Raising Glasses es una pequeña embotelladora independiente, ubicada en el estado americano de Massachusetts y simplemente adquieren rones de distintos orígenes y los embotellan. Hace unos meses me ofrecieron algunas muestras y esta es una de ellas.
Para la línea llamada Folklore Series tomaron figuras del bestiario mitológico local y en el caso de este llamado Muki, se trata de una especie de duende rubio que acecha las zonas mineras y le esconde las herramientas a los trabajadores.
No hay información acerca de la destilería que produce el ron, pero sí menciona que es hecho a partir de melaza y destilado por columnas, luego añejado durante 2 años en Ecuador y luego 4 años en Europa. Finalmente es embotellado a 68,9% de alcohol.
Al igual que otros de sus productos, el 5% de las ventas son donadas a una organización específica de cada país productor del ron original.
El Muki es un ron que me llamó la atención desde que lo vi, principalmente porque he probado muy pocos rones de Ecuador, pero también porque si viene de Raising Glasses tiene que ser bueno (no veo a la marca metiéndose en esto si no vale la pena). En nariz confieso que no llama mucho la atención, apenas con aromas de fruta cítrica, suave de caramelo y algo de madera.
El problema muchas veces cuando siento poco alcohol en nariz es que el trago que le doy suele ser más abundante de lo que normalmente le daría al saber que tiene casi 70% de alcohol y fue exactamente lo que me sucedió y en boca realmente estalla. Es como una sensación de temperatura extrema que se expande lentamente. Los sabores son de caramelo, vainilla, cítrico y goma de lápiz. El retrogusto es de goma, cáscara de mandarina y almidón.
El Muki es sorprendente, aunque creo que la mayor cantidad de esa sorpresa viene por el contenido alcohólico y la sorpresa de cómo se comporta en boca. En sabores y aromas es muy normal, pero no deja de ser sabroso, aunque predecible. Pero al igual que mencioné hace un momento, Raising Glasses no va a enviar una muestra de un mal producto y el Muki ciertamente no lo es, y aunque normal, la verdad es que con gusto me llevaría una botella.
Ficha Técnica: Fabricante: N/D Nombre del Ron: Muki Marca: Raising Glasses Origen: Ecuador Materia prima: Melaza Edad: 6 años Precio: $40 Densidad alcohólica: 68,9% Puntuación: 86
En el año 2006 Altadis creó la marca Ortez, junto con Omar Ortez, en Nicaragua. Quizá el nombre no sea el que más resuene en la industria, pero si eres seguidor de las redes sociales, su hija, Indiana Ortez, era bastante activa hace unos años y compartía bastante información relevante de la industria. La familia Ortez ha estado relacionada con la producción y cultivo de tabaco desde hace casi 50 años y desde 2006 la marca Ortez ha sido una marca de cigarros de precio módico, que normalmente no llevan anilla central sino una inferior, si es que llevan. Hasta el momento solo he probado dos productos de su línea Originals, en Belicoso (con anilla inferior) y en Lancero (sin anilla). En 2022 decidieron hacer un reblend de sus Connecticuts, con capa Connecticut ecuatoriana sobre hojas nicaragüenses.
La verdad es que pensé que solamente hacían el Originals y me impresionó bastante cuando recibí este cigarro y lo primero que pensé era que le habían cambiado el color de la anilla. Fue cuando me puse los lentes que noté que dice Connecticuts, así con S al final. Investigando un poco encontré que también existe un Maduro. La capa es algo más oscura del Connecticut tradicional o quizá es la anilla inferior amarilla que la hace ver más oscura. Pero es bien lisa y tiene aromas a vainilla y madera, con una calada en frío de notas muy similares e incluso algo de pimienta y nueces.
El Connecticuts comienza como esperaba una vez que supe que era Connecticut; es suave, con notas de intensidad media-baja a madera de cedro, paja y una nota suave pero regular de pimienta. No hay mucho más durante gran parte de este tercio, pero hay un retrogusto de pimienta y canela, cuya nota de canela se va colocando en el paladar durante la transición al segundo tercio. Pero la quemada es fenomenal y la ceniza se sostiene continuamente y al llegar a la frontera con el segundo tercio, se cae casi de manera automática; afortunadamente en el cenicero.
