Ron: Santa Teresa – Bicentenario AJ Vollmer

En el año 1986, 10 años antes de que la hacienda Santa Teresa cumpliera 200 años, la marca decidió lanzar al mercado un ron que celebrara una década antes ese bicentenario que venía en camino. Lo hicieron con un ron que, aunque compartía botella con el Selecto de esa época, tenía etiquetas y un contenido completamente distinto.

A diferencia del Bicentenario Ultra Añejo que fue lanzado hace unos meses en Venezuela, esta edición original del Bicentenario asegura tener en su mezcla rones que alcanzan los 80 años de edad en barricas de roble blanco americano. El actual asegura tener esa misma edad pero en otro tipo de barricas. Pero este Bicentenario AJ Vollmer sí asegura tener mezclas de hasta 80 años junto con un ron base de 15 años, aunque no menciona nada de reposo y mezclado.

Más allá de eso, la verdad es que la marca en ese momento era todavía más oculta que hoy en día para compartir información sobre el contenido de la botella. Lo que sé es que tiene 40% de alcohol y que hoy en día alcanza los $300 en subastas nacionales y mucho más en las de afuera. No obstante, fue producido continuamente hasta hace unos 8 años, por lo que no todas las botellas son de 1986.

Un punto importante aquí es que muchas personas asumen que se trata de un ron de solera, pero en ningún lugar de la botella dice que lo sea. El primer ron de solera de la marca fue el 1796 y hasta el momento de esta publicación es el único en Venezuela que lo es.

En nariz es muy interesante y llamativo. Esta es como la tercera vez que lo pruebo y en ocasiones anteriores no le había prestado mucha atención, quizá porque pensaba que era Selecto con una pegatina nueva. Tiene aromas cítricos, de madera, cáscara de naranja y piña, y unos toques más suaves de pasas y ciruelas. Me llama la atención que no se siente como un ron muy complejo y quizá por eso no me había llamado la atención anteriormente.

Sorprende por lo franco que es; no es agresivo y con tanto tiempo en barricas no debería serlo, pero los sabores son precisamente suaves y secos. Tiene sabores de vainilla, cáscara de naranja, arándanos, pulpa de naranja, algo de piña y en general sabores bastante suaves, aunque muy agradables. El retrogusto es de azúcar morena, pasas y roble.

Pero en medio de todo, el Bicentenario «viejo» me gusta más que el nuevo, aunque el nuevo es más «redondo». La diferencia principal es que lo que hace «redondo» al nuevo es que es más dulce y eso lo hace más agradable al paladar, mientras que el viejo es más seco y menos apacible, como que el nuevo es para todo el que lo quiera probar y el viejo es para tomadores de ron experimentados.

En ambas instancias me parece que al ron le falta alcohol, como si estuviera muy apacible y le falta esa chispa y ese carácter vivaz que le podría aportar una mayor concentración alcohólica. Dicho eso, no me parece que ninguno de los dos sean rones de más de $300, pero eso ya es un tema de qué representa para ti ese dinero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hacienda Santa Teresa
Nombre del Ron: Bicentenario AJ Vollmer
Marca: Santa Teresa
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 15 a 80 años*
Precio: $350
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88

*según la marca

Diesel – Fool’s Errand (Perfecto)

Este Fool’s Errand de nombre tan curioso, incluso con vitola curiosa llamada Simple Fool, que se vende como el segundo cigarro de una trilogía de ediciones limitadas creadas por Justin Andrews de Diesel, junto con AJ Fernandez. El blend de este cigarro lleva una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa de Habano nicaragüense. Se trata de un perfecto con medidas 5 x 58 y un nombre inspirado en un jugo de computadora de los años 80. Llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler, aunque realmente no recuerdo en qué mes fue. Pero con este parece una serie más de ediciones limitadas, de las cuales la marca está haciendo muy a menudo y en el caso de los Sunday Gravy creo que funcionó bastante bien, así que ahora me quedará probar con este.

