RoMaCraft – Intemperance Whiskey Rebellion 1794 (Bradford)

Hoy pruebo nuevamente un Whiskey Rebellion 1794, esta vez en vitola Bradford, que corresponde a un 5 x 56. Es un cigarro que me gusta bastante, tanto que de hecho este es parte de una caja que compré con un par de amigos más y gracias a que vienen 24 en cada una, nos quedamos con 8 cigarros por cabeza. De eso hace más de un año y soy el único al que le quedan, aunque no muchos. Esta línea originalmente nació como una colaboración entre Skip Martin de la marca, con la gente de Cigar Dojo y en una hora se vendieron 500 unidades, en su lanzamiento en 2016. Desde entonces han lanzado distintas vitolas. La línea le rinde tributo a la llamada «Rebelión del Whisky de 1794»; una protesta de la década de 1790 contra un nuevo impuesto a las bebidas espirituosas introducido por George Washington. Finalmente, 170 manifestantes fueron arrestados y más de una docena de personas murieron en el oeste de Pensilvania mientras el ejército estadounidense intentaba sofocar el levantamiento.

Se trata de un cigarro muy bien armado, con una variedad de tonos marrones sobre la capa, o lo que muchos llamarían ‘marmoleado’; con múltiples venas sobre esta capa Habano ligero, que lleva por debajo un capote Besuki de Indonesia y tripa dominicana y nicaragüense y además, esa capa no llega hasta el final del cigarro. Tiene aromas muy agradables a chocolate, caramelo, cedro y pasas, mientras que en el pie se aprecian básicamente los mismos aromas, incluyendo un toque de regaliz negra. Finalmente lo pico y la calada en frío me da aromas a helado de chocolate, miel, café y frutos secos.

Desde la primera calada el Intemperance Whiskey Rebellion 1794 fija un estándar de intensidad y fortaleza para tratarlo con cuidado. Nada de caladas muy largas ni muy seguidas, se trata de un cigarro que destaca mucho y enciende fácilmente tanto el tabaco como la garganta y los pelos de la nariz. Se sienten incluso distintos matices de fuentes del sabor picante, que pueden incluir pimienta, pero también chile picante y paprika, pero no es la única sensación y no tarda mucho en darme notas de chocolate, café espresso, nueces, cuero, pasas, té negro y peras. Muy complejo y con una fortaleza que alcanza la media-alta, y la intensidad es alta. Lo apoyo mal del cenicero se cae la corona de la ceniza, pero el resto se sostiene bien y el resto de la construcción se ve perfecta.

En el segundo tercio no hay sabores nuevos y con esa larga lista realmente no hacían falta, siguen ahí los sabores de chocolate, café espresso (pero la nota fuerte, no la ácida), ahumado de carne (que es nuevo, o más bien un matiz adicional de la nota de cuero), pasas, nueces, té y es el sabor de peras el que realmente parece desaparecer, pero en su lugar hay una insistente nota de regaliz negra, presente principalmente en el retrogusto. Cada sabor está muy presente y aunque diría que el principal es el de chocolate, hay caladas en las que dudo que lo sea, porque cada uno de los sabores se destaca. La ceniza se forma bien, aunque la imagen haga pensar lo contrario, pero fue cuando me levantaba a hacer la foto del segundo tercio que decidió caerse. El tiro está muy bien y tanto la intensidad como la fortaleza siguen en el mismo punto del tercio anterior, incluso al superar el punto medio.

El último tercio se simplifica un poco, en el sentido que hay menos sabores pero los principales siguen siéndolo y definitivamente es el de chocolate, seguido de café espresso, pasas, regaliz, té, ahumado (cárnico, sí) y el adicional de un golpe de nicotina que no es lo más agradable pero que no podía dejar de estar. Es un cigarro sumamente complejo y los matices entre estos sabores siguen ahí. Incluso la podría llamar una fumada sofisticada, gracias a tantos sabores y matices, que si bien la nicotina dificulta un poco apreciarlos todos, eso solo obliga a fumarlo más lento, aunque sigue muy sabroso. Esa nicotina lleva la fortaleza a alta, al mismo nivel que la intensidad. Me toma dos horas y 20 minutos fumarlo completo, especialmente porque llegó el punto que saqué la pinza para fumarlo sin quemarme los dedos.

