HVC – Pan Caliente (Corona Gorda)

En 2016 la gente de HVC lanzó una nueva línea que incluía tabacos de 2 años de edad provenientes de las fincas de Aganorsa, incluyendo una capa Criollo 98. Los cigarros son fabricados por Raíces Cubanas, la fábrica hondureña más famosa por hacer muchos cigarros de Alec Bradley, y con un precio inicial sugerido que ronda los $6 por unidad. Creo que le origen del nombre es bastante obvio, pero implica las cosas que se venden muy bien, que se venden como pan caliente. En lo personal, tengo un tiempo detrás de este cigarro, así que cuando lo vi recientemente en San Luis Cigars en Caracas, decidí adquirirlo.

Curiosamente, HVC luego lanzó una línea llamada Hot Cake y la frase equivalente a que algo se venda como pan caliente en inglés, es «selling like hot cakes«, pero el Pan Caliente y el Hot Cake son productos distintos, aunque relacionados. Pero el que voy a fumar hoy es un cigarro que según su página web se llama Doble Corona, pero que tiene medidas de Corona Gorda, siendo 5⅝ x 46 su tamaño. El cigarro tiene una capa bastante mate, con poco brillo y aromas a almendras y cuero, mientras que en la calada en frío me encuentro con establo, notas cítricas y canela.

El Pan Caliente comienza con sabores agradables a jarabe de maple, maní tostado, tierra y café molido, con un retrogusto suave de pimienta y de corta permanencia, pero que va aumentando intensidad a lo largo del tercio. La construcción se ve decente pero tiene dos cosas en contra: el tiro es muy suelto y la ceniza no se aguanta mucho, lo que hace que esta sección dure menos de lo que creía que iba a durar y el primer tercio desaparece en cuestión de 10 minutos. La intensidad es media, con una fortaleza igual.

En el segundo tercio me encuentro con matices de maní que van desde ese maní tostado del inicio, a una mantequilla de maní mientras me aproximo al punto medio del Pan Caliente. El dulce de jarabe de maple se mantiene destacado y se relaciona bien con los sabores secundarios a tierra, café y una nota de chocolate también, siendo un sabor que me recuerda al chocolate caliente. La fortaleza y la intensidad se mantienen en medias y el cigarro sigue quemando muy rápido a consecuencia de ese tiro suelto.

En el último tercio el sabor predominante sigue siendo un tándem, una combinación de la nota dulce de maple con la mantequilla de maní y en verdad es una combinación deliciosa en un tabaco, mientras que los sabores secundarios incluyen cuero, tierra, chocolate y ahora té. El retrogusto es de pimienta negra, pero no mucho más. La fortaleza y la intensidad son similares y el tiro no ha cambiado desde el inicio. Por ello, me toma unos minutos más de una hora para fumarlo.

Tenía altas expectativas para el Pan Caliente, sobre todo porque creo que todo lo que he probado de HVC me ha gustado, pero cuando vi que era su línea low cost, estaba un poco escéptico de qué tan bueno podría ser. He visto otras páginas que le dan altas calificaciones y eso nutrió la expectativa, pero al final sus fallas se debieron a temas de construcción y no de calidad, pero la experiencia es suficiente para hacerme querer probarlo otra vez, idealmente sin temas de tiro.

Ficha Técnica:
Fabricante: Raíces Cubanas
Marca: HVC
Modelo: Pan Caliente
Dimensiones: 5⅝ x 46
Tamaño: Corona Gorda
Origen: Honduras
Capa: Nicaragua (Criollo 98)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $6,00
Puntuación: 84

Ron: Raising Glasses Ethereal

Tomando nuevamente una figura del bestiario mitológico de la zona en donde se hace el ron, la gente de Raising Glasses llamó a este ron Ethereal. Su nombre proviene de la leyenda de una mujer llamada Beatriz, quien tenía un amor prohibido con un hombre llamado Lourenço. Ambos deciden escapar de Madeira en un bote que naufragó a los pocos kilómetros de la isla y sus almas ‘etéreas‘ se ven merodeando los riscos que bordean a Madeira.

Cumpliendo su sueño, la gente de Raising Glasses finalmente da con un ron agrícola de Madeira embotellado por una empresa independiente americana. El alcohol proviene de la destilería O Reizinho y se trata de un blend de rones de jugo de caña, destilados por alambique y añejados durante 3 años en barricas de limusín francés que anteriormente contenían vino de Madeira. Se encuentra embotellado a 59,3% de alcohol por volumen.

