H. Upmann – Herman’s Batch (Lonsdale)

En 1843, un banquero alemán especializado en importaciones y exportaciones se mudó a Cuba para asegurar buenos clientes y hacer crecer sus ganancias. Por mucho que a Herman le gustaba la banca, se enamoró de la isla y del tabaco, al punto que creó una marca que todos conocemos hoy en día y que se mantiene más de 180 años después. En 1960 fue expropiada por el gobierno cubano, por lo que quien mantenía sus derechos se exilió y, eventualmente, vendió esos derechos a Altadis, quien la tiene hoy en día. En 2019 decidieron rendirle un tributo directo a Herman y lanzaron un nuevo blend llamado Herman’s Batch, con una capa Habano ecuatoriana, capote dominicano y tripas de República Dominicana y Nicaragua, disponible en 4 vitolas.

La vitola que voy a disfrutar es el Lonsdale, con medidas 6½ x 42 y fue parte del pack mensual de Rumbullion Club, de hace un par de años y ese es más o menos el tiempo que tiene en mi humidor. La capa Habano es increíblemente venosa, al punto que por un momento me hizo pensar que era otra hoja, pero el color es lo que se mantiene más fiel a su origen. En efecto, el aroma de la capa es de tabaco rico, intenso y todavía con fermentación, mientras que en el pie se aprecian notas de nuez moscada y canela, con una nota suave de pimienta. Lo pico con la guillotina en V, básicamente porque solo tenía dos guillotinas a la mano y una era de corte plano pero con limitador y como tiene un rabito, no quería hacerlo mal. Aunque dicen algunos expertos que hay que halar ese rabo en vez de picarlo, pero me he llevado demasiados chascos como para hacer éste. La calada en frío tiene aromas a tierra húmeda, nuez moscada y un toque especiado como de vainilla.

El Herman’s Batch comienza intenso, mucho más intenso de lo que esperaba, con notas de chocolate en jarabe, pimienta y cáscara cítrica. Esa riqueza del tabaco también está presente y aunque no lleva un sabor específico, la intensidad del tabaco en general y sus sabores son notables, con ese sabor de chocolate colocándose rápidamente como el principal y los de pimienta, cítrico, y azúcar morena también, colocados en segundo plano. También aparecen notas de cedro y azúcar morena en el retrogusto. Lo que me impresiona también es lo bien que quema para una capa tan irregular, así como la velocidad a la que lo hace, pues me toma alrededor de media hora superar el primer tercio. La fortaleza se ubica en media-baja en esta sección, con una intensidad media-alta.

Estaba tratando de mantener el sabor de tabaco alejado de las notas, porque es como obvio, pero para el segundo tercio no puedo dejar de mencionarlo pues ya es el sabor principal del Herman’s Batch, y aunque podríamos argumentar que eso quiere decir que todos los otros sabores bajaron su intensidad y que el cigarro en general también lo hizo, pues la intensidad del sabor de tabaco rico sigue siendo la principal. Los sabores de chocolate, cítrico, azúcar morena y pimienta siguen ahí, pero no alcanzan la intensidad del sabor de hoja de tabaco. Incluso, cuando supero la mitad el sabor de azúcar morena prácticamente desapareció y aparecen unos sabores de tierra húmeda, que si bien van aumentando nunca llegan al nivel del sabor de tabaco. En el retrogusto la pimienta ahora tiene una parte más protagonista, mientras que la quemada es perfecta aunque con un cepo 42 tampoco aguanta mucha ceniza.

Pero el aumento del sabor de tierra no desaparece el sabor de tabaco rico, sino que ambos se colocan entre las sensaciones más intensas de la fumada del Herman’s Batch. Las notas de pimienta y chocolate completan las sensaciones de este último tercio, con sabores muy similares en el retrogusto y una quemada que no es tan buena como antes, pero no deja de sorprender por haberse mantenido tan decente durante las dos horas y 5 minutos que me duró el cigarro. Al final, cuando lo dejé creo que le quedaba un rato aún, pero tenía un tiempo sin cambiar de sabores y se estaba calentando un poco, pero sin duda que una excelente construcción.

