Jose L. Piedra – Petit Cazadores

Por grande y llena de marcas reconocidas que es el conglomerado de Habanos SA, existen también una cantidad respetable de marcas más pequeñas y algunas incluso productoras de tabacos de tripa corta, que si bien pertenecen al portafolio de Habanos SA, técnicamente no son habanos porque no son hechos a mano. Sin embargo, los tabacos de tripa corta son los más accesibles para mucha gente que sigue apreciando el sabor del tabaco cubano y con los últimos aumentos de sus productos más reconocidos, encuentran en éstos un recuerdo y una calidad distinta. Una de las marcas más antiguas dentro de este renglón es Jose L. Piedra, fundada por José Lamadrid Piedra y su hermano Vincente en la década de 1880. Aunque originalmente fue de tripa larga, con la revolución cubana la marca perdió protagonismo y fue olvidada. En 1996 Habanos SA la volvió a lanzar, produciendo exclusivamente tabacos de bajo precio y tripa corta, que actualmente alcanza cinco productos distintos: Brevas, Cazadores, Conservas, Petit Cazadores y Petit Caballeros, todos técnicamente hechos del mismo tabaco solo que empaquetado en formatos distintos.

En su vitola Petit Cazadores, el Jose L. Piedra alcanza dimensiones de 4 1/8 de largo con un cepo de 43. Visualmente se nota que es un tabaco barato, aunque no por malo sino porque simplemente la capa no es el tipo de hoja que podría verse en un habano de mayor precio. También sucede que el cigarro viene en una caja de cartón delgado, aunque más bien parece papel grueso. Se siente liviano, se ve rústico y carece de cualquier impresión oleosa, típica de habanos de mayor precio y calidad. La capa tiene aromas a establo, tierra y cuero, mientras que la calada en frío me da aromas de cáscara de maní, madera vieja, pimienta y chocolate negro. El tiro es ligeramente apretado, pero ya me voy acostumbrando a la variabilidad de los tabacos de tripa corta.

Los sabores del Petit Cazadores comienzan suaves, o al menos más suaves de lo que esperaría de un cigarro que contiene tabaco negro cubano, pero los sabores son de esas cáscaras de maní que sentí en frío y madera como dominantes, seguido de notas suaves y esporádicas de canela, tierra seca y madera de lápiz. En el retrogusto hay notas suaves de pimienta y vainilla que me mantienen interesado en este Petit Cazadores, al punto que cuido muy bien la quemada. El tiro no es el mejor y la quemada tampoco, pero al menos se mantiene encendido sin necesidad de retoques y el humo es medianamente decente en cada calada. La fortaleza comienza baja, pero para finales del primer tercio se coloca en media, con una intensidad que siempre ha estado situada en media.

En el segundo tercio esos sabores de maní y madera se distancian más del resto de los sabores, quizá porque se hacen más dominantes y el resto de los sabores se suavizan. Esos otros sabores son de agua estancada, cuero y una nota ligeramente cítrica, sobre todo en los labios, mientras que en el retrogusto hay notas de vainilla y la misma pimienta del inicio, que no es dominante pero al menos está presenta y ayuda a mantener el Petit Cazadores en una fortaleza media. La quemada sigue siendo irregular, pero el tiro ha sido muy variable para calificarlo de bueno o malo, pues ha requerido atención constante y mediante presión de los labios logro mejorarlo para que esté realmente bien.

Los sabores ´dominantes del Petit Cazadores son ciertamente lo único que hay de alta intensidad en este cigarro, así que no sorprende que son los más presentes en el último tercio también. Entre los secundarios se encuentran cuero, paja, notas florales y de té, pero con intensidades muy bajas y dada la intensidad de los principales, se pierden rápidamente. Precisamente porque es un tabaco de tripa corta, el cigarro va perdiendo su forma en el último tercio y al cambiar un poco en ese sentido, el tiro va empeorando también. Pero en la mayoría de los casos me da un humo denso, aunque no abundante, lo que lleva a la fortaleza y la intensidad a mantenerse en el mismo punto del tercio anterior y así, cuando marco 55 minutos, el Petit Cazadores llega a su final.

