Todo sobre los habanos falsos (parte II)

Bueno, ya sabemos de dónde vienen y por qué existen los habanos falsos, porque sin duda es mucha la gente que se quiere aprovechar de la ignorancia de los demás, pero más aún se trata de crear ignorancia sobre temas que ni siquiera sabíamos que existían.

Pero antes de tan siquiera investigar un poco sobre los cigarros y los empaques, es esencial entender y examinar el artículo previo. Sin esa información, muchas de las pruebas individuales son imposibles, pues muy pocas de las pruebas individuales son definitivas; la mayoría son indicativas, y obviamente muchas de ellas no pueden ser aplicadas a las compras de habanos unitarios.

Pero… si un habano pasa la prueba, no necesariamente prueba que sea original. Si un habano no pasa una prueba definitiva, es normalmente suficiente para probar que es falso. Si un habano no supera una prueba indicativa, no prueba que es falso, pero con suficientes ‘fallos’ se puede levantar la sospecha sobre su originalidad. Pero para coplicarlo todo, muchas pruebas pueden dar un falso negativo.

Información Preliminar:

El nombre del habano
Revisa que el nombre exista. Te impresionaría la cantidad de cigarros que tienen nombres inventados, o composiciones basadas en nombres reales, que no lo son. Algunos ejemplos claros son las ediciones limitadas, que en realidad no se hacen todos los años.

La fecha del habano
La fecha que marca el habano es uno de los aspectos más importantes a la hora de revisar su originalidad. Los métodos para determinar la fecha de un habano caen dentro de tres épocas. y cada una tiene cambios mayores o menores que aseguran que tanto los cigarros, como las anillas y el empaque es propio del momento del habano en cuestión.

1889 a 1962: Desde 1889, el Sello de la Unión (antepasado del sello de garantía) se aplicaba al empaque del habano. El diseño (y el nombre) de este sello cambió en 1898, 1912, 1931 y finalmente en 1961, cuando la nacionalización de la industria cubana ocurrió. Durante esta época no existen fechas ni códigos en las cajas.

1962 a 1985: Durante esta época solamente se usó un sello de calidad, y este era decía “Hecho en Cuba”, un sello que pasó por algunas modificaciones a finales de los ’60, en 1974, 1978, 1980, y finalmente entre 1982 y 1983. Durante esta época tampoco existen fechas ni códigos en las cajas.

1985 a hoy en día: En 1985 fueron introducidos los códigos en las cajas, y durante este período el sello de garantía previo continuó siendo usado hasta 1999, cuando el sello de garantía rojo lo sustituyó. El sello de código de barras actual comenzó a usarse alrededor de 2010, aunque hubo un período de transición, cuando el nuevo sello se colocaba sobre el antiguo. Las cajas también tienen el nombre del productor, que entre 1985 y 1994 era el logo de una hoja de tabaco estilizada y el nombre “Cubataco”. En 1994, el sello actual de “Habanos s.a.” fue introducido.

El estado del habano
Lo primero es determinar si se trata de un cigarro con el estándar actual o uno descontinuado, o un cigarro de lanzamiento especial. Revisa también que el estado del habano esté acorde con el año de producción de la caja (que no parezca demasiado viejo para ser nuevo, ni demasiado nuevo para ser antiguo).

Una edición especial de 2003, o una producción estándar de un cigarro de 2003 no debe tener un sello de 2007, sin importar lo especial que haya sido el habano. Aunque siempre debe haber algo de flexibilidad entre las fechas de producción y lanzamiento. En algunas ocasiones, los habanos son producidos en los últimos meses del año previo al lanzamiento, y en muchos casos, son puestos a la venta hasta un año después.

 

El estado del empaque
Revisa que el tipo de empaque y su tamaño estén acordes con el nombre y fecha de producción del habano. Algunas veces se ofrecen habanos y tipos de empaques y número de habanos que ya no existen, o nunca existieron.

De nuevo, como en cualquier otra prueba, una prueba negativa puede ser falsa. No todos los empaques son conocidos, y hay veces que los vendedores reempacan habanos de producción regular. Por ejemplo, existen distribuidores autorizados que toman Quintero Panetelas producidos en cajas de 25 cigarros y los reempacan como Panetelas Tubos, en paquetes de 10. En este caso en particular, los Tubos deberían mostrar señales de un box-press.

Los habanos
Uniformidad: Incluso antes de sacar los habanos de la caja, se debe revisar la uniformidad de la colocación de las anillas, así como que todas sean del mismo color o degradé.

Muchas veces los habanos de un mismo color son asignados a una sola caja, pero cuando existe alguna diferencia, por mínima que sea, los colores son ordenados de más oscuro a más claro, de izquierda a derecha.

