Vivimos una época en la que casi cualquier artista o personalidad famosa tiene una línea o una marca de tabacos, destilados, perfumes o cualquier marca comercial. Levanta una piedra y aparecen tres artistas dispuestos a ponerle su nombre a cualquier producto, aunque hay artistas que adoptan posiciones más protagónicas en los productos que patrocinan, pero no siempre es el caso. Para este cigarro se trata de una colaboración entre Blackened Whiskey, un bourbon que es creado entre James Hetfield, el cantante y guitarrista de la banda Metallica, junto con Dave Pickerell, quien fuera master blender de Maker’s Mark, aunque para el momento de creación de este cigarro ya había muerto y fue Rob Dietrich quien lo suplantó en el whiskey. Para este cigarro, la marca Blackened colaboró nuevamente con James Hetfield y con Drew Estate para producir un cigarro con el mismo nombre del whiskey.

El cigarro que tengo conmigo pertenece a un batch de pre-lanzamiento realizado por la marca y que estuvo disponible en un evento que llama Barnsmoker, y fue un obsequio de un amigo que está muy metido en el tema de la marca. El nombre del cigarro, al igual que el del whiskey, Blackened, es el nombre de una canción de Metallica que aparece en su disco …And Justice For All, de 1988. En el caso del whiskey, hace juego con el hecho que las barricas en donde es añejado son bastante quemadas y oscuras, pues la palabra quiere decir «ennegrecido». En el caso del tabaco hace juego con que la capa es muy oscura. En efecto, es considerablemente oscura y se trata de un cigarro que, aunque es un robusto 5 x 50, se siente denso y pesado. Tiene aromas a frutas oscuras, tipo ciruela, también chocolate y toques de madera y pimienta negra, mientras que la calada en frío aporta aromas de chocolate dulce y notas saladas.

Para alguien que fue fanático de Metallica durante muchos años, el Blackened M81 me recuerda mucho a los discos más recientes de la banda, siendo muy duro pero con muy poco adicional. El sabor principal es de pimienta, con retrogusto de pimienta y matices de pimienta. Básicamente es demasiado picante y eso es algo que no digo regularmente de otros tabacos, exceptuando quizá el Sancho Panza Extra Fuerte que fumé hace poco, pero la realidad es que el cigarro es fuerte por el sabor de pimienta y no aporta mucho más. El retrogusto es una cantidad incómoda de pimienta, lo que me lleva a no probarlo mucho por ese método. Hacia el final del primer tercio hay ligeros sabores de maní, pero más allá de eso el primer tercio es básicamente pimienta pura. En lo más positivo puedo decir que quema muy bien y sostiene la ceniza cómodamente, al punto que nada me hace pensar que se me va a venir encima, pero igual la dejo caer al finalizar este segmento. La fortaleza es alta, con una intensidad alta, aunque de un solo sabor.

En el segundo tercio no hay una gran cantidad de cambios, pues el Blackened M81 sigue siendo un cigarro que se apoya mucho en una cantidad incómoda de pimienta, mientras que no aporta mucho en otros sabores. Sin embargo, no es solo pimienta en este tercio, sino que también hay una sensación como de corteza de carne a la parrilla, pero es una carne que hicieron y se les pasó la mano de pimienta. Así que hay sabores adicionales, pero todos son dominados e influenciados por el sabor de pimienta, mientras que en el retrogusto hay una ligera sensación de cáscara de naranja, aunque no es algo que siento mucho precisamente por esa fortaleza que desprende en cada calada. La construcción ha estado perfecta y no ha requerido ningún retoque, y desprende humo abundante en cada calada. ¨Pero, aunque la fortaleza es algo sencillamente abrumador y me encuentro tomando más agua de lo que normalmente tomo con cada cata, no es algo que me esté mareando ni que me haga querer dejar de fumar el cigarro.

No hay cambios en el último tercio, salvo que en términos generales la primera mitad fue muchísimo más fuerte que la segunda; no quiero decir que la segunda mitad haya sido suave, pero en comparación con la primera, al menos en ella encontré la intención de fumar este cigarro hasta el final. Me tomó una hora y 20 minutos llegarlo hasta el último punto de fumada y una vez ahí descubrí que lo hubiese podido haber dejado a un lado comenzando el último tramo y mi impresión sería la misma. Los sabores en este tercio se sienten más, pero no dejan de ser sutiles, quizá porque la pimienta los domina. En términos generales es como buscar sabores distintos en una piscina de pimienta.
A riesgo de sonar como un anciano, pero más por no querer que pienses que le tengo idea a Metallica y que por eso estaba predispuesto a que el cigarro no me gustaría, Metallica fue mi introducción al heavy metal. Mi primer disco de vinil fue de Metallica (the 5.98 E.P. Garage Days Re-revisited) y mi primer CD también fue de Metallica (…And Justice For All), y durante varios años era prácticamente lo único que escuchaba, al punto que hoy en día Master of Puppets me parece su mejor trabajo (aunque Justice está cerca). Pero después del disco negro (inclusive con ese disco) me pareció que se comercializaron demasiado y les perdí el gusto. El hecho que este cigarro se llamase Blackened despertó en mí ese fanatismo y escuché el disco mientras lo fumaba. Pero más allá de la colaboración de una celebridad y el fanatismo, Blackened M81 es un cigarro que carece de sabores más allá de la pimienta, aparentemente hecho para celebrar ese «ruido» que mucha gente caracteriza al heavy metal, especialmente cuando no son fanáticos del género y menos de la banda. Pero a quienes nos gusta esta música, podemos encontrar sutilezas y matices y sub-géneros muy agradables y no tan ruidosos. Es una lástima que el Blackened M81 no ilustre esa belleza del heavy metal sino simplemente el ruido y la agresión.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate
Marca: Drew Estate
Modelo: Blackened M81
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: Nicaragua, USA (Pennsylvania Green River One Sucker)
Precio: $9,50
Puntuación: 77