Como buen ron agrícola, el Ethereal es sumamente distinto a lo que haya probado de melaza, con notas de tierra seca, casi arcilla en nariz, pero también notas vegetales y herbáceas, donde destacan estragón, sábila, grama y ruibarbo.

En boca la sensación alcohólica no es tan destacada, cosa que me sorprende de entrada, pero también hay una sensación química destacada, seguida de sabores frutales a peras en conserva, tuna y almendras. El retrogusto es vegetal y herbáceo, destacando un aroma de hojas de limón que es muy atractivo.

Los rones agrícolas nunca defraudan y siempre pasa que es difícil definirlos en un solo renglón de sabores. El Ethereal tiene aromas y sabores típicos de los rones agrícolas, pero también tiene una infinidad de sabores que no son los típicos, pero no extraña mucho haberlos encontrado. Nuevamente una joya de Raising Glasses y otro que con gusto adquiriría.

Ficha Técnica:
Fabricante: O Reizinho Distillery
Nombre del Ron: Ethereal
Marca: Raising Glasses
Origen: Portugal – Madeira
Materia prima: Jugo de caña
Edad: 3 años
Precio: $50
Densidad alcohólica: 59,4%
Puntuación: 88

La Aroma de Cuba – Mi Amor (Churchill)

Este es un cigarro que creo que casi todo el mundo ha fumado. Incluso yo lo reseñé en 2019, en belicoso y le di buena puntuación (88). En esta ocasión me encuentro con un Churchill que tiene al menos tres años de guarda y con su liga de capa San Andrés mexicana sobre tabacos nicaragüenses, debe hacerle bien esa guarda. El cigarro es fabricado en Nicaragua, por My Father Cigars, cuyo patriarca el gran Don Pepin Garcia, fue quien decidió revivir esta marca de antaño, originalmente cubana. Dicen los rumores que incluso era la marca preferida de Winston Churchill, pero la verdad es que actualmente es nicaragüense y solamente en nombre menciona a Cuba, porque el estilo es muy propio de Don Pepin.

La Aroma de Cuba es una de esas marcas que le pone nombres ‘creativos’ a las vitolas de sus productos, incluyendo Inmensa, Valentino, Magnífico, entre otras. Pero este Churchill simplemente se llama así. Otro tema llamativo es que posiblemente veas otras anillas de este cigarro en internet y es que hace un par de años las cambiaron y en las actuales predomina el uso del color azul. Este Mi Amor pareciera que originalmente tenía un cierto press, que no es necesariamente box press, sino algo que hace que el cigarro sea ovalado y eso está muy bien para darle caladas, pero es un poco incómodo para picarlo. La capa tiene aromas a cedro, notas dulces y cerezas, mientras que la calada en frío tiene abundante chocolate y notas más suaves de nueces y pimienta. En el pie ese aroma frutal de cerezas es lo más destacado.

A diferencia de muchos tabacos nicaragüenses, especialmente los hechos por Don Pepin, las primeras caladas no son tan picantes como suelen ser. Esto también puede deberse al tiempo que tiene de guarda, aunque esas caladas son fuertes es de chocolate y también hay pimienta, pero no es algo especialmente fuerte. También hay notas de cedro y cerezas negras, mientras que a lo largo del tercio y cuando estás fumando un Churchill esos tercios pueden ser largos, también hay paprika y café. La ceniza no se sostiene mucho tiempo, pero el anillo de combustión es bastante recto y la ceniza considerablemente blanca. La intensidad es media, con una fortaleza similar, aunque un poco por debajo.

En el segundo tercio hay un sabor de nueces tostadas e incluso algún matiz como de otro fruto seco, y las notas de chocolate son abundantes también, con menor intensidad del dulce, por lo que el cigarro me recuerda a una barra de chocolate, esas golosinosas que tienen frutos secos. También hay sabores de cedro y de pimienta, que definitivamente no son de golosina. La quemada es un poco más variable, o al menos algo más inclinada, y al menos sigue sin requerir retoques, aunque con esa inclinación sigo muy pendiente. La fortaleza sigue en media y la intensidad también, aunque pareciera que ésta va a aumentar un poco, o al menos eso espero.

