Black Works Studio – Rorschach (Petit Lancero)

Debo tener fácilmente cuatro años sin reseñar un producto de esta marca (exactamente 4 años y una semana). Esta marca Black Works Studio es como la versión más atrevida de Black Label Trading Co. y sus productos usualmente eran parte de un pack mensual de Cigar Federation al que estuve suscrito durante un buen tiempo, pero durante la pandemia tuve que pararlo. Esta marca es propiedad del matrimonio de James y Angela Brown, quienes no solo tienen esta y BLTC, sino que además son dueños de la fábrica Oveja Negra y ambos viven en Estelí, aunque son americanos. El Rorschach forma parte de sus tres productos originales de lanzamiento de marca, mientras que los otros dos son el NBK y el Killer Bee. Desde 2015 han hecho otros productos que puedes ver si haces clic en el enlace de la marca que coloqué más arriba. Este Rorschach tiene una capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses y está disponible únicamente en esta pequeña vitola 5 x 38.

Debido a un pequeño problema con el envío original de estos cigarros, que aparentemente debían llevar una pegatina que los identificara como frágil en la caja, dos de los cinco que llegaron en el pack original sufrieron un percance. En realidad la caja estaba pisada y se nota que le colocaron algo pesado arriba y dentro de todo, afortunadamente solo dos cigarros fueron afectados. Habían otros más grandes en la caja que no sufrieron. Pero gracias a que se trata de un cigarro relativamente pequeño, voy a dividir la reseña en dos mitades y no en tres tercios. Curiosamente, la vitola se llama petit lancero, pero esa vitola normalmente es para cigarros de 6 pulgadas de largo y no 5 como este. La capa tiene aromas a mantequilla de maní y madera, con un toque más suave de cuero. Ese mismo aroma de cuero y el de madera se sienten en el pie, pero sin la mantequilla de maní. En la calada en frío se sienten aromas de Crema Real, ese helado que era de naranja pero relleno de vainilla.

Luego de sufrir un leve dolor de garganta durante un par de días y evitar fumar en ese período, fue este el primer cigarro que fumo en esa «sequía». Viniendo de Nicaragua y siendo de cepo pequeño, me sorprende que los primeros sabores del Rorschach no son picantes, sino más bien de madera dulce y té negro, con un retrogusto de granos de café. A lo largo de la primera mitad también me encuentro con sabores de masa de pan o al menos algo relacionado con pan, que bien podría ser cebada tostada también y esa combinación de pan y cebada me acompaña durante toda la primera mitad como sabor secundario, mientras que el retrogusto varía entre ese café del inicio y pulpa de naranja. El humo es abundante, pero entre caladas apenas si desprende humo. También sorprende la columna de ceniza, especialmente en un cigarro de cepo 38. La fortaleza es media, con una intensidad alta.

En la segunda mitad el sabor principal es el de madera, con ese adicional dulce, mientras que esos sabores de cebada y pan se han transformado en algo que me recuerda a la granola. Los sabores de pimienta destacan en este tercio también, aunque nunca a un nivel alto, mientras que el retrogusto es de esa pimienta junto con limón confitado. Hacia el final del Rorschach también se sienten notas de almidón y ese café de la primera mitad, que se había perdido en el punto medio, regresa también. Luego de una hora, que para mi sorpresa fue mucho más de lo que esperaba del ejemplar, finalmente le di la última calada.

Este Rorschach es el tercero del pack que me fumé, siendo los primeros dos las mayores víctimas del envío y que, inevitablemente, no pude fumar completos. Sin duda fue el mejor y me queda uno en el humidor, puesto que le regalé el otro a un amigo. La anilla del cigarro destaca precisamente un patrón de Hermann Rorschach, el psicólogo que hacía manchas simétricas de tinta y le pedía a sus pacientes que identificaran lo que veían en ella. En cuanto al cigarro, se trata de una experiencia de intensidad alta y fortaleza media-alta en la última mitad, pero no se vuelve inaguantable, siempre que puedas espaciar las caladas, pero con un cigarro tan pequeño es fácil pensar que te estás perdiendo de algo. Mientras que casi todas las caladas son agradables, sí pasa que si le das muy seguido, se vuelve demasiado fuerte y eso no le gusta a nadie. Así que no te pierdes de nada bueno si lo fumas muy rápido, sin duda.

