Carta Vieja es un ron panameño que existe desde 1915 y asegura que es un ron obtenido del jugo de la caña de azúcar. o explica mucho más del proceso ni de la esencia de la marca. Pero declara que este 8 Años Double Cask se trata de una mezcla de rones, pero no dice cuál es el rango, ni si todos tiene 8 años o si es un blend de rones hasta 8 años.
Lo que sí declara es que el ron es envejecido en barricas de roble blanco americano ex-bourbon y finaliza con un toque (que no especifica tiempo) en barricas de roble blanco francés. Es finalmente embotellado a 40% de alcohol. También declara en la botella que es por proceso de solera, pero no entra en detalles sobre ese proceso.
El 8 Años Double Cask en nariz presenta una nota típica de un ron que ha pasado un buen tiempo en barricas. Tiene aromas intensos de madera, caramelo, miel, vainilla, algo de chocolate, limón confitado y azúcar morena. Es interesante y complejo.
En boca sorprende por lo franco que es, especialmente porque los rones de jugo de caña no son tan francos, pero ese origen bien puede ser un error del redactor. Se siente la nota endulzada típica de muchos rones y la razón por la que otros puristas desechan a muchos rones latinoamericanos. Pero le acompañan sabores de miel, café, caramelo, toffee, cáscara de naranja vieja, de esas que ya la cáscara se pone verde y, muy para mi sorpresa, dulce de leche. En el retrogusto hay melaza y cáscara de mandarina.
Me sorprendió este ron, porque se trata de un producto que ronda los $25 y es bastante bueno. No suele ser lo habitual, especialmente en rones de precio tan conservador o al menos no es lo que esperaba y debo decir que estoy gratamente sorprendido. Es un ron que podría comprar por mi cuenta y disfrutar solo. No tiene una larga permanencia, lo que me hace pensar en rones más jóvenes en la mezcla, pero está muy conveniente.
Ficha Técnica: Fabricante: Carta Vieja Nombre del Ron: 8 Años Double Cask Marca: Carta Vieja Origen: Panamá Materia prima: Jugo de caña Edad: 8 años (la marca no especifica, pero diría que máximo esa edad) Precio: $25 Densidad alcohólica: 40% Puntuación: 86
En 2021 Plasencia Cigars celebró algo poco usual en la industria, la cosecha número 149 de la familia. Ya en 2017 habían celebrado la cosecha número 146, que reseñé en marzo de 2022. Pero para este nuevo cigarro decidieron hacer algo muy distinto: un puro hondureño. La capa proviene de Olancho en San Agustin, una capa que fue usada previamente en el CAO OSA por las siglas de la hoja. El capote es de la región de Jamastrán y la tripa de las regiones de Jamastrán, Olancho y Talanga. El cigarro es producido por la fábrica de Plasencia en Honduras, llamada Tabacos de Oriente. Hasta donde tengo entendido este cigarro existe en tres vitolas, de las cuales hoy voy a probar el más corto pero el más ancho, con dimensiones de 4 3/4 x 60, que si bien no es la vitola que compraría normalmente, fue un amigo quien me la dio, por medio de un intercambio.
La oscuridad de la capa del Cosecha 149 lo hace bien distintivo en le humidor, donde ha pasado los últimos 3 meses y los colores cobrizos de la anilla le dan un buen contraste. Pero la capa se ve algo rústica y el cigarro se siente considerablemente firme mientras le voy quitando la anilla inferior. Los aromas en la capa y en la tripa son consistentes, comenzando por notas de aserrín, pimienta y masa de pan, pero de un pan dulce, diría. Dado el ligero box press que tiene el cigarro, opto por un corte en V, no porque sea mejor, pero estos formatos de cepo mayor son todo un reto a la hora del corte y básicamente todo funciona. La calada en frío se siente bastante apretada, pero me da aromas a jarabe simple, pan con mantequilla y miel y la sensación picante típica de Plasencia.
