Hoy, revisando mi lista de tabacos por fumar me encontré con el Seven Seven Habano, un cigarro que adquirí en Cameroon Cigar en Santo Domingo. Seven Seven Cigars es propiedad de Winston Peña y está ubicada en Tamboril, el centro tabacalero de la isla. Peña trabaja con Francisco Almonte y ambos hacen las veces de master blenders para ella. Peña trabajó durante 19 años en la fábrica de Arturo Fuente, mientras que Almonte lo hizo durante 9 años en la de La Flor Dominicana. Honestamente, eso es lo que he encontrado por internet, pues la página web de la marca es bastante escueta.

Seven Seven - Habano 01

El Habano se identifica así por el tipo de hoja de la capa, la cual es de origen dominicano (en este caso) y se ve bastante imperfecta, con algunas protuberancias y diversos tonos de marrón. Tiene aromas de especias, establo y cuero, mientras que en el pie y luego de quitarle esa anilla inferior, se aprecia paja, canela y notas herbáceas, pero también tiene un fuerte aroma misterioso que solo puedo determinar como cereza sintética… y antes que caigamos en la burla y la incredulidad, el aroma de cereza sintética es como el aroma que tienen los chicles de cereza; no es un aroma de cereza per se, pero es sintético. Lo pico con la hojilla en V de corte profundo (mi preferida) y la calada en frío revela paja, chocolate y notas florales bastante interesantes, con un tiro suave, e incluso algo más suelto de lo normal.

Seven Seven - Habano 02

El Habano enciende rápidamente gracias a ese tiro tan suelto, pero es que incluso con el tostado previo creo que el cigarro se encendió bastante y al llevarlo a los labios fue casi una formalidad. El cigarro comienza con sabores ricos a cuero, madera y notas florales, estas últimas casi como una esencia final, pero apenas obvias. Sin embargo, ya encendido noto más imperfecciones en la capa, pero solo espero que esto no se traduzca en una reducción de calidad del cigarro.

Seven Seven - Habano 03

A lo largo del primer tercio aparecieron también sabores dulces de caramelo, que le dieron un mejor equilibrio a esa sensación perfumada que las notas florales estaban aportando, y luego uno que otro matiz cremoso que le dio más intensidad al sabor dulce pero también ocultó un poco más esas notas florales, así que aunque hubo un equilibrio este fue en detrimento de algunos sabores que estaban marcando una diferencia en el cigarro. En términos técnicos y de construcción, aunque la ceniza se mantiene y es bastante blanca, el cigarro en sí se siente algo caliente, lo que me hace pensar que esas imperfecciones en la capa no ayudan en lo más mínimo al cigarro.

Seven Seven - Habano 04

Entrando al segundo tercio y la ceniza todavía se mantiene sujetada al cigarro al cabo de 20 minutos, aunque poco después de esta imagen lo dejé descansar en el cenicero y se cayó sola. En este tercio los sabores parecen ablandarse un poco, aunque hay un sabor a almendras que no estaba ahí el tercio anterior y este junto con el cuero son los principales, mientras que la madera se mantiene en segundo lugar y las notas florales prácticamente desaparecieron del todo. La notas de crema se mantienen como simples notas, con apariciones esporádicas y no mucho más que ayude a darle fuerza o complejidad al cigarro.

Seven Seven - Habano 05

A la mitad del Seven Seven Habano el cigarro se siente considerablemente más caliente que antes y con ello los sabores parecen simplificarse y perder riqueza, casi como en el primer tercio, pero con una sensación seca en la garganta. Es casi obvio, pero esa crema que se sentía antes ya desapareció y el cigarro es hasta áspero en el humo y el calor de cada calada lo siento intenso en la lengua, por lo que dejo el cigarro descansar un buen rato al tiempo que tomo algo más de agua. En el retrogusto se siente un toque más fuerte de pimienta, que siempre ha estado ahí pero muy leve y no suficiente para llamarlo un sabor, sino un ligero picor, pero también regresan con más intensidad esas notas florales, aunque exclusivamente en el retrogusto.

Seven Seven - Habano 06

En el último tercio lo primero que siento es un fuerte componente de nicotina, como si es el único sabor al menos durante los primeros centímetros. El sabor a madera es el principal, en verdad, pero es una madera seca con sensación áspera en la garganta, mientras que los sabores florales son casi lo único que existe en el retrogusto además la sensación picante de pimienta, pero sin sabor a ella. La intensidad del cigarro es lo que manda aquí y lleva todo su peso a fuerza de nicotina, lo cual me temo que no da espacio para apreciar sabores, mientras que el resto del cigarro mantiene esa tendencia a calentarse, hasta el punto que el cigarro no se aguanta más y decido dejarlo luego de una hora y 10 minutos.

El Seven Seven Habano es un cigarro decente, con un primer tercio prometedor y dos tercios siguientes que no cumplen la promesa, lo cual hace de él un buen candidato en el rango de los cigarros low cost. Sin embargo, pagué $12 por él y creo que en ese precio hay que reconsiderar muchas cosas del cigarro, pues por ese precio espero que sea mucho mejor de lo que fue, y creo que no estoy solo en esa mentalidad. Entre todos los cigarros que adquirí en Santo Domingo, creo que este es el que menos me ha gustado, aunque la verdad es que hay un par que ni siquiera he querido reseñar y todavía me falta probar otros del viaje. Pero este Seven Seven es uno que no volvería a comprar.

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