El Intemperance Whiskey Rebellion 1794 es un cigarro fuerte y no importa que el cepo sea de 56, pues en otras vitolas es igual de fuerte y eso denota una gran calidad en el blend pero también en el ajuste de ese blend a cada vitola. Siendo que la línea central de RoMaCraft es la pre-colombina en sus distintas variedades, me da una cierta satisfacción que la marca dedique también su enfoque a las líneas secundarias, especialmente ésta, que es una línea secundaria de la secundaria, por así decirlo. Entendiendo que Intemperance como base es una línea y esta es una de cinco (¿o son 4?) derivaciones que tiene. Existen muchos cigarros que son fuertes solo por el aparente hecho de tener toneladas de pimienta, pero esta línea además tiene mucho sabor y esa compra de la caja que hicimos ha demostrado ser una excelente inversión, al mediano plazo en mi caso. Para referencia, lo he probado también en vitolas Hamilton, Pennsatucky y Washington.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft
Modelo: Intemperance Whiskey Rebellion 1794
Dimensiones: 5 x 56
Tamaño: Bradford (Robusto Gordo)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano Ligero)
Capote: Indonesia (Besuki)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 94

Ron: Raising Glasses The Whistler

Fieles a su tendencia de usar nombres del bestiario mitológico del país de origen de sus rones, Raising Glasses usó en esta edición un ron venezolano y le puso el nombre The Whistler, que se traduce a El Silbón, una figura mitológica demoníaca de origen rural, que se pasea con una bolsa de huesos de sus víctimas. Se dice que cuando se oye el silbido cerca, el silbón está lejos, pero si lo oyes a lo lejos, El Silbón está cerca.

El ron contenido en la botella no identifica la destilería pero es un ron de melaza destilados por columnas y añejado durante 12 años en Venezuela y luego 2 años en el Reino Unido. Finalmente es embotellado a 62,1% de alcohol.

En nariz el The Whistler es un ron con los aromas típicos de un ron venezolano, especialmente uno con sabores y aromas concentrados, incluyendo caramelo, almendras, nuez moscada, canela, nuez de cola y cáscara de limón verde.

En boca es intenso de chocolate y café, con sabores algo más suaves pero igualmente deliciosos a madera quemada, caramelo salado y un toque químico como de asfalto. En el retrogusto me encuentro con notas a vainilla, madera y nueces, a tono con los más típicos venezolanos.

El tema que no identifique a la destilería me tiene algunos conflictos, porque en la descripción de su página menciona que no debe ser difícil de deducir, pero las opciones son dos: Alcoholes del Caribe, que es uno de tantos nombres que usan las empresas extranjeras para identificar a CILCCA, o Santa Teresa, que muchas identifican como Destilería SOFA. Sin embargo, en la descripción también hablan de Brown Forman y Diplomático, que sería DUSA, pero nunca he oído de DUSA vendiendo alcoholes a otros países.

En cualquier caso está delicioso.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Nombre del Ron: The Whistler
Marca: Raising Glasses
Origen: Venezuela
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $45
Densidad alcohólica: 62,1%
Puntuación: 92

Havana Collection – HC Habano Colorado (Perfecto)

Por ahí entre 2010 y 2012, la gente de Xikar, no contentos con tener los accesorios más reconocidos y usados en el mundo, decidió que quería adentrarse también en el mundo del tabaco, completando así el círculo de hacer los accesorios y los productos. En realidad este intento comenzó en 2007 cuando comisionaron a Jesus Fuego a hacerles un blend, y ese producto se llamó Defiance. Pero para 2011 decidieron hacer una línea nueva, con la gente de Plasencia, pero aún ligado por Fuego y con un nombre y anilla que haga juego con su línea Havana Collection. Curiosamente, tengo un cenicero de esta línea, pero está en casa de mi madre así que no hice la fumada combinada con el cenicero. En 2018 probé un producto de esta línea y hoy me toca uno distinto, aunque no estoy seguro si siguen disponibles y si es así, ya no es con la marca Xikar por detrás.