El Cosecha 149 comienza distinto a como esperaba, pues muchas veces un tiro apretado en frío suele soltarse un poco con el calor, especialmente uno de la calidad de Plasencia. Pero no. El tiro se mantiene apretado, con sabores a tierra seca, mucha pimienta y no mucho más, incluyendo en el retrogusto. A lo largo del tercio afortunadamente aparecen sabores a leña, masa de pan (sin dulce esta vez) y básicamente eso. Hay una sección del cigarro que no quema bien y es la que se nota en la imagen, pero por mucho que traté de retocarla y corregirla, volvía a aparecer. La intensidad es media, con una fortaleza media-baja.
No hay grandes cambios en la construcción, o al menos no en el tiro del Cosecha 149 en el segundo tercio. La parte que no quemaba bien parece estar al ritmo del resto del cigarro, y esto lleva a la fortaleza a aumentar un poco, llegando hasta media en este tercio. Me temo que los sabores no han cambiado mucho, presentando los mismos de madera, pimienta y pan, aunque este último está mucho más bajo en este tercio. Me gustaría disfrutar mucho más de esta experiencia, pero el tiro simplemente no lo permite. El tiro apretado hace que le tenga que dar más caladas para sacar menos humo y que ese humo sea menos denso. incluso hay ocasiones donde tengo que darle un retoque en el pie para mantenerlo encendido. Además, el hecho que la fortaleza aumentó tanto en comparación al tercio anterior se traduce en una mayor sensación de mareo, gracias a la nicotina, que es gran parte de esa fortaleza.
Sin querer rendirme, mantengo viva la esperanza de que el Cosecha 149 mejorará en el último tercio. No es el caso y en esta sección los sabores son de pimienta y madera y más nada. Hay ocasiones donde pareciera que puede aparecer un sabor como de nueces o algún fruto seco, pero no es el caso. El hecho que la fortaleza sigue aumentando tampoco ayuda, pero todo es consecuencia del tiro tan apretado. Resisto hasta que marco una hora de fumada, cuando el cigarro decidió apagarse y no tenía ganas de encenderlo de nuevo. La fortaleza se colocó en alta, con una intensidad media.
Son pocos los tabacos hoy en día que colocan el terroir hondureño como parte central de su blend. Los de la familia Eiroa son los primeros que me vienen a la mente, pero que una marca como Plasencia, que realmente no ha dado el paso al reconocimiento como lo ha hecho Eiroa, pero que definitivamente tiene todo el mapa dibujado para hacerlo incluso mejor, es asombroso. Mi experiencia con la marca y con el tabaco en general me deja clarísimo que este cigarro simplemente salió defectuoso como puede suceder con tantos otros, que si bien el control de calidad es bueno, no es infalible… y un cigarro con un tiro apretado no puede ser un buen cigarro. Por ello, me aguanto la evaluación a fin de probar uno que no dé problemas y poderlo reseñar de manera objetiva. Pero no dejo de compartir la experiencia con ustedes, para que sepan que no todo es perfecto.
Ficha Técnica: Fabricante: Plasencia Cigars Marca: Plasencia Modelo: Cosecha 149 Dimensiones: 4¾ x 60 Tamaño: Santa Fe (Gordito) Origen: Honduras Capa: Honduras (Olancho San Agustín) Capote: Honduras (Jamastran) Tripa: Honduras (Jamastran, Olancho San Agustín, Talanga) Precio: $12,50
Este ron panameño era algo completamente desconocido para mí, aunque sí lo había visto en uno que otro anaquel, nunca le había dado la oportunidad. No fue sino hasta que Pedro Perales, uno de los creadores del diplomado de ronmeliers en Venezuela me invitó a hacer la prueba de distintos rones a ciegas. Pedro también es parte de un grupo de aficionados al tabaco, el ron y los destilados en general que presido, llamado Rumbullion Club.
Lo que me entregó Pedro fueron 5 muestras de rones para hacerles cata a ciegas, lo cual hice y al presentarle mis impresiones, me dejó saber cuáles eran los rones y este es el primero. Luego me enteré que las muestras 4 y 5 ya las he probado y las he reseñado, y son el Santa Teresa 1796 y el 1796 Speyside, respectivamente.
Carta Vieja es un ron que existe desde 1915 en Panamá, y asegura que su ron es obtenido del jugo de la caña de azúcar, o quizá es un tema de redacción de la página web. No explica mucho más del proceso ni de la esencia de la marca. Pero declara que este Extra Claro se trata de una mezcla de rones con no menos de 3 años de añejamiento en barricas y cubas de roble blanco americano, que luego es filtrado en carbón activado y es lo que le confiere el color a este producto, que es embotellado a 35% de alcohol.
