AJ Fernandez – New World Oscuro (Robusto)

Como administrador y dueño de este blog, tengo acceso a toda la información y estadísticas que lo componen. Sin querer regodearme, me impresiona que este blog tiene 1965 publicaciones. Es bastante. Hace 8 años, cuando comencé el blog, creo que no pensé que llegaría a tanto. Pero el punto es que entre esas primeras publicaciones está la del New World de AJ Fernandez, que en ese momento era el único producto bajo esa línea y uno de un abanico muy limitado de AJF. El New World (ahora con el sufijo Oscuro) ha sido uno de mis productos preferidos y uno que siempre ha estado en mi humidor. ¨Además, fue mi primera experiencia con un cigarro «serio». Pero es curioso que con tanta estima que tengo por él, la reseña sea tan escueta. Creo que tiene como dos o tres fotos y todas en el mismo punto de la fumada. Eso y el hecho que esta es otra vitola, me llevó a considerar hacer una nueva reseña del producto.

Aunque el New World siempre lo he tenido en robusto, recuerdo que hace un tiempo había una oferta de la marca y estaba disponible en robusto y pensé que podría probarlo en esa. Cuando salió, originalmente, cada vitola tenía un nombre particular, en donde el toro era Gobernador y el robusto Navegante, pero hoy en día los encuentras con el nombre de la vitola universal o lo más cercano a ello. La diferencia entre el toro y el robusto no es tanta, solo una pulgada más corto y el mismo cepo 55 box pressed. El corrugado de la capa casi parece un libro en Braille, que si le pasas los dedos puedes deducir algo. Los aromas de esta capa con tantos relieves son a chocolate, pimienta y granos de café, que en el pie se inclinan más hacia el café y la pimienta. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de café mocha, toffee, tierra húmeda y café.

Una vez tostado y encendido el New World Oscuro se siente considerablemente picante y dulce en cada calada, aunque no es un sabor que llamaría de pimienta dulce, sino más como las dos sensaciones por separado. A lo largo del primer tercio esa sensación picante se desarrolla en un sabor de pimienta como tal y es acompañado por chocolate y mermelada de naranja, muy complejo y muy agradable. En el retrogusto las notas son de pimienta y cáscara de naranja. La intensidad es alta y la fortaleza media, lo que realmente ilustra una buena fumada, al menos para mí. La ceniza se comporta de manera extraña pero no es algo que esté afectando la fumada.

Al principio de esta reseña mencionaba que las fotos que tengo del New World original no son las mejores, pero pareciera que está destinado a no hacerle justicia con las fotos. Quienes me sigan en Instagram sabrán que hago distintos tipos de publicaciones en esa red social y mientras probaba este cigarro estaba generando contenidos para IG y la verdad es que entre una cosa y la otra, me distraje. Los sabores son menos inclinados hacia las notas picantes y más hacia las notas cremosas, incluyendo algo que identifico como Crema Real, que era un helado de naranja con vainilla, pero también hay sabores de madera y pimienta blanca, mientras que en el retrogusto destaca la pimienta pero también el chocolate oscuro. La fortaleza y la intensidad siguen en niveles similares y la quemada es magistral.

En el último tercio las notas picantes se intensifican y la madera se traslada al retrogusto, principalmente. Pero también desaparece la parte de vainilla del sabor de Crema Real y el sabor principal en el paladar es de la combinación de naranja con chocolate. El último tercio es menos complejo, pero puede ser más por un tema de que ha sido tanta la intensidad durante la fumada que para este punto hay una cierta saturación de los sabores o del cigarro mismo. Me toma una hora y 35 minutos fumar el robusto y lo hice hasta que me comencé a quemar los dedos.