La diferencia principal entre este cigarro y el que fumé en 2018 es la anilla inferior que identifica la capa como Habana Colorado, aunque la anilla superior es parecida pero no igual. Precisamente, la capa es Habano Colorado, proveniente de Jalapa en Nicaragua, sobre un capote nicaragüense y tripas de Costa Rica, Honduras y Nicaragua. No sé cuánto tiempo tiene de comprado, pues fue un obsequio, pero conmigo tiene poco más de un año en el humidor y se siente rígido, como esos tabacos que tienen años de guarda. La capa apenas si tiene aromas a pimienta y madera, mientras que en el pie realmente no se siente mucho gracias a que es un punto más pequeño. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío es ligeramente apretada, pero con aromas a cuero y chocolate.

El Habano Colorado comienza suave de sabores, o más bien medio lineal, pero rico en sus pocos sabores que incluyen tierra, cuero y pimienta. Esta pimienta en el retrogusto es la única sensación y no es especialmente fuerte y eso da a lugar para una intensidad media, con una fortaleza media-baja. La quemada es decente y la tendencia es a que la ceniza se mantenga, lo cual puede ser en parte gracias a la guarda que tiene pero también por el cepo del cigarro, que debe estar alrededor de 58.

En el segundo tercio ese sabor de pimienta parece reducirse un poco, al menos en el paladar, porque en el retrogusto sigue muy presente. También pasa que los sabores de chocolate, que en realidad eran muy leves en el tercio anterior para ser considerados siquiera secundarios, se repotencien un poco y se combinen muy bien con los de tierra y cuero que siguen ahí, con la misma intensidad. Esto hace que el perfil se sienta ligeramente más dulce y entre los tres hagan una combinación muy agradable, con una fortaleza e intensidad similares en media. La ceniza se mantiene, pero ya la dejo caer por precaución.

En el último tercio los sabores de chocolate, cuero y tierra siguen siendo los únicos pero la intensidad de los tres aumenta y, aunque ninguno es el principal, la combinación se siente muy agradable y dulzona. La pimienta del retrogusto se reduce bastante y hace que las últimas caladas se sientan más sabrosas y con gusto le doy caladas largas que producen humo denso y cargado de sabores. En construcción se ha comportado de lo mejor, sin necesitar retoques ni ajustes y al cabo de una hora y 40 minutos, finalmente lo dejo en el cenicero, aunque sí saqué la pinza esa para fumar los últimos centímetros sin quemarme los dedos, pero era extender algo que no era necesario.

La tendencia de muchas marcas de hacer un cigarro de una variedad tan específica como el Habano Colorado es algo que en 2011 puede no haber sido tan común y ahí este HC puede haber resaltado fácilmente. Pero hoy en día, es una variedad de hoja que parece estar en desuso, o al menos me rijo por el hecho que algunos cigarros con esta capa han sido descontinuados. Es como si tuvieron su auge y ya no los buscan tanto y la fumada de este cigarro puede ser un indicativo. Es una variedad que no aporta mucho, más allá de una capa rojiza y básicamente los mismos sabores del Habano de siempre pero un poco más suaves. Esta vez fue una fumada semi-lineal, que no fue mala pero tampoco fue extraordinaria. Sin embargo, ninguna queja más allá de una simplicidad en la experiencia. Posiblemente sea algo diferente en otra vitola y las perfecto no son las que más me gustan, pero eso es algo de preferencia.

