Caldwell – Yellow Cake (Robusto)

Hace aproximadamente una década que Caldwell decidió crear este cigarro llamado Yellow Cake (torta amarilla), pero siempre fue un cigarro para eventos especiales de la marca. Desde hace unos meses está disponible en versiones muy limitadas, en algunas páginas, porque sin duda el secretismo y la expectativa le ganó a la necesidad de mantenerlo tan exclusivo. Pero siempre ha sido un producto limitado, aunque las hojas que contiene puedan parecer «sobrantes. El hecho es que la capa del Yellow Cake es Corojo dominicana, proveniente del Long Live the King, mientras que la tripa es hecha con las mismas hojas Corojo del Eastern Standard y el The King is Dead. La marca promete que el resultado es una fumada de fortaleza baja, pero de intensidad media-alta. Llegué a ellos después de hacer una pequeña compra en Cigar Federation, en donde me los ofrecieron por un buen precio por el 5-pack.

El hecho que la capa es la misma usada por otro producto de la marca que se vende a un precio mayor, me hace pensar que esta hoja fue rechazada por control de calidad, aunque no se ve especialmente accidentada, imperfecta ni problemática, pero sí tiene varias venas. No debería sorprender que los aromas son como de ingredientes de torta, incluyendo mantequilla, vainilla, canela y azúcar morena. La calada en frío tiene aromas que van hacia el ácido y no necesariamente de cítrico, sino más como una sensación agria, con algo de vainilla y no mucho más. El tiro se siente ligeramente apretado, pero espero que durante la fumada mejore. Es el tercero del 5-pack que me voy a fumar.

Esas notas agrias que sentí en la calada en frío definitivamente son parte esencial del Yellow Cake una vez encendido. No es realmente agradable, pero solo espero que a lo largo del cigarro evolucionen a algo mejor. Los sabores son herbáceos y de pan tostado, con algunas notas suaves de pimienta y dulce. Esa nota agria se termina de definir como masa de pan, lo que los americanos llaman sourdough y que, efectivamente, se trata de un pan con una nota alta de la acidez, que resulta muy bueno cuando comes un sandwich de pastrami, por ejemplo, pero en sí no se siente tan bien solo. Hay también sabores de madera, principalmente en el retrogusto junto con la pimienta, pero no diría que son de alta intensidad, o al menos ninguno puede contra la imponencia de la sensación agria. La intensidad general de los sabores es media, con una fortaleza media-baja, una quemada perfecta y un humo decente.

La quemada en el segundo tercio sigue siendo ejemplar, y para ser honesto es lo que más me ha gustado del Yellow Cake. Los sabores agrios siguen llevando la delantera y esto hace que el hecho que el humo esté denso no sea lo mejor, pues efectivamente, a mayor densidad del humo, más intensidad en los sabores y éstos no son agradables. Hay notas adicionales que salvan la experiencia, incluyendo canela, pan, grama y madera, con un retrogusto de pimienta y madera. Intensidad media, con fortaleza media esta vez, humo abundante y realmente muy bien construido, aunque el tiro es algo más apretado de lo que me gusta.

Si alguna vez han probado mantequilla rancia, que tiene unas notas ácidas producto del vencimiento de la parte láctea, ese es exactamente el sabor que tiene el Yellow Cake en el último tercio, donde esos sabores agrios adquieren la propiedad cremosa de la vainilla y sigue siendo éste el sabor principal. La quemada no me da muchos problemas en términos de cuán recta es, aunque sí hay momentos en que tengo que avivarla con un retoque del encendedor, pero en términos generales se comporta bien. Me toma una hora y 10 minutos fumar el Yellow Cake, pero la verdad es que cuando lo dejé aún le quedaban unos 10 minutos más, pero los sabores se habían hecho más agrios y la experiencia no me hizo querer sacar esas últimas caladas del cigarro.

Aunque en la anilla del Yellow Cake aparece un cupcake, en mi mente una torta amarilla es simplemente torta y amarilla, sin crema por encima ni nada adicional. Algo como esto. Pero la experiencia fumando era más como si fumara el color amarillo que como si fumara algo con sabores de torta y creo que eso fue solo parte de lo que hizo que esta experiencia no fuese tan positiva. Me quedan uno o dos de este cigarro en el humidor, pero la verdad es que los otros dos que he fumado han sido muy similares, que si bien tienen una construcción soberbia, los sabores no son tan agradables como quisiera y eso realmente no ayuda a la experiencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera William Ventura
Marca: Caldwell
Modelo: Yellow Cake
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Corojo)
Capote: N/D
Tripa: República Dominicana (Corojo)
Precio: $5,00
Puntuación: 73

Ron: Clément VO

Hace unos meses me escribió un amigo que comercializa licores, mencionando que tenía un ron que no sabía cómo vender ni a quién venderlo, y si yo sabía de alguien a quien le pudiera interesar. Seguidamente me envió una foto de la botella y me dijo lo que sabía del ron y lo que quería por ella. El precio me pareció bastante bueno, pues al final se trata de un litro de ron agrícola y eso no se consigue fácilmente, al menos no en Venezuela.