Cuando traíamos cigarros para Rumbullion Club, siempre apuntábamos alto con los cigarros y el objetivo era traer uno o dos muy buenos, uno bueno y uno regular, para completar cuatro. No recuerdo cuál de ellos debía ser el Herman’s Batch, pero estoy seguro que no era el regular, pues ese estoy claro de cuál era (Penn Standard, se llamaba). Pero el Herman’s Batch en lo personal me impresionó mucho, especialmente porque no esperaba mucho de él. Sorprende lo bien que se comportó y lo variado que fue. No sé cómo se comporte en otras vitolas, pero en Lonsdale es una pasada, como dicen los españoles.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: H. Upmann
Modelo: Herman’s Batch
Dimensiones: 6½ x 42
Tamaño: Lonsdale
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: República Dominicana
Tripa: República Dominicana, Nicaragua (Condega, Estelí)
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Ron: The Real McCoy 14 Year

Varias veces he hablado en el blog y en persona sobre lo preocupante que puede ser la merma o el impuesto a los ángeles cuando haces rones, especialmente en el trópico. Cuando anualmente se sacrifica entre el 9% y el 12% de lo que tienes en la barrica por el simple añejamiento, tienes que tener una buena cantidad para empezar y garantizar una producción. Es por eso que ver rones superiores a 12 años de añejamiento no es común. Pero la destilería Foursquare en Barbados ha estado creando varios rones que alcanzan los 14 años en años recientes.

Esta marca fue creada por el cineasta Bailey Pryor cuando estaba filmando un documental de Bill McCoy. McCoy era un marinero que contrabandeaba licores en épocas de la ley seca que afectó a Estados Unidos entre 1922 y 1931. Se decía que sus licores eran de calidad y de ahí salió la frase «the real McCoy» para describir algo que es bueno y original.

Este ron de 14 años es destilado, añejado en barricas ex-bourbon y embotellado por Foursquare, en Barbados. Se trata de una edición limitada a 6 mil botellas a 46%.

Aunque está a 46% y tiene 14 años, en nariz no se siente inmensamente complejo. Tiene unas notas a establo y vanilla, pero luego de dejarlo unos 10 minutos en la copa es que aparecen las notas de esa complejidad que no encontré recién servido, que incluyen además, nuez moscada, canela, coco y tabaco.

Como es de esperarse de un ron que añeja durante 14 años, los sabores tienen una intensidad de madera bastante frontal, pero al rato en copa también aparecen sabores a tabaco, chocolate negro, coco y vainilla. Pero la madera sigue siendo uno de los sabores más intensos. En el retrogusto me encuentro con una nota de madera tostada, dátiles y cáscara cítrica.

Otros de los rones de 14 años provenientes de Foursquare es el Doorly’s 14, embotellado a 48% y algunos de la serie Exceptional Cask, que incluso superan esa edad. Pero si bien este The Real McCoy está interesante y sabroso, creo que los otros que mencioné me han gustado más. Tiene sentido porque Doorly’s es una marca de Foursquare, mientras que The Real McCoy es una marca que contrata los servicios de Foursquare. Exceptional Cask es excepcional y eso no se discute. Pero lo que menos me gustó fue la abundancia e intensidad de ese sabor de madera, que superó a los otros matices.

Ficha Técnica:
Fabricante: Foursquare
Nombre del Ron: 14 Year Limited Edition
Marca: The Real McCoy
Origen: Barbados
Materia prima: Melaza
Edad: 14 años
Precio: $80
Densidad alcohólica: 46%
Puntuación: 85

Ferio Tego – Metropolitan Host (Hobart)

A lo mejor no lo sabes y es muy posible, porque su marca original quedó en el casi olvido durante los últimos años. Pero Ferio Tego es una marca relativamente nueva, construida sobre las cenizas de una marca bastante antigua llamada Nat Sherman. Por temas de regulaciones y adquisiciones, la empresa que había comprado a Nat Sherman hace unos años decidió que no quería una marca de tabaco, por lo que simplemente se deshizo de ella pero se quedó con los derechos del nombre. Esto hizo que sus antiguos directivos crearan una nueva empresa con los productos antiguos y todos los contactos en fábricas. El hecho es que desde que Nat Sherman había sido adquirida, comenzó a publicitarse muy poco y es posible que muchos hayan pensado que desapareció antes que sucediera.

