La Aurora – ADN Dominicano (Robusto)

La Aurora, al igual que casi todas las tabacaleras, suelen producir tabaco de la manera que se ha hecho tradicionalmente. Pero si investigamos un poco en la historia del tabaco, vemos que hay otros métodos para disfrutar de esta planta, incluyendo las versiones masticables, las que se ‘esnifan’ y otras más. Entre las más antiguas está una manera de recopilarlo y fumarlo, llamado andullo. Básicamente es un sebucán (aunque ellos lo llaman yaguas) en donde se comprimen las hojas de tabaco hasta formar un bloque. Este bloque luego es rallado o raspado y ese polvillo termina siendo fumado. Para hacer este ADN Dominicano, La Aurora utiliza andullo, que era la manera en que los indígenas de lo que hoy es República Dominicana consumían el tabaco originalmente.

El blend del ADN Dominicano tiene una capa dominicana del Valle del Cibao, capote Cameroon y cuatro componentes en la tripa: el andullo dominicano y hojas del Valle del Cibao, Nicaragua y Pennsylvania de Estados Unidos. Originalmente fue lanzado en 2017 como un producto exclusivo para República Dominicana, pero al cabo de unos 6 meses ya comenzó a ser distribuido en el resto del mundo. Está disponible en 4 vitolas y en 2019 lo reseñé en toro. Se trata de un tabaco con una anilla impresionante, en diagonal y con los colores de la bandera dominicana, muchas venas sobre la capa y aromas a bosta, chocolate negro, maní tostado y tierra húmeda. En la calada en frío me encuentro con roble, establo, cuero y chocolate con leche. Un buen tiro me invita a encenderlo lo antes posible.

El ADN Dominicano comienza con una buena intensidad de sabores a roble y granos de café, muy cremoso y de esos que cubren toda la boca. Al cabo de unos minutos se sienten notas de tierra húmeda, té, cítrico y maní tostado. El chocolate con leche que sentí en la calada en frío aparece es en el retrogusto, donde le acompaña pimienta blanca. El tiro es perfecto y no me da problema alguno, aunque no es un cigarro de producir mucho humo, parece. La fortaleza comenzó baja, pero ya para mediados del primer tercio está en media, y se mantiene ahí durante el resto del tercio, mientras que la intensidad está fija en media-alta desde las primeras caladas.

Tomo la foto del segundo tercio apenas lo empiezo, pues dentro de nada voy a tener que quitarle la anilla. Este tercio es menos sabroso, o menos intenso. Los sabores tienen una transición hacia notas menos variadas, en donde el chocolate con leche y la pimienta del retrogusto se suavizan mucho y los sabores dominantes en el paladar se inclinan más por sabores de paja y tierra. Siguen habiendo sabores secundarios con mucha menor intensidad, que incluyen té, nibs de cacao, cuero y canela, pero no son de duración regular. Afortunadamente el tiro sigue siendo bueno y el ADN Dominicano comienza a producir más humo en las caladas. La intensidad cae a media, llegando al mismo nivel de la fortaleza. El anillo de combustión no es ni ha sido bueno, pero al menos se mantiene bajo control.

El último tercio trae los sabores que destacaron más del primer tercio, incluyendo el roble y los granos de café, pero las notas de chocolate con leche del retrogusto no regresan y eso hace que no se sienta mucho equilibrio en la fumada. Siguen habiendo notas menores de cuero, tierra, almendras y toques herbáceos, pero no tienen la misma corpulencia que antes. El humo aumenta, pero no la intensidad de sabores y me es más fácil dejarlo en el cenicero a que se apague solo luego de una hora y 15 minutos.

Según la marca, el ADN Dominicano tiene una hoja de andullo en la tripa, cosa que no entiendo porque el andullo se vuelve como un polvo cuando es usado, pero quizá es que tiene el equivalente a una hoja. El hecho es que el ADN Dominicano fue el primer tabaco en contener andullo en su composición o al menos el primero que escuché que lo tuviera, sin embargo, no siento una gran diferencia en la fumada o debe ser que no sé identificar el andullo, por relevante que sea. Quizá sea una intensidad picante. Luego de este cigarro, Altadis incluyó andullo también en el Hispaniola de H. Upmann, que me gusta muchísimo y, nuevamente, no puedo asegurar que sea por el andullo. Independientemente de su influencia, es una buena historia y una excelente oportunidad de revitalizar la historia del tabaco y la participación de los dominicanos en ella.