Efectivamente, se trata de un ron Clément, de Martinica. Dado que mi experiencia con la marca ha sido bastante positiva, eso lo puse como un punto adicional que justificara su adquisición. En realidad no estaba cara en $35, especialmente si tenemos en cuenta que hace unos años conseguía la de Clément Select Barrel en $33.

Luego de investigar un poco descubrí que este VO tiene hasta 3 años de añejamiento, mientras que el Select Barrel (que me gusta mucho) tiene de 18 a 24 meses. El añejado de los rones agrícolas es distinto al de los rones de melaza, por lo que un tiempo de 3 años es extenso, aunque alcanzan más edad, a un precio mucho mayor, claro.

El Clément Rhum Vieux Agricole VO se trata de un ron de jugo de caña, destilado por columnas y añejado en una combinación de barricas ex-bourbon y de limusín francés, que suele ser ex-cognac, pero no siempre es el caso y la marca no lo especifica. Este añejamiento es de al menos 3 años, según la marca, pero dudo que alcance mucho más, y finalmente es embotellado a 40% de alcohol, sin aditivos.

Los aromas en nariz son abundantes de manzana, especialmente esa manzana que está entre roja y amarilla, pero también incluye otras frutas como pera, higos, cerezas, mango, mamón y notas de jengibre y banana verde.

En boca es sumamente frutal, al igual que en nariz, con sabores que incluyen manzana roja, mermelada de durazno, jugo de mango piña. El retrogusto es especiado, con notas de nuez moscada y pimienta de guayabita. Sin embargo, la permanencia es muy corta y eso le quita algo a la habilidad de sentir sabores luego de pasarlo por boca.

El Clément VO es un ron muy sabroso, que efectivamente no debe ser fácil de vender, especialmente a un público que no conozca el ron agrícola. Dicho eso, como ron agrícola funciona muy bien, pero si no lo conoces, puede que este ron no te guste. El Select Barrel es más amigable y amplio, a mi parecer. Quizá el problema del VO es que no es muy complejo y ante los sabores de tantas frutas y tan poca influencia de madera, puede no sentirse como un ron.

Ficha Técnica:
Fabricante: Rhum Clément
Nombre del Ron: VO
Marca: Clément
Origen: Martinica
Materia prima: Jugo de caña
Edad: hasta 3 años
Precio: $35
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 87

H. Upmann – Sir Winston

Uno de los pocos Churchill cubanos que existen en el vitolario actual de Habanos SA es el Sir Winston, de H. Upmann. Pareciera mentira que siendo una vitola tan famosa entre los habanos y viendo como la tendencia del mercado mundial está regresando a estos formatos, que existan tan pocos hoy en día. Aunque la vitola es conocida como Julieta No. 2, cuenta la leyenda que Winston Churchill fumaba tantos de ellos que es un gran tributo que hoy en día sea conocida por la persona que los hizo más famosos. No podía ser de otra manera que el Sir Winston además de ser un Churchill y con medidas de 7 x 47, promete una fumada larga y siendo Upmann una de mis marcas preferidas de todo el vitolario, espero que sea también placentera.

Entre que la cámara nocturna tiende a destacar bastante los defectos de las capas, o mejor dicho le da más contraste a la imagen y con las distintas imperfecciones y «montañas» que hay sobre el cigarro, el Sir Winston se ve como un cigarro con varios detalles, pero en mis manos se ve de un color bastante uniforme, aunque ciertamente no es liso. No se sienten puntos suaves a lo largo, pero hacia el centro del cigarro hay una sección algo más dura que el resto. Pero al menos cuando lo pico se siente que el aire fluye muy bien por el cigarro y en su capa tiene aromas a cuero viejo, avellanas y miel. En el pie se sienten aromas similares, con una mayor participación del cuero y un añadido de madera. La calada en frío presenta aromas a mazapán, notas ligeramente florales y madera.

