Una de las cosas que he mencionado antes que es divertida de ser fumador y conocer personas fumadoras es que siempre hay una oportunidad para compartir fumadas. Es común entre fumadores regalarse cigarros de todos los tipos a fin de probar cosas nuevas. En diciembre de 2018 estaba en Miami con parte de la familia y un esposo de una prima de mi esposa, así que somos primos políticos terceros, o algo así, me regaló este cigarro. Claro, me chocó un poco porque creo que en el último intercambio yo le había regalado un Ramon Allones Specially Selected y en este él me regala este cigarro que se vende solamente en mazos de 20 y se consiguen en Costco. Creo que fue la última vez que intercambiamos cigarros.

Jose Marti - Cuba Libre 01

Pero la verdad es que el José Martí no se ve como un mal cigarro. Es la segunda vez que fumo uno, pues la primera fue pensando “qué tan malo puede ser?” y en esa ocasión descubrí lo malo que era. Pero la verdad es que este cigarro tiene más de un año de guarda y, aunque eso no es garantía que va a ser una buena fumada, al menos no creo que sea tan mala como la primera vez. La capa del Cuba Libre es bastante imperfecta, corrugada y con aromas fuertes a chocolate, que me hacen pensar que el cigarro es infusionado, pero también se aprecia un aroma a cuero y dulce. En la tripa se aprecian aromas de cuero y madera y, finalmente lo pico y aprecio un aroma de madera únicamente.

Jose Marti - Cuba Libre 02

El Cuba Libre enciende bastante bien, de manera uniforme y con un tiro muy decente. Los sabores son intensos de chocolate, que realmente me hacen pensar que es un cigarro infusionado, pero no sabe a un cigarro saborizado a chocolate. En realidad se siente medio sintético ese sabor de chocolate, y creo que es la mejor manera en que puedo describirlo. También hay un sabor ligero a canela y no mucho más.

Jose Marti - Cuba Libre 03

La ceniza se sostiene bastante bien sobre el cigarro y es muy blanca, lo cual puede significar que el tabaco es de alta calidad o que está tratado, y dado el precio del cigarro me inclino más por la segunda. A lo largo del primer tercio el sabor de chocolate desaparece casi por completo, pero mantiene el sabor de canela, con la misma sutileza que al principio y añade un sabor a madera y un fondo amargo que no hace al cigarro del todo agradable, y por este precio, no esperaría menos.

Jose Marti - Cuba Libre 04

Para el segundo tercio la ceniza del cigarro realmente impresiona, es rígida y no se cae fácilmente, mientras que los sabores son fuertes de madera principalmente, pero también con toques de cuero y suave de pimienta. El cigarro está muy alejado del sabor que sentí cuando lo fumé anteriormente, en donde apenas se sintieron sabores en el primer tercio y luego desapareció cualquier sensación. Ahora me encuentro en el segundo tercio y, aunque no voy a decir que es un cigarro extraordinario, es mejor de lo que pensaba.

Jose Marti - Cuba Libre 05

Para la mitad del Cuba Libre ya la ceniza se cayó y el sabor a chocolate vuelve a aparecer. Este sabor de chocolate es como chocolate con leche, pero solo 20% cacao (o menos); pero el sabor de chocolate también mantiene su propiedad aparentemente sintética que sentía anteriormente, sobre todo en frío. También hay un sabor a madera, que no es tan dominante como en secciones anteriores, pero sigue ahí.

Jose Marti - Cuba Libre 06

En el último tercio el Cuba Libre mantiene esa sensación dulce que le ha acompañado en mayor o menor intensidad desde el principio, aunque esa sensación siempre llevaba consigo a un sabor de chocolate, que en el último tercio no existe. Sin embargo, mantiene la sensación sintética del sabor, pero realmente no hay mucho más que reportar del cigarro. Al cabo de 55 minutos finalmente lo dejo de lado, aunque creo que le podría haber sacado unos 15 minutos más con facilidad, si no fuese porque se calentó muchísimo y ya no había necesidad de seguirlo fumando.

Pero el Cuba Libre realmente me impresionó de manera positiva, principalmente porque esperaba una fumada de mediocre a mala, pero no fue así. Vamos, no fue buena, pero tampoco fue mala. En cierta manera me recordó mucho a los Gurkha, sobre todo en esas sensaciones sintética de los sabores, pero a diferencia de los Gurkha, este cigarro no cuesta $10, sino apenas $1,50 por unidad, o menos. A ese punto es un cigarro que bien vale lo que cuesta, aunque no sea un cigarro que quiera comprar. Es el propio cigarro para darlo a quienes no saben fumar y llegan a tu casa queriendo fumar, sobre todo después de una comida. Sin duda hay mejores cigarros, pero también hay peores que cuestan más.

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