Ficha Técnica:
Fabricante: Fabrica Oveja Negra
Marca: Black Works Studio
Modelo: Rorschach
Dimensiones: 5 x 46
Tamaño: Petit Lancero (Corona)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,00
Puntuación: 85

Partagas – Lusitanias

Luego de superar esta tendencia que aparentemente tuve con habanos, de probar las vitolas cortas, finalmente me toca uno de vitola mucho más prominente, incluso esa es la vitola de galera de este cigarro: Prominentes. Esa tendencia a cigarros pequeños fue mera coincidencia y solo la manera en que llegaron a mí, pero realmente este Lusitanias lo estaba esperando desde hacía un buen tiempo. Me pasó que me agarró un pequeño catarro y no había querido fumarlo antes de resolver ese malestar. En cuanto al Lusitanias, supuestamente es el habano preferido de Michael Jordan, pero se trata de un cigarro que se ha convertido en una referencia en el mundo de los habanos, tanto por su trayectoria como de sus dimensiones. No es el más grande, pero es uno de los más conocidos por ser grande y con sus medidas de 7⅝ (algo como 7,625 pulgadas) x 49, ciertamente no pasa desapercibido y hay que apuntar a estar un buen rato libre antes de disponerse a probarlo, así como bien comido. Una vez resueltos ambos preámbulos, me dispuse a finalmente probarlo.

El Lusitanias de verdad demuestra que visualmente no puedes medir a los habanos con la misma vara que a los centroamericanos. El Lusitanias está lleno de detalles a lo largo de toda la capa, con múltiples venas pero afortunadamente muy uniforme en colores. Pero al pasar esa capa irregular por nariz salen a relucir los aromas clásicos que le han dado al habano su lugar en la historia: destacan notas florales y paja, mientras que en el pie hay un aroma frutal que me recuerda al melocotón en almíbar, chocolate y un tabaco negro intenso. Lo pico con un punch que tenía a la mano y la calada en frío me da aromas a jengibre, tabaco rico, tierra húmeda y paja. Ahora a sacar el encendedor.

El tiro es ligeramente apretado, nada terrible, pero quisiera que estuviese un poco más suelto. Los sabores iniciales son de madera, muy cremosa y pegajosa en el paladar, frutos secos sin descripción al momento y algo de vainilla, con un retrogusto de pimienta muy sutil, y un retrogusto donde hay notas florales, un ligero toque de mantequilla (más como un aroma a mantequilla que una sensación en la lengua) y ligeramente picante, pero suficiente para permitirme soltar el humo por la nariz con facilidad. Más adelante en el tercio se mantienen estos sabores, pero también se sienten notas suaves de cáscara de naranja y esos frutos secos alcanzan a definirse como nueces. La intensidad es media, con una fortaleza baja durante el primer tercio y mantiene una ceniza respetable hasta casi el final del tercio, que cae sola a dos centímetros del cenicero.

Curiosamente, después de haber mantenido una ceniza decente, el Lusitanias no mantiene más de un centímetro de ceniza sin que se caiga sola. Aparece un sabor a chocolate muy agradable en este tercio, que pienso que combinaría muy bien con un buen café macchiato, que apenas tenga un toque lácteo para mejorar esta combinación. Pero más allá de eso, los sabores aumentan un toque su intensidad gracias en gran parte a la aparición de más pimienta, pero también son muy cremosos en general, mientras que esas notas frutales del primer tercio parecen haberse fundido en un sabor general de cereza que no tiene mucha intensidad, pero ahí sigue, mientras que ese melocotón del aroma en frío es uno cuya ausencia extraño más. El hecho que la ceniza no se mantenga mucho sobre el cigarro creo que es parte importante de la razón por la que la quemada no es del todo uniforme, pero afortunadamente se corrige sola en la mayoría de los casos. En general el segundo tercio tiene una fortaleza media, con una intensidad ligeramente por encima de media, pero igualmente en ese escalón.

En el último tercio los sabores son muy similares a los del primer tercio, con una notable participación de la madera y nueces, pero esos sabores a frutos secos se vuelven a generalizar y se sienten también notas de merey (anacardo), que junto con esa sensación tan cremosa que cubre el paladar, hace que cada calada parezca más intensa de lo que realmente puede que sea. El tiro no mejoró en ningún momento y dado lo pequeño que tiende a ser el agujero que deja un punch vs. un corte plano, por ejemplo, noto un pequeño depósito en el agujero que tiene un olor muy concentrado cuando lo toco. Pienso por un momento hacerle un segundo corte con una guillotina doble hojilla, pero en el momento no tengo una propia y como quedaba poco del Lusitanias, no quiero arriesgar a hacer algo de lo que me vaya a arrepentir, porque este último tercio está realmente sabroso y bien puede ser que el objetivo de la marca es que el tiro sea ligeramente apretado porque es como los sabores quedan mejor. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media y una fumada que no deja de ser deliciosa en ningún punto. Me toma dos horas fumar el Lusitanias. Dos maravillosas horas.