Sin culpa pero con muchas ganas, la primera calada del Sir Winston la hice especialmente larga y desde ese primer momento me cautiva con notas más fuertes de lo que imaginaría pero un humo frío que se siente particularmente bien en el paladar. El humo es abundante y denso, con notas abundantes de nueces cremosas, con esa sensación que se queda en el paladar durante un largo tiempo después de haber soltado el humo. Luego hay sabores de madera, que aunque no llevan la misma intensidad de las nueces, están muy presentes en la calada y un toque picante en el retrogusto, pero nada que me aleje de hacerlo otra vez. A lo largo del tercio también hay notas de café, igualmente cremosas pero nada más en términos de sabores. La intensidad es media-alta y la fortaleza es media-baja, algo que espero de un cigarro de estas dimensiones pero que igualmente agradezco mucho, con una ceniza que se sostiene muy bien y una construcción que parece ideal.

En el segundo tercio el Sir Winston se comporta de maravilla, pero sí debo destacar algunas cosas y no todas son positivas. Esa sección que sentía con una dureza particular en frío hacia la mitad del cigarro parece tener una gran influencia en la fumada cuando estoy a punto de quemarlo, pues el tiro, que se había comportado de maravilla durante el primer tercio, parece llegar a un punto donde se tranca un poco. No importa cuántos masajes le haga, aunque no quiero exagerarlo, pero no parece que tengan efecto. Esto ha hecho que la quemada no sea tan buena y haya requerido un par de retoques a fin de avivar el fuego, pues pareciera que no quema muy bien y el humo no pasa como debería. En resumidas cuentas, para las caladas que le estoy dando, aunque la llama se aviva, no es mucho el humo que estoy soltando ni son tantos los sabores que estoy recibiendo. Esto parece solventarse cuando supero el punto medio del Sir Winston, pero para ese momento el cigarro está muy caliente y tengo que dejarlo a un lado a que se enfríe. Más allá de la quemada y las consecuencias de la temperatura, los sabores se han mantenido muy decentes, con una mayor participación de la parte picante (sin duda a consecuencia de la quemada), pero esto parece complementar esos sabores de nueces y café, pero son menos cremosos. También hay sabores de madera, que comienzan a ser más participativos luego del ecuador del cigarro. La intensidad sigue siendo media-alta, con una fortaleza media-alta también, pero que espero se reduzca un poco luego del tropiezo.

En el último tercio el Sir Winston se suaviza un poco, pero era una suavizada necesaria, especialmente después de los problemas que la quemada me había dado y que habían aumentado la temperatura del cigarro y comprometido la comodidad. La quemada mejora, aunque el anillo de combustión no es especialmente recto. Los sabores siguen siendo muy parecidos y esa nota cremosa que había apreciado en el primer tercio regresa, con un orden de intensidad que viene liderado por las nueces y seguido de café, pero no con mucho más. La sensación picante es mucho menor que en el tercio anterior y en la mayoría de las instancias, el último tercio tiene todo lo bueno que tenía el primero. El sabor de madera se traslada al retrogusto, donde es acompañado de esa ligera nota picante y es ella la que lleva la fortaleza del Sir Winston al punto medio, con una intensidad que se mantiene en media-alta. Me toma dos horas y 25 minutos fumar el Sir Winston hasta el último punto, donde ya me quemaba los dedos, pero nunca se deformó.

El Sir Winston me impresionó, incluso más de lo que esperaba. Si bien este año me he vuelto a encariñar con los habanos y H. Upmann es una de esas marcas que nunca me ha defraudado y siempre me ha dejado contento, confieso que a la mitad del Sir Winston comencé a dudar de todo lo anterior. Pero mantuve la fumada, porque al menos el humo seguía corriendo y no fue un tema de que la fumada fue imposible. Solo requería una pausa, como un intermedio. Dicho eso, no planeo pausar mis pruebas de habanos e incluso de este Sir Winston planeo tener un par más en el humidor para mantener durante un buen tiempo. Pero como estaba, ya la fumada fue muy placentera y es algo que voy a recomendar, especialmente para quienes no han probado un Churchill últimamente y piensan que es solo Romeo y Julieta que los tiene. Sin duda puedo decir que es mi Churchill preferido, aunque el (Cohiba) Espléndidos no lo he probado aún.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: H. Upmann
Modelo: Sir Winston
Dimensiones: 7 x 47
Tamaño: Julieta No. 2 (Churchill)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $35,00
Puntuación: 91

Whisky: Nikka Miyagikyo 10 Year

El whisky japonés no es uno del que tenga amplias referencias. En realidad no es uno que me haya gustado mucho o quizá es que no he probado tantos. Una vista rápida por el blog me revela que he probado cinco en total, incluyendo uno de esta misma marca, pero en términos generales el sabor del whisky japonés no es uno que tengo registrado en la memoria gustativa.