En nariz se siente bastante fresco, como esperaría de un ron blanco, con notas muy cítricas que incluyen cáscara de limón, azúcar, caramelo, la nota azucarada que cubre un croissant, pero también de fondo una nota como de refresco de limón, como pudiera ser una 7up.
En boca es ligeramente picante y herbáceo, como podría ser la hoja de menta. También hay caramelo, cáscara de limón verde y manteca de cacao. En el retrogusto hay naranja y plástico nuevo.
Pero también es un ron de permanencia muy corta, como sería un ron joven y este perfectamente lo es. Se trata de un producto decente en el infinito universo de rones blancos jóvenes, y en ese universo los rones básicamente compiten en un tema de precios y a un precio entre $8 y $12, el Carta Vieja Extra Claro se encuentra bastante bien ubicado.
Ficha Técnica: Fabricante: Carta Vieja Nombre del Ron: Extra Claro Marca: Carta Vieja Origen: Panamá Materia prima: Jugo de caña Edad: 3 años mínimo Precio: $12 Densidad alcohólica: 35% Puntuación: 75
Producto de una visita de Fuller Cigar a Venezuela el año pasado, tuve la oportunidad de recibir de sus manos dos productos de la marca. El primero fue el Fidelio, que reseñé el pasado mes de diciembre y esta vez se trata del Toro, un cigarro sin anilla que supongo compensa el hecho que el Fidelio tuviese dos anillas, pero creo que se debe más a que el ejemplar que recibí era el último de las pruebas y que viene siendo el mismo que será del producto final, o hasta que le hagan las anillas correspondientes. Los cigarros de Fuller son fabricados en República Dominicana y su mercado principal es Chile, pero queriendo abrirse un poco al resto del continente, también pasó por Venezuela.
El Gran Toro lleva una capa Piloto Cubano de origen dominicano sobre capote y tripa de ese país. Para quienes sepan o no del tabaco dominicano, Piloto Cubano es una hoja que suele usarse para aportar sabores a la liga, pero no tanto fortaleza, por lo que resulta bastante noble su uso en las ligas. Esta capa tan homogénea se ve muy brillante y uniforme, destacando aromas excesivamente sutiles que me hacen pensar en un Connecticut, pero se siente es más madera, cuero e incluso galletas de soda sobre todo. En la tripa hay aromas predominantes de madera y un toque de establo, mientras que la calada en frío, a la que accedo mediante un corte en V, tiene un aroma perfumado que me recuerda a una colonia y madera.
El Gran Toro tiene un tiro perfecto, aunque a veces pareciera que es demasiado abierto, pero siempre va a depender de cómo lo fumas y qué tan seguido das las caladas. Mi experiencia me dictó a hacerle caladas cortas, so pena de que fuera demasiado intensa la fumada. Precisamente porque, aunque parece un cigarro suave, el sabor principal es de pimienta o al menos es lo primero que me encuentro y la sensación picante en boca se torna algo incómoda en las caladas regulares. Pero afortunadamente hay un componente de madera que equilibra la fumada y es alrededor del punto medio de este primer tercio que aparece una sensación cremosa en forma de vainilla y chocolate que le aportan una sensación dulce al cigarro. El retrogusto es de café en granos, y la intensidad es media, con una fortaleza media también y una quemada que se aprecia muy bien en la imagen y un anillo de combustión recto.
No soy de mantener cenizas muy largas, pero un amigo fumó uno hace poco y mantuvo la ceniza durante casi toda la fumada. Al finalizar el primer tercio la dejé caer y en el segundo tercio también la mantuvo considerablemente, aunque algo menos blanca. Los sabores en este tercio son muy similares a los del tercio anterior, aunque aquí el sabor de café ya no está solo en el retrogusto, sino que también se siente en el paladar. El resto de los sabores mantiene su ritmo de pimienta, madera y chocolate cremoso, casi como ese chocolate caliente que uno se toma cuando hace frío. El tiro se abre un poco más, lo que me lleva a darle las caladas más cortas, pero como sigue quemando bastante bien, no lo siento como un problema. La intensidad se mantiene en media, pero la fortaleza aumenta a media-alta.