Investigando un poco sobre este cigarro, he descubierto que es un blend legendario de la marca, cuya producción actual responde más a la tradición de que se siga haciendo casi 30 años después de su introducción que el hecho que ataque un segmento actual del mercado. Es el primer cigarro con la nueva marca que pruebo, pero de la línea Metropolitan probé el Maduro hace unos años, que no me gustó mucho. Pero tengo un amigo que es fanático de los cigarros de capa Connecticut, en lo que coincidimos, pero aparentemente también fanático en los cigarros sweet tipped, que no coincidimos. Fue el mismo que me obsequió el Baccarat The Game. La diferencia principal de este cigarro vs. el de Nat Sherman es la segunda anilla que identifica a FT. Los aromas sobre esta capa Connecticut ecuatoriana son típicos, a paja, madera y una nota suave de canela. En el pie se sienten notas a nueces, madera y vainilla, y finalmente en el la calada en frío una nota intensamente dulce gracias al sweet tip o la perilla endulzada, pero también canela, vainilla y nueces.

En verdad que esto del sweet tip no me gusta nada, sobre todo porque no es solamente dulce, sino que pareciera tener matices también. No solo eso, pareciera que los sabores que se sienten en la fumada son por esa perilla endulzada y no por el tabaco. Hay notas de nueces, vainilla, un toque suave de pimienta y uno similar de tierra húmeda. La quemada es relativamente recta, pero la ceniza tiende a abrirse, lo cual no se ve muy bien pero afortunadamente no parece afectar la fumada. El humo es abundante y cremoso, y el primer tercio me da una intensidad media-baja con una fortaleza baja.

Tanto la ceniza como la quemada se ven ideales en el segundo tercio, con una fortaleza que comienza el tercio en baja y para finales está en media-baja, por lo que no hay un cambio inmenso, pero al menos la intensidad aumenta a media. La nota dulce simplemente opaca los sabores o al menos me hace pensar regularmente si esos sabores son de la perilla o del tabaco. El hecho es que los sabores son a cedro, nueces y una nota suave de vainilla. No mucho más.

En el último tercio, aunque quema mucho mejor, los sabores son mucho menores. Creo que el hecho que el sweet tip hace que salive más y que el blend en sí es más sencillo hacen que la fumada se sienta más plana en este tercio. Los sabores no han cambiado en lo absoluto, aunque podría decirse que es más plano, nuevamente por lo que menciono y quizá es que me acostumbré ya. El humo sigue siendo denso y abundante, pero la verdad es que un poquito después de quitarle la anilla, al notar que no había mayor cambio, lo dejé. Me tomó una hora y 15 minutos llegar hasta ese punto.

Mucho lo he dicho anteriormente y es que los cigarros de capa Connecticut actuales me gustan mucho más porque parecen combinar una buena dosis de intensidad de sabores típicos a vainilla, nueces, madera y crema, con la fortaleza de los cigarros más actuales y así aunque son fumadas cremosas, no son suaves. Si bien tengo una buena cantidad de cigarros de capa Connecticut entre mis preferidos, ninguno es suave. Por su parte, este Metropolitan Host tiene esa fórmula antigua de hacer los cigarros suaves e incluso ponerle una perilla endulzada para hacerlo más agradable, cosa que no va conmigo. Podría juzgarlo un poco yendo más allá y evaluando sus sabores, pero la verdad es que esa nota dulce de la perilla domina gran parte de los sabores y el cigarro simplemente no es para mí.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacos Rancho Jamastran
Marca: Ferio Tego
Modelo: Metropolitan Host
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: Honduras
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Honduras
Tripa: Honduras
Precio: $8,00
Puntuación: 74

Ron: Hampden Great House 2021

Quizá no sea un tema conocido por todos, pero durante un buen tiempo, Hampden y el resto de las destilerías jamaiquinas solamente hacían productos para otras marcas. Es decir, no tenían una marca propia, y esto sucedía porque el consumo interno estaba prohibido o al menos muy controlado.