Quizá por su suavidad tiendo a relacionarlo con otros orígenes, pero en mis estudios de destilados he visto muchas referencias hacia el whisky de este país, así que cuando se me presentó la oportunidad de adquirir este Miyagikyo a un precio absurdo, no lo dudé.

En realidad el whisky es de Nikka, pero es destilado en una destilería llamada Miyagikyo, que también produce whiskies para blends. Las leyes japonesas indican que el whisky debe ser destilado en Japón, usando agua japonesa y añejado un mínimo de 3 años. Bajo esta ley, el Nikka Whisky from the Barrel, por ejemplo, no puede ser catalogado como whisky japonés, pues contiene whisky escocés también.

Pero este se trata de un whisky con 10 años de añejamiento, sin mencionar el tipo de barricas que usa y es embotellado a 45% de alcohol.

Aunque la mayoría del whisky mundial es añejado en barricas ex-bourbon, los aromas de este Miyagikyo 10 Year se sienten algo más complejos y diferentes, por lo que podría pensar que también usan barricas del roble local, llamado Mizunara. Esta madera tiende a aportar aromas más florales que las de roble blanco americano o francés. Efectivamente, los aromas son a cebada, vainilla, caramelo salado, frutos secos como pasas y dátiles, mermelada de ciruelas, jabón floral, canela y cáscara de limón amarillo.

En boca se siente ligeramente dulce e incluso un toque ácido, con abundantes notas herbáceas y florales, incluyendo caramelo salado, vainilla, pasas, peras, té de hierbas, pimienta y menta. El retrogusto es agridulce, con toques de miel, agua de rosas y café.

Una de las razones por las que conseguí este whisky a un precio tan bajo (alrededor de $20) fue porque su dueño ya se había ido de Venezuela y fue un familiar quien estaba encargado de vender todo el alijo licorero. Entre todo lo que había, esto era lo que más me llamaba la atención, especialmente porque no estaba abierta.

Pero este Miyagikyo fue eliminado del mercado en 2015, cuando Nikka descontinuó toda la línea de la marca, dejando solo un producto que era un NAS. Esto sucedió en parte porque surgió la demanda de whisky japonés de precio más bajo y productos como este, con un precio que rondaba los $150, no eran tan vendidos. La consecuencia es la oleada de whiskies japoneses sin edad declarada que se ha visto en los últimos años. No estoy diciendo que no los valga, pero por ese precio podría comprar dos o tres botellas de un whisky de mayor edad y sabores más tradicionales escoceses.

Ficha Técnica:
Fabricante: Miyagikyo Distilling
Nombre del Whisky: Miyagikyo 10 Year
Marca: Nikka
Origen: Japón
Edad: 10 años
Precio: $150
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 85

All Saints – Saint Francis (Robusto)

Para la inmensa mayoría de los fumadores y medianamente conocedores del tabaco, el nombre Micky Pegg puede no significar mucho. Pero su historia y relación con el tabaco es curiosa. Hace más de 20 años Pegg era un pasante en el congreso de Estados Unidos y un día el congresista al que representaba lo mandó a una tienda de tabacos a comprarle algo. Pegg fue cautivado inmediatamente por el mundo del tabaco y pronto renunció a su pasantía y entró a trabajar en la tienda, que mantuvo hasta ser vendedor de las marcas de CAO, Davidoff y Felipe Gregorio. Incluso fue VP de ventas para CAO, hasta que ésta fue adquirida por General Cigar Co. A raíz de ello salió de la industria, pero como tanta gente trata de hacerlo y siempre regresa, en 2019, junto con dos amigos creó la marca All Saints, con productos hechos por la Tabacalera Villa Cuba de Rocky Patel (conocida como Tavicusa). En 2021 lanzó su segunda línea, llamada Saint Francis, por uno de los santos católicos más famosos de la historia: San Francisco de Asís, que es el santo de los animales y la ecología, así como el patrón de los santos italianos.