Por supuesto, me distraigo y antes de darme cuenta estoy a punto de terminar el cigarro y no tengo imagen del último tercio. Los sabores mantienen su ritmo, pero el de chocolate, que redujo su intensidad a mediados del cigarro, desaparece por completo en este tercio. Afortunadamente el sabor de café mantiene su ritmo ascendente y lo reemplaza sin mayor problema. El hecho que el cigarro se mantiene cremoso tiene mucho que ver en potenciar este sabor y se siente casi hasta pegajoso en el paladar. Dado lo relativamente débil de la capa y la cierta agresividad del corte en V que le hice, hay puntos que el Gran Toro se hace un poco fuerte y se deforma en el último tercio, pero creo que es algo que también depende de las caladas que le dé. Al cabo de una hora y 15 minutos, este Gran Toro de Fuller llega a su fin, con una fortaleza media-alta y una intensidad media.
Ultimadamente, el Gran Toro de Fuller es un cigarro que cumple, pero no es un cigarro memorable. Es ideal para una fumada tranquila, apacible y sin mayores cambios, algo que puedes fumar después de una comida y que lo que quieres es estar tranquilo. Si bien hay cigarros fuertes, variados y con una evolución que lo hace interesante, el Gran Toro es para todo el fumador que no tiene una amplia experiencia pero que está buscando dar un paso más. Salvo el hecho que la fortaleza a veces supera la intensidad, no puedo apuntar a un defecto central en el cigarro, porque no los tiene. Solamente que no es un cigarro para mí.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: Fuller Modelo: Gran Toro Dimensiones: 6 x 54 Tamaño: Robusto Origen: República Dominicana Capa: República Dominicana (Piloto Cubano) Capote: República Dominicana Tripa: República Dominicana Precio: N/D Puntuación: 83
Con la unión de cuatro personas en el Reino Unido nació Inca Cigars, a partir de un grupo de (voy a asumir que son) amigos que querían armar una marca de tabacos. Quizá el más conocido de este grupo es un tal Mitchell Orchant, quien es el director de una tienda llamada C. Gars, en el Reino Unido. Junto con otras tres personas que vienen de Robert Graham Ltd, que es una tienda de tabacos y whisky, ahora son los dueños de Inca Cigars. En verdad no me queda del todo claro si era una marca que ya existía y ellos la adquirieron, porque honestamente me parece muy casualidad que esta marca no existiera antes. El hecho es que ahora tiene capital inglés y son puros peruanos. Según la marca, son el único puro peruano del mundo, pero no sé qué tan cierto sea eso. Quizá lo sean en Reino Unido, pero la marca destaca que no son comparables con los tabacos de ningún otro país y debe ser por eso que no especifican qué hojas son usadas en el blend. Cada producto tiene un tamaño y un nombre distinto, e incluso colores variados, nuevamente según su página. El que me voy a fumar diría que se trata de un toro 6 x 50, pero según la página es un lonsdale 6 x 40.
La verdad es que pareciera de cepo 46, pero no me voy a poner tan específico. El cigarro es fabricado en Perú por Tabacalera del Oriente, de quien he reseñado tres productos anteriormente. Según su página web, el tabaco es envejecido dos años, pero según otra página que vi, es envejecido tres años. En cualquier caso, se trata de un tabaco con una capa bastante venosa y variopinta, con aromas sutiles a madera balsa y una sensación mucho más suave a notas florales y cítricas. En el pie hay un toque de pimienta y algo más fuerte de aserrín, y finalmente en la calada en frío me sorprende que los aromas son absolutamente distintos, destacando tierra húmeda y nueces.
Pero el Inca se siente sumamente distinto desde la primera calada a todo lo que he fumado del Perú, o al menos a los productos que han sido fabricados por Tabacalera del Oriente. La sensación picante en los labios y en la boca es intensa desde el inicio, pero también tiene mucho sabor a madera tostada y nueces, arropados por una sensación dulce y que a mediados del primer segmento también incluye chocolate blanco. Esta sensación picante va aumentando, pero no es algo que se sienta en el olfato, sino solamente es una sensación en los labios. Es en el retrogusto donde se sienten las notas a chocolate con mayor intensidad y muy blanco, con un toque más suave de nueces. La fortaleza es media-alta, definitivamente muy notable y con una intensidad media. Quema bien y mantiene una ceniza decente, con un tiro algo apretado, pero que produce humo abundante.
