El segundo producto de José Seijas, quien supuestamente se retiró de la industria tabacalera y una carrera fructuosa en Altadis, al poco tiempo abrió esta empresa, modesta pero con productos muy buenos. Su primer producto fue el Matilde Renacer, que hace un tiempo reseñé. Luego sacaron el Oscura y luego el Quadrata, que también reseñé. Finalmente, tienen el Serena, que es un capa Connecticut, que tengo en el humidor esperando fumada. El Oscura se trata de un cigarro con capa madura y hojas provenientes de cinco países, y lo adquirí en Cuenca Cigars hace exactamente 11 meses.

Matilde - Oscura 01

La capa del Oscura, aunque imperfecta, con venas prominentes y una cierta aspereza, en términos de colores combina muy bien con el dorado y verde de la anilla. Cuando lo aprieto se siente más rígido de lo que me gustaría que fuera, pero uniforme en su construcción. Tiene aromas de paja, cereales y galletas, mientras que en la tripa se aprecian pimienta y cuero. Lo pico y la calada en frío ofrece aromas vegetales, como de aceituna con algo de pimienta y tierra mojada.

Matilde - Oscura 02

El Oscura enciende rápidamente, aunque cuesta un poco que la quemada sea uniforme, pero hace cosa de un mes me compré un encendedor de soplete con una sola turbina, pero bastante poderosa con la que puedo hacer encendidos casi directos y me gusta mucho usarla, aunque tarde más en encender el cigarro. Desde el primer tercio el Oscura tiene sabores destacados de pimienta, seguidos de tierra, caramelo y café espresso. La ceniza parece sostenerse bien y el cigarro quema uniforme con un tiro muy bueno.

Matilde - Oscura 03

A mediados del primer tercio la pimienta desaparece aunque mantiene un sabor como la corteza de la carne a la parrilla, que junto con la tierra mojada y el caramelo que sabe más como azúcar quemada y trazas suaves de café, le dan un aspecto muy agradable al cigarro, mostrando de nuevo que los Matilde están en una clase por sí solos. También me gusta como el tabaco dominicano varía durante la fumada, y en el segundo tercio mantiene esos sabores con una quemada perfecta y la ceniza que se mantiene bastante bien puesta. El humo no es abundante y denso, pero en cada calada se sienten sabores a la perfección.

Matilde - Oscura 04

En la mitad del cigarro dejo caer la ceniza porque realmente no confío en mí y no quiero hacer un desastre. La pimienta ya completamente desapareció junto con ese sabor cárnico que mencionaba antes, aunque ahora hay un sabor que combina sal y pimienta muy distintivo, también con café en polvo y leña, con un toque dulce que me hace querer quedarme un rato determinándolo, pero prefiero seguir disfrutando la fumada, pues parece ir desapareciendo también.

Matilde - Oscura 05

En el último tercio el cigarro no cambia mucho y me veo en la obligación de tragarme mis palabras previas de que el cigarro dominicano cambia constantemente, pero sí hay variaciones de matices, en donde el sabor de azúcar quemada termina de desaparecer pero sigue manteniendo un sabor lejanamente dulce, e incluso los sabores de sal, café, tierra y pimienta.

Matilde - Oscura 06

Dada mi experiencia previa con los Matilde, la expectativa con el Oscura no era baja, pero me recibió con los sabores, construcción, intensidad, calidad y matices que esperaba, aunque esa intensidad apenas llegue a media-fuerte, pero sus sabores invaden el paladar deliciosamente, pues son ricos y variados. El Oscura es una parte maravillosa del abanico de Matilde y no podría dejar de recomendarlo para quien quiera probar un buen tabaco dominicano.

Dossier-2.indd

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s