Joya de Nicaragua – Cinco Décadas

Cincuenta años no son algo fácil de lograr. Aunque no lo parezca, yo todavía no alcanzo esa edad, pero lograrlo con una empresa a la que le has dedicado una gran parte de tu vida es incluso otro nivel. Pero en 2018, cuando Joya de Nicaragua alcanzó ese número, creó una nueva línea llamada Cinco Décadas. Tuve la oportunidad de probarlo en vitola toro hace casi tres años, en abril de 2020 y en ese momento me pareció una tremenda experiencia, llegando a tener 90 puntos. En esta ocasión lo pruebo en Churchill, o la vitola que la marca llama El Presidente, con medidas de 7×50 y es una de las dos vitolas en que fue creado originalmente el cigarro. Al igual que en toro, la marca no describe el tabaco utilizado, limitándose a decir que es de los mejores tabacos disponibles en Nicaragua.

Aunque es un 7×50, en mis manos se siente ligeramente más delgado, casi hasta el punto de decir que es un Churchill real de 7×48 pero en verdad no saqué mi tabla de cepos para asegurarme. En la capa tiene aromas de frutos secos y viendo el largo del cigarro quisiera poder tener más detalles, pero la verdad es que no son aromas muy intensos. En el pie se siente una nota frutal dulce que acompaña esas mismas notas de frutos secos y, finalmente, en la calada en frío puedo apreciar jengibre, caramelo y frutos rojos.

El estilo del Cinco Décadas en Churchill no se pierde ni tampoco es muy distinto a su versión en toro, aunque es el Churchill el previo y el toro el que salió después, pero a lo que voy con esto es que el master blender realmente hizo su trabajo a cabalidad y las impresiones de sabores son muy similares, con notas de tierra y nueces en las primeras caladas, seguidas de frutos rojos y pimienta luego de un rato. Esta pimienta se siente mucho más concentrada y aunque no puedo hacer una comparación fidedigna de ambas experiencias con tres años de diferencia, sí puedo decir que la pimienta en esa ocasión y según la reseña, no estaba tan concentrada como puedo definir esta. Pero los frutos rojos no son tan prominentes aquí o al menos no son solo rojos, sino que hay una nota cítrica leve pero presente en todas las caladas y que existe también en el retrogusto. En tiro y quemada el cigarro va muy bien y eso no es de extrañar.

El Cinco Décadas quema lento y el toro creo que quemaba un poco más rápido, pero al igual que me da algo de pena y temor comprometerme tanto como para fumar un 6×60, este 7×50 aunque promete una fumada más concentrada, apunta a durar más o menos lo mismo o al menos su quemada lenta me hace pensar que será una fumada larga. No por larga quiere decir aburrida, pero hasta el momento no aprecio un momento que me haga pensar que quiero extender esta fumada más, o al menos no hasta la mitad del cigarro. Precisamente en ese punto medio el Cinco Décadas destaca sabores de mayor intensidad, pero igualmente manteniendo esas notas de pimienta, fruta cítrica, frutos rojos y nueces. El tiro es perfecto, produciendo humo abundante pero sin aturdir la fumada, con un anillo de combustión que no es del todo recto, pero que tiende a corregirse solo. La intensidad es media alta, con una fortaleza media.

En el último tercio no hay grandes cambios en el sabor, aunque sí hay una sensación más cremosa en ellos y la adición de un sabor a madera que no creo que estaba ahí antes, o al menos puede que esté presente desde el punto medio. El retrogusto es ligeramente más dulce y creo que es ahí de donde parte esa nota cremosa pero lleva la intensidad del sabor a media-alta y la fortaleza a alta, pero el hecho es que me toma tres horas acabar con el Cinco Décadas y después de tanto tiempo con el mismo cigarro, es inevitable sentir los efectos de la nicotina y una cierta molestia con que el cigarro no se quiera terminar. No me malinterpretes, pues el cigarro está fenomenal e incluso mejor que en vitola toro, pero simplemente requiere mucho tiempo que no siento que le quiero dedicar. Definitivamente existen cigarros para cada persona y cada tiempo y fumadas tan largas no van conmigo, pero eso no es defecto del cigarro.

Para sus 50 años, Joya de Nicaragua diseñó y creó un cigarro que no es diferente a lo que Joya de Nicaragua suele producir, pero que a la vez es único en su portafolio. Esta marca realmente se ha destacado, sobre todo en la última década, pero cada producto que sacan tiende a ser predecible en el sentido que va a ser un gran cigarro, pero al mismo tiempo algo oculto, pues no es una de esas marcas con intensa participación en redes sociales. Creo que como lo están haciendo ha sido lo mejor, y en el Cinco Décadas es una fumada compleja, larga y detallada, y quizá demasiado larga, pero prefiero que dure mucho a que dure poco.

Publicado por diego440

Publicista, redactor y hasta director de arte. Siempre escritor, por eso ahora generando contenidos en digital.

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