Hace algún tiempo hablaba con algunos amigos sobre los defectos que llegan a tener algunos habanos porque su estancia en el cuarto de añejado es corta y, en su afán de hacerlos llegar rápido al mercado, sacrifican ese tiempo y el resultado es usualmente una fumada «áspera» o una sensación seca en la garganta mientras lo fumar. Pero puedo decir con toda seguridad que una sensación áspera en la garganta he sentido con cigarros de todos los orígenes y que este Lusitanias no tenía nada de eso. El cigarro tiene un mínimo de 8 meses en el humidor y se comportó muy bien. Lo apretado del tiro, aunque algo incómodo, no molestó en absoluto el desempeño de la fumada ni la calidad de los sabores, por lo que seguramente haya sido ese el tiro ideal para esta fumada. Sin lugar a dudas son los habanos de estas dimensiones los que más me gustan y con mucho gusto recomiendo este Lusitanias y lo volvería a fumar, incluso porque no es de los de mayor precio.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Partagas
Modelo: Lusitanias
Dimensiones: 7⅝ x 49
Tamaño: Prominentes (Doble Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $40,00
Puntuación: 94

Ron: Plantation Xaymaca Special Dry

Xaymaca puede sonar como una palabra ma escrita o escrita por alguien con dislexia, además de ignorancia. Pero la realidad es que Jamaica fue originalmente habitada por los indios Arawakos, y si revisas un poco de la historia precolombina, descubrirás que estos indígenas estuvieron presentes en una gran parte de América. Pero en cuanto al ron:

Plantation ha apuntado con este Xaymaca a un ron 100% destilado en alambique, pero con un precio «amigable» de menos de $40 y la promesa que se trata de un ron que sabe a un precio mucho mayor. Adicionalmente, su nombre Special Dry sirve de aviso a los grandes críticos de la marca, de que este producto no tiene dosificación de endulzante.

La marca también indica que el ron tiene aproximadamente 156 grs/hl de ésteres, lo cual no es realmente alto según los estándares jamaiquinos. El líquido es un blend de rones de dos destilerías: Clarendon y Long Pond. De estas, hay dos rones de Clarendon, uno tiene una fermentación de una semana y añejamiento de 2 a 3 años, de los cuales menos de un año fue en el Caribe y el resto en Francia, y casi todo este añejamiento fue en barricas ex-cognac. El otro tiene fermentación de 2 a 3 semanas, y la maduración es prácticamente la misma.

Hay dos rones de Long Pond, uno fermentado durante una semana y añejado durante menos de un año en el trópico, para luego ser llevado a Francia donde añeja un máximo de dos años en barrica ex-cognac. El otro ron de esta destilería tiene 8 años de añejamiento en el trópico y luego un año en Francia. Pero también hay un quinto ron, que es de Long Pond y tiene aproximadamente 17 años de añejamiento en el trópico.

Lo más importante es que el Xaymaca Special Dry no se trata de un ron de producción limitada, sino un producto regular de la marca. Se encuentra embotellado a 43% de alcohol.

En nariz es dulce y amaderado, con una fuerte participación de los aromas típicos del añejamiento doble y del añejado en ex-cognac, que incluyen muchos frutos rojos y notas de manzana horneada, pero también hay aromas muy típicos del ron jamaiquino, como jugo de piña, banana podrida, notas especiadas y cáscara de limón.

En boca es más afrutado de lo que la nariz me llevaría a pensar, pero también tiene sus notas de barniz. Estas dos son notas esperadas para ser un ron de Jamaica, pero no es un sabor de ese que se caracteriza como «funk». Pero también se siente picante, más hacia el jengibre que hacia la pimienta, guayabita, y finalmente los frutos rojos del añejamiento en cognac. El retrogusto tiene notas de pimienta blanca y jengibre.