Ficha Técnica:
Fabricante: Plasencia Cigars
Marca: Havana Collection
Modelo: Habano Colorado
Dimensiones: 5½ x 58
Tamaño: Perfecto
Origen: Nicaragua
Capa: Nicaragua (Habano Colorado)
Capote: Nicaragua
Tripa: Honduras, Nicaragua, Costa Rica
Precio: $7,50
Puntuación: 83

Whiskey: Jameson Stout Edition

Esta edición Stout de Jameson es una iteración más de lo que pienso que es un boom del whiskey irlandés o al menos una pequeña ola de nuevas versiones más allá del típico whiskey irlandés original y que aporta nuevos sabores a un producto que de por sí es de sabores suaves gracias a su triple destilación. Sumado al Triple Triple que pasa por tres barricas, es un nuevo sabor de un producto ya conocido.

Pienso que estos experimentos aportan mayor complejidad al whiskey irlandés y principalmente a la marca Jameson, que durante mucho tiempo no se salió de su molde. Además, la edición tiene una historia divertida.

Cuentan que el gerente de la planta de Jameson almorzaba regularmente en un pub cercano, en donde también almorzaba el gerente de una cervecería llamada Franciscan Well. Conversando un día (seguramente tomando whiskey), acordaron hacer un intercambio de barricas, para que la cerveza añejara en barricas de whiskey y nosotros tengamos esta edición Stout. Aunque dudo que haya sido algo tan directo, la historia es amena.

Gracias a los aromas normalmente suaves del whiskey irlandés en general, en nariz no es especialmente destacado, con notas de caramelo y chocolate, pero la gran mayoría de los sabores son de cebada de cerveza y una nota que me parece algo desagradable que es la cerveza rancia. Como cuando se derrama cerveza en un bar y no lo recogen. Si alguna vez has pasado mucho tiempo en un bar así o, peor aún, has trabajado en uno, sabes de lo que hablo.

En boca es igualmente sutil, con sabores a cereal y manzana roja, pero la mayoría de los sabores están relacionados a cerveza y nuevamente ese sabor de cerveza rancia, con un aroma muy parecido en el retrogusto, aunque incluye también un toque de canela.

Aunque la botella de este Jameson es exactamente la misma del original, el trabajo de etiquetado para ella me parece que es uno de sus mejores atributos. El contraste del fondo negro y las letras es muy llamativo y es quizá una de las razones por las que compré esta botella antes de la de Triple Triple. Pero una vez que la probé, la dejé en el bar de casa y permaneció ahí durante un par de años, que trataba de darle la oportunidad y esas notas de cerveza rancia me mantenían alejado. Es un caso de buen diseño y no tan buen producto.

Ficha Técnica:
Fabricante: Midleton Distillery
Nombre del Whiskey: Stout Edition
Marca: Jameson
Origen: Irlanda
Edad: NAS
Precio: $30
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 78

La Aroma de Cuba – Core (Monarch)

La Aroma de Cuba es una marca de origen cubano, como si hiciera falta decirlo, y es una de esas marcas que usan un error gramatical y que me dan dentera cada vez que tengo que decir su nombre. Pero aunque su origen se remonta al siglo 19, es una de esas marcas que no fue renovada después de su desaparición. No fue sino hasta 2002, que Don Pepin García decidió revivirla y fabricar sus productos a través de su fábrica: My Father Cigars, pero venderlos por medio de Ashton Cigars. En esta ocasión voy a reseñar el producto más básico de la marca, que ya he probado en una vitola llamada Inmensa, de dimensiones 5½ x 60 y una llamada Rothschild, que en verdad es un Robusto 5 x 50. Hoy es una vitola llamada Monarch, que viene siendo un Toro con dimensiones de 6 x 52.

