Macanudo – Vintage 1997

Es curioso cuando una marca que ha construido su reputación a base de cigarros que tienden a ser suaves, hace un cigarro que promete ser fuerte. El Vintage 1997 es producido por General Cigars en República Dominicana y fue uno de los primeros de General en llevar una capa madura. La línea es producto de Edmundo Garcia, gerente de operaciones de General, al menos para el momento en que fue creado el producto en 2010. El gimmick o lo más llamativo que tiene es la anilla metálica que sustituye una normal de papel, esto no solo tiene la función de llamar mucho la atención, sino también para funcionar como un indicativo de humedad. Si el cigarro se seca mucho, la anilla saldrá con facilidad.

Sí debo destacar que no es la primera vez que fumo un cigarro de Macanudo con esta anilla metálica y en realidad aprendí mi lección. En 2016 probé el Vintage 2006 y antes de darle fuego dejé la anilla puesta en el cigarro mientras estaba en el humidor. Cuando lo estaba fumando, me di cuenta que la anilla metálica estorbaba un poco, además que su peso hacía incómoda la fumada, por lo que cuidadosamente la quité. Cuál sería mi sorpresa que la rigidez de la anilla hizo posible que se llevara unos puntos de la capa al quitarla y el cigarro eventualmente se desarmó solo. Terminé fumando sin la anilla y sin capa y se convirtió en una de mis peores experiencias fumando. Habiendo aprendido la lección, le quité la anilla a este cigarro apenas lo recibí y lo guardé sin ella en el humidor, y solamente se la puse para la foto. Sin embargo, poniéndola y quitándola, me llevé un pedacito de la capa Broadleaf, porque aunque tiene 13 años de añejamiento, es bastante irregular. Los aromas sobre la capa son dulces y amaderados, mientras que la calada en frío presenta notas vegetales y madera.

Las notas iniciales del Vintage 1997 en Churchill son de café recién colado, seguido unos minutos después de pasas y cerezas dulces, que vienen siendo más típicas de una capa madurada y se vuelven dominantes hacia el final del tercio. A lo largo de esta sección también se encuentran notas de madera, que no llegan a la misma intensidad ni definición que las de la calada en frío, pero presentan una nota agradable y un buen cambio a los sabores suaves que han destacado en el cigarro. La intensidad es media-baja, con una fortaleza baja, mientras que el anillo de combustión es relativamente bueno, aunque el tiro no lo es del todo.

Me toma aproximadamente 45 minutos llegar a la mitad del cigarro y aunque normalmente comenzaría una descripción de su segundo tercio describiendo los sabores que aparecen en esa transición, la realidad es que no hubo ninguna y es en el punto medio que aparecen notas ligeramente picantes que contribuyen con el dulce y el café a mejorar una experiencia que hasta el momento había sido bastante suave y carente de sorpresas. No obstante, cuando voy llegando al final del tercio, esta nota picante desaparece y se lleva consigo el dulce tan típico de las capas maduras. Esto me deja con sabores a café y madera. El tiro sigue siendo irregular y hace que sea más fácil que la llama pierda su punto perfecto de calor, pero afortunadamente es con caladas que logro avivarla y el Vintage 1997 no requiere toques de fuego para corregirlo. El humo no es muy abundante, pero con una fortaleza baja y una intensidad media-baja, tampoco esperaría que lo fuera.

El último tercio es casi igual al final del segundo, con la predominancia de sabores de madera y café, aunque también hay algo de tierra mojada, que tiene mayor protagonismo cuando casi no queda cigarro. Todo lo que es intensidad, fortaleza, tiro y calidad de la quemada se mantiene igual, aunque sí hay una cantidad abrumadora de nicotina en los últimos centímetros, quizá la razón principal por la que no termino de fumar el cigarro hasta el final, pero con 90 minutos de dedicación, me pareció suficiente.

La verdad es que cuando vi que este cigarro vino con la anilla metálica comencé a hacerme ideas de lo que sería la fumada. No obstante, el haberlo mantenido en el humidor durante 5 meses sin la anilla garantizó dos cosas: 1) que la anilla no me dañara la capa, y 2) que no me acordara qué hice con la anilla que dejé afuera. Por eso, la anilla que lleva el cigarro en las imágenes es la del Vintage 2006 que fumé en 2016, y ese tenía un cepo mayor, por lo que puede parecer que el cigarro es mucho más pequeño que la anilla y que ese medidor de cepo que promete ser el cilindro se vea suelto. Dicho eso, no es un cigarro para fumarlo con anilla metálica y guardarla es solo por afición y no necesariamente porque sea útil para otros cigarros. La experiencia fue mucho más suave de lo que esperaba, pero fue un obsequio de un amigo que disfruta cigarros como ese, y deja claro que para su público es un cigarro cumplidor. Comencé esta reseña hablando de la reputación de Macanudo como fabricante de cigarros suaves y este Vintage 1997 ciertamente sigue esa línea.

Publicado por diego440

Publicista, redactor y hasta director de arte. Siempre escritor, por eso ahora generando contenidos en digital.

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