La ceniza es menos simpática en el segundo tercio, aunque los sabores del Connecticuts son más intensos, alcanzando el punto medio, con una fortaleza media también, aunque no constante. Aparece un sabor a tierra húmeda y nueces, que junto con el de canela que ya es parte de los sabores del paladar, se juntan para ser el sabor dominante, mientras que los sabores de cedro, paja y pimienta son los secundarios. Aunque la ceniza no se sostenga tanto, al menos la quemada es recta y el tiro muy bueno, por lo que hay abundante humo en cada calada.
No hay grandes cambios en el último tercio, salvo que la sensación picante es mayor y muchos sabores se simplifican. Sigue habiendo una sensación de tierra, pero ya no es tan participante como en el tercio anterior y en cierta manera el último tercio del Connecticuts se parece más al primero que al segundo. Llega un punto que el sabor de pimienta también desaparece y me quedo con sabores muy sutiles y una fortaleza baja, al mismo nivel de la intensidad. La ceniza se sostiene más tiempo pero ya en este punto no es gran cosa. Después de cinco minutos sobre una hora, el Connecticuts llega a su fin.
El Connecticuts de Ortez es un buen cigarro, sobre todo si estás comenzando a fumar o no estás buscando algo de sabores robustos o de alta intensidad. Es un buen cigarro para comenzar una velada, como bienvenida, para abrir el paladar, como quien dice. Pero así como una fumada particular que vas a recordar durante meses, no creo y menos por los $6 por unidad. En ocasiones son llamativos los cigarros así con unas anillas muy llamativas, pero durante la fumada el Connecticuts no lleva la anilla, así que puede ser cualquier cosa, en realidad. Hay sabores similares con algunos cigarros en su estilo, por lo que no hay mucho por lo que recomendaría al Connecticuts más allá de que quieras satisfacer la curiosidad de cómo será un cigarro suave de esta marca.
El Sixty fue un cigarro lanzado en 2021 para celebrar los 60 años de su fundador, quien había cumplido años el 26 de febrero. El blend tiene una capa San Andrés mexicana sobre capote y tripa nicaragüenses y supuestamente los cigarros reposaron durante 2 años en la fábrica antes de salir al mercado. Está disponible en tres vitolas: Toro, Robusto y el Gordo, que reseñé en junio de 2023. Aunque también hay una vitola llamada Bala, de la que he fumado un cigarro de la marca, pero no éste y que está disponible como edición limitada. No es el primer cigarro que Rocky Patel hace celebrando un cumpleaños, pero creo que sí es la primera vez que pruebo alguno que lo haga, aunque en este caso sea el segundo de la misma línea.
Este Sixty tiene dimensiones de 6½ x 52, con un box press notable y un precio que ronda los $17 y que cuando le quito todos los adornos inferiores finalmente noto una capa brillante y moteada, con algunas imperfecciones normales en este tipo de capas. Pero en aromas no es tan variado, quizá porque el papel los contuvo, no sé en verdad, pero tiene notas de chocolate, pimienta y algo entre establo y maple, pero la intensidad es baja. En la calada en frío me encuentro con aromas a chocolate, café, regaliz y pimienta. Y la gran necesidad de encender este cigarro lo antes posible.
El Sixty enciende rápidamente y de manera uniforme, con una cantidad de sabores concentrados que resumo como pimienta, chocolate y regaliz como los más destacados, con notas un poco más suaves de madera, pasas y un toque como malteado/fermentado. La pimienta domina la fumada, pero conforme voy adelantando en el tercio, se va disminuyendo un poco y permite apreciar la intensidad de otros sabores. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, y además quema bastante lento y es lo que me lleva a hacerle la foto cuando visualmente apenas voy comenzando el tercio, pero también pasa que se siente más delgado y temo que la ceniza se me venga encima. La transición hacia el segundo tercio me da sabores que me recuerdan a la salsa barbecue, pero con una intensidad picante que sigue presente, pero mucho más sutil y en el retrogusto me incluye una mezcla especiada de la salsa con una regaliz bien distinta. El tiro está bien, aunque no perfecto y la ceniza, para mi sorpresa, se mantiene bien situada.
Entrando en el segundo tercio y siguen estando los sabores a salsa barbecue, pero destaca más la nota dulce de esa salsa y mucho menos la nota especiada. El chocolate sigue siendo un sabor destacado y eso es algo que me está gustando del Sixty, esa combinación de chocolate con especias y notas dulces. La sensación picante es mucho menor y es incluso hasta cremoso, por lo que no tengo la garganta ni la lengua seca. La fortaleza es media, con una intensidad media-alta, buen tiro y humo abundante e incluso un anillo de combustión muy recto, que se traduce todo en una fumada muy competente.