Si tenemos en cuenta que estos son tabacos de tripa corta, provenientes de un país del que muchos dicen (y me incluyo) que los controles de calidad no son los mejores y eso lleva a que fumar cualquiera de sus productos sea una lotería, este Petit Cazadores se comportó de maravilla. El tiro no fue perfecto, pero estamos hablando de un cigarro de $3 y mi experiencia con habanos de tripa corta que no sean de bodega no es muy grande. Sin embargo, la experiencia fue agradable, aunque posiblemente no gane ninguna posición en mi top list, al menos quedé satisfecho y dispuesto a probar más de la marca y de portafolio, especialmente en este estilo de tripa corta, al que nunca le había guardado mayor esperanza. Insisto, por $3 no es mucho lo que puedes esperar y el Petit Cazadores es una de las mejores opciones.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: José L. Piedra
Modelo: Petit Cazadores
Dimensiones: 4⅛ x 43
Tamaño: Petit Cazadores (Petit Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $3,00
Puntuación: 83

Perdomo – Double Aged Vintage 12yr Connecticut (Churchill Extra)

La verdad es que con cada Perdomo que pruebo me sorprendo que pareciera que hacen un esfuerzo por poner la mayor cantidad de palabras en los nombres de sus cigarros. En este caso se trata de un cigarro que cada una de las hojas que lo conforman tienen 12 años de añejamiento antes de ser torcidas en el tabaco, que comienza en las pacas donde son almacenados y ahí añeja durante 10 años, pero luego las hojas pasan por dos años de añejamiento adicional en barricas ex-bourbon. El cigarro lleva una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüenses de «semilla cubana», cosa que me parece irrelevante, pues al final se trata de una planta que crece y madura en Nicaragua y tiene todas las propiedades de ese país y no de Cuba, pero eso ya es un tema para otra publicación.

Además de tener un nombre largo, el Double Aged Vintage 12yr Connecticut es bastante corpulento, con medidas de 7 x 56 y fue un obsequio de un amigo quien disfruta mucho de los cigarros de esta marca. Se ve muy elegante, aunque masivo, con múltiples venas a lo largo de toda la capa y aromas a chocolate y vainilla. En la calada en frío me encuentro con aromas muy agradables y cónsonos con los tabacos de esta capa, que incluyen caramelo, canela, crème brûlée y un toque de pimienta. En realidad me llama la atención cómo se comportará, pues aunque disfruto cigarros de tamaño Churchill, ninguno de ellos tiene cepo 56, por lo que creo que será una fumada bastante larga y solo espero que sea variada.

El Double Aged Vintage 12yr Connecticut es muy típico con los sabores de la marca y esa fortaleza que asalta desde la primera calada, pero afortunadamente no se mantiene durante mucho tiempo y al cabo de los primeros 10 minutos, la sensación abrumadora de pimienta se disipa y el cigarro se vuelve muy agradable, con notas de pimienta, cáscara de naranja, laurel y nuez moscada, y aunque no es un cigarro cremoso de por sí, hay muchas notas agradables que me hacen tomarme mi tiempo fumándolo, incluso sabiendo que será una fumada bastante larga. La quemada es uniforme y produce una ceniza de buen tamaño y color y gracias a el tamaño del cigarro, me toma casi 40 minutos finalizar el primer tercio, el cual no tuve que apurar en ningún momento. El retrogusto es de canela y nuez moscada, con un toque de pimienta, para mantenerme muy interesado.

En el segundo tercio hay una evolución sencilla, pero notable. Principalmente es que los sabores se vuelven más hacia la pimienta y los sabores que identifico con dulces, mientras que se aleja un poco de esa sensación especiada que había en el tercio anterior. Por lo mismo se siente más intenso en sabores y eso me obliga a que las caladas sean más cortas y que apunte a menos humo en cada una, mientras que el retrogusto se hace más lineal. Sigue habiendo una nota de pimienta dominante en el retrogusto, pero también es cítrica y ligeramente anisada. En el paladar se hace más cremoso también, con sabores dominantes de caramelo, nueces y lo que describiría como turrón. Casi me siento más lleno con cada calada, y si le doy caladas muy seguidas me aturde un poco. Fortaleza media-alta con una intensidad alta, lo que lo hace muy poco Connecticut tradicional, pero al menos estoy disfrutando de la experiencia.

