente. Pero ya son al menos cuatro (quizás más, pero mi memoria es terrible) que he probado y hasta el momento no he tenido ningún problema de sabores ni malas experiencias. De hecho, con excepción de un problema de construcción con uno que acabé por no reseñar, todas las experiencias han sido buenas. Esto demuestra no solo que en Colombia están haciendo muy buen tabaco, en gran parte gracias a la inclusión y combinación de tabacos de otros orígenes, sino también que en Venezuela tenemos bastante que aprender. El Corona Real se mantiene normal y hasta básico en la primera mitad, pero lo que ocurre en la segunda es increíble. Me hubiese gustado más si demostrara todo eso durante la fumada entera, pero ese último tercio bien valió la espera.
No sabía qué esperar de este ron pero la información que estaba en la etiqueta era suficiente para mí: ron venezolano de Corporación de Alcoholes del Caribe (CADC), añejado 17 años y embotellado a 57,7%. Sin embargo, no todo el añejamiento es en Venezuela y el color es sumamente oscuro, casi no parece real. Pero a probar.
El hecho es que es un ron venezolano de CADC que es añejado en Venezuela desde su destilación en 2004 hasta 2012 (8 años). Sin sacarlo de la barrica se lo llevan a República Dominicana donde añeja durante 4 años y luego se lo llevan a Reino Unido en 2016. Después de un año, lo transfieren a otras barricas ex-ron, en donde añeja hasta 2021, completando los 17 años. La producción está limitada a 264 botellas.
En nariz ese 57,7% está muy presente, así como notas de caramelo tostado, toffee, madera, vainilla y nueces. Afortunadamente no son aromas dominados por la alta nota alcohólica aunque no cabe dudas de su concentración.
En boca tiene una franqueza muy notable, que incluye precisamente esos sabores de caramelo tostado, madera de roble, vainilla, nueces y canela, con un retrogusto de toffee y chocolate sutil.
Con estos 17 años en un ron venezolano la verdad es que esperaba más del Rum Town, sobre todo porque he probado otros rones venezolanos con edades similares y mucho más sabor. Creo que este Rum Town tiene mucho más que ofrecer y creo realmente que se trata de algo de mantenido en la copa e incluso de suavidad del líquido, pues el alcohol es muy prominente y con algunas gotas de agua creo que mejoraría mucho, pero la ocasión de probarlo no permitió esa opción. Posiblemente le sentiría mucho más si pudiera tenerlo así.
Ficha Técnica: Fabricante: Corporación de Alcoholes del Caribe Nombre del Ron: 17 Year Old Venezuela Marca: Rum Town Origen: Venezuela Edad: 17 años Precio: $110 Densidad alcohólica: 57,7% Puntuación: 84
Para una marca establecida en la década de 1870, es sorprendente la poca cantidad de productos de Juan Lopez tiene en el portafolio de Habanos SA, pero esa es la prerrogativa del consorcio cubano y el hecho que tiene poca representación en el mercado mundial también hace de ella una marca muy boutique y que no muchos aficionados conocen. Pero en abril de 2023 tuve la oportunidad de reseñar el Selección No. 2 y de verdad que me gustó mucho, por lo que tenía muchas ganas de probar el Selección No. 1, que básicamente tiene la misma liga pero en un formato mayor. El tema con Juan López es que puede servir para muchos como una buena introducción a los habanos o simplemente una introducción a las marcas menos conocidas, que dados los aumentos de precios de habanos, se puede convertir en un producto más apreciado en el mediano plazo.
Con medidas de 5⅝ x 46, la verdad es que visualmente parece mucho más grande que el No. 2, pero en realidad es más delgado y aproximadamente una pulgada más largo. Lo otro que pasa con estas marcas de menor impacto es que no siempre tienen los tabacos más bonitos y la capa de este No. 1 es bastante corrugado con algunas venas notables, pero tiene aromas ligeramente cítricos, con notas de paja y establo. En el pie se sienten notas muy similares, aunque más cítricas y con una nota suave de pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío tiene un tiro bastante decente y aromas a madera, paja y musgo.
El Selección No. 1 tiene un buen tiro y eso de muestra con sabores ricos de entrada, que incluyen notas de maní pero también una nota cremosa y de postre, como de un flan o algo en ese estilo, o lo que los ingleses llamarían un custard, que incluye toques suaves de azúcar y de nuez moscada, pero también como una crema de nueces. En cada calada el sabor se queda un buen rato en boca, lo que denota una intensidad media-alta, con una fortaleza media-baja, pero hay ocasiones en que el tiro no parece ser constante y me hace luchar un poco para poder conseguir una buena bocanada. El retrogusto incluye pimienta y esa nuez moscada.
Tanta explicación de esas notas cremosas de flan y de sabores de nuez moscada, pero en el segundo tercio parecen haber desaparecido o al menos se han disipado mucho, en parte porque han reducido la intensidad general y ha bajado a una intensidad media, pero también porque hay un sabor de café que ha tomado el liderato de los sabores de este Selección No. 1 y aunque ninguno de estos sabores tiene una intensidad al nivel del primer tercio, es el café el sabor principal sin duda alguna. Pero en el retrogusto, habiendo perdido esa nuez moscada, ha aparecido un sabor de chocolate, pero es muy sutil e irregular y quisiera pensar que se va a intensificar después, pero de momento no lo hace en este tercio. La fortaleza es media-baja y la quemada es magistral, al costo de un tiro que no es tan fluido como lo fue anteriormente.