El Simple Fool tiene una capa realmente oscura, que confieso que me sorprendió un poco cuando leí que era Sumatra, porque más bien parece Habano oscuro o algo en ese estilo, especialmente porque últimamente parece una de las preferidas de AJ Fernandez. Los aromas en la capa son sumamente especiados, muy hacia notas dulces y especias como anís, canela y nuez moscada, pero en el pie hay notas de chocolate blanco y madera mojada. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente algo apretada, pero con notas abundantes de chocolate, de ese que es mezclado y tiene pimienta y vainilla, con algo de canela también. El tiro apretado puede ser por la forma del cigarro, pero espero encenderlo para ver si mejora.

En cuanto al tamaño, confieso que no soy un gran fan de las dimensiones el Simple Fool. Me gustan los cigarros de 5 pulgadas y me gustan los cepos de 58 cuando van con un cigarro de 4 o 5 pulgadas, pero en perfecto/figurado no es lo que más me convence. Por lo mismo, este Diesel comienza muy apretado y es muy difícil mantener una quemada uniforme, así que hay que tenerlo muy vigilado, pero una vez que enciende bien y de manera total, la quemada se va abriendo y el tiro mejora. No mejora mucho, en realidad, pero permite apreciar sabores muy agradables a chocolate con leche, pero combinado con pimienta y canela, con un retrogusto que incluye pimienta dulce y café. Esos son los sabores durante la primera mitad, que es como dividí el cigarro porque entre las puntas figuradas y lo apretado del cigarro, lo dividí en dos y no en tres. La ceniza está muy bien compactada y se ve muy bonita y muy blanca, con un humo que es de una densidad respetable, pero no abundante gracias al tiro medio apretado que tiene. Fortaleza media, con una intensidad media-baja.

En la segunda mitad del Simple Fool los sabores son sorprendentemente menos intensos y la fortaleza es menos notable, también porque los sabores de café y pimienta del retrogusto se sienten mucho menos, o quizá es porque los sabores de chocolate que estaban presentes en el paladar únicamente, ahora se desplazan también hacia el retrogusto. Cabe destacar que es solamente el chocolate el que se siente en el retrogusto, pero en el paladar hay pimienta y especias como canela, vainilla y una sensación dulce. Sí se hace un poco más fuerte, pero no es más intenso sino más suave, lo cual no esperaba en lo absoluto, especialmente porque la gran mayoría de productos de Diesel tienden a ser fuertes hacia el final. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Simple Fool hasta el final, al que llegue de manera casi inesperada, pues durante gran parte de la fumada esperaba que fuesen 3 tercios, pero en realidad hubo pocos cambios y eso me llevó a pensar en él como dos mitades.

Al final el mayor problema para mí con el Fool’s Errand / Simple Fool, más allá de la dificultad de identificarlo, es un tema de consistencia. Tiene sabores agradables, tiene una fortaleza baja y atípica para la marca, pero todas sus diferencias y sus similitudes con la marca no lo hacen un cigarro que me llame la atención probar nuevamente o buscar con mayor ímpetu. No se trata de un tema de que es limitado o que sea caro, aunque el costo siempre es importante, pero experiencias como las del Sunday Gravy me gustaron mucho y son igualmente limitadas. Sin duda una gran parte de lo bueno y malo de esta experiencia es el tiro y ese estuvo deficiente toda la fumada, pero en términos generales fue una fumada buena, pero no extraordinaria.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Diesel
Modelo: Fool’s Errand
Dimensiones: 5 x 58
Tamaño: Simple Fool (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 85

Caldwell – Yellow Cake (Robusto)

Hace aproximadamente una década que Caldwell decidió crear este cigarro llamado Yellow Cake (torta amarilla), pero siempre fue un cigarro para eventos especiales de la marca. Desde hace unos meses está disponible en versiones muy limitadas, en algunas páginas, porque sin duda el secretismo y la expectativa le ganó a la necesidad de mantenerlo tan exclusivo. Pero siempre ha sido un producto limitado, aunque las hojas que contiene puedan parecer «sobrantes. El hecho es que la capa del Yellow Cake es Corojo dominicana, proveniente del Long Live the King, mientras que la tripa es hecha con las mismas hojas Corojo del Eastern Standard y el The King is Dead. La marca promete que el resultado es una fumada de fortaleza baja, pero de intensidad media-alta. Llegué a ellos después de hacer una pequeña compra en Cigar Federation, en donde me los ofrecieron por un buen precio por el 5-pack.