El último tercio revela una quemada casi perfecta, con un anillo de combustión muy delgado y humo abundante en cada calada. Los sabores son dominados por madera de roble, mientras que ese sabor de turrón sigue presente, seguido de caramelo y nuez moscada, con algunos toques de vainilla esporádicos, mientras que el retrogusto mantiene la pimienta y esa nota anisada y cítrica, aunque mucho más picante y menos cualquier otro sabor. Sin embargo, la fortaleza ya se hace alta y la intensidad media-alta, por lo que la mayoría de lo que estoy sintiendo en cada calada es un componente de nicotina considerable y la experiencia no es tan agradable, por lo que al marcar dos horas y media, dejo el Double Aged Vintage 12yr Connecticut y ya medio mareado me tomo un par de vasos con agua.

Este Double Aged Vintage 12yr Connecticut es un cigarrazo que en lo personal disfrutaría mucho más en una vitola más pequeña. En realidad son pocas las cosas negativas que puedo decir del cigarro, porque tiene sabores agradables, evoluciones notables y una quemada extraordinaria, pero en lo personal me aburrió un poco porque dedicarle más de dos horas a una fumada que, aunque no es realmente suave, llega un punto a partir de la mitad que el golpe de nicotina te obliga a fumar más lento. El problema de eso es que la nicotina en cantidades tan abrumadoras aparece hacia el final del cigarro y por un lado es un indicador de que ya es hora de dejarlo, pero hay ocasiones en que está tan bueno que prefiero seguir fumándolo aunque se haga cada vez más fuerte. Pero a la mitad del cigarro quedé en la duda si lo dejaba o si continuaba, esperando que fuese una parte del trayecto y no toda. Al final sucedió durante todo lo que quedaba, y para contrarrestarlo permití al cigarro enfriarse un poco y darle caladas más cortas. Esto colaboró a que la experiencia durara más, pero en ocasiones parecía que no iba a terminar nunca. Cuando lo dejé, aún le quedaba un rato. Pero en un robusto o incluso toro creo que lo disfrutaría más. Sin duda 7 x 56 es mucho para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Perdomo
Marca: Perdomo
Modelo: Double Aged Vintage 12 Year Connecticut
Dimensiones: 7 x 56
Tamaño: Churchill Extra
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 85

Whiskey: Jameson Triple Triple

Casi todos los whiskeys irlandeses pasan por una triple destilación. Si nos vamos a los que son de blend y «básicos», ese casi se elimina y son prácticamente todos. Esto elimina gran parte de los congéneres y los sabores del producto base, lo cual los hace más amigables para el paladar irlandés, pero también para el americano que es su mayor mercado.

A sabiendas de dónde viene uno de los Triple del nombre de este whiskey, el segundo se refiere a tres tipos de barricas que se utilizan para añejar este producto. En el caso de este whiskey son ex-bourbon, ex-jerez y ex-Malaga, que es un vino español, producido en la misma zona de donde es originario el Moscatel y el Pedro Ximénez, pero de un varietal más seco y suave.

El whiskey es un NAS, por lo que no declara edad, pero el mínimo del whiskey irlandés es de tres años y el tiempo que pasa en las otras barricas debe estar alrededor de los 6 meses. No menciona si al cabo de tres años es introducido 6 meses en cada una o si es mezclado con whiskeys que han pasado tiempo en esas barricas, pero al menos 3 años tiene. Es embotellado a 40% de alcohol.

Las notas más dominantes en nariz son frutales y dulces, con algunas notas sutiles de fenoles típicos de la destilación de granos, pero también se sienten aromas de caramelo, canela y orejones de durazno. Esos aromas frutales incluyen fresas fermentadas, jarabe de pera, algodón de azúcar y la canela es como mezclada con mantequilla y tostada.

Los sabores son muy típicos del whiskey Jameson, como debe ser. Es sutil y acaramelado, con notas de madera y granos tostados, pero con esa suavidad que caracteriza al whiskey irlandés. La adición de las barricas de jerez y málaga le dan un perfil más afrutado que incluye arándanos y fresas, pero también toffee, canela y pimienta. Esos fenoles se hacen presentes en boca con una tonalidad metálica y de granos en el retrogusto.

En muchos casos me siento algo ausente de gusto cuando pruebo un destilado con apenas 40% de alcohol, pero la verdad es que en este Triple Triple no me parece que le haga falta más. Las notas frutales son un adicional muy agradable y sin duda producto del jerez y el vino málaga, y habrá a quienes no les parezca que va con el carácter del whiskey irlandés. Este whiskey no es para esas personas, sino algo para quienes disfrutan de un toque distinto en el whiskey irlandés.