Ficha Técnica:
Fabricante: La Aurora
Marca: La Aurora
Modelo: ADN Dominicano
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Robusto
Origen: República Dominicana
Capa: República Dominicana (Valle de Cibao)
Capote: Cameroon
Tripa: República Dominicana, USA (Pennsylvania), Nicaragua
Precio: $8,00
Puntuación: 87

Ron: Carúpano Carmen

La maestra ronera Carmen Lopez de Bastidas es la primera maestra ronera de Venezuela, aunque hoy en día existen dos o tres más en distintas marcas. Pero la maestra Carmen fue precursora en este ámbito, incluso siendo de las primeras a nivel mundial. Eso es algo que ya permite a la marca ser conocida y reconocida en todo el mundo, más allá de los premios y medallas que ha ganado la marca, que para algunas personas puede incluso tener menor relevancia.

Al ver la cantidad de productos que ha desarrollado la maestra también llama la atención, porque hay algunos más limitados que otros y en conversaciones (muy breves) con ella hemos coincidido en los rones preferidos de la casa.

Pero hace unas semanas me pasaron una foto de un nuevo producto de la marca y cuando pregunté me dijeron que se trataba de una edición no comercial, simplemente llamada Carmen. También pregunté sobre la posibilidad de probarlo y hace unos días me llamaron para que buscara la botella.

Se trata de un ron preparado por la maestra, por supuesto. Es un blend donde los rones más antiguos tienen 15 años y luego tiene rones más jóvenes, pero en una menor proporción y no son tan jóvenes tampoco, según me explicaron. Está embotellado a 41,4% de alcohol. Además, la botella es bien singular.

El Carmen es un ron bastante rojizo en copa, cosa que me llamó bastante la atención. En nariz inicialmente no tiene aromas llamativos, pero dejándolo respirar unos 10 a 15 minutos destacan notas de roble, vainilla, madera mojada, miel y una mezcla a chocolate con cerezas que me recuerda a unos bombones horribles que tenía mi abuela y yo, como buen niño curioso y goloso, un día me comí uno y me pareció horrible porque tenía licor de cereza también, pero es esa nota que sí es agradable de chocolate con cerezas.

En boca es bastante dulce, o al menos más dulce que los rones habituales de Carúpano. Hay notas de frutas en donde predomina la cereza, pero esta vez se siente separada del chocolate, aunque también hay sabores de chocolate con leche. Las frutas también incluyen un sabor de fresas y castañas, que me pareció una vuelta larga, pero sin duda estaban ahí. El retrogusto es de azúcar morena y fresas.

Es sorprendente que no es un ron típico de Carúpano. Eso al principio me chocó porque una nota típica de sus rones son la nota yodada y en un momento inicial me recordó a rones de otras marcas, pero si bien no es el sabor típico, igualmente sorprende gratamente porque es un ron muy agradable. No diría que es para tomarlo ni siquiera con hielo, sino solo, y así es como más destaca, creo. No he hecho la prueba a menor temperatura, pero debe ser agradable también. Ese 1,4% adicional de alcohol en realidad no tiene una gran diferencia, pero es curioso.

Ficha Técnica:
Fabricante: Destilería Carúpano
Nombre del Ron: Carmen
Marca: Carúpano
Origen: Venezuela
Edad: hasta 15 años
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 41,4%
Puntuación: 89

RoMaCraft – Cromagnon Aquitaine (Mode 5)

En la vida de todo fumador serio siempre hay cigarros de fácil acceso y cigarros que no son tan fáciles. Hay quienes los llaman unicornios, pero esos pueden ser algunos inalcanzables. Entre esos dos extremos, están algunos que no son exactamente unicornios, pero que no dejan de llamar bastante la atención. En mi caso, la vitola Mode 5 del Cromagnon Aquitaine es uno de esos. Se trata de un short perfecto con medidas iguales a las de un robusto (5 x 50) y que fue lanzado en 2013 y tengo entendido que es la vitola preferida del dueño de la marca, llamado Skip Martin. El tema es que este Mode 5 estaba disponible únicamente en un sampler de distintos perfectos de la marca, pero hoy ya está disponible como un cigarro por sí solo, lo que hace que el Cromagnon Aquitaine exista en ocho vitolas distintas.

