Rocky Patel – Olde World Reserve (Toro)

Con muy poco que esperar e incluso menos que encontrar, me dispuse a probar este Olde World Reserve de Rocky Patel. Lo que más me gustaría saber es la razón de su nombre y en algunas páginas encontré que el blend del cigarro tiene tabaco de la India, el país natal de Rocky Patel, pero la verdad es que fue poco lo que encontré para sustentar eso y la mayor parte de la información lo describe como un cigarro hecho en Honduras a partir de hojas nicaragüenses y hondureñas. No tengo claro su lanzamiento, pero según la página web de la marca, ya no lo fabrican. Curiosamente, el cigarro está cubierto con dos anillas, ambas marrones pero la inferior es prácticamente del mismo color de la capa, por lo que originalmente no sabía que estaba ahí.

Un poco de investigación revela que la banda inferior está hecha de hojas comprimidas de tabaco, lo cual tiene sentido porque se siente muy delgado y es igualmente marrón por la cara interna. La capa tiene aromas idénticos a los del pie, que incluyen chocolate con leche, notas dulces, algo de tierra húmeda y no mucho más. La capa se nota bastante lisa, sin mayor problema y el tiro tiene una cierta resistencia que no preocupa, sino que más bien invita a darle fuego pronto. La calada en frío repite más o menos estos sabores, pero con una sensación algo más seca o más hacia chocolate negro y con notas de frutos secos, que incluyen más sensación de maní que de cualquier otro aroma.

Comenzamos con notas muy sutiles de pimienta, al punto que se siente más como pimienta dulce, aunque no tiene ese sabor característico de la guayabita (allspice en inglés), sino más como una nota envolvente de pimienta que no llega a picar. Le acompañan notas igualmente suaves de madera y, posteriormente, algo de cuero. No hay grandes cambios y el hecho que éste sea un cigarro descontinuado me hace pensar en cuántos años pueda tener guardado. No tengo ni idea, pero todo lo que he visto sobre él data de 2015 hacia atrás. Pero al menos quema muy bien y la ceniza se cae sola finalizando el primer tercio.

Estaría mintiendo si dijera que hay una gran cantidad de cambios en el segundo tercio, porque realmente no los hay y la razón de ello solo puede responder a un largo (o excesivo) añejado del cigarro. Los sabores son básicamente los mismos, incluyendo cuero, tierra, madera y una pimienta muy suave, pero mientras que el primer tercio la intensidad puede haber llegado a media-baja, en el segundo son de intensidad baja, con fortaleza similar. El Olde World Reserve sigue quemando muy bien y el humo es denso y espeso, pero no hay mayores demostraciones de sabor.

En el último tercio hay un cambio para mejor, con una inyección de sabores de nueces y el sabor de madera se define como roble, mientras que las notas de cuero que son más notables, aunque el sabor de tierra ya parece haber desaparecido y la sensación picante se fue con él. La quemada sigue siendo perfecta y la ceniza se sostiene al punto que cada caída de ella fue adrede. Pero ninguno de los sabores supera el punto de intensidad media-baja, mientras que la fortaleza se mantiene en baja. Sigue así hasta que se cumple una hora y 25 minutos de fumada, que es cuando finalmente dejo el cigarro de lado.

Leyendo un poco sobre este Olde World Reserve, creo que habría sido tremendo cigarro cuando salió, con sabores medianamente complejos o más bien sencillos, pero una duración decente y un precio que ronda los $5. Con eso puede ser una fumada muy agradable, pero como ha sucedido con la mayoría de los cigarros de esta marca, el tiempo no les hace muy bien, especialmente cuando ese tiempo supera los cinco años. No es la primera experiencia similar con un cigarro de esta marca y con este tiempo de guarda, así que ya lo puedo asegurar. Tampoco es algo particular de esta marca, pues he probado de otras con guarda similar y el mismo resultado. La salvedad es que como está descontinuado, tampoco lo puedo recomendar. Tengo otros que no llegan a 3 años de guarda, que espero estén mejor.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rocky Patel
Marca: Rocky Patel
Modelo: Olde World Reserve
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Toro
Origen: Honduras
Capa: Honduras (Corojo)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $5,00

Ron: Hamilton Guyanese Rum

Parece mentira, pero de tantos rones que se hacen en Guyana y el hecho que Guyana es un gran productor de ron a nivel mundial, solamente existe una destilería en todo el país. No es un país muy grande, siendo el 4to más pequeño de América del Sur, después de Guyana Francesa, Suriname y Uruguay, y tampoco es el menos habitado, aunque cuenta con un poco más de 800 mil habitantes.