Si has fumado AJ Fernandez antes y te gusta el tabaco nicaragüense, el New World Oscuro es lo que llaman ‘un tiro al piso’, es decir que es difícil fallar. El New World Oscuro tiene toda la intensidad y estilo que le ha dado al tabaco de este país su estilo y me atrevería a decir que fue uno de los precursores de ese estilo o de su renovación. Entre ambas vitolas, la única diferencia es la inversión de tiempo, pues el toro fácilmente alcanza las dos horas y tiene sentido porque en cepo son iguales. Teniendo en cuenta eso del tiempo, no puedo recomendar uno sobre el otro, pero sí puedo revisar la puntuación porque en mis primeras reseñas quizá fui muy crítico o temeroso a dar puntuaciones muy altas, pero este sí que la merece no solo por lo que es, sino por además mantener esa misma calidad a lo largo del tiempo. Siendo que este ejemplar apenas si tiene unos 18 meses en el humidor, su calidad y sabor es similar a la experiencia que tuve hace 8 años.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: AJ Fernandez
Modelo: New World Oscuro
Dimensiones: 5½ x 55
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua (Jalapa)
Tripa: Nicaragua (Ometepe viso, Condega ligero, Estelí ligero)
Precio: $8,00
Puntuación: 93

Powstanie – Wojtek 2023 (Corona Gorda)

No lo tenía del todo claro y no fue sino hasta que comencé a investigar sobre este cigarro antes de la reseña que lo descubrí, pero el Wojtek que publiqué en 2020 en realidad era la primera edición y la única que salió en perfecto 5 x 50. Después de eso salió en toro durante 2021 y 2022, pero siempre como una edición anual y limitada y de liga ligeramente distinta. Por ello, este es el Wojtek 2023, que viene únicamente en corona gorda de 5½ x 46 y limitado a 10.500 unidades. El cigarro recibe su nombre a partir de un oso que tenía el ejército polaco durante la Segunda Guerra Mundial y que entrenaron para transportar municiones durante la batalla de Monte Cassino. El oso sobrevivió a la guerra y fue donado al zoológico de Edimburgo, donde vivió hasta 1963. Wojtek se traduce como Oso de Guerra.

Como ha pasado con todas las ediciones previas del Wojtek, está limitado a las mismas 10.500 unidades (no sé por qué ese número) y es fabricado en una especie de barber pole, en donde esta edición lleva capa Habano ecuatoriana y capa San Andrés mexicana. Luego tiene un capote de Indonesia y tripa de República Dominicana y Nicaragua. Porque ambas hojas de la capa son de colores muy similares, toma un poco de atención identificar cuál es cuál, y el hecho que ambas capas son irregulares y corrugadas no ayuda, pero si llama la atención. La más oscura y escasa es la mexicana, mientras que la que más espacio ocupa es habano. Los aromas incluyen establo, tierra, nueces, nuez moscada y una leve nota floral. En el pie la nota principal es de almendras, seguidas de nuez moscada, cuero, chocolate negro y tierra. Luego de un corte recto, la calada en frío da notas de nibs de cacao, pasas y madera.

Podemos hablar durante largo rato sobre las diferencias y bondades entre la fotografía diurna y nocturna, pero pasa que en el día le hice unas fotos y se me hizo tarde para una reunión, así que terminé fumando el cigarro de noche. Al final me resultó mejor por lo delicioso de la fumada, aunque las fotos no salieron tan buenas. Precisamente, esa fumada comienza con una abundancia de sabores de marshmallow, seguidos de anís y almendras, que se vuelven los principales. Le siguen notas más suaves de pan tostado, tierra, granos de café e incluso unos toques de clavo de olor, mientras que en el retrogusto hay pimienta abundante y un poco de dulce. El sabor comienza con gran intensidad, llegando a media-alta desde las primeras caladas, pero la fortaleza se ubica un grado por debajo de media. Más allá de algunas desviaciones menores en la quemada, el Wojtek va de maravilla.

En el segundo tercio los sabores de anís y almendras llevan la delantera, seguido de sabores muy cremosos de tierra, cáscara cítrica, nibs de cacao y una nota almidonada que me recuerda al arroz blanco. En el retrogusto está el sabor de pimienta del tercio anterior y abundante marshmallow, lo cual le da una dimensión dulce a la fumada entera. En el punto medio del cigarro la intensidad de sabores alcanza la marca de alta, mientras que la fortaleza ya se colocó en media. Pero también hay algunos problemas en la quemada, pues el Wojtek amenaza muy activamente con apagarse e incluso requiere un par de retoques, pero bien encendido desprende toneladas de humo y quema a muy buen ritmo.