El hecho que la capa es la misma usada por otro producto de la marca que se vende a un precio mayor, me hace pensar que esta hoja fue rechazada por control de calidad, aunque no se ve especialmente accidentada, imperfecta ni problemática, pero sí tiene varias venas. No debería sorprender que los aromas son como de ingredientes de torta, incluyendo mantequilla, vainilla, canela y azúcar morena. La calada en frío tiene aromas que van hacia el ácido y no necesariamente de cítrico, sino más como una sensación agria, con algo de vainilla y no mucho más. El tiro se siente ligeramente apretado, pero espero que durante la fumada mejore. Es el tercero del 5-pack que me voy a fumar.

Esas notas agrias que sentí en la calada en frío definitivamente son parte esencial del Yellow Cake una vez encendido. No es realmente agradable, pero solo espero que a lo largo del cigarro evolucionen a algo mejor. Los sabores son herbáceos y de pan tostado, con algunas notas suaves de pimienta y dulce. Esa nota agria se termina de definir como masa de pan, lo que los americanos llaman sourdough y que, efectivamente, se trata de un pan con una nota alta de la acidez, que resulta muy bueno cuando comes un sandwich de pastrami, por ejemplo, pero en sí no se siente tan bien solo. Hay también sabores de madera, principalmente en el retrogusto junto con la pimienta, pero no diría que son de alta intensidad, o al menos ninguno puede contra la imponencia de la sensación agria. La intensidad general de los sabores es media, con una fortaleza media-baja, una quemada perfecta y un humo decente.

La quemada en el segundo tercio sigue siendo ejemplar, y para ser honesto es lo que más me ha gustado del Yellow Cake. Los sabores agrios siguen llevando la delantera y esto hace que el hecho que el humo esté denso no sea lo mejor, pues efectivamente, a mayor densidad del humo, más intensidad en los sabores y éstos no son agradables. Hay notas adicionales que salvan la experiencia, incluyendo canela, pan, grama y madera, con un retrogusto de pimienta y madera. Intensidad media, con fortaleza media esta vez, humo abundante y realmente muy bien construido, aunque el tiro es algo más apretado de lo que me gusta.

Si alguna vez han probado mantequilla rancia, que tiene unas notas ácidas producto del vencimiento de la parte láctea, ese es exactamente el sabor que tiene el Yellow Cake en el último tercio, donde esos sabores agrios adquieren la propiedad cremosa de la vainilla y sigue siendo éste el sabor principal. La quemada no me da muchos problemas en términos de cuán recta es, aunque sí hay momentos en que tengo que avivarla con un retoque del encendedor, pero en términos generales se comporta bien. Me toma una hora y 10 minutos fumar el Yellow Cake, pero la verdad es que cuando lo dejé aún le quedaban unos 10 minutos más, pero los sabores se habían hecho más agrios y la experiencia no me hizo querer sacar esas últimas caladas del cigarro.

Aunque en la anilla del Yellow Cake aparece un cupcake, en mi mente una torta amarilla es simplemente torta y amarilla, sin crema por encima ni nada adicional. Algo como esto. Pero la experiencia fumando era más como si fumara el color amarillo que como si fumara algo con sabores de torta y creo que eso fue solo parte de lo que hizo que esta experiencia no fuese tan positiva. Me quedan uno o dos de este cigarro en el humidor, pero la verdad es que los otros dos que he fumado han sido muy similares, que si bien tienen una construcción soberbia, los sabores no son tan agradables como quisiera y eso realmente no ayuda a la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Caldwell
Modelo: Yellow Cake
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo)
Capote: N/D
Tripa: República Dominicana (Corojo)
Precio: $5,00
Puntuación: 73

