Este cigarro me ha causado muchísima curiosidad desde que me llegó en el paquete mensual de Small Batch Cigars. Este paquete está entre los más caros del mercado, con un costo de $50 cada mes, a cambio de un paquete que incluye un máximo de 8 cigarros y un mínimo de 4. Cuando sumas el costo real de los cigarros enviados, usualmente se superan los $50, esto porque en casi todos los paquetes viene al menos un Davidoff. Sin embargo, han habido ocasiones en que envían 3 cigarros y sí, el costo total sigue superando los $50, pero para alguien que fuma más por sabores que por precio (como yo), no siempre he quedado satisfecho. Hoy en día ya no estoy suscrito a este paquete, pero eso es otra historia. El hecho es que cuando enviaron este cigarro solamente vinieron dos; el otro era un Davidoff Escurio (que reseñaré pronto).

Pero precisamente, cuando llegó este paquete me molesté bastante porque nunca esperaba dos cigarros solamente. Rápidamente busqué en internet el precio del Davidoff Escurio y vi que cuesta unos $19, así que pensé que me habrían mandado otro cigarro de $30 como el Atabey Delirios, cuya fumada no me pareció muy buena. Pero no, no es un cigarro de $30. Es un cigarro de $100. Cien dólares, por un cigarro. Mi curiosidad principal es cómo se fuma un cigarro así. ¿Debo encenderlo con fósforos y fumarlo a una calada cada 5 minutos? Aunque siempre he sabido que Davidoff y Zino tienen grandes precios para sus cigarros, $100 me parece bastante exagerado (ya $50 por un Behike me parece una exageración). Parte del costo es el empaque, y este cigarro viene en una caja azul muy llamativa, pero la reseña es del cigarro y no del empaque. La tripa ha sido añejada por 8 años y los cigarros se guardan durante 4 años después de ser construidos. Estoy claro que el tiempo es dinero también, pero vamos a ver cómo es esta fumada.

El cigarro tiene 7 pulgadas de largo, aunque realmente se siente bastante más largo gracias a la punta de este torpedo. Pero la capa no es tan bonita como esperaría, con varias venas y marmoleado por todo lo largo. Los aromas son bastante suaves, y por un momento me pregunto si este será uno de esos cigarros extremadamente suaves que venden tan caros, pero la verdad es que esos aromas son interesantes, incluyendo pimienta y una sensación suave de vinagre balsámico. Luego de picarlo, y hacer eso con cuidado, con una doble hojilla, la calada en frío presenta notas de madera, mantequilla y un toque suave de pasas. No es una gran cantidad de sabores, pero tampoco se sienten muchos matices.

En las primeras caladas nos enfrentamos al primer problema, pues los sabores comienzan mal, con toques ácidos y metálicos, aunque estos desaparecen al cabo de algunas caladas y pronto aparecen otros sabores más agradables como pretzel y crema, que se combinan con notas suaves de pimienta. El retrogusto al principio está bastante cargado de pimienta y con esas notas metálicas. Para la mitad de este primer segmento los sabores se combinan en una fusión de madera mojada con más pimienta, sin la adición de un sabor dulce que permita apreciar mejores matices, aunque sí tiene algunos toques de mermelada de moras, que rápidamente es dominada por la pimienta. Antes de llegar al final del primer tercio la ceniza se cae sola.

Los sabores de madera y pimienta acompañan al Platinum Z-Crown Stout en el segundo tercio, con una intensidad media-alta y sabores más o menos con la misma fuerza, pero parecieran llevar una tendencia a aumentar. Sin embargo, no hay más sabores en este punto y la ceniza mantiene su misma tendencia a no soportarse mucho. Sin querer adelantarme, no se siente como un cigarro de $30, mucho menos uno de $100.

Para la mitad del cigarro el retrogusto es solamente de pimienta, al punto que la intensidad se hace incluso alta. Los sabores no han cambiado mucho, aunque el tiro ahora produce humo menos denso. Sin embargo, hay distintos matices de pimienta y hay veces que me recuerda a pepperoncino, como el que le pones a la pizza. El resto de los sabores son de madera, algo de nueces, pero sin mucha intensidad ni matices y aunque el anillo de combustión no es del todo recto, la ceniza tiene una mejor tendencia a mantenerse sobre el cigarro.

Para el último tercio el Platinum Z-Crown Stout mantiene su protagonismo de pimienta, esta vez con una intensidad alta, pero con los sabores medios. Se sienten notas ácidas como al principio, las cuales son tan agradables como las del primer tercio, es decir nada, y las notas metálicas están nuevamente presentes. No es algo desagradable, pero tampoco es un sabor necesario ni aporta mucho, sobre todo porque también tiene notas fuertes de nicotina, y esto lo noto bastante porque una parte del cigarro tuve que hacerla de pie porque empezó a llover con bastante intensidad y me estaba mojando en donde suelo sentarme a fumar. En total, la fumada duró unos minutos menos de dos horas.

En mi haber de fumador he fumado varios cigarros de todos los precios, desde cigarros de menos de $1 hasta este. Antes de encenderlo sabía que el precio sería un factor determinante en la fumada y en la reseña, pues así como he fumado cigarros de $5 muy buenos, he fumado cigarros de $30 que no me han parecido tan buenos. Por $100 esperaba que este cigarro marcara un antes y un después en mi historial de tabaco, aunque ya de entrada sabía que eso sería difícil, porque no hay cigarro que haga eso, en términos reales. Sin embargo, al menos esperaba que fuese una excelente fumada y que ciertamente no valiera los $100. Pero por $100 esperaría un cigarro que no requiera retoques (le hice dos), que aguante una buena ceniza y que sea excepcionalmente delicioso. Pero lo que me encontré fue un cigarro que podría perfectamente no haber fumado, pues no siento que probé nada del otro mundo, ni siquiera algo excepcional, ni algo que haya capturado mi atención en sabores o aromas. Quizá el punto más interesante de este cigarro es poder decir “me fumé un cigarro de cien dólares”, pero no es un cigarro que recomendaría. Si costara $10 le daría un 82. Pero no porque cueste $100 le voy a dar un 18.

3 Comments

  1. Hola Diego,
    ¿No crees que este tipo de cigarros, con precios tan elevados, realmente están hechos para el público que prefiere fumar un cigarro super exclusivo aunque no valga lo que cuesta?
    Vamos, desde mi punto de vista, esto parece ser un cigarro para posers.
    Hace un tiempo leí que Davidoff tenía en stock tabaco por varios millones de dólares y ese era uno de los motivos del precio de alguno de sus productos. Guardar durante años las mejores hojas de las mejores cosechas supone un gasto enorme, eso está claro. Pero si el producto final después de todo ese tiempo, dinero y trabajo no vale lo que cuesta…

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    1. Sin duda eso lo puedes decir de muchos Davidoff y de la gran parte del público de habanos de Instagram, quienes claramente buscan destacar un estilo de vida y una pose por encima de la calidad de un cigarro y el disfrute del mismo. Precisamente, como dices, el producto al final es uno más del montón y luego de tanta guarda, que no les quede tan bueno es una lástima. Así que vamos a subirle el precio y que sea un unicornio.

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