En el segundo tercio los sabores son simplemente la evolución de los del primer tercio. No hay sabores nuevos, pero se siente como si el primer tercio simplemente fuese aumentando su aporte. Los sabores de madera tostada se sienten ahora como de madera quemada y la sensación es mucho más picante. Afortunadamente también es mucho más dulce y con excepción del sabor de chocolate, todos los demás sabores siguen presentes. El chocolate blanco no se siente, pero sí una variación menos cremosa y más tostada. Pero sí es mucho más picante y esto lleva la intensidad a mantenerse en media, mientras que la fortaleza nuevamente se coloca en media-alta, pero con una tendencia a ir in crescendo. La construcción es decente, con un tiro que sigue siendo ligeramente apretado y una tendencia de la ceniza de no mantenerse mucho tiempo sobre el cigarro, salvo cuando sí se mantiene y se comienza a torcer sola.
La fortaleza simplemente es demasiada en el último tercio, al punto que no lo fumo completo. Es una lástima, porque el Inca seguía produciendo sabores y muchos de ellos eran agradables y le habrían valido una puntuación muy decente, en donde los sabores de madera quemada (ya leña) son los dominantes y el de chocolate ya parece haber desaparecido, con notas suaves de nueces en el retrogusto, pero ya la fortaleza hace desagradable la experiencia y es luego de un rato de haber dejado el cigarro de lado que dejo de estar mareado, y ciertamente había almorzado bien. Me toma una hora y 20 minutos llegar hasta el punto donde dejo el cigarro de lado, en donde seguía quemando muy decente.
Hace muchos años, cuando aún fumaba cigarrillos, que una vez dejé un caja en el carro durante unos días. En una búsqueda de cigarrillos me encontré con esa caja en la guantera y cuando encendí el cigarrillo se sentía demasiado fuerte y fue esa misma la sensación con este Inca. Más me sorprende porque al igual que muchos, tengo uno que otro grupo de fumadores amigos en el teléfono y siempre comparto mis fumadas. Con el Inca no fue excepción y al menos un par me respondieron diciendo que la experiencia con el cigarro había sido mala, pero porque eran muy planos, suaves y sin cambios notables. Esto me lleva a pensar que el cigarro puede ser inconsistente, porque el mío fue considerablemente bueno hasta el segundo tercio, pero también fue probablemente lo más alejado de suave que he fumado en lo que va de año. Pero si pueden mantener la calidad que este Inca presentó en los primeros dos tercios y simplemente seguir así, creo que van a tener un excelente producto.
Ficha Técnica: Fabricante: Tabacalera del Oriente Marca: Inca Cigars Modelo: Cristales Dimensiones: 6 x 40 Tamaño: Lonsdale Origen: Perú Capa: Perú Capote: Perú Tripa: Perú Precio: N/D Puntuación: 87
Dos hechos importantes ocurrieron en el Caribe en 1844. Uno fue el establecimiento de República Dominicana como república, o al menos lo que ese país reconoce como el día de la independencia. El otro fue la creación de la marca H. Upmann en Cuba. Si bien son dos hechos bastante aislados y sin mucha relación, sí nos da algo de referencia sobre lo distinto de las situaciones de cada país. Entre 1844 y 1959 la marca perteneció originalmente al banquero alemán Hermann Upmann y luego a distintas compañías tabacaleras cubanas. Luego de la revolución cubana, pasó a manos del gobierno, en donde se sigue manteniendo. Hasta 2007 fue una marca multi-local y desde entonces es una de las 6 marcas globales de Habanos SA. Está compuesta de distintos blends en fortalezas de baja a media, con tabaco proveniente de la región de Vuelta Abajo. Desde 2008 y con su entrada al rango global, la marca ha creado productos y líneas nuevas.
