Han pasado un poco más de tres años desde la última vez que probé este cigarro; incluso en esa época todavía tenían la anilla vieja y la verdad es que desde que cambiaron el diseño a uno más moderno he querido tener esa anilla en la colección. La liga sigue siendo la misma, que realmente me sorprendería si la cambian, porque no tenía nada de malo y al menos en papel parecen hojas fáciles de encontrar, además que siguen siendo fabricados por Plasencia en Nicaragua. Originalmente probé el robusto extra de este cigarro, pero este corona larga es el de menor cepo de su vitolario y para un cigarro que ya de por sí era fuerte, este me ha llamado bastante la atención como será desde que llegó como parte del pack mensual de Cigar Hustler de mayo.

La capa es ligeramente imperfecta, aunque generalmente lisa y con pocas variaciones de color y brillo. Tiene aromas a tierra mojada, hierbas secas y una nota ligeramente picante, que se repiten en la tripa, sin duda por lo pequeño del calibre del cigarro y por lo intenso de esos aromas en la capa. Pero la calada en frío sí presenta algunos aromas distintos, que incluyen madera, ralladura de naranja y algo de nuez moscada. Mientras me preparo para encender el cigarro el cielo se nubla y comienza a caer una ligera llovizna con muy poco viento, creando el momento ideal para fumar, al menos en mi opinión.

El Guild comienza potente, intenso y envolvente en sus notas a pimienta, azúcar morena, nuez moscada, cuero y café. La intensidad es alta desde la primera calada, con humo abundante y un retrogusto que es mucho menos intenso de lo que esperaba, especialmente con este cepo y esta cantidad de pimienta en el paladar. Cada calada es fuerte y abundante y eso me lleva a fumarlo con una inmensa calma, dejándome analizar cada calada y, muy para mi sorpresa, sin hacer más nada durante la fumada; no reviso el teléfono, no leo, no converso sino que disfruto cada calada.

Cuando iba por el segundo tercio llegó un amigo de visita que le tenía que dar unos cigarros y nos quedamos en la puerta hablando… por el mismo tema de la conversación el cigarro comenzó a apagarse, quizá porque no le estaba dando tantas caladas como debía, por lo que se me apagó dos veces y lo reencendí con el mayor cuidado del mundo. Sí me di cuenta que los sabores estallaron y en verdad era difícil concentrarme en las dos cosas, por lo que despedí a mi amigo y entré rápido a seguir disfrutando de esta delicia (el más sociable, claro). Los sabores de nuez moscada, ralladura de naranja, cuero y pimienta se destacan en el segundo tercio, la intensidad se reduce un poco permitiéndome probar libremente el retrogusto, que ahora incluye más pimienta, pero también naranja. En términos técnicos, con excepción de esas dos apagadas por distraído, sigue quemando muy bien, humo abundante y buena velocidad.

En el último tercio las cosas no terminan tan bien para el Guild, pero no por sabor o quemada, pues llegué a quemarme los labios casi que con placer, pero la nicotina también apareció intensamente y esto hizo que los dos tercios previos fuesen una experiencia mucho más positiva que el último. En términos de sabores, el último tercio es fuerte de cuero, al punto que supera a casi el resto de los sabores, que se sienten muy poco, salvo una nota dulce que aparece y desaparece casi tan rápido que me pregunto si realmente estuvo ahí, pero le da una dimensión interesante a los sabores. Quizá mi única decepción es que esos sabores a café que sentí en el primer tercio no se mantuvieron por más tiempo, pues la combinación estaba fenomenal. Al cabo de una hora y 10 minutos, este Guild llega a su fin.

El Guild en corona es mucho más intenso que en robusto, y esto es algo que puedes cambiar el nombre del cigarro por cualquier otro y será verdad porque las vitolas como corona siempre van a ser más intensas que las de robusto, pero también me agradó mucho más la experiencia, particularmente porque soy mucho más partidario de los robustos que de los corona, pero en este caso fue una experiencia diferente también. Los sabores siguen ahí como en la fumada original y en ese sentido es similar, pero la intensidad de esos sabores es completamente distinta y es quizá uno de los productos que gustosamente compraría más en esta vitola, especialmente porque al ser de 5,5 pulgadas de largo, la fumada es casi tan larga como la de un robusto normal y eso es un factor muy destacado a la hora de elegir entre los dos y cuando los dos tienen un precio similar que ronda los $9, es el corona con el que me iría.

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