Una vez se eliminaron algunas barreras, comenzaron a aparecer nombres de rones con la destilería que los hace, como Appleton Estate o Hampden por mencionar algunos. Pero Hampden mantiene su fabricación de otras marcas, como debería. Aunque no identifica las fórmulas, sí establece algunos códigos para identificarlas y hoy en día cada código identifica una serie de ésteres y propiedades de cada ron.

Estas letras o símbolos de cada ron son usados para identificarlos y determinar así la receta. Es decir, el producto XXX tiene 30% de <>H, 20% de C<>H y 50% de OWH. Existen 8 códigos distintos. Además, cada uno de estos códigos tiene distintas edades entre sí, por lo que pueden haber 10 variedades de distintos años del OWH. Al final es una receta particular.

Cada una de las ediciones de Great House de Hampden lleva una receta distinta. En el caso de la que voy a probar hoy, que es la edición 2021, tiene 80% LFCH (que va de 85 a 120 ésteres) de 7 años y 20% C<>H (que va de 1200 a 1400 ésteres) de 4 años. Es una edición limitada a 2400 botellas y está embotellado a 55% de alcohol.

En nariz el Great House 2021 tiene toda esa intensidad frutal que suele caracterizar a los rones de Jamaica, pero también abundante jengibre, piña fermentada y avinagrada, banana podrida, cáscara cítrica, cáscara de manzana y barniz.

En boca hay abundante banana y piña, pero también aceitunas, vinagre, croissant, notas más químicas como barniz y esmalte, incluso alquitrán, pero la abundancia de frutas es, pues abundante. El retrogusto es de banana, piña, manzana verde y barniz.

Hampden es un ron que de verdad destaca los sabores y aromas que hacen famoso al ron de Jamaica. Tienen algunos introductorios que no dejan de tener sabores agresivos y contundentes y sirven como puerta de entrada, aunque esa puerta la tienes que abrir tú. Si los sabores te gustan, hay un inmenso mundo de rones en ese estilo. Pero si no te gusta uno, no pruebes con otros, porque no hay nada que buscar ahí.

Si el Appleton Estate 12 o el Hampden 8 son la puerta, el Hampden Great House es la habitación principal, pero con la cama sin hacer y el baño sucio, para mantener la analogía de la casa. Es un ron que de verdad te tiene que gustar el estilo para apreciarlo bien. Y la verdad es que a un precio que ronda los $140 por botella, no puedes comprarla sin saber lo que contiene.

Ficha Técnica:
Fabricante: Hampden Estate
Nombre del Ron: Great House 2021 Edition
Marca: Hampden
Origen: Jamaica
Materia prima: Melaza
Edad: 4 a 7 años
Precio: $140
Densidad alcohólica: 55%
Puntuación: 88

RoMaCraft – Intemperance Whiskey Rebellion 1794 (Hamilton)

La línea Intemperance tiene sus raíces alrededor de 2011 y el propósito original de esta segunda línea de la marca es que funcione como una alternativa a la de los nombres pre-colombinos (Cromagnon, Baka, Neanderthal), a menor precio y mayor producción, y ligeramente menos complejos. Pero ya con casi 15 años en el mercado creo que si bien son producidos en mayores cantidades, su precio es más o menos similar a la línea pre-colombina. Simplemente tienen sabores distintos, pero en 2016 lanzaron esta línea llamada Whiskey Rebellion 1794 (aunque globalmente en 2019) y creo que fue en 2022 lanzaron Volstead 1920, ambas directamente relacionadas con hechos históricos americanos y éstos en particular con la regulación del licor.

