Padron – 1926 Series (Toro)

Aunque no es el primer Padron de esta serie que reseño, y teniendo en cuenta que la última vez que lo reseñé tampoco fue hace tanto (en marzo), sí cabe destacar que esta es la primera reseña que hago de él sin ser una edición realmente especial. De hecho, este es el básico de la serie, solo que la vitola es Churchill y se ubicó en el puesto número 2 del Top 25 de Cigar Aficionado en 2017. No creas que la ironía está perdida cuando me la paso diciendo que el Top 25 de CA es una tontería, pero igual me refiero a él regularmente, pero debo decir dos cosas importantes: 1) al parecer Cigar Aficionado es la única página que se preocupa por tener su información actualizada y que una simple búsqueda de este cigarro me arroje a CA entre los primeros resultados, y 2) el hecho que CA indexa su página de Top 25 de una manera uniforme, quiere decir que el Top 25 de 2017 o de 2010 o de 2023 va a tener la misma relevancia para el algoritmo de Google, mientras que otras páginas parecen no haber descubierto esto. Por último, por mucho que sea o no sea Cigar Aficionado, realmente es una referencia muy válida.

Más allá del tamaño del cigarro, este realmente no es un Churchill, pero es lo más parecido a lo que la marca tiene. Esto sucede porque ninguno de los productos de esta serie se adhiere a una vitola particular; más bien tienen distintos productos que se aproximan a lo que uno identificaría, por lo que este casi Churchill en verdad es de 6¾ x 54 (más corto y más ancho que un Churchill) y la vitola se llama No. 1. También hay No. 2 (5½ x 52), No. 6 (4¾ x 50) y en total son alrededor de 8 vitolas distintas. Casualmente, este No. 1 tiene las mismas dimensiones del 1926 Series 80 Years que fumé hace poco y le di 97 puntos, aunque en distinto formato y seguramente distintas hojas. Como casi todos los Padron, se trata de un puro nicaragüense, con una capa bastante áspera pero con un toque de brillo. Esta capa tiene aromas a establo, cuero y café, mientras que la calada en frío tiene aromas de mantequilla de maní, cáscara de naranja y canela.

La combinación que este Padron lleve casi una década en el humidor y que tenga un formato bastante largo es crucial para que las primeras caladas no sean un festival de pimienta, pero también porque Padron, aunque nicaragüense y fuerte, no es una marca que se caracterice por eso. Los sabores iniciales sonde cuero, establo, tierra, madera y pimienta, con notas de galletas danesas dulces y un toque suave de pimienta en el retrogusto. El tiro es excelente, la quemada también y el humo que suelta es abundante y denso. Con una fortaleza media-baja y una intensidad media, no podría pedir un mejor inicio para el 1926 Series.

El sabor de galletas danesas en el retrogusto es bastante participativo, e incluso podría decir que es el principal, pero a partir del punto medio del 1926 Series comienza a diluirse, pero no es porque el cigarro se simplifique, pues puedo apreciar también sabores de granos de café, chocolate negro y madera en el retrogusto, que junto con notas similares y la inclusión de tierra seca, cedro, y pan tostado, con un toque suave de pimienta en el paladar, le dan una redondez al cigarro muy apreciada. Tanto tiro como cantidad de humo siguen siendo perfectos, pero el aro de combustión no lo es, aunque no llega a preocupar y ni siquiera requiere atención, pues se termina corrigiendo solo, aunque nunca es perfectamente recto. El humo aumenta su producción finalizando el segundo tercio, y con él la fortaleza llega a media, con una intensidad ligeramente superior, pero en el mismo rango.

Esa tendencia del sabor de galletas de aminorar su intensidad se mantiene en el último tercio, que básicamente es una continuación del segundo, y ya para sus inicios ese sabor del retrogusto parece completamente desaparecido. Pero el sabor dominante es uno solo, o al menos una amalgama de dos, que en tercios anteriores parecía más bien una combinación de todos los sabores. Los principales son nueces con madera de cedro, mientras que sabores como chocolate, café, tierra, cuero y canela se manifiestan en menor instancia, pero tanto en retrogusto como en el paladar. No obstante, la intensidad es media-alta, pero solamente son esos sabores principales los que alcanzan el punto de alto, porque todos los demás son de media hacia abajo. La fortaleza es media y esa no cambia, y es al cabo de dos horas y 5 minutos que este Padron llega a su fin.