Sorprende también lo lento que quema. Cuando comencé a fumar estaba el sol afuera y cuando entro en el último tercio, ya es de noche. Los sabores de cuero, chocolate y notas dulces siguen siendo los principales, pero no hay casi sensaciones picantes, lo cual agradezco porque llevo un poco más de dos horas con el Sixty. Hay notas más suaves a vainilla y tierra húmeda, que mantienen la fumada muy interesante y la continuidad de una fumada carente de problemas, con buena construcción, tiro muy bueno, y humo abundante. La fortaleza aumentó un tanto en el último tercio, pero me dio dos horas y 15 minutos de fumada.
He leído algunas reseñas de este Sixty y varias han destacado problemas de construcción. Afortunadamente el mío estuvo muy bien y no me sorprende que la experiencia haya sido mejor que el de cepo 60 que fumé hace poco, aunque cabe destacar que esa fue una buena experiencia también. Pero hay un tema con esto y es que Rocky Patel es una marca que hace productos de costos medios y de vez en cuando tiene algún producto que es más caro, pero no es común. Incluso los blends más celebratorios tienden a tener precios solidarios, por lo que pagar $17+ por un Rocky Patel suena a que tiene que ser el cigarrazo y simplemente no lo es. Es un cigarro muy bueno y como un regalo es tremendo, pero no me veo comprando cajas y mucho menos individuales.
Unos meses atrás me contactó una gente que no me dijo cómo se llamaban, pero que tenían unos destilados que quizá me podría interesar. Unas semanas antes me había contactado otro que produce whisky y que quería enviarme dos muestras, a lo que a ambos les dije que sí, con mucho gusto. Estos que me contactaron me enviaron 10 muestras. Eso me impresionó bastante, sobre todo porque son rones y cada uno más interesante que el otro.
La empresa se llama Raising Glasses y se encuentran en Massachusetts, en Estados Unidos. Embotellan rones de distintos países y casi todos son sin diluir. El primero que probé, sin orden aparente es este llamado Pelée’s Fury II, que es la segunda parte de uno que se llamaba Pelée’s Fury, lo cual creo que es casi obvio.
El hecho es que Pelée es un volcán en la isla de Martinica y este volcán hizo erupción en 1902, evento en el que murieron cerca de 30 mil personas. Para el ron, quisieron algo que evocara furia y potencia. Lo que hicieron fue tomar ron llamado de la destilería Le Galion, específicamente del estilo Grand Arôme, conocido por su alto contenido de ésteres y aromas.
Pero a diferencia de muchos de los rones de Martinica, éste es un ron hecho a partir de melaza (no jugo de caña) y destilado por columnas. También destaca que la fermentación del mosto incluye vinaza, al mejor estilo del dunder jamaiquino. El resultado no menciona cuánto tiempo es añejado, pero es finalizado durante 10 meses en barricas de ron barbadense, específicamente de Mt. Gay y finalmente embotellado a 60% de alcohol.
La botella no da para experimentar mucho, así que procedo a simplemente disfrutarlo en copa y muy puntual. En nariz es sumamente atractivo, con aromas cítricos, pero también a aceitunas, a madera, una mezcla entre algas y salmuera, y hacia el final notas de ciruelas-pasas y almendras. Es un abanico bastante amplio pero sumamente divertido.
En boca es intenso y no esperaría menos con 60% de alcohol. Tiene sabores de manzana horneada, con todo y sus especias de clavo y canela, aceitunas negras, vainilla, grama y goma de lápiz. En el retrogusto me encuentro con notas de plástico nuevo y cuero.
Siempre me gusta probar distintas expresiones del ron, sobre todo cuando son rones exóticos y con finalizados distintos. El Pelée’s Fury II marca todas esas casillas y me deja queriendo más y espero poderlo probar pronto. No es necesariamente caro, pero a $40 por una botella de 375ml tampoco es un ron barato, aunque con esa escasez se puede justificar.
