Agave: Código 1530 Rosa Blanco

Cualquiera que sea medianamente asiduo al tequila habrá escuchado que existen distintas categorías de este destilado, al igual que del mezcal y del cocuy. Pero igualmente las describiré:

  • Blanco o Silver: directo del alambique (o la columna de destilación) a la botella
  • Reposado: entre 2 y 12 meses en barrica
  • Añejo: entre 1 y 3 años en barrica
  • Extra Añejo: más de 3 años en barrica

También existen otros experimentos, como el nuevo ‘cristalino’, que es simplemente tomar un tequila reposado o añejo o extra añejo y pasarlo por un filtro de carbón, que le eliminará todo el color que la barrica le puede haber aportado. Hay quienes ven esto como un aspecto negativo, porque es inevitable que en ese filtrado también se vayan aromas y sabores, lo que ha llevado a algunas marcas a sustituirlos con otros aditivos.

Pero Código 1530 intentó un nuevo experimento. Dado que existe una especie de vacío de dos meses entre el Blanco y el Reposado, han decidido tomar su tequila Blanco y dejarlo reposar en barricas de vino Cabernet durante un mes. Estas barricas son de roble blanco francés y provienen del valle de Napa, en California.

El hecho que este es un vino tinto, es parte de lo que le da a este tequila un color ligeramente rosado y por ello se llama Rosa. También pasa que el fondo de la botella es de vidrio rojo, lo que contribuye a que se vea más rosado aún. El tequila es embotellado a 40% de alcohol.

Dado que la copa no tiene fondo rosado, el líquido se ve mucho más claro cuando lo sirvo, pero sin duda que tiene un toque rojizo. En nariz se siente una buena cantidad de notas herbáceas y del mismo agave, ralladura de limón y pimienta negra. Pero también hay notas muy sutiles de frutos rojos.

En boca sorprende que la nota de vainilla es muy evidente, aunque no es algo que se sienta adulterado, sino parte de esa producción. Pero también hay un cáscara de limón y una ligera nota amarga, que no molesta, pero le da la sensación de que funciona mejor con una piedra de hielo. El retrogusto es aún más intenso en esa nota de cáscara de limón con el típico agave.

Sigo el consejo que (creo) me dio el tequila y le añado una piedra de hielo, lo cual enaltece esos sabores dulzones de la vainilla y elimina cualquier amargor, haciendo del Rosa Blanco una experiencia muy agradable, en cuyo aroma y retrogusto realmente destacan esos frutos rojos.

En lo personal no me considero un purista del tequila y su proceso. En un mundo donde el tequila ha seguido un proceso principalmente industrial, mientras que el mezcal ha seguido uno más artesanal y está ganando más adeptos, no es de extrañarse que el tequila apunte a experimentar un poco. En este caso, siento que la adición de las barricas de vino mejoró mucho la oferta y por eso tengo más ganas de probar el Añejo, que pasa 18 meses en esas mismas barricas. Pero el Rosa Blanco es una propuesta distinta y muy buena.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Varo
Nombre del Agave: Rosa Blanco
Marca: Código 1530
Origen: México
Materia prima: Agave azul
Edad: Un mes
Precio: $65
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 86

Eiroa – Jamastran (11/18)

Así como existe una gran cantidad de cigarros que reciben su nombre por donde son fabricados o por las hojas que contienen, como Nicaragua, Honduras, Estelí u Ometepe, era solo cuestión de tiempo que existiera un cigarro llamado Jamastran, aunque este de Eiroa no es el primero. Pero sí destaca en su información que todo el tabaco que contiene viene del valle de Jamastran, en Honduras. Se trata de una línea disponible en solamente dos vitolas, un robusto 5 x 50 y este perfecto llamado 11/18 que mide 6¼ pulgadas de largo por 52 de cepo en su sección más pequeña y 60 en la más grande. Curiosamente, el robusto está disponible en todas partes, mientras que el 11/18 solamente fue vendido a través de las tiendas autorizadas por TAA (Tobacconists’ Association of America). El cigarro fue un obsequio, por lo que asumiría que fue adquirido donde debe ser.