Ron: Clément VO

Hace unos meses me escribió un amigo que comercializa licores, mencionando que tenía un ron que no sabía cómo vender ni a quién venderlo, y si yo sabía de alguien a quien le pudiera interesar. Seguidamente me envió una foto de la botella y me dijo lo que sabía del ron y lo que quería por ella. El precio me pareció bastante bueno, pues al final se trata de un litro de ron agrícola y eso no se consigue fácilmente, al menos no en Venezuela.

Efectivamente, se trata de un ron Clément, de Martinica. Dado que mi experiencia con la marca ha sido bastante positiva, eso lo puse como un punto adicional que justificara su adquisición. En realidad no estaba cara en $35, especialmente si tenemos en cuenta que hace unos años conseguía la de Clément Select Barrel en $33.

Luego de investigar un poco descubrí que este VO tiene hasta 3 años de añejamiento, mientras que el Select Barrel (que me gusta mucho) tiene de 18 a 24 meses. El añejado de los rones agrícolas es distinto al de los rones de melaza, por lo que un tiempo de 3 años es extenso, aunque alcanzan más edad, a un precio mucho mayor, claro.

El Clément Rhum Vieux Agricole VO se trata de un ron de jugo de caña, destilado por columnas y añejado en una combinación de barricas ex-bourbon y de limusín francés, que suele ser ex-cognac, pero no siempre es el caso y la marca no lo especifica. Este añejamiento es de al menos 3 años, según la marca, pero dudo que alcance mucho más, y finalmente es embotellado a 40% de alcohol, sin aditivos.

Los aromas en nariz son abundantes de manzana, especialmente esa manzana que está entre roja y amarilla, pero también incluye otras frutas como pera, higos, cerezas, mango, mamón y notas de jengibre y banana verde.

En boca es sumamente frutal, al igual que en nariz, con sabores que incluyen manzana roja, mermelada de durazno, jugo de mango piña. El retrogusto es especiado, con notas de nuez moscada y pimienta de guayabita. Sin embargo, la permanencia es muy corta y eso le quita algo a la habilidad de sentir sabores luego de pasarlo por boca.

El Clément VO es un ron muy sabroso, que efectivamente no debe ser fácil de vender, especialmente a un público que no conozca el ron agrícola. Dicho eso, como ron agrícola funciona muy bien, pero si no lo conoces, puede que este ron no te guste. El Select Barrel es más amigable y amplio, a mi parecer. Quizá el problema del VO es que no es muy complejo y ante los sabores de tantas frutas y tan poca influencia de madera, puede no sentirse como un ron.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rhum Clément
Nombre del Ron: VO
Marca: Clément
Origen: Martinica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: hasta 3 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

H. Upmann – Sir Winston

Uno de los pocos Churchill cubanos que existen en el vitolario actual de Habanos SA es el Sir Winston, de H. Upmann. Pareciera mentira que siendo una vitola tan famosa entre los habanos y viendo como la tendencia del mercado mundial está regresando a estos formatos, que existan tan pocos hoy en día. Aunque la vitola es conocida como Julieta No. 2, cuenta la leyenda que Winston Churchill fumaba tantos de ellos que es un gran tributo que hoy en día sea conocida por la persona que los hizo más famosos. No podía ser de otra manera que el Sir Winston además de ser un Churchill y con medidas de 7 x 47, promete una fumada larga y siendo Upmann una de mis marcas preferidas de todo el vitolario, espero que sea también placentera.