Tiene un par de años en el humidor y estoy muy claro que este tipo de cigarros no está hecho para una guarda muy extensa, pero en mi experiencia hasta 3 años debe estar bien. El hecho que tiene una capa Broadleaf sin duda ayuda bastante y en la capa me encuentro con aromas a establo y pasas, mientras que en el pie logro identificar más establo y paja. Finalmente lo pico con la guillotina doble y la calada en frío me da aromas a pimienta, madera y cuero. En general son aromas esperados y si mis experiencias previas con este cigarro me han servido de algo es que se trata de una fumada con pocas sorpresas, pero muy sabrosa.

Una capa Broadleaf comúnmente debe aportar sabores de chocolate pero me impresionó no encontrarme con estos aromas en frío. Pero una vez encendido, el chocolate es un sabor principal, con notas abundantes de tierra, madera, pasas y establo entre las secundarias y su pimienta habitual en el retrogusto, que durante el primer tercio es casi exclusiva. Hacia el final del primer tercio también aparecen sabores de nueces, al mismo nivel del resto de los sabores secundarios. La construcción es buena, aunque la ceniza tiende a soltar escamas, pero nada problemático siempre que no tenga una camisa blanca. La intensidad es media, con una fortaleza similar.

En el segundo tercio el sabor de chocolate se vuelve secundario, siendo sustituido por el de tierra húmeda y mucha sensación cremosa que mantiene los sabores largo rato en el paladar. Sigo manteniendo sabores de pasas en el paladar, que se funden con el de chocolate y la combinación es tremenda, mientras que en el retrogusto se unen los de pimienta y madera. La ceniza no parece querer mantenerse mucho sobre el cigarro y esta tiende a ser una consecuencia de cuando me encuentro con una ceniza que se escama. Esos sabores a nueces que aparecieron al final del tercio anterior han sido esporádicos en este, con momentos en los que amenazaban con estar entre los principales y otros en los que me preguntaba dónde estaban. La intensidad es media-alta esta vez, con una fortaleza media.

Con menos ganas de levantarme a hacer una foto del último tercio, sobre todo porque ya es de noche y las fotos no salen tan bien, sin importar en dónde me ubico. El sabor de tierra se mantiene como principal y los sabores de nueces mantienen su intensidad, al tiempo que la madera y pimienta siguen presentes en el retrogusto. El sabor de chocolate aumenta algo su intensidad y aunque no sustituye a la tierra en el liderato, sí se acerca bastante. La quemada no da problemas y en general esa fue mi impresión del cigarro, al menos no recuerdo haberle hecho retoque alguno. La pimienta cambia un poco su matiz en el paladar, sintiéndose ligeramente más herbácea y es ese el mayor cambio. Pero luego de una hora y 50 minutos, era increíble esperar algo nuevo y al poco rato lo dejé en el cenicero, cuando la fortaleza estaba en media-alta y la intensidad similar.

Una particularidad de las capas Broadleaf es que si bien aportan sabores agradables, su apariencia no es la mejor y en el caso de este La Aroma de Cuba, contrasta un poco con lo elaborado y trabajado de la anilla. Pero fumó de maravilla y eso es lo que realmente importa. Sabiendo su precio y su calidad, no podía esperar tanto de él, pero logró impresionarme, sobre todo gracias a su construcción y aunque los sabores no tienen tantos matices, no tengo queja alguna de la fumada. No siempre ha sido así y han habido algunos cigarros de esta marca que no han estado a la altura, pero fumadas como la de hoy son las que me hacen recomendar esta marca sin dudarlo.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: La Aroma de Cuba
Modelo: Core
Dimensiones: 6 x 52
Tamaño: Monarch (Toro)
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $7,50
Puntuación: 87

Arturo Fuente – Don Carlos Edición de Aniversario 2017 (Double Robusto)

Entre los recónditos lugares de la fábrica de Arturo Fuente y sus empresas, existe una sub-línea de sus productos Don Carlos llamada Fuente Aged Selection y se trata de las versiones más selectas de sus líneas más selectas, con añejamiento adicional, curado directamente por la marca y sus reservas. Quizá los cigarros más reconocidos de esta línea sean las múltiples versiones de Opus X, pero también hay otras muestras, como God of Fire y estas ediciones de aniversario de Don Carlos. Cuenta la leyenda que la liga de estos cigarros fue creada por Carlito Fuente en honor a su padre, Don Carlos Fuente, cuando su línea Don Carlos cumplió 30 años, en 2006. Este cigarro tiene una segunda anilla que dice 2017, que voy a asumir es el año en que fue fabricado.