La TAA es un grupo relativamente pequeño de tiendas y fabricantes, que se reúnen para tratar de solventar las amenazas de la industria y enfrentarlas como una sola unidad. Tienen una convención anual y algunas de las marcas que participan crean productos o vitolas específicas para estas reuniones. En ocasiones anteriores he reseñado alguno que otro cigarro de esta convención, aunque el único que recuerdo inmediatamente fue el Tatuaje TAA. En cuanto a mis impresiones del cigarro, confieso que fue después de revisar y confirmar las vitolas en que está disponible el Jamastran que me di cuenta que tiene dimensiones distintas a las de un toro. La anilla troquelada y el envoltorio de papel realmente distraen en ese sentido, pero ya en mis manos pude confirmarlo mejor. La capa de este puro hondureño tiene aromas muy sutiles, que pueden ser causados porque el cigarro no viene en celofán, pero apenas si se aprecian notas de cuero, manzana y madera. Pero en el pie se aprecia una gran cantidad de aromas mucho más intensos, que incluyen mantequilla de maní, notas florales y almendras. En la calada en frío se sienten notas de frutos rojos y masa de pan, pero también hay una sensación como de fermento.

Los aromas del Jamastran son interesantes y diferentes desde las primeras caladas, donde incluyen pecans, almendras, cereza y tierra húmeda. Durante el primer tercio también aparecen sabores de nueces y cáscara de naranja, mientras que en el retrogusto hay notas aún más interesantes a galletas de soda, cáscara de limón, maní y melón, y el hecho que las notas de pimienta son escasas o inexistentes, hacen que pruebe los sabores del retrogusto regularmente y a lo largo del tercio me encuentro también con notas minerales que vienen de ese sabor a tierra en el retrogusto. La intensidad del Jamastran se coloca en media-alta, con una fortaleza media, pero que da indicios de ir aumentando. El anillo de combustión relativamente bien portado, al menos al punto de corregirse solo si hay cualquier imperfección y el humo es abundante en cada calada.

Apuntando a hacer la foto del segundo tercio para cuando estuviera más cerca de la mitad del cigarro, me distraje un poco y casi se me pasa. El segundo tercio es más dulce que el anterior, pero los sabores del paladar se reducen considerablemente y el Jamastran es mucho más interesante en el retrogusto. Hay notas tostadas en casi todos los sabores del paladar, que en este tercio solo incluyen notas de almendras y masa de pan, pero es más fuerte esa sensación fermentada. En el retrogusto me encuentro sal, cáscara de naranja, cáscara de limón y frambuesa. La intensidad es media, con una fortaleza similar, mientras que en términos de construcción se comporta idealmente.

Los sabores en el paladar de masa de pan y tierra húmeda dominan el último tercio, y aunque la intensidad de los sabores aumenta, también esa sensación de fermentación en cada calada. El retrogusto es de tierra húmeda y notas florales de lavanda, al igual que notas sutiles tostadas, como las que tenía el segundo tercio en el paladar. Los sabores del último tercio se concentran un poco más, pero esa concentración pareciera fortalecer algunos sabores y opacar otros, por lo que se siente un poco más fuerte pero menos complejo en los últimos momentos. No obstante, la construcción sigue siendo perfecta y no hay momento en que el Jamastran se caliente de más ni quiera dejarlo a un lado.

El Jamastran tiene muchas cosas que espero y admiro en una fumada, incluyendo una complejidad interesante, sabores diferentes, construcción perfecta y humo abundante. Cualquiera de estos por sí solos serían parte de una buena fumada, pero en el Jamastran pareciera que tanto a su favor logró que fuese muy fácil identificar algo en contra y es ese sabor a fermento que por un lado me hace pensar que al cigarro «le falta», como se dice de algunos. Porque ciertamente siento que ese tipo de sabor y sensación no pertenece en una fumada placentera, y pienso que con un tiempo más de humidor podría ser mejor. No obstante, 5 meses debería ser suficiente en términos de un cigarro hondureño, pero así como está es una gran fumada ya de por sí.