El sabor de almendras sigue liderando el último tercio, pero el de anís se ha visto superado por el sabor de tierra. Entre los secundarios hay café espresso (con su nota ácida), chocolate oscuro, pan tostado y cuero, mientras que en el retrogusto las notas dulces del marshmallow se han retirado ligeramente y la pimienta sigue liderando. La intensidad se mantiene en media y la fortaleza supera el punto medio, pero no por mucho. La quemada sigue siendo algo problemática, pero para cuando me da el mayor de los problemas, ya quedaba muy poco del cigarro para merecer un retoque. Como ya llevaba una hora y 20 minutos, decidí dejarlo hasta ahí.

El Wojtek, limitado y escaso es un cigarro para ser disfrutado lentamente y aunque su tamaño te pueda hacer pensar que no será una experiencia muy larga, el hecho es que 80 minutos para una corona gorda es respetable. Además, el Wojtek prueba que no es un cigarro para fumadores novatos o poco pacientes, pues darle caladas muy seguidas castiga con una dosis de nicotina que llega a marear. Pero el hecho que los sabores dulces están tan bien balanceados y los distintos matices de esos sabores dulces, incluyendo crema, marshmallow, almendras y anís sean tan notables en un cigarro de estas dimensiones es otro punto a su favor. Es posible que con más guarda mejoren, pero así como está, ya me gustó bastante.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: Powstanie
Modelo: Wojtek
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano), México (San Andrés)
Capote: Indonesia
Tripa: Nicaragua, República Dominicana
Precio: $13,50
Puntuación: 91

PHRD – Etiqueta Negra (Robusto Gordo)

Esta es una marca que he visto bastante en redes sociales y en reportajes, que confieso no he leído en profundidad. Me tomó un rato definir qué significan las siglas del nombre de la marca, pero una rápida revisión me llevó a Puro Humo República Dominicana, que suena más como un cigar lounge que otra cosa, pero que sin duda está original en el uso de sus siglas. Este Etiqueta Negra fue un obsequio de mi amigo Juan Vicente de D’Cache Cigars, que vende marcas emergentes dominicanas en Venezuela. En cuanto a este Etiqueta Negra, se trata de una única vitola 5 x 58, con una liga que su página web describe como capa Corojo ecuatoriana y el resto de las hojas son dominicanas.

Me sorprende que un cigarro solamente esté disponible en esta vitola, principalmente porque no es una vitola que se caracteriza por desprender toneladas de sabor, y para una marca emergente que quiera destacarse, pues simplemente no es lo primero que se me hubiera ocurrido. Quizá una corona o un robusto. En fin, en su gran capa este Etiqueta Negra tiene aromas relativamente suaves a madera vieja, miel y canela, que si bien se sienten dulces, no son abundantes. En el inmenso pie se aprecia un toque destacado de pimienta, madera nuevamente y masa madre, o al menos masa de pan. Lo pico con la doble hojilla, pero lo más superficial posible, porque la construcción se ve fenomenal y solo quiero quitarle un poco de perilla. La calada en frío tiene buena fluidez y aromas a madera seca y cuero viejo.

Y la verdad es que comenzamos muy bien, con notas ligeramente picantes que le dan una dimensión adicional a los sabores que son dominados por madera y tienen un trasfondo menos intenso pero muy persistente de chocolate negro. Las primeras caladas incluyen apenas estos sabores, pero a medida que voy avanzando dentro del tercio, también hay sensaciones de canela, herbáceo, paja y establo que nunca son tan dominantes como la madera, pero su sola presencia le da complejidad a la fumada. Quema muy bien y afortunadamente no se calienta tanto como pensé que sucedería. La fortaleza en el primer tercio se sitúa en media-baja, con una intensidad media.

Para el segundo tercio de este PHRD Etiqueta Negra, la intensidad en general ha disminuido un poco, lo cual no me agrada tanto pero sabía que era inevitable con esta vitola. Pero esto no es un problema del cigarro, sino una consecuencia de su tamaño. Los sabores son más suaves y es el de chocolate el que toma la delantera, con una nota muy sutil y seguido de madera y nueces. Este sabor de nueces tiene una cualidad cremosa, casi pareciendo una pasta suave que le da un sabor pegajoso al cigarro y que es una de las mayores cualidades de la fumada. El resto de los sabores está a su propio ritmo, pero las nueces envuelven la experiencia. La intensidad se va a media-baja, con una fortaleza que se mantiene similar en ese mismo nivel. Pero el cigarro quema perfectamente y todo lo que es construcción quema de maravilla.