El tiempo en el humidor es uno de los principales responsables para que un cigarro se suavice, sea porque pierde las cualidades picantes o porque simplemente se haga más suave en general. Es por eso que un cigarro de capa Connecticut con 5 años en el humidor prácticamente no sabe a nada cuando lo enciendes, pero uno de capa madura puede estar algo más suave, pero sigue siendo sabroso. Este 1926 Series se sintió suave durante gran parte de la fumada, pero no por ello los sabores se sentían lejanos. Además, una breve revisión en internet me reveló que este cigarro en esta vitola tiende a ser suave de por sí. Esta vitola hace que la fumada sea variada en casi todos los sentidos y creo que me podría parecer demasiado variable, porque comienza dulce y termina algo más fuerte, pero nunca significativamente picante. Pero así como no soy uno de penalizar a un cigarro porque tiene pocos sabores, tampoco lo puedo penar por tener muchos. Pero si lo que buscas es un Padron algo más dulce y una vitola duradera, este 1926 Series en No. 1 es una de las mejores recomendaciones que puedo hacer, aunque su precio no sea tan amigable.

Ficha Técnica:
Fabricante: Padrón Cigars
Marca: Padrón
Modelo: 1926 Series
Dimensiones: 6¾ x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $17,00
Puntuación: 89

Cigaruba – Closed Foot (Toro)

En verdad no sé cómo se llama este cigarro. Principalmente porque hay varios de esta marca que tienen la misma anilla que dice Special Edition y por muy especial que sea un cigarro, pues no todos pueden ser especiales. También pueden culparme por no averiguarlo, pero la diferencia principal que tiene con el resto de los cigarros que he recibido de la marca es que tiene el pie cubierto, y eso no es algo común en cigarros hechos por terceros… vamos, que no es común en términos generales. Tener el pie cubierto es prácticamente garantía de que quien está pidiendo los cigarros sabe lo que quiere, porque lo normal es que estén perfectamente picados. Por eso dejé este Cigaruba para el final de los cigarros de esta marca, porque no me caben dudas de que éste es el que el dueño hizo para él, prácticamente. Como un chef’s choice.

Sí, ya sé que está encendido. En verdad se me pasó hacerle la foto, porque estaba obviamente distraído. Pero en la capa tiene aromas muy interesantes, que incluyen notas afrutadas, con preferencia hacia el cítrico, pero no únicamente así. También hay una marcada nota de cuero, más similar al olor de un guante de béisbol. En el pie no hay aromas porque es tapado, pero en la calada en frío hay notas de madera, pasas y ese mismo cuero que sentí en la capa.

Fiel a sus aromas en frío y como consecuencia de que el pie esté cubierto con la capa, muchos de los sabores iniciales en este Cigaruba son acordes con los aromas en frío e incluyen madera de roble, pimienta y merey (anacardo), que se van desarrollando y si bien ese sabor de pimienta es parte de la bienvenida del cigarro y no se mantiene a un nivel tan sorpresivo, ahí está sin duda. A lo largo del tercio también aparece un sabor a café americano, muy suave. El cigarro quema de maravilla y la ceniza es blanca y muy bien fijada, desarrollando humo abundante en cada calada.

Los sabores en el segundo tercio parecen ser una evolución de los sabores del primero, pues el sabor de madera sigue presente y principal, pero los sabores de merey se convierten en sabores de nueces, y el sabor de café americano se siente ahora como de café espresso. Muy singular el blend, pues bien parece que el sabor de todo se intensifica, pero no diría que el Cigaruba aumenta considerablemente su intensidad, pues estos dos sabores no son los principales. Precisamente, la intensidad es media, con una fortaleza media-baja, que solamente se siente que aumenta por la densidad del humo y su abundancia.

En el último tercio no hay un cambio significativo con respecto al anterior. Los sabores son básicamente los mismos pero la intensidad es menor y la fortaleza ligeramente mayor, y mantiene esa tendencia hasta el final de la fumada, que llega una hora y 10 minutos después de haberlo encendido.