Ficha Técnica:
Fabricante: El Aladino
Marca: Eiroa
Modelo: Jamastran
Dimensiones: 6¼ x 52/60
Tamaño: 11/18 (Perfecto)
Origen: Honduras
Capa: Honduras
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $16,50
Puntuación: 91

Agave: Casa Dragones Blanco

He querido hacer esta reseña desde hace un tiempo, porque muy para mi sorpresa, es el tequila de mayor consumo en Robusto Bar, en donde paso gran parte de mi tiempo. Pero también me llama la atención porque es un producto de precio elevado, pero gran parte de sus consumidores no parecen conocer otros productos que se le equiparen, al menos en la misma categoría de tequilas sobre $100.

El hecho es que el precio de $100 y más suele estar reservado para tequilas con algo de añejamiento, así que ya de entrada es raro ver un tequila blanco con esta etiqueta. Los tequilas blancos suelen colocarse entre $40 y $60, los reposados más o menos en esa categoría también, pero llegando hasta $75, y los añejos comienzan en $60.

También me he dado cuenta que es un tequila que está ‘de moda’, habiendo sido mencionado por Oprah Winfrey como su preferido y por ende, algo que mucha gente ha buscado. Pero para ser un tequila destilado por columnas y embotellado a 40%, confieso que no me llama mucho la atención antes de abrir la botella.

Eso sí, la botella es inmaculada. Salvo algo de arrugado en la etiqueta, la botella se ve como una de esas que quiero guardar incluso vacía. Lo primero que aprecio en nariz es pimienta y bastante. Se siente casi como una infusión de pimienta, con algunas notas cítricas, pero realmente no mucho más allá.

En boca nuevamente se siente especiado, pero esta vez no es pimienta, sino más como anís y menta. Hay notas de pimienta, pero principalmente en el retrogusto. Pero lo que me sorprende es lo aguado que se siente, casi como si tomase un tequila normal y lo ligara al 30% con agua. También tiene una nota dulce que pareciera artificial.

Casa Dragones Blanco se siente como un tequila que no es tequila, sino un licor de tequila mucho más diluido que uno de verdad. Así como un tomador de ron normalmente no va a tomar Bacardi Silver, porque es lo más básico, este Casa Dragones Blanco se siente como un tequila básico. Tiene sabores diferentes, y aunque eso se puede ver como algo positivo en la categoría, éstos se sienten artificiales o infusionados.

En efecto, es un tequila suave, pero por $115 (lo que me costó) puedo comprar 3 o más botellas de otros tequila igualmente suaves y posiblemente mejores.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destileria Leyros
Nombre del Agave: Blanco
Marca: Casa Dragones
Origen: México
Materia prima: Agave azul
Edad: Sin edad
Precio: $115
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 73

Oliva – Untitled (Gordo)

Si lo primero que te preguntaste antes de abrir esta reseña es por qué nunca has oído de este Oliva y, ahora que la abriste, por qué no se ve como un Oliva, la respuesta es que no es un Oliva oficial. Es fabricado por Oliva y es una de esas ligas «baratas» que hacen las marcas grandes, pero como el nombre del cigarro se traduce a «sin título», me pareció que ponerle algo así solamente hubiese sido tan inútil como los artistas que llaman a sus obras S/T. Es como que no transmite nada o que al artista le pareció simpática la obra pero no se tomó el tiempo para pensar un nombre. Se trata de un cigarro con capa Habano ecuatoriana sobre capote y tripa nicaragüenses, sin mucha descripción adicional y a un precio que no alcanza los $7 por unidad.