Lo que pude apreciar en el segundo tercio es prácticamente lo que repite en el último, salvo que la madera vuelve a ser central en el tabaco y en realidad el último tercio es más parecido al primero que al segundo, pues ese sabor de madera también lleva la intensidad a media y volvemos a niveles más acostumbrados, lo cual resultó ser maravilloso porque no quería que se siguiera sintiendo más suave. Durante este tercio la intensidad fue media, con una fortaleza media-baja, aunque hacia el final y pese a que estaba quemando de maravilla, se calentó al punto que lo tuve que dejar cuando en mi mente aún le quedaba un rato. Me tomó una hora y 10 minutos fumar este Etiqueta Negra hasta ese punto.

Últimamente me he encontrado con algunas marcas, sobre todo dominicanas, que apuntan sus productos al fumador novato. Aunque estoy completamente de acuerdo que no todo el mundo puede fumar lo mismo y que al empezar en esta afición hay que hacerlo con suavidad y simpleza, creo que no todos los productos son para todos. Es decir, como fumador algo más experimentado que alguien que está comenzando, busco una fumada más compleja. Si bien hay marcas que se dedican a los más aficionados, creo que la calidad de una marca se mide por lo complejo que puedan ser sus productos. El Etiqueta Negra de PHRD no es el más complejo, pero entre la fumada me encuentro indicios que los pueden llevar a serlo, solo falta que lo hagan.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: PHRD
Modelo: Etiqueta Negra
Dimensiones: 5 x 58
Tamaño: Robusto Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Corojo)
Capote: República Dominicana (Habano 2000)
Tripa: República Dominicana (Olor)
Precio: N/D
Puntuación: 84

La Flor Dominicana – Salomon

A principios de 2009, Litto Gomez y La Flor Dominicana lanzaron un cigarro realmente grande, sobre todo en comparación con lo que hacían hasta ese momento, pero igual según mis estándares, sigue siendo un cigarro gigante. Se trata de un salomón con medidas de 7 x 64 en vitola perfecto y con una capa nicaragüense, sobre capote y tripa dominicanos. El cigarro tuvo una gran aceptación, llegando hasta el peldaño 13 del Top 25 de Cigar Aficionado de ese año. Aproximadamente un año después lanzaron la versión con capa madura, pero esta vez voy a probar el de capa natural, ese que salió en 2009, y que realmente se ve imponente e impresionante, muy bien construido.

El cigarro es realmente masivo y dada la intensidad de muchos de los cigarros de La Flor Dominicana, confieso que me siento algo intimidado por estas dimensiones y el efecto que la fumada pueda causar. Haciendo un breve recuento por mi historial de fumador, hay 3 cigarros que me han «pateado» y dos de ellos son de esta marca. Pero a pesar de toda esta fama de fortaleza e intensidad, este Salomon no se siente especialmente intenso en frío, al menos su capa tiene aromas suaves a café y cuero, mientras que la calada en frío, a la que llego después de un corte en V, me da notas de canela, tierra, café y unas notas suaves de madera, pero muy poca pimienta.

La pimienta no se hace esperar y en gran parte puedo decir que me sorprendió. Es decir, me la esperaba, pero su intensidad es mucho menor de lo que esperaba. Sí me despertó un poco los sentidos, pero al poco rato desapareció esa impresión y casi esa intensidad. El tema también con esta vitola es que esa punta pequeña por donde se enciende eventualmente abre la fumada, el tiro y los sabores, pero hasta que no se queme esa parte, el Salomon es de tiro ligeramente apretado y poco humo. Una vez que llego a la parte ancha, el cigarro se siente más intenso, pero no por esa parte picante. Los sabores son dulces, de canela, tierra y chocolate negro, y no mucho más, pero con una abundante riqueza para mantenerme interesado durante todo este tercio. La quemada muy buena, sobre todo que es muy fácil que salga mal, particularmente en el primer tercio. La fortaleza está en media-baja, pero con una tendencia hacia la baja, con una intensidad similar, pero con mayor tendencia hacia la media.