Ficha Técnica:
Fabricante: Midleton Distillery
Nombre del Whiskey: Triple Triple
Marca: Jameson
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

La Flor de Cano – Elegidos

Uno de los beneficios de estar trabajando tan de cerca con gente que importa y comercializa habanos de manera oficial es la posibilidad de ver y probar productos nuevos. Según Habanos SA, La Flor de Cano es una marca que se caracteriza por ofrecer un equilibrio entre sabores y aromas, a un precio medio. El vitolario de Flor de Cano, está conformado por Habanos elaborados «Totalmente a Mano con Tripa Corta» originaria de la zona de Vuelta Abajo de la región de Pinar del Río, Cuba. Este Elegidos se trata de un robusto con medidas 5 x 50 y, hasta donde tengo entendido, no son fáciles de conseguir o al menos no en cantidades grandes. Pero la gente con quien trabajo consiguió una caja y nos dispusimos a probarlo en conjunto, siendo unas 4 o 5 personas y comparando la experiencia.

Visualmente el Elegidos parece un habano muy bien construido, con una capa muy uniforme en colores y con imperfecciones mínimas, de esas que pueden ser ignoradas porque no parece que presentarán un problema. Tiene múltiples venas a todo lo largo y para ser un habano de tripa corta, se presenta muy bien. Incluso, previo a la fumada hizo falta revisar el sitio web de Habanos SA para confirmar que son, en efecto, de tripa corta. Los aromas a todo lo largo de la capa son escasos, destacando apenas madera, mientras que la calada en frío presenta nuevamente ese aroma de madera, específicamente madera balsa y una nota muy suave de tierra seca, y no mucho más. Sí me pareció que el tiro estaba un poco apretado, pero solo espero que no sea un problema a todo lo largo de la fumada.

Los sabores del Elegidos son ricos en madera, como la calada en frío ya los presentaba, pero tienen una propiedad tostada y caramelizada que encuentro muy agradable, especialmente en un cigarro que es relativamente joven o al menos la caja que teníamos no era especialmente antigua; en realidad no recuerdo la fecha, pero no era algo que consideraría vintage o de edad especial. El retrogusto es ligeramente picante, pero presenta básicamente el mismo sabor de madera que en el paladar. La quemada no es la mejor, pero viendo muchas quemadas que he tenido últimamente, considero que esta está bien. Los sabores no son fuertes, apenas con algunas notas que describiría como de intensidad media, con una fortaleza media-baja. Lo que más me sorprende es la increíble cantidad de humo que desprende el cigarro y no necesariamente de cada calada, aunque también es respetable, sino el cigarro en sí cuando lo coloco en el cenicero desprende mucho humo. Siendo que somos cinco personas fumando el mismo cigarro, estoy obligado a levantarme y dar una vuelta con él.

La experiencia no ha sido la mejor, aunque visualmente el Elegidos parece comportarse muy bien. En efecto, la quemada, aunque ligeramente desviada no ha requerido retoques y la humareda del cigarro cuando está descansando es increíble, y aunque es también una cantidad considerable de humo la que pasa por boca en cada calada, curiosamente los sabores no son tan abundantes. En un tabaco de tripa corta no puedes esperar evolución de los sabores, pues hay de todo en cada tercio y es exactamente eso lo que estoy sintiendo. Los sabores son los mismos de madera, con esos toques acaramelados que tiene en ocasiones, pero por lo general es un habano con sabores medios y una fortaleza media-baja, bien construido pero sin mucho más que aportar. Lo que no hace la experiencia tan buena es que hay momentos que se siente que el cigarro podría dar mucho más por la gran cantidad de humo, pero simplemente no lo hace.

La quemada y los sabores siguen siendo adecuados y no me han dado problemas, salvo que la gran cantidad de humo lo que hace es que se me seque un poco la garganta y esa no es una propiedad agradable de la experiencia. La madera sigue siendo tostada y acaramelada, mientras que el retrogusto sigue siendo ligeramente picante, pero hay muy poco en el Elegidos que me haga pensar que es una fumada que pueda mejorar con el tiempo, pues siendo de tripa corta no lo consideraría un habano para conservar largo tiempo. Me toma un poco más de una hora fumar el Elegidos hasta el final, que llegó un poco después de quitarle la anilla, pues me di cuenta que no estaba disfrutando de la experiencia y el habano no iba a mejorar, así que mejor dejarlo hasta ahí.

