Antes de que alguien pregunte, el nombre de este cigarro no tiene nada que ver con la serie Breaking Bad, sino con el nombre Heisenberg de donde Walter White toma su nombre en la serie. La fórmula científica Heisenberg prueba los límites de la precisión, enfocándose en el hecho que mientras más sabemos de un tema, menos sabremos de otros. Con esta fórmula en mente, el cigarro tiene dos objetivos: el primero es disolver los estereotipos que limitan la posibilidad de disfrutar de una buena fumada y el segundo es recordarle a los fumadores que a veces es más importante relajarse, descansar y disfrutar de un buen cigarro que analizarlo. Con eso en mente me parece absurdo ponerme a reseñar este cigarro ahora, pero bien podría obviar esa explicación y pensar que es un cigarro más.

Gracias a su nombre, y yo también admito que lo relacioné primero con la serie que con el principio científico, es un cigarro que he querido probar desde hace tiempo y cuando encontré una buena oferta por el 5-pack, me anoté con un amigo. Sin embargo, debo destacar que es el segundo que me fumo y el primero quemó terrible, y los dos cigarros que se fumó mi amigo quemaron igual de mal, así que es con cierta reticencia que enciendo este hoy. La sencillez de la forma y diseño de la anilla me recuerda hasta cierto punto a las de RomaCraft, aunque por sí solo es un cigarro atractivo y llamativo. La capa es bastante lisa, con pocas venas y una apariencia bastante homogénea y con aromas ligeramente dulces, como cuando abres un paquete de galletas. El tiro es ligeramente apretado, pero no parece que será un problema gracias a mi guillotina en V. Los aromas de la calada en frío son de salsa de carne, tipo A-1.

Al poco tiempo de encenderlo el anillo de combustión comienza a desvariar y no pasa mucho tiempo antes que tenga que darle un retoque, cosa que sucedió varias veces durante la fumada y es una lástima porque desde las primeras caladas se siente con una textura bastante tensa en el humo y destacando sabores de pimienta y madera, siendo la pimienta más fuerte en el retrogusto que en la lengua. Por su parte, la madera presenta notas más quemadas, como de leña durante el primer tercio e incluso distintos matices de ella. En el otro ejemplar que fumé la pimienta era menos intensa, pero la quemada fue mucho peor, alcanzando tres apagadas en la fumada. Los sabores no son muy variados pero en un cigarro de estas dimensiones me toma casi 45 minutos superar el primer tercio.

Ese primer tercio tan básico y sencillo es fácilmente olvidado cuando entras en el segundo tercio, donde la intensidad y los sabores aumentan notablemente y el cigarro toma notas mucho más ahumadas y variadas, al mismo tiempo que el anillo de combustión también tiende a ser más recto. El resto de los sabores lleva una tonalidad oscura, y con ello me refiero a sabores que son más oscuros como el café o el chocolate, pero también notas suaves de tierra. El humo es abundante, pero comienza con una propensión a apagarse y cuando dejo de darle caladas por un minuto, tengo que darle fuego de nuevo. Me las arreglo para darle caladas más cortas en menor tiempo y así mantengo la llama viva y al cabo de 40 minutos supero el segundo tercio.

En el último tercio el Heisenberg no vira mucho del camino que ha trazado desde el inicio, con notas más fuertes en los dos sabores que destacó al inicio de madera y pimienta, y notas más suaves, casi olvidables del resto de los sabores, aunque es en nariz donde se sienten notas intensas de pimienta, pero nunca desagradables. A mediados del último tercio aparecen notas dulces pero también de tiza, así que esa mejora no lo es tanto. Pero con todo y todo, se trató de dos horas y 15 minutos de fumada, a veces intensa, otras veces superficial de sabores, pero al menos no se me apagó cinco veces y el anillo de combustión fue ligeramente recto durante el segundo y último tercio, lo cual hizo de él una fumada agradable y una que realmente era la ideal para reseñarlo.

Luego de tantos intentos por comprar este cigarro, cuyas imposibilidades realmente no han sido culpa del cigarro sino de los astros, la suerte o simple destino, me sentí un poco desilusionado cuando finalmente tuve la oportunidad de probarlo. El Heisenberg es un cigarro que destaca un solo sabor durante la mayor parte de la fumada, pero el hecho que ese sabor (pimienta) carezca de matices hace que la fumada no sea tan agradable como podría quererlo. Sin embargo, para una fumada con amigos, sin mucho que apreciar y en la que estés acompañando la fumada de un destilado, el Heisenberg es exactamente lo que deberías fumar, pero en lo personal esas no son las fumadas que disfruto. El hecho que la liga no sea anunciada no ayuda mucho a mejorar esa imagen.

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