Entre que la cámara nocturna tiende a destacar bastante los defectos de las capas, o mejor dicho le da más contraste a la imagen y con las distintas imperfecciones y «montañas» que hay sobre el cigarro, el Sir Winston se ve como un cigarro con varios detalles, pero en mis manos se ve de un color bastante uniforme, aunque ciertamente no es liso. No se sienten puntos suaves a lo largo, pero hacia el centro del cigarro hay una sección algo más dura que el resto. Pero al menos cuando lo pico se siente que el aire fluye muy bien por el cigarro y en su capa tiene aromas a cuero viejo, avellanas y miel. En el pie se sienten aromas similares, con una mayor participación del cuero y un añadido de madera. La calada en frío presenta aromas a mazapán, notas ligeramente florales y madera.

Sin culpa pero con muchas ganas, la primera calada del Sir Winston la hice especialmente larga y desde ese primer momento me cautiva con notas más fuertes de lo que imaginaría pero un humo frío que se siente particularmente bien en el paladar. El humo es abundante y denso, con notas abundantes de nueces cremosas, con esa sensación que se queda en el paladar durante un largo tiempo después de haber soltado el humo. Luego hay sabores de madera, que aunque no llevan la misma intensidad de las nueces, están muy presentes en la calada y un toque picante en el retrogusto, pero nada que me aleje de hacerlo otra vez. A lo largo del tercio también hay notas de café, igualmente cremosas pero nada más en términos de sabores. La intensidad es media-alta y la fortaleza es media-baja, algo que espero de un cigarro de estas dimensiones pero que igualmente agradezco mucho, con una ceniza que se sostiene muy bien y una construcción que parece ideal.

En el segundo tercio el Sir Winston se comporta de maravilla, pero sí debo destacar algunas cosas y no todas son positivas. Esa sección que sentía con una dureza particular en frío hacia la mitad del cigarro parece tener una gran influencia en la fumada cuando estoy a punto de quemarlo, pues el tiro, que se había comportado de maravilla durante el primer tercio, parece llegar a un punto donde se tranca un poco. No importa cuántos masajes le haga, aunque no quiero exagerarlo, pero no parece que tengan efecto. Esto ha hecho que la quemada no sea tan buena y haya requerido un par de retoques a fin de avivar el fuego, pues pareciera que no quema muy bien y el humo no pasa como debería. En resumidas cuentas, para las caladas que le estoy dando, aunque la llama se aviva, no es mucho el humo que estoy soltando ni son tantos los sabores que estoy recibiendo. Esto parece solventarse cuando supero el punto medio del Sir Winston, pero para ese momento el cigarro está muy caliente y tengo que dejarlo a un lado a que se enfríe. Más allá de la quemada y las consecuencias de la temperatura, los sabores se han mantenido muy decentes, con una mayor participación de la parte picante (sin duda a consecuencia de la quemada), pero esto parece complementar esos sabores de nueces y café, pero son menos cremosos. También hay sabores de madera, que comienzan a ser más participativos luego del ecuador del cigarro. La intensidad sigue siendo media-alta, con una fortaleza media-alta también, pero que espero se reduzca un poco luego del tropiezo.

En el último tercio el Sir Winston se suaviza un poco, pero era una suavizada necesaria, especialmente después de los problemas que la quemada me había dado y que habían aumentado la temperatura del cigarro y comprometido la comodidad. La quemada mejora, aunque el anillo de combustión no es especialmente recto. Los sabores siguen siendo muy parecidos y esa nota cremosa que había apreciado en el primer tercio regresa, con un orden de intensidad que viene liderado por las nueces y seguido de café, pero no con mucho más. La sensación picante es mucho menor que en el tercio anterior y en la mayoría de las instancias, el último tercio tiene todo lo bueno que tenía el primero. El sabor de madera se traslada al retrogusto, donde es acompañado de esa ligera nota picante y es ella la que lleva la fortaleza del Sir Winston al punto medio, con una intensidad que se mantiene en media-alta. Me toma dos horas y 25 minutos fumar el Sir Winston hasta el último punto, donde ya me quemaba los dedos, pero nunca se deformó.