En el segundo tercio el Salomon sigue quemando muy bien, con alguno que otro detalle de la quemada que se resuelve relativamente solo, aunque siempre tengo el encendedor a la mano. Los sabores se hacen un tanto más ricos y aparecen notas de cuero, chocolate, café y tierra, mientras que la pimienta es algo del final, incluso en el retrogusto, donde no está tan presente, pero tampoco hay una infinidad de sabores. De hecho, el retrogusto lleva notas de cuero y café, principalmente. Quizá lo más destacado del segundo tercio es el aumento en la fortaleza (media) y la intensidad (media-alta), pero lo demás no hay cambios tan destacados.

Los sabores en el último tercio son similares al anterior, con la excepción que no parecen haber muchas notas de café, siendo algo más de tierra, chocolate, canela y un toque suave de pimienta. La fortaleza y la intensidad ciertamente aumentan, pero el Salomon no se siente como un típico producto de La Flor Dominicana, precisamente por esa carencia de fortaleza extrema, aunque la intensidad sí se coloca en alta para el último tercio. Me toma casi tres horas fumar este cigarro hasta el final, pero la foto del último tercio la hice comenzando esa sección y me tomó un poco menos de una hora finalizarlo después de la foto.

Durante gran parte de estas 3 horas estuve poco sorprendido por la fortaleza del cigarro, especialmente viniendo de una marca que se caracteriza por una gran fortaleza en sus productos. Afortunadamente, el Salomon compensa esa ausencia de fortaleza con una riqueza de sabores destacada. Y en un cigarro de estas dimensiones y con esta duración, creo que lo mejor que puede tener es que no sea tan intenso y fuerte como suele ser la marca. Con las propiedades que tiene, lo disfruté mucho, pero con más de ambos creo que había sido una experiencia difícil. Ejemplos perfectos de ello son el Limitado V y el Capitulo II de LFD, que me han parecido buenos, pero demasiado fuertes y una experiencia no tan positiva por eso mismo.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Flor
Marca: La Flor Dominicana
Modelo: Salomon
Dimensiones: 7 x 64
Tamaño: Salomón
Origen: República Dominicana
Capa: Nicaragua
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $21,00
Puntuación: 87

Ashton – Aged Maduro (No. 60)

Aquí está una marca que tengo muchísimo tiempo sin reseñar. En verdad no me había dado cuenta, pero una revisión de las publicaciones meda que la última vez que reseñé un Ashton fue en abril de 2017, es decir hace más de 7 años. Con este serían tres Ashton que he reseñado y ninguno me disgustó, pero sí pasó que ninguno me pareció el gran cigarro tampoco. Además que de repente se pusieron muy caros y con pocas ofertas, así que tampoco era un cigarro que buscara mucho. Incluso, este Aged Maduro que estoy probando hoy fue un obsequio de un amigo, pues aunque es posiblemente el único cigarro de la marca que me ha llamado la atención por un tema de precios, el desconocimiento y haber encontrado otras ofertas siempre me hizo pasarlo por alto.

Para el momento que pude fumar este Aged Maduro comenzó a caer un aguacero y si se fijan bien en la imagen superior, el cigarro está mojado y es porque tenía que aprovechar la poca luz que quedaba para hacer la foto del cigarro apagado. Pero después me fui a mi nueva área interna, que funciona muy bien para fumar pero no tan bien para tomar fotos. En cuanto a este cigarro, el Aged Maduro fue lanzado en 2012 y es fabricado por Arturo Fuente. Tiene una capa bastante oscura, marmoleada e irregular, y no estoy seguro si eso tiene que ver con el hecho que se siente ligero, como si no tuviese suficiente tabaco adentro. Esta vitola Churchill me hace pensar que debería ser una fumada larga, pero al mismo tiempo esa sensación tan liviana del cigarro me hace pensar que no será tan larga. Tiene aromas a cuero, pasas, madera vieja e incluso algo balsámico. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de chocolate, tierra, nueces, establo e incluso algo como fruta tropical, que podría ser piña.