Como ron es equilibrado y agradable, con una buena nariz y buen sabor. Pero no es ese típico ron jamaiquino lleno de matices de frutas en distintos estados o un fuerte componente alcohólico. Es más bien un ron «domado» y suave, con algunas de las notas del ron de Jamaica, pero no a un punto que te haga adorar el ron de ese país. Hay rones de Jamaica mucho más característicos, por lo que al final se convierte en un tema de precio y si vale la pena pagarlo por un ron tan balanceado. En lo personal, creo que hay mejores por menos precio, pero el ron de Jamaica siempre es interesante, incluso cuando es sutil.

Es como un ron jamaiquino para no iniciados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Long Pond Distillers / Clarendon Distillers Limited
Nombre del Ron: Xaymaca Special Dry
Marca: Plantation
Origen: Jamaica / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 1 a 17 años
Precio: $40
Densidad alcohólica: 43%
Puntuación: 84

La Palina – Kill Bill (Part Three)

En marzo de 2012, La Palina creó una extensión de su línea El Diario, que internamente llamaron Kill Bill o KB para abreviarlo. El chiste del nombre era que aparentemente el cigarro era tan fuerte que el dueño de la marca, Bill Paley, no podía fumarlo completo. Al poco tiempo el blend debutó únicamente en petit corona 4¼ x 40 y luego apareció en otra vitola, un corona gorda 6 x 40 y llamado Kill Bill II. Después no se supo más nada del producto, hasta que en la exposición PCA de 2021, La Palina presentó una nueva versión del Kill Bill, incluyendo las dos vitolas existents y dos más, donde cada una recibe el nombre de una parte, como si fuera una película (Part One, Part Two, etc.). Las cuatro vitolas tienen el mismo blend, que consiste en una capa Corojo hondureña sobre un capote doble que consiste en tabaco Criollo hondureño, y la tripa es Criollo y Corojo nicaragüense. Para el Part Three y Part Four, aparentemente la tripa ha sido mejorada y tiene hojas más altas de ligero. Esto quiere decir que están más altas en el nivel de la planta y por tanto reciben más sol y su sabor es más fuerte. El que voy a probar hoy es el Part Three.

El Part Three es un robusto de medidas 5 x 52, con una capa que se siente opaca y áspera, pero ligeramente brillante contra la luz. Tiene pocas venas, pero no son inexistentes y las que se ven, también se sienten. La capa tiene aromas de intensidad media a madera, tierra, canela y cuero, mientras que en el pie se aprecia una sutil nota de chocolate seguida de otras más fuertes a clavo, madera y nibs de cacao. Luego de un corte recto, la calada en frío me da aromas a clavo, chocolate negro y pan tostado. Me llama la atención que tenga tantos aromas, pues realmente tengo bajas expectativas con el cigarro, pues llegó como parte del contenido de un sampler de bajo costo y por lo mismo se siente como un cigarro de relleno.

El KB comienza con una buena dosis de pimienta y nibs de cacao, aunque mayor intensidad de los nibs que de la pimienta, o al menos más permanencia. Al poco rato aparecen sabores de cuero y anís también, todas estas entre las principales. En las secundarias me encuentro con madera de roble, chocolate negro, tierra húmeda y canela, siendo este último un sabor que va generando intensidad a lo largo del tercio. El retrogusto es de canela, pimienta y pan tostado. La fortaleza no es tan alta como esperaba dada la promesa y su historia, alcanzando un punto entre media-baja y media durante este primer tercio, con una intensidad media-alta. La quemada es muy buena, aunque la ceniza no se sostenga fácilmente sobre el cigarro. Pero el humo es abundante y se mantiene bien encendido.

Dado que la anilla es diagonal y de tamaño considerable, es apenas comenzando el segundo tercio que le quito la anilla a fin de no quemarla. Pero en términos de sabores, el segundo tercio más bien parece una extensión del primero, pero con una quemada de menor calidad. El KB se me apaga un par de veces y tengo que darle un toque que más bien es una encendida completa en la segunda instancia que ocurre. Pero quema bien a pesar de eso y siempre que mantenga el cigarro en la mano y no lo deje mucho tiempo, el Kill Bill se mantiene encendido y los sabores son constantes, al punto que pueden ser demasiado constantes precisamente por esa falta de cambios y transiciones. Con excepción de la adición de un matiz más mineral en el sabor a tierra, todos los sabores son iguales en el segundo tercio.