La línea Saint Francis está disponible en 4 vitolas y llevan una capa habanos oscuro ecuatoriana, sobre capote y tripa nicaragüenses, también fabricados por Tavicusa, en Nicaragua. Precisamente, el cigarro es notablemente oscuro y la anilla hace buen juego con ese color y tiene aromas a establo, bosta, chocolate y galletas danesas. Esas galletas destacan aún más en la tripa, pero también incluye pan recién salido del horno y cartón. La calada en frío es algo apretada y eso es algo inesperado, pues su origen y el estilo de la fábrica no es así, pero tiene aromas a chocolate, establo, avellanas y una cierta nota ácida como de fruta fermentada.

El sabor de establo es el principal desde la primera calada, y con la participación que tuvo en frío, no me sorprende. Lo que sí me sorprende es la ausencia de notas picantes, incluso en el retrogusto. Los sabores que más se sienten son el de establo, por supuesto, pero también cuero, notas minerales y una cierta nota dulce sin descripción. Luego de unos minutos también aparecen sabores a tierra húmeda, que llegan a nivelarse con los de establo, y le siguen notas adicionales a galletas, pimienta y una sensación cremosa inconsistente. El retrogusto tiene notas cítricas y una pimienta aromática, sin ser especialmente picante, al menos no en nariz. Fortaleza e intensidad son media-altas, pero la construcción no es la mejor, aunque no hay una falta de sabores, sí se siente un tanto más apretado de lo que me gusta y esto parece afectar la combustión, pues si no le doy caladas regulares, se «duerme» el fuego.

En el segundo tercio hay algunos cambios que destacar. El primero es que todas las condiciones visuales de quemada parecen ser perfectas: quema bien, el anillo de combustión es recto, el humo es abundante. Detrás de las apariencias, el tiro sigue siendo algo apretado, pero ante tantos indicativos de calidad, termino por pensar que el tiro debe ser así para funcionar. El sabor de establo se coloca de segundo lugar, tras la tierra húmeda y seguido de maíz tostado, orégano, pan tostado y cuero, con un retrogusto que destaca el café quemado y el pan tostado. Sí requiere uno que otro retoque, sobre todo si lo dejo más de un minuto tranquilo, pero por lo general se comporta de maravilla, con fortaleza e intensidad similares a las del tercio anterior, situándose ambas en media-alta.

En el último tercio los sabores son algo más secos, especialmente ese sabor de tierra, que ya no es húmeda sino más bien… pues seca. Le siguen sabores de cuero, maíz tostado, mostaza y notas cítricas suaves, tanto en el paladar como el retrogusto, donde también hay pimienta y nueces. La intensidad llega a alta, mientras que la fortaleza está en media-alta, pero finalmente el tema del tiro prueba que era un tema y el Saint Francis se apaga un par de veces en este tercio, independiente del número de caladas que le dé para mantener el fuego vivo. Luego de una hora y 45 minutos, dejo al Saint Francis en el cenicero, donde se apaga rápidamente.

La inmensa variedad de sabores y complejidad moderada del Saint Francis de verdad que impresionan desde la primera calada, pero el tiro apretado, aunque sea así como la fábrica o el master blender lo diseñaron, pues no me gustó tanto. Al final la experiencia vale muchísimo a la hora de evaluar un cigarro y si ésta no es placentera, especialmente por la atención que requiere y la necesidad de darle retoques o reencenderlo, pues simplemente no puede calificarse como algo muy positivo. Son sabores distintos en gran parte y la combinación de ellos sobre el paladar lleva a pasar un rato considerable apreciándolos entre caladas, pero es fastidioso que cuando identificas y marcas los sabores, tener que darle un retoque o varias caladas seguidas para avivar el fuego.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tavicusa
Marca: All Saints
Modelo: Saint Francis
Dimensiones: 5½ x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 86

Caldwell – Girls Guns Gold (Igor)

En 2022 la gente de Caldwell decidió lanzar el primer cigarro de una serie que llama Crafted & Curated, siendo este llamado Girls Guns Gold que, al igual que muchos productos de la marca, viene llamado por alguna referencia musical. En este caso se trata del nombre de una canción, pero en orden distinto. El cigarro existe solamente en vitola lancero de 7 1/4 por 38 con una capa Connecticut ecuatoriana, sobre capote Sumatra que no especifica origen y tripa de Nicaragua y República Dominicana. La serie Crafted & Curated no responde a ningún estilo per se, sino que más bien se trata de productos que no están relacionados con el resto de los de la marca. Si los quieres ver como algo al estilo de Lost & Found, que también es de Caldwell, podrías estar en lo cierto, aunque estos se venden bajo el paraguas de la marca. En efecto, el mismo Robert Caldwell mencionó que este cigarro sale de las quejas de muchas personas sobre la atención que Caldwell le dedicaba a Lost & Found, así que hizo algo al estilo de L&F pero bajo el nombre de Caldwell.