Luego de un rápido encendido y un tiro suelto, que nuevamente confirma mis sospechas que se trata de un cigarro con menos relleno del que debería, el Aged Maduro comienza con notas abundantes de nueces dulces, chocolate y un toque más suave de cedro, con un retrogusto que incluye un toque suave de canela y uno más fuerte de pimienta. La intensidad es media, con una fortaleza baja, desprendiendo bastante humo frío en cada calada, lo que permite apreciar mejor cada sabor. En su primer tercio, el Aged Maduro demuestra un gran equilibrio de dulce, picante e intensidad, quemando muy bien y sorprendiendo, en realidad.

Además, también me sorprende que no fuma tan rápido como esperaba. El tiro está perfecto, pero me toma alrededor de 45 minutos llegar al segundo tercio y en la frontera con ese tercio la transición se destaca más con el cambio de ese sabor de nueces, transformándose en algo que se asemeja más a una nuez de Brasil y un aumento en esa sensación dulce. Incluso, esa nuez constituye el sabor principal en este segundo tercio, con humo muy cremoso y notas de vainilla, chocolate, cuero y madera. La fortaleza se ubica en media, con una intensidad media-alta, que le da a la fumada esa dimensión de disfrutarlo sin anotar mucho y solo pasar el rato.

En el último tercio las notas dulces desaparecen y de la nada, o al menos de un punto no tan notable en secciones anteriores, aparece un sabor de café espresso tostado que invade la mayoría de los otros sabores. El sabor de nuez de Brasil se siente algo más maderoso y pasa el resto del tercio inclinándose a ese sabor más que a cualquier otro, con la misma intensidad que tenía antes. Sin embargo, el resto de los sabores parece diluirse un poco y me quedo con un sabor predominante y muy poco más que le acompañe. Como consecuencia de esto, la intensidad baja a media y se coloca al mismo nivel de la fortaleza. Al cabo de 2 horas y 15 minutos, el Aged Maduro llega a su fin.

Ashton me ha parecido, en términos generales, una marca bastante vieja escuela, o al menos tan vieja como hasta hace 15 años. La mayoría de sus cigarros apuntan a un perfil de sabores de capas Connecticut clásicas o incluso un toque por encima, por lo que me sorprendió este Aged Maduro, que más allá de una capa madura Broadleaf, tiene una fortaleza atípica en este estilo clásico del tabaco. Una revisión en su página web me revela que el cigarro sigue siendo producido, pero me sorprende que los sabores que describen no se parecen mucho a los que percibí. Esto no quiere decir nada, pero muchas veces coincido, así que me llamó la atención. Aunque puedo decir que este Aged Maduro me gustó, no me veo saliendo corriendo a comprarlo, especialmente porque un precio de «rebaja» del Aged Maduro en esta vitola es de $13 por unidad, y en robusto es de $11 por cigarro. Pero es el precio de un Ashton.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Ashton
Modelo: Aged Maduro
Dimensiones: 7½ x 52
Tamaño: No. 60 (Churchill)
Origen: República Dominicana
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $13,00
Puntuación: 85

Saint Luis Rey – Natural Broadleaf (Churchill)

No estoy del todo claro si esta gente que hace los Saint Luis Rey fuera de Cuba tiene un mal concepto de los tamaños o si lo hacen solo por echar broma, pero la última vez que probé este cigarro fue en 2021 y la vitola se llamaba Rothschild, a pesar de tener dimensiones de 5 x 56, que viene siendo más como un robusto extra o incluso más. En esa ocasión el cigarro formó parte de un pack mensual de Rumbullion Club, pero esta vez la verdad es que no estoy del todo claro cómo llegué a él. Es en una nueva vitola, por lo que no lo califico como una recata, y esta vitola es realmente impresionante, con medidas de 7 x 58 y calificado como un Churchill según la marca, que nuevamente no es lo más correcto y me hace pensar otra vez que no tienen un buen concepto de las vitolas.

Recuerdo que en su momento me pareció algo más fuerte de lo que debería ser, o muy fuerte para ser disfrutable y eso hizo que pospusiera varias veces la ocasión de fumar este Churchill. El cigarro es realmente imponente, no solo por sus dimensiones, sino por lo marmoleado de su capa, las múltiples venas y el box press tan pronunciado que, por un momento, me hace pensar que su cepo es menor. En su capa tiene aromas a chocolate y establo muy pronunciados, seguidos de té negro y chocolate en el pie. Por último, luego de picarlo con una guillotina de doble hojilla y realmente darme cuenta de las dimensiones del cigarro, la calada en frío me permite apreciar aromas de cáscara de limón, chocolate y pimienta.