En general los Cigaruba me sorprendieron, sobre todo porque no esperaba mucho de ellos. Me parecieron cigarros de viaje, que de eso no hay duda y cigarros en su mayoría playeros. Pasa que hay mucha gente que piensa que un cigarro playero es malo o que no es algo que va a aportar mucho, cuando en realidad y al menos para mí se trata de un cigarro sencillo pero bueno, que va a hacer que la estadía playera sea disfrutable. Afortunadamente el portafolio de Cigaruba da para eso y para más, porque hay algunas muestras más significativas, que se pueden incluso aprovechar en otras ocasiones. Este Closed Foot es similar a los demás, pero con sabores más estructurados y eso me gustó bastante para una fumada no playera pero igualmente vacacional.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Cigaruba
Modelo: Closed Foot
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: N/D
Puntuación: 86

E.P. Carrillo – Edición Limitada 2010 (Toro)

Ya sé que estoy fastidioso con esto de los puros vintage. Ya cuando estás pisando los 50 es una de las cosas que más tienes en cuenta, sobre todo porque es muy fácil ponerse fastidioso. Pero fíjate que en la mayoría de los casos ya no pongo que el tabaco es vintage en el título, sino que solo hago referencia durante la reseña. Más importante aún, solo estoy haciendo la reseña de los vintage que valen la pena, o al menos desde éste lo voy a hacer. Es decir, si el tabaco se echó a perder o simplemente no está a la altura de lo que fue o lo que debió haber sido originalmente, pues no lo voy a reseñar. Por ello, este Edición Limitada 2010 de EP Carrillo sí fue una gran experiencia. En 2010 se colocó entre los 25 mejores del mundo, según Cigar Aficionado, y de número 8. Hoy vamos a ver cómo ha evolucionado.

También estoy al tanto de lo paupérrimas de las fotos. Pasó que en Caracas están comenzando las lluvias y, aunque estaba regular el día, para el momento que decidí encender el tabaco, comenzó a caer la de dios. Por eso las primeras imágenes son con luz artificial y arrinconado, mientras que la última ya era de noche. En cuanto al cigarro, tiene una capa brasileña que no tiene mucha descripción adicional, pero es bastante lisa y por un momento pensé que era una capa distinta, aunque tiene aromas a caramelo, cuero y una nota lejana de chocolate. En el pie se aprecian notas similares, pero más hacia un toque de humedad, quizá una consecuencia de la guarda. Las caladas en frío me dan notas agradables que si bien son similares a caramelo y cuero, también tienen una nota como de duraznos deshidratados, o los llamados orejones.

Muy a tono con su origen dominicano, el Edición Limitada 2010 es más fiel a esa diferencia entre dominicanos y nicaragüenses que era obvia hace 10 años y hoy se han asemejado más. Tiene sabores abundantes de madera, quizá de roble, pero definitivamente dominante de ella, así como notas de canela y un toque de vainilla, que a lo largo del tercio se va inclinando más hacia la canela de lleno. Los sabores de madera se van inclinando hacia el cedro e incluso notas herbáceas de paja y grama. La fortaleza es media-baja, con una intensidad media.

Algo que ha caracterizado muchas experiencias de cigarros vintage es que comienzan muy prometedores y luego se van diluyendo. Esta tendencia es la que estoy tratando de evitar a la hora de publicar reseñas, porque si bien tengo muchos cigarros vintage y muchos ya no están disponibles (y por lo tanto no recomiendo ni doy puntuación), me he dado cuenta que mucha gente que viene a este blog lo hace precisamente por las puntuaciones y las recomendaciones. Pero este Edición Limitada 2010 se comporta muy bien en el segundo tercio, aunque con sabores más fundidos entre sí, especialmente el de madera que adquiere una propiedad de la paja, absorbiéndola y convirtiéndose en algo que se asemeja a la madera de sándalo. También hay notas de canela, que siguen ahí y una cierta nota achocolatada, que es más como de cacao en polvo. La quemada es ejemplar y el tiro fenomenal, con una intensidad media y una fortaleza media-baja, igual que el tercio previo.

El último tercio del Edición Limitada 2010 fue complejo, sin duda, pero no intenso. El sabor de chocolate tomó el protagonismo, pero fue la suma de que el resto desapareciera y que el chocolate aumentara su intensidad en dos puntos, o menos. No es una super fumada en este tercio, sobre todo porque pareciera que el cigarro se calienta de más, pero definitivamente puedo ver cómo la experiencia se haría más compleja con el aumento de ese sabor en el final. Es donde el cigarro falla y con más de 10 años de guarda, no se le podía exigir mucho más. Su duración fue de una hora y 35 minutos.

