No acostumbro a hacer dos reseñas seguidas de una misma marca, principalmente porque creo que hay que variar sabores en el paladar para apreciarlos todos. Lo que pasa es que las últimas semanas en Venezuela han sido bastante caóticas con apagones regulares y mi productividad laboral se ha ido un poco al foso. Sin embargo, lejos de perder la esperanza o las ganas de trabajar, me he dedicado esta semana a hacer las reseñas “encargadas”, en las que algunos fabricantes me han dado de sus productos para que los pruebe y dé mi opinión. No sería justo que esa opinión esté sesgada, por lo que siempre trato de mantener esa línea entre la persona y su producto, pero no por ello voy a negar que me parece que Cornelio es tremendo tipo y que sus productos hasta el momento me han gustado.

Cornelio Cigars - Don Marino 01

Aunque tengo claro que los cigarros de Cornelio no son fáciles de conseguir a menos que vayas directamente a su fábrica o contactes con algún distribuidor dentro de República Dominicana, el Don Marino quizá sea doblemente difícil de conseguir, pues tengo entendido que fue una comisión especial del cigarro, que lo hizo para alguien que posiblemente me dijo quien era pero en mi memoria eso ya desapareció. No obstante, el cigarro tiene marcadas diferencias con respecto a los otros productos de la marca que he probado, por lo que no quería dejar de reseñarlo. Aunque en tamaño, dimensiones y apariencia se parece al Flor de Bayahibe que fumé ayer, este tiene un tono un poco más claro y los aromas son más hacia el café y la madera como aromas de base en la capa, mientras que en la tripa se aprecia madera y caramelo. Por último, en la calada en frío se siente cuero y nuevamente café.

Cornelio Cigars - Don Marino 02

El Don Marino quema bien y uniforme, aunque el tiro es un poco más apretado que otros cigarros de la marca que he probado. El humo es abundante, solo que no se siente tan suelto el cigarro y, personalmente, eso no me gusta tanto, aunque en términos de sabores está bien nutrido, con un toque suave de pimienta desde la primera calada, seguido de cuero, anís y caramelo mientras el Don Marino se va asentando y sus sabores definiendo un poco.

Cornelio Cigars - Don Marino 03

A la mitad del primer tercio el sabor de cuero desaparece, sustituido por un sabor a madera que comienza suave, al menos en este punto y se siente que puede ir creciendo, pero el resto de los sabores del cigarro parecen apaciguarse un poco también y colocarse al mismo nivel de la madera. Durante un momento pensé que el tiro más apretado de lo normal para mí estaba teniendo consecuencias adicionales en el sabor, pero la cantidad de humo sigue siendo la misma, solo que los sabores están más atenuados.

Cornelio Cigars - Don Marino 04

En el segundo tercio es como si el cigarro volviera a comenzar. Los sabores varían enormemente y los que se sentían hasta el momento y se habían apaciguado cambian completamente y muestran un sabor dulce y acaramelado que guarda relación con el primer tercio aunque se siente con un nuevo matiz, y también se aprecia un fuerte componente de tierra mojada. En el fondo de los sabores se sienten toques de anís y caramelo, este último sin duda se fortalece un poco por el aspecto dulce del cigarro. También comienza a quemar mucho más lento en este tercio y el tiro se abre un poco más.

Cornelio Cigars - Don Marino 05

A la mitad del cigarro el Don Marino mantiene sus sabores predominantes del segundo tercio, que son caramelo y tierra mojada, pero le coloca un adicional de pimienta para darle una mayor dimensión a estos dos sabores aunque no muestra muchos más. Sin embargo, se sienten distintos matices de los dos sabores principales durante la fumada, permitiendo apreciar toques y variaciones y transiciones de cada sabor mientras se van desarrollando. El cigarro sigue quemando bastante lento con un tiro excelente y una línea de quemado casi dibujada a la perfección.

Cornelio Cigars - Don Marino 06

En el último tercio el sabor de caramelo sigue manteniendo su liderazgo y la tierra mojada se coloca en un segundo lugar muy cercano, pero no en el tope. A mitad del último tercio aprece un sabor a madera que llega a competir con la tierra por el segundo lugar, pero ya el caramelo sacó mayor ventaja y termina finalmente con la intensidad de él y el toque dulce que lo acompaña, mientras que la madera y la tierra mojada se terminan desvaneciendo antes de finalizar. El Don Marino puede que no sea un cigarro fácil de conseguir, y puede que su primer tercio sea completamente diferente a los otros dos, pero sin duda es una excelente prueba de las líneas de productos de Cornelio y demuestra que se pueden lograr sabores diferentes incluso con poca materia prima. No tengo idea de los componentes del cigarro, aunque estoy casi seguro que se trata de un puro dominicano y siendo quizá el más sencillo de los cigarros de Cornelio, es también uno de los que quiero conseguir más en mi próxima visita.

Dossier-2.indd

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s