La capa Connecticut que cubre al Girls Guns Gold se nota ligeramente más oscura que la mayoría de las capas de este origen, pero ese color no es consistente y tiene algunas partes más claras, otras más verdes y otras más marrones, aunque no se le notan imperfecciones a lo largo. Lo que sí tiene que podríamos llamar imperfección son aromas que me recuerdan a fermento o con una cierta acidez a lo largo de la capa, aunque también incluye madera y frutos rojos como frambuesa. En el pie esas notas de frutos rojos se sienten más fuertes, junto con notas florales y cuero. La calada en frío es ligeramente apretada, pero con aromas que me recuerdan menos a notas dulces, así como pan, cuero, notas florales y especiadas.

No sé si los sabores de este cigarro se deban particularmente a la capa y sus colores distintos, o si es un tema de liga, pero si bien hay sabores típicos del tabaco, como madera, cuero, tierra y notas minerales, también hay un sabor que me recuerda a la cáscara del limón amarillo. Para mediados del primer tercio el sabor principal es de madera, con algunas notas de tierra, mientras que el retrogusto es de merey (anacardo para el resto del mundo) y hacia el final del primer tercio le acompaña pimienta también. La intensidad es media-alta, mientras que la fortaleza es media-baja, muy bien construido y con una ceniza que es realmente impresionante para un lancero.

Aunque no puedo decir que la construcción ha empeorado después del primer tercio, la ceniza ciertamente no se mantiene más de un par de centímetros sobre el cigarro luego de la primera desprendida, lo que me lleva a más de un accidente con ella. Los sabores en el segundo tercio cambian un poco y son los de nueces los que predominan, mientras que el sabor de cuero se coloca firmemente en el segundo lugar. En el retrogusto se sienten esas tortas de arroz que la gente come cuando está a dieta, junto con pimienta que ya viene desde el tercio anterior. Es a partir del punto medio que el tiro se abre más y se siente más fluido el paso del aire, aunque la densidad del humo siempre ha estado perfecta. Intensidad está en el mismo punto, mientras que la fortaleza alcanza el punto medio, con un aro de combustión variable y la tendencia de la ceniza a caerse continuamente.

En el último tercio los sabores de tierra tienen una transición hacia notas más minerales y son éstas las que van ganando tracción en la lista de mayor intensidad del Girls Guns Gold, mientras que los sabores de nueces y madera se van situando en niveles secundarios. El retrogusto tiene un cambio interesante, aunque también extraño como lo fue al inicio, pues esos sabores de tortas de arroz se convierten en unos de pasta cruda, junto con cáscara de limón, cuero y pimienta. La intensidad de los sabores se coloca en alta, mientras que la fortaleza se mantiene en media, con una construcción muy buena, salvo un trozo de capa que se queda pegado a la anilla cuando lo desprendo, pero afortunadamente la quité poco antes que le llegara el fuego y ese desperfecto se quemó rápidamente. Al cabo de una hora y 50 minutos, el Girls Guns Gold llega a su fin.

En cierta manera el Girls Guns Gold viene siendo un producto de Lost & Found que, como dijo Caldwell, lo colocó bajo el manto de la marca principal. Creo que esto está acertado, especialmente dado que han sido tantos los productos lanzados desde Lost & Found que en lo personal dejé de comprar muchos de ellos por un tema de costos y la incertidumbre de su calidad. Un rápido paso por las reseñas que hice de todos ellos demostrará que no me impresionaron mucho. Pero, la mayoría de productos de Caldwell me ha gustado, así que habían más posibilidades de que probara este. Adicionalmente, el hecho que es fabricado en República Dominicana, como muchos de los cigarros de L&F me habría hecho dudar aún más la compra, pues la gran mayoría de cigarros de la marca que no me gustaron mucho venían de este país. La gran variedad de sabores en el Girls Guns Gold son valederos a la hora de evaluarlo, pero el contraste entre ellos hizo que los matices fuesen mínimos, pero entre tantos productos que tiene la marca, es difícil destacar a Girls Guns Gold como uno mucho mejor o no.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Maestro
Marca: Caldwell
Modelo: Girls Guns Gold
Dimensiones: 7¼ x 38
Tamaño: Igor (Lancero)
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: N/D (Sumatra)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $12,00
Puntuación: 87