Pero es uno de los países con mayor crecimiento económico en los últimos años, destinado a ser uno de los 4 mayores productores de petróleo a nivel mundial para 2025. Hay videos en YouTube sobre el presidente de Guyana dándole una lección a un periodista de la BBC sobre la hipocresía de los países desarrollados vs. el desarrollo del tercer mundo, que realmente no tiene desperdicio.

Pero solo tienen una destilería. Bueno, en realidad es una sola empresa que destila. Aparatos y unidades de destilación tienen muchos, a nombre de Demerara Distillers, que recibe su nombre por ubicarse en la costa del río Demerara y que es en donde se encuentra la indicación geográfica de Guyana.

Sin entrar en muchos más detalles sobre Guyana pero sí sobre este ron, se trata de un producto de la marca Hamilton y es conocido como un Single Cask Strength Collection, o parte de la colección embotellada directo de la barrica y proveniente de una sola destilería. En este caso esa destilería se llama Diamond y el ron contenido fue destilado en doble alambique de madera, que es un alambique único de Guyana, que data de hace más de 300 años.

Más específicamente, el contenido en la botella fue destilado en mayo de 2010 y embotellado en septiembre de 2021. Pasó 11 años contenido en barricas ex-bourbon en Inglaterra y finalmente fue embotellado a 60% de alcohol, sin dilución, ni coloreado, ni filtrado.

Algo importante que destacar de este ron es que su añejamiento es continental. Es decir, no añejó en Guyana ni en ningún país tropical, sino en Inglaterra, en donde el clima es bien distinto al de esta zona. Por ello, el líquido es prácticamente transparente y su perfil es muy distinto al de los rones tropicales.

Igualmente distinto es en nariz, con aromas a galletas danesas, canela, piña a la brasa, banana, plástico nuevo e incluso una nota herbácea de grama mojada. Con excepción de la canela, casi ninguno de estos aromas está relacionado con el añejamiento tropical y ya de entrada nos encontramos con un ron muy distinto. Tampoco hay una intensidad alcohólica muy notable.

En boca es igualmente distinto y complejo, aunque con un golpe alcohólico mucho más notable. Hay notas de ciruela, coco, roble, té negro, cardamomo, cuero y vainilla, con una sensación viscosa en boca y una permanencia aparentemente infinita. Muy llamativo, pero al mismo tiempo para tomarlo muy lento. Con hielo afloran un poco más algunos sabores, particularmente una nota insistente de chocolate y caramelo. En el retrogusto me encuentro con hojas de tabaco, té y cuero.

Sorprenden las propiedades de este ron, sobre todo por el añejamiento continental, que es algo que he probado en algunos rones y siempre da como resultado una nariz menos variada y un sabor más herbáceo. Pero el Hamilton es fuerte y denso, considerablemente dulce y muy agradable. Es como sentarse en el estudio de tu abuelo a escuchar sus cuentos, que seguramente has oído mil veces, pero te encanta oírlo hablar y la sensación del estudio.