Es durante la fumada que realmente pongo en perspectiva las dimensiones del cigarro y me doy cuenta que me va a tomar un buen rato fumarlo, y que curiosamente son varios los cigarros de dimensiones grandes los que me han tocado en esta lotería de fumadas que suelo tener para reseña. Por su gran cepo me toma un rato encenderlo, además que lo hice con fósforos y me quemo los dedos antes de haber encendido la mitad del Natural Broadleaf. Eventualmente logro hacerlo bien y desde las primeras caladas los sabores son de chocolate con leche, azúcar morena y cuero viejo, mientras que en el retrogusto encuentro notas de pimienta y ese mismo cuero. Para el tamaño que tiene y especialmente el cepo, así como el hecho que es box pressed, el Natural Broadleaf quema relativamente bien, con un tiro muy correcto y el hecho que el humo alcanza mi boca con una baja temperatura, lo que alarga el disfrute entre calada y calada. La fortaleza está en media, con una intensidad similar, pero un toque más alta.

En el segundo tercio todavía no me he encontrado con una fortaleza destacada, cosa que por un lado me parece extraña porque mi experiencia previa fue la de una cigarro mucho más fuerte, pero al mismo tiempo lo agradezco porque no quisiera un cigarro de estas dimensiones y que además tenga una fortaleza mayor. Los sabores incluyen el mismo chocolate con leche del tercio anterior, pero las notas de azúcar son mucho más suaves y son las notas de madera las que se acercan al nivel protagónico, con la misma pimienta en el retrogusto, pero esta vez con sensaciones de madera y de almendras. En cierto modo se siente un poco lineal, con pocos cambios, pero eso también es algo muy típico de un cepo como este y con 7 pulgadas de largo, tampoco espero cambios muy radicales. La fortaleza se mantiene en media, pero aunque tiene más sabores, los presenta con una intensidad reducida, que se coloca igualmente en media. Quema muy bien, con un buen tiro, pero no mucho humo.

En el último tercio me pasa lo que sabía que me iba a pasar. Mejor dicho, esperaba dos posibles resultados de esta fumada: 1) me iba a aturdir, o 2) me iba a aburrir. La fumada se acerca más al segundo escenario, pero entre esos dos esperaba que fuese el número 2 más que el 1, pues puedo seguir fumándolo y me puedo levantar, que son dos cosas que espero de cualquier cigarro. Los sabores no tienen una gran variación, salvo que ese sabor de madera se coloca de segundo y es acompañado por una nota de café americano. El sabor principal sigue siendo de chocolate y en el retrogusto sigue participando la pimienta y algo de madera, pero fortaleza e intensidad se mantienen en el mismo punto que el tercio anterior, con un tiro igual de bueno que ya produce más humo.

Me tomó dos horas y 15 minutos fumar el Natural Broadleaf y aunque fue una fumada placentera, no es una fumada que repetiría. Al final los Churchill me gustan y puedo fumar tranquilamente algo de cepo 58, pero la combinación de los dos se traducen en una fumada muy larga y muy similar. Dicho eso, ni los Churchill ni los cigarros de cepo 58+son mis preferidos. Pero en general el Natural Broadleaf en Churchill puede ser un buen obsequio siempre que compres uno y el hecho que no es un cigarro carolo hace ideal, aunque me iría más bien por algo de menores dimensiones. Viendo la puntuación que le di en la última prueba, creo que le daría más en esta, pero quizá porque lo disfruté más. No estoy claro cuál fue el problema entonces que le mereció 78 puntos, pero más allá de lo relativamente normal que fue, no le puedo encontrar defectos, es solo que no tiene grandes virtudes. Sí, tiene un precio extraordinario, pero no es el único.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Flor de Copan
Marca: Saint Luis Rey
Modelo: Natural Broadleaf
Dimensiones: 7 x 58
Tamaño: Churchill (Toro Extra)
Origen: Honduras
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras
Precio: $6,00
Puntuación: 82