La vitola que voy a reseñar esta vez es la que se llama Hamilton, con medidas de 4 x 46, también conocido como el que me terminé comprando porque los otros me parecían muy caros y no sabía que éste era tan pequeño. Por supuesto que tiene la misma capa Habano ligero ecuatoriana, con un capote Besuki de Indonesia, sobre tripas de República Dominicana y Nicaragua. Esta capa tiene aromas a pimienta y chocolate, mientras que en pie se aprecia tierra y una nota más dulce de chocolate. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de cedro, tierra seca y chocolate en polvo.

Dado que esta vitola Hamilton mide menos de 5 pulgadas de largo, esta reseña la voy a dividir en dos mitades y no tres tercios. No es algo nuevo, sino algo que estoy aplicando desde hace unos meses, principalmente porque me pierdo fácilmente y en estas vitolas más pequeñas, es más fácil desubicarme. En cuanto a la fumada, este es posiblemente el tercero de estos Hamilton que me fumo y todos me han dado una fumada intensa, que bien vale el «sacrificio» de que sea un cigarro más pequeño. Éste no es una excepción y desde las primeras caladas me encuentro con notas de alta intensidad de cedro, tierra húmeda, pimienta negra y un final de chocolate, que si bien es precisamente secundario, no deja de ser fuerte también. A lo largo de esta primera mitad el sabor de cedro se hace más sutil y queda quizá de tercer lugar y el de tierra húmeda aumenta hasta el protagonismo, y el chocolate se ubica de segundo. La fortaleza es media-alta y quema bastante bien, con humo abundante en cada calada.

En la segunda mitad se mantiene esta tendencia de sabores de la mitad anterior, con los mismos sabores en el mismo orden, pero se inmiscuye una nota de granos de café que sigue esa misma progresión de ascenso desde el inicio de la segunda mitad hasta el final del cigarro y llega a estar al nivel del chocolate. La fortaleza llega a alta, al mismo nivel que la intensidad. La quemada no es la mejor, pero tampoco es un cigarro largo y tiende a corregirse sola, así que al cabo de 45 minutos, ya lo puedo dejar en el cenicero, satisfecho de haberme fumado hasta que me quemaba casi los dedos.

Me ha pasado cuando estoy comprando cigarros que me encuentro con un precio agradable vs. otros mucho más caros y decido investigar un poco, solo para descubrir que se trata de una vitola mínima y pienso ¿para qué voy a comprar algo así? Pero luego de fumar este Hamilton relativamente minúsculo, me doy cuenta del propósito que sirven y en mi caso, que últimamente fumarme dos cigarros de tamaño normal es una exageración, comenzar con uno como éste es lo mejor que me puede pasar cuando tengo una tarde-noche en la que sé que me voy a fumar más de uno. Igualmente cuando ya me fumé uno y quiero fumar un segundo cigarro pero no quiero que sea algo muy grande, este Hamilton me ha caído de maravilla, gracias a que su fuerza no baja en ningún momento. Sin duda un cigarro pequeño que no tiene sabor pequeño. Para los que viven en zonas donde hace frío o tienen las 4 estaciones, ésta es una muy buena opción.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Intemperance Whiskey Rebellion 1794
Dimensiones: 4 x 46
Tamaño: Hamilton (Rothschild)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Indonesia (Besuki)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 89

Fratello – Oro (Toro)

Yo no sé qué es lo que me pasa con los Connecticut, pero en muchos casos mis primeras impresiones con muchos han sido negativas y casi siempre es porque los he fumado en formatos muy grandes, tipo 6 x 60. Obviamente ahí está el problema, en que los Connecticut son cigarros que suelen ser suaves y los cigarros de vitola Gordo, que suelen ser 6 x 60, son suaves. Así que por supuesto que la impresión no va a ser la mejor. En la mayoría de los casos se ha debido a que los compro por samplers o por alguna oferta y en esos casos el que viene es un Gordo. Eso mismo me pasó en mi primera prueba de este Oro, que fue en marzo de 2020. Le terminé dando 86 puntos, que no está nada mal, pero más nunca lo volví a comprar. Veamos como me va esta vez, con un Toro.