Ficha Técnica:
Fabricante: Demerera Distillers, Diamond Distillery
Nombre del Ron: Single Cask Strength Collection
Marca: Hamilton
Origen: Guyana
Materia prima: Melaza
Edad: 11 años
Precio: $110
Densidad alcohólica: 60%
Puntuación: 91

Luciano – Mas Igneus (Short Robusto)

Si tienes alguna sensación de déjà vu con respecto a este cigarro es porque no es la primera vez que lo reseño. Hace casi un año, el 3 de mayo de 2023, lo reseñé y se convirtió en una de mis mejores experiencias del año. Ese era el toro 6 x 52 pero esta vez se trata del short robusto, con medidas 4½ x 50. Como norma general o al menos que me acuerde y lo ponga en práctica, todo cigarro con largo menor a 5 pulgadas lo voy a terminar dividiendo en dos mitades y no en tres tercios, porque ahí ya me pierdo. Pero en cuanto a este cigarro, el nombre viene de un viñedo catalán del mismo nombre, que es propiedad del dueño de Luciano Cigars, o al menos es socio en ambas empresas. Supuestamente el cigarro está hecho específicamente para hacer maridaje con uno de los vinos de esa casa, pero por lo general no fumo con vino y tampoco lo hice para esta reseña.

El Mas Igneus en short robusto no es tan imponente como en toro. Sigue teniendo su brillo particular sobre la capa y ésta sigue siendo moteada y variada en sus valles y picos, pero el cigarro se siente más inofensivo, por así decirlo. En toro era un cigarro imponente. Esta capa tiene aromas ligeramente florales y más fuertes de tierra húmeda. Lo pico con la doble hojilla y le doy algunas caladas en frío, dándome cuenta que el tiro es considerablemente suelto. Solo espero que durante la fumada esto no vaya a ser un problema. En esas caladas en frío se sienten notas de pimienta y tierra.

Comenzamos fuertes de pimienta, algo que me temía, pero que no me sorprende del todo, en realidad. El Mas Igneus original es de fortaleza media y tiene sentido que en robusto sea algo más fuerte. Esta fortaleza viene en manos de la pimienta, sobre todo, pero también hay notas considerables de frutos secos, especialmente variedades dulces como avellanas y almendras. A lo largo del tercio hay un retrogusto de caramelo y pimienta, pero son esos los sabores principales y es más o menos cuando me doy cuenta que por este tamaño es mejor dividir la fumada en dos mitades, por lo que esta primera sección incluye vainilla y más notas de frutos secos. La ceniza y el anillo de combustión se comportan de maravilla, aunque el tiro sigue siendo considerablemente suelto.

Alrededor del punto medio del Mas Igneus aparecen sabores de chocolate negro y pasas, que se funden con los sabores que han estado en el cigarro hasta el momento, por lo que no se pierde nada sino que se gana. La vainilla es quizá el sabor que menos se siente, pero solamente porque es un sabor tenue y en el resto de los sabores lo superan. Estos sabores se mantienen más o menos así, sin muchos cambios, pero gracias a que el tiro continúa muy abierto, es fácil que abrumen, particularmente cuando estaba llegando al final de la fumada y sin querer la apuraba un poco y se calentaba lo que iba quedando del cigarro. Pero aparte de eso, se mantuvo muy bien. Me tomó una hora y 15 minutos fumarlo completo.

Mi respeto hacia los productos de Luciano Cigars ha ido aumentando en cada prueba, especialmente cuando veo un poco de la historia detrás de cada cigarro. Siempre he mantenido que la historia detrás de algo invita a disfrutarlo más y apreciarlo mejor. El Mas Igneus en toro fue un magnífico ejemplo de todo eso y ahora, habiendo probado el short robusto, creo que sigo prefiriendo el toro, no tanto por un tema de duración, que sería lo más justo, sino también por la intensidad en que entrega la experiencia. El hecho de que el toro sea más grande también se traduce en que hay más tiempo y algo más de dilución para apreciar todos los sabores y este Mas Igneus realmente tiene bastantes.