Pero sí debo decir que el Elegidos comenzó bien y generó buenas expectativas, principalmente porque esperaba algo de evolución o de cambios, que si bien es irrealista que los haya en un cigarro de tripa corta, muchas veces los sabores son agradables y no me importa seguirlo fumando sin cambios, si lo estoy disfrutando. Pero la gran cantidad de humo que produce el Elegidos junto con la poca cantidad de sabores hacen que la fumada sea más un concurso de soltar humo y que sea ese el tema de conversación. Dicho eso, hay otros habanos de tripa corta que he disfrutado más y este no es uno que compraría, sobre todo porque su precio es ligeramente mayor que esos otros. También pasa que por su suavidad, no es algo que puedes combinar con un destilado y encontrar matices distintos.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: La Flor de Cano
Modelo: Elegidos
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Lirios (Robusto)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $8,00
Puntuación: 77

Ron: Santa Teresa – Bicentenario AJ Vollmer

En el año 1986, 10 años antes de que la hacienda Santa Teresa cumpliera 200 años, la marca decidió lanzar al mercado un ron que celebrara una década antes ese bicentenario que venía en camino. Lo hicieron con un ron que, aunque compartía botella con el Selecto de esa época, tenía etiquetas y un contenido completamente distinto.

A diferencia del Bicentenario Ultra Añejo que fue lanzado hace unos meses en Venezuela, esta edición original del Bicentenario asegura tener en su mezcla rones que alcanzan los 80 años de edad en barricas de roble blanco americano. El actual asegura tener esa misma edad pero en otro tipo de barricas. Pero este Bicentenario AJ Vollmer sí asegura tener mezclas de hasta 80 años junto con un ron base de 15 años, aunque no menciona nada de reposo y mezclado.

Más allá de eso, la verdad es que la marca en ese momento era todavía más oculta que hoy en día para compartir información sobre el contenido de la botella. Lo que sé es que tiene 40% de alcohol y que hoy en día alcanza los $300 en subastas nacionales y mucho más en las de afuera. No obstante, fue producido continuamente hasta hace unos 8 años, por lo que no todas las botellas son de 1986.

Un punto importante aquí es que muchas personas asumen que se trata de un ron de solera, pero en ningún lugar de la botella dice que lo sea. El primer ron de solera de la marca fue el 1796 y hasta el momento de esta publicación es el único en Venezuela que lo es.

En nariz es muy interesante y llamativo. Esta es como la tercera vez que lo pruebo y en ocasiones anteriores no le había prestado mucha atención, quizá porque pensaba que era Selecto con una pegatina nueva. Tiene aromas cítricos, de madera, cáscara de naranja y piña, y unos toques más suaves de pasas y ciruelas. Me llama la atención que no se siente como un ron muy complejo y quizá por eso no me había llamado la atención anteriormente.

Sorprende por lo franco que es; no es agresivo y con tanto tiempo en barricas no debería serlo, pero los sabores son precisamente suaves y secos. Tiene sabores de vainilla, cáscara de naranja, arándanos, pulpa de naranja, algo de piña y en general sabores bastante suaves, aunque muy agradables. El retrogusto es de azúcar morena, pasas y roble.

Pero en medio de todo, el Bicentenario «viejo» me gusta más que el nuevo, aunque el nuevo es más «redondo». La diferencia principal es que lo que hace «redondo» al nuevo es que es más dulce y eso lo hace más agradable al paladar, mientras que el viejo es más seco y menos apacible, como que el nuevo es para todo el que lo quiera probar y el viejo es para tomadores de ron experimentados.