Realmente es un tanto más largo, como ¼ de pulgada más, pues sus dimensiones son de 6¼ x 54, que no es pequeño en lo absoluto. Este Oro fue el tercer producto que lanzó Omar de Frias con su marca Fratello, ya en 2016 y afortunadamente de Frias es alguien que apunta a cigarros con mucho sabor y buena intensidad, así que ya hay buenos augurios. El blend es el mismo, por supuesto, de capa Connecticut ecuatoriana sobre capote Cameroon y tripa de República Dominicana y Nicaragua, fabricado por La Aurora en República Dominicana. La capa es oleosa, con buenas venas y aromas a galletas de soda y una nota entre ácida y cítrica. En el pie se sienten notas de chocolate y dátiles. Finalmente lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de chocolate, pasas y esa misma nota ácida.

Comenzamos bien al menos y no podría ser de otra forma, porque el tiro está muy bien y enciende parejo, desprendiendo humo denso y sabores a nueces y madera de cedro, fuerte de pimienta también, o al menos fuerte para ser dominicano. Fiel a su capa, es intensamente cremoso y también quema lento, con un retrogusto de crema real (vainilla con naranja), pimienta y limón amarillo. Una ceniza muy bien formada y un aro de combustión muy decente completan la experiencia ideal en el primer tercio, con una fortaleza media y una intensidad media-alta.

Aunque el Oro sea el tercer cigarro de la marca y sea un cigarro por el que muchos principiantes puedan optar, me sorprende que se comporta como un cigarro para fumadores experimentados. Esto se reconoce principalmente porque si bien en el paladar tiene una corta cantidad de sabores a pimienta, nueces y madera, es en el retrogusto donde realmente se destaca, con notas de pimienta, pero también pan tostado casi al punto de un bagel con semillas, limón amarillo y notas de frutos rojos. Sigue quemando sumamente lento y creo que me toma cerca de una hora llegar a la mitad del cigarro, esta vez con una intensidad media-alta y una fortaleza que roza niveles similares, pero la quemada es perfecta y el anillo de combustión también.

En el último tercio del Oro los sabores de vainilla son los que más destacan y con ellos la propia naturaleza de la capa Connecticut con sus notas cremosas y de miel, pero también limón amarillo, pimienta, tierra seca (casi que arcilla), nueces, madera y el pan tostado, que esta vez es más genérico. El retrogusto es menos complejo, quizá también porque estoy en el final del tabaco, pero me ha tomado un poco más de dos horas llegar hasta aquí, lo cual es realmente como 40 minutos más de lo que esperaba y no es que quiero que se termine, pero muchas veces uno se programa mentalmente para el tiempo que uno cree que le tomará fumar y ya estoy pasado de hora. Intensidad media-alta, con fortaleza similar.

En verdad no recuerdo tanto de mi experiencia original con el Oro, pero aunque le puse una puntuación muy decente, lo cierto es que no lo compré más y también demuestra que fue un cigarro olvidable. Debe tener mucho que ver el hecho que era un Gordo y Connecticut, que suele ser una mala combinación, al menos para mí. Pero este Toro creo que fácilmente se coloca entre mis Fratello preferidos, aunque nuevamente me pasa que no estoy apurado por comprarlo nuevamente, pero sí lo compraría antes que un Gordo. Aunque en vitola corona o robusto debe ser una delicia, especialmente porque combina elementos que me gustan mucho: es relativamente fuerte, tiene una gran complejidad en el retrogusto y quema lento.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: Fratello
Modelo: Oro
Dimensiones: 6¼ x 54
Tamaño: Gordo
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Cameroon
Tripa: República Dominicana, Nicaragua
Precio: $9,50
Puntuación: 91