Ficha Técnica: Fabricante: Le Galion Distillery Nombre del Ron: Pelée’s Fury II Marca: Raising Glasses Origen: Martinica Materia prima: Melaza Edad: N/D + 10 meses Precio: $40 Densidad alcohólica: 60% Puntuación: 90
Nica Rustica ha sido uno de mis cigarros más gustados en mi historial fumador por distintas razones. Principalmente porque es un cigarro de bajo costo, pero que tiene muy buen sabor, buena intensidad/fortaleza y porque dura muchísimo. Creo que el Toro (aunque en su edición original se llama El Brujito) me ha llegado a durar cerca de tres horas de fumada constante. Precisamente a ese El Brujito le di 97 puntos en mi primera probada y regularmente lo pruebo y llego a la misma conclusión, aunque no creo que hoy en día le daría la misma puntuación. El mes pasado lo reseñé en short robusto, que estaba bueno, pero no tan bueno.
Pero Nica Rustica no ha sido del todo exitoso, principalmente porque se ha mantenido en las mismas tres vitolas desde su lanzamiento sin ampliar su línea. Incluso, en agosto de 2024 apareció la noticia de que habían descontinuado su vitola más grande, llamada Belly Torpedo. Pero Nica Rustica comenzó originalmente como un proyecto de Drew Estate, en donde estaban experimentando con un varietal de tabaco conocido como Rustica, que es conocido como uno de los tabacos más potentes que existe, en 2013. Eventualmente el proyecto fue cerrado y la marca decidió ese mismo año lanzar un nuevo producto usando Connecticut Broadleaf pero manteniendo el nombre del proyecto original. Aunque Nica Rustica se ha mantenido constante en muchos humidores y como una excelente opción, la verdad es que también ha sido desplazado por otros productos de la marca. Pero en 2022 decidieron ampliar un poco el portafolio de Nica Rustica ofreciendo una nueva opción con capa Habano, con precios similares e igualmente disponible en tres vitolas, aunque una de ellas no es la Belly Torpedo.
Al igual que el Nica Rustica original, esta versión Adobe tiene esa misma apariencia rústica. Su nombre viene a partir del barro que se usa en las construcciones de los indígenas para hacer paredes, principalmente. Es curioso que esa palabra venga del árabe, pero es básicamente un ladrillo de barro sin cocer. Claro, en esta versión Adobe, el Nica Rustica es menos oscuro y tiene una apariencia más de color caramelo. La capa tiene un aroma que me recuerda a una manzana fermentada, pero también establo y cuero, mientras que en el pie hay chocolate con leche, tierra y caramelo. La calada en frío me da aromas de panquecas y chocolate con leche.
Este Nica Rustica Adobe comienza con notas no muy abundantes pero sí cundidas de humo rico, a tierra, roble, pimienta y una sensación generalmente dulce, que a veces se siente más fermentada que dulce, pero tiene la misma raíz. Las notas de tierra y pimienta se sienten secundarias durante gran parte de este tercio y mientras iba avanzando también pasó que el sabor de tierra evolucionó hacia uno de café. El retrogusto comenzó dominado por madera de roble, pero a mediados de esta primera sección se combinó también con pimienta. El anillo de combustión no es del todo recto, pero mantiene nuevamente su estilo rústico, con un tiro fenomenal y una ceniza no tanto, pues se cae mucho antes del final del tercio.
¿Sabes cuando estás acostumbrado a probar el café de una manera ‘casera’ y luego llega alguien que sabe mucho de café y te pone a tomar un café que denomina como mejor, pero que no tiene ese sabor de café ‘casero’ sino que es más ácido y frutal? Algo así pasa con el Nica Rustica Adobe en el segundo tercio; esos sabores de café que tenía en el primer tercio se transforman en unas notas más frutales de café en el segundo, como esos cafés de especialidad que son muy buenos, pero no lo que tomaría como un café mañanero. Ese sabor de café se coloca entre los principales, junto con ese sabor de madera de roble, mientras que los secundarios incluyen toques dulces y pimienta. La ceniza sigue negada a mantenerse sobre el cigarro, pero al menos no hay más cambios en materia de construcción.
El sabor principal del Nica Rustica Adobe en el último tercio es de roble, mientras que los sabores de café de especialidad, porque sencillamente no son de café tradicional, se colocan entre los secundarios, acompañando las notas dulces y de pimienta. No hay grandes cambios adicionales en el último tercio y la quemada sigue siendo rústica, pero no da problemas en ningún momento. Esta tendencia se mantiene hasta que comienzo a quemarme los dedos, que ya han transcurrido 105 minutos desde que lo encendí (1:45 si no quieres hacer el cálculo), con un excelente tiro y humo abundante en cada calada.