En el último tercio los sabores dulces del Mi Amor adquieren un matiz de caramelo, mientras que también aparece algo de café, aunque más en forma de granos que un café líquido. El chocolate sigue siendo el sabor principal y los frutos secos se mantienen a la par, hasta que en algún punto del tercio parecen ubicarse en segundo plano, acompañando a todos los demás. La pimienta se siente más suave, sobre todo en el retrogusto pero eso no hace que el cigarro reduzca su intensidad y en el último tercio se coloca en media-alta, mientras que la fortaleza sigue en media. El anillo de combustión no es un problema, principalmente porque tuve que darle un retoque correctivo un poco después de la mitad, lo que lo encaminó en la rectitud relativa que aparece en la imagen. Un poco más de dos horas después de haberlo encendido, el Mi Amor finalmente no da más, o quizá era yo quien, ya cansado, lo dejé morir con dignidad en el cenicero.

Hace unos años, cuando lo probé por primera vez, el Mi Amor me pareció muy bueno, especialmente en belicoso, que aún guardaba relación de tamaño con un robusto pero con esa cabeza más cerrada para concentrar sabores. Esta vez es en Churchill, con un cepo menor y mayor duración, pero más años de guarda. La diferencia principal estuvo en la fortaleza, que creo que con 3+ años de guarda se ha suavizado un poco, pero eso solamente lo hizo más complejo. No obstante, no fue necesariamente mejor, pues la fortaleza le hizo algo de falta para mi gusto. Quizá esa suavidad adquirida le bajó un poco en otros menesteres. Pero sigue siendo tremendo cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: La Aroma de Cuba
Modelo: Mi Amor
Dimensiones: 7 x 50
Tamaño: Churchill
Origen: Nicaragua
Capa: México (San Andrés)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 86

Crispin Patiño – Capa Clara (Corona)

Voy a confesar que yo me decidí sobre Crispin Patiño hace ya algún tiempo. En mis primeros meses como fumador los compraba con una cierta regularidad y eran casi lo único que fumaba. Luego, con el paso del tiempo y la apertura de horizontes, probé otros orígenes y realmente mi gusto por Crispin Patiño fue mermando cada vez más. Un par de años después decidí probarlos de nuevo e incluso lo reseñé y la verdad es que eso fue hace 8 años y creo que no los he vuelto a fumar desde entonces. Incluso, llegaron a cambiar la anilla y no los he probado después de ese cambio. Pero hace un tiempo una amiga me regaló uno de la anilla vieja y me dijo que con guarda mejoran bastante. Por diversas razones no lo llegué a fumar hasta esta semana, que finalmente lo encontré en el fondo del humidor y le di fuego.

Recuerdo que hace años existía una página web de Crispin Patiño y que ésta mostraba todas las vitolas disponibles, pero ya no parece ser el caso. Existe una página web, pero dice que está en construcción. Creo que el cigarro que tengo es una corona, pero sus medidas son alrededor de 5½ x 46. Se nota bastante bien cuidada su capa Connecticut ecuatoriana, con algunas imperfecciones y venas, pero por lo general bien construido, aunque la perilla está suelta y casi rota, creo que por la guarda o por el poco cuidado con el que lo traté en el humidor. Los aromas en la capa son escasos, destacando papel y paja, mientras que en el pie son similares, pero algo que me recuerda más a una madera mojada. Lo pico con la guillotina plana y la calada en frío denota un tiro decente y aromas a madera, cuero y paja.

El Capa Clara enciende de manera uniforme y rápidamente y la verdad es que por eso no tengo ninguna queja. Incluso no tarda mucho en desprender algunos sabores, escasos, pero ahí hay notas de madera, pimienta muy suave y nueces y realmente no mucho más. El retrogusto es de cuero viejo con madera seca y hasta ahí. Pero quema bien, tiene un buen tiro e incluso si lo dejo un rato en el cenicero, se mantiene encendido. El anillo de combustión es perfectamente recto y hasta una buena ceniza mantiene.

El segundo tercio no es muy distinto, pero sí hay sabores adicionales a café, pero es más como si estuvieras pasando por el frente de una casa en donde están haciendo café en la cocina. Se siente algo pero suficiente como para que no puedas decir que no se siente y definitivamente no es de una gran intensidad. La sensación picante en boca es quizá lo más intenso a nivel de sabores, y los de cuero y madera están ahí, secundarios. Sigue quemando muy bien y el humo es abundante, pero si se me ocurre tomar algo con más sabor que un vaso de agua, el sabor del cigarro desaparece.