Ficha Técnica:
Fabricante: Luciano Cigar Factory
Marca: Luciano
Modelo: Más Ígneus
Dimensiones: 4½ x 50
Tamaño: Short Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Corojo 98)
Capote: Brasil
Tripa: Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 87

Punch – Grand Cru Maduro (Torpedo)

Decir que hay una marca hondureña llamada Punch puede haber causado una reacción negativa en casi cualquier persona hace unos años, purista o no. Pero el hecho es que Honduras se ha destacado considerablemente en los últimos 20 años como productor de tabacos y en los últimos 10 como un productor en la misma categoría de Nicaragua y República Dominicana. Mi experiencia con los Punch hondureños, por su parte, ha sido variada. He tenido algunas muy buenas, otras muy malas, e incluso algunas que han sido positivas, pero olvidables. El Punch Grand Cru Maduro fue creado en 1994 por Frank Llaneza y en 2010 se colocó entre los 25 mejores tabacos del mundo según Cigar Aficionado. El cigarro que voy a disfrutar hoy tiene aproximadamente 9 años de guarda, así que veremos qué tal le va.

El Grand Cru Maduro tiene medidas de 6⅛ x 54, adornado en su parte externa por una capa Sumatra madura proveniente de Ecuador. El capote es Connecticut Broadleaf americano y la tripa está compuesta de hojas hondureñas, nicaragüenses y dominicanas, siendo estas últimas de la variación Piloto Cubano. No sé si es un tema por los casi 10 años de guarda, pero el Grand Cru Maduro tiene aromas en su capa a viejo, como a algo guardado durante mucho tiempo en donde había humedad. En la calada en frío hay una repetición de esos aromas, pero también incluye notas florales, pasas y madera mojada. El tiro está bueno, afortunadamente, pues me he encontrado con algunos de estos cigarros con bastante edad que parecieran las hojas expandirse en esa guarda.

El Grand Cru Maduro desprende una asombrosa cantidad de humo, incluso si no le estoy dando caladas. Los sabores y aromas en el primer tercio son escasos, apenas con notas de durazno deshidratado, madera y paja, pero no mucho más allá en términos de intensidad de esos sabores o en complejidad. Al menos quema bien y uniforme. Hacia el punto limítrofe con el siguiente tercio hay una mayor intensidad de sabores y la aparición de sensaciones picantes que me tiene más interesado en lo que está por venir. La fortaleza es baja, la intensidad media-baja y la construcción idónea.

El segundo tercio presenta los mismos sabores del primero, con otros nuevos, pero ninguno ha desaparecido; al menos no creo. Los sabores se sienten más dulces en general, especialmente ese de pasas que necesitaba esa dulzura para destacar. Luego del punto medio hay sabores de chocolate y la madera adquiere esa propiedad mojada que tenía en los aromas. Estos dos sabores son de intensidad baja, así que no hay una gran participación de ellos en las sensaciones generales del cigarro, pero sí le dan una mayor complejidad a la experiencia. La ceniza se sigue sosteniendo bien y la intensidad se coloca en media, con una fortaleza media-baja.

El último tercio es similar al segundo, pero con una construcción un poco menos agradable, en el sentido que fue más propenso a quemar torcido y a soltar escamas de la ceniza. Pero si soy honesto, el último tercio podía no fumarse, porque los sabores se combinaron y concentraron en una sola amalgama de sabores que estaba concentrada y no daba mucho. Ciertamente la edad del Grand Cru Maduro se dejó ver en este tercio, cuando ya la fumada no estaba a la altura y es ese el efecto de la guarda prolongada. Hasta el último tercio el cigarro estaba espectacular y un serio contendiente de una experiencia de alto puntaje. Luego de una hora y 20 minutos, lo dejé a un lado. No voy a destacar la fortaleza y la intensidad de este tercio, pues la variación fue demasiada.

Los Punch que me han gustado en los últimos años, con excepción del Signature, creo que han sido todos cubanos. Mis experiencias con la gran mayoría del portafolio hondureño de la marca, que es bastante extenso, han sido muy similares y eso me ha costado diferenciarlos. Por eso ya casi no los compro tampoco. Este Grand Cru Maduro fue una muy agradable sorpresa durante los dos primeros tercios y en el último sufrió consecuencias que creo no fueron completamente su culpa, sino más bien el producto de un añejamiento extenso, para el cual el cigarro no estaba hecho. Pero sin duda una mejor experiencia que muchos de la marca.