En general, la intensidad estuvo en media, con una fortaleza similar. El Nica Rustica Adobe cumple perfectamente lo que promete, o lo que ha prometido la tradición de fumar un Nica Rustica, pero a diferencia de su hermano mayor, no presenta muchas sorpresas. Es simplemente un buen cigarro, y aunque por ese precio espero que no hayan sorpresas o acciones inesperadas, no hay un momento de WOW y eso ni es bueno ni es malo. La diferencia principal con el original es la ausencia de humo abundante cuando no se le están dando caladas, pero eso es algo que sucede con la capa Broadleaf del original. Entonces, es un cigarro bueno, de eso no hay duda y sigue la tradición de precio vs. calidad del original, pero tampoco es un cigarro sorprendente. A ciegas sería lo que llamo un cigarro competente, pero teniendo en cuenta su precio, es algo mucho mejor.
Ficha Técnica: Fabricante: La Gran Fábrica Drew Estate Marca: Drew Estate Modelo: Nica Rústica Adobe Dimensiones: 6 x 52 Tamaño: Toro Origen: Nicaragua Capa: Ecuador (Habano) Capote: Brasil Tripa: Nicaragua Precio: $6,00 Puntuación: 89
Siempre es un honor y un privilegio poder probar rones y destilados de otras partes del mundo, especialmente las de más difícil acceso, y es muy curioso cuando uno habla de rones, que descubres que en Asia y Oceanía se hacen bastantes. Incluso probar un ron de Australia era algo que me sonaba demasiado exótico, pero en los últimos años he visto como distintas marcas australianas han sido premiadas en festivales, y aunque los festivales en sí puede que me importen poco, sí me llama la atención que sean así de buenos.
Es gracias a marcas como Plantation (Planteray) que puedo llegar a probar un ron de Australia, aunque recientemente me llegó una muestra de otra marca que también viene de Australia y de la misma destilería que esta. Esto me llevó a buscar cuántas destilerías existen en Australia y el resultado fue bastante grande. Pero esta destilería parece que es famosa por su ron.
En efecto, la destilería se llama Beenleigh y está ubicada en Queensland. El ron es el resultado de una fermentación de 12 días, que luego fue destilado por alambique y añejado desde 2009 y durante 11 años en barricas ex-bourbon. Luego fue enviado a Francia, en donde pasó un año en barricas ex-cognac y finalmente 4 meses adicionales en barricas de Palo Cortado. Indica también que no se le añadió endulzante y que lo embotellaron a 45,3% de alcohol.
Es llamativo este ron, que de entrada se sabe que va a ser algo nuevo. Tiene aromas que son familiares, pero se sienten distintos, sin poder describir eso mejor. Tiene notas de cerezas, de cáscara de limón amarillo, ahumado, uvas, frutos rojos, vainilla y distintos matices de madera.
En boca es igualmente distinto. En principio se siente como un ron isleño, de origen británico, que es completamente cierto. Con notas menos cítricas y más frutales de otro tipo: frutos rojos, notas de uvas verdes ácidas, un cierto dejo herbáceo y luego vainilla, cerezas, pasas amarillas y un toque ahumado. También un toque ácido de madera en el retrogusto.
Antes de probar este ron pensé que era una lástima que solamente tuviera 4 meses de finalizado en barrica de Palo Cortado, porque mi experiencia con el Dos Maderas 5+5, que pasa también por esa barrica y reposa en ella 3 años, es buena. Pero luego de probarlo y sentir esas notas intensas de Palo Cortado junto con los sabores típicos de estos rones de estilo inglés, comprendí que 4 meses eran suficientes. En realidad este ron de Australia tiene similitudes y diferencias con los rones del Caribe, pero está mucho más emparentado en temas de legado con sus antecesores británicos.
Recuerdo haberlo probado en una cata a ciegas y haber dicho que era un ron de estilo inglés, probablemente de una isla inglesa. Técnicamente no es correcto porque Australia es independiente, pero dije que la bandera británica está contenida en la bandera de Australia, así que se permitía. Igual no gané nada. Pero este es un buen ron.
Ficha Técnica: Fabricante: Beenleigh Distillery Nombre del Ron: Australia 2009 Single Cask Marca: Plantation Origen: Australia / Francia Materia prima: Melaza Edad: 11 años + 1 año + 4 meses Precio: $90 Densidad alcohólica: 45,3% Puntuación: 88