Sin embargo, para quienes conocemos y disfrutamos de los cigarros de Oliva, descubrir un producto hecho por ellos que alcance precios tan irrisorios, no deja de ser agradable. Pero muchas veces, cuando estamos buscando cigarros nuevos que probar y nos encontramos con estos productos, que dicen ser fabricados por una marca conocida, es muy fácil caer en el escepticismo de que no puede ser un producto bueno si no lleva la anilla oficial y tiene un nombre real. Pensando en eso, me dispuse a probar este cigarro, que tiene una capa bastante venosa y aromas que son realmente agradables, a café, cuero y madera. En la tripa se sienten aromas similares, con una nota sutil de pimienta. Luego de picarlo me encuentro con un tiro relativamente suelto y aromas a madera, café y nueces.

El cigarro es realmente grande, siendo un 6 x 60 pero con un ligero box press que disimula un poco las dimensiones. No se siente muy fuerte y eso es por la vitola, pero tiene sabores agradables a madera, mucha madera de roble, seguida de pimienta y un toque suave de café, que también alcanza el retrogusto, donde le acompañan notas de pimienta. Ese café es en granos, por lo que se siente muy aromático y al cabo del primer tercio me ha dado una fumada agradable, aunque poco compleja, con intensidad media y fortaleza similar. No hay mucho que destacar, salvo que la construcción es muy buena, sin dejar caer la ceniza blanca y aunque el aro de combustión no es realmente bueno, un toque técnico la corrige rápidamente.

Para el segundo tercio ya le he tenido que dar más de un toque y es que la ceniza después de la primera caída tiende a ser variable y aunque no se escama, sí se cae sola rápidamente. Los sabores no han cambiado mucho en calidad ni variedad, pues son básicamente los mismos de café, pimienta y madera, pero hay mayor intensidad de ellos, mientras que la fortaleza también ha aumentado y se ubica en media-alta, que para un 6 x 60 es relativamente sorprendente, mientras que la intensidad de sabores se ubica en media. He leído un par de impresiones de este cigarro y muchos lo comparan con una versión light del Serie V, aunque en lo personal no lo llevaría a tanto. Es más parecido a un Serie G.

Al Untitled le cuesta llegar al último tercio, llevando una marcada tendencia a quemar mal, pero los sabores son agradables y aunque la fortaleza se reduce a media-baja, la intensidad se mantiene en media y tiene conatos de alcanzar posiciones más altas. En este tercio es el sabor de madera de roble el que alcanza el liderato, pero el café aún se mantiene al igual que la pimienta, por lo que hay momentos que se siente como un cigarro de tripa corta, en el sentido que no hay una gran evolución a lo largo de la fumada, sino sabores consistentes y continuos. Me toma casi dos horas fumarlo hasta el final, aunque llega un punto más o menos unos 5 minutos después de hacer la foto que aparece arriba en donde se apagó y no quise reencenderlo.

Ese escepticismo de que si fuese un Oliva real llevaría una anilla de Oliva y un nombre está muy bien fundado. El Untitled ciertamente no se siente como un cigarro a la altura de calidad a la que la marca nos tiene acostumbrados y posiblemente sea porque no usa el tabaco de la calidad acostumbrada por Oliva. Pero es un cigarro agradable, relativamente plano y que justifica su precio. Para una fumada barata, quizá el segundo cigarro de la noche, funciona bastante bien. Pedirle más de eso sería absurdo, pero como cigarro playero es una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Oliva Cigar Co.
Marca: Oliva
Modelo: Untitled
Dimensiones: 6 x 60
Tamaño: Gordo
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,50
Puntuación: 82

Whisky: Tamdhu 12

Tamdhu es la marca escocesa de la que nunca había oído hablar antes. La destilería se encuentra a unos 250 al norte de Edimburgo, que es prácticamente al otro lado del país, en las riberas del río Spey, y sido productora de whisky desde 1897. En sus 130 años de historia ha cerrado y vuelto a abrir varias veces, pero el mayor tiempo que ha permanecido cerrada fue desde 1927 hasta 1947.