No hay manera de negar que está quemando de maravilla, con una ceniza que se mantiene sobre el cigarro aunque el cepo sea pequeño y esta ceniza es de un color bien uniforme, con un anillo de combustión muy recto. Los sabores son similares, pero sin la esencia lejana de café, así que básicamente son cuero, madera (ya es leña en este punto), algo de pimienta, nada de nueces y no mucho más. El humo es abundante, la intensidad es media-baja y la fortaleza es baja. Pero fue una hora de fumada muy normal.

Con el tiempo y la experiencia creo que he ido ajustando e incluso mejorando la sensación de justicia en mis puntuaciones. Ya no soy tan lapidario con los cigarros que no me gustan y esto se traduce en menos puntuaciones bajas, a menos que el cigarro sencillamente no queme, por lo que opto por no puntuarlo porque me parece obvio que es un tema de la guarda/conservación y no de la liga. Hay sus excepciones pero ya no son tantas. Dicho eso, este Capa Clara debe tener alrededor de 6 años de guarda, quizá más pues hace varios años que las anillas rosadas desaparecieron. Pero si bien la experiencia no mejora mucho con respecto al resto de los Capa Clara que he fumado, al menos no empeora tampoco. No es un cigarro al que se le van los sabores, porque simplemente no tenía muchos sabores ya de entrada. Pero que con estos años encima se mantenga bien fumable e incluso agradable, hasta cierto punto, es algo que destacar. No es un cigarro que compraría nuevamente, pero sí agradezco a quien me lo obsequió porque sé que no lo hizo con intenciones de despotricarlo, sino más bien para que yo también pudiese comprobar su calidad. Su peor enemigo sigue siendo su precio, pero eso es para conversarlo en otro momento.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera Bermudez
Marca: Crispin Patiño
Modelo: Capa Clara
Dimensiones: 5½ x 46
Tamaño: Corona
Origen: Venezuela
Capa: Ecuador (Connecticut)
Capote: Venezuela (Cumaná)
Tripa: Venezuela (Cumaná)
Precio: $9,00
Puntuación: 74

Tequila: Maestro Dobel Diamante

Otro tequila cristalino, aunque esta marca lo llama Diamante. En mi última reseña de un tequila cristalino coloqué más o menos lo que es y lo que pienso de él. Para ahorrarte la búsqueda y rellenar un poco esta reseña, te lo explico a continuación:

 El tequila cristalino es una aberración. Se trata básicamente de un tequila añejo (aunque puede ser reposado y/o extra añejo) que es filtrado por carbón para quitarle todo el color. Como suele suceder al ron y otros destilados, este filtrado también le elimina sabores y aromas, y con la adición de más agua y endulzante, se hace más suave. Pero el tequila no tiene que ser suave para ser bueno. Debe ser intenso y complejo.

Por los puristas el tequila cristalino es visto como un intento de las grandes marcas y sus dueños de esconder las imperfecciones que puedan tener sus productos y luego usar millones de dólares en mercadeo y publicidad para venderlo como un producto premium.

El Maestro Dobel Diamante es destilado dos veces en alambiques de acero inoxidable y es un blend de tequilas reposados, añejos y extra-añejos, que pasaron su tiempo reglamentario respectivo en barricas de roble blanco vírgenes. Es luego filtrado y finalmente embotellado a 40% de alcohol por volumen.

En nariz este Dobel Diamante es bastante suave y dócil, con notas fuertes de vainilla, agave, azúcar refinada y no mucho más. No son aromas desagradables, sólo poco interesantes.

En boca es bastante dulce, con notas de vainilla y muy poco agave. Hay notas de caramelo también y realmente no mucho más.

El Maestro Dobel Diamante sabe bien. Creo que le gusta a muchos y esa es la razón de su éxito. Pero no es un tequila hecho para quienes les gusta el tequila. En efecto, es un tequila hecho para quienes no les gusta el tequila. Y por ese precio hay muchas opciones mejores, sobre todo si no te gusta el tequila.

Ficha Técnica:
Fabricante: NOM 1122
Nombre del Tequila: Diamante
Marca: Maestro Dobel
Origen: México
Edad: Varía
Precio: $75
Densidad alcohólica: 40%
Puntuación: 75

Bolivar – New Gold Medal

Desde los años 60 y hasta 1992, cuando fue descontinuado, Bolivar tenía un cigarro en su vitolario llamado Gold Medal. En 2004 hubo una edición limitada del cigarro disponible solamente en Alemania y en 2007 lo lanzaron como producto global, manteniéndolo hasta 2011, todos con medidas de 6½ x 42. Pero en 2023 volvieron a lanzar el cigarro, con las mismas características del envoltorio dorado, pero en otra vitola, curiosamente llamada Partagas 15 y con medidas de 6½ x 48, así como una anilla que indica que es exclusivo de La Casa del Habano. El precio de venta de esta nueva edición es de $27 por unidad.