Leyendo un poco sobre el tabaco, veo que estuvo limitado a solo 10 mil ejemplares, que es muy poquito, especialmente para una marca como esta. Aunque en 2010 era mucho más pequeña y apenas si tenía alrededor de un año de fundada. El cigarro debe haber sido una delicia y para ubicarse entre los mejores del año, no me sorprendería. Viniendo de una persona que en ese momento tenía en sus espaldas el éxito de dos empresas que terminó vendiendo, no es para menos. Debe haber sido caro, incluso cuando salió, que estaba en $15. Pero la variación del blend con el tiempo también indica mucho de estos tabacos y esta tendencia al ready to smoke, que no aguanta tanto tiempo de guarda. Sin duda los cigarros son para fumarlos y no para guardarlos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera La Alianza
Marca: E.P. Carrillo
Modelo: Edición Limitada 2010
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Brasil
Capote: República Dominicana
Tripa: Nicaragua
Precio: $15,00

Rocky Patel – Olde World Reserve (Toro)

Con muy poco que esperar e incluso menos que encontrar, me dispuse a probar este Olde World Reserve de Rocky Patel. Lo que más me gustaría saber es la razón de su nombre y en algunas páginas encontré que el blend del cigarro tiene tabaco de la India, el país natal de Rocky Patel, pero la verdad es que fue poco lo que encontré para sustentar eso y la mayor parte de la información lo describe como un cigarro hecho en Honduras a partir de hojas nicaragüenses y hondureñas. No tengo claro su lanzamiento, pero según la página web de la marca, ya no lo fabrican. Curiosamente, el cigarro está cubierto con dos anillas, ambas marrones pero la inferior es prácticamente del mismo color de la capa, por lo que originalmente no sabía que estaba ahí.

Un poco de investigación revela que la banda inferior está hecha de hojas comprimidas de tabaco, lo cual tiene sentido porque se siente muy delgado y es igualmente marrón por la cara interna. La capa tiene aromas idénticos a los del pie, que incluyen chocolate con leche, notas dulces, algo de tierra húmeda y no mucho más. La capa se nota bastante lisa, sin mayor problema y el tiro tiene una cierta resistencia que no preocupa, sino que más bien invita a darle fuego pronto. La calada en frío repite más o menos estos sabores, pero con una sensación algo más seca o más hacia chocolate negro y con notas de frutos secos, que incluyen más sensación de maní que de cualquier otro aroma.

Comenzamos con notas muy sutiles de pimienta, al punto que se siente más como pimienta dulce, aunque no tiene ese sabor característico de la guayabita (allspice en inglés), sino más como una nota envolvente de pimienta que no llega a picar. Le acompañan notas igualmente suaves de madera y, posteriormente, algo de cuero. No hay grandes cambios y el hecho que éste sea un cigarro descontinuado me hace pensar en cuántos años pueda tener guardado. No tengo ni idea, pero todo lo que he visto sobre él data de 2015 hacia atrás. Pero al menos quema muy bien y la ceniza se cae sola finalizando el primer tercio.

Estaría mintiendo si dijera que hay una gran cantidad de cambios en el segundo tercio, porque realmente no los hay y la razón de ello solo puede responder a un largo (o excesivo) añejado del cigarro. Los sabores son básicamente los mismos, incluyendo cuero, tierra, madera y una pimienta muy suave, pero mientras que el primer tercio la intensidad puede haber llegado a media-baja, en el segundo son de intensidad baja, con fortaleza similar. El Olde World Reserve sigue quemando muy bien y el humo es denso y espeso, pero no hay mayores demostraciones de sabor.

En el último tercio hay un cambio para mejor, con una inyección de sabores de nueces y el sabor de madera se define como roble, mientras que las notas de cuero que son más notables, aunque el sabor de tierra ya parece haber desaparecido y la sensación picante se fue con él. La quemada sigue siendo perfecta y la ceniza se sostiene al punto que cada caída de ella fue adrede. Pero ninguno de los sabores supera el punto de intensidad media-baja, mientras que la fortaleza se mantiene en baja. Sigue así hasta que se cumple una hora y 25 minutos de fumada, que es cuando finalmente dejo el cigarro de lado.