No hay un cambio notable de sabores en el último tercio tampoco, ni de intensidad, ni de fortaleza. Se mantiene encendido mejor, pero más allá de eso, el cambio es nulo. Con una quemada más consistente, el anillo de combustión y la columna de ceniza se ven mejores y en términos generales el KB sorprende más, o al menos te puedes ver mejor fumándolo. No hay mucho más que decir y el único cambio notable es que en el retrogusto los sabores se han simplificado un poco y son principalmente de canela y secundarios de pimienta y más nada. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Kill Bill.

La fortaleza de un cigarro es precisamente lo primero que es «controlado» con la guarda. Si alguna vez te ha pasado que te vas a fumar un cigarro que muchos prometen que es super fuerte y lo enciendes y no te parece nada de eso, es muy posible que 1) no sea tan fuerte como te lo vendieron, o 2) haya tenido una prolongada guarda. En el caso de este Kill Bill, la guarda ha sido de unos 6 meses, pero es posible que en la tienda haya pasado más tiempo, pues tienen ofertas regulares donde lo incluyen. Quizá quieren salir de ellos. Pero el Kill Bill definitivamente no es el bombazo que prometen, sino que es más una experiencia agradable, sin transiciones y básicamente sin cambios, pero que afortunadamente sigue dando los sabores del primer tercio en los otros dos. No como otras experiencias que te dan sabores agradables y al poco rato se diluyen y los siguientes 60 minutos son solo echando humo sin sabor. El Kill Bill sigue dando sabores, solo que son siempre los mismos.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: La Palina
Modelo: Kill Bill
Dimensiones: 5 x 52
Tamaño: Part Three (Robusto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Honduras (Doble Criollo)
Tripa: Nicaragua (Corojo, Criollo)
Precio: $10,00
Puntuación: 82

Ron: Plantation Fiji Islands 9 Year Old Single Cask

Yo no sé si se acuerdan y francamente no recuerdo si fue en la publicación del Plantation Fiji 2009 Single Cask que lo mencioné, pero existen varios Plantation que vienen de Fiji y casi todos tienen nombres similares. Existe un Plantation Fiji 2009, un Fiji 2009 Single Cask, un Isle of Fiji, un Fiji Grand Terroir y estoy seguro que deben existir ma´s.

Precisamente en esa búsqueda de un sabor diferente y tratando de lograr algo único, Plantation toma este ron de melaza, fermentado de 4 a 5 días, destilado 100% por alambique y lo deja añejar 7 años en barrica ex-bourbon, para luego llevarlo a Francia, donde añeja durante 18 meses en barrica ex-cognac. Hasta ahí es como el hermano menor del Fiji 2009 Single Cask, pero en vez de pasar a barricas ex-Kilchoman, este ron es envasado en barricas de aquavit Linie de 350 litros y estas son montadas en un barco que le da la vuelta al mundo. Es finalmente embotellado a 48,6% de alcohol.

Ese añejamiento en una barrica que está sobre un barco en el mar abierto le da las propiedades que he venido apreciando mucho en rones de este origen y que en cierta manera extraño cuando no las tienen. Los aromas son ligeramente medicinales, pero también a tierra, turba, cuero, flores blancas, humidor, pasas e higos. Es como si combinara los aromas típicos con otros completamente atípicos.

En boca es intenso, con un ahumado de permanencia bastante larga, que es acompañado por frutas confitadas, madera, humo, vainilla y almendras. Es abundante y denso en boca y permite apreciar después un retrogusto de tabaco y nueces. Ciertamente algo que me hace volver a él más y más.

Si bien el Fiji 2009 SC es algo irrepetible y excelente, este 9 year old Single Cask se siente como una recreación aproximada del mismo, quizá con menor edad pero con el mismo espíritu y me atrevería a decir que la barrica de aquavit no le aporta tanto como los 6 meses en el mar y que ese es su gancho. Sin duda uno para comprar si no encuentras el Fiji 2009.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rum Co. of Fiji
Nombre del Ron: Fiji Islands 9 Year Old Single Cask
Marca: Plantation
Origen: Fiji / Francia
Materia prima: Melaza
Edad: 7 años + 1,5 años + 0,5
Precio: $75
Densidad alcohólica: 48,6%
Puntuación: 87

Montecristo – No. 5

Hace un par de meses tuve la suerte de ser invitado por Kukenan Tobacco Trading al lanzamiento en Venezuela del Ramon Allones No. 3 que reseñé hace poco. En el evento me encontré con varios amigos, con los que siempre comparto en eventos similares e incluso en una que otra reunión sin motivo más allá que reunirnos a fumar y tomar algo. Uno de estos amigos tenía una caja de este Montecristo No. 5 y me obsequió el último cigarro que le quedaba. Siendo Montecristo la marca que actualmente cuenta con el mayor porcentaje del mercado de habanos, pero en mi experiencia es uno de los menos vendidos en el local donde trabajo, he tenido una curiosidad considerable sobre sus productos bajo la lupa.

