Nuevamente un cigarro de la visita a Cigar Market en Santo Domingo, el TMM es una edición limitada de Caminos Cigars, disponible en tres vitolas: toro, robusto y torpedo. Sin saber nada de él, pero bastante recomendado por todos, adquirí este y hace unos 2 o 3 meses, estando en Miami lo vi y también lo adquirí, incluso sin probarlo antes. Caminos Cigars es otra de esas marcas emergentes dominicanas, pero su fábrica es la misma de Chogüí Cigars: Top Secret Nest. En realidad no sé mucho más de la marca, así que vamos con el cigarro.

Caminos - TMM 01

Pero sí tengo otro cigarro de ellos, aparte del otro TMM, claro y pronto tocará reseña de él también. El hecho que sea fabricado en Top Secret Nest ya me da cierta expectativa gracias a mi experiencia por demás positiva con los cigarros del pájaro, pero este tiene una capa entre marrón y rojo, muy oleosa y con cierta irregularidad. La capa tiene aromas de establo y tabaco dulce, mientras que en el pie se aprecia el mismo establo pero quizá más fresco. Lo pico con mi guillotina en V de corte profundo y me encuentro con un tiro bastante bueno, con aromas de manzana verde y tabaco dulce.

Caminos - TMM 02

Luego de darle un poco de fuego a fin de tostar el TMM, finalmente lo enciendo y noto en un principio notas de cáscara de naranja como bienvenida, que lamentablemente no duran mucho pero espero sirvan de preámbulo a un cigarro interesante. En el retrogusto se sienten toques suaves de pimienta y no mucho más. Al cabo de dos o tres caladas se aprecian sabores de pan y chocolate.

Caminos - TMM 03

Llegando al final del primer tercio puedo contar que sentí sabores cremosos de frutos secos también, incluso llegando a la frontera con el segundo tercio y pimienta no solo en el retrogusto, sino también en el paladar, aunque en el retrogusto le acompañaron sabores de canela y madera también. El anillo de combustión es casi  perfecto, con una marcada tendencia a irse diagonalmente, pero no mucho más. En total, unos 20 minutos de duración del primer tercio, que espero sea un poco más lento a partir de aquí, pero sin ninguna queja en temas de sabores.

Caminos - TMM 04

El segundo tercio comienza complejo, con sabores de pan tostado, café, pimienta y chocolate, todo muy cremoso y con un toque de pimienta en el retrogusto, que es acompañado de chocolate. El TMM se está comportando como esperaba que lo hiciera, haciendo de la fumada muy placentera, aunque me temo que sigue quemando bastante rápido, quizá también porque le estoy dando caladas continuas, precisamente por lo bueno que está y no me quiero perder los sabores.

Caminos - TMM 05

Para la mitad del TMM el sabor de pimienta del paladar sigue siendo picante pero ya se siente como un chile picante en vez de la especia. Le acompaña un fuerte sabor a pasas y el resto de los sabores anteriores, aunque menor instancia del pan, pero manteniendo el chocolate y el café, muy ricos e intensos en este punto. El anillo de combustión se va completamente por un lado mientras que el otro deja de quemar y necesita con urgencia un toque técnico que le doy rápidamente. Afortunadamente este parece ser el toque que necesitaba y comienza a quemar mucho más lento, teniendo en cuenta que me tomó apenas 35 minutos llegar hasta este punto.

Caminos - TMM 06

En el último tercio los sabores son muy parecidos a los del tercio anterior, variando apenas en el orden de intensidad, pero no tanto más. El sabor a madera comienza a liderar, seguido de café y pan tostado, y en el fondo un toque suave de pimienta, tan suave que permite que el retrogusto sea probado regularmente, pero no tanto como para fumar exclusivamente por la nariz. El chocolate desapareció por completo, así que eso es lo que puedo marcar y por último sí se sintió una influencia creciente de la nicotina. Al cabo de una hora y cinco minutos, lo dejé descansar.

Aunque no quisiera hablar de un cigarro en una reseña de otro, hay algo que siempre me ha llamado la atención con respecto a las culturas dominicanas y venezolanas, pero es que parece que tenemos muchas similitudes. No solo es que tenemos casabe, sino que el pájaro Chogüí para mí siempre ha sido algo muy venezolano, al punto que la famosa canción del pájaro fue compuesta por un venezolano, aunque ya es casi universal. Pero en esa misma vía, cuando estaba fumando este cigarro sentí un sabor muy venezolano que nunca pensaría que sentiría en un cigarro y mucho menos uno dominicano: cuca. Antes de que se pregunten, en Venezuela tenemos unas galletas que se llaman catalinas, y también son conocidas como cucas. Estas galletas contienen clavo, anís, papelón y canela. Pues este cigarro tuvo ese sabor, pero no fue algo determinante. Menos mal que tengo otro y podré determinarlo bien en su momento. Por lo demás, un gran producto emergente de República Dominicana, y una razón más para apreciarlos.

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