El Magnum 50 se trata de un doble robusto de medidas 6 1/4 x 50, creado en 2008 y disponible en tubos desde 2009. Por sus dimensiones es un habano que va hacia las grandes dimensiones en el portafolio, o al menos un cigarro que sirve como intermedio entre los pequeños y los grandes. Pero también es uno de los menos populares o, mejor dicho, menos vistos, pues mucha gente amante de habanos más pequeños opta por el Magnum 46 y los amantes de los más grandes optan por el Magnum 54 o incluso la serie Connossieur, si los consiguen. La capa muy lisa y uniforme del Magnum 50 realmente llama la atención y desprende aromas de fruta madura y chocolate negro, mientras que la calada en frío tiene más de esa fruta madura, madera y vainilla.
La quemada del Magnum 50 es perfecta y sostiene una ceniza muy buena. El tiro es tan suelto como la mayoría de los habanos buenos que he fumado, es decir que es ligeramente apretado. Los sabores son dulzones y agradables, al punto que se sienten como las galletas danesas que vienen en las latas que las abuelas luego usan para guardar sus artículos de costura. También notas de cereales dulces, madera de cedro y algo de pimienta blanca, que se va oscureciendo a medida que progresa el tercio. La intensidad es baja a media, con una fortaleza similar, pero que se inclina más hacia la parte baja.
En el segundo tercio el Magnum 50 se sigue sintiendo algo dulce, pero es más hacia un dulce de menos intensidad, como si pasara de la intensidad dulce de las galletas azucaradas a una dulzura de miel aguada. Por su parte, ese sabor de galletas como tal se ha aproximado más a una nota de cereal. Al principio del tercio también hubo toques de notas florales, aunque para la mitad ya desaparecieron y es en este punto que le siento toques pero de cuero, con una sensación general muy cremosa que no estaba ahí en el tercio anterior y algo de café cuando supero el punto medio, más hacia un café con leche. La intensidad se coloca en media en este punto, con una fortaleza suave pero mucho más aproximada a media que antes. El tiro sigue igual pero el humo es más abundante y el retrogusto más complejo, porque si bien tiene pimienta, no es abrumador.
Cuando me refiero a un sabor de cereal no hablo de un tipo cereal de desayuno como un corn flakes, sino más bien a granos como cebada, trigo o centeno y por tanto es una aproximación a un sabor que eventualmente se deriva en pan y de ahí a pan tostado, etc. Pero este Magnum 50 tiene un sabor parecido al de la corteza de un pan de pueblo, o lo que en Venezuela llamamos pan campesino. También hay notas más suaves de madera y de cuero, pero al costo de que el Magnum 50 parece haber perdido algo de complejidad en esta última sección. No sé si es tema de blend o de edad del cigarro (que sea muy joven), pero se siente considerablemente más picante y menos sabroso. Al final me toma una hora y 35 minutos fumar el Magnum 50 hasta el final, y aunque en el último tercio su fortaleza aumentó, siento que fue debido a esa sensación picante por la posible juventud del tabaco.
Pero no porque el último tercio haya dejado de estar a la altura de los primeros dos quiere decir que la experiencia fue negativa. En lo personal, el Magnum 46 sigue siendo de los que más me gustan, pero el Magnum 50 fue una experiencia muy interesante de por sí. La variedad de sabores llamativos y hasta cierto punto distintos a los sabores habituales, no porque sean inexistentes, sino porque los matices eran más variados. Si bien los sabores a pan y a cereales existen en el portafolio, esa sensación de corteza de pan que se combina con cereales fue algo distintivo y muy interesante. Ciertamente Upmann es una de mis marcas preferidas del portafolio, pero más que por su sabor es por su capacidad de sorprender, así como de mantenerse en precios «amigables». Antes de hacer esta reseña revisé un poco impresiones de otras personas, para ver lo que me podía esperar y me sorprende que mi experiencia es distinta. Nuevamente una prueba más de lo variados que pueden ser los habanos, incluso cuando mucha gente piensa que ya los tiene encajonados en un estilo. Si con cierta juventud estaba así, es impresionante lo que se podría lograr con un par de años de guarda.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Marca: H. Upmann Modelo: Magnum 50 Dimensiones: 6¼ x 50 Tamaño: Magnum 50 (Doble Robusto) Origen: Cuba Capa: Cuba Capote: Cuba Tripa: Cuba Precio: $23,00 Puntuación: 87