Este cigarro también lo compré en Santo Domingo, ¡pero no fue en Cigar Market, sino en Cameroon Cigar! De hecho, creo que de todos los que compré en mi visita, este es posiblemente el más misterioso, principalmente porque nada en su nombre me indica qué tal es. La verdad es que el fabricante de esta marca se llama Humidores Dominicanos, y es fabricado en la fábrica más grande de República Dominicana y una de las más grandes del mundo: General Cigars. La marca tiene 3 ligas, una de capa Connecticut, una de capa Habano y esta de capa Maduro, de las cuales todas tienen nombres egipcios. Sin embargo me llama la atención que aunque la marca del cigarro es Faraón, en la anilla dice Faraones. Quizá es porque uno se relaciona con el otro, o porque simplemente los tres cigarros comparten la misma anilla superior y lo que cambia es la inferior. No sé.

Faraones - Tutankamon 01

Lo que sí sé es que el cigarro no es tan oscuro como pensaría si es un maduro, pero es una capa Broadleaf, por lo que las diferencias son más esperadas. En la capa tiene aromas agradables de chocolate, cáscara de naranja y una mezcla rara de aromas que me recuerdan al amargo de Angostura, que es como una combinación de aroma dulce, melaza, chocolate con amoniaco y madera. La calada en frío presenta una resistencia aceptable y aromas de chocolate, el refresco Dr. Pepper, pimienta y pan.

Faraones - Tutankamon 02

El Tutankamon comienza con sabores generales y dominantes de madera y masa de pizza, un sabor que también describí en mi reseña anterior y ahora me da miedo que sea el tipo de sabor que como acabo de determinar, lo voy a sentir en todas partes, así que me tomo mi tiempo en discernir si realmente es ese el sabor. También se aprecian distintos matices de madera en el retrogusto y un tiro que mejora con el encendido.

Faraones - Tutankamon 03

Llegando al final del primer tercio el sabor de madera se mantiene como el dominante, principalmente en el paladar, donde es acompañado de café y nueces pecans, mientras que en el retrogusto hay diversos contrastes de pimienta, canela y toques más suaves de madera que van desapareciendo hacia el final del primer tramo y son sustituidos por cáscara de toronja y semillas de girasol. Incluso, el cigarro tiene aftertaste. Esto lo noto porque mientras estaba fumando mi esposa me pidió que subiera la bañera de la bebé, lo cual por supuesto hice rápidamente para garantizar permiso para fumar mañana. Mientras subía, sentí un sabor a café en la boca, como el propio aftertaste del cigarro. El anillo de combustión es lo único que no me está gustando del cigarro, aunque en la imagen se ve bien porque estoy tomándola por su mejor lado.

Faraones - Tutankamon 04

En la imagen se nota una decoloración de la capa cerca del anillo de combustión, pero esto no se debe a betuneado, sino a que la imagen es justo después de un toque técnico a fin de corregir la quemada. En realidad tuve que darle varios de estos toques para corregirla, pues sin cuidado se desviaba fácilmente. El problema de darle estos toques es que el sabor no se mantiene al nivel que quisiera, o al menos da esa impresión pues se sigue apreciando sabores nuevos como grama y corteza de carne a la parrilla que acompañan un sabor primario de madera, pero también me pasa que la garganta la siento más seca y sin duda esto se debe a que el cigarro está más caliente.

Faraones - Tutankamon 05

El anillo de combustión sigue su camino torcido, lo que me obliga a seguir con los retoques, y eso tiene su consecuencia en los sabores. Pero a partir de la mitad la intensidad del cigarro sube a media-fuerte, de media que estuvo siempre y los sabores se sienten un poco más intensos. Es un poco enervante que el cigarro requiera retoques incluso si sigue perfectamente encendido, pero definitivamente es un tema de torcido, pues con más de nueve meses en el humidor, no se justifica.

Faraones - Tutankamon 06

En el último tercio el sabor de madera toma un matiz que me recuerda a barrica de madera, como con trazas de bourbon, y aparece un sabor de pan tostado que creería está relacionado con el de masa de pizza del principio, pero bien podría ser un sabor distinto. El cigarro sigue mostrando consecuencias de los reencendidos, así que se siente una cierta sequedad y molestia en la lengua, mientras que por el retrogusto se siente un sabor afrutado que me recuerda cuando tomo vino, y ese aftertaste de café sigue presente. Con estos sabores el Tutankamon llega a su final, con una intensidad media-alta y luego de 70 minutos de haberlo encendido.

El Tutankamon es un cigarro que nunca hubiese pensado que era de General Cigar, incluso sus sabores se alejan un poco de lo que esperaría de un cigarro dominicano, aunque no dudo que General Cigar esté en capacidad de hacer un cigarro como este. Sin embargo, aunque tiene sabores buenos, tuvo serios problemas de construcción, evidenciados por la quemada torcida y la necesidad de darle retoques continuamente, lo cual también me impresiona viniendo de General Cigar. Pero en ningún momento puedo decir que ha sido un cigarro malo, pues ciertamente mostró sabores interesantes y una intensidad destacada. Solo quisiera fumar otro que queme mejor.

Dossier-2.indd

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s