El Montecristo No. 5 es una de esas petit coronas tan típicas del mercado de habanos; una de esas fumadas cortas que tanto se mueven entre sus productos y los que valen la pena probar y comparar. Viendo como me fue con el Petit Churchills no hace mucho, esta es la propia vitola para continuar esa experiencia. Con medidas de 4 x 40, no hay mucho que exigirle en términos de tiempo, pero vamos a probar. En frío el aroma predominante es de tierra mojada y notas dulces como de marshmallow o incluso algo similar a cinnamon rolls, muy denso y envolvente. Estas notas se repiten tanto en capa como en calada, por lo que me dispongo casi de inmediato a probarlo. Pero debido a las dimensiones del cigarro, voy a dividirlo en dos mitades solamente.

El No. 5 de verdad destaca en su construcción, pues está realmente empaquetado al límite y el tiro bordea ese punto entre un tiro apretado y uno infumable, pero esto simplemente hace que la fumada sea más lenta y me tome más tiempo para apreciar cada sección. No creo que lo calificaría como un tiro apretado, aunque conozco gente que simplemente lo dejaría en el cenicero, pero sí voy a decir que el tiro es firme. Manteniendo los aromas en frío, los sabores del No. 5 son de madera y canela, con una intensidad de pimienta que si bien es notable, no se coloca sobre los demás sabores, sino que contribuye a darle una mayor intensidad. Se parece mucho al No. 4, pero en esta ocasión los sabores parecen más concentrados, al costo que la fumada viene siendo más corta. Hacia la frontera con el punto medio del cigarro, los sabores se mantienen y esa pimienta se siente principalmente en el retrogusto, pero si bien se trata de una fumada más corta, el tiro no se suaviza y hay momentos donde requiere un toque técnico de fuego para garantizar que está quemando bien, pues tiende a adormecerse un poco si lo dejo más de 30 segundos en el cenicero. La intensidad es media-alta, con una fortaleza similar, pero una ceniza y una quemada muy buenas.

Los sabores de madera en la segunda mitad del No. 5 se sienten más complejos, o al menos con más matices. Ya no es un sabor a madera solamente, sino que se siente más como distintos tipos de madera, incluyendo roble y cedro, pero también con una sensación más intensa, que le da pie a que cada calada sea disfrutada. El retrogusto de pimienta sigue muy presente, pero la madera ha encontrado un punto para poderse sentir en el retrogusto también, sobre todo porque la pimienta es esporádica. Esto también ha permitido apreciar más esas notas de canela que parecían tan difusas en la mitad anterior, y se sienten igualmente en un nivel secundario, pero no desaparecido y es cada calada la que se siente como una lotería, pensando si es más canela o más pimienta lo que voy a sentir en cada punto. Me toma 45 minutos fumar el No. 5, pero creo que es más por un tema de tiro, pues puedo verme fumando este cigarro en 25-30 minutos, si no les estoy prestando tanta atención o si estoy más apurado.

No me cabe dudas que el disfrute del habano es otra cosa. Entre el gigantesco universo de tabacos a nivel mundial, el habano sigue siendo una referencia y si bien hay tabacos para fumar «a diario» o con un sabor relativamente predecible, el habano no lo es. Sí, es cierto que la paleta de sabores del habano es más pequeña que la de muchos centroamericanos, pero dentro de esos límites, es impresionante lo que el habano puede lograr, especialmente cuando el habano tiene un tiempo considerable de guarda. En este caso son 9 años y la evolución del tabaco en ese tiempo es impresionante. Tengo varios centroamericanos en ese rango, gracias a una reciente adquisición, pero por lo pronto estos 9 años le cayeron de maravilla a este No. 5, salvo el tema del apretado.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Montecristo
Modelo: No. 5
Dimensiones: 4 x 40
Tamaño: Perlas (Petit Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $13,00
Puntuación: 85