Desde que vi este cigarro por primera vez sabía que era una edición especial, sobre todo porque lo recibí en 2023 y esa anilla que dice 2017 en esta marca no podía ser simplemente un adorno. Lo poco que se ve de la capa es oleoso y brillante, lo cual se confirma al quitar el cedro que lo protege y al sentir sus aromas predomina la madera, por razones obvias pero también incluye tierra seca. En el pie la tierra es incluso más intensa, pero no mucho más abundante de otros aromas. Una vez picado, la calada en frío me da aromas de pan tostado, grama, tierra y cáscara cítrica dulce.

Hay muchas notas y son intensas desde la primera calada, incluyendo chocolate, vainilla, una mayor intensidad y posible liderato en notas de cedro y también una buena dosis de mantequilla. En el retrogusto hay un dulce de peras y tierra húmeda, con una buena dosis de pimienta, que quizá no es lo más característico ni normal, pero indiscutible. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media, y aunque el anillo de combustión no es del todo recto, tampoco hay una sensación de necesidad de corregirlo. El humo es abundante y denso.

El segundo tercio del Don Carlos Edición de Aniversario 2017 llega con notas semi-frutales, que incluyen esa nota típica de los caramelos ‘de frutas’ que no destaca ninguna pero que se siente, pues semi-frutal. También hay sabores de semillas de girasol (pipas en España), chocolate, madera, mantequilla (aunque desapareciendo) y tierra, mientras que en el retrogusto hay una mayor dosis de pimienta y una nota que solamente puedo identificar como jerez. El anillo de combustión mejora considerablemente y produce una ceniza de buen color pero no tan buena forma. Pero al menos su fortaleza e intensidad se mantienen en el mismo punto.

El último tercio del Don Carlos Edición de Aniversario 2017 es relativamente similar al anterior, aunque más dulce y menos picante. Pero también es sumamente cremoso y los sabores se sienten adheridos al paladar durante bastante tiempo después de botar el humo. Los sabores llevan un liderato de madera de cedro, seguidos de tierra húmeda, pan tostado, chocolate y esa nota semi-frutal, con retrogusto principalmente picante, pero combinando esa sensación dulce también y ligeramente herbácea, aunque más como de hojas quemadas. La intensidad sí alcanza el punto de alta y la fortaleza titubea entre media y media-alta, quemando de maravilla hasta que marco dos horas y 10 minutos de fumada, que pensé que era mucho menos porque realmente disfruté de la experiencia.

Hay mucho en el Don Carlos Edición de Aniversario 2017 que me agrada, aunque nada de eso tiene que ver con su precio. Pero es que la línea Don Carlos de Arturo Fuente no es una línea especialmente cara, sin embargo esta Edición de Aniversario sí lo es. Pero si bien es un cigarro muy, muy bueno, no puedo justificar su precio frente a un Don Carlos tradicional. Lo que quiero decir es que este Edición de Aniversario es completamente distinto al Don Carlos habitual y lo único que parecieran compartir es el nombre. Con 8 años de guarda no parece haber perdido mucha fortaleza y ese mantenimiento es memorable, porque es un cigarro bastante complejo y sabroso y continuo en eso. Fueron dos horas de fumada muy agradable, pero si quieres fumar un Don Carlos, mejor te va a ir con la línea tradicional. Esto simplemente es otro cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Fuente
Marca: Arturo Fuente
Modelo: Don Carlos Edición de Aniversario 2017
Dimensiones: 5¾ x 52
Tamaño: Double Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana
Precio: $40,00
Puntuación: 91