Ficha Técnica:
Fabricante: General Cigars
Marca: Punch
Modelo: Grand Cru Maduro
Dimensiones: 6⅛ x 54
Tamaño: Torpedo
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Honduras, República Dominicana, Nicaragua
Precio: $11,00
Puntuación: 86

Whisky: The Glenlivet Rare Cask

El que vendría siendo el tope de esta línea de venta exclusiva en aeropuertos y, por tanto, llamada Travel Retail. La historia de The Glenlivet es interesante, particularmente porque se trata de la destilería legal más antigua del Reino Unido, principalmente porque en el momento que la corona inglesa creó la normativa que permitiría la creación de destilerías en 1823, The Glenlivet fue la primera en solicitarlo y logró la legalidad en 1824.

The Glenlivet se ha mantenido abierta casi continuamente desde su apertura, solamente cerrando durante la segunda guerra mundial, por decreto. Desde el año 2000 es parte del grupo Pernod Ricard, perteneciendo a la división de Chivas Brothers. Hoy en día The Glenlivet es el single malt más vendido en Estados Unidos y el número 2 en el mundo, detrás de Glenfiddich.

Este Rare Cask se trata de un whisky que pasa por tres barricas: Roble blanco americano de primer uso, ex-jerez de primer uso y ex-bourbon de distintos usos. Aunque podríamos identifica estas barricas como las mismas de las otras versiones de The Glenlivet Travel Retail que he reseñado recientemente, en esta instancia todas las barricas, con excepción de las ex-bourbon, son de primer uso.

Se trata de un NAS, pero según he leído, el whisky contenido de mayor edad alcanza los 16 años. El producto se encuentra igualmente embotellado a 40% de alcohol.

Este Rare Cask es considerablemente más complejo en nariz que los otros que he probado. Se sienten aromas de jengibre, durazno y miel, pero no mucho más. Pero la intensidad alcohólica es considerablemente menor, o al menos por debajo de los aromas.

En boca es envolvente y dulce, con una nota de whisky fuerte y sabores que incluyen una mermelada de naranja, jengibre, vainilla, regaliz y algo de caramelo, pero solamente en el fondo. Tiene una larga permanencia y retrogusto de pimienta de guayabita y chocolate en polvo.

Si bien es la mejor de las expresiones que he probado de The Glenlivet, al menos de estas tres de Travel Retail, su precio duplica al del Distiller’s Reserve y realmente no es el doble de mejor. Pero no deja de ser una muestra muy interesante del que viene siendo el whisky de single malt más vendido en Estados Unidos y el segundo a nivel mundial. Eso tiene su peso y será esa fama la que lleve a muchos a probar y admirar esta línea.

Ficha Técnica:
Fabricante: Pernod Ricard / The Glenlivet Distillery
Nombre del Whisky: Rare Cask
Marca: The Glenlivet
Origen: Escocia (Speyside)
Edad: NAS
Precio: $110
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

La Gloria Cubana – Medaille D’Or No. 4

Hace un poco menos de 4 años, en plena pandemia, cuando me sentía como una de las personas más afortunadas del mundo de los habanos por haber tenido la oportunidad de probar un cigarro como este La Gloria Cubana – Medaille D’Or No. 4. No solo porque es un habano relativamente difícil de conseguir, sino también porque un cigarro, independientemente de su origen, con un cepo 32 ya es una rareza. Que además sea el mismo que fumé, ya es una proeza. Por ello cuando mis amigos de Kukenan Tobacco me preguntaron si estaría dispuesto a probar y compartir nuevamente mis impresiones de un habano que ya había fumado, sabía que no podía negarme. Pero es que este Medaille D’Or No. 4 no es una rareza de por sí; de hecho, es posiblemente el producto más vendido de la marca, es solo que su construcción está a cargo de los torcedores más experimentados y de mayor grado dentro de las fábricas.