Su apertura más reciente ocurrió en 2013, de la mano de Ian MacLeod Distillers. Es el proveedor de whiskies de base para marcas como The Famous Grouse, J&B y Cutty Sark.

La maduración de sus whiskies ocurre casi exclusivamente en barricas de jerez Oloroso, de múltiples usos. Esta maduración ocurría desde apenas 10 años, aunque este 12 años es el que lo reemplazó, hasta su whisky 18 años. En el caso de este 12 años, la botella indica que es añejado exclusivamente en barricas ex-jerez, y luego es embotellado a 40% de alcohol, aunque existen versiones a 43%.

Como buen representante de Speyside, el Tamdhu 12 consiste en nariz de una combinación de todo lo bueno que conforma a Escocia, con sus notas afrutadas tanto frutas frescas como de secas o mermeladas, que incluyen mora, pera, higos, pasas y manzanas rojas. Pero además de la fruta también se sienten aromas a torta (pound cake) y caramelo, pero también una nota ligeramente agria como de vinagre de jerez o de vino tinto. Pero en general se siente elegante y refinado.

En boca se siente denso y meloso, aunque esas notas de frutas se sienten más como las deshidratas, que incluyen pasas, higos secos y mermelada de arándanos. También hay abundantes notas de madera, con una ligera nota ahumada. Los aromas de cereal y cebada se sienten muy en el fondo, superados por la madera y las frutas deshidratadas. El retrogusto incluye una mayor presencia de esa nota ahumada y muy poco de las frutas, pero algo de chocolate también.

El Tamdhu 12 es un whisky elegante, refinado y muy aromático, que no tiene un final muy feliz, aunque de entrada es delicioso. Muy frutal y muy meloso, incluso hasta distinto por la ausencia de barrica ex-bourbon, pero en el gran mercado de whiskies, creo que un poco olvidable. Cosa que no debería, incluso porque la botella es muy singular. Pero algo que cualquiera a quien le guste el whisky que pasa por jerez (incluso si es un finalizado) puede encontrar como una excelente opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tamdhu Distillery
Nombre del Whiskey: 12 Year Old
Marca: Tamdhu
Origen: Escocia
Edad: 12 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 85

Sancho Panza – Extra Fuerte (Robusto)

Hace unos meses estuve visitando la tienda de un amigo, llamada Bocanadas Cigar Store y ubicada en el Centro San Ignacio, en Caracas. Se trata de una tienda de buen tamaño, en la que venden tabacos de diversos orígenes y diversos precios. Encontré unos cinco o seis cigarros que me llamaba la atención probar y cuando fui a pagar, los precios me hicieron decantarme por solo tres, y éste es el último de ellos. En verdad no sabía nada del cigarro, pero una rápida búsqueda en internet me mostró que se trata de un cigarro creado entre Matt Booth (de Room 101) y General Cigars. Una de las razones por la que lo elegí es porque se trata de una marca que no he probado antes. El cigarro es fabricado en Honduras y lleva una capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote Connecticut Broadleaf y tripa de República Dominicana y Nicaragua.

Es un robusto 5 x 50 y, como dice en su anilla, promete ser extra fuerte. La capa es considerablemente más oscura de lo que las Sumatra suelen ser, o quizá menos verdosa de lo que normalmente son. Tiene aromas muy agradables a chocolate con leche y cuero, aunque es considerablemente corrugada. El aroma de chocolate con leche se repite en la tripa, pero al picarlo con la doble hojilla me encuentro con una calada en frío que presenta bastante pimienta y mucho menos chocolate del que esperaba, así como notas de nueces. El tiro es ligeramente apretado, pero nada grave.