La capa es Habano ecuatoriana, pero de una versión llamada Ligero, que supuestamente le da mayor intensidad de sabores y que existe en todos los tabacos de la línea. Es algo oleosa y brillante, con muchas venas pequeñas y aromas a azúcar morena, pan tostado y establo, mientras que en el pie logro apreciar establo y madera. Lo pico con la guillotina en V y la calada en frío se siente ligeramente apretada y espero que sea solo por la forma del tabaco, pero hay aromas a café, masa madre, pimienta y algo afrutado que me recuerda a pasas y ciruelas. Procedo con el encendido pues es uno de mis cigarros preferidos y casi nunca espero mucho.

Desde el principio este Cromagnon Aquitaine lleva el nivel de intensidad de sabores al que la marca me tiene acostumbrado, con notas de madera dulce, semillas de girasol y granos de café, y por supuesto su leve golpe de pimienta, cuya suavidad relativa es una de las cosas que más aprecio de esta línea. A lo largo del tercio son los sabores de madera y café los que se mantienen más constantes, acompañados por notas de pan recién salido del horno. El retrogusto es de pimienta abundante, pero también algo que me recuerda al pan dulce, pero que a veces es simplemente un dulce genérico. La intensidad es alta, con una fortaleza media-alta.

El segundo tercio del Cromagnon Aquitaine es mucho más dulce, pero es lo que llamaría cremoso, por ser como una película dulce que cubre el paladar durante todo el tercio. También aparecen sabores de nueces, que posiblemente hayan estado ahí en el tercio anterior, pero con una intensidad mínima y ya para este punto están muy presentes. El café también se siente con una intensidad destacada, y en el retrogusto puedo apreciar la misma pimienta, pero ya no está esa sensación dulce, aunque sí hay notas de té. La construcción no da problemas, aunque sí hay que darle un par de toques técnicos a fin de mantener la quemada recta, pero son caprichos, porque quema tan bien que estaba seguro que se corregirían solos eventualmente.

En el último tercio el sabor dulce aumenta su intensidad y es posiblemente el único cambio con respecto al tercio anterior, aunque hay caladas en las que siento una cierta nota vegetal que me recuerda al cilantro, pero no es continuo así que no le doy mayor importancia. El resto de los sabores sigue presente a la misma intensidad, incluyendo nueces, pimienta, madera y café, pero viendo un poco los que tengo descritos, el de semillas de girasol creo que se perdió en algún momento del segundo tercio. Sigue siendo una maravilla la construcción y la intensidad sigue en alta, con una fortaleza media-alta. Me toma una hora y 15 minutos fumar el Mode 5 hasta el momento en que ya se empieza a hacer más angosta la quemada y corro el riesgo de quemarme los dedos.

Este es el tercer Cromagnon Aquitaine que reseño, siendo los otros dos el Mastodon (el año pasado)y el Early Modern Human (en 2017). La razón de tanto tiempo entre uno y otro es que hasta el año pasado, si ya había reseñado un cigarro, no volvía a subir una reseña de él, aunque estuviese en otra vitola. A veces publico lo que llamo una recata, pero es en los casos que tengo algún cigarro igual, pero con varios años de diferencia. El caso de este Mode 5 es una vitola distinta y es un cigarro que tiene 3 años de guarda. En ambos casos sería relevante fumarlo, aunque ya para este punto he fumado varios cigarros en distintas vitolas y puedo confirmar que la experiencia es muy distinta, aunque con una misma base. En cuanto a esta línea, siempre me ha llamado la atención que existe un Cromagnon y un Cromagnon Aquitaine, porque nunca he visto a ambas líneas como relacionadas. Son ligas distintas y aunque el Cromagnon de anilla negra me parece un cigarro muy bueno, es el Aquitaine el que más he comprado. Este Mode 5 es posiblemente una de las mejores muestras de esta liga, pero creo que si volviera a reseñar hoy el EMH, no le daría el 96 que le di en 2017. A éste tampoco le daría un 96, pero la constancia de sabores y calidad también tiene su mérito.