Aunque el Medaille d’Or No. 4 es un producto creado antes de la revolución cubana, la llegada del castrismo y su posterior expropiación de las marcas de tabaco significó que tanto el producto como la marca dejaron de hacerse entre 1959 y 1965, pero el hecho que haya sido una vitola previa significa que no ha dejado de hacerse, en cierto modo. También pasa que hasta 2023 era el único producto regular de la marca, por lo que no puede dejar de verse. Este cigarro es curioso en las manos de cualquiera y realmente es pequeño en su cepo y se siente muy frágil, pero en su capa tiene aromas muy agradables que incluyen caramelo y paja, mientras que sentir aromas específicos en el pie puede ser un reto de por sí. Por último la calada en frío tiene aromas a caramelo, café y nueces.

El tiro del cigarro en ambas experiencias es ligeramente apretado, pero creo que más importante es que ninguno ha presentado problemas realmente. Las primeras caladas tienen humo frío y muy denso en cada calada, con sabores que incluyen café, almendras y algo de miel en el primer tercio, notas suaves de pimienta que se presentan principalmente en el paladar y van acompañando al retrogusto en la frontera hacia el siguiente tercio. Precisamente ese retrogusto es de madera y miel durante la gran mayoría de este primer tramo. La ceniza se sostiene mucho más tiempo del que pensaría, pero igual la dejo caer antes que me sienta intimidado. El anillo de combustión no es del todo recto, pero tampoco implica que hay que retocarlo… en realidad mi mayor preocupación durante este tercio es el hecho que se mantenga encendido; no porque tenga tendencia a apagarse, sino porque un cigarro tan pequeño en su cepo normalmente no desprende mucho humo y eso siempre hay que vigilarlo.

En el segundo tercio el sabor principal es de madera, principalmente de cedro, pero también con sensaciones muy dulces y acompañando sabores de café y almendras, pero esa miel del primer tercio parece haber desaparecido y es ese sabor dulce el que se mantiene. Pero una vez superado el punto medio se le sienten matices de caramelo a ese sabor dulce. Darle caladas regulares resulta en el desarrollo de un sabor amargo y desagradable, por lo que hay que tener mucha atención con mantener el Medaille d’Or No. 4 encendido, pues a veces es solamente un par de caladas lo que confirma que tiene fuego aún. Siempre que mantenga bien espaciadas las caladas, el cigarro se porta de maravilla, con humo denso pero no mucho y un anillo de combustión considerablemente recto. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, pero que comienza incluso a disminuir cuando supero el punto medio de la fumada.

Lo delgado del Medaille d’Or No. 4 hace que se vea y se sienta como una fumada muy especial en los dos primeros tercios. En el último la experiencia cambia un poco porque el habano comienza a calentarse mucho y también tiende a perder su llama, por lo que hay que darle retoques continuos que sin duda colaboran en calentarlo aún más. Llega un punto en que este círculo vicioso desencadena una fumada de notas amargas y fuertes que no es agradable. Sin duda es momento de dejarlo ahí y eso llegó un poco después de quitarle la anilla. La fortaleza es baja en este último tercio, excepto cuando había que reencenderlo, que se colocaba rápidamente en alta, y esa variación e inconsistencia contribuyó a dejar el cigarro de lado, pero los sabores se mantuvieron muy similares a los del tercio anterior, pero con un toque más amargo. Luego de una hora y 35 minutos, dejé el cigarro descansar con dignidad en el cenicero.

Cuenta la leyenda que fue el mismo Zino Davidoff quien convenció a Fidel Castro de mantener las marcas cubanas tradicionales luego de su expropiación durante la revolución cubana. Esto tendría sentido para marcas de renombre como Montecristo y Partagas, pero para marcas pequeñas como La Gloria Cubana y Quai d’Orsay, es una proeza que se sigan fabricando hoy en día. Más allá de las marcas, que productos con dimensiones como éstas sigan en producción también merece un aplauso, tanto para mercadeo como para las fábricas. Es un honor poder fumar un cigarro así, que es un vestigio de otra época, que podríamos decir que era más sencilla, pero que hoy podemos rememorar con el placer de un cigarro como el Medaille d’Or No. 4.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Gloria Cubana
Modelo: Medaille d’Or No. 4
Dimensiones: 6 x 32
Tamaño: Palmitas (Slim Panetela)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $23,00
Puntuación: 89