El Sancho Panza cumple con su promesa desde la primera calada y es extra fuerte. Llega a aturdir, por lo que me obliga a darle caladas espaciadas y no muy largas. La pimienta no es necesariamente lo que lleva esa fuerza, aunque sí es picante, pero también hay notas minerales y de chocolate, que no alcanzan un punto importante de complejidad, pero sí se mantienen presentes a lo largo del tercio. En boca me recuerda a la sensación después de probar algún ron con una cantidad elevada de alcohol, pues ciertamente tiene ese destello de potencia que abruma. A lo largo del tercio también aparecen notas de café y cuero, mientras que el retrogusto solamente lo pruebo una vez y es suficiente, con una cantidad destacada de pimienta y toques más suaves de café. La fortaleza es alta, con una intensidad media, al tiempo que quema con un buen anillo de combustión.

Mientras que el chocolate sigue siendo el sabor principal, la fortaleza la identifico como pura nicotina, como si fuese un triple (o cuádruple) ligero. También hay notas dulces como de melaza, junto con sabores más suaves de cuero y nueces. El retrogusto sigue siendo muy fuerte de pimienta, pero en este tercio también incluye una nota de leña, que se vuelve más insistente después de la mitad del cigarro. La fortaleza del cigarro evita que se sienta cremoso y llega a ser fastidioso que sea tan fuerte en cada calada. Me explico, normalmente cuando un cigarro se siente tan fuerte, lo normal es dejarlo descansar un rato, pues esa fortaleza puede ser producto de estarlo fumando muy rápido. Pero en el caso de este Sancho Panza, incluso después de dejarlo descansar y que se enfríe un poco, se sigue sintiendo muy fuerte cuando lo tomo de nuevo. Fortaleza, por supuesto que es alta, con una intensidad media. Afortunadamente, la construcción es muy buena e incluso después de dejarlo descansar un rato, se mantiene bien encendido y con un aro de combustión consistente.

En el tercio final este Sancho Panza no se hace más fuerte (afortunadamente), pero tampoco se suaviza, sino que mantiene esta nota alta que, confieso que se vuelve desagradable. Esas notas dulces del tercio anterior se derivan en la melaza que ya existía y algo que me recuerda a dátiles, mientras que el chocolate sigue siendo el sabor más dominante. Hay algunas notas esporádicas de canela, sobre todo en el retrogusto, pero la verdad es que lo he probado tan poco así que no me atrevo a decir que participaron durante todo el tercio. La fortaleza es alta, con una intensidad media-baja, mientras que el tiro mejoró en este tercio y se hizo mucho más fluido, aunque le di tan pocas caladas continuas que no hizo mayor diferencia. Me tomó una hora y 40 minutos fumar este robusto hasta el final, o más bien hasta donde pude, que fue un poco después de quitarle la anilla.

En las experiencias de fumar tabaco existe la fortaleza y la intensidad, y es importante destacar las diferencias. La fortaleza es precisamente eso, lo fuerte que se siente el cigarro, o como algunas personas lo llaman: cuerpo, y en la mayoría de las veces esta fortaleza la aporta el uso de hojas de ligero en el blend. La idea es no incluir mucho para que no suceda lo que pasó con este cigarro. La intensidad es la cantidad de sabores que tiene y qué tan abundantes se sienten esos sabores. En el caso de este Sancho Panza, la fortaleza fue alta porque el cigarro se sintió con mucho ligero o con una fortaleza que llegó a aturdir y molestar. La intensidad fue media y en el último tercio llegó a media-baja; esto quiere decir que es un cigarro fuerte con pocos sabores o, al menos, una fortaleza que superó los sabores y, por ende, no es algo que disfrute. En lo personal, prefiero una balanza inclinada hacia el polo opuesto, con sabores abundantes y fortaleza media… o al menos una fortaleza al mismo nivel de la intensidad. Sin embargo, es un cigarro que cumple su promesa y realmente es extra fuerte, pero dudo mucho que lo repita.

Ficha Técnica:
Fabricante: HATSA
Marca: Sancho Panza
Modelo: Extra Fuerte
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 77