Ficha Técnica:
Fabricante: NicaSueño
Marca: RoMaCraft Tobac
Modelo: Cromagnon Aquitaine
Dimensiones: 5 x 50
Tamaño: Mode 5 (Perfecto)
Origen: Nicaragua
Capa: Ecuador (Habano)
Capote: Cameroon
Tripa: Nicaragua (Estelí, Condega, Pueblo Nuevo)
Precio: $8,50
Puntuación: 91

Cocuy: Mal Incendio Hachero

No debería sorprender a nadie que un hachero es alguien que lleva un hacha, pero a mí me sorprendió que el término existe para quien lleva el hacha en una cosecha de cocuy. Es que la cosecha del cocuy se hace, por normativa general, de manera silvestre, en donde un grupo de personas con distintas tareas van supervisando y revisando campos, hasta que encuentran plantas de cocuy, porque el cocuy en Venezuela es silvestre.

Existen iniciativas de siembras de este agave y proyectos de modificar la ley del cocuy a fin de que se permita que sea sembrado, especialmente por la demanda, pero por el momento es una planta silvestre y una de las personas que lo cosecha es, precisamente el hachero.

Mal Incendio es una marca que hace su producto en Siquisique, en el estado Lara. Su nombre parte de un poema de Victor Valera Mora, que reza:
«Donde sin embargo vorazmente
me celebro bajo tierra
En este país donde siempre fui un arbolario
un mal incendio inesperado voladizo»

Mal Incendio describe su proceso en la etiqueta de la botella, aunque no creo que su proceso sea muy distinto al de otras marcas, pero ellos lo tienen. Dice que la planta tiene al menos 8 años de maduración y que al cortar una, siembran otra en el mismo lugar. Sus pencas son horneadas durante 8 días en horno cónico de piedra subterráneo. Es triturado y fermentado durante 4 días y finalmente destilado por alambique. Posteriormente tiene 2 meses de reposo en botellón de vidrio, en una bodega de bahareque con piso de tierra. Es finalmente embotellado al 45% de alcohol.

Algo que me sorprende del Hachero es que en nariz es bastante mineral, especialmente porque mi exposición a cocuyes que tienen una nota mineral principal no ha sido muy positiva, pero el Hachero lo he probado antes y me ha gustado. La nota es también salina, casi yodada, con marcadas notas herbáceas, ahumadas y un toque suave de caramelo.

En boca sí que es principalmente herbáceo, pero tiene distintos matices de humo, que incluyen madera quemada pero también esa nota cuando quemas hojas verdes, que producen mucho humo y que es un humo muy denso. Finalmente, un toque dulce también, mientras que el retrogusto es principalmente cítrico pero también ahumado.

Antes he mencionado lo marcadamente distintos que son los cocuy, y creo que Mal Incendio es el más distinto de todos. Sus producciones son bajas; me atrevería a decir que son de las más bajas que existen, por lo menos entre los cocuy que están abiertamente disponibles en más de una ciudad, pero su sabor también es uno de los más distintos. Quizá Hachero tiene un sabor medianamente en armonía con otros, pero en general Mal Incendio marca una gran diferencia, quizá porque muchos de sus productos están a una alta concentración alcohólica, y eso hace que los sabores se sientan más concentrados.

Ficha Técnica:
Fabricante: Mal Incendio Agavera
Nombre del Cocuy: Hachero
Marca: Mal Incendio
Origen: Venezuela
Edad: Cero
Precio: N/D
Densidad alcohólica: 45%
Puntuación: 89

Jaime Garcia – Reserva Especial (Toro)

Muy a menudo menciono que un blend de tabaco puede cambiar mucho de una vitola a otra, por lo que si bien ya has probado una línea de cigarros en robusto, no creas que es el mismo producto en todas las otras vitolas en las que está disponible. Si bien el objetivo del master blender es repetir la experiencia en cada vitola, también pasa que cada formato tiene sus ventajas y desventajas, y hay que ajustar el blend a cada una de ellas. En esa línea, he aplicado estas reseñas de distintas vitolas en los productos en que he encontrado la posibilidad y los resultados son simplemente fenomenales. En el caso de este Jaime García, creo que esta es la cuarta vitola en que lo pruebo y estoy casi seguro que hay una más en mi humidor. Es un cigarro hecho directamente por Jaime Garcia, el hijo de Don Pepin Garcia y básicamente el creador de la marca My Father, que creó en honor precisamente de Pepin.