Leyendo un poco sobre este Olde World Reserve, creo que habría sido tremendo cigarro cuando salió, con sabores medianamente complejos o más bien sencillos, pero una duración decente y un precio que ronda los $5. Con eso puede ser una fumada muy agradable, pero como ha sucedido con la mayoría de los cigarros de esta marca, el tiempo no les hace muy bien, especialmente cuando ese tiempo supera los cinco años. No es la primera experiencia similar con un cigarro de esta marca y con este tiempo de guarda, así que ya lo puedo asegurar. Tampoco es algo particular de esta marca, pues he probado de otras con guarda similar y el mismo resultado. La salvedad es que como está descontinuado, tampoco lo puedo recomendar. Tengo otros que no llegan a 3 años de guarda, que espero estén mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rocky Patel
Marca: Rocky Patel
Modelo: Olde World Reserve
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,00

Ron: Hamilton Guyanese Rum

Parece mentira, pero de tantos rones que se hacen en Guyana y el hecho que Guyana es un gran productor de ron a nivel mundial, solamente existe una destilería en todo el país. No es un país muy grande, siendo el 4to más pequeño de América del Sur, después de Guyana Francesa, Suriname y Uruguay, y tampoco es el menos habitado, aunque cuenta con un poco más de 800 mil habitantes.

Pero es uno de los países con mayor crecimiento económico en los últimos años, destinado a ser uno de los 4 mayores productores de petróleo a nivel mundial para 2025. Hay videos en YouTube sobre el presidente de Guyana dándole una lección a un periodista de la BBC sobre la hipocresía de los países desarrollados vs. el desarrollo del tercer mundo, que realmente no tiene desperdicio.

Pero solo tienen una destilería. Bueno, en realidad es una sola empresa que destila. Aparatos y unidades de destilación tienen muchos, a nombre de Demerara Distillers, que recibe su nombre por ubicarse en la costa del río Demerara y que es en donde se encuentra la indicación geográfica de Guyana.

Sin entrar en muchos más detalles sobre Guyana pero sí sobre este ron, se trata de un producto de la marca Hamilton y es conocido como un Single Cask Strength Collection, o parte de la colección embotellada directo de la barrica y proveniente de una sola destilería. En este caso esa destilería se llama Diamond y el ron contenido fue destilado en doble alambique de madera, que es un alambique único de Guyana, que data de hace más de 300 años.

Más específicamente, el contenido en la botella fue destilado en mayo de 2010 y embotellado en septiembre de 2021. Pasó 11 años contenido en barricas ex-bourbon en Inglaterra y finalmente fue embotellado a 60% de alcohol, sin dilución, ni coloreado, ni filtrado.

Algo importante que destacar de este ron es que su añejamiento es continental. Es decir, no añejó en Guyana ni en ningún país tropical, sino en Inglaterra, en donde el clima es bien distinto al de esta zona. Por ello, el líquido es prácticamente transparente y su perfil es muy distinto al de los rones tropicales.

Igualmente distinto es en nariz, con aromas a galletas danesas, canela, piña a la brasa, banana, plástico nuevo e incluso una nota herbácea de grama mojada. Con excepción de la canela, casi ninguno de estos aromas está relacionado con el añejamiento tropical y ya de entrada nos encontramos con un ron muy distinto. Tampoco hay una intensidad alcohólica muy notable.

En boca es igualmente distinto y complejo, aunque con un golpe alcohólico mucho más notable. Hay notas de ciruela, coco, roble, té negro, cardamomo, cuero y vainilla, con una sensación viscosa en boca y una permanencia aparentemente infinita. Muy llamativo, pero al mismo tiempo para tomarlo muy lento. Con hielo afloran un poco más algunos sabores, particularmente una nota insistente de chocolate y caramelo. En el retrogusto me encuentro con hojas de tabaco, té y cuero.