Es bastante obvio que el cigarro no se puede fumar con el envoltorio dorado, pero al quitarlo se lleva las dos anillas que están puestas sobre él, por lo que durante toda la fumada estas anillas siguen pegadas (no se desprenden totalmente) pero bailan sobre el cigarro. La capa del New Gold Medal es bastante irregular y marmoleada, pero se ve uniforme y tiene aromas sobre la capa de orejones de durazno, melaza y pretzels. En el pie hay notas ligeramente dulces y algo que me recuerda al corcho de un ron, y la calada en frío, que tiene un tiro muy respetable, tiene aromas muy similares, con la adición de cáscaras de maní.

Desde el inicio el New Gold Medal me sorprende, principalmente porque mi experiencia con habanos es de un inicio ‘tímido’ en la mayoría de los casos, con sabores que se van desarrollando y si bien el New Gold Medal va desarrollando sabores durante el primer tercio, también hay sabores bien marcados desde el principio. Hay una nota suave picante, cereal y un dulce básico, como de jarabe simple. Hacia la mitad de este inicio hay notas vegetales más que herbáceas, una tierra seca que se siente más como arcilla, y un retrogusto de mermelada y cáscara de naranja. La intensidad es media, con una fortaleza baja a media-baja, y aunque la ceniza se niega a aguantarse mucho, el tiro y la construcción se siente mejor de lo que pensaría.

Hay veces que fumas y sientes una sequedad y una sensación áspera en la garganta. Esto es exactamente lo contrario a una fumada cremosa, donde hay como una oleosidad en el humo y una untuosidad en boca, que hace que los sabores se mantengan más tiempo en boca, incluso después de botar el humo. En el segundo tercio del New Gold Medal, esa sensación cremosa es bien notable, aunque el sabor de pimienta sigue presente e incluso un poco más intenso, también hay sabores de madera fresca, cáscara de maní y los sabores de cereales y dulzura se mantienen. La fortaleza llega a media, con una intensidad similar, pero solo espero que pueda mantener este ritmo hasta el final. La ceniza continúa siendo un problema para mi camisa, pero el anillo de combustión, aunque imperfecto, no es problemático y no llega a necesitar retoques.

La pimienta en el último tercio se recoge un poco, pero sigue teniendo esa sensación cremosa en el paladar, acompañando sabores de madera, dulzura y una nota de tierra seca que solamente llegué a sentir en el primer tercio y por poco tiempo. Es más, esa sensación cremosa es que la que me lleva a pensar que le intensidad se mantiene en media, porque la fortaleza bajó a media-baja nuevamente y ahí es donde se mantiene. La construcción no me da problemas, pero sí me llama la atención como la ceniza nunca se quiso mantener más de un centímetro sobre el cigarro, mientras que en todo lo demás se comportó de maravilla, con un tiro muy decente y humo abundante en toda la fumada. Me toma una hora y 40 minutos fumar este New Gold Medal hasta el punto de quemarme los dedos.

Un tema muy habitual con los habanos es la necesidad que tienen de añejar y que es necesario mantenerlos varios años en el humidor para que lleguen a su punto. Por esta razón y porque en ocasiones he probado cigarros a los cuales ciertamente les faltaba un tiempo mayor de guarda, estaba un poco escéptico de fumar este cigarro que salió hace relativamente poco (menos de 2 años), pero también pasa que quien me lo obsequió sabe esto y los guarda de la mejor manera. Es decir, en un humidor especial para habanos, a una humedad relativa menor que la de los centroamericanos (alrededor de 64%) y cuando lo conservé en mi humidor a 66% no hubo un gran choque. Entre eso y el dry boxing antes de fumarlo (dejarlo en una caja de madera durante 12 a 24 horas antes de fumarlo), creo que garanticé las condiciones óptimas del cigarro… o quizá fue suerte y quemó bien y todo lo que hice simplemente continuó esa cadena. Pero no es el caso siempre, por lo que creo que tuve suerte.

Ficha Técnica:
Fabricante: N/D
Marca: Bolivar
Modelo: New Gold Medal
Dimensiones: 6½ x 48
Tamaño: Partagas 15 (Gran Corona)
Origen: Cuba
Capa: Cuba
Capote: Cuba
Tripa: Cuba
Precio: $27,00
Puntuación: 94