Ese sabor de chocolate que sentía en el retrogusto se movió al paladar en el último tercio y aunque está presente, sigue siendo un sabor secundario, pero solo porque hay una nota picante que lo supera, pero afortunadamente sigue manteniendo muchos de los sabores del tercio anterior, pero lamentablemente casi ninguno del primer tercio. No obstante, esta evolución y tantos cambios son algo que me gusta de un habano y es realmente poco común, sobre todo con las marcas más conocidas. La intensidad en este tercio se sitúa en media, aunque la nota picante a veces puede aumentarlo, pero eso se lo pongo a la fortaleza y, precisamente, aumenta a media en esta sección. Me toma una hora y 55 minutos fumar este Selección No. 1.
En términos comparativos, creo que el Selección No. 2 es más intenso y sus sabores son más duraderos, así que se siente como una fumada más tradicional, mientras que el Selección No. 1 es como más variado, pero menos intenso. Esto puede hacer que sea un buen cigarro para combinar con un café, incluso un cortado, pero no necesariamente lo mejor para acompañar con un ron, a menos que quieras superarlo y no sentir sabores durante momentos. Pero como una introducción a los habanos menos conocidos, creo que cualquiera de los dos funcionaría bien, especialmente si estás dispuesto a probar algo distinto en el campo de los habanos.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: Juan López Modelo: Selección No. 1 Dimensiones: 5⅝ x 46 Tamaño: Coronas Gordas (Grand Corona) Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Precio: $19,00 Puntuación: 88
Powstanie es una marca que he reseñado antes, con distintos productos y creo que me han gustado todos. Pero es una marca difícil, primero porque tienen poca producción, segundo porque no son baratos (alrededor de $15 por unidad), y tercero porque los nombres de sus creadores siempre se me olvidan. Uno se llama Greg y el otro se llama Mike, pero son hermanos y su apellido es Szczepankiewicz. Ambos tienen una tienda y página web en Florida, llamada Cigar Hustler. Es la segunda vez que reseño este cigarro, aunque la primera vez fue en toro (en 2018) y esta vez es en corona gorda, que seguramente será una experiencia distinta. No sé si el Habano fue su primer producto, pero sí que es un blend creado por Mike tiene tripa Criollo dominicana, nicaragüense de Condega y Jalapa, bajo un capote de Indonesia y una capa Habano ecuatoriana.
El resultado es este cigarro de apariencia opaca y poco brillo, con una capa que muestra grandes venas y hasta pareciera que la colocaron al revés. Pero sí se siente bien empacado y sin espacios vacíos o demasiado esponjosos. Los aromas que desprende son a caramelo, madera y notas florales, mientras que en el pie se aprecian nueces, madera y chocolate. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da aromas a caramelo salado, café y frutos secos. Por supuesto que las ganas de fumarlo ya son inmediatas.
El Powstanie Habano es un cigarro que le he recomendado a varios amigos que viven en USA, pues la oferta es tan grande allá, que es fácil perderse y es relativamente común que alguien me pida una recomendación de un cigarro que no sea tan comercial. Siempre que les recomiendo algún Powstanie (y lo hago a menudo), la reacción siempre va por lo caro que es. No les falta razón, pero las primeras caladas me hacen pensar que no quiero discutirlo. Los sabores son de pimienta blanca, caramelo salado, cáscara de naranja confitada e incluso cereal. Se siente muy balanceado y con un retrogusto de esa cáscara de naranja y pimienta, la experiencia cierra muy bien. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, quemando relativamente bien aunque con algunas señales de desviación mientras me aproximo a la frontera con el segundo tercio.
En el segundo tercio la pimienta blanca sigue teniendo una participación muy principal, pero también hay abundantes notas de caramelo, chocolate, cereales, galletas danesas y madera, mientras que esa cáscara de naranja parece ubicada únicamente en el retrogusto. Dejo de tener problemas de quemado, aunque en verdad nunca los tuve pero el Powstanie Habano sí dio toques de quemar torcido, que fueron fácilmente corregibles. Cuando supero el punto medio los sabores de chocolate se vuelven los principales y por el bien de todos comienzo a fumar un poco más lento, sobre todo porque la fortaleza aumenta un poco también, aunque ya la intensidad está en alta.
En el último tercio el Powstanie Habano se vuelve incluso suave. Bueno, suave no, pero definitivamente no es tan fuerte como en el tercio anterior. Es más cremoso en ese sentido y los sabores se sienten sutiles, aunque la pimienta sigue teniendo una participación destacada, así como el caramelo, el chocolate y las galletas danesas, y si te imaginas esos sabores pegajosos en el paladar, tienes una idea de cómo se siente el último tercio de este cigarro. El retrogusto es de chocolate y madera, pero también pimienta. La intensidad se coloca en media, con una fortaleza similar y al cabo de una hora y 25 minutos, esta corona gorda finaliza.
Creo que no lo mencioné antes y quizá no hacerlo tiene su lado positivo, pero Powstanie es fabricado por NicaSueño, la fábrica nicaragüense más conocida por producir RoMaCraft, que es una marca que por lo general me gusta bastante. Este Habano posiblemente sea el más sencillo de la marca, pero es no quiere decir que no sea bueno y esta experiencia es tan buena como la han sido todos los de la marca. Sí, es cara. Pero es buena. Su único problema es uno de disponibilidad, pero eso pasa mucho con los cigarros que son tan buenos. No obstante, es un cigarro complejo y quizá no sea lo más apreciable para todos los paladares.
Ficha Técnica: Fabricante: NicaSueño Marca: Powstanie Modelo: Habano Dimensiones: 5½ x 46 Tamaño: Corona Gorda Origen: Nicaragua Capa: Ecuador (Habano) Capote: Indonesia Tripa: Nicaragua (Condega, Jalapa), República Dominicana Precio: $13,00 Puntuación: 91