El Sir Winston me impresionó, incluso más de lo que esperaba. Si bien este año me he vuelto a encariñar con los habanos y H. Upmann es una de esas marcas que nunca me ha defraudado y siempre me ha dejado contento, confieso que a la mitad del Sir Winston comencé a dudar de todo lo anterior. Pero mantuve la fumada, porque al menos el humo seguía corriendo y no fue un tema de que la fumada fue imposible. Solo requería una pausa, como un intermedio. Dicho eso, no planeo pausar mis pruebas de habanos e incluso de este Sir Winston planeo tener un par más en el humidor para mantener durante un buen tiempo. Pero como estaba, ya la fumada fue muy placentera y es algo que voy a recomendar, especialmente para quienes no han probado un Churchill últimamente y piensan que es solo Romeo y Julieta que los tiene. Sin duda puedo decir que es mi Churchill preferido, aunque el (Cohiba) Espléndidos no lo he probado aún.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: H. Upmann
Modelo: Sir Winston
Dimensiones: 7 x 47
Tamaño: Julieta No. 2 (Churchill)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $35,00
Puntuación: 91

Whisky: Nikka Miyagikyo 10 Year

El whisky japonés no es uno del que tenga amplias referencias. En realidad no es uno que me haya gustado mucho o quizá es que no he probado tantos. Una vista rápida por el blog me revela que he probado cinco en total, incluyendo uno de esta misma marca, pero en términos generales el sabor del whisky japonés no es uno que tengo registrado en la memoria gustativa.

Quizá por su suavidad tiendo a relacionarlo con otros orígenes, pero en mis estudios de destilados he visto muchas referencias hacia el whisky de este país, así que cuando se me presentó la oportunidad de adquirir este Miyagikyo a un precio absurdo, no lo dudé.

En realidad el whisky es de Nikka, pero es destilado en una destilería llamada Miyagikyo, que también produce whiskies para blends. Las leyes japonesas indican que el whisky debe ser destilado en Japón, usando agua japonesa y añejado un mínimo de 3 años. Bajo esta ley, el Nikka Whisky from the Barrel, por ejemplo, no puede ser catalogado como whisky japonés, pues contiene whisky escocés también.

Pero este se trata de un whisky con 10 años de añejamiento, sin mencionar el tipo de barricas que usa y es embotellado a 45% de alcohol.

Aunque la mayoría del whisky mundial es añejado en barricas ex-bourbon, los aromas de este Miyagikyo 10 Year se sienten algo más complejos y diferentes, por lo que podría pensar que también usan barricas del roble local, llamado Mizunara. Esta madera tiende a aportar aromas más florales que las de roble blanco americano o francés. Efectivamente, los aromas son a cebada, vainilla, caramelo salado, frutos secos como pasas y dátiles, mermelada de ciruelas, jabón floral, canela y cáscara de limón amarillo.

En boca se siente ligeramente dulce e incluso un toque ácido, con abundantes notas herbáceas y florales, incluyendo caramelo salado, vainilla, pasas, peras, té de hierbas, pimienta y menta. El retrogusto es agridulce, con toques de miel, agua de rosas y café.

Una de las razones por las que conseguí este whisky a un precio tan bajo (alrededor de $20) fue porque su dueño ya se había ido de Venezuela y fue un familiar quien estaba encargado de vender todo el alijo licorero. Entre todo lo que había, esto era lo que más me llamaba la atención, especialmente porque no estaba abierta.

Pero este Miyagikyo fue eliminado del mercado en 2015, cuando Nikka descontinuó toda la línea de la marca, dejando solo un producto que era un NAS. Esto sucedió en parte porque surgió la demanda de whisky japonés de precio más bajo y productos como este, con un precio que rondaba los $150, no eran tan vendidos. La consecuencia es la oleada de whiskies japoneses sin edad declarada que se ha visto en los últimos años. No estoy diciendo que no los valga, pero por ese precio podría comprar dos o tres botellas de un whisky de mayor edad y sabores más tradicionales escoceses.

Ficha Técnica:
Fabricante: Miyagikyo Distilling
Nombre del Whisky: Miyagikyo 10 Year
Marca: Nikka
Origen: Japón
Edad: 10 años
Precio: $150
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 85