Sorprenden las propiedades de este ron, sobre todo por el añejamiento continental, que es algo que he probado en algunos rones y siempre da como resultado una nariz menos variada y un sabor más herbáceo. Pero el Hamilton es fuerte y denso, considerablemente dulce y muy agradable. Es como sentarse en el estudio de tu abuelo a escuchar sus cuentos, que seguramente has oído mil veces, pero te encanta oírlo hablar y la sensación del estudio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Demerera Distillers, Diamond Distillery
Nombre del Ron: Single Cask Strength Collection
Marca: Hamilton
Origen: Guyana
Materia prima: Melaza
Edad: 11 años
Precio: $110
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 91

Luciano – Mas Igneus (Short Robusto)

Si tienes alguna sensación de déjà vu con respecto a este cigarro es porque no es la primera vez que lo reseño. Hace casi un año, el 3 de mayo de 2023, lo reseñé y se convirtió en una de mis mejores experiencias del año. Ese era el toro 6 x 52 pero esta vez se trata del short robusto, con medidas 4½ x 50. Como norma general o al menos que me acuerde y lo ponga en práctica, todo cigarro con largo menor a 5 pulgadas lo voy a terminar dividiendo en dos mitades y no en tres tercios, porque ahí ya me pierdo. Pero en cuanto a este cigarro, el nombre viene de un viñedo catalán del mismo nombre, que es propiedad del dueño de Luciano Cigars, o al menos es socio en ambas empresas. Supuestamente el cigarro está hecho específicamente para hacer maridaje con uno de los vinos de esa casa, pero por lo general no fumo con vino y tampoco lo hice para esta reseña.

El Mas Igneus en short robusto no es tan imponente como en toro. Sigue teniendo su brillo particular sobre la capa y ésta sigue siendo moteada y variada en sus valles y picos, pero el cigarro se siente más inofensivo, por así decirlo. En toro era un cigarro imponente. Esta capa tiene aromas ligeramente florales y más fuertes de tierra húmeda. Lo pico con la doble hojilla y le doy algunas caladas en frío, dándome cuenta que el tiro es considerablemente suelto. Solo espero que durante la fumada esto no vaya a ser un problema. En esas caladas en frío se sienten notas de pimienta y tierra.

Comenzamos fuertes de pimienta, algo que me temía, pero que no me sorprende del todo, en realidad. El Mas Igneus original es de fortaleza media y tiene sentido que en robusto sea algo más fuerte. Esta fortaleza viene en manos de la pimienta, sobre todo, pero también hay notas considerables de frutos secos, especialmente variedades dulces como avellanas y almendras. A lo largo del tercio hay un retrogusto de caramelo y pimienta, pero son esos los sabores principales y es más o menos cuando me doy cuenta que por este tamaño es mejor dividir la fumada en dos mitades, por lo que esta primera sección incluye vainilla y más notas de frutos secos. La ceniza y el anillo de combustión se comportan de maravilla, aunque el tiro sigue siendo considerablemente suelto.

Alrededor del punto medio del Mas Igneus aparecen sabores de chocolate negro y pasas, que se funden con los sabores que han estado en el cigarro hasta el momento, por lo que no se pierde nada sino que se gana. La vainilla es quizá el sabor que menos se siente, pero solamente porque es un sabor tenue y en el resto de los sabores lo superan. Estos sabores se mantienen más o menos así, sin muchos cambios, pero gracias a que el tiro continúa muy abierto, es fácil que abrumen, particularmente cuando estaba llegando al final de la fumada y sin querer la apuraba un poco y se calentaba lo que iba quedando del cigarro. Pero aparte de eso, se mantuvo muy bien. Me tomó una hora y 15 minutos fumarlo completo.

Mi respeto hacia los productos de Luciano Cigars ha ido aumentando en cada prueba, especialmente cuando veo un poco de la historia detrás de cada cigarro. Siempre he mantenido que la historia detrás de algo invita a disfrutarlo más y apreciarlo mejor. El Mas Igneus en toro fue un magnífico ejemplo de todo eso y ahora, habiendo probado el short robusto, creo que sigo prefiriendo el toro, no tanto por un tema de duración, que sería lo más justo, sino también por la intensidad en que entrega la experiencia. El hecho de que el toro sea más grande también se traduce en que hay más tiempo y algo más de dilución para apreciar todos los sabores y este Mas Igneus realmente tiene bastantes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Luciano Cigar Factory
Marca: Luciano
Modelo: Más Ígneus
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Short Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Corojo 98)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 87