Forma del habano:  Los habanos, particularmente los más antiguos, tienen tamaños de perilla ligeramente distintos, por lo que debes revisar que la forma de la perilla del cigarro sea correcta. Por ejemplo, algunas son cónicas, y otras tienen rabito de cochino.

Los cigarros en cajas (excepto los tubos y los que están envueltos en láminas de cedro) tienen un ‘box press’ y muestran (hasta puntos variables) lados cuadrados, así que revisa si estás abriendo un tubo y el cigarro tiene lados o esquinas.

Tamaño del habano: Tanto el largo como el grueso (ring) de un habano deberían ser revisados con los artículos indicados, y es una prueba sencilla que no debería ser obviada. Los habanos madurados tienden a encogerse un poco, así que el largo real es, en realidad, de 2 a 3 milímetros más corto que el largo nominal. El diámetro puede aumentar o disminuir en una medida.

La anilla del habano: Las anillas deben ser revisadas para asegurarse que son correctas y están de acuerdo con la fecha del empaque, así como que sean iguales a las originales. En particular, las de los habanos deben estar correctamente aplicadas, no tener pega ni marcas sobrantes y colocadas uniformes.

Empaque de celofán: Los habanos no vienen en celofán desde 1992. Las únicas excepciones son unos puritos de ICT hechos a máquina.

La capa: La hoja más externa debe tener una calidad considerable, así que revísala, incluyendo condición y consistencia. Las hojas deben ser de un solo color.

La perilla: Los habanos son torcidos con lo que se conoce como la construcción triple capa en la perilla del puro.

Tipo de tabaco: Las ediciones especiales y casi todos los habanos de producción regular son torcidos a mano utilizando tripas largas (hojas enteras), aunque hay un número reducido de cigarros de producción regular que antes se hacían a máquina y con picadillo.

Si te atreves, la prueba destructiva consiste en cortar 2-3 centímetros del pie para revisar que no tenga tabaco de tripa corta o picadillo.

Fumada de prueba: Este tipo de prueba no funciona para muchas personas, pues los habanos hechos a mano, por su propia naturaleza, son variables.

La detección de un habano como falso es más fácil para aquéllos que fuman habanos regularmente. Algunos fumadores pueden incluso detectar o confirmar si un habano es de cierta marca o vitola, pero muy pocos podrían detectar una falsificación mejorada (por ejemplo, un Montecristo No. 4 estándar, vendido como una edición especial Compay 95 Aniversario).

El mejor consejo

Comprar los habanos de una fuente conocida y autorizada es la mejor manera de evitar falsificaciones. Si los compras en cualquier otro sitio, utiliza este artículo (y el anterior) como una guía.

Pero si no estás contento con tu compra, habla con el vendedor y explícale el problema.

 

 

4 comentarios sobre “Todo sobre los habanos falsos (parte II)

  1. Hola, tengo una caja de puros antigua de 25 Montecristo no.3. Por la información que has puseto tu y otras páginas que he mirado, parece claramente de entre 1962-1985. Cómo puedo concretar más la fecha? La caja llena con los puros, qué valor tiene? Sólo por curiosidad porque no la quiero vender. Me los puedo fumar o estaran malos? Muchas gracias y muy buen artículo.

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    1. Hola! Bueno, tienes varias preguntas, pero déjame tratar de responderte todo. Lamentablemente no existe un método a distancia para concretar la fecha, aunque si quieres puedes pasarme imágenes a diego@humoytabaco.com y las puedo revisar sin compromiso. El valor de la caja llena depende muchísimo del contenido, pues la caja en sí no tiene tanta importancia. Asumiendo que son de 1985 (por poner la fecha más tardía en que pudieron haber sido creados), estamos hablando de unos puros de 32 años, pero si han pasado un mínimo de 3 meses fuera de un humidor o fuera de las condiciones óptimas, su valor y calidad se pueden ver muy afectados. Si la caja sigue cerrada dentro de su celofán, yo te recomendaría pasarla por el tratamiento de conservación como si tuvieran gorgojos (24 horas de nevera, 48 horas de congelador, 24 horas de nevera), solo para tratar de salvarlos a partir de cero. Si ya están abiertos, prueba sacar uno y apretarlo por todo lo largo, pero más hacia el pie del puro; si se resquebraja mucho, es muy seguro que esté seco, y si ha pasado mucho tiempo en ese ambiente, lo más probable es que estén perdidos. Siempre te los puedes fumar, pero no los vas a disfrutar tanto como si estuvieran en óptimas condiciones. Avísame!

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