En 2018, Altadis USA lanzó un nuevo producto de Montecristo producido por AJ Fernandez llamado Montecristo Nicaragua Series. Aunque este pareciera ser otro producto más de Altadis en el que AJ Fernandez tiene algo que ver, y realmente cuesta diferenciarlo de la inmensa cantidad de productos de Altadis con los que AJF ha estado relacionado y cuyas anillas no son especialmente diferentes, el hecho que Abdel ha estado relacionado con otras marcas del grupo como Romeo y Julieta, H. Upmann, Trinidad, Gispert y Onyx, con este Nicaragua Series al menos existe la diferencia que no es un producto exclusivo de AJF, sino que trabajó en él con Rafael Nodal, quien fuera el creador de Aging Room pero también hoy en día es parte esencial de Altadis en general.

El Nicaragua Series no solo es producido en Nicaragua en la fábrica de AJ Fernandez, se trata de un puro nicaragüense, aunque no especifica qué tiene en cada sección. El cigarro está disponible en 4 vitolas, que incluyen un robusto 5×54 y este toro 6×54 y todo lo demás es más grande, apoyando mi teoría que los cigarros de AJF están ideados para ser toro y viene siendo la vitola ideal para probarlos. La capa es ligeramente rojiza, llevándome a pensar que se trata de un colorado habano, pero la descripción del cigarro simplemente la coloca como «Nicaragua». Tiene una cierta oleosidad, lo que le permite brillar ligeramente y desprender aromas a cuero viejo, madera y establo, mientras que a calada en frío presenta chocolate y tierra. Lo pico con la doble hojilla y me encuentro aromas a durazno, tierra y pimienta.

Aunque el Nicaragua Series presenta una ceniza bien formada desde la primera oportunidad de armarla, me las arreglo para rozar la mesa con el cigarro y que esta se caiga desde muy temprano. Comienza con sabores intensos, aunque algo predecibles, a tierra, paja y pimienta, pero en el retrogusto se sienten las notas diferenciables a durazno seco y suave de pimienta. Estos sabores de durazno se sienten en el paladar a partir de mediados de este tercio, junto con un sabor dulce que acompaña en ese punto también y al resto de la fumada, al menos en esta sección. Más allá de mi torpeza, el cigarro se sostiene muy bien y mantiene una quemada uniforme y un tiro ideal.

Esa calidad de construcción se nota en el segundo tercio, y aunque los sabores a durazno no se mantienen tan presentes, las notas dulces continúan siendo parte de la experiencia. Pero esa nota frutal definitivamente sigue, secundaria a las de tierra y paja, con pimienta roja bien definida también, que aumenta considerablemente al superar la mitad del cigarro, tanto en el paladar como el sabor principal en el retrogusto. El tiro perfecto y el humo abundante sin duda ayudan a hacer de esta una experiencia muy agradable, incluso si no sea fácil de diferenciar con respecto a otros cigarros de la marca u otras colaboraciones con la fábrica.

El último tercio del Nicaragua Series es quizá más agresivo en fortaleza, pero esto también sucede porque sin querer comienzo a fumarlo más rápido. La consecuencia de esto es que aparecen unas notas ligeramente amargas que, redundantemente, amargan un poco la experiencia. Pero con pausar un poco la fumada se pueden controlar un poco. Los sabores de durazno vuelven a ser parte más protagónica en el paladar, acompañando las de tierra, paja y pimienta, pero la pimienta es lo que único que se percibe en el retrogusto. Esta tendencia se mantiene hasta el final de la fumada, que llega una hora y 40 minutos después de haberlo encendido.

Es difícil marcar al Nicaragua Series como un cigarro diferente dentro del abanico de productos de la marca y los múltiples productos en los que AJF ha dejado huella con Altadis. Con esto no quiero decir que sea aburrido ni que no esté a la altura; en lo absoluto. Realmente es un cigarro muy bueno, una experiencia increíble que me gustó mucho y un cigarro que voy a seguir comprando. Pero cuando todos los cigarros que ha creado este señor son tan buenos, es fácil acostumbrarse a fumar bien y el Nicaragua Series sigue siendo uno de esos excelentes productos, con precios llamativos y que se fuman casi que para chuparse los dedos. Quizá su gran diferencia es que la anilla me hizo pensar que sería de fortaleza alta, y no lo es, sino que se trata de un cigarro de fortaleza media desde el principio hasta el final, y eso hace que sea un cigarro que podría recomendar a cualquiera, independiente de su experiencia fumando, solo que no sabría exactamente cómo diferenciarlo de otros, salvo que me gustó más que el Montecristo Crafted by AJ Fernandez.

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