En ambas instancias me parece que al ron le falta alcohol, como si estuviera muy apacible y le falta esa chispa y ese carácter vivaz que le podría aportar una mayor concentración alcohólica. Dicho eso, no me parece que ninguno de los dos sean rones de más de $300, pero eso ya es un tema de qué representa para ti ese dinero.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hacienda Santa Teresa
Nombre del Ron: Bicentenario AJ Vollmer
Marca: Santa Teresa
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 15 a 80 años*
Precio: $350
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 88

*según la marca

Diesel – Fool’s Errand (Perfecto)

Este Fool’s Errand de nombre tan curioso, incluso con vitola curiosa llamada Simple Fool, que se vende como el segundo cigarro de una trilogía de ediciones limitadas creadas por Justin Andrews de Diesel, junto con AJ Fernandez. El blend de este cigarro lleva una capa Sumatra ecuatoriana sobre capote y tripa de Habano nicaragüense. Se trata de un perfecto con medidas 5 x 58 y un nombre inspirado en un jugo de computadora de los años 80. Llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler, aunque realmente no recuerdo en qué mes fue. Pero con este parece una serie más de ediciones limitadas, de las cuales la marca está haciendo muy a menudo y en el caso de los Sunday Gravy creo que funcionó bastante bien, así que ahora me quedará probar con este.

El Simple Fool tiene una capa realmente oscura, que confieso que me sorprendió un poco cuando leí que era Sumatra, porque más bien parece Habano oscuro o algo en ese estilo, especialmente porque últimamente parece una de las preferidas de AJ Fernandez. Los aromas en la capa son sumamente especiados, muy hacia notas dulces y especias como anís, canela y nuez moscada, pero en el pie hay notas de chocolate blanco y madera mojada. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente algo apretada, pero con notas abundantes de chocolate, de ese que es mezclado y tiene pimienta y vainilla, con algo de canela también. El tiro apretado puede ser por la forma del cigarro, pero espero encenderlo para ver si mejora.

En cuanto al tamaño, confieso que no soy un gran fan de las dimensiones el Simple Fool. Me gustan los cigarros de 5 pulgadas y me gustan los cepos de 58 cuando van con un cigarro de 4 o 5 pulgadas, pero en perfecto/figurado no es lo que más me convence. Por lo mismo, este Diesel comienza muy apretado y es muy difícil mantener una quemada uniforme, así que hay que tenerlo muy vigilado, pero una vez que enciende bien y de manera total, la quemada se va abriendo y el tiro mejora. No mejora mucho, en realidad, pero permite apreciar sabores muy agradables a chocolate con leche, pero combinado con pimienta y canela, con un retrogusto que incluye pimienta dulce y café. Esos son los sabores durante la primera mitad, que es como dividí el cigarro porque entre las puntas figuradas y lo apretado del cigarro, lo dividí en dos y no en tres. La ceniza está muy bien compactada y se ve muy bonita y muy blanca, con un humo que es de una densidad respetable, pero no abundante gracias al tiro medio apretado que tiene. Fortaleza media, con una intensidad media-baja.

En la segunda mitad del Simple Fool los sabores son sorprendentemente menos intensos y la fortaleza es menos notable, también porque los sabores de café y pimienta del retrogusto se sienten mucho menos, o quizá es porque los sabores de chocolate que estaban presentes en el paladar únicamente, ahora se desplazan también hacia el retrogusto. Cabe destacar que es solamente el chocolate el que se siente en el retrogusto, pero en el paladar hay pimienta y especias como canela, vainilla y una sensación dulce. Sí se hace un poco más fuerte, pero no es más intenso sino más suave, lo cual no esperaba en lo absoluto, especialmente porque la gran mayoría de productos de Diesel tienden a ser fuertes hacia el final. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Simple Fool hasta el final, al que llegue de manera casi inesperada, pues durante gran parte de la fumada esperaba que fuesen 3 tercios, pero en realidad hubo pocos cambios y eso me llevó a pensar en él como dos mitades.

Al final el mayor problema para mí con el Fool’s Errand / Simple Fool, más allá de la dificultad de identificarlo, es un tema de consistencia. Tiene sabores agradables, tiene una fortaleza baja y atípica para la marca, pero todas sus diferencias y sus similitudes con la marca no lo hacen un cigarro que me llame la atención probar nuevamente o buscar con mayor ímpetu. No se trata de un tema de que es limitado o que sea caro, aunque el costo siempre es importante, pero experiencias como las del Sunday Gravy me gustaron mucho y son igualmente limitadas. Sin duda una gran parte de lo bueno y malo de esta experiencia es el tiro y ese estuvo deficiente toda la fumada, pero en términos generales fue una fumada buena, pero no extraordinaria.

Ficha Técnica:
Fabricante: AJ Fernandez
Marca: Diesel
Modelo: Fool’s Errand
Dimensiones: 5 x 58
Tamaño: Simple Fool (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $10,00
Puntuación: 85