Como si no fuese obvio, este Reserva Especial me gusta mucho y es que siempre admiraré el buen uso que le da a la capa Broadleaf. En el caso de este toro se trata de un cigarro con dimensiones de 6 x 54, con esa capa que mencioné, proveniente de Connecticut, y capote y tripa nicaragüense. Lo pico con la doble hojilla y la calada en frío me da notas de madera, nueces, café y un toque suave de chocolate, mientras que en la capa le siento un poco de frutos rojos y tierra húmeda. El tiro es fenomenal y no espero mucho para encenderlo.

El golpe de pimienta característico de Nicaragua no está del todo presente en la fumada; al menos no al principio. A lo largo del primer tercio eventualmente se hace presente y no es tanto un golpe sino más bien como una brisa. También hay notas dulces, pero suficientemente superficiales como para que no tengas que decir que es un cigarro dulce, así como notas de cuero, café y chocolate. El humo es abundante y quema considerablemente lento, con un anillo de combustión que no es el mejor, pero en ningún momento me llega a preocupar.

Lo que tardó la pimienta en aparecer en el primer tercio es directamente proporcional a lo que tarda en desaparecer, porque para el segundo tercio sigue muy presente e incluso diría que está más fuerte. También hay sabores de madera, notas dulces, café y ese chocolate que se presentaba suave sigue siéndolo, incluso algo más suave que antes pero más intenso en el retrogusto, junto con la pimienta. El anillo de combustión es perfecto y la ceniza se sostiene muy bien, incluso dejando de presentar esos pequeños anillos que caracterizan a muchas fumadas y más bien como una capa continua. La intensidad es media-alta, con una fortaleza media.

El sabor dominante del último tercio es el de madera, pero también hay abundantes nueces y en orden de intensidad hay café, pimienta, notas herbáceas, cuero y chocolate. Sigue quemando muy bien, aunque en el último tercio no es tan recto como en el segundo, sino más similar al primero. Me toma una hora y 45 minutos fumar el toro, y ya al final la intensidad fue media, con una fortaleza similar.

Más que una reseña, después de 3 instancias más donde he probado este cigarro, probarlo en toro fue más como una confirmación y por eso este artículo puede parecer más corto que los demás. Los sabores que aporta el Jaime García en este formato son similares a las mejores experiencias que he tenido con esta línea y así como muchos cigarros tienen un abanico de vitolas en los que están disponibles, y dentro de esas vitolas hay algunas que funcionan mejor que otras, creo que en toro es una de las mejores maneras de disfrutar de este cigarro.

Ficha Técnica:
Fabricante: My Father Cigars
Marca: Jaime García
Modelo: Reserva Especial
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: Nicaragua
Capa: USA (Connecticut Broadleaf)
Capote: Nicaragua
Tripa: Nicaragua
Precio: $9,00
Puntuación: 92

Romeo y Julieta – Aniversario (Toro)

Parece mentira que después de probar tantos tabacos de una marca equis (Romeo y Julieta dominicano, en este caso), te encuentres con uno que no conoces y que, además, tiene más de 10 años en el mercado. Así fue como me encontré con este Aniversario, que en verdad no sé de dónde lo saqué, pero estuvo en el Top 25 de Cigar Aficionado en 2007, aunque en otra vitola. El Aniversario fue lanzado en 2003, dos años antes de que la marca cumpliera 130 años, con una liga que consiste en una capa Sumatra ecuatoriana, sobre capote Broadleaf americana y tripa de República Dominicana, Nicaragua y Perú. Y aunque una hoja peruana hoy en día es algo relativamente común en las ligas, en 2003 no era algo que se hacía regularmente. Cabe destacar que la liga de este Aniversario la creó José Seijas, cuando aún trabajaba para Altadis y mucho antes de salir a crear su propia marca: Matilde Cigars.

