Muy para mi sorpresa, los cigarros infusionados de ACID se encuentran entre los mejores vendidos en USA, siendo incluso el producto más vendido de Drew Estate, en gran parte porque tienen bastantes pero también porque simplemente a la gente les gusta. Para mí siempre han sido un tabú pues los considero muy cercanos a un cigarro saborizado y eso es algo que no me gusta, pero a un buen amigo sí le gustan, aunque sea como una fumada eventual y mantiene que es un estilo de fumada que merece su puesto en el haber de un fumador decente; es por eso que me envió varias muestras y, aunque ninguna me ha gustado al punto de que sea un cigarro regular, sí debo admitir que me siento un fumador más completo habiéndolos probado. Este es el último que me ha enviado, que es una edición para celebrar los 20 años de la marca. Está formado por una capa San Andrés mexicana sobre capote Sumatra y tripa nicaragüense. Como todos los infusionados, no hay descripción de la fuente de los sabores, pero estoy seguro que serán varios.

A diferencia de muchas marcas que celebran su aniversario por todo lo alto, Drew Estate solamente creó dos vitolas para el 20, un toro 6×50 y un robusto 5×52, que es el que tengo en mis manos. Como buen ACID, los olores de la capa se sienten muy frontalmente, incluso con el celofán puesto, pero luego de quitárselo puedo apreciar clavo, piña, canela, guayabita, notas florales, tierra y cuero. La capa también es bastante ondulada, nada lisa pero con el color uniforme y bastante oleosa. Una vez lo pico con la doble hojilla, la calada en frío presenta notas de incienso, clavo, almendras, canela, cáscara de naranja, chocolate y notas herbáceas. No es para menos, especialmente por ser infusionado.

Una vez encendido el ACID 20 desprende cantidades impresionantes de humo, pero igualmente impresionante es la sensación dulce que deja en los labios el cigarro, que según leo es sacarosa, así que al menos no podemos decir que el cigarro vaya a subir los niveles de azúcar. Los sabores que de inmediato se hacen presentes son los de la calada en frío: clavo, cáscara de naranja, canela, paja, maní, tierra y chocolate en polvo. En el retrogusto el incienso y las notas florales son lo principal, aunque creo que son más sinónimos y no sabores separados. El tiro es bastante bueno, el anillo de combustión muy recto y el humo abundante, así como una intensidad entre suave y media.

El dulce de la perilla se reduce bastante en el segundo tercio y no porque le haya dado más veces de lo necesario en el primero, sino que simplemente parece perder esa propiedad dulce, pero también pareciera que se hace más esponjoso el cigarro y con ello el tiro se aprieta un poco. Los sabores de la infusión también se reducen un poco en este tercio, haciendo que sean los originales de la capa los que más se aprecian y destacando té, nueces, cuero, madera y notas cítricas que acompañan los infusionados, que no desaparecen del todo e incluyen clavo, canela y esa nota de incienso. También hay notas frutales bastante fuertes a partir de la mitad, como de ciruelas y pasas, junto con notas de pimienta, pero más en los labios que en la nariz. La intensidad aumenta un poco a partir de la mitad, pero esa capacidad esponjosa del cigarro ha hecho que se apague un par de veces y en el reencendido no mejora su consistencia.

En el último tercio el ACID 20 se siente más como un tabaco tradicional que uno infusionado, sobre todo gracias a que los sabores infusionados se sienten muy poco y esto permite notar que el cigarro de por sí tiene sabores agradables, con fuerza media en el cigarro e intensidad media en los sabores a té, chocolate, canela, cuero, madera y paja. Las notas florales han sido sustituidas por notas más como de miel y en el retrogusto se siente un toque leve de las notas florales con pimienta. La tendencia a apagarse y a sentirse más mojado por dentro aumenta en este último tercio y termino dejando el cigarro luego de una hora y 20 minutos, aunque cuando todavía le quedaba algo de vida, pero las reencendidas y las caladas para mantener la llama viva calentaron demasiado el cigarro y ya no lo estaba disfrutando.

Como mencioné, los cigarros infusionados no son lo mío, pero el valor de haberlos probado y poder decir que lo hice me parece que vale más. Dicho esto, en mi experiencia con cigarros infusionados he descubierto que hay una clara tendencia a hacer estos cigarros con la perilla endulzada y aunque entiendo el appeal, me he inclinado más hacia los que no tienen este dulce, o al menos es un aspecto que no me ha convencido en fumadas previas y esta. Sin embargo, como cigarro infusionado, el ACID 20 no es el más agresivo y envolvente y eso creo que está muy bien, pues hay otros que sí lo son y ciertamente no son lo mío, aunque este tampoco lo es, pero en un caso extremo elegiría antes que los otros. Mientras que el primer tercio es muy ACID, los otros dos son menos ACID y eso es algo que aprecio como fumador, pero no sé si el que fuma ACID regularmente lo aprecie tanto.

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