Esta es una reseña en la que ninguna foto salió bien, en parte porque estaba lloviendo y la luz era cambiante, pero también porque no tenía lentes para comprobar lo malas que estaban saliendo las fotos. La capa Sumatra se ve con bastantes bultos o protuberancias o la palabra que desees para describir que la capa no es realmente lisa. Pero afortunadamente se siente bien, con aromas a nueces y madera, mientras que la calada en frío se siente bastante apretada y con aromas a madera, nueces, canela y paja. Leyendo un poco las experiencias de otras personas con este cigarro, he descubierto que la corona que se colocó en el Top 25 daba una fumada regular y muy decente, pero la aplicación de esa liga a otras vitolas resultaba en problemas de tiro y de quemada. Espero que no hayan sido comunes, pero por lo pronto y antes de encender éste tiene un tiro apretado. Se han visto casos en los que el calor del encendido ayuda a liberar un poco ese apretado.

Pero esa liberación no ocurre, al menos no en el primer tercio y el Aniversario comienza decente, sin muchos sabores, principalmente por lo apretado que está y eso hace que además, la quemada no sea uniforme y requiera retoques constantes. Los sabores en el primer tercio son de nueces tostadas, algo de café americano y notas suaves de madera de cedro. También hay ocasiones en que estos sabores se sienten dulces, lo que hace que la experiencia mejore, o al menos se mantenga agradable hasta el próximo retoque de fuego. El Aniversario comienza a mostrar una tendencia a quemar de manera diagonal hacia el final de este primer tercio, mientras que la fortaleza se coloca en media, con una intensidad media-baja.

Mientras que el tiro mejora un poco en el segundo tercio, la quemada sigue siendo torcida y hay momentos en que tengo que darle fuego de manera constante durante unos 5-10 segundos para quemar la parte que se reúsa a quemar. Los sabores no son abundantes, pero incluyen café, madera y toques dulces, con una pimienta muy tímida que más bien se siente como un toque picante en el cigarro. Pero también podría ser consecuencia del fuego regular para mantenerlo encendido y quemando parejo. Aunque la verdad es que nunca quema parejo durante esta sección. La fortaleza se mantiene en media y la intensidad media-baja, que en verdad es una combinación muy mala para una fumada.

Por algún milagro el último tercio es ideal. El tiro está ligeramente apretado, pero ya algo al punto de un habano, lo que hace que la fumada del Aniversario sea más manejable. El anillo de combustión finalmente es recto también, o al menos más recto que en los tercios anteriores y el cigarro me deja apreciar sabores de manera constante y sin notas desagradables. No obstante, los sabores no son muy distintos a los que pude apreciar en el primero y segundo tercio, por lo que aprecio café, madera y notas dulces. La parte picante definitivamente era consecuencia del fuego, pues no se siente picante en este tercio. La fortaleza termina en media-baja, con una intensidad media, efectivamente intercambiando esas valoraciones. Luego de una hora y 35 minutos, dejo de esperar que el Aniversario me sorprenda.

Me inclino a pensar que el Aniversario sufrió de un par de cosas que le impidieron ser una fumada buena. La primera es obviamente la quemada y sin lugar a dudas fue la más grave. Creo que me gasté la mitad de la reserva de gas del encendedor manteniéndolo encendido durante los dos primeros tercios y me sorprendió muchísimo que en el último se mantuviera encendido sin influencia mía. Lo otro es que posiblemente haya tenido mucho tiempo de guarda y se haya «vencido» el sabor. Pero en cualquier caso no tenía más de 6 años de humidor y en ese tiempo el cigarro no debería haber perdido tanto, a menos que inicialmente no haya sido un cigarro muy complejo. Siendo una liga de 2003, puedo asumir eso, porque las ligas y los gustos han evolucionado, y Romeo y Julieta no es una marca que se caracterice por construcción bajo par.

Ficha Técnica:
Fabricante: Tabacalera de García
Marca: Romeo y Julieta
Modelo: Aniversario
Dimensiones: 6 x 54
Tamaño: Toro
Origen: República Dominicana
Capa: Ecuador (Sumatra)
Capote: USA (Connecticut Broadleaf)
Tripa: República Dominicana, Nicaragua, Perú
Precio: $10,50
Puntuación: 76